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El Arca de La Alianza

El documento explora el significado y la importancia del Arca de la Alianza según los textos de la Torah, centrándose en su construcción, simbolismo y contenido. Se destaca que el Arca representa la presencia divina y contiene principios fundamentales que guían la vida espiritual del ser humano. Además, se menciona la conexión entre el Arca, la Vara de Aarón y el Maná, simbolizando la conciencia, la dirección espiritual y el alimento espiritual necesario para el crecimiento personal.

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El Arca de La Alianza

El documento explora el significado y la importancia del Arca de la Alianza según los textos de la Torah, centrándose en su construcción, simbolismo y contenido. Se destaca que el Arca representa la presencia divina y contiene principios fundamentales que guían la vida espiritual del ser humano. Además, se menciona la conexión entre el Arca, la Vara de Aarón y el Maná, simbolizando la conciencia, la dirección espiritual y el alimento espiritual necesario para el crecimiento personal.

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EL ARCA DE LA ALIANZA

Mucho se ha hablado, escrito y especulado sobre el Arca de la Alianza, haciendo énfasis sobretodo en
las vicisitudes históricas, en el poder que se le atribuye, en su desaparición y también en su búsqueda.

En este trabajo voy a obviar todas esas teorías, hipótesis y leyendas, que buscan aclarar el misterio de su
desaparición, sus maravillosos poderes y las hipótesis sobre el lugar donde pudiera encontrarse, sobre lo
que ya se ha escrito mucho, (quizá demasiado), para centrarme en el valor intrínseco del Arca, del
contenido de la misma, así como del lugar que la albergaba. Voy a desarrollar mi trabajo, a partir de los
Textos de la Torah, para intentar llegar al valor que tiene el Arca para el Maestro Secreto.

Habiendo subido Moisés al Monte Sinaí, YHWH le manda construir un Tabernáculo, dándole ordenes
muy concretas y posteriormente le ordena construir el Arca de la Alianza: “Harás un arca de madera de
acacia, dos codos y medio de largo, codo y medio de ancho y codo y medio de alto. La cubrirás de oro
puro, por dentro y por fuera, y en torno de ella pondrás una moldura de oro. Fundirás para ella cuatro
de oro, que pondrás en los cuatro ángulos, dos de un lado, dos del otro. Harás unas barras de madera de
acacia, y las cubrirás de oro, y las pasarás por los anillos de los lados del arca para que pueda llevarse.
Las barras quedaran siempre en los anillos y no se sacaran. En el arca pondrás el testimonio que yo te
daré. Harás un propiciatorio de oro puro, de dos codos y medio de largo y un codo y medio de ancho.
Harás dos querubines de oro, de oro batido, a los dos extremos, del propiciatorio, uno al uno, otro al
otro lado de él. Los dos querubines estarán a los dos extremos. Estarán cubriendo cada uno con sus dos
alas desde arriba el propiciatorio, de cara el uno al otro, mirando al propiciatorio. Pondrás el
propiciatorio sobre el arca, encerrando en ella el testimonio que yo te daré. Allí me revelaré a ti, y de
sobre el propiciatorio, de en medio de los dos querubines, te comunicaré yo todo cuanto para los hijos
de Israel te mandaré”.

“Haz también un velo de lino torzal, de púrpura violeta, púrpura escarlata y carmesí, entretejido en
tejido plumario, figurando querubines. Le colgarás de cuatro columnas de madera de acacia recubierta
de oro, provista de corchetes de oro y sus cuatro basas de plata. Colgarás el velo de los corchetes, y allí,
detrás del velo, pondrás el arca del testimonio. El velo servirá para separar el lugar santo del santísimo.
Pondrás sobre el arca del testimonio el propiciatorio, en el lugar santísimo. La mesa la pondrás delante
del velo, y frente a la mesa, el candelabro. Este, del lado meridional de la morada; la mesa del lado
norte”.

YHWH se comunica con Moisés en lo alto de la montaña del Sinaí . Moisés abandona el Valle,
representación de la multiplicidad, la apariencia, el mundo material, para ascender a la cumbre de la
Montaña representación de la unidad, la Realidad esencial, el mundo espiritual, y retorna de nuevo al
Valle después de haber recibido el mensaje de YHWH para hacerlo saber a sus hermanos y hacerlo
realidad. Subir a la montaña requiere fortaleza, voluntad, y sacrificio. En la ascensión a la Montaña del
Sinaí, hay una ascensión espiritual, un esfuerzo para aproximarse a lo divino. Lejos del ruido de la
muchedumbre, en la soledad y el silencio de la Cumbre, Moisés se comunica con YHWH y recibe su
mensaje.
El Arca de la Alianza debe ser construida siguiendo unas órdenes muy concretas, pues es “una”
representación física de la presencia divina entre los hombres. Hecha de madera de acacia, muy
apreciada en aquellas tierras por su dureza y resistencia, es el símbolo de la incorruptibilidad. Recubierta
de oro por

dentro y por fuera, para simbolizar la perfección (interior) y la realeza (exterior). La verdadera realeza es
la manifestación de la perfección interior y una sin la otra no puede existir. Hay una concordancia entre
lo interior y lo exterior.

El Arca esta cubierta por un Propiciatorio formado por dos Querubines, uno delante del otro,
arrodillados y con el rostro vuelto hacia abajo. Sus alas extendidas se tocan por los extremos y forman
un arco alado por encima del Propiciatorio.

Quienes son los querubines y que significado tienen encima del Propiciatorio? No sabemos con
exactitud la apariencia de los Querubines si bien queda claro que son seres alados (quizás para significar
su alta espiritualidad y su cercanía a la divinidad), y podrían ser intermediarios entre lo divino y lo
humano. Por eso ocupan la posición superior del Arca y están hechos íntegramente de oro puro. Sus alas
extendidas nos muestran su actividad espiritual y ocupando el Propiciatorio realizan una función
protectora, de guardianes del lugar donde se manifiesta la divinidad. Recordemos su función en el
Paraíso Terrenal como guardianes del Árbol de la Vida, centro de manifestación de lo Eterno. Vueltos
hacia abajo, en posición reverencial y ocupando la cobertura de la Arca, protegen su contenido divino.
Uno protege la entrada y el otro la salida, o dicho de otra manera uno protege la apertura y el otro el
cierre del Arca, haciendo posible el ascenso y el descenso..

Cabe destacar que mientras el contenedor del Arca está hecho de acacia recubierto de oro, el
Propiciatorio está hecho únicamente de oro puro para diferenciar lo celeste (Propiciatorio) de lo
terrestre (Arca) . En el Arca se une lo celeste con lo terrestre, lo superior como cobertura
( Propiciatorio ), con lo inferior, es decir lo cubierto ( Arca ).

Pero al hablar del Arca no podemos olvidar que ésta caja se hizo para albergar el contenido del
“Testimonio” que YHWH dió a “su pueblo”: Leemos en el Libro de Deuteronomio: “Y acabado que hubo
Moisés de escribir en un libro las palabras de esta Ley, hasta terminarla, mandó a los levitas que
llevaban el arca de la alianza de YHWH diciendo: << Tomad este libro de Ley y ponedlo en el arca de la
alianza de YHWH vuestro Dios,…>> ( Deuteronomio 31, 24-26)

En las Tablas de la Ley que YHWH dio a Moisés en el Monte Sinaí, hay escritos los principios divinos por
los que se rige todo el Universo y a través de los cuales el hombre se armoniza con el Universo y con sus
semejantes. Son los Principios que todos llevamos inscritos en nuestra Conciencia. Principios que no se
aprenden sino que se recuerdan pues son atemporales, y siempre han existido. Son comunes a todas las
formas tradicionales.

En el Libro de Números leemos sobre la Vara de Aarón: “ El nombre de Aarón lo escribirás en la vara de
Leví, pues cada vara ha de llevar el nombre del cabeza de cada casa patriarcal. Ponlas todas en el
tabernáculo, delante del testimonio, desde el cual yo hablo. Florecerá la vara de aquel a quien elija yo, a
ver si hago cesar de una vez las quejas y murmuraciones de los hijos de Israel contra vosotros >> Habló
Moisés a los hijos de Israel, y todos sus jefes le entregaron las varas, una por cada casa patriarcal, doce
varas, a ellas se unió la vara de Aarón, y Moisés las puso todas ante YHWH en el tabernáculo de la
reunión. Al día siguiente vino Moisés al tabernáculo; y la vara de Aarón, la de la casa de Leví, había
echado brotes, yemas, flores y almendras. Sacó Moisés las varas a los hijos de Israel, y tomó cada uno su
vara. YHWH dijo a Moisés: <<Vuelve la vara de Aarón al testimonio y guárdese en él, para que sirva de
memoria a los hijos rebeldes, y que cesen así sus quejas contra mí y no mueran>> (Números 17, 3-26)

Es Dios quien elige al hombre y no el hombre quien elige a Dios. YHWH quiere acallar las murmuraciones
y las quejas de su pueblo y ello lo consigue eligiendo la Vara de Aarón de entre todas las demás. La Vara
de Aarón florece y da frutos, es decir esta viva y representa el Eje que une lo de arriba con lo de abajo.
La Vara de Aarón une las diferentes tribus de Israel y las hace seguir una misma dirección para alcanzar
la “Tierra Prometida”, que en un sentido “esotérico” debe ser entendida como el estado de perfección al
que aspira el Hombre, pues no hemos de olvidar que el hombre no solo pertenece a la Tierra sino que
está hecho de ella, y la Tierra Prometida no es un espacio determinado sino un estado espiritual de
perfección. También el M ? S ? debe dejar de lado “su dispersión” para centrar sus esfuerzos en seguir la
dirección de la Vara de Aarón y llegar a “su” Tierra Prometida.

En cuanto al maná leemos: “YHWH dijo a Moisés << Voy a haceros llover comida de lo alto de los cielos”.
(Éxodo 16, 4-5 ) “Cuando el rocío se evaporó, vieron sobre la superficie del desierto una cosa menuda,
como granos, parecida a la escarcha. (…) Moisés les dijo: <<Ese es el pan que os da YHWH para alimento.
Mirad que YHWH ha mandado que cada uno de vosotros recoja la cantidad que necesita para
alimentarse, un ómer por cabeza, según el número de personas; cada uno recogerá para cuantos tenga
en su tienda>> (Éxodo 16: 14-16)

“Los israelitas dieron a este alimento el nombre de maná. Era parecido a la semilla del cilantro, blanco, y
tenía un sabor como de torta de harina de trigo amasada con miel. Moisés dijo:<< YHWH ha ordenado
que se llene un ómer de maná para conservarlo y que puedan ver vuestros descendientes el pan con el
que yo os he alimentado en el desierto cuando os saqué de la tierra de Egipto>>.

Dijo, pues, Moisés a Aarón: <<Toma un vaso, pon en él un ómer de maná lleno y deposítalo ante YHWH,
que se conserve para vuestros descendientes>>. Aarón lo depositó ante el Testimonio, para que se
conservase, como se lo había mandado YHWH a Moisés.” ( Éxodo 16, 31-34)

¿A que comida “que llueve de lo alto de los cielos” se refiere el libro de Éxodo ? Si fuera comida vulgar
YHWH la haría brotar de debajo de la tierra, pero el texto se refiere al alimento “espiritual” que dio
fuerzas al pueblo de Israel para atravesar el “desierto” hacia la “Tierra Prometida”. Esta travesía hay que
entenderla como el paso de la Ilusión de la Apariencia (recordemos que el pueblo de Israel era esclavo
en Egipto), al Conocimiento de la Verdad (Tierra Prometida). Y para ello tenemos que atravesar “nuestro
desierto”, donde debemos superar nuestros impulsos, pasiones, deseos, y debilidades y ponernos a
prueba a nosotros mismos. Si salimos indemnes de esta “travesía” obtendremos la fortaleza para
enfrentarnos a cualquier situación. Después de atravesar el desierto nos espera la “Tierra Prometida”,
estado en el que “nuestra tierra” se halla preparada para la unión de lo inferior con lo superior.

El Maná, grano diminuto, llega con el rocío de la mañana, es un germen que como la lluvia fina impregna
a todo aquel que se halla bajo su influencia. Símbolo del alimento espiritual que nos “llega de los cielos”
nos va a ayudar a superar las dificultades en nuestra travesía por el desierto.
El Maná es como el Conocimiento que vamos haciendo nuestro día a día, sin acumularlo inútilmente si
no vivificándolo, es decir experimentándolo en nosotros mismos, cada cual según sus cualidades, cada
cual según su ritmo vital.

El Arca y su contenido es un símbolo de la Conciencia que se halla en lo más recóndito de nosotros, en


nuestro Sancta Sanctorum, en el lugar en el que no se oyen las voces de la muchedumbre (de la
multiplicidad ), sino solo la voz de la divinidad (de la Unidad) que nos habla a cada uno de nosotros.

Las Tablas de la Ley nos van a recordar que principios deben guiar nuestra actuación, la Vara de Aarón
va a guiar nuestros pasos hacia una sola dirección para que lleguemos con éxito a la “Tierra Prometida”
y el Maná, con sus diminutos granos, nos va a proporcionar el alimento necesario para fortalecer
nuestro espíritu.

El silencio es para el M .·. S .·. más que una simple actitud, es la llave que abre la puerta que lo conduce a
la Conciencia. En el silencio profundo nuestra Conciencia halla el medio para expresarse. La Conciencia
es el juez implacable de nuestros actos. Es como un invitado que se presenta de improviso y que nos
advierte con contundencia sobre lo correcto e incorrecto de nuestra actuación. La conciencia nos hace
darnos cuenta de lo que sucede (en el exterior) pero también de lo que “nos” sucede (en el interior). El
M .·. S .·. en su introspección encuentra los principios que han de guiar su actuación, en un movimiento
que va del exterior al interior, para volver al exterior y poner en práctica esos principios. Finalmente
vuelve de nuevo al interior para verificar con su conciencia sus actos.

Pero el hombre como la Tierra en su rotación está formado por luz y sombra, es decir, no es totalmente
conciente de todo lo que “le” sucede. Al M.·. S.·. se le propone la enorme tarea de tomar conciencia de
sus sombras y llevarlas a la luz, aunque sea de manera temporal, para así aproximarse, a un mayor
conocimiento de si mismo y reconocer(se) en todas sus cualidades.

El Sancta Sanctorum representa el lugar sagrado en el que se halla la Conciencia (Arca) que nos recuerda
en todo momento el pacto que tenemos con YHWH y que venimos de Él y a Él regresamos. En nuestra
travesía personal por los desiertos de nuestra vida, vamos a disponer de un lugar “secreto-sagrado”, que
nos va a recordar a través de la presencia de Él en nosotros, que aunque pertenecemos a la Tierra,
también participamos del Cielo.

Sentir el Arca de la Alianza en nosotros mismos y hacer “nuestro” su contenido, es la tarea que se le
propone al M.·. S.·. , para que el Arca guíe nuestros pasos a lo largo de nuestra vida.

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