Enfermedades de Transmisión Sexual
José Alejandro Muñoz Salomé
Universidad Veracruzana
Urología
Dr. Juan Carlos Carrillo Hidalgo
01 de octubre del 2024
INDICE
Introducción ...............................................................................................................................................3
Desarrollo....................................................................................................................................................4
Complicaciones de las ITS en la mujer. ................................................................................................6
Propagación de las ETS .........................................................................................................................7
Frecuencia de las ETS. ...........................................................................................................................8
Protección contra las ETS......................................................................................................................8
CONCLUSIÓN.........................................................................................................................................10
BIBLIOGRAFIA ......................................................................................................................................12
Introducción
Las infecciones de transmisión sexual son transmisibles sexualmente y por vía no sexual,
cuyo estudio, prevención y tratamiento son de gran importancia para la salud del individuo, la
familia y la sociedad.
Las ITS se propagan predominantemente por contacto sexual, incluidos el sexo vaginal,
anal y oral. Algunas se pueden transmitir también por otras vías, como la sangre, los
hemoderivados, durante el embarazo o el parto. La transmisión de una ITS de la madre al niño
puede causar muerte fetal o neonatal, prematuridad e insuficiencia ponderal al nacer, septicemia,
neumonía, conjuntivitis neonatal y anomalías congénitas.
En 2016, más de un millón de embarazadas tenían sífilis activa que causó complicaciones
en alrededor de 350 000 partos, de los que 200 000 derivaron en la muerte del feto o el recién
nacido Entre las ITS conocidas se encuentran algunas como la sífilis, la gonorrea, la clamidiosis y
la tricomoniasis que, si son detectadas a tiempo, se pueden tratar y evitar mayores complicaciones.
En cambio, la hepatitis B, el virus del herpes simple (VHS o herpes), el VIH y el virus del
papiloma humano (VPH), son infecciones víricas incurables, aunque existen tratamientos capaces
de atenuar o modificar los síntomas o la enfermedad. En la actualidad, vemos con preocupación el
estigma social hacia las personas que son diagnosticadas con algunas de las ITS, situación que en
ocasiones genera que no asistan a las consultas de control y seguimiento por miedo a la
discriminación y a ser juzgado por los proveedores de salud.
La discriminación nace desde la falsa creencia y mitos alrededor de las infecciones,
derivados de la carencia de una educación integral en sexualidad; también al señalar a las personas
con estos diagnósticos como irresponsables y que no cuidan de su salud sexual. Sin embargo,
científicamente cualquier persona sexualmente activa corre el riesgo de contraer cualquiera de las
ITS si no usa el condón o preservativo, que es el único método eficaz para prevenirlas.
Desarrollo
Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son infecciones que se contagian de una persona a
otra usualmente durante el sexo vaginal, anal u oral. Son muy comunes y muchas personas que las
tienen no tienen síntomas. Por eso, es importante hacerte exámenes sin importar si tienes síntomas
de las ETS o no. Sin tratamiento, las infecciones de transmisión sexual (ITS) pueden causar serios
problemas de salud. La buena noticia es que hacerte los exámenes no es complicado y la mayoría
de estas infecciones son fáciles de tratar. Las ETS son enfermedades que se pasan de una persona
a otra a través del contacto sexual. Estas incluyen la clamidia, la gonorrea, los herpes genitales, el
virus del papiloma humano (VPH), la sífilis y el VIH. Muchas de estas enfermedades no tienen
síntomas por un largo tiempo. Incluso sin síntomas, aún pueden hacer daño y transmitirse durante
las relaciones sexuales.
Clamidia: Es una enfermedad de transmisión sexual muy común causada por una infección
bacteriana. A menudo no tiene síntomas, pero una vez diagnosticada es fácil de tratar.
Verrugas genitales: Son bultos que salen en la piel del área genital y alrededor del ano. Son
causadas por ciertos tipos de virus del papiloma humano (VPH).
Gonorrea: Es una enfermedad de transmisión sexual común causada por una infección
bacteriana. A menudo no tiene síntomas, pero es fácil de tratar una vez diagnosticada.
Hepatitis B: Es una enfermedad de transmisión sexual causada por un virus que puede
producir enfermedad hepática (en el hígado) y que se transmite durante el sexo o por compartir
objetos de higiene personal como máquinas de afeitar o cepillos de dientes.
Herpes genital y oral: Es una enfermedad de transmisión sexual común que infecta los
genitales y la boca. Causa llagas o ampollas. No existe una cura, pero se pueden tratar los síntomas.
VIH y SIDA: El VIH es el virus que causa el sida. Es una infección que destruye el sistema
inmunológico y que puede causar el SIDA. No existe cura, pero hay tratamientos que pueden
ayudarte a mantenerte saludable.
Papiloma humano: El papiloma humano o virus del papiloma humano (VPH), es una
enfermedad de transmisión sexual muy común, generalmente inofensiva y que desaparece por sí
sola. Algunos tipos pueden llevar al cáncer.
Molluscum contagiosum: Es una enfermedad de transmisión sexual que produce pequeños
bultos en la piel. Desaparece por sí sola y, generalmente, no es peligrosa.
Piojos púbicos Las ladillas (o piojos púbicos), son pequeños parásitos que se pegan a la piel
y al vello púbico (del área genital). Se eliminan fácilmente con un tratamiento que puedes conseguir
en una farmacia.
Sarna humana: La sarna humana son pequeños parásitos que causan picazón. Se transmite
por contacto de piel a piel, usualmente durante el sexo. Se puede curar.
Sífilis: La sífilis es una infección bacteriana común. Se cura fácilmente con medicamentos, pero
puede ser peligrosa si no se trata.
Tricomoniasis: Es una enfermedad de transmisión sexual muy común y a menudo no tienen
síntomas. Es una de las grandes causantes de la vaginitis. Se trata fácilmente.
Complicaciones de las ITS en la mujer.
Las ITS no tratadas tienen repercusiones muy importantes en la salud reproductiva,
materna y neonatal. Estas infecciones son la principal causa prevenible de infertilidad, sobre todo
en la mujer. Entre 10 a 40% de las mujeres con infecciones clamidiales no tratadas acaban
presentando enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) sintomática.
El daño de las trompas por la infección es responsable de 30 a 40% de los casos de
infertilidad femenina. Además, la probabilidad de tener embarazos ectópicos (tubáricos) es 6 a 10
veces mayor en las mujeres que han sufrido (EIP) y entre 40 a 50% de los embarazos ectópicos
pueden atribuirse a episodios anteriores de EIP.
La infección por algunos tipos de VPH puede llevar a la aparición de cáncer genital, en
particular del cuello uterino. Las ITS no tratadas se asocian a infecciones congénitas y perinatales
en los recién nacidos, sobre todo en regiones en las que las tasas de infección siguen siendo
elevadas. Por otro lado, en mujeres con sífilis temprana no tratada, 25% de los embarazos acaban
en muerte fetal y 14% en muerte neonatal, lo cual representa una mortalidad perinatal general de
aproximadamente 40%.
A su vez, en las infecciones gonocócicas no tratadas en mujeres, los abortos espontáneos y
los partos prematuros pueden llegar a 35%, y las muertes perinatales a 10%. En ausencia de
profilaxis, entre 30 a 50% de los lactantes cuyas madres tenían gonorrea no tratada y hasta 30% de
aquellos cuyas madres tenían infecciones clamidiales no tratadas contraen infecciones oculares
graves (oftalmia neonatal) que pueden ser causa de ceguera si no se tratan rápidamente.
En todo el mundo, esta afección causa ceguera a unos 1000-4000 recién nacidos cada año.
La persona con una o más ITS, que no recibe tratamiento, o éste no sea el adecuado, o se aplica sin
seguir las indicaciones apropiadas,4 puede desarrollar alguna de las siguientes complicaciones:
-Esterilidad o infertilidad.
-Tener niños pretérmino, de bajo peso al nacer o mortinatos.
-Presentar lesiones en cuello uterino y otros genitales internos.
-Presentar lesiones y hasta deformación de los genitales externos y de la región anal
dolorosa.
- Presentar ITS original o el VIH/SIDA con una o dos ITS adicionales. No es infrecuente
que una misma persona sufra dos o tres ITS al mismo tiempo.
-Asociarse con cáncer de cuello uterino. Esto es particularmente posible en el caso de
algunos tipos de VPH llamados de alto riesgo, sobre todo si se asocia a otros factores de riesgo
como el inicio temprano de una vida sexual activa, múltiples parejas sexuales y pobre higiene
genital de ella o de su pareja.
-Muchas de las ITS y el VIH/SIDA pueden transmitirse de la madre al hijo durante el
embarazo, el parto o la lactancia. -Trastornos psicológicos.
Propagación de las ETS
Puedes contraer una ETS al tener relaciones sexuales vaginales, anales u orales con alguien
que tenga alguna de ellas. Cualquier persona sexualmente activa puede contraer una enfermedad
de transmisión sexual. Ni siguiera es necesario hacer el acto sexual completo (tener relaciones
sexuales anales o vaginales) para contraer una ETS. Esto se debe a que algunas de estas
enfermedades, como el herpes y el VPH, se propagan por el contacto de piel a piel.
Frecuencia de las ETS.
Las enfermedades de transmisión sexual son comunes, especialmente en las personas
jóvenes. Cada año hay alrededor de 20 millones de casos nuevos de ETS en los Estados Unidos.
Cerca de la mitad de estas infecciones se dan en personas de 15 a 24 años. Las personas jóvenes
tienen un mayor riesgo de contraer ETS por varias razones:
El cuerpo de las mujeres jóvenes es biológicamente más propenso a las ETS.
Algunas personas jóvenes no se hacen las pruebas de ETS recomendadas.
Muchas personas jóvenes son reacias a hablar abierta y francamente sobre su vida sexual
con un médico o un enfermero.
No tener seguro o transporte puede dificultar el acceso de las personas jóvenes a las
pruebas de ETS.
Algunas personas jóvenes tienen más de una pareja sexual.
Protección contra las ETS
La manera más segura de protegerte contra las enfermedades de transmisión sexual es no
tener relaciones sexuales. Esto significa no tener ninguna relación sexual vaginal, anal u oral
(“abstinencia”). Hay que considerar muchas cosas antes de tener relaciones sexuales external icon.
Está bien decir “no” si no deseas tener relaciones sexuales.
Si decides tener relaciones sexuales, tanto tú como tu pareja deberían hacerse antes una
prueba de ETS. Asegúrate de que tú y tu pareja usen un condón de principio a fin cada vez que
tengan relaciones sexuales orales, anales o vaginales. Sepan dónde conseguir condones y cómo
usarlos correctamente. No es seguro dejar de usar condones a menos que ambos se hayan hecho
una prueba de ETS, sepan los resultados, y estén en una relación monógama mutua.
La monogamia mutua significa que tanto tú como tu pareja están de acuerdo en tener
contacto sexual solamente entre ustedes. Esto puede ayudar a protegerse contra enfermedades de
transmisión sexual, siempre y cuando ambos se hayan hecho pruebas de detección y sepan que no
tienen ninguna de estas enfermedades.
Antes de tener relaciones sexuales, habla con tu pareja sobre cómo vas a prevenir las ETS
y el embarazo. Si piensas que estás listo(a) para tener relaciones sexuales, también debes estarlo
para proteger tu cuerpo. También deberías hablar antes con tu pareja sobre lo que harás o no harás
sexualmente. Tu pareja debe respetar siempre tu derecho a decir que no a cualquier cosa que te
resulte incómoda.
Asegúrate de conseguir la atención médica que necesites. Pregúntale a un médico o a un
enfermero sobre las pruebas de ETS y las vacunas contra el VPH y la hepatitis B.
Las niñas y las mujeres jóvenes podrían tener necesidades adicionales para proteger su salud
reproductiva. Habla con tu médico o enfermero acerca de las pruebas de detección del cáncer de
cuello uterino que se realizan periódicamente y las pruebas de clamidia y gonorrea. Quizás desees
hablar también sobre el embarazo no planificado y los métodos anticonceptivos.
Evita combinar el consumo de alcohol o drogas recreativas con las relaciones sexuales. Si
consumes alcohol y drogas, tienes más probabilidades de adoptar conductas riesgosas, como no
usar un condón o tener relaciones sexuales con alguien con quien normalmente no las tendrías.
CONCLUSIÓN
Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son un problema de salud pública que afecta
a millones de personas en todo el mundo. A pesar de los avances en el diagnóstico y tratamiento
de muchas de estas enfermedades, su incidencia sigue siendo elevada, en gran parte debido a una
combinación de factores sociales, culturales y económicos.
La falta de una educación sexual integral es una de las principales barreras para la
prevención de las ETS, ya que muchas personas no tienen acceso a la información necesaria sobre
cómo protegerse, los riesgos asociados con las prácticas sexuales sin protección y la importancia
de realizarse pruebas de detección periódicas.
El estigma que rodea a las ETS también contribuye a que muchas personas eviten buscar
atención médica o hablar abiertamente sobre su salud sexual, lo que puede llevar a diagnósticos
tardíos y a la propagación de infecciones.
Es crucial, por lo tanto, desmantelar este estigma para promover un ambiente donde la salud
sexual sea discutida de manera abierta y sin juicio. Además, el acceso limitado a servicios de salud
en muchas regiones, especialmente en áreas rurales o entre poblaciones marginadas, agrava el
problema, impidiendo que quienes están en riesgo reciban el tratamiento adecuado.
La prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para combatir las ETS. El uso
correcto y consistente de métodos anticonceptivos de barrera, como el condón, es esencial para
reducir el riesgo de transmisión.
Sin embargo, la prevención no puede depender únicamente de los individuos; los gobiernos
y las instituciones de salud deben desempeñar un papel activo proporcionando educación sexual
accesible y programas de salud pública que garanticen el acceso a pruebas y tratamientos
asequibles.
En conclusión, la lucha contra las ETS requiere un enfoque multifacético que combine
educación, acceso a servicios de salud y un esfuerzo concertado para reducir el estigma asociado
con estas enfermedades.
Solo mediante un esfuerzo colectivo que incluya a individuos, profesionales de la salud y
legisladores, será posible reducir la incidencia de estas infecciones y mejorar la salud sexual de las
comunidades a nivel global.
BIBLIOGRAFIA
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