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Trombosis en Manos: Causas y Síntomas

La patología es el estudio de las enfermedades y sus causas, mecanismos, cambios estructurales y consecuencias funcionales. La Patología Médica se centra en el estudio sistemático de las entidades nosológicas y su diagnóstico, tratamiento y prevención. Las afecciones de los pies, como la enfermedad arterial periférica y la tromboangeítis obliterante, son ejemplos de problemas de salud que requieren un enfoque especializado en su diagnóstico y manejo.
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Trombosis en Manos: Causas y Síntomas

La patología es el estudio de las enfermedades y sus causas, mecanismos, cambios estructurales y consecuencias funcionales. La Patología Médica se centra en el estudio sistemático de las entidades nosológicas y su diagnóstico, tratamiento y prevención. Las afecciones de los pies, como la enfermedad arterial periférica y la tromboangeítis obliterante, son ejemplos de problemas de salud que requieren un enfoque especializado en su diagnóstico y manejo.
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• El término “patología”, sinónimo de anatomía

patológica, tiene dos raíces, la palabra deriva del


griego pathos y logos, que significan “enfermedad” y
“estudio de”, respectivamente. La enfermedad es un
estado anormal de la vida y la anatomía patológica, es
el campo de la medicina que trata de conocer y
explicar, con base racional, las condiciones bajo las que
se da, sustentándose en el estudio de todos sus
aspectos:
• 1) las causas, 2) los mecanismos de producción o
patogénesis, 3) los cambios estructurales en células,
tejidos y órganos y 4) las consecuencias funcionales de
dichos cambios, expresados como síntomas y signos.
• La Patología Médica es el área de la medicina clínica que se
ocupa del estudio sistematizado de las entidades nosológicas de
los sistemas, aparatos y órganos. Los apartados que comprende
esta sistematización: concepto, etiología, fundamentos
lesionales y fisiopatológicos, cuadro clínico (síntomas y signos),
exploraciones complementarias, diagnóstico, diagnóstico
diferencial, pronóstico, tratamiento y prevención.
• La Patología Médica comprende los conocimientos de las causas
y expresión clínica de las enfermedades, así como los criterios
diagnósticos de cada una de las entidades.
• Este estudio debe proporcionar al alumno conocimientos sobre
el rendimiento e intencionalidad de las pruebas diagnósticas, su
jerarquización e inserción en la estructura del proceso
diagnóstico y su formulación en un diagnóstico diferencial.
• La salud no es la antítesis de la enfermedad, es su coordenada de
referencia. La enfermedad es un ente abstracto, es un concepto o
visión unitaria de las desviaciones del funcionamiento normal, en
personas enfermas, con manifestaciones parecidas.
• La enfermedad no produce síntomas, sino que está definida por
ellos (Walsche, 195 ir. Siempre que un hombre se acercó a otro
que su fría, para ayudarlo, ha basado su actuación sobre un
concepto de la enfermedad, y las actuaciones terapéuticas de
cada tiempo son un fiel reflejo de ese concepto.
• El saber acerca de la enfermedad no es posible sin el estudio del
enfermo, y de este aspecto indisolublemente complementario se
ocupa la Propedéutica Clínica, que recoge las observaciones del
hombre y las interpreta a la luz del saber nosológico.
• La O.M.S. define la salud como el estado de ab soluto
bienestar físico, mental y social, sin distinción de
religiones, credos políticos y clases sociales, y no sólo
la ausencia de enfermedad.
• Podemos decir que un individuo tiene buena salud si
está dotado de las características estructurales y
funcionales propias de los individuos de la misma raza.
edad, sexo, actividad, grupo social y que vive en el
mismo ambiente climático y geográfico; siendo capaz
de reaccionar a las sobrecargas funcionales, adecuadas
para su edad, como los demás individuos del grupo y
que tiene el sentimiento de bienestar físico, mental y
social.
• Hay que distinguir la salud subjetiva, el estado de
normalidad visto desde la intimidad personal, y la salud
objetiva que es la que tiene además el refrendo del médico
por un examen clínico, el examen de salud.
• Aisladamente consideradas, ambas visiones de la salud son
de un valor relativo:
a) La ver tiente subjetiva puede dar una eufórica imagen de
salud en los maníacos más graves,
b) La salud puede ser perfecta en presencia de lesiones
orgánicas irreversibles, no evolutivas; p. e. en un hombre
que sufrió una amputación de un brazo o una pierna varios
años antes y, que ha superado el trauma psíquico, puede
representar el prototipo del hombre sano. La salud es una
suma del saberse o sentirse sano y el estar sano.
• Definir la salud, además del interés conceptual, tiene unos objetivos
utilitarios para la Patología General y la Propedéutica Clínica y también para
las Patologías Especiales.
• RYLE sintetiza así estos objetivos:
a) Tener un sistema de normalidad fisiológica y anatómica para poder
reconocer, e incluso cuantificar mejor, las desviaciones de la normalidad,
en la enfermedad
b) Tener unos modelos de normalidad, hacia los cuales debe dirigirse la
restauración en nuestra acción terapéutica, en el caso de la enfermedad.
c) Tener unos modelos refinados para ciertos tipos de exámenes de salud y
selecciones de personal.
d) Estudiar las formas extremas de variación normal que pueden ayudamos
a comprender mejor las diátesis o predisposiciones a determinados tipos
de enfermedad. RYLE define la diátesis como una variación en la
estructura o función de los tejidos que los hacen peculiarmente
predispuestos a reaccionar de un cierto modo a estímulos extrínsecos.
• Las afecciones de los pies han sido un problema de
salud desde que el hombre adoptó la postura bípeda,
haciendo que todo su peso recayese sobre sus pies, y
que estos absorbiesen todas las fuerzas de acción y
reacción de los impactos al caminar.
• Desde las pieles con las que cubrió sus pies el hombre
primitivo para protegerlos del frío y de las agresiones
mecánicas, hasta las primeras culturas que han
utilizado un calzado diseñado tal como lo entendemos
hoy en día, el calzado ha ido progresivamente
perdiendo su función protectora a favor de una función
estética, convirtiéndose así en uno de los principales
causantes y/o desencadenantes de afecciones en los
pies.
• El pie es, sin lugar a dudas, la parte del organismo con mayor
número de parámetros cuantificables. La patología del pie
requiere conocer las variaciones de algunos ángulos y líneas.
Son muchos los descritos en la literatura.
• El incremento de la esperanza de vida y la alta prevalencia de
problemas en los pies relacionada con la obesidad, diabetes, la
práctica deportiva, las alteraciones vasculares, los traumatismos
y el estilo de vida sedentario para los cuales no existe una
curación total y donde el objetivo es reducir o eliminar los
síntomas, evitar las complicaciones y mejorar el bienestar de los
pacientes, donde las medidas clásicas de resultados en medicina
(mortalidad, morbilidad, esperanza de vida) son insuficientes
para proporcionar una evaluación completa y efectiva para el
tratamiento de las enfermedades de los pies.
• Para ROGER. «la salud consiste en la adaptación completa,
óptima, del organismo a las condiciones de vida en las cuales
se encuentra y a sus variaciones; la enfermedad consiste en la
falta o insuficiencia de tal adaptación.
• En la enfermedad hay una adaptación nueva, diferente,
cualitativa o cuantitativamente; en ausencia de adaptación
sobreviene la muerte.
• El término patológico indica desviación del estado de
equilibrio, considerado normal en el hombre sano, sin una
finalidad biológica; tanto se consideran patológicos los
fenómenos pasivos, negativos, como las desviaciones
reactivas, útiles, que tienden a contrarrestar la acción de la
noxa y a repa rar los efectos en el cuadro de los fenómenos de
homeostasis.
• La siguiente clasificación esta basada en la
ocurrencia más frecuente según la clínica
medica y podológica.
• La Podología Médica es una especialidad
que fundamenta su práctica en el
tratamiento sintomático de las
enfermedades del pie, por lo tanto es
importante el conocimiento de las
enfermedades sistémicas que inciden sobre
el pie.
ENFERMEDADES VASCULARES PERIFÉRICAS
• Enfermedad aterosclerótica periférica
(arteriosclerosis obliterante).
• Tromboangitis obliterante. (Enfermedad de
Buerger).
ENFERMEDADES VASCULARES PERIFÉRICAS

Enfermedad aterosclerótica periférica


• La enfermedad arterial periférica ocurre cuando hay un estrechamiento de los vasos sanguíneos fuera del corazón. La
causa de esta enfermedad es la arterioesclerosis. Esto sucede cuando placa se acumula en las paredes de las arterias
que abastecen de sangre a brazos y piernas. La placa es una sustancia compuesta por grasa y colesterol y hace que las
arterias se estrechen o se obstruyan. Esto puede reducir o interrumpir el flujo de sangre, generalmente hacia las
piernas. Si la obstrucción del flujo sanguíneo es lo suficientemente grave, puede causar la muerte de los tejidos y, a
veces, la amputación del pie o la pierna.
• El principal factor de riesgo de la enfermedad arterial periférica es el fumar. Otros incluyen el envejecimiento y
afecciones como la diabetes, colesterol alto, presión arterial alta, enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular.
Muchas personas que tienen enfermedad arterial periférica no presentan síntomas. Si usted tiene síntomas, estos pueden
incluir:
• Dolor, entumecimiento, molestia o pesadez en los músculos de las piernas. Esto ocurre al caminar o subir escaleras
• Pulso débil o ausente en piernas o pies
• Heridas o llagas en los dedos de los pies, pies o piernas que tardan en sanar, no sanan o sanan mal
• Color pálido o azulado de la piel
• Temperatura más baja en una de las piernas comparada a la otra
• Poco crecimiento de las uñas de los pies o del pelo en las piernas
• Disfunción eréctil, especialmente en hombres diabéticos
Enfermedad aterosclerótica periférica
Los síntomas de claudicación incluyen dolor muscular o calambres en las piernas o los brazos que comienzan durante el ejercicio y
terminan con el descanso. El dolor se siente con mayor frecuencia en la pantorrilla y varía de leve a grave. El dolor de pierna grave
puede dificultar el hecho de caminar o hacer otros tipos de actividad física.
• Otros síntomas de la enfermedad arterial periférica incluyen:
• Sensación de frío en la parte inferior de la pierna o en el pie, en especial en comparación con la otra extremidad
• Entumecimiento o debilidad en las piernas
• Falta de pulso o pulso débil en piernas o pies
• Calambres dolorosos en uno o los dos músculos de la cadera, los muslos o las pantorrillas después de hacer ciertas actividades,
como caminar o subir escaleras
• Piel brillante en las piernas
• Cambios en el color de la piel en las piernas
• Crecimiento más lento de las uñas de los pies
• Llagas que no sanan en los dedos de los pies, en los pies o en las piernas
• Dolor cuando usas los brazos, como dolor y calambres cuando tejes, escribes o haces otras tareas manuales
• Disfunción eréctil
• Caída del vello o crecimiento lento del vello en las piernas
• Si la enfermedad arterial periférica empeora, podrías sentir dolor cuando estás en reposo o cuando estás acostado. El dolor
puede interrumpir el sueño. Dejar colgar las piernas sobre el borde de la cama o caminar puede aliviar temporalmente el dolor.
Tromboangeítis obliterante
Es una enfermedad poco común por la cual los vasos sanguíneos de las manos y los pies
resultan obstruidos.
Causas
La tromboangeítis obliterante (enfermedad de Buerger) es causada por la inflamación e
hinchazón de pequeños vasos sanguíneos. Los vasos sanguíneos luego se estrechan o
quedan bloqueados por coágulos de sangre (trombosis). Los vasos sanguíneos de las
manos y de los pies son los principales afectados. Las arterias resultan más afectadas que
las venas. La edad promedio en la que los síntomas comienzan es alrededor de los 35
años. Las mujeres y los adultos mayores resultan afectados con menor frecuencia.
Esta afección afecta principalmente a hombres jóvenes entre 20 y 45 años de edad que
son fumadores empedernidos o que mascan tabaco. Las mujeres que fuman también
pueden verse afectadas. Esto afecta a más personas en Oriente Medio, Asia, el
Mediterráneo y en Europa del Este. Muchas personas que padecen esta afección tienen
una salud dental deficiente, probablemente debido al consumo de tabaco.
Tromboangeítis obliterante
Síntomas
En la mayoría de los casos, los síntomas afectan a 2 o más extremidades y estos pueden
incluir:
Dedos de las manos o los pies que lucen pálidos, rojos o azulados y se sienten fríos al
tacto.
Dolor repentino y grave en las manos y pies. El dolor puede sentirse como una sensación
de ardor u hormigueo.
Dolor en las manos y los pies que en la mayoría de los casos se presenta cuando se
encuentra en reposo. El dolor puede empeorar cuando las manos y los pies se enfrían o
en casos de estrés emocional.
Dolor en las piernas, los tobillos o los pies al caminar (claudicación intermitente). Con
frecuencia el dolor se localiza en el arco del pie.
Cambios en la piel o úlceras pequeñas y dolorosas en los dedos de las manos o los pies.
Ocasionalmente, se desarrolla artritis en las muñecas o las rodillas antes de que los vasos
sanguíneos se bloqueen.
Tromboangeítis obliterante
Es una enfermedad poco común por la cual los vasos sanguíneos de las
manos y los pies resultan obstruidos.
Es una vasculitis no ateroesclerótica que compromete todas las capas de
los vasos. En ella hay ausencia o mínima presencia de ateromas. Consiste
en un fenómeno inflamatorio, inmunológico, segmentario, que lleva a
vaso-disfunción y vaso-oclusión, que compromete arterias de pequeño y
mediano calibre, en la que no hay elevación de reactantes de fase aguda,
ni signos o síntomas asociados. Tiene una fuerte relación con el consumo
de cigarrillo o la enfermedad periodontal (16-17). La estructura de la
pared del vaso sanguíneo, incluyendo la lámina elástica interna,
permanece intacta. Esto es lo que la diferencia de la ateroesclerosis u
otros tipos de vasculitis.
Tromboangeítis obliterante
Tratamiento
No existe cura para la tromboangeítis obliterante. El objetivo del tratamiento es controlar
los síntomas y prevenir el empeoramiento de la enfermedad.
Detener el uso del tabaco en cualquier presentación es clave para controlar la
enfermedad. Se recomiendan enfáticamente los tratamientos para dejar de fumar.
También es importante evitar las temperaturas frías y otras condiciones que disminuyan
la circulación a las manos y los pies.
Aplicar calor y hacer ejercicio ligero pueden ayudar a aumentar la circulación.
El ácido acetilsalicílico (aspirin) y los medicamentos que abren los vasos sanguíneos
(vasodilatadores) pueden ayudar. En casos muy serios, una cirugía para cortar los nervios
que van al área (simpatectomía quirúrgica) puede ayudar a controlar el dolor. En muy
pocas ocasiones, la cirugía de derivación se considera en ciertas personas.
Puede ser necesaria la amputación de los dedos de la mano o del pie si la zona resulta
muy infectada y el tejido muere.
ALTERACIONES ARTERIALES PERIFERICAS FUNCIONALES
Enfermedad de Reynaud.
Acrocianosis.
Eritromegalgia.
La enfermedad de Raynaud
La enfermedad de Raynaud causa sensación de adormecimiento y frío en
algunas zonas del cuerpo, como los dedos de las manos y de los pies, en
respuesta a temperaturas frías o al estrés. En el caso de la enfermedad de
Raynaud, las arterias pequeñas que irrigan sangre a la piel se estrechan. Esto
limita el flujo de sangre a las zonas afectadas, lo que se conoce como
vasoespasmo.
Otros nombres para esta afección son:
Fenómeno de Raynaud.
Síndrome de Raynaud.
Las mujeres son más propensas que los hombres a tener la enfermedad de
Raynaud. Al parecer, es más frecuente en personas que viven en lugares con
climas fríos.
El tratamiento de la enfermedad de Raynaud depende de su gravedad y de si
tienes otras enfermedades. Para la mayoría de las personas, la enfermedad de
Raynaud no es incapacitante, pero puede afectar la calidad de vida.
La enfermedad de Raynaud
Síntomas
Manos afectadas por la enfermedad de Raynaud
Enfermedad de Raynaud
Agrandar la imagen
Los síntomas de la enfermedad de Raynaud incluyen los siguientes:
Dedos de las manos y de los pies fríos.
Zonas de la piel que se tornan blancas y luego, azules. Según tu color de piel, estos
cambios de color pueden notarse más fácil o más difícilmente.
Entumecimiento, sensación de hormigueo o dolor como aguijón ante el calor o al aliviar
el estrés.
Durante un ataque de la enfermedad de Raynaud, la piel de las zonas afectadas por lo
general primero se torna pálida. Luego suele cambiar de color y sentirse fría y
entumecida. A medida que la piel se calienta y mejora la circulación, las áreas afectadas
pueden volver a cambiar de color, palpitar, hormiguear o hincharse.
Con mayor frecuencia, la enfermedad de Raynaud afecta los dedos de las manos y los
pies. Sin embargo, también puede afectar otras áreas del cuerpo, como la nariz, los
labios, las orejas e incluso los pezones. Después de calentar la piel, flujo sanguíneo puede
tardar 15 minutos en reaparecer.
La enfermedad de Raynaud
Diagnóstico
Si una persona tiene los síntomas que hemos referido, debe acudir
a su médico para que lo estudie y descarte otros procesos que se
pueden parecer. Lo primero que hace el médico es interrogar sobre
los síntomas y hacer un reconocimiento médico general. Los
análisis generales y los especiales como la búsqueda de
anticuerpos antinucleares le permiten saber si está asociado a
alguna enfermedad.
Actualmente se aplica, de forma sistemática, una técnica muy
sencilla y cómoda para el paciente, que es ver con un microscopio
la zona distal de los dedos, buscando anormalidades vasculares. Se
le denomina capilaroscopia y permite, por ejemplo, diagnosticar la
esclerodermia del fenómeno de Raynaud secundario.
La enfermedad de Raynaud
Diagnóstico
Si el médico diagnostica fenómeno de Raynaud, probablemente deberá un
seguimiento del problema. El pronóstico en el fenómeno de Raynaud primario es
bueno, sin mortalidad y con escasas complicaciones. El pronóstico del fenómeno de
Raynaud secundario se relaciona directamente con la causa que lo provoca y
depende de la intensidad de la isquemia y los tratamientos que apliquemos para
mejorar el flujo sanguíneo.
Establecer un correcto diagnóstico es importante porque, según la causa, la
efectividad de muchas terapias depende de que sean utilizadas al inicio de la
enfermedad.
Tratamiento
No existe tratamiento curativo para el fenómeno de Raynaud pero sí existen
normas y tratamientos para evitar los ataques en el fenómeno de Raynaud primario
y el daño de los tejidos en el fenómeno de Raynaud secundario. Es necesario que si
padeces este fenómeno te impliques, porque las medidas de protección del frío y el
cuidado de la piel son más importantes que los propios medicamentos.
Acrocianosis
Es un término introducido por Crocq en 1896 (11). Se caracteriza por una coloración cianótica
persistente, a veces moteada, que afecta de forma simétrica manos y pies, acompañada de frialdad y
sudoración. Se diferencia del fenómeno de Raynaud porque nunca le precede una fase pálida y,
aunque el frío agrava las crisis, no suele provocar dolor intenso ni lesiones isquémicas distales.
También hay otros mediadores que alteran la vasoconstricción como adrenalina, serotonina,
noradrenalina y endotelina 1 (13). La acrocianosis se clasifica en primaria y secundaria. La primaria es
más común en adultos jóvenes, se diagnostica entre la segunda y tercera década de la vida y es casi
inexistente en la posmenopausia, lo que sugiere influencias hormonales.
La forma secundaria se ha asociado con ayuno prolongado en el 10 a 75 % de los casos, con anorexia
nerviosa en 21 a 40 %, con otras enfermedades como sífilis, condiciones neoplásicas, crioglobulinemia
y con algunos medicamentos como inhibidores de recaptación de serotonina, antidepresivos tricíclicos
y vasopresores. Es importante tener en cuenta todas estas entidades en el momento de realizar un
diagnóstico diferencial.
La enfermedad se confunde con el fenómeno de Raynaud, porque ambos son agravados por frío y
estrés emocional y presentan coloración azul de los dedos; sin embargo, la acrocianosis se diferencia
por la persistencia de los cambios de color, la simetría, ausencia de palidez, y generalmente no se
acompaña de dolor ni disconfort, aunque la cianosis secundaria puede llegar a tener dolor y daño de
tejido
Tratamiento
No existe consenso sobre la terapia farmacológica y recomendaciones para el tratamiento de la
acrocianosis; sin embargo al igual que en el fenómeno de Raynaud se le sugiere a los pacientes evitar
la exposición a temperaturas frías y evitar el trauma para mejorar la circulación local y disminuir el
fenómeno vasoespástico
ERITROMELALGIA
Es una enfermedad vascular periférica que consiste en una hiperemia reactiva (respuesta vascular
anómala) por una disfunción simpática y se presenta predominantemente en mujeres. Puede ser
llamada también eritermalgia, dándo le así mayor importancia al papel que juega el calor.
En cuanto a la prevalencia no hay datos claros: se estima una incidencia de 2,5 a 3,3 por millón y una
prevalencia anual de aproximadamente 20 por millón de habitantes; se cree que es más común de lo
que se diagnostica. Se desencadena por calor, ejercicio, trauma, consumo de alcohol o fármacos
vasodilatadores. Generalmente, se manifiesta en la tarde o en la noche, mejora en ambientes fríos y
con la elevación de las extremidades (2, 23-24-25).
Existen tres tipos: 1, asociado a trombocitopenia (en ocasiones se considera como secundaria); tipo 2,
primario o idiopático, es espontaneo, autolimitado, no deja secuelas y simétrico; es la forma más
común de presentación; tipo 3: secundario a enfermedades autoinmunes (lupus eritematoso sistémico,
artritis reumatoide, vasculitis), neuropatías como la de la diabetes mellitus, intoxicación por hongos,
síndrome paraneoplásico y enfermedades mieloproliferativas, y se caracteriza por presentar intenso
dolor quemante (25-26-27).
Clínicamente se caracteriza por episodios recurrentes de rubicundez, hipertermia y dolor urente que
afecta principalmente extremidades inferiores, de forma simétrica, aunque también puede
comprometer manos (25- 28).
Para el diagnóstico se requiere cumplir con unos criterios: tres mayores y dos menores (cuadro 2)
Tratamiento
Evitar ejercicio extenuante y ambientes cálidos. Pueden iniciarse medicamentos neuropáticos como
gabapentin para evitar dolor crónico y en casos refractarios puede realizarse simpatectomía para
mejorar los episodios de rubicundez.
LIVEDO RETICULARIS
Es un cambio de coloración eritemato-cianótica persistente que
se da en los miembros inferiores, en forma de círculos rojos
regulares y completos. El cambio de coloración suele ser tenue y
transitorio en relación con ambientes fríos. Debe distinguirse de
la livedo racemosa que se caracteriza por círculos irregulares e
incompletos, que siempre es secundaria a un proceso orgánico,
aunque en la literatura suelen referirse a ambos de manera
indistinta. El livedo reticularis se dispone en forma de retículo,
mientras que la lívido racemosa semeja figuras arbóreas.
Los anillos violáceos que configuran la livedo reticularis son
causados por una disminución del flujo sanguíneo periférico,
focal y persistente, con enlentecimiento de la circulación venosa
cutánea por oclusión de las arteriolas de la dermis.
.
Es un signo de isquemia de la piel, secundaria a un proceso
patológico vascular y no un fenómeno vasospástico, como en la
cutis marmorata, causada por una respuesta transitoria fisiológica
al frío. Es común en neonatos y personas con fototipos claros y
cede totalmente con el calo.
Su incidencia se ha estimado en cuatro casos por millón de
habitantes/año, es más común en mujeres de los 20 a los 50
años. Se ha descrito que uno de cada 2 000 accidentes
cerebrovasculares se asocia a esta entidad.
Inicialmente hay una disminución del flujo arteriolar y el cese
completo de este flujo puede ocasionar infartos hemorrágicos.
Los territorios infartados se manifiestan inicialmente como
lesiones purpúricas en forma de red (púrpura retiforme) que
pueden tornarse equimóticas, evolucionar a necrosis
relativamente extensas y ulceraciones secundarias.
y/o aumenten la extensión cutánea.
Por este motivo las necrosis o ulceraciones cutáneas de origen arterial o arteriolar
suelen tener contornos reticulares y aspecto estrellado. La presencia de una reacción
inflamatoria intensa en la pared vascular y en la dermis perivascular se traduce
clínicamente en formación de nódulos subcutáneos, dolorosos, muchas veces
entremezclados en la trama reticular o siguiendo un trayecto vascular.

Existen tres clases: primario, en el que hay aparición y resolución del cuadro clínico
independientemente de la temperatura y no se asocia a ninguna de enfermedad de
base; idiopático, el cual es persistente, pero tampoco se vincula a enfermedades; y
secundario, que se debe a enfermedades sistémicas como el síndrome antifosfolípido
(en el 40 % de los pacientes es el primer signo), lupus eritematoso sistémico,
dermatomiositis, mieloma múltiple, crioglobulinemia, deficiencia de antitrombina III,
deficiencia de proteínas C y S y el síndrome de Sneddon (el cual tiene una gran
importancia en el área de neurología, pues consiste en la combinación de livedo
reticularis generalizada y episodios de enfermedad cerebrovascular isquémica en
pacientes sin evidencia de otro proceso que pudiera originar esa clínica). También
puede asociarse a fármacos como la ergotamina y la cocaína.
El diagnóstico es esencialmente clínico, sin embargo se pueden realizar
biopsias de piel que, aunque a veces son normales, pueden mostrar
oclusión de arteriolas por la proliferación intimal, configurando un patrón
de endarteritis obliterante con posible trombo que ocupa la luz arterial
Para aumentar la sensibilidad del examen histopatológico se deben
realizar al menos cuatro biopsias en diferentes zonas de la livedo.
Debido a que, en ocasiones, esta entidad se asocia a importantes
enfermedades, es importante buscarlas para iniciar oportunamente los
tratamientos que sean necesarios y evitar desenlaces catastróficos.
El tratamiento y el pronóstico depende de la causa del livedo reticularis,
razón por la cual no se mencionan en este artículo.
Tratamiento
Depende de la causa subyacente y de las comorbilidades del paciente, se
deben evitar temperaturas frías que lo desencadenen
ENFERMEDADES VENOSAS
Trombosis venosa. (Tromboflebitis, flebitis).
Venas varicosas.
La trombosis venosa
La trombosis venosa profunda (TVP) es una afección que ocurre
cuando se forma un coágulo de sangre en una vena profunda.
Estos coágulos por lo general se forman en la parte inferior de las
piernas, los muslos o la pelvis, pero también pueden aparecer en
el brazo. Trombosis venosa profunda
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La trombosis venosa profunda (TVP) es una afección que sucede
cuando se forma un coágulo sanguíneo en una vena que se
encuentra profundo dentro de una parte del cuerpo. La TVP afecta
principalmente a las venas grandes de la parte inferior de la
pierna y el muslo, pero puede producirse en otras venas
profundas, como las de los brazos y la pelvis. La TVP suele afectar
a un solo lado del cuerpo.
La trombosis venosa
Causas
Las TVP son más comunes en los adultos de más de 60 años. Pero pueden
ocurrir a cualquier edad. Cuando un coágulo se desprende y se desplaza a
través del torrente sanguíneo, se denomina émbolo. Este se puede atascar
en los vasos sanguíneos del cerebro, los pulmones, el corazón o en otra
zona, lo que lleva a daño grave.
Los coágulos de sangre se pueden formar cuando algo disminuye o
cambia el flujo de sangre en las venas. Los factores de riesgo incluyen:
La trombosis venosa

Un catéter de marcapasos que se ha pasado a través de la vena en la ingle


Reposo en cama o sentarse en una posición por mucho tiempo como un viaje en un avión
Antecedentes familiares de coágulos sanguíneos
Fracturas en la pelvis o las piernas
Haber dado a luz en los últimos 6 meses
Embarazo
Obesidad
Cirugía reciente (especialmente cirugía de la cadera, de la rodilla o pélvica en la mujer)
Producción excesiva de glóbulos rojos por parte de la médula ósea, lo que provoca que la sangre
esté más espesa (policitemia vera)
Tener un catéter permanente (prolongado) en un vaso sanguíneo
Mayores de 60 años
Es más probable que la sangre se coagule en una persona que tenga ciertos problemas o
trastornos, como:
Ciertos trastornos autoinmunitarios, como lupus
Consumo de cigarrillo
Afecciones en las cuales usted es más propenso a formar coágulos de sangre
Tomar estrógenos o pastillas anticonceptivas (este riesgo es aun más alto si fuma)
Permanecer sentado por períodos prolongados al viajar puede incrementar el riesgo de TVP. Esto es
mucho más probable cuando también están presentes uno o más de los factores de riesgo de la
lista anterior.
La trombosis venosa

Síntomas
La TVP afecta principalmente a las grandes venas en la parte inferior de la
pierna y el muslo, casi siempre en un lado del cuerpo. El coágulo puede
bloquear el flujo sanguíneo y causar:

Enrojecimiento de la piel
Piel caliente al tacto
Inflamación (edema) de una pierna o un brazo
Dolor o sensibilidad en una pierna o brazo.
Tratamiento
Su proveedor le dará un medicamento para disolver la sangre (llamado
anticoagulante). Este medicamento impedirá que se formen más coágulos
o que los ya existentes se vuelvan más grandes.
Tratamiento
Dado que la TVP puede ocurrir después de una fractura o cirugía delicada, muchos
pacientes ya están hospitalizados cuando se diagnostica la enfermedad. Los objetivos
del tratamiento para la TVP son:

Evitar que el coágulo sanguíneo se vuelva más grande


Prevenir que el coágulo se desprenda y viaje a los pulmones, donde podría conducir
a un embolismo pulmonar
Reducir la probabilidad de desarrollar otro coágulo
Minimizar el riesgo de desarrollar otras complicaciones
Más a menudo, el tratamiento para la TVP es no quirúrgico.

Tratamiento no quirúrgico
Anticoagulantes. El tratamiento no quirúrgico usualmente consiste en tomar
anticoagulantes, medicamentos que adelgazan la sangre y prevendrán la coagulación
posterior y ayudarán a disolver los coágulos existentes. Los medicamentos
anticoagulantes se deben iniciar inmediatamente después de haber recibido el
diagnóstico del coágulo.
La trombosis venosa
Otra clase de anticoagulantes son denominados anticoagulantes orales directos
(ACOD), incluyendo:
Rivaroxabán (Xarelto)
Apixabán (Eliquis)
Dabigatrán (Pradaxa)
Edoxabán (Savaysa)
Estos medicamentos funcionan de manera similar a la heparina y pueden usarse de
inmediato para reemplazarla. Su proveedor decidirá cuál es el medicamento
apropiado para usted.
Los anticoagulantes pueden causar trastornos hemorrágicos si la dosis es muy alta,
por lo que su uso debe ser monitoreado con atención sin importar si está en el
hospital o en casa. Dependiendo del medicamento que esté tomando, su médico le
puede ordenar análisis de sangre frecuentes para verificar cuánto tiempo se requiere
para que coagule su sangre. Es importante asegurar que el nivel de medicamento en
su sangre sea lo suficientemente alto para prevenir los coágulos, pero no tan alto
como para causar un sangrado excesivo.
Los anticoagulantes más comunes usados para tratar la TVP son la heparina,
warfarina (Coumadin) y los inhibidores del factor Xa. En algunos casos, se puede
usar heparina de bajo peso molecular (HBPM). La HBPM es un tipo de anticoagulante
derivado de la heparina estándar no fraccionada.
Dispositivos de compresión
Las medias elásticas de compresión graduadas están apretadas en
el tobillo y se aflojan a medida que suben por la pierna.
La compresión que brindan puede ayudar a prevenir que la sangre
se acumule en las venas.

Además, su médico puede recomendarle usar un dispositivo


neumático de compresión después de la cirugía. Este dispositivo,
que se usa como una bota, aplica presiones en pulsos a la
pantorrilla. Esta presión es similar a la que siente cuando camina.
Los dispositivos de compresión no solo mejoran el flujo de la
sangre venosa, sino que también estimulan la propia capacidad
del cuerpo para prevenir los coágulos sanguíneos.
LINFEDEMA
El linfedema se refiere a la inflamación de los tejidos causada por una
acumulación de líquido rico en proteínas que generalmente se drena a
través del sistema linfático del cuerpo. Afecta con mayor frecuencia los
brazos o las piernas, pero también puede ocurrir en la pared torácica, el
abdomen, el cuello y los genitales.

Los ganglios linfáticos son una parte importante de tu sistema linfático.


El linfedema puede provocarse por tratamientos contra el cáncer que
extirpan o dañan los ganglios linfáticos. Cualquier tipo de problema que
bloquee el drenaje del líquido linfático puede causar linfedema.
Los casos graves de linfedema pueden afectar la capacidad de mover la
extremidad afectada, aumentar los riesgos de infecciones cutáneas y de
septicemia, y pueden provocar cambios y degradación de la piel. El
tratamiento puede incluir vendajes de compresión, masajes, medias de
compresión, bombeo neumático secuencial, cuidado minucioso de la piel y,
en raras ocasiones, cirugía para eliminar el tejido inflamado o para crear
nuevas vías de drenaje
LINFEDEMA
Los signos y síntomas del linfedema incluyen los
siguientes:

Hinchazón de la totalidad o parte del brazo o la pierna, incluso los


dedos de los pies y de las manos
Sensación de pesadez u opresión
Amplitud limitada de movimiento
Infecciones recurrentes
Endurecimiento y engrosamiento de la piel (fibrosis)
Los signos y síntomas pueden variar de leves a graves. Es posible
que el linfedema producido por el tratamiento contra el cáncer no
aparezca hasta meses o años después de haber recibido el
tratamiento.
LINFEDEMA
Causas
El sistema linfático es una red de vasos que transportan líquido
linfático rico en proteínas por todo el cuerpo. Es parte del sistema
inmunitario. Los ganglios linfáticos actúan como filtros y contienen
células que combaten las infecciones y el cáncer.

El líquido linfático se impulsa a través de los vasos linfáticos por


las contracciones musculares al moverte durante el día y a través
de pequeñas bombas en la pared de los vasos linfáticos. El
linfedema ocurre cuando los vasos linfáticos no pueden drenar de
manera adecuada el líquido linfático, generalmente de un brazo o
de una pierna.
LINFEDEMA
Las causas más comunes del linfedema son:
Cáncer. Si las células cancerosas bloquean los vasos linfáticos, puede
producirse un linfedema. Por ejemplo, un tumor que crece cerca de un
ganglio linfático o de un vaso linfático puede aumentar de tamaño hasta
llegar a bloquear el flujo de líquido linfático.
Tratamiento de radiación para el cáncer. La radiación puede provocar el
proceso de cicatrización y la inflamación de los ganglios linfáticos o de los
vasos linfáticos.
Cirugía. En la cirugía contra el cáncer, se suelen extirpar los ganglios
linfáticos para determinar si la enfermedad se ha diseminado. Sin
embargo, esto no siempre da lugar a un linfedema.
Parásitos. En los países en desarrollo del trópico, la causa más común de
linfedema es la infección por gusanos que parecen hilos que obstruyen los
ganglios linfáticos.
Con menor frecuencia, el linfedema se debe a afecciones hereditarias en
las que el sistema linfático no se desarrolla de manera adecuada.
LINFEDEMA
Complicaciones
Las complicaciones del linfedema pueden incluir:

Infecciones de la piel (celulitis). El líquido atrapado genera un terreno favorable para


el desarrollo de los gérmenes, y la mínima lesión en el brazo o la pierna puede ser
un punto de entrada para la infección. La piel afectada tiene un aspecto inflamado y
rojo, y suele causar dolor al tocarla y notarse caliente.
La celulitis no tratada puede extenderse al torrente sanguíneo y desencadenar
septicemia, una afección que pone en riesgo la vida y que ocurre cuando la respuesta
del cuerpo a una infección provoca daños en sus propios tejidos. La septicemia
requiere tratamiento médico de emergencia.
Drenaje a través de la piel. Con una hinchazón grave, el líquido linfático puede
drenar a través de pequeñas roturas en la piel o causar ampollas.
Cambios en la piel. En algunas personas con linfedema muy grave, la piel de la
extremidad afectada puede engrosarse y endurecerse y adquirir el aspecto de la piel
de un elefante.
Cáncer. Una forma poco frecuente de cáncer de tejido blando puede desarrollarse
como consecuencia de los casos más graves de linfedema que no reciben
tratamiento.
LINFEDEMA
Cómo manejar y tratar el linfedema
El alivio de los efectos secundarios es un aspecto importante de la atención y el
tratamiento para el cáncer. Esto se denomina cuidados paliativos o atención médica
de apoyo. Hable con un integrante de su equipo de atención médica sobre cualquier
síntoma de linfedema que tenga. Asegúrese de mencionar cualquier síntoma nuevo o
un cambio en sus síntomas.

Tratamientos del linfedema:

Reducir la hinchazón

Evitar que esta empeore

Prevenir infecciones

Mejorar el aspecto de la parte del cuerpo afectada

Mejorar la capacidad funcional de la persona


LINFEDEMA
Aunque el tratamiento puede ayudar a controlar el linfedema, actualmente no tiene
una cura. Su médico podría recomendarle un terapeuta especialista en linfedema
certificado (certified lymphedema therapist, CLT). Un CLT es un profesional médico
que se especializa en tratar el linfedema. El terapeuta puede evaluar su afección y
desarrollar un plan de tratamiento, que puede incluir:

Drenaje linfático manual (manual lymphatic drainage, MLD). El MLD es una técnica
especializada en la que se realizan masajes suaves en la piel. Ayuda a que el líquido
linfático obstruido drene adecuadamente hacia el torrente sanguíneo y pueda reducir
la hinchazón. Para obtener mejores resultados, debe comenzar tratamientos de MLD
lo más próximo posible del inicio del linfedema. Un integrante de su equipo de
atención médica puede derivarle a un CLT capacitado en esta técnica.

Ejercicio.

Compresión. Los vendajes no elásticos y las prendas de compresión


LINFEDEMA
Terapia descongestiva completa (complete decongestive therapy, CDT).

Cuidado de la piel. El linfedema puede aumentar el riesgo de infección. Por lo tanto,


es importante mantener el área afectada limpia, humectada y sana.

Elevación. Mantener la extremidad afectada elevada ayuda a reducir la hinchazón y


ayuda a drenar el líquido a través del sistema linfático.

Tratamientos con láser de baja potencia (low level laser treatment, LLLT). Una
pequeña cantidad de ensayos clínicos han detectado que el LLLT podría aliviar en
cierta forma el linfedema luego de la extirpación de la mama, especialmente en los
brazos.

Medicamentos. Su médico puede recetarle antibióticos para tratar infecciones o


fármacos para aliviar el dolor cuando sea necesario.

Fisioterapia. Si tiene problemas para tragar u otras dificultades derivadas del


linfedema de la cabeza y el cuello, es posible que necesite realizar fisioterapia.
LINPEDEMA
El lipedema es una enfermedad del tejido adiposo, también
conocido como tejido graso, que implica un acúmulo
progresivo patológico de células grasas en las piernas,
aunque también puede producirse esta acumulación en los
brazos. Como consecuencia se produce un aumento de
volumen que, además, viene acompañado de determinados
síntomas. Afecta casi exclusivamente a mujeres. Aunque no
hay datos oficiales, los expertos calculan que entre un 4%
y un 11% del sexo femenino a nivel mundial padece
lipedema en diferentes grados.
LINPEDEMA
Causas
No se conocen con exactitud las causas que provocan el lipedema. Sin embargo, una
línea de investigación abierta en la que trabaja, entre otros, José Luis Simarro,
especialista en medicina estética y en lipedema, apunta a que esta enfermedad
puede estar provocada por otra llamada permeabilidad intestinal. “Aparece un
cambio inflamatorio en la microbiota intestinal (conjunto de bacterias que viven en el
intestino) que provoca que sustancias citoquinas pasen al torrente sanguíneo”,
explica Simarro.

Estas citoquinas, pequeñas proteínas que actúan sobre células del sistema inmune y
otras células sanguíneas, llegan a las células de grasa y las inflaman hasta diez veces
más de su volumen normal. El cuerpo entonces intenta arreglar este aumento de
tamaño produciendo más células con el fin de distribuir la grasa entre todas ellas. No
obstante, las citoquinas liberadas a la sangre como consecuencia de la permeabilidad
intestinal, llegan a las células de grasa nuevas y las vuelven a inflamar. Por tanto, el
lipedema se basa en un aumento, tanto en número como en tamaño, de las células
grasa.
LINPEDEMA
Síntomas
Las manifestaciones del lipedema son variadas y van aumentando con el
transcurso del tiempo. Así, los pacientes pueden experimentar diversos
síntomas:

Aumento de volumen en la zona afectada y desproporción de esta


respecto a otras partes del cuerpo.
Sensación de pesadez y dolores continuos.
Episodios repentinos de inflamación.
Aparición de la copa de Cuff, es decir, el volumen graso empieza a
acumularse justo encima de los tobillos y no debajo de estos.
Presión en los gemelos.
Picor constante.
Aparición de hematomas.
Aumento de sensibilidad al contacto.
La pesadez y el dolor en las piernas son los síntomas más comunes del
lipedema. Limitan bastante la movilidad del paciente.
LINPEDEMA
Tipos
Simarro distingue tres grados diferentes de lipedema:

Grado I. La superficie de la piel es normal y el tejido graso


es blando, pero ya pueden palparse pequeños bultos y
durezas.

Grado II. La superficie de la piel es irregular y dura debido


al acúmulo de las células grasas.

Grado III. La superficie de la piel está ya deformada por el


tejido adiposo, sobre todo en las caderas y tobillos.
Además, se palpan nódulos de diferentes tamaños.
LINPEDEMA
Tratamientos
Tras el diagnóstico, se pueden aplicar dos tratamientos diferentes:
Tratamiento conservador. Consigue reducir los síntomas y aliviar
el dolor, aunque el volumen graso disminuye muy levemente. Se
basa en utilizar medias de comprensión linfática o realizar
deportes en agua mínimo tres veces al día.
Este tipo de terapia puede combinarse con el tratamiento
quirúrgico.
Tratamiento quirúrgico. Se lleva a cabo la denominada liposucción
de descomprensión asistida por agua pulverizada o técnica WAL
(Water-Jet Assisted Liposuction), donde se elimina grasa
patológica para aliviar la presión. Con esta operación se consigue,
por una parte, devolver la forma anatómica original de la zona
afectada y, por otra, se mejora la calidad de vida del paciente al
desaparecer síntomas como el dolor y la pesadez.
Módulo 2. Enfermedades infecciosas.
2.1. TETANOS
2.2. ENFERMEDAD DE HANSEN
TETANOS
El tétanos es una enfermedad grave provocada por la toxina de una
bacteria llamada Clostridium tetani. Esta toxina actúa como un veneno
que afecta al sistema nervioso central.

Causas
La bacteria Clostridium tetani se encuentran en el suelo, en las heces y
en la boca de los animales. En forma de espora, la bacteria puede
permanecer inactiva en el suelo, aunque puede seguir siendo contagiosa
por más de cuatro décadas.

La enfermedad se adquiere cuando las heridas se infectadas por la


bacteria. Las esporas se vuelven activas y se diseminan en el cuerpo
produciendo un tóxico llamado toxina tetánica. Esta toxina bloquea las
señales nerviosas de la médula espinal a los músculos pudiendo causar
espasmos musculares.
TETANOS
El tétanos es una enfermedad grave provocada por la toxina de una
bacteria llamada Clostridium tetani. Esta toxina actúa como un veneno
que afecta al sistema nervioso central.

Causas
La bacteria Clostridium tetani se encuentran en el suelo, en las heces y
en la boca de los animales. En forma de espora, la bacteria puede
permanecer inactiva en el suelo, aunque puede seguir siendo contagiosa
por más de cuatro décadas.

La enfermedad se adquiere cuando las heridas se infectadas por la


bacteria. Las esporas se vuelven activas y se diseminan en el cuerpo
produciendo un tóxico llamado toxina tetánica. Esta toxina bloquea las
señales nerviosas de la médula espinal a los músculos pudiendo causar
espasmos musculares.
TETANOS
Síntomas
El tiempo entre la infección y la manifestación del primer síntoma puede
variar de entre 7 a 21 días.
Los síntomas de la enfermedad suelen comenzar con espasmos leves en
los músculos de la mandíbula (trismo). Además, pueden darse espasmos
en otras partes del cuerpo. Los espasmos musculares en la espalda
pueden causar arqueamiento, (opistótonos). También pueden afectar a
músculos que ayudan a la respiración dando lugar a problemas
respiratorios. Pueden darse también otros síntomas como:

· Babeo.
· Sudoración excesiva.
· Fiebre.
· Espasmos de la mano o del pie.
· Irritabilidad.
· Dificultad para deglutir.
· Defecación incontrolable.
TETANOS
Tratamientos
Es importante resaltar que sin tratamiento, uno de cada cuatro personas
infectadas muere. Sin embargo, con el tratamiento apropiado, menos del
15 por ciento de las personas infectadas muere.

Una vez que la persona sobreviva a la fase aguda de la enfermedad, la


recuperación, por lo general, suele ser completa.

El tratamiento incluye:
· Reposo en cama.
· Medicamentos para neutralizar el tóxico.
· Relajantes musculares.
· Antibióticos.
· Puede hacerse una pequeña cirugía para la limpiar la herida y
eliminar la fuente del tóxico.
HANSEN
La lepra es una enfermedad ancestral, descrita ya en textos de las
civilizaciones de la antigüedad. Se trata de una enfermedad infecciosa
crónica, causada por una bacteria llamada Mycobacterium leprae, que
afecta principalmente a la piel, los nervios periféricos, la mucosa de las
vías respiratorias superiores y los ojos. Se puede curar y el tratamiento en
las fases iniciales puede evitar la discapacidad. Además de las
deformaciones físicas, los afectados sufren también estigmatización y
discriminación.
Transmisión
La lepra se transmite a través de las gotículas expulsadas por boca y
nariz. Para contraerla hay que mantener durante meses un contacto
estrecho y prolongado con una persona afectada que no reciba
tratamiento. En cambio, no se propaga por los contactos ocasionales con
una persona con lepra que tienen lugar, por ejemplo, al darle la mano o
abrazarla, compartir comida o sentarse junto a ella. Además, el paciente
deja de transmitir la enfermedad cuando comienza a recibir tratamiento.
TETANOS
Diagnóstico
El diagnóstico de lepra reposa en los signos clínicos. En los casos en los que sea
difícil establecer un diagnóstico, quizá haya que recurrir a servicios de laboratorio.
Por lo general, la enfermedad se manifiesta por la presencia de lesiones cutáneas y
la afectación de nervios periféricos. Se diagnostica cuando se observa al menos uno
de los siguientes signos básicos: 1) pérdida definitiva de sensibilidad en una mancha
o placa cutánea pálida (hipopigmentada) o rojiza; 2) hipertrofia o engrosamiento de
un nervio periférico, con pérdida de sensibilidad y/o debilidad de la musculatura que
inerva; 3) observación al microscopio de la presencia de bacilos en un frotis por
raspado de incisión cutánea.
Atendiendo a estos signos, y a efectos del tratamiento, se clasifican los casos en los
tipos paucibacilar y multibacilar.
Caso paucibacilar: caso con una a cinco lesiones cutáneas, sin presencia demostrada
de bacilos en un frotis cutáneo.
Caso multibacilar: caso con más de cinco lesiones cutáneas; o con afectación
nerviosa (neuritis pura o neuritis más cualquier número de lesiones cutáneas); o con
presencia demostrada de bacilos en un frotis por raspado de incisión cutánea,
independientemente del número de lesiones cutáneas.
TETANOS
Tratamiento
La lepra es una enfermedad curable. El esquema terapéutico actualmente
recomendado reúne tres fármacos: dapsona, rifampicina y clofazimina,
cuya administración combinada se conoce como tratamiento
multimedicamentoso o politerapia. Su duración es de seis meses, en los
casos paucibacilares, y de 12 meses en los multibacilares. La politerapia
mata al patógeno y cura al paciente. Un pronto diagnóstico y tratamiento
puede ayudar a prevenir discapacidades. La OMS ha venido facilitando
esta politerapia de forma gratuita; al principio, lo sufragaba la Nippon
Foundation, pero desde 2000 se dona gracias a un acuerdo con los
laboratorios Novartis.
Prevención
Se ha comprobado que la detección y el tratamiento de los casos con
politerapia, por sí solos, no bastan para interrumpir la transmisión. Para
prevenir mejor la enfermedad, la OMS recomienda que, con el
consentimiento del caso inicial, se rastreen sus contactos domésticos,
vecinales y sociales y se les administre una dosis única de rifampicina
como tratamiento quimioprofiláctico.
TETANOS
COMPLICACIONES
La úlcera de Marjolin (UM) se define como la formación de una
neoplasia invasiva en una herida que ha sido crónicamente
traumatizada, por lo que se encuentra en constante estado de
inflamación. En pocas palabras, es un cáncer de piel que se
desarrolla sobre tejido cicatrizal. Dentro de los tipos histológicos
reportados en la literatura, el carcinoma de células escamosas se
considera la forma histopatológica más frecuente, asociada
aproximadamente al 80-90% de las UM; el segundo tipo celular
más común es el carcinoma basocelular, con un 9.6%, y por
último el melanoma, con un 2.4%. Se han descrito también
degeneraciones sarcomatosas, por fortuna con una incidencia muy
baja
Módulo 3. Otras patologías.
3.1. COAGULOPATÍAS
o Congénitas: Hemofilia
o Adquiridas: Secundarias a Fármacos
o Trombóticas
HEMOFILIA
La hemofilia es una enfermedad genética recesiva relacionada con
el cromosoma X, que resulta en una anormalidad o falta de
producción de un factor de coagulación de la sangre(1). Puede
manifestarse mediante hemorragias en músculos y/o
articulaciones(2). Dependiendo del porcentaje de coagulación se
clasifican en 3 niveles: severa, moderada y leve.
La esperanza de vida en personas con hemofilia ha aumentado
considerablemente en los últimos años. En los años 60 la
esperanza estaba entorno a los 40 años y actualmente la
encontramos en los 60-70 años. Existen una serie de patologías
que se asocian a la hemofilia (hepatitis B y C, cirrosis…)(3), las
cuales gracias a los avances científicos cada día conocemos un
poco más y su abordaje sanitario es más eficiente.
HEMOFILIA
Hasta la fecha y recurriendo para ello a la literatura científica, observamos
como la fisioterapia es un método de actuación ante artropatías
hemofílicas.
En la podología hay escasa referencia actualmente.
No obstante no encontramos unanimidad en cuanto a la duración,
intensidad y tipos de tratamiento para la mejora de la patología.
Un exceso de sangre dentro de la articulación puede desembocar en una
inflamación de la membrana sinovial, que finalmente puede traducirse en
una sinovitis hemofílica crónica(4). Cuando esta sinovitis se hace crónica
acelera el proceso degenerativo, lo que es conocido como artropatía
hemofílica(5). La rodilla suele ser una de las articulaciones más afectadas,
el uso de prótesis totales de rodillas en personas con hemofilia ha
mostrado grandes resultados reduciendo la discapacidad(6-8)desde 1973
que se pusiese la primera prótesis total de rodilla en una persona con
hemofilia
HEMOFILIA
En podología hay casos raros vinculados a la hemofilia.
El pseudotumor hemofílico del calcáneo se presenta en pacientes
con hemofilia grave con traumatismos repetitivos a nivel del talón,
que generan hemorragias intraóseas crónicas y recurrentes del
calcáneo con un aumento de la presión intraósea que provoca
isquemia y lisis. La hemorragia puede extenderse a nivel
subperióstico creando una cavidad quística, produciéndose una
inflamación periférica del hueso, con la formación de una cápsula
fibrosa. En su interior se encuentra productos sanguíneos en
varias fases de evolución y la presencia de macrófagos con
hemosiderina. Con el tiempo se provoca un aumento del volumen
a nivel del talón, llevando a la destrucción total del calcáneo,
extensión a las partes blandas y necrosis de la piel9,10.
HEMOFILIA
Su localización puede ser central o excéntrica y a
menudo ser expansiva. Para su diagnóstico se tomó
en cuenta la historia clínica del paciente y estudios de
imagen como: la radiografía convencional donde se
visualizaron imágenes de aspecto lítico en calcáneo
con márgenes bien definidos y con esclerosis reactiva
ósea. Una TAC ayudó a definir su localización
tridimensional y la extensión de la destrucción ósea.
También puede ser de utilidad la RMN delimitando los
bordes tumorales, invasión a los tejidos blandos
adyacentes y su relación con estructuras nerviosas,
vasculares y articulares. La ecografía puede ser de
utilidad a nivel de partes blanda
ESPONDILOANTROSIS
La espondilitis anquilosante es hereditaria y muchos genes pueden
provocarla. Se han encontrado hasta 30 de estos genes. El
principal que causa esta enfermedad es el HLA-B27. Casi todas las
personas de raza blanca con espondilitis anquilosante son
portadoras de este gen.

La artritis enteropática es una forma de artritis inflamatoria


crónica. Los dos tipos más comunes son la colitis ulcerosa y la
enfermedad de Crohn. No es clara la causa de la artritis
enteropática. Puede deberse a bacterias que ingresan en el
intestino cuando la inflamación lo daña. Las personas con el gen
HLA-B27 son más propensas a tener esta forma de artritis que
quienes no lo poseen.

En otras hojas informativas se analizan las causas y los factores de


riesgo de otros miembros de la familia de la espondiloartritis.
ESPONDILOANTROSIS
El diagnóstico correcto requiere que un médico evalúe el historial
médico del paciente y haga un examen físico. También puede
solicitar imágenes o análisis de sangre. Puede que necesite una
radiografía de las articulaciones sacroilíacas de la pelvis. Los
cambios en las radiografías de esas articulaciones, lo que se
conoce como sacroiliitis, son un síntoma clave de espondiloartritis.
Si las radiografías no muestran suficientes cambios, pero los
síntomas son muy sospechosos, el médico podría indicarle una
resonancia magnética para ver mejor estas articulaciones y
detectar signos tempranos de la enfermedad antes de que
aparezcan en las radiografías.
Uno de los análisis de sangre que puede necesitar es el que
detecta el gen HLA-B27. Sin embargo, tener este gen no significa
que desarrollará espondiloartritis siempre. Muchas personas lo
tienen sin padecer artritis y nunca la desarrollan. En última
instancia, el diagnóstico queda a criterio del médico.
TRATAMIENTO
Todos los pacientes deberían recibir terapia física y hacer ejercicios
dirigidos a las articulaciones. Los más recomendados son aquellos
que promueven la elongación y movilidad espinales.

Existen muchas opciones de tratamiento farmacológico. Las


primeras líneas de tratamiento son los AINE, como naproxeno,
ibuprofeno, meloxicam o indometacina. Ningún AINE es superior a
otro. Si se administran en la dosis y duración correctas, estos
medicamentos ofrecen un gran alivio a la mayoría de los pacientes.

En caso de hinchazón localizada (no generalizada) de


articulaciones, pueden ser eficaces con rapidez las inyecciones de
medicamentos con corticosteroides en las articulaciones o en las
vainas de los tendones (la membrana alrededor del tendón).
TRATAMIENTO
La fascitis plantar

La fascitis plantar se caracteriza por un dolor localizado en la zona


antero-medial del calcáneo que puede irradiarse hacia el borde
medial del pie.

La palabra fascitis sugiere inflamación de la fascia. Sin embargo, la


literatura actual sugiere que sería más correcto utilizar la
denominación fasciosis plantar en vez de fascitis plantar debido a
la evidencia de degeneración más que de inflamación en el tejido
(2).

El dolor en la planta del pie y próximo al talón es algo que sucede


a un altísimo número de personas en todo el mundo. Se estima
que alrededor del 7% de los individuos mayores de 65 años, sufren
este tipo de molestias y los casos en los que resulta diagnosticada
la fascitis plantar con su consiguiente tratamiento, resultan
verdaderamente elevados
Artritis psoriásica
La artritis psoriásica es una enfermedad de las articulaciones que se presenta en
aproximadamente un 10% de pacientes que padecen psoriasis en la piel. En
algunos casos, aparece antes la artritis y las lesiones cutáneas se desarrollan con el
paso del tiempo, y en otros, la afectación de la piel no se produce a pesar de
padecer la enfermedad articular. Según datos del estudio de prevalencia de las
enfermedades reumáticas en la población adulta española (EPISER 2016), la
prevalencia de esta enfermedad es del 0,58%.
La artritis psoriásica se inicia lentamente y la forma de manifestarse es diferente
para cada individuo, pero los expertos han establecido cinco formas de aparición,
aunque se pueden superponer algunas de ellas en algunos pacientes:

Artritis oligoarticular asimétrica, que afecta a unas pocas articulaciones de las


extremidades. Es la forma más frecuente.
Artritis que afecta principalmente a las interfalángicas distales de las manos.
Artritis simétrica similar a otra enfermedad articular llamada artritis reumatoide.
Artritis mutilante, que es muy rara aunque destructiva y deformante.
Artritis que afecta a la columna y articulaciones de la pelvis o sacroilíacas de forma
similar a otra enfermedad reumática llamada espondilitis anquilosante.
Artritis psoriásica
Primero, demostrando que hay psoriasis en el paciente o en sus familiares de
primer grado; En segundo lugar, demostrando que hay artritis; y finalmente
confirmando que las características clínicas y radiológicas corresponden a la artritis
psoriásica.
No existe una única prueba para llegar al diagnóstico. Las lesiones de la piel o de
las uñas han de ser confirmadas como psoriásicas y hay que evaluar las
características especiales de la artritis (asimétrica, articulaciones interfalángicas
distales, etc.) para determinar de qué tipo se trata. Una persona con psoriasis y
dolores articulares (artralgias) sin inflamación articular (artritis) no debe ser
diagnosticado de artritis psoriásica.

Tratamientos para la artritis psoriásica


Tratamientos para la artritis posriásica
La meta del tratamiento en la artritis psoriásica es reducir el dolor articular y la
inflamación, controlar las psoriasis de la piel y retrasar o prevenir el daño en las
articulaciones. El tratamiento varía en cada paciente dependiendo de la intensidad
y extensión de las articulaciones inflamadas y también de la gravedad de las
lesiones
cutáneas o de la aparición de otras manifestaciones causadas por la enfermedad.
Necrosis avascular.
7.1. OSTEONECROSIS. NECROSIS ISQUEMICA
DEL HUESO. NECROSIS
ASÉPTICA. OSTEOCRONDITIS DISECANTE
OSTEONECROSIS ASEPTICA
La osteonecrosis aséptica del sesamoideo se conoce como enfermedad
de Renader, quien la describió por primera vez en 1924 como
interrupción del aporte sanguíneo de origen no infeccioso. La etiología es
desconocida y se relaciona con microtraumatismos de repetición, ya que
existe una mayor incidencia, de un 0,2%, en personas que practican
baile y deportes de salto –en estas situaciones el primer dedo se coloca
en dorsiflexión con lo que la placa glenoidea y los sesamoideos se
encuentran sobreexpuestos a la carga–, en circunstancias que
predisponen a sobrecargas repetidas –pie cavo y/o flexión plantar rígida
del primer radio– o incluso anomalías congénitas del aporte vascular.

En la bibliografía consultada no hay acuerdo en cuál de los sesamoideos


es el más afectado, para unos autores es el medial, que sería el que más
carga soporta, para otros es el lateral, siendo muy infrecuente la
afectación de ambos sesamoideos y aún más infrecuente la afectación de
uno de los fragmentos en un sesamoideo bipartito, situación de la que
sólo hemos encontrado una referencia bibliográfica
OSTEONECROSIS ASEPTICA
El tratamiento conservador incluye reducir el apoyo en carga del
antepié afectado y reposo de las actividades deportivas, utilizando para
ello un calzado adecuado que además de una suela gruesa cuente con
una pala alta para poder incluir en su interior una plantilla ortopédica.
Hay que advertirle al paciente sobre la larga duración del tratamiento.
Un cojinete de descarga o un arco de soporte metatarsal puede disminuir
los síntomas. Para Coughlin, la ortesis debe contar con un arco
longitudinal interno y una barra retrocapital.
la resección quirúrgica únicamente del sesamoideo afectado después de
un fracaso en el tratamiento conservador por 6 a 12 meses es una buena
opción terapéutica. Es importante valorar la edad y las actividades del
paciente para tomar una adecuada decisión, ya que la enfermedad de
Renander y sus secuelas pueden llegar a modificar por completo las
actividades normales de los pacientes.
ARTRITIS SEPTICA
a artritis séptica (AS) es la inflamación de una cavidad articular de
origen infeccioso. Tiene una incidencia estimada de 4-10 casos/100.000
niños y año, siendo más frecuente en varones y en menores de 5 años1.

El 90% son monoarticulares2, siendo las articulaciones más


frecuentemente implicadas las del miembro inferior, sobre todo rodilla,
seguido de cadera y tobillo.

El agente etiológico más prevalente en todas las edades es


Staphyloccoccus aureus. Kingella kingae es el patógeno más frecuente
en menores de 5 años en nuestro medio3.

Las posibles vías de transmisión son tres: hematógena (la más frecuente
en niños), por inoculación directa y a través de un foco contiguo de
infección (osteomielitis4, celulitis).
ARTRITIS SEPTICA
El cuadro clínico inicial suele ser inespecífico, con irritabilidad, disminución del
apetito o de la actividad (sobre todo en RN y lactantes). En niños mayores, el dato
más característico es el dolor, con postura antiálgica, rechazo de la movilización o
impotencia funcional, acompañado de tumefacción5 y calor de la articulación. La
fiebre no siempre está presente y generalmente no es muy elevada.

El diagnóstico se basa en la clínica, exámenes de laboratorio, microbiológicos y


pruebas de imagen. Ante toda sospecha de AS debe obtenerse líquido articular para
cultivo y análisis, previo al inicio del tratamiento antibiótico. En muchas ocasiones
es difícil realizar el diagnóstico diferencial con otros tipos de artritis, sobre todo en
las fases iniciales.
El tratamiento inicial debe ser precoz para evitar el daño articular. Se basa en dos
pilares: descompresión de la articulación6 y antibioterapia. Se comenzará con
antibioterapia empírica en función, sobre todo, de la edad del paciente (sería
diferente en niños con factores de riesgo), y después será modificada según los
resultados de los cultivos y antibiograma.

Un ciclo corto de antibiótico intravenoso seguido de terapia oral es apropiado para


la mayoría de los casos no complicados con evolución favorabl
OETEOMIELITIS
La osteomielitis es la infección de los huesos. Las infecciones pueden llegar a un
hueso al viajar a través del torrente sanguíneo o al extenderse desde el tejido
cercano. Las infecciones también pueden comenzar en el propio hueso si una
lesión expone el hueso a gérmenes.
Los fumadores y las personas con enfermedades crónicas, como la diabetes o la
insuficiencia renal, tienen un mayor riesgo de presentar osteomielitis. Las
personas que tienen diabetes pueden presentar osteomielitis en los pies si estos
tienen úlceras.
Aunque en algún momento se consideraba incurable, en la actualidad la
osteomielitis puede tratarse con éxito. La mayoría de las personas necesitan
someterse a una cirugía para extirpar las zonas del hueso que murieron. Después
de la cirugía, generalmente se necesitan antibióticos fuertes por vía intravenosa.
Síntomas
Los signos y síntomas de la osteomielitis incluyen los siguientes:
Fiebre
Inflamación, calor y enrojecimiento en la zona de la infección
Dolor en la zona de la infección
Fatiga
En algunas ocasiones, la osteomielitis no causa signos ni síntomas o resulta difícil
distinguirlos de otras enfermedades. Esto es especialmente válido para los bebés,
los adultos mayores y las personas con sistemas inmunitarios comprometidos.
OETEOMIELITIS
Causas
La mayoría de los casos de osteomielitis son producto de estafilococos, tipos de
gérmenes que se encuentran comúnmente en la piel o en la nariz de las personas
sanas.

Los gérmenes pueden entrar en un hueso de varias maneras, incluidas las


siguientes:

El torrente sanguíneo. Los gérmenes en otras partes del cuerpo, por ejemplo, en
los pulmones por neumonía o en la vejiga por una infección del tracto urinario
pueden viajar a través del torrente sanguíneo a un punto debilitado de un hueso.
Lesiones. Las heridas punzantes graves pueden llevar gérmenes a lo profundo del
cuerpo. Si la lesión se infecta, los gérmenes se pueden diseminar a un hueso
cercano. Los gérmenes también pueden entrar al cuerpo si se fracturó un hueso
tan gravemente que parte de este sobresale a través de la piel.
Cirugía. La contaminación directa con gérmenes puede ocurrir durante las
cirugías para reemplazar articulaciones o corregir fracturas.
OETEOMIELITIS
Infecciones del hueso y articulaciones.
8.1. ARTRITIS INFECCIOSA
8.2. OSTEOMIELITIS
8.3. TRASTORNOS POR DEPOSITO DE CRISTALES
8.4. ENFERMEDAD POR DEPOSITO DE CRISTAL
OETEOMIELITIS
Factores de riesgo
Normalmente, los huesos son resistentes a las infecciones, pero esta
protección disminuye a medida que envejeces. Otros factores que
pueden hacer que los huesos sean más vulnerables a la osteomielitis
pueden incluir los siguientes:
Lesión reciente o cirugía ortopédica
Una fractura de hueso grave o una herida profunda por punción les da
a las bacterias una vía para entrar al hueso o tejido cercano. Una
herida profunda por punción, como la mordedura de un animal o la
perforación de un clavo a través del calzado, también puede
proporcionar una vía para la infección.

La cirugía para reparar huesos rotos o para reemplazar articulaciones


desgastadas también puede abrir una vía para que los gérmenes
ingresen al hueso. Un implante ortopédico es un factor de riesgo para
la infección.
OETEOMIELITIS
Factores de riesgo

Trastornos de la circulación
Cuando se dañan o se obstruyen los vasos sanguíneos, el cuerpo tiene
dificultades para distribuir las células que combaten infecciones y
evitan que proliferen las infecciones pequeñas. Lo que comienza como
un corte pequeño puede evolucionar y convertirse en una úlcera
profunda que expone el tejido inferior y los huesos a las infecciones.

Las enfermedades que deterioran la circulación sanguínea incluyen las


siguientes:

Diabetes mal controlada


Enfermedad arterial periférica, a menudo relacionada con el
tabaquismo
Enfermedad de células falciformes
OETEOMIELITIS
Factores de riesgo

Osteomielitis hematógena
La osteomielitis hematógena suele deberse a un solo microorganismo. En niños,
las más frecuentes son las bacterias grampositivas, que afectan las metáfisis de
la tibia, el fémur o el húmero. En adultos, la diseminación hematógena de la
osteomielitis por lo general afecta las vértebras. Los factores de riesgo en adultos
son edad avanzada, debilidad, hemodiálisis, drepanocitosis y uso de drogas
inyectables. Los microorganismos más frecuentes incluyen los siguientes:
En adultos mayores, debilitados o que reciben hemodiálisis: S. aureus (es
frecuente S. aureus resistente a la meticilina [SARM]) y bacterias gram negativas
entéricas.
En pacientes que usan drogas inyectables: S. aureus, Pseudomonas aeruginosa, y
especies de Serratia
En pacientes con drepanocitosis, enfermedad hepática, o inmunocomprometidos:
especies de Salmonella
Los hongos y micobacterias pueden causar osteomielitis hematógena,
generalmente en pacientes inmunocomprometidos o en áreas de infección
endémica por histoplasmosis, blastomicosis o coccidioidomicosis. A menudo, se
afectan las vértebras.
OETEOMIELITIS

Tratamiento de la osteomielitis
Antibióticos
Cirugía en abscesos, síntomas generales, potencial inestabilidad espinal o hueso necrótico
Antibióticos
Se dan antibióticos eficaces contra microorganismos grampositivos y gramnegativos hasta
después de obtener los resultados de los cultivos y el antibiograma.
En la osteomielitis hematógena aguda, el tratamiento antibiótico inicial debe incluir una
penicilina semisintética resistente a penicilinasa (p. ej., nafcilina u oxacilina 2 g IV cada 4 h) o
vancomicina 1 g IV cada 12 h (si hay prevalencia de S. aureus resistente a meticilina (SARM)
en la comunidad, que es común) y una cefalosporina de tercera o cuarta generación (como
ceftazidima 2 g IV cada 8 h o cefepima 2 g IV cada 12 h). Cirugía
Si persisten los signos generales (p. ej., fiebre, malestar general, pérdida de peso) o si hay
destrucción de grandes áreas del hueso, debe hacerse desbridamiento quirúrgico del hueso
necrótico. Puede ser necesaria la cirugía para drenar abscesos paravertebrales o epidurales
coexistentes o para establizar la columna y prevenir lesiones. Se utilizan injertos de piel o
pediculados para cubrir defectos quirúrgicos extensos. Deben continuarse los antibióticos de
amplio espectro por > 3 semanas después de la cirugía. Puede ser necesario un tratamiento
antibiótico prolongado.
GOTA
La gota y la pseudogota son dos tipos de artritis que ocasionan
dolor en las articulaciones. En estos tipos de artritis los cristales
se forman en conjunto, causando irritación y se depositan en los
tendones, cerca de las articulaciónes. Las articulaciones se
pueden tornar hinchadas, dolorosas, y rojas (figura 1). En la
Gota, el cristal esta formado por urato monosodico . En
pseudogota, los cristales son de pirofosfato de calcio. La gota y
pseudogota pueden afectar las coyunturas de todo el cuerpo. En
la gota, la area mas comunmente afectada es el dedo gordo del
pie. El codo, la muñeca, y las articulaciones de los dedos también
son comunmente afectados con la gota. En pseudogota, las
articulaciones mas grandes, tales como la rodilla o de la muñeca
son las más comúnmente involucradas. Puede existir hinchazon y
dolor de manera intermitente en la misma coyuntura o en
diferentes articulaciones.
GOTA

Causas
En la gota, los cristales se forman cuando los pacientes producen
demasiado acido urico, o no pueden deshacerse del ácido úrico
adecuadamente. La herencia genética de la persona es el principal factor
en la determinación de niveles de ácido úrico. Sin embargo, algunos
medicamentos pueden causar cambios en los niveles de ácido úrico, por
ejemplo las medicinas de la presión arterial alta, los diuréticos, algunos
anticoagulantes, y un medicamento llamado ciclosporina que se utiliza
para los pacientes que han tenido un trasplante de órganos. Tambien el
comer carne roja, pescado, y el alcohol también pueden aumentar los
niveles de ácido úrico. Además, la obesidad, resistencia a la insulina, el
colesterol alto, la enfermedad cardíaca, el hipotiroidismo y la enfermedad
de riñón pueden ser asociados con la gota. Ataques de gota se han
observado después de una lesión o cirugía, a veces infecciónes o el uso de
contraste para rayos X pueden causar ataques de gota. Tener buena
actividad fisica parece a ayudar a prevenir la gota.
GOTA
Signos y Sintomas
Los signos y síntomas tanto de la gota y la pseudogota pueden aparecer de repente presentando
articulaciones calientes, rojas, y con inflamación. Las articulaciones pueden ser tan dolorosas que
se hace imposible para moverlas. A veces las articulaciones parecen que están infectadas, a pesar
de que no lo estan. Los cristales de gota pueden formar una acumulacion blanca llamada "tofos"
que a menudo son visibles debajo de la piel (figura 2). Los cristales en pseudogota suelen ser solo
visible en Rayos-X (figura 3).

El diagnóstico para cuaquiera de las enfermedades se hace a base a un examen físico por su
médico, rayos X, y las pruebas de laboratorio. Se le preguntara al paciente acerca de sus síntomas
y la forma en lo que la enfermedad ha cambiado sus actividades del diario vivir. Debido a que
existen medicamentos y otras enfermedades que pueden causar gota y pseudogota, se le
preguntara acerca de su historial médico y su historial de medicamentos. Los rayos X también son
útiles. Los niveles de calcio en pseudogota se puede ver en Rayos-X. El ácido úrico no aparece en
rayos X, pero se pueden observer cambios en los huesos con gota (figura 4).

De ser necesario, el líquido de la articulación se puede aspirar con una aguja para confirmar el
diagnostico. Se pueden ordenar analisis de sangre para comfirmar los niveles de acido urico y/o
infeccion. Extrañamente los niveles de ácido úrico en la sangre pueden estar normales inclusive
durante un ataque de gota. no hay pruebas de sangre para diagnosticar pseudogota.
GOTA
Tratamiento
Cuando ocurre un ataque doloroso de gota o pseudogota el objetivo es reducir la hinchazón, el
enrojecimiento, y el dolor. Cuando los ataques son nuevos son tratados con antiinflamatorios no
esteroidales(NASIDs) o con un medicamento llamado colchicina. Tambien se puede utilizar
esteroides en pildoras o en inyecciones.

Ataques de gota y pseudogota pueden ir y venir. Cuando los episodios son infrecuentes, un NSAID
o colchicina pueden ser utilizado según sea necesario. Cuando los ataques son mas frecuentes va a
necesitar medicamentos especificos para tartar la gota o pseudogota. Estos medicamentos pueden
ser recetados por su médico de atención primaria o un reumatólogo.

La gota y pseudogota suelen ser tratados sin cirugía. Existen medicamentos, férulas, y compresas
para ayudar a la inflamación y reducir el dolor. Si la enfermedad ha destruido las articulaciones o
los tendones, entonces es necesario cirugía para repararlos.

Si la gota no es tratada, la inflamación puede causar daños en las articulaciones y tendones. Los
cristales se depositan en los tendones y hasta puede causar laceraciones de la piel creando
infecciones. Además, los tendones se pueden romper ocasionando pérdida de función de la mano.

Los cristales de pseudogota tienen menos probabilidad de depositarse en la piel, por lo que algunos
de los problemas visto con gota son menos probable en pseudogota. En algunas ocasiones los
cristales se pueden depositar en los ligamentos y los cartílagos creando lesiones en las
articulaciones. Pérdida de movimiento es común.
GOTA

El Jarabe de Maíz de Alta Fructosa es un Factor de Riesgo Importante


Aunque la gota comúnmente es atribuida por el consumo excesivo de
alimentos ricos en purina, tales como vísceras, anchoas, arenque,
espárragos y hongos, hay otro claro culpable: el jarabe de maíz de alta
fructosa (JMAF).10

Un sin número de trastornos están relacionados con el consumo de JMAF,


incluyendo a la gota, entre los más importantes. Un estudio reciente
mostró que consumir bebidas azucaradas está sumamente relacionado a
un mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad.11

El estudio, realizado por investigadores de Estados Unidos y Canadá,


indica que los hombres que bebían dos o más bebidas azucaradas al día
tenían un riesgo 85 % mayor de gota, en comparación con aquellos que
bebían menos de una vez al mes.
SEUDOGOTA
La seudogota es una forma de artritis caracterizada por la hinchazón repentina y
dolorosa de una o más articulaciones. Los episodios pueden durar días o
semanas.

La seudogota se conoce formalmente como enfermedad por cristales de


pirofosfato cálcico dihidratado. Pero comúnmente se denomina seudogota
porque es similar a la gota. En ambas afecciones, se forman depósitos de
cristales dentro de una articulación, aunque lo que difiere en cada afección es el
tipo de cristal.

No se sabe con certeza el motivo por el cual se forman cristales en las


articulaciones y causan seudogota, pero el riesgo aumenta con la edad. Hay
tratamientos que pueden ayudar a aliviar el dolor y a reducir la inflamación.
Síntomas
La seudogota afecta con mayor frecuencia las rodillas. Con menor frecuencia,
afecta las muñecas y los tobillos. Cuando se produce un ataque de seudogota,
por lo general, las articulaciones afectadas están:

Hinchadas
Calientes
Muy doloridas
SEUDOGOTA

Síntomas
La seudogota afecta con mayor frecuencia las rodillas. Con menor frecuencia,
afecta las muñecas y los tobillos. Cuando se produce un ataque de seudogota,
por lo general, las articulaciones afectadas están:

Hinchadas
Calientes
Muy doloridas
Cuándo debes consultar con un médico
Busca atención médica si tienes dolor e hinchazón repentinos e intensos en las
articulaciones.

Causas
La seudogota se vinculó con la presencia de cristales de dihidrato de pirofosfato
cálcico en la articulación afectada. Esos cristales aumentan en cantidad con la
edad y aparecen en casi la mitad de la población de más de 85 años. No
obstante, la mayoría de las personas que tienen esos depósitos de cristales nunca
manifiestan seudogota. No se sabe con certeza por qué algunas personas tienen
síntomas y otras no.
SEUDOGOTA

Factores de riesgo
Algunos de los factores que pueden aumentar el riesgo de tener seudogota son los
siguientes:

Edad avanzada. El riesgo de padecer seudogota aumenta con la edad.


Traumatismo en las articulaciones. Un traumatismo en una articulación (por
ejemplo, una lesión grave o una cirugía importante) aumenta el riesgo de tener
seudogota en esa articulación.
Trastorno genético. Algunas familias tienen una tendencia hereditaria a padecer
seudogota. En estos casos, el problema suele aparecer a una edad más temprana.
Desequilibrio de minerales. El riesgo de presentar seudogota es mayor en las
personas que tienen demasiado calcio o hierro en la sangre, o muy poco magnesio.
Otras afecciones médicas. La seudogota también se ha asociado con tener una
glándula tiroides muy poco activa (hipoactiva) o una glándula paratiroides
demasiado activa (hiperactiva).
Complicaciones
Los depósitos de cristales relacionados con la seudogota también pueden provocar
daños articulares que pueden ser similares a los signos y síntomas de la artrosis o la
artritis reumatoide.
BIBLIOGRAFIA

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