LEY MICAELA
1-CONTEXTO GENERAL
1.1-LAS MASCULINIDADES Y LA RELACIÓN CON LAS VIOLENCIAS DE GÉNERO
Desde el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación a partir de un spot abordaba las
siguientes preguntas ¿Qué significa ser varón? ¿Hay una sola manera de serlo? ¿Existe alguna relación
entre las masculinidades y las violencias de género?, mientras hacía un llamado a toda la sociedad a
sumarnos a seguir transformando las masculinidades por otras más plurales, igualitarias y diversas y así
avanzar hacia un país sin violencias.
En ese recorrido la intención es interpelar las masculinidades de mandatos arraigados desde la infancia.
Como que de niños hay juegos permitidos -según el género- como el de jugar a la pelota o los autitos,
mientras que otros no; que tampoco pueden llorar, porque se debe ser valiente y eso manifiesta
“debilidad” y por supuesto “los machos no lloran”. En igual medida con el transcurrir los años
desacertadamente habrá trabajos tipificados exclusivamente como de hombres y otros de mujeres.
Dichos aspectos van construyendo un estereotipo, en donde los varones parecen estar obligado
culturalmente a tener un rol procreador, proveedor, en general más racional que emocional y exitoso en
todos los planos, ya sea laboral, educativo, económico, social, etc. Exigencias que muchas ocasiones
pueden generar una presión, difícil de sostener, pudiendo llevar a la frustración e inclusive a ejercer
violencia y/o por otro lado a reforzar lógicas o sensaciones de superioridad, de dominio y hasta de
posesión en ciertos casos.
Asimismo, también se conforma un ámbito propicio para la reproducción de un modelo que podemos
citar como patriarcal; en donde los hombres se desarrollan y trabajan en el mercado formal, es decir
fuera de la vivienda, mientras que las mujeres quedan generalmente relegadas a un trabajo invisible e
informal y/o no remunerado como el relacionado al de los cuidados. Y con ello, aparecen manifiestas,
las diferentes desigualdades en término de género, que se visibilizan en la dificultad en el acceso al
empleo, la educación, la salud, la vivienda, al disfrute del espacio público, a la ciudad, etc. Vulnerabilidad
que lleva a las mujeres a estar más expuestas a que sobre ellas se ejerza violencia. Según las estadísticas,
en el actual contexto de pandemia por Covid19 se acrecentó las violencias intrafamiliares, donde el
espacio privado de la vivienda pasó a ser el escenario principal de dicho flagelo; situación que
anteriormente se daba en mayor porcentaje en el espacio público. VER DE INCLUIR DATOS
1.2.-ANTEDECENTES DE INSTRUMENTOS LEGALES, NORMATIVOS DE PROGRAMAS Y PLANES PARA LA
IGUALDAD DE GÉNERO (NACIONALES Y CONVENCIONES INTERNACIONALES)
Frente a la problemática de violencia y desigualdades, desde diferentes colectivos y organizaciones
sociales como “Ni Una Menos”, se viene luchando a nivel nacional e internacional por la visibilización,
concientización y por el fin de todo tipo de violencias; paralelamente el Estado Nacional viene
generando distintas políticas públicas, atendiendo también al artículo 75 inciso 22 de la Constitución
Nacional sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, que se
complementa con leyes como:
La Ley Nº 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra
las Mujeres en los Ámbitos en que Desarrollen sus Relaciones Interpersonales. Marcó un
cambio de paradigma en el abordaje de la violencia por motivos de género, ya su antecesora la
Ley 24.417 de Protección contra la Violencia Familiar, lo hizo de forma parcial sin una visión
particular sobre género.
una ley de “Protección contra la Violencia Familiar” estrictamente, ceñida al ámbito doméstico
y sin hacer alusión al género de las principales personas que se encuentran en esa situación.
La Ley Nº 27.501 Incorporación a la Ley Nº 26.485 como modalidad de Violencia a la mujer al
acoso callejero.
La Ley Nº 27.533 de Protección Integral a las Mujeres.
La Ley Nº 26.364 de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus víctimas de
2008 y modificada en 2012 por la Ley Nº 26.842.
La Ley N° 26.743 de Identidad de Género que garantiza el derecho al libre desarrollo de las
personas según su identidad de género autopercibida.
La Ley Nº 26.618 de Matrimonio Igualitario que modificó el Código Civil y Comercial de la
Nación para su inclusión.
La Ley Nº 26.791, donde se adopta la figura de femicidio y agrava el homicidio de una mujer
cuando el hecho es perpetrado por un hombre y mediare violencia de género de 2012.
La Ley Nº 27.452 Brisa, que implementa un sistema de reparación económica para los hijos e
hijas de víctimas de femicidio.
La Ley Nº 25.929 de Parto Respetado.
La Ley Nº 27.610 de Acceso a la Interrupción Voluntaria del Embarazo.
La Ley Nº 26.970 Plan de Inclusión Previsional PIP, de Jubilación de Amas de Casa, persiguiendo
como objetivo un valor simbólico y la reivindicación histórica y económica de las tareas de
cuidado.
La Asignación Universal por Hijo AUH
La Ley N° 27.532 de Encuesta Nacional de Uso del Tiempo que en su artículo 5 inciso b, exige
desarrollar políticas públicas que promuevan una equitativa distribución del trabajo
remunerado y no remunerado entre mujeres y varones
El Anteproyecto de Ley para un Sistema Integral de Cuidados con Perspectiva de Género
La Ley Micaela Nº 27.499 que establece la capacitación obligatoria en género y violencia de
género para todas las personas que se desempeñan en la función pública, en los poderes
Ejecutivo, Legislativo y Judicial de la Nación, etc.
Además de distintos programas y planes del Ministerio como el Plan Nacional de Acción contra
las Violencias por motivos de Género, para construir una sociedad más justa, igualitaria y sin
violencias contra las mujeres y LGBTI+.
Y en cuanto a las normativas y convenciones de carácter internacional en temas de género podemos
citar:
Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer
(CEDAW-1979).
Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer
(Convención de Belém Do Pará 1994).
Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas (Protocolo de Palermo 2002).
Principios sobre la Aplicación de la Legislación Internacional de Derechos Humanos con relación
a la orientación Sexual y la Identidad de Género (Principios de Yogyakarta 2016).
A continuación, y a partir de la presente lista de leyes, nos centraremos en abordar la Ley Nº 27.499, que
conocemos como Ley Micaela y sus alcances.
2-LEY MICAELA-CAPACITACION OBLIGATORIA EN LA TEMATICA DE GÉNERO Y VIOLENCIA CONTRA LAS
MUJERES
2.1-TIPOS DE VIOLENCIA Y ÁMBITOS DONDE SE MANIFIESTA
Para introducirnos en los aspectos que hacen a la creación de la Ley Micaela que se desarrollará más
adelante, es preciso primeramente definir qué se entiende por “género”, y sobre el significado de la
figura “violencia de género”.
Según la conceptualización de la Fundación Huésped, se entiende por género a los aspectos socialmente
atribuidos a un individuo, diferenciando lo masculino de lo femenino, en base a sus características
biológicas. Mientras que la identidad de género, es la forma en que cada persona siente su género; y por
lo tanto puede corresponder o no con el sexo asignado al nacer.
El concepto violencia de género da nombre a un flagelo, que, hasta hace poco, formaba parte de la vida
privada de las personas; era en situaciones hasta considerado un asunto de familia y por lo tanto no
debía trascender puertas afuera. Entender la violencia como un asunto personal expone a las mujeres a
una situación de subordinación e implica asumir las relaciones de poder históricamente desiguales
frente a los hombres. Esta percepción contribuye a que las mujeres no denuncien situaciones de
violencia por miedo, vergüenza o culpabilidad.
Nos referimos a violencia de género, ya que hace referencia al tipo de violencia sistémica a la que han
sido sometidas las mujeres por una situación tradicional patriarcal de sometimiento hacia el varón.
Por otro lado, las violencias por motivos de género, constituyen una violación de los derechos humanos
DDHH y de las libertades fundamentales que afecta gravemente a mujeres y a las personas del colectivo
LGBTI+ por el solo hecho de serlo.
Supone no sólo maltrato físico, sino que incluye también otros tipos de violencias como la psicológica,
sexual, económica, simbólica y mediática. En ese mismo sentido, en el artículo 5 de la Ley Nº 26.485 se
definen seis tipos de violencias contra las mujeres:
Física: Es la ejercida sobre el cuerpo de la persona produciendo dolor, daño o riesgo de
producirlo y cualquier otra forma de maltrato que afecte su integridad física.
Psicológica: Es la que causa daño emocional, afectando la autoestima y/o incidiendo en el
desarrollo personal pleno. A través de ella, el maltratador busca degradar o controlar sus
acciones, comportamientos, creencias y decisiones, mediante amenaza, acoso, hostigamiento,
restricción, humillación, manipulación, aislamiento, etc. Incluye también la culpabilización,
vigilancia constante, exigencia de obediencia o sumisión, persecución, insulto, indiferencia,
abandono, celos excesivos, chantaje, ridiculización, explotación y limitación del derecho de
circulación, como así también cualquier otro medio que cause perjuicio a la salud psicológica y a
la autonomía de la víctima.
Sexual: Cualquier acción que implique la vulneración en todas sus formas, con o sin acceso
genital, del derecho de las mujeres de decidir voluntariamente acerca de su vida sexual o
reproductiva a través de amenazas, coerción, uso de la fuerza o intimidación, incluyendo la
violación dentro del matrimonio o de otras relaciones vinculares o de parentesco, exista o no
convivencia, así como la prostitución forzada, explotación, esclavitud, acoso, abuso sexual y
trata de mujeres.
Económica y Patrimonial: La que se dirige a ocasionar un menoscabo en los recursos
económicos o patrimoniales de las mujeres a partir de diferentes vías.
Simbólica: La que, a través de estereotipos, transmite y reproduce valores de dominación,
desigualdad y discriminación en las relaciones sociales, naturalizando la subordinación de la
mujer en la sociedad. Como ejemplo la invisibilizarían y el no reconocimiento del trabajo de las
tareas del hogar o del cuidado compartido.
Política: La que se dirige a menoscabar, anular, impedir, obstaculizar o restringir la participación
política de las mujeres, vulnerando el derecho a una vida política libre de violencias y/o el
derecho a participar en los asuntos públicos y políticos en condiciones de igualdad con los
varones. La inclusión de reconocer este tipo de violencia, se incorpora mediante el art.3 de la
Ley Nº 27.533.
A su vez, estas violencias pueden manifestarse en diferentes ámbitos, como la doméstica, la
institucional, la laboral, la violencia contra la libertad reproductiva, la obstétrica, la mediática, la que se
presenta en el espacio público y la pública-política. Posiblemente dentro de ellas, las más frecuentes
sean la que se ejercen en el ámbito doméstico o privado, el laboral y en el espacio público, de las cuales
algunos aspectos ya se citaron con anterioridad.
Cabe mencionar que la violencia que se manifiesta en el espacio público, según lo mencionado en la ley
Nº 27.501 modificatoria de la Ley Nº 26.485: “es aquella ejercida contra las mujeres por una o más
personas, en lugares públicos o de acceso público, como medios de transporte o centros comerciales, a
través de conductas o expresiones verbales o no verbales, con connotación sexual, que afecten o dañen
su dignidad, integridad, libertad, libre circulación o permanencia y/o generen un ambiente hostil u
ofensivo”.
2.2.-PERSPECTIVA DE GÉNERO Y LEY MICAELA
La perspectiva de género, es el reconocimiento de la igualdad de derechos que debiera existir entre
hombres y mujeres. Por lo tanto, para apuntar hacia dicho objetivo, y a la erradicación de las mismas; es
preciso primero comprender diferentes violencias a las que han sido sometidas históricamente las
mujeres. Como así también al patrón cultural que las ha sostenido y reproducido.
La Ley con perspectiva de género que adopta el nombre Micaela, en conmemoración de Micaela García,
la joven entrerriana de 21 años y militante del Movimiento Evita, que fuera víctima de femicidio en
manos de Sebastián Wagner. Si bien su asesino tenía antecedentes penales por violación, había
obtenido la libertad condicional concedida por el juez Carlos Rossi. Y por lo tanto, es en este marco que
surge la presente Ley Nº 27.499, que fue promulgada el 10 de enero de 2019. La misma, “ establece la
capacitación obligatoria en la temática de género y violencia contra las mujeres, para todas las personas
que se desempeñen en la función pública en todos sus niveles y jerarquías en los poderes Ejecutivo,
Legislativo y Judicial de la Nación”.
La autoridad de aplicación es el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, que tiene como
objetivo a partir de su implementación, lograr una formación integral que aporte herramientas que
permitan identificar las desigualdades de género y elaborar estrategias para su erradicación.
Las capacitaciones previstas por la Ley, deben alcanzar a todas las personas que trabajan en la función
pública, cualquiera sea su nivel o jerarquía. Asimismo, en su art. 8 hace mención a que las personas que
se negaren sin justa causa a realizarlas, serán intimadas; ya que dicho incumplimiento será considerado
una falta grave, dando lugar a una sanción disciplinaria y pudiendo el ministerio publicar en su página
web, la negativa a participar.
El contenido de las capacitaciones será llevado a cabo por los organismos públicos, estos pueden hacer
adaptaciones de materiales o programas existentes o desarrollar un programa propio. Siempre y cuando
cumplan con la normativa, recomendaciones y otras disposiciones de los organismos que controlan el
cumplimiento de las convenciones internacionales sobre género y violencia contra las mujeres firmadas
por Argentina (algunas ya detalladas con anterioridad).Y será El Ministerio de las Mujeres, Géneros y
Diversidad, quién certifique la calidad de las capacitaciones que elabore cada organismo.
Finalmente, respecto al monitoreo de la aplicación de la ley, se presentará anualmente, un informe
sobre el cumplimiento de lo dispuesto, incluyendo la nómina de las instituciones y personas de la
función pública que han sido capacitados. Asimismo, además de los indicadores cuantitativos, se
evaluará el impacto de las capacitaciones realizadas por cada organismo.