Sara Vanegas Sierra.
ING. AGRO.
ID: 35231.
La reforma agraria ha sido un tema crucial en Colombia, vinculado a la estructura
agraria del país y a problemas sociales como el desplazamiento forzado, la pobreza
rural y el narcotráfico. A lo largo de la historia, su concepto ha evolucionado desde una
simple redistribución de tierras hacia un enfoque integral que incorpora aspectos
económicos, sociales y políticos. El presente ensayo explora esta transformación,
destacando los principales hitos históricos y el impacto de las políticas
implementadas.
La reforma agraria en Colombia ha pasado por once periodos históricos, desde la era
precolombina hasta el presente. Durante la época precolombina, la propiedad de la
tierra se organizaba según estructuras comunitarias y jerárquicas establecidas por los
caciques. Con la llegada de los conquistadores españoles, se instauró un sistema de
apropiación basado en la Corona, donde los conquistadores recibieron extensas
tierras mediante cédulas reales, generando una concentración desigual de la
propiedad.
En el siglo XIX, la transición hacia la república trajo consigo cambios en la estructura
agraria, como la promulgación de leyes que permitieron la compra y adjudicación de
tierras. Sin embargo, estas medidas favorecieron a los grandes terratenientes,
perpetuando la desigualdad en la tenencia de la tierra. La Ley 200 de 1936 marcó un
hito al introducir la extinción de dominio sobre tierras ociosas y su redistribución a los
campesinos, aunque su implementación fue limitada.
El periodo de la segunda mitad del siglo XX estuvo caracterizado por la creación de
instituciones como el Instituto Colombiano de Reforma Agraria (Incora), el cual
buscaba organizar y regular el acceso a la tierra. A pesar de los esfuerzos, los conflictos
armados y la violencia rural obstaculizaron la aplicación efectiva de estas políticas.
Durante los años 90, la reforma agraria transitó hacia un modelo basado en el mercado
de tierras, permitiendo que los campesinos accedieran a la propiedad mediante
subsidios estatales y créditos agrarios.
Hacia un Enfoque Integral
El concepto de reforma agraria ha evolucionado hacia un enfoque integral que no solo
busca la redistribución de tierras, sino que también incorpora acceso al crédito,
asistencia técnica, asociatividad y participación en la toma de decisiones. Esta
perspectiva reconoce que la simple distribución de tierras no es suficiente para
garantizar el desarrollo rural, sino que es necesario fortalecer la infraestructura y las
condiciones socioeconómicas de los campesinos.
En este sentido, el Incoder, creado en 2003, ha asumido un papel clave en la
implementación de estas estrategias, promoviendo la sostenibilidad y la equidad en la
distribución de recursos agrarios. No obstante, los desafíos persisten, ya que la
concentración de tierras sigue siendo elevada, con un índice de Gini de 0,85, lo que
indica una distribución altamente desigual.
• Período 1 (1200-1498): En la época precolombina, la tenencia de la tierra era
comunitaria y estaba coordinada por los caciques.
• Período 2 (1499-1537): Con la llegada de los españoles, se inició un proceso de
adquisición autoritaria de tierras, que dio origen a la RA en Colombia.
• Período 3 (1538-1935): Se consolidaron los mecanismos de apropiación de
tierras, a través de cédulas reales y títulos de propiedad.
• Período 4 (1936-1961): Se expidieron las primeras leyes de tierras, que
buscaban regular la propiedad y el uso de la tierra.
• Período 5 (1962-1967): Se creó el Instituto Colombiano de Reforma Agraria
(Incora), con el objetivo de promover la redistribución de tierras y mejorar las
condiciones de vida de los campesinos.
• Período 6 (1968-1972): Se consolidó la institucionalidad agraria y se promovió
la participación de los campesinos en la toma de decisiones.
• Período 7 (1973-1982): Se produjo un declive en la implementación de la RA,
debido a la falta de recursos y la resistencia de los terratenientes.
• Período 8 (1983-1987): Se reestructuró la institucionalidad agraria y se
promovieron programas de desarrollo rural integral.
• Período 9 (1988-1993): Se impulsó el mercado de tierras, como un mecanismo
para facilitar el acceso a la propiedad de la tierra.
• Período 10 (1994-2002): Se consolidó el mercado de tierras y se promovió la
participación de los campesinos en la compra de tierras.
• Período 11 (2003-2010): Se creó el Instituto Colombiano de Desarrollo Rural
(Incoder), con el objetivo de promover el desarrollo rural integral.
El nuevo enfoque integral de la reforma agraria
A lo largo de la evolución histórica de la RA, se ha pasado de un enfoque centrado en
la redistribución de la tierra a un enfoque más integral que considera otros aspectos
como el acceso al crédito, la asistencia técnica, la participación de los campesinos y
el desarrollo de capacidades.
Este nuevo enfoque integral de la RA se basa en los siguientes principios:
• Integralidad: La RA debe abordar todos los aspectos de la estructura agraria,
incluyendo la tenencia de la tierra, el acceso a los recursos productivos, la
infraestructura, la comercialización y la participación de los campesinos.
• Sostenibilidad: La RA debe promover un uso sostenible de los recursos
naturales y garantizar la seguridad alimentaria de la población.
• Equidad: La RA debe reducir la desigualdad en el acceso a la tierra y los
recursos productivos, y promover la inclusión social y económica de los
campesinos.
• Participación: La RA debe garantizar la participación de los campesinos en la
toma de decisiones y la implementación de los programas.
Desafíos y oportunidades de la reforma agraria en Colombia
A pesar de los avances logrados en materia de RA, aún persisten importantes desafíos
en Colombia, como la alta concentración de la tierra, la violencia rural, el
desplazamiento forzado, la pobreza y la exclusión social.
Para superar estos desafíos, es necesario implementar un nuevo enfoque integral de la
RA, que incluya las siguientes acciones:
• Redistribución de la tierra: Es necesario acelerar el proceso de redistribución
de la tierra, mediante la expropiación de tierras ociosas y la compra de tierras
por parte del Estado.
• Apoyo a la producción: Es necesario brindar apoyo técnico y financiero a los
campesinos, para que puedan aumentar su productividad y mejorar sus
ingresos.
• Desarrollo de infraestructura: Es necesario invertir en infraestructura rural,
como carreteras, electrificación y comunicaciones, para mejorar la
conectividad y el acceso a los mercados.
• Fortalecimiento de la institucionalidad: Es necesario fortalecer la
institucionalidad agraria, para garantizar la transparencia, la eficiencia y la
participación en la gestión de la RA.
• Participación de los campesinos: Es necesario garantizar la participación de
los campesinos en la toma de decisiones y la implementación de los programas
de RA.
• Primeros periodos de la reforma agraria (1200-1935)
Durante la época precolombina (1200-1498), la tenencia de la tierra estaba basada en
sistemas comunitarios de propiedad. Sin embargo, con la llegada de los colonizadores
españoles en 1499, se impuso un sistema de apropiación de tierras que favorecía a la
Corona española y establecía un régimen de latifundios, consolidado a través de
cédulas reales. Posteriormente, con la independencia de Colombia en 1819, se
implementaron leyes que buscaban regular la propiedad, aunque favorecían a las
élites y perpetuaban la desigualdad en la distribución de la tierra.
• Las primeras leyes de tierras y la creación del INCORA (1936-1967)
En 1936, la Ley 200 marcó un hito en la reforma agraria al introducir la expropiación
de terrenos baldíos para su redistribución con fines productivos. A pesar de su buena
intención, esta ley enfrentó numerosos desafíos, como la resistencia de los grandes
terratenientes. En 1961, la Ley 135 estableció el Instituto Colombiano de Reforma
Agraria (INCORA), encargado de implementar políticas de redistribución de tierras
y brindar apoyo técnico a los campesinos. Sin embargo, la falta de recursos y la
debilidad institucional limitaron su eficacia.
• Crisis y transformación del modelo de reforma agraria (1970-1994)
Entre 1973 y 1982, la reforma agraria sufrió un declive institucional debido a la falta
de voluntad política y la violencia en el campo. En los años 80, la problemática se
agravó con la expansión de los cultivos ilícitos y el conflicto armado. En respuesta,
el gobierno impulsó medidas como el Plan Nacional de Rehabilitación (1983) y la
Ley 30 de 1988, que promovían la adquisición de tierras por parte del Estado para su
redistribución. En 1994, la Ley 160 introdujo el mercado de tierras, permitiendo que
los campesinos adquirieran predios mediante créditos subsidiados.
• El cambio institucional y el enfoque integral (2003-presente)
En 2003, el INCORA fue reemplazado por el Instituto Colombiano para el Desarrollo
Rural (INCODER), con el objetivo de modernizar la política agraria y fortalecer el
desarrollo rural. La reforma agraria contemporánea busca un enfoque integral que no
solo redistribuya tierras, sino que también incluya acceso a créditos, asistencia
técnica, infraestructura y participación comunitaria. Este modelo responde a la
necesidad de abordar los problemas estructurales del campo colombiano y promover
un desarrollo sostenible.
• La reforma agraria en Colombia ha experimentado una evolución significativa, desde
la simple redistribución de tierras hasta un enfoque integral que considera factores
económicos, sociales y políticos. Aunque se han logrado avances en la
institucionalización y el acceso a tierras, la desigualdad en la tenencia sigue siendo
un problema crítico. Para que la reforma agraria sea efectiva, es fundamental la
participación de los campesinos en la toma de decisiones, así como la implementación
de políticas que garanticen el acceso a recursos productivos y condiciones de vida
dignas en las zonas rurales. En definitiva, la reforma agraria debe ser vista como un
componente clave dentro de una estrategia de desarrollo rural sostenible y equitativo.
• La reforma agraria (RA) en Colombia ha sido un tema de gran importancia a lo largo
de la historia del país, con un impacto significativo en la estructura social, económica
y política. Este ensayo analizará la evolución histórica del concepto de RA en
Colombia, desde sus inicios en la época precolombina hasta la actualidad, y
propondrá un nuevo enfoque integral que aborde los desafíos actuales del campo
colombiano.
• El artículo de Franco y De los Ríos (2011) proporciona un marco teórico y conceptual
sólido para comprender la RA en Colombia. Los autores definen la RA como un
mecanismo para modificar la estructura agraria, que va más allá de la simple
redistribución de la tierra e incluye aspectos sociales, económicos, políticos y
ambientales.
• La RA es un proceso complejo y dinámico, que requiere un enfoque integral y
participativo. El nuevo enfoque de la RA en Colombia debe abordar los desafíos
actuales del campo colombiano, como la alta concentración de la tierra, la violencia
rural, el desplazamiento forzado, la pobreza y la exclusión social.
• La implementación de este nuevo enfoque integral de la RA requiere un compromiso
del Estado, los campesinos, los empresarios y la sociedad civil en su conjunto. Solo
así será posible construir un campo colombiano más justo, equitativo, productivo y
sostenible.
REFORMA AGRARIA EN COLOMBIA: DESIGUALDAD, DESARROLLO Y CONFLICTO
RURAL
NIYIRETH DANIELA HERNANDEZ ROMERO ID 46722
CONTADURIA PUBLICA
[email protected]
PROFESOR
JOHANNA ANDREA GARZON TORRES
FUNDACIÓN UNIVERSITARIA AGRARIA DE COLOMBIA
FACULTAD CIENCIAS ECONÓMICAS
BOGOTÁ D.C.
AÑO 2025
1
Tabla de Contenido
1. Introducción 2
2. Tesis 3
3. Las consecuencias de las políticas de reforma agraria en el desarrollo rural en Colombia 4
4. Conclusión 7
5. Bibliografía 8
2
1. Introducción
“La tierra es para quien trabaja “es una de las frases más representativas en la lucha por la
distribución equitativa de los recursos agrarios. En Colombia la reforma agraria ha sido una de
las políticas más discutidas y debatidas de la historia, con el objetivo de mejorar la calidad de
vida en el sector rural y reducir las desigualdades en la distribución de la tierra. A pesar de los
esfuerzos de varios gobiernos por establecer mecanismos de redistribución, la implementación
de esta reforma ha enfrentado diversos desafíos, desde la resistencia de sectores privilegiados
hasta la falta de infraestructura y apoyo estatal. Como resultado, las políticas de reforma
agraria han generado tanto avances como retrocesos en el desarrollo rural del país.
3
2. Tesis
Las políticas de reforma agraria en Colombia han tenido un impacto significativo en el
desarrollo rural, aunque su implementación ha estado marcada por dificultades como la
concentración persistente de la tierra, el escaso acceso a financiamiento y tecnología, la falta
de apoyo gubernamental y la relación con el conflicto armado. Estas problemáticas han limitado
los beneficios esperados de la reforma, perpetuando la desigualdad y obstaculizando el
crecimiento del sector agropecuario.
4
3. Las consecuencias de las políticas de reforma agraria en el desarrollo rural en
Colombia
Con el tiempo, múltiples gobiernos han intentado implementar políticas de reforma agraria para
mejorar las condiciones de vida en el sector rural y reducir las desigualdades socioeconómicas.
Sin embargo, estas políticas han generado tanto efectos positivos como negativos en el
desarrollo rural del país.
Las políticas de reforma agraria han enfrentado múltiples obstáculos, como la falta de
implementación efectiva y la resistencia de grupos de poder. Esta situación ha limitado las
oportunidades para los pequeños campesinos, impidiendo el acceso equitativo a los recursos
agrícolas y perpetuando la pobreza rural.
Además, la falta de claridad en la tenencia de la tierra ha generado múltiples conflictos entre
campesinos, empresarios y comunidades indígenas. La existencia de títulos de propiedad
superpuestos y la ocupación irregular de tierras han impedido una solución efectiva a esta
problemática. Según la Comisión de la Verdad (2022), muchas de las tierras arrebatadas a
campesinos en el conflicto armado no se han restituido, lo que ha obstaculizado un proceso de
reparación y equidad.
Así mismo, la falta de voluntad política para ejecutar reformas agrarias efectivas ha provocado
que el problema de la concentración de la tierra persista. Muchos de los intentos de reforma
han sido anulados o retrasados debido a presiones de sectores económicos influyentes, lo que
impide la consolidación de una estructura agraria más equitativa y justa para los pequeños
5
productores.
Las reformas agrarias han buscado fomentar la producción agrícola y fortalecer la economía
rural mediante la entrega de tierras a campesinos sin recursos. No obstante, en muchos casos,
la falta de apoyo técnico y acceso a crédito ha limitado el éxito de estas medidas. Sin una
inversión adecuada en infraestructura, asistencia técnica y programas de comercialización, los
campesinos y pequeños productores no han podido competir con los grandes agroindustriales,
lo que ha generado un estancamiento en la productividad y precariedad en el campo. Según el
ministerio de agricultura (2024), sólo el 30% de los agricultores en zonas rurales han accedido
a programas de apoyo estatal.
Mientras que en otros países desarrollados la modernización del sector agrícola ha impulsado
la productividad, en Colombia la falta de acceso a tecnología, capacitación y herramientas
avanzadas ha restringido el crecimiento del sector. Según la FAO (2021), el 70% de los
campesinos no cuenta con acceso a tecnología y maquinaria avanzada, lo que reduce
progresivamente su capacidad de producción. Un informe reciente de 2025 destaca que,
aunque ha habido un aumento en la inversión tecnológica, su distribución sigue siendo desigual
y limitada en ciertas regiones agrícolas.
A esto se suma la carencia de infraestructura adecuada en las regiones rurales del país. La
escasa inversión en caminos rurales dificulta el transporte de productos hacia los mercados y
grandes ciudades, reduciendo la rentabilidad de la producción agrícola. El acceso a servicios
esenciales como agua potable, energía eléctrica y educación es menor en las zonas rurales
que en las urbanas, lo que provoca el desplazamiento de los campesinos hacia las ciudades en
6
busca de mejores oportunidades y condiciones de vida.
Uno de los principales factores que han impedido el éxito de la reforma agraria en Colombia es
la falta de apoyo gubernamental efectivo y sostenido. Pese a la existencia de políticas
orientadas a mejorar la situación de los campesinos, muchas de estas propuestas no han sido
continuas por cambios en los gobiernos y falta de financiamiento. Por otro lado, la falta de
seguimiento y control sobre la distribución de tierras ha permitido que muchas de las tierras
adjudicadas a campesinos terminen nuevamente en manos de grandes latifundistas o sean
abandonadas por falta de recursos para su explotación. Esto refleja la necesidad de políticas
más estructuradas que incluyan planes de sostenibilidad y acompañamiento técnico.
El problema de la tenencia de la tierra ha sido uno de los principales factores que han
impulsado el crecimiento del conflicto armado en Colombia. Los grupos armados, como las
FARC y el ELN, han encontrado en las demandas de los campesinos una de sus principales
banderas de lucha. A su vez, el paramilitarismo ha recurrido a la violencia para apropiarse de
tierras, contribuyendo al desplazamiento forzado de millones de campesinos y afectando
gravemente la economía y la estabilidad de las comunidades rurales. En 2025, informes de la
Defensoría del Pueblo señalan que los ataques contra líderes campesinos han aumentado un
30%, lo que ha dificultado aún más la implementación de la reforma agraria en lo que va del
año (Defensoría del Pueblo, 2025).
Para que Colombia consolide su posición como potencia agroalimentaria y continúe
abasteciendo mercados internacionales, es fundamental establecer acuerdos que promuevan
una producción sostenible. No obstante, este desarrollo debe ir acompañado de un
7
compromiso real con la justicia social, garantizando condiciones equitativas para los
productores rurales y campesinos. Además, es imprescindible que los agricultores cuenten con
los recursos necesarios, incluyendo acceso a financiamiento, tecnología, maquinaria y
capacitación técnica, para fortalecer su competitividad y garantizar la sostenibilidad del sector
agrícola.
8
4. Conclusión
Las políticas de reforma agraria en Colombia han tenido un impacto significativo en el
desarrollo rural, aunque su ejecución ha enfrentado múltiples dificultades. La concentración en
la tierra, la falta de acceso a financiamiento, la deficiente infraestructura y el limitado apoyo
gubernamental han reducido los efectos positivos esperados. Además, el conflicto armado ha
agravado la problemática, impidiendo una redistribución equitativa de la tierra. Para lograr una
reforma agraria efectiva, es fundamental implementar políticas integrales que incluyan todos los
recursos necesarios y un compromiso gubernamental con el desarrollo rural.
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5. Bibliografía
● Comisión de la Verdad. (2022). La restitución de tierras en Colombia.
● Defensoría del Pueblo. (202. Violencia y ataques contra líderes campesinos.
● FAO. (2021). Acceso a tecnología en la agricultura latinoamericana.
● Ministerio de Agricultura. (2024). Avances y desafíos en la restitución de tierras
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