29.03.
2023 | Wikímica
¿Qué es la viscosidad de un fluido y cómo se mide?
La viscosidad es una propiedad fundamental de los fluidos, ya sean líquidos
o gases. Gracias a ella podemos predecir cómo van a comportarse los
fluidos tanto durante su producción como en su aplicación final. Dada su
importancia, hoy nos centramos en explicarte qué es la viscosidad de un
fluido y cómo se mide. Además, en este artículo también te detallamos
los niveles de viscosidad de ciertos productos como son las cremas
cosméticas, los esmaltes para cerámica y productos agroquímicos, entre
otros.
¿Qué es la viscosidad de un fluido?
Antes de entrar en más detalles, vamos a averiguar a qué nos referimos
cuando hablamos de viscosidad.
La viscosidad de un fluido se refiere a la resistencia que presentan las
sustancias para fluir y sufrir deformaciones. Cuando aplicas una fuerza a un
fluido, las partículas que lo forman generan cierta fricción interna para
resistir el flujo. A mayor fricción, mayor fuerza se tendrá que hacer para
conseguir que el fluido se mueva. Esta fuerza se conoce como cizallamiento.
Aunque te sorprenda, prácticamente todos los fluidos tienen viscosidad,
aunque muchos tienen niveles muy bajos de resistencia. Solamente los
fluidos ideales o superfluidos no tienen viscosidad y, al no tener fricción,
fluyen interminablemente. En el lado contrario tenemos los fluidos con
alta viscosidad, los cuales cuentan con partículas que se atraen con
mucha fuerza, lo que les hace “espesos”.
FACTORES QUE AFECTAN A LA VISCOSIDAD DE UN FLUIDO
La viscosidad de un fluido se ve influenciada por diversos factores:
Temperatura del fluido: por regla general, ante una mayor
temperatura la viscosidad de los líquidos disminuye, mientras que la
de los gases aumenta.
Condiciones de flujo: para flujo laminar, la viscosidad del líquido
permanece constante, pero cambia para flujo turbulento.
Presión: sobre todo es relevante para la viscosidad de los gases, que
suele aumentar ante un aumento de la presión. No obstante, no tiene
mucho impacto en los líquidos.
Partículas suspendidas: hay que tener en cuenta que la materia en
suspensión aumenta la viscosidad.
Tipos de fluidos según la viscosidad
Según la respuesta de los fluidos a la fuerza de cizallamiento, consideramos
diferentes tipos de fluidos.
FLUIDO NEWTONIANO
Se trata de aquellos fluidos que cumplen con la ley de Newton, lo que
significa que, ante una temperatura y presión dadas, la viscosidad del
fluido permanece constante, independientemente de la fuerza de
cizallamiento. El ejemplo más representativo de los fluidos newtonianos es
el agua.
FLUIDO NO NEWTONIANO
Los fluidos no newtonianos son aquellos cuya viscosidad varía cuando la
fuerza de cizallamiento se modifica. Por esta razón, cuando queremos
comparar la viscosidad de dos fluidos no newtonianos, se deben medir bajo
las mismas condiciones. Muchos productos industriales complejos se
clasifican como fluidos no newtonianos. Por ejemplo, las pinturas o muchos
cosméticos.
FLUIDO TIXOTRÓPICO
A diferencia de los otros dos fluidos ya explicados, cuando se trata de
un fluido tixotrópico la viscosidad disminuye con el tiempo si se
somete a una fuerza de cizallamiento constante. Es decir, si se someten a
una agitación continua, se hacen más fluidos.
¿Cómo se mide la viscosidad de un fluido?
Para conocer cómo de viscoso es un fluido, el principal instrumento es el
viscosímetro. A continuación, te explicamos dos tipos de viscosímetros
distintos que pueden ayudarte a conocer cómo medir la viscosidad de
un fluido:
VISCOSIMETRO DE ROTACIÓN
El viscosímetro de rotación, también conocido como viscosímetro de tambor
giratorio, es uno de los instrumentos más usados para medir la viscosidad
de un fluido. El proceso consiste en sumergir un husillo dentro de un cilindro
repleto del fluido del cual quieres conocer su viscosidad. Como su nombre
indica, el husillo rotará para determinar la fuerza necesaria para mover el
fluido.
VISCOSIMETRO EN COPA FORD
Otra forma de medir la viscosidad de un fluido es mediante un
viscosímetro de copa Ford. En este caso, se suele utilizar para aquellos
fluidos cuya viscosidad es baja. Su funcionamiento es bastante simple: se
añade el fluido dentro de un cuerpo cilíndrico con una boquilla cerrada en la
parte inferior. Cuando el cilindro está completamente lleno, se abre la
boquilla y se mide cuánto tiempo tarda el fluido en desprenderse del
cilindro. Cuánto más tiempo tarde en caer, más viscoso es el fluido.
La viscosidad adecuada de los fluidos según la industria
Como hemos comentado, conocer el parámetro de la viscosidad es esencial
para tener éxito en muchos procesos industriales. Ahora que ya sabes qué
es la viscosidad de un fluido y cómo se mide, vamos a entrar en más detalle
y ver qué viscosidad es la más adecuada según la industria.
LA VISCOSIDAD EN CERÁMICA
En el caso de la industria cerámica, esta propiedad es muy importante al
trabajar con esmaltes. Si lo que pretendes es obtener relieves bien
definidos, se recomienda que la viscosidad del esmalte esté ajustada a la
tecnología de aplicación del propio esmalte. Solo de este modo se logrará el
efecto deseado.
Yendo aún más allá, la aplicación de los esmaltes es especialmente delicada
en el caso de la industria de los sanitarios, ya que el el fluido debe tener
poca viscosidad en el momento de su aplicación, pero, a su vez, alta
viscosidad para que no se escurra cuando es aplicado en superficies
verticales.
Productos recomendados para mejorar la viscosidad en cerámica
Para conseguir la viscosidad adecuada en los fluidos cerámicos, nosotros te
recomendamos nuestra familia PEPTAPON, unos aditivos
reológicos diseñados específicamente para modificar la viscosidad y
tixotropía de los esmaltes. Entre sus ventajas encontramos:
Mejorar el ajuste en los tiempos de secado.
Evitar defectos en la capa superficial, como las grietas.
Lograr un mayor poder ligante.
Además, se puede combinar con nuestros CMCS para cerámica,
concretamente nuestra gama OPTAPIX.
LA VISCOSIDAD DE UNA CREMA COSMÉTICA
Un aspecto fundamental de los cosméticos es su viscosidad. Y es que hay
que tener en cuenta que el papel de la viscosidad en los cosméticos va más
allá de la funcionalidad del producto, sino que también afecta a su
sensorialidad.
Productos recomendados para mejorar la viscosidad en los cosméticos
Para aumentar la viscosidad de una crema cosmética, que no es más que
una emulsión, suelen añadirse tensioactivos como los alcoholes grasos.
Existen materias primas que contienen varios ingredientes entre los que se
encuentran emulsionantes y alcoholes grasos como el Cetearyl Alcohol, que
permite alcanzar viscosidades elevadas en cremas cosméticas. Un ejemplo
que te recomendamos es PROTELAN NMF, nuestra base autoemulsionante
100% de origen natural.
Otra opción son los polímeros como es el caso del polímero sintético
Carbomer, derivado del ácido acrílico. Por otro lado, si lo que buscas es
aumentar la viscosidad de la crema con espesantes naturales, la opción
que más está en tendencia son gomas naturales como la xantana.
LA VISCOSIDAD EN LOS PRODUCTOS DE HIGIENE
Como ya esperarás, la viscosidad que se necesita en la producción de geles
y champús es diferente frente a la viscosidad de una crema cosmética. Y es
que, por ejemplo, el perfume elegido o la temperatura son dos de los
factores que influyen en los niveles de viscosidad de los geles y champús.
Productos recomendados para mejorar la viscosidad en los productos de
higiene
En caso de que necesites aumentar la viscosidad de fluidos como el gel o el
champú puedes optar por diversas opciones. El ZETEMOL AL RSPO
MB (Myristyl Lactate) es un éster que aumenta la viscosidad y que, además,
es apto para la formulación de cosméticos con certificado COSMOS.
También puedes decantarte por tensioactivos, siendo los más destacados
las alcanolamidas como son Cocamide DEA y Cocamide MEA. En nuestro
catálogo los encontrarás bajo los de nombres de PURTON CFD y PURTON
CFM/F. Además de aumentar la viscosidad, también ayudan a estabilizar la
espuma.
Hay que tener en cuenta que algunos tensioactivos aumentan su viscosidad
en un rango determinado de pH, como por ejemplo PROTELAN LS
9011/SL (Sodium Lauroyl Sarcosinate) o PROTELAN 1430 (Sodium
Myristoyl Sarcosinate). En este caso, el formulador debe buscar el punto de
máxima viscosidad, que se encuentra entre 5,0 y 5,5. Esta información
puede resultar muy útil para formular geles o champús sin sulfatos.
Existen combinaciones de tensioactivos que también ayudan a aumentar
la viscosidad de geles y champús, como nuestro clásico ZETESOL LES
2 (Sodium Laureth Sulfate) junto con AMPHOTENSID
B4/C (Cocamidopropyl ) o una combinación de nuestro SULFETAL LA B
E (Ammonium Lauryl Sulfate), un tensioactivo con buen poder de limpieza y
espuma, junto con AMPHOTENSID AB RSPO MB (Coco-Betaine). Si lo que
buscas es una viscosidad incluso más elevada, se le puede
añadir ZETEMOL AL RSPO MB.