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CRONICA

Teorode Xul, un caudillo derrotado, busca recuperar su poder a través de pactos oscuros y la manipulación de un ser disforme que le susurra secretos. A medida que reúne un ejército de cultistas y mutantes, enfrenta victorias y derrotas, mientras su lealtad hacia el ser se pone a prueba. La ambición de Xul lo lleva a aceptar sacrificios y a experimentar transformaciones grotescas en su búsqueda de venganza y gloria.

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CRONICA

Teorode Xul, un caudillo derrotado, busca recuperar su poder a través de pactos oscuros y la manipulación de un ser disforme que le susurra secretos. A medida que reúne un ejército de cultistas y mutantes, enfrenta victorias y derrotas, mientras su lealtad hacia el ser se pone a prueba. La ambición de Xul lo lleva a aceptar sacrificios y a experimentar transformaciones grotescas en su búsqueda de venganza y gloria.

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hEREDEROS DEL SEDIENTO

El ambicioso caudillo de la guerra, Teorode


Xul, ha escuchado una nueva voz que
susurra secretos a sus oídos.

El antaño orgulloso guerrero que alguna


vez, hace milenios, traicionó en todo lo que
creía, ha vuelto a perderlo todo: una
desastrosa derrota le arrebató su poder, sus
tropas, su gloria, su orgullo. En la huida,
solo su guardia personal sobrevivió en una
destartalada nave, y en la deriva del
espacio, la locura lo acechaba. Una voz le ha
prometido gloriosas victorias, venganza
hacia sus enemigos, un nuevo ejército
implacable, poder y riquezas.

Haber pactado con otros dioses oscuros en


el pasado le ha enseñado a ser prudente con
estos extraños seres, pero ... ¿Por qué no
aceptar sus regalos? ¿Por qué no usar ese
gran juego que antes le quitó todo para
recuperarlo? Seguro puedo controlarlo, se
dice, se engaña.

Recientemente, ha logrado reunir unas


escasas tropas: basura humana y horrores
disformes, un inicio prometedor, solo a
cambio del alma de sus enemigos. Un
precio justo, por ahora.
"Entrada No. 1: Bitácora:

La voz me ha susurrado. Hay una buena


oportunidad de botín, aniquilar a algunos
de esos cobardes a quienes alguna vez
llamé hermanos, aquellos que aún le
rinden pleitesía al emperador cadáver.
Debería ser fácil, pero la voz me inquieta;
algo no suena bien.
¡Maldito ser! ¡Su voz, su risa! No puedo
dejar de escucharla. Otra derrota
vergonzosa, otra huida humillante. Solo
necesitaba más tiempo, solo necesitaba
que mis tropas resistieran un poco más,
pero el ser se ha cobrado sus regalos con
las vidas de mis hombres. Los patéticos
humanos han huido y la grotesca criatura
que me obedecía fue aniquilada. Logré
sobrevivir con algunos de mis hermanos,
pero para mayor vergüenza, esto solo fue
posible gracias al repugnante ser al que
ahora sirvo."

TeoddoreXul
"Entrada No. 2: Bitácora:

Ya me he recuperado, al igual que mis


hermanos. La araña Daemon que nos
acompaña se ha recuperado en su mayor
parte al devorar los cadáveres que
quedaron del combate. Sin embargo,
según se cuenta entre los cultistas, este
ser pide sacrificios y, algunas noches,
entre sueños, algunos son atraídos hacia
sus fauces y jamás despiertan.

Entre sueños también aparece este


disforme ser, susurrándome información
sobre enemigos, sus debilidades y las
mías. Nuestro siguiente objetivo será un
contingente del Mechanicus, que
resguarda tecnología de nuestros
hermanos cobardes. Esa será mi
recompensa.

TeoddoreXul
"Entrada No. 3: Bitácora:

La victoria nos esperaba tal cual nos fue


prometido. Nuestros cultistas se llevaron la
peor parte, pero para ellos es un honor morir
a mis órdenes. Lamentablemente, nuestra
recompensa solo ha sido algunos vehículos
tipo Rhino. Nuestros magus pueden poner en
funcionamiento un par, pero sería imposible
usarlos con nuestra armadura. Sin embargo,
no sería prudente rechazar los regalos de
quien susurra. No sé si mis hermanos los
escuchan y, de ser así, ¿también les habrá
ofrecido obsequios? Mejor no tentar mi
suerte.
Cada vez llegan más cultistas y los que
sobreviven se han recuperado con blasfemas
mutaciones; algunos incluso han sufrido
grotescas transformaciones. La orden de
partir ha sido recibida con miradas agrias,
pero no tanto como para considerarlas
insensatas muestras de traición, supongo
que mi cara tampoco es mucho mejor;
portamos nuestras armaduras tácticas y nos
dirigimos a cazar xenos o tal vez tiburones, la
información es confusa, pero la ubicación ha
sido revelada nuevamente por nuestro
“benefactor”.

TeoddoreXul
"Entrada No. 4: Bitácora:

He estado inconsciente varias horas. Lo


primero que escucho son los gritos de dolor
y placer, mezclados con música aberrante,
un sonido que solo puede significar una cosa:
hemos logrado la victoria. Tal como el gran
ser disforme, del cual me he ganado su favor,
nos había susurrado. Hemos encontrado a
una avanzadilla de nuestros primos
adoradores del dios cadáver, creaturas tan
agresivas y sádicas que parecían hijos de
Angron o Curze. Pero, a pesar de ello,
logramos vencer con bajas reducidas pero
considerables.

Sin embargo, fuimos ingenuos. La


ambigüedad de los susurros cobró sentido
cuando caímos en una emboscada de los
xenos conocidos como Ta´u. Nuestros
refuerzos apenas habían llegado, y mi unidad,
aún herida, se embarcó en el transporte.
Poco después, fue impactado por varios
proyectiles que lo dejaron inutilizado. Al
descender, algunos cayeron y los restantes
quedamos inconscientes por una segunda
oleada de explosiones.
Veo las sacrílegas celebraciones de mi
ejército. Los cultistas danzan entre las
etéreas formas de los no nacidos;
muchos ahora poseen mutantes
tentáculos o garras donde antes tenían
extremidades amputadas. Un grupo
canta alabanzas oscuras mientras rodea
los inconfundibles cuerpos de mis
hombres, aún envueltos por la ceramita
calcinada y agrietada. Veo cómo de sus
heridas crecen cuernos, tentáculos,
nueva musculatura amorfa. Lentamente,
se van levantando y sus gritos de horror
se unen a los cantos… sé que aún no lo
entienden, pero es un regalo.

Mientras pienso en ello, veo cómo la


enorme figura de la araña disforme
parece devorar los restos de las
armaduras tau y de nuestras propias
máquinas de guerra. Mi curiosidad no
pasa desapercibida, un único mensaje
irrumpe en mis pensamientos: “No te
preocupes, solo son nuevos obsequios.”
sonrió con satisfacción y siento como el
poder me imbuye.
TeoddoreXul
"Entrada No. 5: Bitácora:

Nuestro maestro disfruta al


arrebatarnos los obsequios que antes
nos había otorgado, forzándonos a
expandir nuestras experiencias, limitando
nuestra confianza, jugando con nuestro
orgullo y comprándolo luego con nuevos
obsequios.

La última batalla fue prueba de ello. Los


cultistas se preparaban para la batalla,
mientras organizábamos unidades mixtas
entre mis hombres y aquellos mutantes
que parecían más adecuados para el
combate. Cuando todo parecía estar listo
para el ataque, la taimada araña disforme
se negó a embarcar. Al exigirle
explicaciones, solo recibí una burlesca
carcajada como respuesta. "Disfruta del
obsequio, es una nueva experiencia", me
dije, tratando de controlar mi ira por tal
ofensa.
La batalla fue caótica, un ataque sorpresa
contra las fuerzas del Imperio. Mi ejército,
aunque numeroso, era sumamente frágil y
carecíamos de cualquier tipo de apoyo
pesado. Hordas y hordas de mis cultistas
cargaron y fueron desmembrados ante
las espadas sierra de nuestros enemigos,
pero finalmente nuestros números fueron
demasiado abrumadores. Una victoria
pírrica, una victoria dolorosa, frustrante y,
sobre todo, a mi pesar, sumamente
placentera.

TeoddoreXul

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