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El documento presenta estudios sobre la libertad de expresión y el derecho a la información en México, abordando temas como el acceso a información sobre la interrupción del embarazo, la relación entre tecnología y pobreza, y la protección de datos personales. Se analizan las implicaciones de la regulación penal en la difusión de información de interés público y se discuten casos específicos que afectan a la población, especialmente a mujeres y niños. Este compendio busca resaltar la importancia de la información en la toma de decisiones y el ejercicio de derechos fundamentales.
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El documento presenta estudios sobre la libertad de expresión y el derecho a la información en México, abordando temas como el acceso a información sobre la interrupción del embarazo, la relación entre tecnología y pobreza, y la protección de datos personales. Se analizan las implicaciones de la regulación penal en la difusión de información de interés público y se discuten casos específicos que afectan a la población, especialmente a mujeres y niños. Este compendio busca resaltar la importancia de la información en la toma de decisiones y el ejercicio de derechos fundamentales.
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Estudios aplicados sobre la libertad

de expresión y el derecho a la información


INSTITUTO DE INVESTIGACIONES JURÍDICAS
Serie ESTUDIOS JURÍDICOS, Núm. 241

Coordinadora académica: Elvia Lucía Flores Ávalos


Asistente editorial: Karla Beatriz Templos Núñez
Formación en computadora: Deneb Muñiz Alejandro
Cuidado de la edición: Isidro Saucedo
Estudios aplicados
sobre la libertad
de expresión y El derecho
a la información

Issa Luna Pla


Coordinadora

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO


México, 2014
Primera edición: 21 de mayo de 2014

DR © 2014. Universidad Nacional Autónoma de México

Ciudad Universitaria, 04510 México, D. F.

INSTITUTO DE INVESTIGACIONES JURÍDICAS

Circuito Maestro Mario de la Cueva, s/n


Ciudad de la Investigación en Humanidades
Ciudad Universitaria, 04510 México, D. F.

Impreso y hecho en México

ISBN 978-607-02-5382-9
CONTENIDO

Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1

El derecho a saber: difusión de información de interés pú-


blico sobre el uso de medicamentos para la interrupción del
embarazo en México . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7
Carlos Cortés Castillo
Regina Tamés Noriega
Alma Luz Beltrán y Puga
Mariana García Martínez
Darío Ramírez
Iván Alonso Báez Díaz

Disponibilidad y acceso a la tecnología como una aproxima-


ción para el estudio del fenómeno de acceso a la infor-
mación y su relación con la pobreza en México . . . . 55
Mauricio Padrón Innamorato

Protección de niños en la red: sexting, ciberbullying y por-


nografía infantil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 83
Ernesto Ibarra Sánchez

La infracción de la normativa de protección de datos como


modelo de negocio: el caso facebook . . . . . . . . . 117
Thilo Weichert
Ricardo Morte Ferrer

VII
VIII CONTENIDO

La vulneración de derechos fundamentales de la personali-


dad ante el uso de cámaras ocultas en el periodismo de
investigación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 143
Antonella Renata Alvigini Eizenberg

La cobertura de la prensa en torno a tarifas de agua en una


demarcación con baja disponibilidad per cápita . . . 153
Javier Carrión Guillén
María de Lourdes Morales Flores
Jorge Hernández Valdés
Cruz García Lirios
INTRODUCCIÓN

Este libro tiene por título Estudios aplicados sobre la libertad


de expresión y el derecho a la información. Aunque las batallas
sobre la regulación de los límites y alcances de estos derechos
humanos nunca se agotan, en México se ha abierto un campo de
conocimiento especializado para enmarcar, en diversos contextos,
los problemas de la libertad de expresión e información. Así que
este libro es una muestra de estos estudios y de la agudeza de sus
autores.
Los capítulos compilados aquí abordan diversos temas de la
libertad de expresión y el derecho a la información. El recorrido
empieza con dos textos cuyo hilo conductor es el análisis del de-
recho de acceso a la información en dos problemas fundamenta-
les: el derecho a la salud y la pobreza.
Abrimos con el capítulo “El derecho a saber: difusión de infor-
mación de interés público sobre el uso de medicamentos para la
interrupción del embarazo en México”, de Carlos Cortés Castillo,
Regina Tamés Noriega, Alma Luz Beltrán y Puga, Mariana Gar-
cía Martínez, Iván Alonso Báez Díaz y Darío Ramírez. Ellos inte-
gran dos organizaciones civiles de gran incidencia en las políticas
públicas que son Grupo de Información de Reproducción Elegida
(GIRE) y Artículo 19. El objetivo central de este estudio es ana-
lizar la difusión de la información sobre el uso de medicamentos
para la interrupción del embarazo a través de promover el derecho
a saber de las mujeres. La tesis central de este capítulo es que la
distribución de la información sobre métodos seguros para inte-
rrumpir el embarazo es de interés público y no debe ser sanciona-
da por el derecho penal. Los autores vinculan el derecho a saber
de las mujeres, con su derecho humano a la mejor salud posible
a través de los mejores métodos de interrupción del embarazo, y

1
2 INTRODUCCIÓN

aclaran la obligación de los gobiernos en informar y difundir los


beneficios de usar los medicamentos apropiados.
El siguiente capítulo sobre la temática del derecho de acceso
a la información, se titula “Disponibilidad y acceso a la tecnolo-
gía como una aproximación para el estudio del fenómeno de ac-
ceso a la información y su relación con la pobreza en México”,
de Mauricio Padrón Innamorato. Este texto marca una avanzada
tendencia de estudiar el acceso a la información gubernamental
en México desde la perspectiva económica. La premisa central
es que la información de gobierno puede influir en la pobreza y
el desarrollo humano de las personas, y a partir de ello es po-
sible establecer un vínculo desde una perspectiva empírica. El
enfoque que propone Mauricio Padrón Innamorato es acercarse
al fenómeno de la pobreza de información gubernamental para
establecer las bases empíricas de una medición de este tipo de
pobreza.
Los siguientes dos capítulos tienen en común el tema de la pro-
tección de los datos personales y la vida privada. Son dos textos
de frontera que analizan la protección de datos en las redes socia-
les de las tecnologías de información. Ambos encuentran proble-
mas poco explorados por el derecho de las tecnologías: los nuevos
fenómenos de abuso de las redes sociales que pueden poner en
peligro la vida e integridad de los niños en la red, y la efectiva
protección de los datos personales que ejercen los Ombudsman en
las redes sociales, estudiados desde el punto de vista del modelo
de mercado de estas redes, en particular de Facebook.
Ernesto Ibarra Sánchez propone un tema fundamental de la pri-
vacidad, dimensionando sus consecuencias en el capítulo “Pro-
tección de niños en la red: sexting, ciberbullying y pornografía
infantil”. En la era digital, las tecnologías ofrecen un mundo de
oportunidades y grandes beneficios; sin embargo, también se ha
generado una serie de fenómenos sociales que afectan a toda la
población, en particular, tratándose de niños, niñas y adolescen-
tes. El autor identifica que el uso de las tecnologías por parte de
este grupo de usuarios puede ser objeto de conductas delictivas o
INTRODUCCIÓN 3

delitos contra niños en la red, como son el sexting, ciberbullying,


y la pornografía infantil. La principal aportación de este texto es
que se identifican algunas causas de estos delitos que pueden ser
abordadas desde el derecho y la cultura de la prevención. Esto
es un tema global que hace difícil la aplicación del derecho y la
investigación de los delitos o conductas, dado el desconocimiento
y falta de atención a nivel de políticas públicas y programas socia-
les y educativos en la materia.
Le sigue el capítulo “La infracción de la normativa de pro-
tección de datos como modelo de negocio: el caso Facebook”,
de Thilo Weichert y Ricardo Morte Ferrer. El primero, desde su
cargo vigente de Ombudsman de la protección de datos persona-
les del Estado alemán, y la colaboración de Ricardo Morte Fe-
rrer, presentan en este texto una mirada exclusiva desde lo más
profundo del problema de regular a las empresas transnacionales
de las redes sociales. El texto es un privilegio para los académi-
cos y estudiantes del tema, viniendo del propio ente regulador
alemán y mostrando un enfoque honesto y transparente de los
conflictos que el Ombudsman enfrenta con la compañía Facebo-
ok. Actualmente en la Unión Europea se está planteando una re-
forma de su normativa en materia de protección de datos. Uno de
los motivos esenciales es la necesidad de armonizar la normativa
a fin de reducir los obstáculos que su actual diversidad plantea
para la actividad económica. Y este capítulo contribuye al debate
presentando lo que los autores llaman “un ejemplo de modelo de
negocio basado en la infracción sistemática y continuada de la
normativa vigente en materia de protección de datos, tanto a nivel
de la Unión Europea en su conjunto como del de cada uno de sus
Estados miembros”.
En cuanto a los estudios aplicados sobre la libertad de expre-
sión se presentan dos capítulos. La pregunta de investigación que
quizás une a estos textos versa sobre el impacto que tienen las
prácticas de periodismo especializado en dos temas centrales: los
derechos de la personalidad y las políticas públicas.
4 INTRODUCCIÓN

En el capítulo “La vulneración de derechos fundamentales de


la personalidad ante el uso de cámaras ocultas en el periodismo
de investigación”, Antonella Alvigini estudia los límites jurídi-
cos de las prácticas de reportaje con cámara oculta a partir del
estudio del marco jurídico de la República Dominicana. Se trata
de un país donde la Constitución, el Código Penal y la legisla-
ción de las tecnologías han desarrollado un campo de protección
para los derechos de la personalidad frente a prácticas de uso
de imágenes no autorizadas por los titulares de los derechos.
En su análisis, Antonella Alvigini concluye que estos reportajes
del periodismo de investigación pueden tener responsabilidades
penales y civiles, causando un daño determinado a las personas
y a sus derechos.
El último capítulo de este libro lo integra el texto: “La cobertu-
ra de la prensa en torno a las tarifas de agua en una demarcación
con baja disponibilidad per cápita”, de Javier Carrión Guillén,
María de Lourdes Morales Flores, Jorge Hernández Valdés y Cruz
García Lirios. Se trata de un grupo multidisciplinario de investi-
gación que ensayan un tema complejo para la libertad de expre-
sión y que es el impacto de la prensa en las políticas públicas. El
texto plantea que la importancia de los recursos hídricos en el
desarrollo local estriba en que su disponibilidad y abastecimiento
determinan su consumo. Así que los usuarios, como evaluadores
de las decisiones y acciones gubernamentales, y como objetivo
central de los medios de comunicación, pueden influir en la agen-
da de políticas públicas. En el estudio se explora la tendencia de
la cobertura de la prensa respecto al sistema de tarifas, la calidad
del servicio público y los estilos de vida de los residentes de Iz-
tapalapa en México, Distrito Federal. Los autores concluyen que
la difusión de la prensa sobre la agenda del problema del agua es
crucial para atender los problemas de tarifas y ahorro del consu-
mo.
Quiero agradecer el trabajo en la edición y revisión de Álvaro
Porras Vivas, Elvia Flores e Isidro Saucedo. Así como a Héctor
Fix-Fierro, director del Instituto de Investigaciones Jurídicas de
la Universidad Nacional Autónoma de México. Todos ellos con-
INTRODUCCIÓN 5

tribuyeron con ideas, ánimos y energías para hacer posible este


esfuerzo. Pero sobre todo, mi agradecimiento profundo a los au-
tores, quienes confiaron en nosotros su trabajo y nos honraron con
su preferencia para difundir su investigación.

Issa Luna Pla*

* Investigadora titular de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones


Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México.
EL DERECHO A SABER: DIFUSIÓN DE INFORMACIÓN
DE INTERÉS PÚBLICO SOBRE EL USO DE MEDICAMENTOS
PARA LA INTERRUPCIÓN DEL EMBARAZO EN MÉXICO

Carlos Cortés Castillo


Regina Tamés Noriega
Alma Luz Beltrán y Puga
Mariana García Martínez
Darío Ramírez
Iván Alonso Báez Díaz

Sumario: I. Introducción. II. El aborto en México. III. De-


recho a la información sobre derechos reproductivos: inte-
rés público. IV. La sanción penal: una restricción despro-
porcionada al acceso a la información. V. Anexo. Delitos de
incitación, provocación y/o apología del delito en el sistema
jurídico mexicano.

I. Introducción

El acceso a la información es un derecho humano fundamental


para el ejercicio de los derechos reproductivos en México. Par-
ticularmente, garantizar el acceso a la información sobre la inte-
rrupción legal del embarazo y los métodos seguros, confiables y
de calidad para practicarlo, contribuye a fomentar el ejercicio y la
toma de decisiones libres y responsables de las mujeres respecto
de su reproducción. En este sentido, contar con la información
objetiva, veraz y oportuna sobre métodos eficaces y seguros para
interrumpir un embarazo, como el aborto con medicamentos, pro-
tege los derechos humanos de las mujeres a la vida, la salud, la
integridad personal, la libertad reproductiva, la dignidad, la pri-

7
8 EL DERECHO A SABER

vacidad, la no discriminación por razones de sexo y el disfrute de


los avances científicos y tecnológicos.
De acuerdo con las obligaciones sobre derechos humanos es-
tablecidas en la Constitución y en los tratados internacionales, el
Estado mexicano tiene una obligación de “transparencia activa”
que se aplica al ámbito de la salud reproductiva. Esto implica que
tiene el deber de garantizar y respetar el acceso a la información
y a los servicios de salud reproductiva, incluyendo los métodos y
procedimientos médicos avalados por la ciencia para la interrup-
ción del embarazo en condiciones seguras y de calidad, tanto en
marcos legales restrictivos como permisivos del aborto.
Las restricciones al acceso a la información promueven la dis-
criminación en el acceso a los servicios de salud reproductiva,
afectando desproporcionadamente a las mujeres marginadas o
de escasos recursos. El Estado debe entonces promover que las
mujeres cuenten con la información suficiente para tomar deci-
siones autónomas sobre su vida reproductiva, en aras de eliminar
las brechas de la desigualdad e injusticia social que enfrentan en
el acceso a la información y que impactan en el ejercicio de sus
derechos reproductivos.
No obstante que en México los estándares constitucionales
e internacionales reconocen este derecho a la información y la
toma de decisiones en materia reproductiva, en el derecho penal
nacional continúan existiendo delitos que inhiben la libre distri-
bución de dicha información. Los tipos penales de “provocación”
y “apología del delito” —que sancionan la incitación a cometer
delitos— podrían aplicarse en el caso de la difusión de informa-
ción sobre métodos de aborto seguro. Esto sería sin duda una in-
terpretación desproporcionada.
El objetivo del presente documento es analizar, desde una pers-
pectiva de derechos humanos, la difusión de la información sobre
el uso de medicamentos para la interrupción del embarazo, pro-
moviendo así el derecho a saber de las mujeres. La tesis central
de este trabajo es que la distribución de información sobre méto-
dos seguros para interrumpir el embarazo es de interés público y
no debe de ser sancionada por el derecho penal.
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 9

Artículo 19 y el Grupo de Información en Reproducción Ele-


gida1 colaboran en el presente artículo desde sus respectivas áreas
de especialización con la finalidad de realizar un análisis conjunto
sobre la obligación del Estado de difundir y promover la infor-
mación sobre la interrupción del embarazo, en cumplimiento de
los derechos fundamentales de acceso a la información, igualdad,
salud e integridad personal, entre otros.

II. El aborto en México

1. De la regulación a la criminalización

En México el aborto está regulado en el nivel local, y aunque


la legislación varía de estado a estado, en la mayoría de las enti-
dades federativas es considerado un delito.2 No obstante, los có-
digos penales prevén distintas causas legales o indicaciones bajo
las que se permite la interrupción legal del embarazo (ILE). En
el Distrito Federal, por ejemplo, existe una regulación única en el
país, ya que se permite la interrupción del embarazo por voluntad

1 El Grupo de Información en Reproducción Elegida A. C. (GIRE) es una


asociación civil sin fines de lucro fundada en 1991. Su misión es promover y
defender los derechos reproductivos de las mujeres en el marco de los dere-
chos humanos. La labor de gire se especializa en promover reformas legales
y políticas públicas que amplíen y garanticen el acceso a servicios de salud
reproductiva, así como el ejercicio y litigio de estos derechos en el marco de los
derechos humanos ([Link]). Artículo 19 es la Oficina para México y
Centroamérica que apoya la defensa y la promoción de los derechos humanos;
analiza y promueve las leyes y las políticas públicas que defienden la libertad
de expresión; brinda asistencia y asesoría jurídica en casos relacionados con
violaciones a derechos humanos, particularmente en caso de violación a la liber-
tad de expresión, prensa y acceso a la información, además de que apoya a los
periodistas y los medios de comunicación en su desarrollo profesional con una
gama de cursos de capacitación sobre seguridad y protección (www.articulo19.
org).
2 El aborto es materia de regulación estatal por ser considerado un delito.
Salvo el Código Penal del Distrito Federal, la mayoría de los códigos penales del
país, incluyendo el aplicable a nivel federal, establecen la siguiente definición
de aborto: “el aborto es la muerte del producto de la concepción en cualquier
momento de la preñez”.
10 EL DERECHO A SABER

de la mujer durante las doce primeras semanas de gestación.3 Sin


embargo, este caso es una excepción en el contexto nacional.
La única causal de ILE permitida en todo México es cuando
el embarazo ha sido el resultado de una violación sexual. En
la mayoría de los estados del país está permitida la causal de
aborto imprudencial o accidental (en 30 entidades),4 y la causal
según la cual se encuentra en riesgo la vida de la mujer (en 25
entidades);5 la interrupción del embarazo es legal en 15 estados6
cuando existen malformaciones genéticas o congénitas graves
del producto; en 12 cuando existe un riesgo grave para la salud
de la mujer,7 y en 12 cuando existió una inseminación artificial
no consentida.8 Además de éstas, Yucatán prevé la causal de
precariedad económica.9
Con la finalidad de facilitar la implementación de las causales
legales de aborto por razones de violación o salud, algunas en-

3 “Aborto es la muerte del producto de la concepción después de la décima


segunda semana de gestación”, Código Penal del Distrito Federal.
4 Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Coahuila,
Colima, Chihuahua, Distrito Federal, Durango, Guanajuato, Guerrero, Hidal-
go, Jalisco, México, Michoacán, Morelos, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Querétaro,
Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxca-
la, Veracruz, Yucatán y Zacatecas.
5 Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Chiapas, Coahuila,
Colima, Durango, Jalisco, México, Michoacán, Morelos, Nayarit, Nuevo León,
Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Ta-
maulipas, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y Zacatecas.
6 Baja California Sur, Chiapas, Coahuila, Colima, Distrito Federal, Guerre-
ro, Hidalgo, Estado de México, Morelos, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Vera-
cruz, Tlaxcala y Yucatán. Para llevar a cabo esta causal en Yucatán, es necesaria
la aprobación de los dos progenitores, de acuerdo con el artículo 393, fracción V
del Código Penal para el Estado de Yucatán.
7 Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Colima, Distrito Federal, Hi-
dalgo, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Tamaulipas y Zacatecas.
8 Baja California, Baja California Sur, Colima, Chihuahua, Distrito Federal,
Guerrero, Hidalgo, Morelos, San Luis Potosí, Tabasco, Tlaxcala y Veracruz.
9 “Cuando el aborto obedezca a causas económicas graves y justificadas y
siempre que la mujer embarazada tenga ya cuando menos tres hijos”, Código
Penal del Estado de Yucatán.
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 11

tidades federativas10 han adoptado una normatividad específica


—en cuanto a procuración de justicia11 y prestación de servicios
de salud—12 que determina la intervención de las autoridades
en el procedimiento de la ILE. De esta forma, ocho estados13
han establecido en sus códigos de procedimiento penal los pasos
para acceder a la interrupción legal del embarazo producto de
una violación sexual.
Salvo contadas excepciones,14 el delito de aborto en México
no es considerado grave, por lo que en la mayoría del territorio
y dependiendo de las particularidades de cada código penal, se
concede el derecho a la libertad provisional. La pena establecida
para la mujer que se realiza un aborto varía en cada estado. Ésta
puede ser desde la privación de la libertad, pasando por la sanción
económica, hasta el trabajo en favor de la comunidad o tratamien-
to médico o sicológico.
El Distrito Federal (DF) cuenta con uno de los marcos legis-
lativos y de políticas públicas más garantista de los derechos re-
productivos de las mujeres en el nivel nacional y regional. La
despenalización del aborto en el DF hasta las doce semanas de
gestación se dio en 2007, a través de reformas al Código Penal y a
la Ley de Salud realizadas por la Asamblea Legislativa del DF. En
agosto de 2008, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN)
confirmó la constitucionalidad de dichas reformas.15 Este cambio

10 Baja California Sur, Colima, Chihuahua, Distrito Federal, Guerrero, Es-


tado de México, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tlaxcala y Zacatecas.
11 Protocolos de la Procuraduría de Justicia para el aborto por violación en:
Chihuahua, Distrito Federal y Oaxaca.
12 Lineamientos del sector salud para brindar el servicio de interrupción le-
gal del embarazo en Baja California Sur, Chihuahua, Distrito Federal, Guerrero
y Tlaxcala.
13 Baja California Sur, Colima, Distrito Federal, México, Oaxaca, Puebla,
Quintana Roo y Zacatecas.
14 Baja California Sur, Jalisco, Tlaxcala, San Luis Potosí y Sonora. Para el
caso de Baja California Sur y Sonora, sólo es delito grave el aborto llevado a
cabo sin el consentimiento de la mujer embarazada.
15 Suprema Corte de Justicia de la Nación, Sentencia acerca de la “Acción de
Inconstitucionalidad 146/2007 y su acumulada 147/2007”, 28 de agosto de 2008.
12 EL DERECHO A SABER

en la situación jurídica del aborto se ha traducido en una reali-


dad de respeto y garantía de la libertad reproductiva, tanto para
las mujeres del DF como para aquellas de diferentes estados que
acuden a esta ciudad en busca de acceso a una ILE en condiciones
seguras y de calidad.16
El gobierno del DF, a través de la Secretaría de Salud (SSDF),
implementó de forma eficiente las reformas a través de la emisión
de la normatividad necesaria en materia de salud.17 En desa-
rrollo de esta política, se puso en marcha el Programa de Inte-
rrupción Legal del Embarazo18 y habilitó 16 clínicas y hospitales
en donde actualmente se practica de forma accesible y segura la
ILE.19
A pesar del antecedente del DF y de la tendencia mundial a li-
beralizar la regulación del aborto, la existencia de distintos marcos
regulatorios en México —concretamente, de la criminalización—
termina convirtiéndose en un factor de discriminación contra las
mujeres, e incluso constituye una forma de revictimización para
muchas de ellas.20 No todas pueden interrumpir su embarazo por

16 Del total de los procedimientos de ILE que se realizan en el DF, 74% fue-
ron de mujeres residentes en el DF, 23% en el Estado de México y 3% en otros
estados. Información emitida por la Secretaría de Salud del DF el 15 de febrero
de 2011, obtenida mediante solicitud a Infomex DF.
17 La Secretaría de Salud del Distrito Federal emitió la Circular/GDF-
SSDF/01/06 que contiene los “Lineamientos generales de organización y opera-
ción de los servicios de salud relacionados con la interrupción del embarazo en
el Distrito Federal”. Dicha Circular se publicó en la Gaceta Oficial del Distrito
Federal del 4 de mayo de 2007.
18 Los métodos utilizados para llevar a cabo la interrupción del embara-
zo en el Programa de ILE son: administración del medicamento Misoprostol,
aspiración manual endouterina (AMEU) y legrado uterino instrumental (LIU).
Disponible en [Link]
w=article&id=300&Itemid=148, consultado en noviembre de 2013.
19 Dides, Claudia et al., “Marco situacional del aborto en los cuatro países:
Brasil, Chile, México y Nicaragua”, en Dides, Claudia et al. (eds.), Dinámicas
políticas sobre el aborto en Latinoamérica: estudio de casos, Chile, FLACSO-
Chile, p. 86.
20 En Organización Mundial de la Salud, Unsafe Abortion: Global and Re-
gional Estimates of the Incidence of Unsafe Abortion and Associated Mortality
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 13

las mismas razones y en las mismas condiciones, lo cual afecta


sobre todo a las mujeres marginadas y de escasos recursos.21 Esta
falta de acceso a servicios de salud reproductiva en igualdad de
condiciones pone en riesgo la salud, la vida y la integridad perso-
nal de las mujeres,22 lo cual desconoce su dignidad y el pleno goce
y disfrute de sus derechos humanos.
Este contexto se refleja en las cifras y estudios sobre el aborto en
México, que constituye un problema de salud pública23 y de justicia
social en el país.24 La criminalización del aborto, antes que reducir
las cifras de incidencia, genera y preserva las condiciones de in-
seguridad y clandestinidad de la práctica, que resultan en muertes
de mujeres por complicaciones de procedimientos realizados. En
México, seis de cada diez mujeres en edad reproductiva son hos-
pitalizadas cada año por complicaciones de abortos inseguros.25
En 2007, la Secretaría de Salud Federal colocó el aborto como la
cuarta causa principal de muerte materna en el país.26

in 2008, 6a. ed., Ginebra, 2011, p. 14. Disponible en [Link]


publications/2011/9789241501118_eng.pdf, consultado 14 de enero de 2011.
21 Esta situación ha generado la necesidad de crear fondos específicos de
apoyo económico a mujeres en los distintos estados de la República para acudir
al Distrito Federal e interrumpir su embarazo de forma legal y segura. Para
mayor información véase [Link]
consultado en noviembre de 2013.
22 Siegel, Reva B., “La dignidad y el debate del aborto”, en Alegre, Marcelo
et al., Derecho y sexualidades: Seminario en Latinoamérica de Teoría Constitu-
cional y Política, Buenos Aires, Libraria Ediciones, 2010, p. 191.
23 Grupo de Información en Reproducción Elegida, Trazos de una polémica.
El aborto en 1998, México, 2001.
24 Organización Mundial de la Salud, Unsafe Abortion..., op. cit., p. 31.
25 Instituto Alan Guttmacher, Datos sobre el aborto y el embarazo no pla-
neado en América Latina y el Caribe, 2009, p. 2. Disponible en [Link]
[Link]/pubs/IB_AWW-[Link], consultado el 10 de enero de
2011.
26 Datos estadísticos, Principales causas de muerte materna en el país
2005-2007, Sistema Nacional de Información en Salud. Disponible en http://
[Link]/muertesmaternas/, consultada en noviembre de 2013.
14 EL DERECHO A SABER

La tasa de abortos inducidos en el país se ha incrementado en


los últimos años. De acuerdo con diversas fuentes,27 el número
aumentó en 64% de 1990 a 2006. En el último año se registra-
ron 874,747 casos.28 Debido precisamente a la ilegalidad de la
práctica, no es posible conocer el número exacto de abortos que
fueron realizados de manera segura e insegura.29 Sin embargo, las
últimas estimaciones revelan que la tasa de aborto inseguro en
México en el nivel nacional se encuentra en una relación de 44
abortos por cada 100 nacidos vivos.30 La Organización Mundial
de la Salud, por su parte, afirma que por cada caso de aborto iden-
tificado en un hospital hay un número significativo de mujeres
que han tenido un aborto inseguro.
Entre las condiciones que se han identificado en el nivel in-
ternacional para que esto suceda, se encuentran: la falta de con-
sejería e información previa al aborto, la prescripción incorrecta
de un aborto con medicamento, las instrucciones indebidas y la
ausencia de seguimiento del procedimiento, la falta de atención
inmediata para los casos de sangrado excesivo o cualquier otra
emergencia que se presenta durante el procedimiento y la carencia
de búsqueda oportuna de atención médica por parte de las mujeres

27 Las cantidades obtenidas para realizar esta estimación fueron publica-


das por el Instituto Alan Guttmacher en The Allan Guttmacher Institute, Abor-
to clandestino: una realidad latinoamericana, Nueva York, 1994, p. 24; y The
Allan Guttmacher Institute. Datos sobre el aborto inducido en México, octubre
de 2008. Disponible en [Link]
Mexico_sp.pdf, consultado en noviembre de 2013.
28 Ibidem, p. 1.
29 De acuerdo con la definición proporcionada por la Organización Mundial
de la Salud, el aborto inseguro es el que se caracteriza por ser un procedimiento
para terminar con un embarazo no planeado que realiza una persona que care-
ce de las habilidades adecuadas, o que ocurre en condiciones que no cumplen
con los estándares médicos básicos, o cuando se aplican ambas condiciones.
Organización Mundial de la Salud, The Prevention and Management of Unsafe
Abortion: Report of a Technical Workling Group, Ginebra, 1992.
30 Instituto Alan Guttmacher, Estimaciones del aborto inducido en México:
¿qué ha cambiado entre 1990 y 2006?, número especial de 2009.
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 15

en casos de complicaciones por restricciones legales, por juicios


sociales y culturales relacionados con el aborto inducido.31

2. Aborto y derechos humanos

Diversos mecanismos internacionales de derechos humanos han


calificado la criminalización absoluta del aborto, la realización de
la práctica en condiciones inseguras y la falta de acceso en casos
donde es legal, como violaciones de los derechos humanos de las
mujeres.32 Específicamente en relación con la realización de abor-
tos en condiciones clandestinas e inseguras,33 los comités de Nacio-

31 Organización Mundial de la Salud, Unsafe Abortion..., op. cit., p. 2; Na-


ciones Unidas, Consejo de Derechos Humanos, El derecho de toda persona al
disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental, Informe provisional
del Relator Especial, Anand Grover, A/66/254, 3 de agosto de 2011, párr. 26,
inciso h.
32 Naciones Unidas, Comité de Derechos Humanos, Observación General
28. Igualdad de derechos entre hombres y mujeres, párr. 10; Observaciones Fi-
nales del CDH en relación con: Polonia, 2 de diciembre de 2004, CCPR/CO/82/
POL, párr. 8; Malí, 16 de abril de 2003, CCPR/CO/77MLI, párr. 14, y El Salva-
dor, 22 de agosto de 2003, en CCPR/CO/78/SLV, párr. 14 (El aborto como de-
recho humano, p. 429); Comité para la Eliminación de la Discriminación contra
la Mujer (Comité CEDAW), en Naciones Unidas, Comité para la Eliminación
de la Discriminación contra la Mujer, Recomendación General 24. La mujer y
la salud, párr. 11 y 27; Comité por los Derechos del Niño (CDN), en Naciones
Unidas, CDN, Observación General 4. La salud de los adolescentes y el desa-
rrollo en el contexto de la Convención sobre los Derechos del Niño, párr. 27;
Organización Mundial de la Salud, Unsafe Abortion..., op. cit., p. 31; Confe-
rencia Mundial de las Naciones Unidas sobre Población y Desarrollo (CIPD),
en Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y
el Desarrollo, Cairo, Egipto, 5-13 de septiembre, 1994, Doc. De la O.N.U. A/
CONF.171/13/Rev.1 (1995), párr. 8.25.
33 Naciones Unidas, Comité de Derechos Humanos, Observaciones Finales
del CDH en relación con: Perú, 8 de noviembre de 1996, CCPR/C/79/Add.72,
párr. 15 y 15 de noviembre de 2000, CCPR/CO/70/PER, párr. 20; Marruecos,
1o. de diciembre de 2004, CCPR/CO/82/MAR, párr. 29; Caso KL vs. Perú,
1153/2003, Comité de Derechos Humanos, 22 de noviembre de 2005, párr. 6.3;
Comité DESC, Observaciones finales a México, 9 de junio de 2006, E/C.12/
MEX/CO/4, párrs. 25 y 44; Comité CEDAW, Observaciones finales a México,
25 de agosto de 2006, CEDAW/C/MEX/CO/6, párrs. 32 y 33; CRC Comité,
Observaciones finales a México, 8 de junio de 2006, CRC/C/MEX/CO/3, párrs.
16 EL DERECHO A SABER

nes Unidas que vigilan el cumplimiento de los tratados de derechos


humanos consideran que constituye una violación al derecho a la
vida,34 a la salud,35 a la integridad personal y a la no discriminación
de las mujeres.36
Estas garantías se encuentran reconocidas en la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos37 y en diversos instru-
mentos internacionales de los que nuestro país es parte.38 A raíz

50 y 51 y CCPR Comité, Observaciones finales a México, 7 de abril de 2010,


CCPR/C/MEX/CO/5, párr. 10.
34 Naciones Unidas, Comité de Derechos Humanos, Observación General
28. Igualdad de derechos entre hombres y mujeres, párr. 10; Observaciones Fi-
nales del CDH en relación con: Polonia, 2 de diciembre de 2004, CCPR/CO/82/
POL, párr. 8; Malí, 16 de abril de 2003, CCPR/CO/77MLI, párr. 14 y El Salva-
dor, 22 de agosto de 2003, en CCPR/CO/78/SLV, párr. 14; Naciones Unidas, Co-
mité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, Recomendación
General 24. La mujer y la salud, párr. 27. Organización Mundial de la Salud,
Unsafe Abortion..., op. cit., p. 31.
35 Naciones Unidas, Comité de Derechos Humanos, Observaciones Finales
del CDH en relación con: Polonia, 2 de diciembre de 2004, CCPR/CO/82/POL,
párr. 8; Malí, 16 de abril de 2003, CCPR/CO/77MLI, párr. 14 y El Salvador,
22 de agosto de 2003, en CCPR/CO/78/SLV, párr. 14; Naciones Unidas, Comi-
té para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, Recomendación
General 24. La mujer y la salud, párr. 27. Organización Mundial de la Salud,
Unsafe Abortion..., op. cit., p. 31; Conferencia Mundial de las Naciones Unidas
sobre Población y Desarrollo (CIPD), en Programa de Acción de la Conferencia
Internacional sobre la Población y el Desarrollo, Cairo, Egipto, 5-13 de septiem-
bre, 1994, Doc. De la O.N.U. A/CONF.171/13/Rev.1 (1995), párr. 8.25.
36 Naciones Unidas, Comité de Derechos Humanos, Observaciones Finales
del CDH en relación con: Perú, 8 de noviembre de 1996, CCPR/C/79/Add.72,
párr. 15, y 15 de noviembre de 2000, CCPR/CO/70/PER, párr. 20; Marrue-
cos, 1 de diciembre de 2004, CCPR/CO/82/MAR, párr. 29; caso KL vs. Perú,
1153/2003, Comité de Derechos Humanos, 22 de noviembre de 2005, párr. 6.3.
37 Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM), artículos
1o., 2o., 16 y 22. La reforma al artículo 1o. incluyó las obligaciones del Estado
en materia de derechos humanos.
38 Derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad personales: Declaración
Universal de los Derechos Humanos, artículo 3, Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos, artículos 6.1 y 9.1; Convención sobre los Derechos del Niño,
artículos 6.1 y 6.2; Convención Americana sobre Derechos Humanos, artículos
4.1 y 7.1; Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población
y el Desarrollo Principio 1, párrs. 7.3, 7.17 y 8.34; Declaración y Plataforma de
Acción de Beijing, párrs. 96, 106 y 108. Derecho a estar libre de tortura y otros
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 17

de la reciente reforma constitucional en materia de derechos hu-


manos, las normas de derechos humanos contenidos en los instru-
mentos internacionales forman parte del bloque constitucional.39

tratos o penas crueles, inhumanos y degradantes: Declaración Universal de los


Derechos Humanos, artículo 5o.; Pacto Internacional de Derechos Civiles y Po-
líticos, artículo 7o.; Convención sobre los Derechos del Niño, artículo 37; Con-
vención Americana sobre Derechos Humanos, artículos 5.1 y 5.2; Declaración y
Programa de Acción de Viena, párr. 56. Derecho a estar libre de discriminación
por razones de género: Declaración Universal de los Derechos Humanos, artículo
2o.; Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, artículo 2.1; Pacto Inter-
nacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, artículo 2.2; Conven-
ción sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer,
artículos 1o. y 3o.; Convención sobre los Derechos del Niño, artículo 2.1; Con-
vención Americana sobre Derechos Humanos, artículos 1o. y 17.14; Declaración
y Programa de Acción de Viena, párr. 18; Programa de Acción de la Conferencia
Internacional sobre la Población y el Desarrollo, principios 1 y 4; Declaración y
Plataforma de Acción de Beijing, párr. 214. Derecho a modificar las costumbres
que discriminan a la mujer: Convención sobre la Eliminación de todas las Formas
de Discriminación contra la Mujer, artículos 2o. y 5o.; Convención sobre los
Derechos del Niño, artículo 24.3; Declaración y Programa de Acción de Viena,
párrs. 18, 38 y 49; Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre
la Población y el Desarrollo, párr. 5.5; Declaración y Plataforma de Acción de
Beijing, párr. 224. Derecho a la salud, a la salud reproductiva y a la planificación
familiar: Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales,
artículos 10.2, 12.1 y 12.2; Convención sobre la Eliminación de todas las Formas
de Discriminación contra la Mujer, artículos 10, 11.2, 11.3, 12.1 y 14.2; Conven-
ción sobre los Derechos del Niño, artículos 24.1 y 24.2; Declaración y Programa
de Acción de Viena, párr. 41; Programa de Acción de la Conferencia Internacio-
nal sobre la Población y el Desarrollo, Principio 8 y párr. 7.45; Declaración y
Plataforma de Acción de Beijing, párrs. 89, 92 y 267. Derecho a la privacidad:
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, artículo 17.1; Convención
sobre los Derechos del Niño, artículos 16.1 y 16.2; Convención Americana sobre
Derechos Humanos, artículo 11; Declaración y Plataforma de Acción de Beijing,
párrs. 106 y 107. Derecho a decidir sobre el número y esparcimiento de los hijos:
Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra
la Mujer, artículo 16.1; Programa de Acción de la Conferencia Internacional so-
bre la Población y el Desarrollo, principio 8; Declaración y Plataforma de Acción
de Beijing, párr. 223.
39 Reforma publicada el 10 de junio de 2011 en el Diario Oficial de la
Federación. Por bloque de constitucionalidad debemos entender todas aquellas
normas o disposiciones que si bien no aparecen en el texto de la Constitución
tienen el mismo nivel jerárquico y deben ser consideradas como si estuvieran
contenidas en la redacción de la misma. De acuerdo con Víctor Abramovich
y Christian Courtis en Apuntes sobre la exigibilidad judicial de los derechos
18 EL DERECHO A SABER

Tales obligaciones se traducen en el deber de los Estados de res-


petar y garantizar el acceso de las mujeres a servicios de salud
para la interrupción legal del embarazo e implementar todas las
medidas apropiadas para este fin.40 Y desde el punto de vista re-
gulatorio, los diversos organismos y comités internacionales han
recomendado a los Estados revisar la legislación que criminali-
za el aborto, haciendo énfasis en la necesidad de despenalizar su
práctica.41

sociales, “Las obligaciones de respetar se definen por el deber del Estado de no


injerir, obstaculizar o impedir el acceso al goce de los bienes que constituyen el
objeto del derecho. Las obligaciones de proteger consisten en impedir que terce-
ros interfieran, obstaculicen o impidan el acceso a esos bienes. Las obligaciones
de asegurar suponen asegurar que el titular del derecho acceda al bien cuando
no puede hacerlo por sí mismo. Las obligaciones de promover se caracterizan
por el deber de desarrollar condiciones para que los titulares del derecho acce-
dan al bien”.
40 Organización Mundial de la Salud, Unsafe Abortion..., op. cit., p. 31;
Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre Población y Desarrollo
(CIPD) en Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Pobla-
ción y el Desarrollo, Cairo, Egipto, 5-13 de septiembre, 1994, Doc. De la O.N.U.
A/CONF.171/13/Rev.1 (1995), párr. 8.25; Naciones Unidas, Key Actions for the
Further Implementation of the Programme of Action of the International Con-
ference on Population and Development (Informe del Comité Especial Plenario
del vigésimo primer periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General)
1o. de julio de 1999, A/S-21/5/Add.1 párr. 63. Disponible en [Link]
popin/unpopcom/32ndsess/gass/[Link], consultada el 16 de enero de 2011;
Naciones Unidas, CDN, Observación General 4, La salud de los adolescentes
y el desarrollo en el contexto de la Convención sobre los Derechos del Niño,
párr. 27.
41 Naciones Unidas, Consejo de Derechos Humanos, El derecho de toda
persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental, Infor-
me provisional del Relator Especial, Anand Grover, A/66/254, 3 de agosto de
2011, párr. 65, inciso h; disponible en [Link]
asp?symbol=A/66/254&referer=/english/&Lang=S, consultada el 24 de enero
de 2011, Naciones Unidas, Consejo de Derechos Humanos, Derechos Económi-
cos, Sociales y Culturales: el derecho de toda persona al disfrute del más alto
nivel posible de salud física y mental, Informe del Relator Especial, Sr. Paul
Hunt, E/CN.4/2004/49, 16 de febrero de 2004, párr. 28.
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 19

A. Igualdad y no discriminación

La falta de acceso a servicios de aborto legal es considerada


por los mecanismos internacionales de derechos humanos como
una violación del derecho de las mujeres a la no discriminación42
por razones de sexo,43 toda vez que las mujeres enfrentan riesgos
a su vida y salud por motivo de abortos inseguros que los hombres
nunca tendrán que enfrentar.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS),44 las mu-
jeres con mayores recursos económicos tienen un acceso a mayor
información así como a procedimientos de interrupción del emba-
razo más seguros. Por el contrario, “mujeres pobres, las que viven
en áreas aisladas, o bajo circunstancias de vulnerabilidad (refu-
giadas, las que han tenido que dejar su hogar por razones de fuer-
za mayor) o adolescentes, especialmente aquellas que no están
casadas”45 que quieren practicar un aborto, tienen pocas opciones
de acceder a información, a métodos seguros y a proveedores es-
pecializados, lo cual pone en peligro su vida, salud y libertad.46
El Comité para la Eliminación de todas las formas de Discrimi-
nación contra la Mujer (CEDAW, por su nombre en inglés) ha se-
ñalado que “la negativa de un Estado parte a prever la prestación
de determinados servicios de salud reproductiva a la mujer en

42 Corte IDH, Caso Comunidad Indígena Xákmok Kásek vs. Paraguay (fon-
do, reparaciones y costas), Sentencia de 24 de agosto de 2010, Serie C, núm.
214, párr. 232 y 233; Comité sobre Discriminación de la Mujer (Comité CE-
DAW), caso Alyne da Silva Pimentel vs. Brazil, Communication No. 17/2008
(2011), párrs. 7.2, 7.3, 7.6 y 8.2a, y CIDH, Acceso a los servicios de salud ma-
terna desde una perspectiva de derechos humanos, OEA/Ser.L/V/II. Doc. 69, 7
de junio de 2010, párrs. 11, 20, 23, 27, 28, 32 y 53.
43 Naciones Unidas, Comité para la Eliminación de la Discriminación con-
tra la Mujer, Recomendación General 24. La Mujer y la Salud, párr. 11.
44 Organización Mundial de la Salud, Aborto sin riesgos: guía técnica y de
políticas para Sistemas de Salud, Ginebra, 2003, p. 14. Disponible en http://
[Link]/publications/2003/9275324824_spa.pdf, consultada en no-
viembre de 2013.
45 Idem.
46 Idem.
20 EL DERECHO A SABER

condiciones legales resulta discriminatoria”, y enfatiza el deber


de los Estados de asegurar en condiciones de igualdad el acceso
a los servicios de atención médica y a la información.47 Igual-
mente, el CEDAW ha indicado que la obligación de los Estados
de asegurar a las mujeres el acceso a servicios de salud debe dar-
se independientemente de su ubicación geográfica48 y condición
económica. Eliminar las barreras económicas resulta fundamental
para que todas las mujeres, sin distinción, tengan un servicio de
salud tan asequible como el de los hombres.49

B. Derecho a la salud

El artículo 12 del Pacto Internacional de Derechos Económi-


cos, Sociales y Culturales (PIDESC)50 reconoce el derecho de
toda persona a disfrutar del más alto nivel posible de salud física
y mental.51 Esta garantía entraña el derecho a la salud reproduc-

47 Naciones Unidas, Comité para la Eliminación de la Discriminación con-


tra la Mujer, Recomendación General 24. La mujer y la salud, párrs. 11 y 13.
48 Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, Obser-
vaciones Finales a la República Árabe Siria, 11 de junio de 2007, CEDAW/C/
SYR/CO/1, párrs. 29 y 30.
49 Naciones Unidas, Comité para la Eliminación de la Discriminación con-
tra la Mujer, Recomendación General 24. La mujer y la salud, párrs. 7, 12 (b),
21, 26-7, 30-1 (d). Observaciones Finales a Ecuador, 7 de noviembre de 2008,
CEDAW/C/ECU/CO/7, párrs. 38 y 39.
50 El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales es
vinculante para México desde el 23 de marzo de 1981.
51 Artículo 12 1. Los Estados parte en el presente Pacto reconocen el dere-
cho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y men-
tal. 2. Entre las medidas que deberán adoptar los Estados parte en el Pacto a fin
de asegurar la plena efectividad de este derecho, figurarán las necesarias para:
a) la reducción de la mortinatalidad y de la mortalidad infantil, y el sano desarro-
llo de los niños; b) el mejoramiento en todos sus aspectos de la higiene del traba-
jo y del medio ambiente; c) la prevención y el tratamiento de las enfermedades
epidémicas, endémicas, profesionales y de otra índole, y la lucha contra ellas;
d) la creación de condiciones que aseguren a todos asistencia médica y servicios
médicos en caso de enfermedad. Este derecho también se encuentra reconocido
en la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación
contra la Mujer, artículo 12 y el Protocolo Adicional a la Convención Americana
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 21

tiva, entendiéndola, de acuerdo con las plataformas de acción de


la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo
(El Cairo, 1994) y la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer
(Beijing, 1995), como:

… un estado general de bienestar físico, mental y social, y no de


mera ausencia de enfermedades o dolencias, en todos los aspectos
relacionados con el sistema reproductivo y sus funciones y proce-
sos. En consecuencia, la salud reproductiva entraña la capacidad de
disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos y de procrear,
y la libertad para decidir hacerlo o no hacerlo, cuándo y con qué fre-
cuencia… En consonancia con esta definición de salud reproductiva,
la atención de la salud reproductiva se define como el conjunto de
métodos, técnicas y servicios que contribuyen a la salud y al bienestar
reproductivo al evitar y resolver los problemas relacionados con la
salud reproductiva.52

Dentro del Consejo Económico y Social de las Naciones Uni-


das, el Comité que vigila el cumplimiento del PIDESC ha identifi-
cado como elementos básicos del derecho a la salud los siguientes
elementos: (i) disponibilidad: un número suficiente de bienes, ser-
vicios y establecimientos públicos de salud, así como programas
en todo el territorio del Estado. En este sentido, no pueden faltar
agua limpia potable, condiciones sanitarias adecuadas; hospita-
les, clínicas y demás establecimientos relacionados con la salud;
personal médico y profesional capacitado con salarios competiti-
vos y medicamentos esenciales; (ii) accesibilidad: no puede ha-
ber obstáculos para que las personas hagan uso de los servicios
y bienes disponibles (este rubro comprende la accesibilidad fí-

sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y Cul-


turales “Protocolo de San Salvador” artículo 10.
52 Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre Población y De-
sarrollo (CIPD), en Programa de Acción de la Conferencia Internacional so-
bre la Población y el Desarrollo, Cairo, Egipto, 5-13 de septiembre, 1994, A/
CONF.171/13/Rev.1 (1995), párrs. 7.2 y 7.3; Cuarta Conferencia Mundial sobre
la Mujer, Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, Beijing, China, 4-15
de septiembre de 1995, Doc. de la O.N.U. A/CONF.177/20 (1995), párrs. 94 y
95.
22 EL DERECHO A SABER

sica, económica, el acceso a la información y el derecho a la no


discriminación); (iii) aceptabilidad: los establecimientos, bienes
y servicios deben ser respetuosos de la ética médica, apropiados
culturalmente y sensibles a las cuestiones de género; (iv) calidad:
los establecimientos, bienes y servicios deben ser apropiados des-
de el punto de vista científico y médico, y ser de buena calidad.53
Asimismo, el Relator Especial de la ONU para el Derecho a la
Salud ha señalado que los Estados deben adoptar medidas para
asegurar la disponibilidad y la accesibilidad de servicios de abor-
to legales, seguros y de calidad, entre las que se encuentran

el establecimiento de clínicas accesibles y asequibles; la prestación


de servicios de capacitación adicional para médicos y personal sani-
tario; el establecimiento de requisitos de certificación, y la disponi-
bilidad del equipo y los medicamentos más seguros y modernos.54

Recientemente el Relator Especial del Consejo de Derechos


Humanos sobre el derecho de toda persona al disfrute del más alto
nivel posible de salud física y mental de la ONU, señaló que “las
leyes penales que castigan y restringen el aborto inducido son el
ejemplo paradigmático de las barreras inaceptables que impiden
a las mujeres ejercer su derecho a la salud y, por consiguiente,
deben eliminarse”.55

53 Naciones Unidas. Consejo Económico y Social. Comité de Derechos


Económicos, Sociales y Culturales. Observación General número 14. El dere-
cho al disfrute del más alto nivel posible de salud (artículo 12 del Pacto Interna-
cional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales), párr. 12. Disponible en
[Link]
pdf?OpenElement, consultado el 19 de enero de 2012.
54 Naciones Unidas, Consejo de Derechos Humanos, El derecho de toda
persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental, Infor-
me provisional del Relator Especial, Anand Grover, A/66/254, 3 de agosto de
2011, párr. 65, inciso h. Disponible en [Link]
asp?symbol=A/66/254&referer=/english/&Lang=S, consultado el 24 de enero
de 2011.
55 Naciones Unidas, Consejo de Derechos Humanos, El derecho de toda
persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental, Infor-
me provisional del Relator Especial, Anand Grover, A/66/254, 3 de agosto de
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 23

En contextos de criminalización se ha instado a los estados


miembros de la ONU a asegurar que las mujeres tengan acceso a
servicios de calidad para el tratamiento de complicaciones deri-
vadas del aborto.56 Inclusive, en la Cuarta Conferencia Mundial
sobre la Mujer los Estados miembros se comprometieron a “con-
siderar revisiones a su legislación que contenga sanciones contra
las mujeres que se hayan sometido a abortos ilegales”.57
Y en las Observaciones Finales para México de 2006, el CE-
DAW recomendó al gobierno mexicano que “armonice la legis-
lación relativa al aborto a los niveles federal y estatal. Insta al
Estado parte a aplicar una estrategia amplia que incluya el ac-
ceso efectivo a servicios de aborto seguros en las circunstancias
previstas en la ley…”.58 Dicha recomendación fue reiterada por
el Comité de Derechos Humanos59 en las Observaciones Finales
para México en 2010 señalando, además, la obligación del Estado
de cumplir con la normatividad de salud sobre interrupción legal
del embarazo en materia de atención a mujeres embarazadas víc-
timas de violación sexual.60

2011, párr. 21, inciso h. Disponible en [Link]


asp?symbol=A/66/254&referer=/english/&Lang=S, consultado el 24 de enero
de 2011.
56 Naciones Unidas, Key Actions for the Further Implementation of the
Programme of Action of the International Conference on Population and Deve-
lopment (Informe del Comité Especial Plenario del vigésimo primer periodo ex-
traordinario de sesiones de la Asamblea General), 1o. de julio de 1999, A/S-21/5/
Add. 1, párr. 63, Disponible en­ [Link]
gass/[Link], consultada el 16 de enero de 2011.
57 Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, Declaración y Plataforma
de Acción de Beijing, Beijing, China, 4-15 de septiembre de 1995, Doc. de la
O.N.U. A/CONF.177/20 (1995), párr. 106K.
58 Naciones Unidas, Comité CEDAW, Observaciones finales del Comité
para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer: México, CEDAW/C/
MEX/CO/6, 25 de agosto de 2006, párr. 33.
59 El Comité de Derechos Humanos es el órgano de expertos independientes
que supervisa la aplicación del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Polí-
ticos por sus Estados parte.
60 Naciones Unidas, Comité de Derechos Humanos, Observaciones Finales
del Comité a México, CCPR/C/MEX/CO/5, 7 de abril de 2010, párr. 10.
24 EL DERECHO A SABER

C. Derecho a la vida privada

La imposibilidad de las mujeres de decidir plenamente sobre


su reproducción y acceder a un aborto legal y seguro, constituyen
una violación al derecho a la vida privada. El Comité de Derechos
Humanos de las Naciones Unidas en un caso individual sobre la
negación de un aborto legal a una joven embarazada de un feto
anencefálico fue considerada una violación al derecho a la vida
privada.61

D. Derecho a la integridad personal

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha reco-


nocido que el que las mujeres sufran afectaciones a su derecho a
la integridad personal cuando buscan acceder a servicios de salud
“adecuados para atender sus necesidades biológicas específicas
relacionadas con su función reproductora así como en patrones
socioculturales discriminatorios que causan situaciones de riesgo
para la salud de las mujeres”,62 genera desigualdad entre hombres
y mujeres en el disfrute de este derecho.63

E. Derecho a beneficiarse del avance científico

El artículo 15 del PIDESC incluye el derecho a beneficiarse del


progreso científico y de sus aplicaciones.64 El Comité de Dere-
chos Económicos, Sociales y Culturales ha señalado la obligación

61 K. L. vs. Perú, Comm. No. 1153/2003, 24 de octubre de 2005, U.N. Doc.


CCPR/C/85/D/1153/2003.
62 CIDH, Acceso a los servicios de salud materna desde una perspectiva de
derechos humanos, OEA/Ser.L/V/II. Doc. 69, 7 de junio de 2010, párr. 53.
63 CIDH, Acceso a los servicios de salud materna desde una perspectiva de
derechos humanos, OEA/Ser.L/V/II. Doc. 69, 7 de junio de 2010, párr. 53.
64 Artículo 15 1. Los Estados parte en el presente Pacto reconocen el dere-
cho de toda persona a… b) Gozar de los beneficios del progreso científico y de
sus aplicaciones…
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 25

de los Estados de reconocer de igual forma a hombres y mujeres


el derecho “a disfrutar de los beneficios del progreso científico”.65
Este derecho está vinculado con la obligación de los Estados de
aumentar “el apoyo a la investigación, básica y aplicada, biomédi-
ca, tecnológica, clínica, epidemiológica y social para reforzar los
servicios de salud reproductiva”.66 Por consiguiente, los Estados
tienen la obligación de propiciar el acceso a los avances científi-
cos, que incluyen el acceso de las mujeres a las últimas técnicas
de aborto que permitan reducir los riesgos o posibles afectaciones
a la salud y la vida.

F. Derecho a estar libre de tratos crueles, inhumanos


y degradantes

En la interpretación del Comité de Derechos Humanos de las


Naciones Unidas, la falta de acceso al aborto se ha considerado
también como una violación del derecho a estar libre de tratos
crueles, inhumanos y degradantes por las afectaciones que puede
tener a la salud física y mental de las mujeres, por ejemplo, en el
caso de embarazos de fetos anencefálicos, que no tienen viabili-
dad fuera del útero.67

65 Naciones Unidas, Consejo Económico y Social, Comité de Derechos


Económicos, Sociales y Culturales, Observación General número 16. La igual-
dad de derechos del hombre y la mujer al disfrute de los derechos económicos,
sociales y culturales (artículo 3o. del Pacto Internacional de Derechos Económi-
cos, Sociales y Culturales), párr. 31. Disponible en [Link]
doc/UNDOC/GEN/G05/435/42/PDF/[Link]?OpenElement, consultada
el 7 de febrero de 2012.
66 Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre Población y Desa-
rrollo (CIPD), en Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la
Población y el Desarrollo, Cairo, Egipto, 5-13 de septiembre de 1994, Doc. De
la O.N.U. A/CONF.171/13/Rev.1 (1995), párr. 12.12.
67 Caso K. L. vs. Perú, 1153/2003, Comité de Derechos Humanos, 22 de
noviembre de 2005, párr. 6.3; Caso R.R vs. Polonia, 27617/04, Corte Europea
de Derechos Humanos, 26 de mayo de 2011, párrs. 161 y 162.
26 EL DERECHO A SABER

3. Interrupción del embarazo con medicamento

La ciencia médica moderna ha ido avanzando hacia la utiliza-


ción de métodos menos invasivos y menos riesgosos para llevar
a cabo interrupciones del embarazo, como la Aspiración Manual
Endouterina (AMEU) o el aborto con medicamentos.68 Cuando
las mujeres tienen acceso a servicios seguros de aborto, incluyen-
do procedimientos modernos, la probabilidad de muerte es míni-
ma (0.001% según el Instituto Alan Guttmache).
La OMS ha reconocido en sus estudios que los métodos mé-
dicos para la interrupción del embarazo son una opción efecti-
va, segura y aceptable para abortos del primer trimestre. Incluso,
las tasas de dichos estudios refieren hasta el 98% de eficacia en
abortos realizados con medicamentos.69 Este organismo ha seña-
lado también que hay indicios que apuntan a que el aumento en el
uso de medicamento para la práctica del aborto en marcos legales
restrictivos, en comparación con otros métodos, puede disminuir
tanto el número de complicaciones graves como el de muertes
maternas.70
Además, la OMS ha señalado que el régimen médico más uti-
lizado71 para la interrupción del embarazo combina dos medica-

68Organización Mundial de la Salud, Unsafe abortion..., op. cit., p. 14.


69Organización Mundial de la Salud, Aborto sin riesgos: guía técnica y de
políticas para sistemas de salud, cit., p. 36.
70 Organización Mundial de la Salud, Unsafe abortion..., op. cit., p. 14.
71 Organización Mundial de la Salud, Aborto sin riesgos: guía técnica y
de políticas para sistemas de salud, cit., p. 35. De acuerdo con el organismo,
los efectos que este método tiene en una mujer no son muy distintos a aquellos
relacionados con un aborto espontáneo: cólicos y sangrado prolongado. Puede
haber efectos colaterales entre los cuales se prevén: náuseas, diarreas y vómitos.
De igual forma, hay condiciones específicas que requieren mayor precaución
en el uso de este método: alergia, tabaquismo intenso, alteraciones de la coagu-
lación y falla hepática o adrenal aguda o crónica. De forma específica, para la
interrupción de un embarazo ectópico la Mifepristona no es efectiva.
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 27

mentos: la Mifepristona72 y el Misoprostol.73 En 2005, la OMS


incluyó ambos medicamentos en su lista de medicamentos esen-
ciales.74 En esa lista, el uso de la Mifepristona no se especifica,
pero en la revisión de 2010 sí se define el uso del Misoprostol para
el manejo del aborto incompleto y espontáneo.75 Posteriormente,
en la revisión de 2011, se aumentó su uso para la prevención de
la hemorragia posparto (cuando la oxitocina no se encuentra dis-
ponible o no puede ser usada de forma segura).76 La disponibili-
dad de ambos medicamentos varía entre los países del continente
americano, pero en general sigue siendo limitada.77 Con fines obs-
tétrico/ginecológicos, la Mifepristona tiene registro solamente en
Estados Unidos, México y Guyana;78 a su vez, el Misoprostol en
Brasil, Colombia, Perú y México.79

72 La Mifepristona es un antiprogestágeno que inhibe la acción de la hormo-


na que sostiene el embarazo, la progesterona.
73 El Misoprostol es un análogo sintético de la prostaglandina que aumenta
las contracciones del útero y facilita la expulsión del producto
74 “La lista básica enumera los medicamentos mínimos necesarios para un
sistema básico de atención de salud, e incluye los medicamentos más eficaces,
seguros y eficientes para las enfermedades prioritarias”, Organización Mundial
de la Salud, Medicamentos esenciales. Lista Modelo de la OMS, 14a. ed. (mar-
zo de 2005). Disponible en [Link]
consultada el 19 de enero de 2012.
75 Organización Mundial de la Salud, Medicamentos esenciales. Lista Mo-
delo de la OMS, 16a. ed. (marzo de 2010). Disponible en [Link]
int/hq/2010/a95060_eng.pdf, consultada el 1o. de marzo de 2012.
76 Organización Mundial de la Salud, Medicamentos esenciales. Lista Mo-
delo de la OMS, 17a. ed. (marzo de 2011). Disponible en [Link]
int/hq/2010/a95060_eng.pdf, consultada el 1o. de marzo de 2012.
77 Blanchard, K. et al., “Misoprostol alone: a nex method of medical
abortion?”, JAMWA, Nueva York, vol. 55, núm. 3, 2000, pp. 189 y 190.
78 Mapa de aprobación de la mifepristona, Gynuity Health Proyects, junio
de 2011. Disponible en [Link]
phy-mifepristone-medical-abortion-sp/, consultada en noviembre de 2013.
79 Misoprostol aprobado, Gynuity Health Proyects, julio de 2011. Dispo-
nible en [Link]
prevention-of-pph/, consultada en noviembre de 2013.
28 EL DERECHO A SABER

La regulación sanitaria de los medicamentos80 para la interrup-


ción del embarazo en México incluyó el registro sanitario del Mi-
soprostol en 200381 y la Mifepristona en marzo de 2011.82 Ambos
medicamentos se encuentran registrados para indicaciones obs-
tétrico/ginecológicas y requieren receta médica para su venta y
suministro al público, aunque varían en su presentación.83
La combinación del Misoprostol y Mifepristona es uno de los
métodos más seguros para realizar abortos en el primer trimestre
del embarazo. Sin embargo, el aborto utilizando solamente Mi-
soprostol es un método igualmente aceptado y hay estudios que
señalan que su utilización exclusiva no presenta efectos secun-
darios o complicaciones distintos al régimen ideal utilizando de
forma conjunta el Misoprostol y la Mifepristona.84 En virtud de la

80 La autoridad competente en México para la emisión de dichos registros


es la Secretaría de Salud a través de la Comisión Federal para la Protección de
Riesgos Sanitarios (Cofepris).
81 Registro Sanitario núm. 105M84, consultado en la Relación de especiali-
dades farmacéuticas susceptibles de incorporarse al Catálogo de Medicamentos
Genéricos; se determinan las pruebas que deberán aplicárseles y señala el medi-
camento de referencia designado, noviembre de 2011, Comisión Federal para la
Protección de Riesgos Sanitarios.
82 Registro Sanitario núm. 043M2011, consultado en registros sanitarios de
medicamentos otorgados 2011, Comisión Federal para la Protección de Ries-
gos Sanitarios. Disponible en [Link]
tros%20Sanitarios/[Link], consultada el 24 de
enero de 2012.
83 La Mifepristona se regula como un medicamento que sólo puede adqui-
rirse mediante receta médica, misma que podrá ser presentada hasta tres veces.
Si se presenta por una cuarta vez, deberá ser retenida por el establecimiento que
la surta. El médico tratante determinará el número de presentaciones del mismo
producto y contenido de las mismas que se puedan adquirir en cada ocasión. De
acuerdo con el cuadro emitido por la Cofepris sobre la relación de registros de
medicamentos alopáticos expedidos durante 2011, la Mifepristona y el Miso-
prostol encuadran en las fracciones III y IV del artículo 226 de la Ley General
de Salud, Disponible en: [Link]
Sanitarios/[Link], consultada el 24 de enero de
2012. La Mifepristona viene en presentación de tableta y el Misoprostol también
se encuentra en presentación de tableta y óvulos vaginales.
84 Grossman, D., “Métodos médicos para el aborto en el primer trimestre:
comentario de la BSR” (última revisión, 3 de septiembre de 2004), en Biblio-
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 29

seguridad y la alta efectividad que tiene para la interrupción del


embarazo, la baja tasa de efectos secundarios y la vía y forma
de administración —que permite realizar la interrupción del em-
barazo de forma privada y a bajo costo—, el Misoprostol es el
medicamento que más se utiliza para interrumpir el embarazo
con medicamento.85
De acuerdo con el Consorcio Internacional de Aborto con Me-
dicamento (CIAM),86 el uso de la Mifepristona y el Misopros-
tol en casa, en embarazos que no exceden las nueve semanas de
gestación, es seguro siempre y cuando la mujer reciba informa-
ción adecuada sobre cómo y cuándo utilizar los medicamentos, la
dosis para los diferentes regímenes de medicamento, los efectos
secundarios y las posibles complicaciones. A lo anterior se suma
que cuente con el acceso oportuno a servicios de salud en caso de
necesitarlos.87
Un ejemplo exitoso del uso del aborto con medicamento es
el caso del Programa de ILE implementado por la Secretaría de
Salud del DF. Desde 2007, la SSDF ha utilizado exitosamente el
Misoprostol para prestar este servicio. Dicho método ha garanti-
zado el acceso a este servicio con altos niveles de calidad. Con la
reciente incorporación de la Mifepristona al mercado farmacéu-
tico en México, este medicamento también ha sido incluido en el

teca de Salud Reproductiva de la OMS, núm. 8, Update Software Ltd. Oxford,


2005.
85 Véase Espinoza, Henry et al., “Medicamentos para la interrupción de la
gestación: una revisión de la literatura y sus posibles implicaciones para México
y América Latina”, Gaceta Médica de México, México, julio-agosto de 2002,
vol. 138, núm. 349, y Blanchard, K. et al., “Misoprostol Alone: a Nex Method
of Medical Abortion?”, op. cit., pp. 189 y 190.
86 Para obtener mayor información sobre el CIAM favor de acceder a http://
[Link]/[Link], última consulta en noviembre
de 2013.
87 Véase: Información para mujeres, can mifepristone and Misoprostol be
taken at home in a mifepristone/Misoprostol regimen?, International Con-
sortium for Medical Abortion. Disponible en [Link]
[Link]/articles/for-women/main-book/?bl=en, consultada el 19 de enero
2012.
30 EL DERECHO A SABER

procedimiento de aborto con medicamentos hasta las nueve sema-


nas de embarazo. La interrupción del embarazo con medicamento
es el método más utilizado por la Secretaría de Salud del DF en
54% de los casos atendidos, seguido por el AMEU, que representa
el 37% de los procedimientos.88

III. Derecho a la información sobre derechos


reproductivos: interés público

Para que los derechos reproductivos de las mujeres tengan


vigencia y puedan ejercerse apropiadamente, es necesario que
se garantice el derecho a la información. En particular, la in-
formación sobre el aborto forma parte del derecho a acceder a
información sobre salud reproductiva, la cual tiene categoría de
“interés público”. Este derecho consta de dos elementos funda-
mentales: el derecho de toda persona a proporcionar y recibir in-
formación sobre salud reproductiva y la obligación de los Estados
de garantizar el acceso a ésta.
El derecho a la información es un derecho humano reconocido
tanto en el nivel nacional como en el internacional.89 De acuerdo

88 Información emitida el 24 de octubre de 2011 por Infomex DF, como


resultado de información solicitada por GIRE.
89 Artículo 6o. de la Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos;
artículo 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y artículo
13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Otras disposiciones
las encontramos en el sistema universal; artículo 19 de la Declaración Univer-
sal de los Derechos Humanos (1948); Convención sobre el Derecho Internacional
de Rectificación (1952); artículo 15 de la Convención Internacional sobre la
Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (1965); artículo 3o.
de la Convención sobre Eliminación de todas las formas de discriminación contra
la Mujer CEDAW (1981) y el artículo 13 de la Convención sobre los derechos
del Niño (1989). Sistemas regionales: artículo 4o. de la Declaración Americana
de los Derechos y Responsabilidades del Hombre; la Carta Africana sobre De-
rechos Humanos y de los Pueblos (1981) reconoce el derecho a la libertad de
expresión en el artículo 9o., mientras que el Convenio para la Protección de los
Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (1950) hace lo mismo
para Europa en el artículo 10. En cuanto mecanismo de verificación del respeto
de los Estados a los derechos económicos, sociales y culturales. Por ejemplo,
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 31

con éste, todas las personas tienen las libertades fundamentales


de buscar, recibir y difundir información en cualquiera de sus ma-
nifestaciones —oral, escrita o artística— y a través de cualquier
medio.90 Este derecho se inserta en el marco general de la libertad
de expresión,91 y le resultan aplicables los mismos estándares en
términos de protecciones y posibles limitaciones. Sin embargo,
esto no implica que el derecho a la información sea simplemente
una manifestación de la libertad de expresión. Se trata, sin duda,
de un derecho en sí mismo.92
Además de permitir la realización y el respeto de otros dere-
chos humanos, el derecho a la información fomenta el desarrollo
individual, social y colectivo, y constituye un sustento de la de-
mocracia.93 Como herramienta de participación política, propicia
el debate público y permite vigilar el funcionamiento del Estado
y la gestión pública, y es una herramienta de control contra la co-
rrupción.94 Desde un punto de vista instrumental, hace posible la
autodeterminación individual y colectiva: la información permite
que se tomen decisiones de manera consciente e informada.95 Esto
resulta especialmente importante en el caso de personas en situa-

la Convención Americana de Derechos Humanos (artículo 42), el Protocolo de


San Salvador (artículo 19), y el Pacto Internacional de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales (artículo 16).
90 CIDH, Informe anual de la Comisión Interamericana de Derechos Hu-
manos 2008 (Informe 2008), vol. III (Informe de la Relatoría Especial para la
Libertad de Expresión OEA/Ser.L/V/II.134 Doc. 5 rev. 1), párr. 140. CIDH.
Marco jurídico interamericano sobre el derecho a la libertad de expresión
(CIDH/RELE/INF. 2/09) CIDH, 2010, párrs. 19 y ss.
91 Informe 2008, párr. 142, y CIDH, Informe “acceso a la información en
materia reproductiva desde una perspectiva de derechos humanos”, 2011, párr.
15.
92 Informe 2008, párr. 141.
93 [Link] consultado en
noviembre de 2013.
94 Informe 2008, párr. 144.
95 Ibidem, párr. 146.
32 EL DERECHO A SABER

ción de mayores condiciones de riesgo por su raza, etnia, género


u orientación sexual.96
Las obligaciones del Estado no se limitan a un comportamiento
negativo o de abstención, consistente en no interferir en el disfru-
te del derecho a la información. El Estado debe adoptar medidas
positivas para facilitar su pleno goce (por ejemplo, medidas legis-
lativas, administrativas o judiciales) y, cuando sea necesario, debe
investigar, enjuiciar y sancionar a quienes impidan el ejercicio del
derecho —procurando en todo momento la no repetición de las
violaciones al derecho y la debida reparación de los daños—.97
Esto significa, entre otras obligaciones, que el Estado debe remo-
ver cualquier obstáculo, bien sea legislativo o de otra índole, que
impida el ejercicio efectivo de la libertad de información.
El acceso a la información, en particular, se divide en tres
grandes temas: la información pública o gubernamental,98 la in-
formación sobre datos personales99 y la información de interés
público.100 Para los fines de este trabajo nos centraremos en esta
última categoría. La información de interés público hace parte de

96 Informe Anual 2008, Relatoría Especial para la Libertad de Expresión,


párr. 147. Véase también CIDH, Quinto Informe sobre la Situación de Derechos
Humanos en Guatemala, 6 de abril de 2001, cap. XIII, “Derechos de las muje-
res”, párr. 36.
97 Cfr. Comité de Derechos Humanos (CDH-ONU), Observación General
31. La índole de la obligación jurídica general impuesta a los Estados parte
en el Pacto, párrs. 3-18, y CDH-ONU, Observación General 34. Artículo 19.
Libertad de opinión y libertad de expresión, párrs. 7 y 8.
98 Véase CIDH. El derecho a la información pública en las Américas. Es-
tándares interamericanos y comparación de marcos legales. CIDH, Washington
2012; asimismo, Observación General 34. Artículo 19. libertad de opinión y
libertad de expresión, párrs. 18 y 19.
99 Véase CIDH, Informe Anual 2001, vol. II, “Informe de la Oficina del
Relator Especial para la Libertad de Expresión” (en adelante, Informe Anual de
la CIDH, 2001), cap. III: “Informe sobre la acción con respecto al habeas data
y el derecho de acceso a la información en el hemisferio”, OEA/Ser.L/V/II.114
Doc.5, rev. 1, 16 de abril de 2002.
100 Article 19, “Campaña Global por la Libertad de Expresión (1999)”, El
derecho del público a saber: principios en que debe basarse la legislación rela-
tiva a la libertad de información, Londres.
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 33

los discursos especialmente protegidos, e incluye cierta clase de


discursos que por su importancia para el ejercicio de los demás
derechos humanos o para la consolidación, funcionamiento y pre-
servación de la democracia, merecen una categoría especial. Otro
tipo de discursos protegidos son los políticos, los que se refieren
a candidatos a cargos públicos o en ejercicio de sus funciones, y
aquellos que expresan elementos esenciales de la identidad o dig-
nidad personal (por ejemplo, la lengua de una etnia o las creencias
religiosas).101
La definición de interés público puede confundirse con algunos
conceptos como el de “utilidad pública” o el de “orden público”.
Sin embargo, el interés público se entiende como “aquello que
es relevante para la mayoría de una comunidad específica, en un
tiempo económico, político y social determinado y que por tanto
es susceptible de ser tutelado por el Estado”.102 Sobre el particular,
Carla Huerta señala que el interés público está en constante trans-
formación y debe entenderse de acuerdo con las circunstancias y
necesidades particulares del momento de análisis o aplicación:

Los elementos de este concepto compuesto son el “interés” y lo “pú-


blico”. El interés se refiere al valor o importancia que tiene una cosa
para una persona o grupo de personas, lo que implica la existencia
de una estimación valorativa y, simultáneamente, la de un provecho,
resultado o utilidad que esas mismas cosas o bienes tienen, una con-
veniencia o necesidad, tanto en el orden moral como en el material.
Lo “público”, por su parte, está referido a aquello que es o pertenece
al pueblo, la comunidad, las personas en general, pero que no es de
titularidad individual.103

101 Cfr. OEA/Ser.L/V/[Link] 69, 7 de junio de 2010, párrs. 32 y ss.


102 Huerta, Carla, “El concepto de interés público y su función en mate-
ria de seguridad nacional”. Disponible en [Link]
5/2375/[Link], p. 26.
103 Ibidem, p. 134.
34 EL DERECHO A SABER

Saras Jagwanth104 señala que la relación del derecho de acceso


a la información con otros derechos humanos se evidencia en que
realiza y protege otros derechos humanos, asiste el cumplimiento
de éstos, y propicia medidas de no repetición al abrir la actuación
estatal a un constante escrutinio. La información de interés pú-
blico es, entonces, toda información que posibilita, garantiza o
afecta el ejercicio pleno de los derechos humanos de una persona
o grupo de personas definidas, no importando si aquélla es acce-
sible o no. Corresponde al Estado adoptar las medidas necesarias
para permitir su búsqueda, recepción y difusión.105
En este contexto, para el Comité de Derechos Económicos, So-
ciales y Culturales la información sobre salud reproductiva —es-
pecíficamente sobre métodos seguros de aborto incluido el uso de
medicamento, ya sea en contextos legales restrictivos o no— es
de interés público, pues se trata del elemento fundamental para
que las mujeres ejerzan su derecho a la salud y libertad reproduc-
tiva en condiciones de igualdad.106 Las restricciones al acceso a
la información promueven la discriminación en el acceso a los

104 Jagwanth, Saras, “The Right to Information as a Leverage Right”, The


Right to Know, The Right to Live: Access to Information and Socio-Economic
Justice, p. 13, cit. en Article 19. Acces to information: An instrumental right for
empowerment. Article 19 y ADC, Londres, 2007, p. 18. Disponible en http://
[Link]/data/files/pdfs/publications/[Link],
consultado en noviembre de 2013.
105 Cfr. Declaración conjunta de 2004, donde relatores especiales de la
ONU, la OEA y la OSCE para la Libertad de Expresión señalaron en su Decla-
ración que “las autoridades públicas deberán tener la obligación de publicar de
forma dinámica… toda una gama de información de interés público” y que “se
establecerán sistemas para aumentar con el tiempo, la cantidad de información
sujeta a dicha rutina de divulgación”.
106 Naciones Unidas, Consejo Económico y Social, Comité de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales, Observación General núm. 14. El derecho
al disfrute del más alto nivel posible de salud (artículo 12 del Pacto Internacio-
nal de Derechos Económicos, Sociales y Culturales), párr. 11. Disponible en
[Link]
pdf?OpenElement, consultada el 19 de enero 2012.
Véase también: Noorlander, Peter y Article 19, “El derecho a la informa-
ción sobre salud reproductiva de acuerdo al derecho internacional”, en Article
19, Época de cambio: la promoción y protección del acceso a la información y
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 35

servicios de salud reproductiva, lo cual afecta desproporcionada-


mente a las mujeres marginadas o de escasos recursos, quienes no
cuentan con el nivel educativo necesario para tener acceso a fuen-
tes de información.107 Así, el Estado no sólo tiene la obligación
de permitir la circulación de esta información o de eliminar las
barreras para su difusión, sino también de implementar medidas
positivas cuya finalidad es que esta información pública llegue al
mayor número de mujeres.108
La obligación de difusión “apareja el deber de los Estados de
suministrar información pública que resulte indispensable para
que las personas puedan ejercer sus derechos fundamentales o sa-
tisfacer sus necesidades básicas en este ámbito”.109 Este criterio,
descrito por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos,
se conoce como la transparencia activa, según el cual existe una
obligación oficiosa a cargo del Estado.110

Los órganos públicos deben difundir información sobre sus funcio-


nes y actividades —incluyendo su política, oportunidades de con-
sultas—, actividades que afectan al público… de forma rutinaria y

los derechos a la salud sexual y reproductiva en el Perú, Londres, Bethan Grillo


ed., 2005, p. 21.
107 Corte Europea de Derechos Humanos, caso Open Door y Dublin Well
Woman vs. Irlanda, núm. de aplicación 14234/88; 14235/88, 29 de octubre de
1992, párr. 77.
108 Naciones Unidas, Consejo de Derechos Humanos, El derecho de toda
persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental, Infor-
me provisional del Relator Especial, Anand Grover, A/66/254, 3 de agosto de
2011, párr. 64, inciso h. Disponible en [Link]
asp?symbol=A/66/254&referer=/english/&Lang=S, consultada el 24 de enero
de 2011.
109 Organización de Estados Americanos, Comisión Interamericana de De-
rechos Humanos, Acceso a la información en materia reproductiva desde una
perspectiva de derechos humanos. OEA/Ser.L/V/II. Doc. 61, 22 de noviembre
de 2011, párr. 25. Disponible en [Link]
[Link], consultada el 7 de febrero de
2012.
110 Ibidem, párr. 26.
36 EL DERECHO A SABER

proactiva, aun en la ausencia de una petición específica, y de manera


que asegure que la información sea accesible y comprensible...

Como lo estipula la Resolución del Comité Jurídico Interame-


ricano titulada “Principios sobre el derecho de acceso a la infor-
mación”.
En relación con la salud reproductiva, el Programa de Acción
de la Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre Pobla-
ción y Desarrollo de 1994, señala que uno de los objetivos por
cumplir de parte de los Estados es, “asegurar el acceso a informa-
ción amplia y fáctica y a una gama completa de servicios de salud
reproductiva…”.111 Por su parte, la Plataforma de Acción de la
IV Conferencia Mundial de la Mujer en Beijing, establece que el
ejercicio de la salud reproductiva incluye el derecho a “disponer
de la información y de los medios para ello y el derecho a alcanzar
el nivel más elevado de salud sexual y reproductiva”.112
Garantizar el acceso a la información sobre salud reproductiva
debe ir enfocado a que las mujeres puedan decidir libremente y de
forma informada sobre el tratamiento al que busca someterse, lo
cual promueve el ejercicio de su consentimiento informado. Para
dicho fin, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha
hecho las siguientes recomendaciones a los Estados miembros del
sistema interamericano:113

111 Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre Población y Desa-


rrollo (CIPD), en Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la
Población y el Desarrollo, Cairo, Egipto, 5-13 de septiembre de 1994, Doc. de
la O.N.U. A/CONF.171/13/Rev.1 (1995), párr. 7.5, inciso a.
112 Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, Declaración y Platafor-
ma de Acción de Beijing, Beijing, China, 4-15 de septiembre, 1995, Doc. de la
O.N.U. A/CONF.177/20 (1995), párr. 95.
113 Cfr. Organización de Estados Americanos, Comisión Interamericana de
Derechos Humanos, Acceso a la información en materia reproductiva desde
una perspectiva de derechos humanos. OEA/Ser.L/V/II. Doc. 61, 22 de noviem-
bre de 2011, párrs. 13, 35, 44 y 116. Disponible en [Link]
pdf%20files/[Link], consultada el
7 de febrero de 2012.
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 37

——Asegurar la obligación de los profesionales de la salud de


informar a las mujeres sobre su salud para que éstas puedan
adoptar decisiones libres, fundamentadas y responsables en
materia de sexualidad y reproducción.
——Asegurar que la información proporcionada esté adecuada
al público que la requiere, especialmente para que las mu-
jeres que hablen otras lenguas puedan acceder a la informa-
ción en sus propias lenguas.
——Fomentar investigaciones médicas en materia de salud y
campañas de información, en particular referidas VIH/
SIDA, la salud sexual y genésica, además de la violencia
en el hogar.
——Promover la difusión masiva de información sobre la salud
y los derechos de las mujeres indígenas, afrodescendientes y
las que habitan en zonas rurales, para garantizar su parti-
cipación efectiva en la toma de decisiones sobre su salud
reproductiva.
——Asegurar que terceros no limiten ni restrinjan el acceso a la
información y los servicios relacionados con estos derechos.

Asimismo, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y


Culturales ha señalado que un objetivo importante de la estrate-
gia que los Estados deben implementar en materia de salud para
suprimir la discriminación contra la mujer deberá consistir en la
reducción de los riesgos que afectan exclusivamente la salud de
la mujer.114 En ese sentido, el CEDAW establece que los Estados
parte deberán adoptar las medidas necesarias que permitan eli-
minar la discriminación entre hombres y mujeres para asegurar,
en condiciones de igualdad, el “acceso al material informativo

114 Naciones Unidas, Consejo Económico y Social, Comité de Derechos


Económicos, Sociales y Culturales. Observación General núm. 14. El derecho
al disfrute del más alto nivel posible de salud (artículo 12 del Pacto Internacio-
nal de Derechos Económicos, Sociales y Culturales), párr. 21. Disponible en
[Link]
pdf?OpenElement, consultada el 19 de enero de 2012.
38 EL DERECHO A SABER

específico que contribuya a asegurar la salud y el bienestar de la


familia, incluida la información y el asesoramiento sobre planifi-
cación de la familia”.115
En conclusión, el derecho a la información sobre salud re-
productiva “involucra una serie de derechos como el derecho
a la libertad de expresión, a la integridad personal, a la protec-
ción a la familia, a la vida privada y a vivir libres de violencia y
discriminación”.116 Constituye un elemento necesario para que las
personas —concretamente, las mujeres— estén en condiciones de
tomar decisiones libres y fundamentadas sobre aspectos íntimos
de su personalidad.117 Los Estados tienen el deber de garantizar y
respetar el acceso a la información, incluyendo aquella sobre los
métodos y procedimientos médicos avalados por la ciencia para
la interrupción del embarazo en condiciones seguras y de calidad,
tanto en marcos legales restrictivos como permisivos.

IV. La sanción penal: una restricción desproporcionada


al acceso a la información

La relevancia del derecho a la información en una sociedad


democrática impone un especial cuidado a los Estados para esta-
blecer limitaciones o controles posteriores a su ejercicio, más aún
si se trata de información de interés público. Esto obedece a un ra-
zonamiento sencillo: la existencia de limitaciones desproporcio-
nadas terminaría por negar la existencia misma de este derecho.
Enfrentada a una sanción excesiva por difundir cualquier tipo de
información, la sociedad optaría por no ejercer este derecho hu-
mano o lo haría de manera condicionada. El debate público se

115 Artículo 10, inciso h de la Convención sobre la eliminación de todas las


formas de discriminación contra la mujer.
116 Organización de Estados Americanos, Comisión Interamericana de De-
rechos Humanos, Acceso a la información en materia reproductiva desde una
perspectiva de derechos humanos. OEA/Ser.L/V/II. Doc. 61, 22 de noviembre
de 2011, párr. 3. Disponible en [Link]
[Link], consultada el 7 de febrero de 2012.
117 Idem.
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 39

inhibiría en detrimento del libre flujo de información de ideas. La


libertad de expresión no sería el único afectado; también el ejer-
cicio de otros derechos humanos, ya que dicho disfrute depende
en gran medida de información veraz, objetiva y oportuna. Este
balance incluye, por supuesto, el acceso a la información sobre
derechos reproductivos.
Según la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte
IDH), las restricciones a la libertad de información deben ser ob-
jetivas, razonables y adecuadas para los fines legítimos persegui-
dos dentro de una sociedad democrática.118 Estos criterios hacen
parte de la “prueba tripartita”, derivada del artículo 13.2 de la
Convención Interamericana de Derechos Humanos y del artículo
19.3 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.119
En detalle, la “prueba tripartita” establece que las restricciones
al derecho a los derechos humanos deben ser posteriores (en
oposición a un control previo) y reunir los siguientes elemen-
tos: i) haber sido definida previamente de forma precisa y clara
a través de una ley formal y material; ii) estar orientada al logro
de objetivos imperiosos autorizados por la Convención, como el
respeto de los derechos o la reputación de otras personas, o la pro-
tección de la seguridad nacional, el orden público, o de la salud
y moral públicas,120 y iii) ser necesaria en una sociedad democrá-
tica, idónea para el logro de los fines imperiosos y estrictamente
proporcional a la finalidad perseguida.121
La aplicación de la “prueba tripartita” se hace extensiva a las
decisiones y actos administrativos, judiciales, policiales o de cual-

118 Corte IDH, caso Karen Atala vs. Chile, y otros de libertad de expresión.
119 Cfr. Corte IDH, “La colegiación obligatoria de periodistas (artículos 13
y 29 de la Convención Americana Sobre Derechos Humanos)”. Opinión Con-
sultiva OC-5/85 del 13 de noviembre de 1985, serie A, núm. 5, párr. 36. Véase
también, CDH-ONU, Observación General 34. Artículo 19. Libertad de opinión
y libertad de expresión, párr. 21. Cfr. Observación General núm. 22 del Comité,
Documentos Oficiales de la Asamblea General, cuadragésimo octavo periodo
de sesiones, suplemento núm. 40 (A/48/40), anexo VI.
120 Comité de Derechos Humanos, Observación General 34, párr. 21.
121 Cfr. CIDH, Informe 2008, párr. 62.
40 EL DERECHO A SABER

quier otra índole que las materializan. Es decir, abarca toda mani-
festación del poder estatal122 que incide sobre el pleno ejercicio de
la libertad de información.123 Así, las medidas que no satisfagan
todos estos elementos se consideran arbitrarias e injustificadas.
Los elementos de necesidad y proporcionalidad deben estar
justificados de manera suficiente en la regulación. Además de
acreditar que la pena ulterior es “útil”, “razonable” u “oportuna”,
el legislador (o el gobierno, según sea el caso) debe demostrar
que dicha limitación a la libertad de información es la menos res-
trictiva para proteger otros derechos o bienes, cuya importancia
debe estar justificada igualmente (siguiendo los fines legítimos de
protección del derecho internacional). En otras palabras, las dis-
posiciones restrictivas deben estar encuadradas de tal modo que
“no limiten más de lo estrictamente necesario el derecho procla-
mado, es decir, la restricción debe ser proporcionada al interés
que la justifica y ajustarse estrechamente al logro de ese legítimo
objetivo”.124
La sanción penal es el control que más preocupación genera en
términos del impacto que tiene para el derecho a la información,
toda vez que es la ultima ratio en un Estado de derecho. Por su
evidente naturaleza restrictiva —la posible pérdida de la libertad
y del ejercicio de los derechos civiles—, la sanción penal tiene un
efecto inhibitorio en la libertad de expresión. La Corte IDH ofrece
una serie de criterios para analizar si una determinada restricción
penal viola la libertad de expresión (lo cual puede derivar en el
señalamiento de la responsabilidad internacional de México):125

122 Cfr. CDH-ONU, Observación General 34. Artículo 19. Libertad de opi-
nión y libertad de expresión, párr. 34.
123 Cfr. Corte IDH. Caso López Álvarez, Sentencia del 1o. de febrero de
2006, serie C, núm. 141, párr. 165.
124 Cfr. Informe sobre terrorismo y derechos humanos OEA/Ser.L/V/II/.116
Doc. 5 rev. 1 corr.) del 22 de octubre de 2002, párr. 278.
125 Cfr. Caso Usón Ramírez, párr. 48.
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 41

——Verificar si la tipificación del delito afecta la legalidad es-


tricta que es preciso observar al restringir la libertad de ex-
presión por la vía penal.
——Estudiar si la protección del bien jurídicamente tutelado por
el tipo penal sirve a una finalidad legítima de acuerdo con
la Convención y determinar, en ese caso, la idoneidad de la
sanción penal para lograr la finalidad perseguida.
——Evaluar la necesidad de la medida.
——Analizar la estricta proporcionalidad de la medida, esto es,
si la sanción prevista garantizó la protección del bien jurí-
dicamente tutelado por la ley penal, sin hacer nugatorio el
derecho a la libertad de expresión.

La aplicación del “test” es aún más exigente frente a la infor-


mación de interés público —como aquella sobre derechos repro-
ductivos— hasta el punto de existir una especie de presunción
según la cual una sanción penal contra este tipo de información
es innecesaria y desproporcionada. En palabras de la Relatoría
Especial para la Libertad de Expresión,

cuando la sanción penal que se persigue por la aplicación de estos


tipos penales se dirige a expresiones sobre cuestiones de interés pú-
blico se puede afirmar… que se vulnera el derecho consagrado en el
artículo 13 de la Convención, sea porque no existe un interés social
imperativo que justifique la sanción penal, o porque la restricción
es desproporcionada o porque constituye una restricción indirecta.126

La prueba tripartita y la “sospecha” frente a la sanción penal


significan que el deber del Estado de garantizar el acceso y la
difusión de la información de interés público, como discurso pro-

126 Cfr. Relatoría Especial para la Libertad de Expresión. Informe sobre la


compatibilidad entre las leyes de desacato y la Convención Americana sobre
Derechos Humanos, Comisión Interamericana de Derechos Humanos e Informe
2002.
42 EL DERECHO A SABER

tegido, se extiende también al tipo de controles posteriores que


pueden establecerse

1. Apología y provocación del delito y su efecto inhibidor


en la difusión de información

Siguiendo el razonamiento anterior, además de llamar la aten-


ción sobre la “prueba tripartita” de los controles posteriores,
la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha subrayado la
importancia de que las sanciones penales de cualquier tipo estén
claramente delimitadas para evitar, en este caso, un uso arbitrario
contra el derecho a la información. Definidos o aplicados de ma-
nera abierta y general, diversos tipos penales tienen la potenciali-
dad de coartar el debate público y restringir el acceso y difusión
de información de interés público:

La Corte entiende que en la elaboración de los tipos penales es pre-


ciso utilizar términos estrictos y unívocos, que acoten claramente las
conductas punibles, dando pleno sentido al principio de legalidad
penal. Éste implica una clara definición de la conducta incriminada,
que fije sus elementos y permita deslindarla de comportamientos no
punibles o conductas ilícitas sancionables con medidas no penales.
La ambigüedad en la formulación de los tipos penales genera dudas y
abre el campo al arbitrio de la autoridad, particularmente indeseable
cuando se trata de establecer la responsabilidad penal de los indivi-
duos y sancionarla con penas que afectan severamente bienes funda-
mentales, como la vida o la libertad.127

El delito de “provocación de un delito y apología de éste o de


algún vicio” en México ilustra la situación que describe la Corte
IDH. En el derecho mexicano se ha asimilado la definición que
proviene del Código Penal Federal, el cual establece:

127 Cfr. Corte Interamericana de Derechos Humanos, caso Eduardo Kimel


vs. Argentina, párr. 63; caso Castillo Petruzzi y otros, supra, párr. 121, y caso
Lori Berenson, supra, párr. 125.
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 43

Artículo 208. Al que provoque públicamente a cometer un delito, o


haga la apología de éste o de algún vicio, se le aplicarán de diez a
ciento ochenta jornadas de trabajo en favor de la comunidad, si el
delito no se ejecutare; en caso contrario se aplicará al provocador la
sanción que le corresponda por su participación en el delito cometido.

En términos similares encontramos descripciones en varios es-


tados mexicanos,128 según las cuales la conducta criminal se ac-
tualiza cuando se “provoque públicamente a cometer un delito, o
haga apología de éste”, sin que en forma alguna se especifique el
alcance de lo que se entenderá por dicha “provocación pública” o
lo que significa una “apología”. Esta vaguedad y ambigüedad en
el tipo penal propicia una aplicación arbitraria e indiscriminada
que desconoce el principio de legalidad129 y los estándares inter-
nacionales (y, por ende, resulta inconstitucional).
Considerando que el principio de legalidad penal coincide con
el primer elemento de la prueba tripartita (estar claramente esta-

128 Véase el anexo sobre delitos de incitación, provocación y/o apología del
delito en el sistema jurídico mexicano.
129 Cfr. Observación General 34, párr. 25; cfr. La colegiación obligatoria de
periodistas (artículos 13 y 29, Convención Americana sobre Derechos Huma-
nos). Opinión consultiva OC-5/85, párr. 40. Véase también, caso Tristán Dono-
so, párr. 77; caso Kimel, párr. 63, y caso Claude Reyes y otros vs. Chile (fondo,
reparaciones y costas). Sentencia de 19 de septiembre de 2006. Serie C, núm.
151, párr. 89; caso Usón Ramírez, párrs. 55 y 79; cfr. caso Palamara Iribarne
vs. Chile (fondo, reparaciones y costas), sentencia del 22 de noviembre de 2005,
serie C, núm. 135, párr. 79; cfr. caso Castillo Petruzzi y otros vs. Perú (fondo,
reparaciones y costas), sentencia del 30 de mayo de 1999, serie C, núm. 52, párr.
121; caso Yvon Neptune vs. Haití (fondo, reparaciones y costas), sentencia del 6
de mayo de 2008, serie C, núm. 180, párr. 125; caso Lori Berenson Mejía, párrs.
51 y 55; ONU Observaciones Finales del Comité de Derechos Humanos: Fili-
pinas (CCPR/CO/79/PHL), párr. 9; Israel (CCPR/CO/78/ISR) párr. 14; Estonia
(CCPR/CO/77/EST), párr. 8, entre otros. Tribunal Europeo de Derechos Huma-
nos: cfr. Herri Batasuna y Batasuna c. España, 30 de junio de 2009, § 56; Sun-
day Times c. Reino Unido (núm. 1), 26 de abril de 1979, § 49; Ezelin c. Francia,
26 de abril de 1991, § 45; Larissis y otros c. Grecia, 24 de febrero de 1998, § 40;
Hashman y Harrup c. Reino Unido [GC], de 25 de noviembre de 2009, § 31; Me-
tropolitan Church of Bessarabia y otros c. Moldavia, de 13 de diciembre de 2001,
núm. 45701/99, ECHR 2001‑XII; Hasan y Chaush c. Bulgaria [GC], de 20
de octubre de 2000, § 84; Maestri c. Italia, de 17 de febrero de 2004, § 30.
44 EL DERECHO A SABER

blecido en una ley),130 parece claro que los delitos de “incitación,


provocación y/o apología del delito” no satisfacen las exigencias
de este “test”. La amplitud de estos tipos penales genera un efecto de
incertidumbre que inhibe el libre flujo de información (búsqueda,
recepción y difusión), al no brindar la certeza requerida por las
destinatarias de la norma (aplicadoras y/o quienes actualizan con
su conducta la aplicación de la norma) para ajustar su comporta-
miento. De facto, se crea una especie de “delitos de opinión” que
se opone a las obligaciones en materia de la libertad de informa-
ción.
A lo anterior hay que añadir una discusión jurídica inherente
a estos delitos. En diversos sistemas jurídicos131 la doctrina y la

130 Cfr. CDH-ONU, Observación general 34. Artículo 19. Libertad de opi-
nión y libertad de expresión, párr. 22
131 Un claro ejemplo de la problemática en torno al alcance de los delitos de
“incitación, provocación y/o apología del delito”, lo encontramos en el libro
de Kai Ambos, que para intentar esclarecer su alcance explica los diversos signi-
ficados de dichos delitos y las semejanzas y diferencias según las distintas cultu-
ras jurídicas; así, Ambos inicia por señalar que en el derecho penal internacional
(DPI) la provocación u ocasionamiento del hecho en otro a cometer delitos, es
reconocido en la forma de incitación (incitement), y continúa evidenciando que
no obstante que otras formas de provocación como la inducción (instigation)
prácticamente ha sido absorbida por una concepción amplia de complicidad (ai-
ding and abetting), donde se ha entendido como toda aportación al hecho sin
que sea indispensable que lo desencadene (que desde el punto de vista subjetivo
sólo exige que el autor quiera causar el hecho principal o actúe en conocimiento
de que ocurrirá con alta probabilidad como consecuencia de su conducta), es
necesario diferenciar a la inducción de la idea de complicidad (secondary par-
ticipation; accessoryship o complicity) a fin de evitar sea entendida dentro de la
concepción de los llamados delitos incompletos (inchoate crimes) o autónomos,
es decir, aquellos que son punibles con independencia del hecho principal, como
en el DPI se ubica a la incitación a cometer un delito (incitement). Y continúa
mostrando otros de los ejemplos comprendidos por el DPI como formas de “pro-
vocación a otro a cometer delitos” son los términos orders (ordone u ordene),
o el “ordenar la comisión de un delito”; solicits (solicite o proponer) “generar
una influencia sobre una persona determinada para que cometa un delito espe-
cífico”, sin que precisamente se trate de un inchoate crime o delito autónomo;
e “induces” (inducement o encourange) o sea, el “llevar o mover, la realización
de una acción, por influencia o persuasión”, conteniendo un elemento intelectual
—persuasión o convencimiento— y uno de coacción. De esa forma señala que
resulta necesario distinguir entre dos de las principales formas de “provocación”
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 45

práctica penal se encuentran divididas sobre si la “incitación”, la


“provocación” o la “apología del delito” son tipos penales de con-
figuración autónoma —es decir, que no necesitan la comproba-
ción y eventual prexistencia de un delito que cuente con sentencia
firme—, o si, por lo contrario, requiere de un ánimo incitador,
lo que implica simplemente la existencia y demostración de un
nexo causal entre el delito del que se hace apología, se incita o se
provoca. Esta dificultad impacta directamente en el ejercicio de la
libertad de expresión.
De cualquier forma, y sin dar por terminada la discusión jurídi-
ca, una aproximación conforme a las obligaciones internacionales
debe favorecer el mayor ejercicio posible del derecho humano a
la libertad de expresión y de información. Esto debería llevar
a la supresión de dichos delitos cuando incidan en el acceso a la
información de interés público132 o, al menos, a que su aplicación
promueva la restricción de dicha información.

reconocidas en el DPI, esto es, incitación (incitement) e inducción (instigation),


donde la incitación se diferencia claramente de la inducción en primer lugar, en
cuanto a la intensidad de la influencia sobre los destinatarios ya que se dirige a
un número indeterminado de potenciales autores configurándose un “carácter
de masa” mediante la inclusión de la palabra “pública” (reuniones públicas o a
través de medios de difusión masivos) en donde “incitar” significa “la influencia
sobre el sentido y las pasiones, pero también sobre el intelecto… objetivamente
adecuada y subjetivamente determinada, en el sentido de una acción dirigida
finalmente, a producir o acrecentar una actitud”, y termina señalando que la
incitación a diferencia de la inducción, es considerada como delito autónomo
de peligro (que no necesita la demostración de una relación de imputación del
resultado, salvo que se le asimile al encouraging británico), punible con inde-
pendencia de la consumación del delito provocado, es decir, como un inchoate
crime o delito autónomo (de peligro), donde su particularidad consiste en su
peligrosidad abstracta o concreta al desencadenamiento de procesos sicológicos
de masa y de dinámica de grupos que hacen indominable e impredecible el curso
causal, y en consecuencia a quien incite no se le pueden imputar los hechos de
la conducta criminal provocada, a diferencia del inductor donde si es posible
(cfr. Ambos, Kai, La parte general del derecho penal internacional, trad. de
Ezequiel Malarino, 2a. ed., Alemania, Fundación Konrad Adenauer, 2005, pp.
273 y ss.).
132 Cfr. CDH-ONU, Observación General 34. Artículo 19 libertad de opi-
nión y libertad de expresión, párr. 7.
46 EL DERECHO A SABER

Para la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión esto


significa que la sanciones penales por estos delitos deben tener
“como presupuesto la prueba actual, cierta y objetiva de que la per-
sona tenía la clara intención de cometer un crimen y tenía la po-
sibilidad actual y real de lograr el objetivo que se proponía”.133
En otras palabras, la única forma de justificar la movilización del
aparato estatal sancionador (derecho penal), es cuando existan
elementos para probar el ánimo de “incitar” (inclusive en los ca-
sos específicos de apología).
El ánimo de “incitar” debe entenderse como una forma de en-
viar una invitación directa a delinquir, esto es, establecer un límite
objetivo (la conducta o el hecho de alabar, elogiar o defender la
comisión de delitos, en oposición a una simple aprobación, asen-
timiento o conformidad) y uno subjetivo (contar con un ánimo in-
citador directo a la comisión de hechos delictuosos). La incitación
se entendería así como una especie de acto preparatorio por el
que se determina a terceros realizar o repetir los hechos elogia-
dos.134 En esos términos, la “incitación” o “apología” no puede
abarcar una mera manifestación de ideas ni el flujo de informa-
ción sobre un tema en particular. Mucho menos la “incitación” o
la “apología” pueden imputarse al intercambio de información de
interés público.

133 Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, Comisión Interamerica-


na de Derechos Humanos. Informe 2010, capítulo 20, 4.24.
134 Cfr. Caruso Fontán, María Vivanco, “Los límites de la libertad de expre-
sión en la Constitución y en las normas penales (especial referencia a la pro-
blemática del delito de apología del terrorismo)”, Revista Penal, núm. 20, julio
de 2007, p. 47. Véase entre otros a Mateu Carbonell y Rodríguez Mourillo, cit.
en: Jacquelyne Guadalupe Astacio Cabrera. En este punto nos adherimos a la
doctrina española que mayoritariamente ha aceptado que la apología como ca-
tegoría jurídico-penal, se desvirtúa hasta anularse en su autónoma significación,
al establecer que solamente será delictiva como una forma de provocación que
sería una “incitación directa a cometer un delito” y, en consecuencia, no cabría
castigarla en aquellos casos en que no exista un ánimo de provocar la comisión
de futuros delitos, quedando impune de no darse ese elemento subjetivo. Tra-
tamiento jurídico-penal de la apología del terrorismo, tesis doctoral, Granada,
Universidad de Granada, 2011, pp. 257 y 467.
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 47

La exigencia internacional del derecho penal mínimo cumple


la finalidad de evitar un ejercicio abusivo del poder público. La
sola existencia del delito de “incitación, provocación y/o apología
del delito” puede resultar en la imposición de sanciones severas,
como una condena, una multa cuantiosa o, en el caso de perio-
distas u otras profesiones, la suspensión del derecho a ejercerlas.
Aun si las sanciones máximas son bajas, la criminalización puede
proyectar todavía una larga sombra: las personas procesadas bajo
ella enfrentan la posibilidad de ser arrestadas por la policía, so-
metidas a una detención previa al juicio (incluso a prisión preven-
tiva) y sujetas a un proceso penal. Inclusive si el tribunal impone
sólo una multa menor, pueden tener que cargar con antecedentes
penales y enfrentar el estigma social asociado.

2. La criminalización de la información sobre aborto

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha esta-


blecido que la información y la educación habilitan a las muje-
res para adoptar decisiones en todos los niveles y esferas de sus
vidas, especialmente en el terreno de la salud y la reproducción.
Adicionalmente, destaca que la protección del derecho a la inte-
gridad de las mujeres en condiciones de igualdad se materializa a
través de la provisión de información y educación en la materia,
para que las mujeres adopten decisiones libres, fundamentadas y
responsables en materia de reproducción, incluida la planificación
familiar.135
Al ser la difusión de información sobre la interrupción del
embarazo un tema de salud relacionado con el ejercicio de otros
derechos humanos de las mujeres, es evidente su estatus como
asunto de interés público y, en consecuencia, como discurso es-
pecialmente protegido. Así, la criminalización de la difusión de
información sobre aborto con medicamentos (interrupción del
embarazo) es contraria a los derechos humanos. Concretamen-

135 Informe “Acceso a la información en materia reproductiva…”, cit.,


párr. 29.
48 EL DERECHO A SABER

te, la restricción de la información para el acceso al aborto con


medicamentos en etapas tempranas del embarazo (sea que esté
prohibido o no en un territorio determinado), es una violación de
los derechos humanos de las mujeres a la información, la salud, la
no discriminación y a beneficiarse del avance científico.
De conformidad con los derechos de acceso a la información y
de acceso a servicios de salud reproductiva, difundir información
sobre métodos de aborto seguros es un derecho y no un delito, por
lo que la pretensión de actualizar conductas criminales relacio-
nadas con la “incitación, provocación y/o apología del delito” es
contraria a las obligaciones internacionales en materia de libertad
de información. No se ajusta a la “prueba tripartita” y genera un
efecto de inhibición en la búsqueda, recepción y difusión de infor-
maciones de interés público asociadas a la salud reproductiva y el
ejercicio de otros derechos humanos.
Sin embargo, toda vez que la información sobre el aborto con
medicamento se proporciona tanto en contextos de aborto legal
como ilegal, en México se ha argumentado que difundir informa-
ción sobre aborto con medicamento podría ser sancionado como
“provocación del delito” de aborto o “apología de éste”. Siguien-
do ese argumento, la existencia del delito de “aborto” actualizaría
que su apología, incitación o provocación fueran criminalizadas.
Tal planteamiento desconoce el elemento de interés público y,
más aún, ignora el hecho de que en un territorio como el Distrito
Federal se ha despenalizado la conducta del “aborto” en ciertos
supuestos y se cuenta adicionalmente con información y servicios
a cargo del Estado para el pleno ejercicio del derecho de las muje-
res. Acceder a esta información no puede ser un derecho reserva-
do solamente para ciertas mujeres mexicanas.
En caso de actualizarse dicho delito, la protección de la vida
en gestación, bien jurídicamente tutelado por el delito de aborto
y por el delito de provocación de aborto, estaría siendo un bien al
cual se otorga mayor protección que al derecho a la información
y, por consiguiente, a los derechos reproductivos que la mujer
ejerce a partir del acceso a la información en materia de aborto
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 49

con medicamento.136 Y en el supuesto de que el delito no se ac-


tualice, su simple existencia en el Código Penal genera un efecto
inhibidor en la difusión de información sobre aborto con medi-
camento y es una restricción evidente al pleno ejercicio de los
derechos reproductivos de las mujeres.
La criminalización del suministro de información en salud re-
productiva a través del tipo penal de “incitación, provocación y/o
apología del delito” es contraria a las recomendaciones de orga-
nismos internacionales y obligaciones internacionales en materia
de derechos humanos adquiridas por México. El propio relator
especial de la ONU para el derecho a la salud ha recomendado
despenalizar “… el suministro de información relacionada con la
salud… reproductiva”.137 No obstante, el Estado mexicano, lejos
de asegurar que esta información se difunda públicamente (dado
su interés público), vulnera los derechos reproductivos de las mu-
jeres, especialmente de mujeres de escasos recursos, indígenas y
quienes habitan en zonas rurales al enfrentar mayores obstáculos
para acceder a la información en materia de salud reproductiva.138
Valga la pena reiterar en esta parte final que el derecho a la
información es de fundamental importancia para el ejercicio de
derechos sexuales y reproductivos, como lo ha señalado el Siste-
ma Interamericano de Derechos Humanos. En la legislación na-

136 Como el derecho a la vida, la salud, la autodeterminación, la libertad


reproductiva, la dignidad, la privacidad, la no discriminación por razones de
género a estar libre de tortura y otros tratos crueles e inhumanos.
137 Naciones Unidas, Consejo de Derechos Humanos, El derecho de toda
persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental, Infor-
me provisional del Relator Especial, Anand Grover, A/66/254, 3 de agosto de
2011, párr. 65, inciso h, Disponible en: [Link]
asp?symbol=A/66/254&referer=/english/&Lang=S, consultada 24 de enero de
2011.
138 Organización de Estados Americanos. Comisión Interamericana de De-
rechos Humanos, Acceso a la información en materia reproductiva desde una
perspectiva de derechos humanos. OEA/Ser.L/V/II. Doc. 61. 22 de noviembre
de 2011, párrs. 7 y 26. Disponible en [Link]
[Link], consultada el 7 de febrero de
2012.
50 EL DERECHO A SABER

cional, el acceso a la información sobre salud pública encuentra


su principal desarrollo en la Ley General de Salud en el artículo 51
bis 1, dentro del capítulo IV sobre los “Usuarios de los servicios
de salud y participación de la comunidad”:

Artículo 51 bis 1. Los usuarios tendrán derecho a recibir información


suficiente, clara, oportuna y veraz, así como la orientación que sea
necesaria respecto de su salud y sobre los riesgos y alternativas de
los procedimientos, diagnósticos terapéuticos y quirúrgicos que se le
indiquen o apliquen.
Cuando se trate de la atención a los usuarios originarios de pue-
blos y comunidades indígenas, éstos tendrán derecho a obtener infor-
mación necesaria en su lengua.

En el Distrito Federal es coincidente el establecimiento del


marco básico del derecho de acceso a la información en materia
de interrupción del embarazo, ya que en el artículo 148 del Có-
digo Penal para el Distrito Federal se anota la obligación de las y
los médicos de proporcionar a la mujer embarazada información
objetiva, veraz, suficiente y oportuna sobre los procedimientos,
riesgos, consecuencias y efectos, así como de los apoyos y alter-
nativas existentes para que pueda tomar la decisión de interrumpir
el embarazo de manera libre, informada y responsable. Lo ante-
rior ha sido señalado como parte esencial del “consentimiento in-
formado” en el caso del Distrito Federal.139 En un sentido similar,
la Comisión Interamericana de Derechos Humanos establece una
serie de estándares específicos en materia de acceso a la informa-
ción en materia reproductiva.140

139 Numerales “tercero” y “décimo sexto” de los “Lineamientos generales


de organización y operación de los servicios de salud relacionados con la inte-
rrupción del embarazo en el Distrito Federal”. Disponible en [Link]
[Link]/prontuario/vigente/[Link], consultado en noviembre de 2013.
140 A) el acceso a la información y el consentimiento informado,
1. Informar sobre la naturaleza del procedimiento, opciones de tratamiento
y alternativas razonables, que incluye los posibles beneficios y riesgos de los
procedimientos;
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 51

La Comisión Interamericana ha recomendado de forma con-


creta que los Estados:

(i) adecuen los ordenamientos jurídicos internos sobre acceso a la in-


formación en materia de salud sexual y reproductiva a los estándares
internacionales en materia de derecho de acceso a información con
los que los Estados se han comprometido a seguir, y que las políticas
y programas elaborados con la participación de las propias mujeres,
tengan consistencia con las metas establecidas por los Estados para
mejorar el flujo de información en materia reproductiva; (ii) realizar
un escrutinio de las leyes, normas, prácticas y políticas públicas en
el ámbito de la salud para que garanticen el derecho al acceso a la
información en materia sexual y reproductiva y la obligación estatal
de brindarla, debiendo asegurar que ésta sea oportuna, completa, ac-
cesible, fidedigna y oficiosa.141

2. Brindar información apropiada tomando en cuenta las necesidades de la


persona así como asegurar que la persona comprenda la información brindada;
3. Asegurar que el consentimiento que se brinde sea libre y voluntario
B) el acceso a la información y la protección de la confidencialidad,
1. Proteger la información de la paciente;
2. No divulgar la información de la paciente sin autorización;
C) el acceso a la información y la obligación de entregar información opor-
tuna, completa, accesible, fidedigna y oficiosa,
1. Evitar la obstrucción a la paciente en el acceso a la información;
2. Evitar la provisión de información a la paciente que sea inadecuada o
errónea;
3. Evitar el acceso a la información se vea impedida por objetoras de con-
ciencia;
D) el acceso a la información y el acceso a la historia médica y
1. Brindar información personal de la paciente;
2. Brindar el derecho a modificar, eliminar o corregir la información consi-
derada sensible, errónea, sesgada o discriminatoria;
3. Posibilidad de acceder en forma expedita y no onerosa;
E) el acceso a la información y la obligación de producción de estadísticas
confiables,
1. Formular políticas públicas para la producción de datos estadísticos;
2. Asignación de recursos públicos e infraestructura para la producción de
datos estadísticos;
CIDH. “Acceso a la información sobre derechos reproductivos…”, párr. 42.
141 Organización de Estados Americanos. Comisión Interamericana de De-
rechos Humanos. Acceso a la información en materia reproductiva desde una
perspectiva de derechos humanos. OEA/Ser.L/V/II. Doc. 61, 22 de noviembre
52 EL DERECHO A SABER

Un gobierno respetuoso de los derechos humanos y de sus


compromisos internacionales debe proteger la libertad de infor-
mación al ser esencial para una democracia y el ejercicio de otros
derechos. Mientras no se eliminen las normas penales que permi-
ten criminalizar el ejercicio del derecho a la información sobre la
salud reproductiva, se perpetuará una violación de los derechos
humanos, se multiplicará el efecto inhibitorio que restringe el de-
bate público y se profundizarán las desigualdades en el país.

V. Anexo. Delitos de incitación, provocación


y/o apología del delito en el sistema
jurídico mexicano

Entidad federativa Provocación Incitación Apología


Aguascalientes Artículo 188 Artículo 205 bis
Baja California Artículo 249 Artículo 284 Artículo 249
Norte
Baja California Sur Artículo 205
Campeche Artículo 183 Artículo 128
Chiapas Artículo 324 Artículo 378
bis
Chihuahua Artículo 197
Coahuila Artículo 383 bis
(discriminación)
Artículo 279
(Incitación a un
delito)
Colima Artículo 139
Artículo 225 bis
Distrito Federal Artículo 206

de 2011. Párr. 116. Disponible en [Link]


[Link], consultada el 7 de febrero de
2012.
Cortés / Tamés / Beltrán / García / Ramírez / báez 53

Durango Artículo 300 Artículo 324 Artículo 300


(Provocación a
delinquir)
Guanajuato ——— ——— ———
Guerrero Artículo 198 Artículo 134 bis Artículo 198
Hidalgo
Jalisco Artículo 142 Artículo 142
Michoacán Artículo 170 Artículo 170
Morelos Artículo 246 Artículo 246
Estado de México Artículo 211 Artículo 211
Nayarit Artículo 207 Artículo 207
Nuevo León Artículo 195
(Provoque
faltas a la moral
pública)
Artículo 205
(Provocación
a cometer un
delito)
Oaxaca Artículo 165 bis Artículo 165
bis
Puebla Artículo 229 Artículo 357 Artículo 229
Querétaro Artículo 221 Artículo 170 Artículo 221
Quintana Roo Artículo 132
San Luis Potosí Artículo 189 Artículo 189
Sinaloa Artículo 254 Artículo 254
Sonora Artículo 175 Artículo 175
Tabasco Artículo 230 Artículo 230
Tamaulipas Artículo 202 Artículo 202
Tlaxcala Artículo 174 Artículo 255 bis Artículo 174
Veracruz Artículo 268 Artículo 268
(Incitación a un
delito)
Artículo 196
(Incitación al
odio)
54 EL DERECHO A SABER

Yucatán Artículo 243 ter


(Incitación a la
discriminación y
al odio)
Artículo 150
(Incitación a
cometer delitos)
Zacatecas Artículo 190
DISPONIBILIDAD Y ACCESO A LA TECNOLOGÍA
COMO UNA APROXIMACIÓN PARA EL ESTUDIO
DEL FENÓMENO DE ACCESO A LA INFORMACIÓN
Y SU RELACIÓN CON LA POBREZA EN MÉXICO

Mauricio Padrón Innamorato1

Sumario: I. Introducción. II. Acceso a la información: de-


finición y recorte teórico-conceptual. III. El fenómeno de la
pobreza: definición y recorte teórico-conceptual. IV. Acceso
a la información y pobreza: una aproximación empírica al
vúnculo entre ambos fenómenos. V. Consideraciones fina-
les. VI. Referencias bibliográficas.

I. Introducción

En el primer párrafo de la introducción al Estudio especial sobre


el derecho de acceso a la información, se hace referencia a la
importancia de que los

… Estados garanticen y amplíen el acceso a la información en las


Américas, en el entendido de que su implementación efectiva cons-
tituye un aspecto fundamental para la consolidación del derecho a
la libertad de expresión, fomenta la lucha contra la corrupción, con-
tribuye de manera decisiva al establecimiento de políticas de trans-
parencia necesarias para fortalecer las democracias y el respeto por
los derechos humanos, así como promueve mercados económicos

1 Investigador de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones Jurídi-


cas de la Universidad Nacional Autónoma de México, adscrito a las áreas de
Investigación Aplicada y Opinión, y de Sociología Jurídica.
55
56 DISPONIBILIDAD Y ACCESO A LA TECNOLOGÍA

estables, justicia socioeconómica y facilita prácticas efectivas de ne-


gocios.2

En el postulado anterior, se pueden identificar por lo menos dos


elementos, el primero tiene que ver con el hecho de que el acceso
a la información es una herramienta particularmente útil para el
reconocimiento, realización, ejercicio y defensa de los derechos
humanos. El segundo, se vincula con la distribución de los bienes
y servicios que posibilitan el acceso a la información, en especial
cuando la mirada se dirige a un grupo, cada vez más amplio, for-
mado por sectores pobres, marginados, excluidos y vulnerables
que no suelen tener a su disposición mecanismos de información
sistemáticos, seguros y de calidad que les permitan conocer el
alcance de sus derechos y la forma de hacerlos efectivos.
Ahora, cuando el acceso a la información se entiende, y así
debe ser, como un derecho, es casi imposible no hacer referencia
a la sentencia que sobre el caso Claude Reyes y otros vs. Chile
fue emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos
(CIDH) el 19 de septiembre de 2006. En este acto, la CIDH fue
el primer tribunal internacional en reconocer que el derecho de
acceso a la información pública es un derecho humano fundamen-
tal, protegido por tratados de derechos humanos que obligan a los
países a respetarlo. A pesar de este gran avance en términos jurí-
dicos, se debe resaltar que el reconocimiento formal del derecho
y el establecimiento de procedimientos y órganos encargados de
protegerlo y garantizarlo, no es suficiente.
De lo dicho, resulta importante analizar qué sucede en México
con el derecho de acceso a la información, poniendo especial én-
fasis en el vínculo que existe entre el fenómeno de la pobreza y la
disponibilidad, acceso y uso de la tecnología, dimensiones, estas

2 Organización de Estados Americanos, Comisión Interamericana de Dere-


chos Humanos, Estudio especial sobre el derecho de acceso a la información.
Relatoría especial para la libertad de expresión, Washington, 2007. Consulta-
do en [Link]
el%20derecho%20de%20Acceso%20a%20la%[Link], el 21 de no-
viembre de 2013.
MAURICIO PADRÓN INNAMORATO 57

últimas, que se relacionan estrechamente y que, por lo tanto, per-


miten aproximar el tema central de este trabajo, es decir, el acceso
a la información de manera amplia.
Así, el objetivo de este trabajo consiste en poner sobre la mesa
algunos elementos que permitan describir, para (re)elaborar, aque-
llas aproximaciones más comunes sobre el acceso a la informa-
ción, retomando los aspectos vinculados principalmente o de ma-
nera exclusiva con el uso y la disponibilidad de la tecnología más
que con el fenómeno de la transparencia de manera particular.
Si bien el objetivo que se busca cumplir es el definido en el
párrafo anterior, se debe reconocer de manera explícita que ambas
dimensiones o fenómenos no sólo están estrechamente relaciona-
dos sino que además se potencian mutuamente. Es decir que, en la
gran mayoría de los casos, la falta o no disponibilidad de bienes y
servicios relacionados con la información obstaculiza el ejercicio
del derecho a la información, y el no cumplimiento de este último
llevaría o pondría a gran parte de la población en una situación de
vulneración o vulnerabilidad del mismo.
Por otro lado, y pensado como un segundo objetivo de este tra-
bajo se busca relacionar y mostrar, a partir de una serie de datos,
cuál es la relación que guarda el tema de la disponibilidad, el uso
y el aprovechamiento de la información con otro fenómeno por
demás extendido en nuestro país, la pobreza.
Entonces, para lograr lo planteado, el trabajo se ha estructurado
de la manera siguiente: 1) en un primer momento se revisan las
aproximaciones más generales o comunes que permiten definir
el acceso a la información y el uso de la tecnología; 2) luego, se
describe el fenómeno de la pobreza desde una de las definiciones
que permiten su aproximación, la clase social de pertenencia de
la población mexicana; 3) posteriormente se busca establecer
el vínculo, desde lo empírico, de las dos aproximaciones o fe-
nómenos mencionados, para mostrar y dejar establecidas las co-
nexiones estrechas y relevantes entre ambas y, por último, 4) se
discuten, para así delinear, posibles líneas de trabajo y de formas
de entender y abordar el tema central de este trabajo.
58 DISPONIBILIDAD Y ACCESO A LA TECNOLOGÍA

II. Acceso a la información: definición


y recorte teórico-conceptual

En el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Hu-


manos3 se establece que:

Todo individuo tiene derecho a la libertad de expresión y de opinión;


este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones,
el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difun-
dirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Por su parte, el artículo 6o. de la Constitución Política de los


Estados Unidos Mexicanos4 en sus tres primeros párrafos dice:

La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición


judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral,
la vida privada o los derechos de terceros, provoque algún delito, o
perturbe el orden público; el derecho de réplica será ejercido en los
términos dispuestos por la ley. El derecho a la información será ga-
rantizado por el Estado.5
Toda persona tiene derecho al libre acceso a información plural y
oportuna, así como a buscar, recibir y difundir información e ideas de
toda índole por cualquier medio de expresión.6
El Estado garantizará el derecho de acceso a las tecnologías de
la información y comunicación, así como a los servicios de radiodi-
fusión y telecomunicaciones, incluido el de banda ancha e internet.

3 Adoptada y proclamada por la Asamblea General en su resolución 217 A


(III), de 10 de diciembre de 1948.
4 Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos, publicada en el Diario Oficial de la Federa-
ción del 5 de febrero de 1917. Última reforma publicada en el Diario Oficial de
la Federación del 19 de julio de 2013.
5 Párrafo reformado, Diario Oficial de la Federación, 13 de noviembre de
2007 y 11 de junio de 2013.
6 Párrafo adicionado, Diario Oficial de la Federación, 11 de junio de 2013.
MAURICIO PADRÓN INNAMORATO 59

Para tales efectos, el Estado establecerá condiciones de competencia


efectiva en la prestación de dichos servicios.

Las referencias anteriores —que en este trabajo son citadas so-


lamente como dos ejemplos de las diferentes y numerosas men-
ciones que a este derecho se hace en los instrumentos jurídicos
internacionales y nacionales— permiten demostrar la creciente
importancia que el fenómeno en comentario ha cobrado en años
recientes. Derecho que supone una herramienta indispensable
para adquirir aquellos conocimientos que permitan a las perso-
nas controlar la actuación de los gobiernos, así como prevenir
y luchar contra la corrupción y contrarrestar la violación de sus
derechos. En definitiva, de lo establecido en los marcos legales se
puede inferir que el derecho de acceso a la información debe ser
percibido como un valor intrínseco al concepto de democracia.7
Si bien, como ha quedado dicho líneas arriba, el derecho de
acceso a la información ha merecido el amplio reconocimiento y
defensa por parte de las instituciones que forman parte del sistema
regional e internacional de derechos humanos, del que México
forma parte, este derecho ha sido comprendido como un instru-
mental para la realización de otros derechos humanos, como los
civiles y políticos,8 pero no deben dejarse de lado los económicos,
sociales y culturales.
En este sentido, la literatura sobre el tema, que inicia en la dé-
cada de los setenta, y que se desarrolla con mayor fuerza en la
siguiente, permite ubicar los primeros hallazgos que vinculan el
fenómeno de acceso a la información con el de la pobreza. Así, la
investigación empírica desarrollada ha permitido concluir, entre
otros resultados, que la población con menor disponibilidad de

7 Abramovich, Víctor y Courtis, Christian, El acceso a la información


como derecho, Argentina, CELS, 2000, disponible en [Link]
home/[Link].
8 Luna Pla, Issa, “Pobreza informacional y el derecho de acceso a la in-
formación pública. Un problema de capacidades”, Transparencia y privacidad.
Revista Mexicana de Acceso a la Información y Protección de Datos, México,
núm. 2, primer semestre de 2012.
60 DISPONIBILIDAD Y ACCESO A LA TECNOLOGÍA

recursos económicos es la que menos conocimiento tiene de los


canales formales para acceder a la información, para quienes el
principal medio de información es la televisión, encontrando que
el lenguaje de los medios impresos es por demás incomprensi-
ble. Además, las investigaciones desarrolladas concluyen que esta
población tiene acceso, en mayor medida, a una red informal de
información, que proviene en gran medida de los grupos sociales
que frecuentan.9
También las investigaciones desarrolladas permitieron con-
cluir que los problemas vinculados a la información que tiene la
población con menores recursos económicos, no se solucionan
de manera exclusiva con el acceso técnico, es decir, la solución
no viene dada de manera exclusiva por el acceso a los medios de
comunicación y a las tecnologías de la información.
Lo anterior es sólo una de las dimensiones del fenómeno, al que
se deben agregar otras que se vinculan con cuestiones culturales,
intelectuales y sociales, es decir que, a pesar de que la población
tenga cubierta esta parte material (o física) del acceso, pueden
existir barreras u obstáculos de índole no materiales (simbólicos,
en muchos casos), como condiciones vinculadas con la calidad
de la información, la confianza en los medios, las dificultades de
lenguaje e incluso de idioma, entre otras varias.
Entonces, la investigación sobre el acceso a las tecnologías de
la información y de comunicación (acceso material), se convier-
te en una de las posibilidades de aproximación al fenómeno de
acceso a la información, pero que no implica necesariamente el
desconocimiento que el estudio sobre el desarrollo de las capaci-
dades que, según Gantz,10 están relacionadas con la identificación,
jerarquización, discriminación y contextualización de la informa-
ción tiene para el fenómeno bajo estudio.

9Idem.
Gantz, John. F., The Diverse and Exploding Digital Universe: An Up-
10
dated Forecast of Worldwide Information Growth Through 2011, International
Data Corporation, 2008.
MAURICIO PADRÓN INNAMORATO 61

En definitiva, el aspecto o la aproximación que se hace desde


este trabajo, al derecho al acceso a la información, alude no sólo a
la posibilidad, sino también a la capacidad que tienen o deberían
tener los individuos de disponer de los medios para buscar, recibir
y difundir cualquier tipo de información.
Pero las condiciones necesarias para el logro de lo anterior,
mismas que han sido delineadas en los documentos ya referidos,
parecen no ser la óptimas. Así, la realidad impone obstáculos di-
versos ya que las condiciones políticas, sociales y económicas pa-
recen no estar dadas para cumplir con lo estipulado. Por ejemplo,
a nivel mundial solamente el 11% de la población tiene acceso a
Internet (de acuerdo con datos de la UNESCO, 2011), y de éstos,
el 90% vive en los países industrializados (30% en América del
Norte, 30% en Europa y 30% en Asia y el Pacífico).
Para el caso de México, según datos de INEGI (2011), el acce-
so a internet presenta situaciones muy diversas a lo largo del te-
rritorio nacional; por ejemplo, mientras a nivel nacional el 23.3%
de los hogares tienen una conexión a Internet, Chiapas y Oaxaca
apenas sobrepasan el 7% de los hogares con esta tecnología, en
tanto Baja California y el Distrito Federal son las dos entidades
federativas con el mayor porcentaje de hogares con Internet (35.4
y 39.3% respectivamente).

III. El fenómeno de la pobreza: definición


y recorte teórico-conceptual

En la línea en que se viene desarrollando este trabajo, resulta


importante mencionar que previo al estudio, medición o cuantifi-
cación de cualquier característica, situación o fenómeno social, se
debe tener claro el concepto que se quiere medir, por lo tanto, es
indispensable determinar el contenido que se le otorgará al fenó-
62 DISPONIBILIDAD Y ACCESO A LA TECNOLOGÍA

meno de la pobreza o, mejor dicho, a la categoría de clase social


que será utilizado como una aproximación o proxy11 del segundo
eje de análisis.
El estudio de la pobreza como fenómeno social, tal cual lo co-
nocemos en la actualidad, es relativamente nuevo, principios del
siglo XX, pero los primeros estudios sobre este tema pueden ras-
trearse hacia finales del siglo XIX. De acuerdo con Atkinson,12
entre 1892 y 1897 Charles Booth fue el primero en combinar la
observación con un trabajo sistemático de medición de la exten-
sión del problema, a partir del cual elaboró un mapa de la pobreza
en Londres. Posteriormente, Rowntree en 1901, realizó un estu-
dio para medir la pobreza en York, donde utilizó un estándar de
pobreza basado en requerimientos nutricionales.
Ubicando el origen de la investigación sobre este tópico en el
momento reseñado, es posible decir que a poco más de un siglo de
los primeros ejercicios de medición del fenómeno, se han desarro-
llado variados y nuevos conceptos sobre la medición del bienestar
y por supuesto se han implementado diferentes metodologías para
medir la pobreza. Cabe resaltar que la tarea de medición de la
pobreza es un ejercicio que abarca aspectos tanto conceptuales
(teóricos) como metodológicos muy variados, mismos que deben
ser comprendidos, analizados y abordados por los investigadores
para elegir el método de medición más adecuado a los fines de sus
trabajos.
Como en muchos de los fenómenos que se estudian en las
ciencias sociales, para analizar la pobreza primero que nada es
necesario definirla; así, una vez establecidos los elementos y los
aspectos que abarca el término “pobreza”, su medición requiere

11 Una variable o categoría proxy es algo que por sí misma puede no ser de
interés central para el estudio particular, pero de la cual se puede obtener infor-
mación de mucho interés. Para que esto sea posible, la variable o categoría proxy
debe poseer una fuerte correlación, aunque no necesariamente debe ser lineal o
positiva, con respecto al valor inferido, pero pierde todo valor si la información
no presenta alguna relación.
12 Atkinson, Anthony, “Poverty”, en Eatwell, Milgate y Newman (eds.), The
New Palgrave: A Dictionary of Economics, Londres, Macmillan Press, 1987.
MAURICIO PADRÓN INNAMORATO 63

de indicadores cuantificables que guarden relación con la defini-


ción seleccionada.
La noción de pobreza es una categoría que se refiere a un fe-
nómeno complejo que se reproduce en nuestras sociedades invo-
lucrando relaciones de desigualdad, falta de acceso a recursos,
violación de derechos y otros fenómenos que necesariamente son
constitutivos de relaciones sociales.
Si bien se trata de una categoría muy conocida y utilizada en la
investigación social, la propia construcción de las diferentes defi-
niciones se ha producido desde distintas disciplinas, al interior de
las cuales ni siquiera existen acuerdos últimos sobre significados
definitivos.
El fenómeno de la pobreza ha tenido y tiene un gran interés
para los profesionales de las ciencias sociales, por esta razón no es
de extrañar que se hayan utilizado diversos enfoques para estudiar
y comprender este fenómeno en diferentes sociedades y a lo largo
de la historia.
Así, algunos especialistas de las ciencias sociales y, especial-
mente los economistas, se han referido casi de manera exclusiva
a los ingresos y al consumo como una aproximación al bienestar
humano, en cuanto elementos para entender y medir la condición
de pobreza y bienestar de las personas. En este sentido, el con-
cepto de bienestar económico nace de la realidad de que si una
persona tiene suficientes ingresos para adquirir un nivel básico
de consumo o de bienestar humano, no debe ser clasificado como
parte del grupo de los pobres.13
Otros han visto en la pobreza una función de la falta de capaci-
dades individuales, como la educación, la salud o el trabajo; una
limitación o un obstáculo para alcanzar un nivel de vida particu-
lar. Hay quienes incluso se han concentrado en los factores socia-
les, comportamentales y políticos del bienestar humano. En este

13 Hagenaars, A., “The Definition and Measurement of Poverty”, en Osberg,


L. (ed.), Economic Inequality and Poverty: International Perspectives, Armonk,
Nueva York, M. E. Sharpe, 1991; MacPherson, S. y Silburn, R., “The Meaning
and Measurement of Poverty”, en Dixon, J. y Macarov, D. (eds.), Poverty: A
Persistent Global Reality, Nueva York, Routledge, 1998.
64 DISPONIBILIDAD Y ACCESO A LA TECNOLOGÍA

sentido, si bien se percibe como causa de la pobreza el comporta-


miento “anormal” o el aislamiento, existen diferentes argumentos
para definir si son los propios individuos o las instituciones, quién
convierte a los pobres en personas aisladas del resto de la socie-
dad.14
De manera general, los estudios sobre la pobreza han adoptado
estos tres amplios enfoques de medición: el bienestar económi-
co, las capacidades y la exclusión social, pero la complejidad del
tema implica que los mismos puedan entenderse como reduccio-
nistas, poniendo de relieve un solo aspecto del fenómeno, y no
permiten ir demasiado lejos cuando se pretende entender cuáles
son los factores centrales del fenómeno de la pobreza.
Desde esta perspectiva, se entiende que sólo un enfoque inte-
grador podría contribuir significativamente a la comprensión de
los problemas sociales, puesto que éstos son esencialmente pro-
ductos de las sociedades y, por tanto, tienen dimensiones sociales
diversas, multifactoriales y complejas.
Para el caso mexicano este enfoque integrador se ha logrado
a partir de la medición multidimensional de la pobreza llevado a
cabo por el Coneval,15 quien de acuerdo con los artículos 36 y 37
de la Ley General de Desarrollo Social (LGDS), tiene la facultad
y responsabilidad de establecer los lineamientos y criterios para la
definición, identificación y medición de la pobreza, haciendo uso
de la información que genera el Instituto Nacional de Estadística
y Geografía (INEGI).
En este sentido, la definición de pobreza considera las condi-
ciones de vida de la población a partir de tres espacios: el del

14 IILS, Social Exclusion and Anti-Poverty Strategies. A Synthesis of Fin-


dings of the Research Project on the Patterns and Causes of Social Exclusion
and the Design of Policies to Promote Integration, Ginebra, International Insti-
tute for Labour Studies, 1996.
15 Coneval, Construcción de las líneas de bienestar. Documento metodoló-
gico. Metodología para la medición multidimensional de la pobreza, México,
Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, 2012.
MAURICIO PADRÓN INNAMORATO 65

bienestar económico, el de los derechos sociales y el del contexto


territorial.16
El espacio del bienestar económico comprenderá las necesida-
des asociadas a los bienes y servicios que puede adquirir la pobla-
ción mediante el ingreso. El espacio de los derechos sociales se
integrará a partir de las carencias de la población en el ejercicio
de sus derechos para el desarrollo social. El espacio del contexto
territorial incorporará aspectos que trascienden al ámbito indivi-
dual (que pueden referirse a características geográficas, sociales y
culturales, entre otras); en específico, aquellos asociados al grado
de cohesión social. Sobre esta base, la población en situación de
pobreza multidimensional será aquella cuyos ingresos sean insu-
ficientes para adquirir los bienes y los servicios que requiere para
satisfacer sus necesidades y además presente carencia en al me-
nos uno de los siguientes seis indicadores: 1) rezago educativo,
2) acceso a los servicios de salud, 3) acceso a la seguridad social,
4) calidad y espacios de la vivienda, 5) servicios básicos en la
vivienda, y 6) acceso a la alimentación.17
Por lo que para Coneval, el concepto de pobreza comprende
diversos componentes o dimensiones, es decir, se trata de un fe-
nómeno de naturaleza multidimensional que no puede ser con-
siderado única y exclusivamente por los bienes y servicios que
pueden adquirirse en el mercado. Esta definición permite hacer
visible la pobreza, pero también a la población vulnerable que
tiene problemas de ingreso o de carencias sociales.18
Ahora, y como se decía al inicio de este trabajo, para el análisis
que sigue se aproximará el fenómeno de la pobreza por medio
de la categoría de clase social. Para esto se toma la información
producida por el INEGI en 2013, lo cual implica hacer algunas
consideraciones antes de continuar. Primero es importante men-
cionar que esta perspectiva implica tratar con una cuestión que no
sólo se debe abordar con criterios económicos sino desde luego

16 Idem.
17 Idem.
18 Idem.
66 DISPONIBILIDAD Y ACCESO A LA TECNOLOGÍA

también sociológicos, lo cual implica una discusión compleja que


reclama más de un ángulo para ser abordada.
De manera general, la información que se utilizará responde
a una perspectiva que parte de un conjunto de indicadores cua-
litativos así como del gasto per cápita, el énfasis en el rubro de
gastos sobre el ingreso se debe a que los informantes de las en-
cuestas tienen menos incentivos a subdeclarar los primeros que
los segundos. Además, se tomó en cuenta aquellos rubros de gas-
to que fueran más allá del consumo de bienes y servicios básicos
que deben presentarse en todo hogar. Es así como se seleccionan
variables como el gasto per cápita en consumo de alimentos y be-
bidas fuera de la vivienda; gastos en cuidados personales; gastos
en educación, cultura y recreación, gastos en regalos otorgados a
otros hogares, pago de tenencia y pago a tarjetas de crédito, entre
otros.19
Los resultados obtenidos por INEGI muestran que en 42.4% de
los hogares en donde vive el 39.2% de la población total del país
son de clase media. Por su parte, 2.5% de los hogares son de clase
alta, viviendo en ellos 1.7% de la población del país, mientras que
en el otro lado del espectro social se ubica el 55.1% de los hogares
donde desarrollan su vida 59.1% de la población mexicana.20
Es importante precisar que clase social baja no es sinónimo de
pobreza sino, como quedó explicitado, es una manera de aproxi-
mar este último fenómeno. Es decir que, no necesariamente todos
los miembros de clase baja son pobres en el sentido de que caigan
debajo de un umbral normativo de ingresos y de acceso a bienes
y servicios públicos que les impida ejercer sus capacidades bá-
sicas como miembros de la colectividad nacional. Intuitivamen-
te se puede entender que del mismo modo que hay individuos
marginados de los mercados de trabajo, hay asimismo familias
trabajadoras no pobres vinculados a los mecanismos de seguri-
dad social, protección al trabajo y acceso a los bienes públicos y

19 INEGI, Cuantificando la clase media en México: un ejercicio explorato-


rio, México, Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 2013.
20 Idem.
MAURICIO PADRÓN INNAMORATO 67

cuyos miembros están en posición de ejercer sus facultades ciu-


dadanas.21
Entonces la pobreza, más que constituir una clase social en sí
misma, es una condición que puede presentarse con mayor pro-
babilidad para un segmento que corresponde al 55.1% de los ho-
gares y 59.1% de la población del país. En este contexto, eventos
catastróficos al interior de los hogares como la pérdida súbita del
principal proveedor o la presencia de una enfermedad o accidente
grave entre sus integrantes pueden ser factores decisivos para que
ese segmento caiga en una situación de pobreza. Es por estas ra-
zones, aunque no únicamente, que la condición de pobreza es mu-
cho más volátil que la pertenencia a una clase social específica.22
Por su parte, la clase baja, lo mismo que la clase media, se cons-
tituye como un segmento heterogéneo pero estable en el que es
más probable que se presenten condiciones y capacidades que fun-
cionen como mecanismos de previsión frente a la adversidad, de
cercanía a los mecanismos de protección del Estado y de pertenen-
cia a redes de solidaridad grupal.23

IV. Acceso a la información y pobreza:


una aproximación empírica al vínculo
entre ambos fenómenos

Ahora, sea cual sea la aproximación utilizada, lo que debe re-


conocerse es que existe una relación estrecha, demostrada por
algunos estudios econométricos, entre el desarrollo de las teleco-
municaciones y el desarrollo económico, el desarrollo social, la
reducción de costos en la industria, el aumento en la eficiencia del
transporte, entre otros.24

21 Idem.
22 Idem.
23 Idem.
24 Analysis Ltd., The Network Revolution and the Developing World Re-
port, Preparado para infoDev., Washington, 2000.
68 DISPONIBILIDAD Y ACCESO A LA TECNOLOGÍA

La simple existencia de una diferencia en los niveles de dis-


ponibilidad y acceso a la información entre ricos y pobres, sea
entre países o al interior de los países, no implica que éste sea un
fenómeno que deba convertirse en una prioridad. Pero sí se debe
reconocer que estas brechas en la prestación de servicios agran-
dan las desigualdades existentes. Si las oportunidades de aumento
en la generación de ingresos y acceso a los servicios que ofrece
la disponibilidad y el acceso a la información queda destinada a
los más ricos, esta situación perpetua y refuerza todavía más las
disparidades existentes.
Entonces, como quedó planteado al inicio de este trabajo en
cuanto objetivos a alcanzar, a continuación se presenta una serie
de datos empíricos que sustentan la idea conceptual según la cual
en nuestro país existe una gran heterogeneidad en la disponibili-
dad y acceso a la medios y servicios de información; esta dispa-
ridad está estrechamente vinculada con las características de los
usuarios como el ingreso, nivel educativo, ubicación geográfica,
género, edad y etnia.
Por lo que la desigualdad informacional guarda una fuerte rela-
ción con la distribución de los bienes y servicios que posibilitan el
acceso a la información, en especial cuando se habla de un grupo,
cada vez más amplio, formado por sectores pobres, marginados,
excluidos y vulnerables que no suelen tener a su disposición me-
canismos de información sistemáticos, seguros y de calidad que
les permitan conocer el alcance de sus derechos y la forma de ha-
cerlos efectivos. Es decir, que más allá de las disposiciones lega-
les o normativas que promulgan el acceso a la información como
un derecho humano, esto no es suficiente para que una porción
importante de la población tenga la capacidad de hacer efectivo
este derecho, más allá del interés particular que puedan tener en
esta empresa.25

25 Bedi, Arjun S., “The Role of Information and Communication Technolo-


gies in Economic Development. A Partial Survey”, ZEF – Discussion Papers on
Development Policy, núm. 7, Center for Development Research (ZEF), Bonn,
mayo de 1999. Disponible en [Link] con-
sultado en agosto de 2013; Boscherini, Pablo et al., Nuevas tecnologías de infor-
MAURICIO PADRÓN INNAMORATO 69

En la gráfica siguiente, se puede observar la disponibilidad en


los hogares de ciertos bienes asociados o que permiten el acceso
a la información, los datos muestran que uno de los bienes que
adquiere una presencia casi universal es el televisor, con represen-
tación en 95.0% de los hogares, por su parte el servicio telefónico
fijo se encuentra disponible en poco más de cuatro de cada diez
de ellos (44.1%).
Distribución porcentual de los hogares según disponibilidad de medios
de acceso a la información. México, 2001-2011

100 91.9 94.7


90
80
70
60 .T.V
Porcentaje

50 40.3 44.1 Tel. fijo


40 30.4 30.0 T.V. de paga
30 23.3
Computadora
20 13.511.8
6.2
Internet
10
0
2001 2011
Años

Fuente: Estadísticas sobre disponibilidad y uso de tecnología de información y


comunicaciones en los hogares, 2011, México, INEGI, 2012.

Pero la gráfica permite ver, además, cómo ha cambiado la pe-


netración de los bienes seleccionados en los últimos diez años.
Es así que el aumento de la presencia de la computadora, la TV
de paga y el Internet, en el periodo referido, se duplica y hasta se
triplica,26 aun cuando México sigue estando muy por debajo de
otros países de la región.

mación y comunicación: los límites en la economía del conocimiento, Buenos


Aires, Universidad Nacional de General Sarmiento, Ed. Miño y Dávila, 2003;
Del Álamo, Óscar, “Nuevas tecnologías de la información para el desarrollo
humano?”, Fronteira Virtual, marzo de 2003.
26 INEGI, Estadísticas sobre disponibilidad y uso de tecnología de infor-
mación y comunicaciones en los hogares, 2011, México, Instituto Nacional de
Estadística y Geografía, 2012.
70 DISPONIBILIDAD Y ACCESO A LA TECNOLOGÍA

Distribución porcentual de los hogares según penetración de medios de


acceso a la información seleccionados. México, 2011

100
90 30.4 23.3
30.0
80
70
60
Porcentaje

50 Sí tiene
40 76.7
69.6 70.0 No tiene
30
20
10
0
T.V. de p aga Comp utadora Internet
Años

Fuente: Estadísticas sobre disponibilidad y uso de tecnología de información y


comunicaciones en los hogares, 2011, México, INEGI, 2012.

A pesar de la intensidad en el crecimiento o la presencia de


los bienes vinculados con la información en los últimos años, la
disponibilidad en México de algunas tecnologías muestra rezagos
importantes. Por ejemplo, como se ve en la gráfica anterior, sólo
dos de cada diez hogares cuentan con acceso a Internet, mientras
que en comparación, el promedio de los países de la OCDE es de
siete de cada diez.27
Distribución porcentual de los hogares según cuentan con Internet para pasies
de la OCDE seleccionados. México, 2010

100
96.8
90 92.0 90.9
80
Corea
70 Islandia
71.1
60 68.1 Países Bajos
Porcentaje

50 USA
40 Eslovenia
30 Chile
20 30.0
23.3 México
10
0

Países

Fuente: Estadísticas sobre disponibilidad y uso de tecnología de información y


comunicaciones en los hogares, 2011, México, INEGI, 2012.

27 Idem.
MAURICIO PADRÓN INNAMORATO 71

En este sentido para países latinoamericanos, el promedio de


hogares con Internet apenas alcanza el 12.0%, y solamente cuatro
de 18 países (entre los que se encuentra México), alcanzan propor-
ciones de alrededor de una cuarta parte. Sin embargo, incluso para
estos países latinoamericanos, las proporciones no son compara-
bles con las observadas en países de alto desarrollo, por ejemplo,
prácticamente todos los hogares en Corea (97.0%) disponen de
Internet, y en una proporción cercana se encuentran Islandia, los
Países Bajos, Luxemburgo y Noruega.28
Ahora, en la gráfica siguiente se muestran los datos que per-
miten establecer la magnitud de las clases sociales en México.
Partiendo de los datos elaborados por INEGI,29 se observa que al
comenzar el presente siglo, el 55.1% de los hogares conforma-
dos por el 59.1% de la población formaban parte de la clase baja,
mientras que solamente el 2.5% de los hogares conformados por
el 1.7% de la población eran parte de la clase alta del país.

Distribución porcentual de los hogares y la población mexicana según la


clase social a la que pertenecen. México, 2012

100
90
80
70
Clase baja
Porcentaje

60
55.1 59.1
50 Clase media
40 45.4
39.2 Clase alta
30
20
10 2.5 1.7
0
Hogares Personas

Fuente: Cuantificando la clase media en México: un ejercicio exploratorio,


2012, México, INEGI, 2013.

28 Idem.
29 INEGI, Cuantificando la clase media en México: un ejercicio explorato-
rio, México, Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 2013.
72 DISPONIBILIDAD Y ACCESO A LA TECNOLOGÍA

Algunos datos que permiten observar divergencias entre los di-


ferentes estratos se muestran en la gráfica siguiente; esta informa-
ción sirve como un adelanto de lo que luego se podrá observar con
respecto a la dimensión de acceso a la información que es central
para este trabajo. Así, en términos de fuerza laboral las clases me-
dias representan casi 43% del total, mientras que para la clase baja
este porcentaje alcanza el 55.0%. En cuanto a las remuneraciones
al trabajo, la clase media acumula el 58.4% contra el 32.0% en
la clase baja; y hasta 61.1% de los ingresos de la propiedad en la
clase media contra 8.6% en la clase baja. En cuanto a las transfe-
rencias recibidas (pensiones, jubilaciones, remesas, ayuda de otros
hogares o transferencias por programas gubernamentales), la clase
media percibe 46.4% del total y la clase baja 49.1%.
Distribución porcentual de las clases sociales según variables
seleccionadas. México, 2012

100
90
80
70 61.1 Clase baja
Porcentaje

60 58.4
54.9
49.1 46.4
50 43.0 Clase media
40
30
32.0 30.3 Clase alta
20 9.6 8.6
10 4.5
2.1
0
PEA Remuneración al Renta de la Transferencias
trabajo propiedad

Fuente: Cuantificando la clase media en México: un ejercicio exploratorio,


2012, México, INEGI, 2013.

Otra información por demás reveladora tiene que ver con el he-
cho de que el segmento de clases medias acumula 56.5% del gasto
corriente monetario, es decir, del mercado interno del país, contra
el 34.5% de la clase baja. Los gastos de la clase media en cuidado
personal ascienden a 57.4%; en vestido y calzado a 59.4% pero
en educación, cultura y recreación significa 63.1%. También de
este segmento parte 58.3% del total de transferencias otorgadas a
otros hogares.
MAURICIO PADRÓN INNAMORATO 73

Distribución porcentual de las clases sociales según varaibles seleccionadas.


México, 2012

100
90
80
70 63.1
56.5 59.4 58.3
60 57.4 Clase baja
Porcentaje

50 Clase media
40 34.5
34.1 32.6 Clase alta
30 25.9
21.4
20 15.6 15.8
9.0 8.5 8.1
10
0
Gasto corriente Cuidados Vestido y Educación, T ransferencias
monetario personales calzado cultura y otorgadas
recreación

Fuente: Cuantificando la clase media en México: un ejercicio exploratorio,


2012, México, INEGI, 2013.

Ahora, si se analiza el acceso a bienes y servicios vinculados


con la información, la gráfica siguiente permite observar que
entre la clase baja el acceso a las tecnologías de la información
(computadora e internet) es prácticamente nulo, mientras que en
la clase media 58.2% de los hogares tiene computadora y 42%
Internet. Por su parte, las proporciones en la clase alta son de 84.0
y 73.3% respectivamente.
Si bien los datos mostrados son por demás reveladores, y de
alguna manera permiten establecer el vínculo que se proponía
desde el inicio de este trabajo, es de reconocer que en cuanto a
las tecnologías de la comunicación, éstas ya están presentes en la
clase baja, donde 13.3% de los hogares tienen acceso a la televi-
sión de paga y 51.7% a la telefonía celular, aunque las diferencias
con la clase media y alta siguen siendo más que significativas,
45.4 y 79.2% de hogares en la clase media y 71.6 y 91.8% en la
clase alta.
74 DISPONIBILIDAD Y ACCESO A LA TECNOLOGÍA

Distribución porcentual de las clases sociales según bienes y servicios


vinculados con el acceso a la información. México, 2012

100
91.8
90 84.0
79.2
80 73.3
71.6
70
58.2
60 Clase baja
Porcentaje

51.7
50 45.4 Clase media
42.0
40 Clase alt a
30
20
13.3
10
0.0 0.0
0
T elefonía celular o T .V. de paga Int ernet Comput adora
móvil

Fuente: Cuantificando la clase media en México: un ejercicio exploratorio,


2012, México, INEGI, 2013.

Como se dijo antes en este documento, los estudios realizados


sobre el tema han concluido que los problemas que la población
con menores recursos económicos tienen en información no se
solucionan de manera exclusiva con el acceso técnico, es decir,
la solución no viene dada de manera exclusiva por el acceso a los
medios de comunicación y a las tecnologías de información.30 A
este aspecto hay que agregar otra dimensión vinculada con cues-
tiones culturales, intelectuales y sociales, es decir que, más allá
del acceso; pueden existir barreras u obstáculos de índole no ma-
teriales (simbólicos, en muchos casos), como condiciones vincu-
ladas con la calidad de la información, la confianza en los medios,
las dificultades de lenguaje e incluso de idioma, entre otros varios.
Algunos datos muestran que en términos generales también
existen cuestiones simbólicas o no materiales que podrían aso-
ciarse con las diferencias o disparidades ya vistas en la población
mexicana. Así, sólo el 13.8% de la población mexicana declara
tener mucho interés en la política. Mientras que a tres de cada
diez le interesa poco, y a dos de cada diez no le interesan nada los
asuntos públicos del país. Quienes dijeron no interesarse nada en
los asuntos públicos son, en mayor proporción, las personas que
tienen entre 25 y 29 años, según los datos obtenidos de la Encues-

30 Dymond, A. y Oestmann, S., “Information and Communication Techno-


logies (ICTs): Poverty Alleviation and Universal Access Policies”, ATPS Spe-
cial Paper, Nairobi, núm. 9, 2009.
MAURICIO PADRÓN INNAMORATO 75

ta Nacional de Cultura Constitucional: legalidad, legitimidad de


las instituciones y rediseño del Estado.31
Por otro lado, la Encuesta muestra que el interés por los asun-
tos que se discuten en el Congreso ha disminuido entre 2003 y
2011. Mientras que en 2003 a casi la mitad de las personas sí le
interesaban, en 2011 a casi la mitad de las personas no le intere-
san. Son los jóvenes entre los 15 y los 29 años de edad quienes se
interesan menos, junto con las personas que cuentan con secunda-
ria incompleta y quienes habitan en el centro-occidente del país.
¿Qué tanto se interesa Ud. en los asuntos públicos?

0.5%
18.9% 13.8%
Mucho
Algo
Poco
30.0% 36.8%
Nada
NS/NC

Fuente: Encuesta Nacional de Cultura Constitucional. Cultura de la legalidad,


legitimidad de las instituciones y rediseño del Estado, México, IFE-UNAM,
Instituto de Investigaciones Jurídicas, 2011.

Por último, es la televisión el medio de comunicación masiva


más usado por los entrevistados para informarse sobre asuntos
públicos, tanto en 2003 como en 2011 aproximadamente siete de
diez entrevistados seleccionaron esta opción. Aunque es impor-
tante resaltar que solamente el 4.4% de los entrevistados indicó
enterarse de los asuntos públicos primordialmente por internet,
8.6% lo hace por medio de los periódicos y 11.6% de los encues-
tados afirma que se informa sobre los asuntos públicos por medio
de la radio.

31 Encuesta Nacional de Cultura Constitucional. Cultura de la legalidad,


legitimidad de las instituciones y rediseño del Estado, México, IFE-UNAM,
Instituto de Investigaciones Jurídicas, 2011.
76 DISPONIBILIDAD Y ACCESO A LA TECNOLOGÍA

Fuente: Encuesta Nacional de Cultura Constitucional. Cultura de la legalidad,


legitimidad de las instituciones y rediseño del Estado, México, IFE-UNAM,
Instituto de Investigaciones Jurídicas, 2011.

En este mismo sentido, los datos que se muestran a continua-


ción son un ejemplo de los que se trata de establecer en este tra-
bajo y que tienen que ver con la relación entre pobreza (clase
social como aproximación) y el uso de tecnologías de informa-
ción. Como se vio antes, el periódico es uno de los medios menos
utilizados por las personas para informarse de lo que sucede en el
país, y a la hora de cruzar esta información con la clase social se
puede apreciar que es justamente la clase baja la que hace menos
uso de este medio. Sin ánimo de hacer inferencias con un dato
que podría considerase aislado, sí es posible observar, aunque sea
en una primera aproximación con los datos existentes, lo que se
viene estableciendo en este documento, es decir, esta cuestión es
más simbólica aunque también es diferencial para los distintos
grupos sociales.
Por último, y retomando los datos de la Encuesta sobre dispo-
nibilidad y uso de las tecnologías de información y comunicacio-
nes en los hogares, 2011,32 los miembros de aquellos hogares que
carecen de computadora, esgrimen como principal limitante su
costo, es decir que más de la mitad de los hogares señala que care-
ce de computadora debido a la falta de recursos económicos para
su compra. Misma razón dada por quienes carecen de conexión a

32 Idem.
MAURICIO PADRÓN INNAMORATO 77

Internet, donde cinco de cada diez señalaron la falta de recursos


económicos como el principal problema para contratar el servicio.
Distribución porcentual de la población
según lectura de periódicos, 2011

70
62.9
60
52.3
50

40 33.3 Clase baja


29.7
30 26.2 26.1 Clase media
22.9
Clase alta
20
14.3 14.5
10.9
10 7.0
0.0
0
Habitualmente De vez en Casi nunca Nunca
cuando

Fuente: Encuesta Nacional de Cultura Constitucional. Cultura de la legalidad,


legitimidad de las instituciones y rediseño del Estado, México, IFE-UNAM,
Instituto de Investigaciones Jurídicas, 2011.

Así, el 56.5% de los hogares que no tienen computadora dicen


que no cuentan con una por falta recursos económicos y 2.2%
porque no la necesitan. En el caso de los hogares que tienen una
pero que no cuentan con servicio de Internet, 52.2% argumenta
que es por falta de recursos económicos y 17.5% porque no nece-
sita el servicio.

V. Consideraciones finales

A modo de consideraciones o reflexiones finales se presentan


una serie de puntos que a pesar de haber sido abordados antes,
algunos de manera más extensa que otros, se considera deben ser
retomados en este momento del trabajo.
78 DISPONIBILIDAD Y ACCESO A LA TECNOLOGÍA

• Se debe reconocer que si bien la investigación sobre el acce-


so a la información ha avanzado en las últimas cuatro déca-
das, no se debe abandonar la idea de que estudiar, describir,
analizar y resignificar el tema de la disponibilidad, acceso
y uso de las tecnologías de información y comunicación,
como una de las posibilidades de aproximación al fenómeno
de acceso a la información, es por demás relevante. Sobre
todo cuando, como se ha mostrado, implica un elemento
más de desigualdad social.
• Uno de los temas al que debe prestarse mayor atención en
los estudios sobre este aspecto tiene que ver con la idea de
que el desarrollo de capacidades relacionadas con la identi-
ficación, jerarquización, discriminación y contextualización
de la información, también forma parte de una de las dimen-
siones del acceso a la información. Las personas no sólo tie-
nen derecho a contar con los medios materiales para acceder
a la información, también deben ser capaces de ejercer este
derecho, el cual implica el desarrollo de la capacidad cultu-
ral y simbólica relacionada con la información.
• Si bien los datos manejados en este documento permiten ver
(o describir de manera general), que existe sin lugar a dudas
una separación física o económica en relación con la tecno-
logía, esto también implica, en menor o mayor medida, una
falta de conocimiento para acceder a la información y para
discriminar el tipo de información más adecuada para cada
uno, en términos de calidad y utilidad. Un aspecto relaciona-
do con esto implica que si la información no es de la misma
calidad o no se recibe con la misma velocidad puede no ser
igualitaria.
• Como puede observarse, la pobreza además de implicar la
ausencia de bienes y servicios, puede entenderse como la au-
sencia de información o como la falta de necesidad de infor-
mación. Una dimensión de la pobreza entonces, es la falta
de información para tomar decisiones y por lo tanto para
ejercer la libertad.
MAURICIO PADRÓN INNAMORATO 79

• Lo anterior también implica que no existe acceso a la misma


información de manera homogénea, lo que lleva a un acceso
desigual en la población. Así, un gran sector de la población
no tiene la capacidad (conocimiento) para sacar provecho a
la información en su beneficio.
• Si bien se reconoce que el acceso a la información implica
abordar un fenómeno con dimensiones diversas: Tecnología
de la Información y Comunicaciones (TIC), brecha digital,
pobreza informacional, entre otras, el supuesto que está en
la base de cualquier estudio sobre este punto implica reco-
nocer que el derecho de acceso a la información es un dere-
cho humano universal.
• Por lo anterior, bajo los principios de universalidad, interde-
pendencia, indivisibilidad y progresividad, es el Estado el
que debe garantizar el pleno ejercicio de los derechos consa-
grados en la Constitución Política y, por tanto, debe asegurar
el acceso de toda la población al desarrollo, bajo el principio
de igualdad y no discriminación. Esto incluye el derecho a
la información.

VI. Rerencias bibliográficas

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UNESCO, Hacia las sociedades del conocimiento, Francia, Edi-
ciones UNESCO, 2011.
PROTECCIÓN DE NIÑOS EN LA RED: SEXTING,
CIBERBULLYING Y PORNOGRAFÍA INFANTIL

Ernesto Ibarra Sánchez1

Sumario: I. Introducción. II. Sexting. III. Ciberbullying.


IV. Pornografía infantil. V. Aspectos jurídicos y medidas
internacionales. VI. Reflexiones finales y recomendaciones.
VII. Fuentes de información.

I. Introducción

Los cambios que enfrentan las sociedades contemporáneas res-


pecto al desarrollo de nuevas tecnologías y tendencias en la ge-
neración, difusión y utilización de la información son esencial-
mente globales y de gran impacto social, económico y cultural.
Este cambio ha generado a las sociedades de la información, que
se refieren a la creciente capacidad tecnológica para almacenar
cada vez más información y hacerla circular más rápidamente, en
grandes volúmenes y varios formatos de difusión.
Todo este conjunto de innovaciones en sistemas informáticos,
de telecomunicaciones y contenidos digitales ocasiona que no
sólo podamos referirnos al cambio tecnológico, sino también al
cambio moral y valorativo que eso conlleva y a los retos para la
propia convivencia social. En este contexto, los perfiles en redes

1 Maestro y licenciado en derecho por la Facultad de Derecho de la Univer-


sidad Nacional Autónoma de México. Asesor-profesor de la misma Facultad
en el Sistema de Educación a Distancia. Fue coordinador del Grupo de Trabajo
de Investigación Jurídica en Derecho de las TIC’s, del Seminario de Derecho de
las TIC y coordinador electoral del Observatorio Electoral 2.012 (entre 2011 y
2013) del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.
83
84 PROTECCIÓN DE NIÑOS EN LA RED

sociales e Internet juegan un rol cada vez más activo en la cons-


trucción de redes sociales del mundo físico al virtual. Si bien las
TIC’s han mejorado nuestra vida en muchos sentidos y nos ofre-
cen una gama de beneficios, también lo es que han cambiado la
forma de pensar y actuar de la sociedad. De ahí que exista un gran
reto contra las conductas delictivas que usan a éstas en contra de
los niños.
Es necesario tomar conciencia que con la creación de diversos
instrumentos tecnológicos móviles y, sobre todo, con el acceso a
Internet —como los dispositivos móviles, celulares inteligentes y
las cámaras de fotos o videos—, los niños y jóvenes de nuestra era
se muestran y comparten al mundo sin reparar.
Mucho se habla de controlar la red Internet de parte de los Es-
tados, autoridades, empresas o incluso los propios padres —lo
cual no es sencillo desde el punto de vista jurídico—. Sin embar-
go, es más importante generar una cultura social de uso adecuado
de TIC’s, de respeto en la red tanto o más que en la vida física,
y de difundir las advertencias y esfuerzos para prevenir y aten-
der estos fenómenos como sexting y bullying. En particular los
fenómenos estudiados en este artículo colocan a los niños en una
posición de vulnerabilidad a convertirse en víctimas de extorsión,
abuso sexual, trata de personas y pornografía infantil, e incluso
podrían ser sujetos activos en la comisión de delitos sin que ten-
gan una conciencia plena de sus actos.
Por estas razones, el presente trabajo pretende dar una bre-
ve descripción de los temas o fenómenos que se describirán en
subsecuentes páginas, los cuales merecen una solución integral
que abarque el elemento tecnológico, el jurídico y sobre todo el
cultural. Asimismo, requiere de la participación y el esfuerzo de
todos los sectores de la sociedad global. En el artículo se abordan
los temas y se enuncian algunos ejemplos de esfuerzos interna-
cionales que pueden servir de apoyo para el desarrollo del tema.
Finalmente se generan algunas primeras reflexiones jurídicas y
recomendaciones al respecto.
ernesto ibarra sánchez 85

II. Sexting

Actualmente en esta sociedad de la información en la que vi-


vimos pareciera imposible hablar de comunicación interpersonal
sin pensar de inmediato en las TIC’s.2 Sin embargo, quienes faci-
litamos tales accesos por lo general somos los adultos, los cuales
por diversos motivos, como pudiera ser el pretender que nuestros
niños se encuentren actualizados y a la moda, les proporciona-
mos dichos aparatos como ayudantes en la educación de los pe-
queños o simplemente como babysitter de los mismos mientras
estamos ocupados. Los acercamos al uso de tales tecnologías sin
la supervisión adecuada, entregamos el desarrollo intelectual y
sensorial a la tecnología sin el acompañamiento adecuado y esta
situación se agrava a partir de la adolescencia y el uso generali-
zado de estas tecnologías en las escuelas y la vida diaria.
A través de la aparición de dispositivos electrónicos como los
celulares con cámara y video, así como la conexión a Internet,
es como surge el fenómeno del “sexting”. Se compone de dos
palabras sex (sexo) y texting (envío de mensajes de texto vía SMS
desde teléfonos móviles —en un inicio—, ahora es el envío de
mensajes de datos en formato de texto, imagen, video, etcétera).
Según el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación,
el sexting consiste en la difusión o publicación de contenidos
(principalmente fotografías y videos) de tipo sexual producidos
por el propio remitente, utilizando para ello el teléfono móvil o
cualquier otro dispositivo tecnológico.3

2 Pensemos en la radio, la televisión, el aparato telefónico, la computadora


digital portátil o el Internet, dispositivos que están al alcance de los niños y
las niñas desde muy temprana edad, ya sea a través del uso adecuado de los
controles remotos del televisor o reproductor de video. O bien, a través del uso
de videojuegos que se encuentran insertos en los teléfonos celulares, tabletas
electrónicas para su entretenimiento o que simplemente pueden descargar de
Internet. La realidad es que se les ha facilitado el acceso a tales herramientas,
porque las mismas resultan ser muy “amigables” con los usuarios.
3 “Guía sobre adolescencia y sexting: ¿qué es y cómo prevenirlo?”, Instituto
Nacional de Tecnologías de la Comunicación, Observatorio de la seguridad de
86 PROTECCIÓN DE NIÑOS EN LA RED

En este sentido, el estudio sobre hábitos de los usuarios de In-


ternet en México realizado por la Asociación Mexicana de Inter-
net (AMPICI),4 analizó que en México existen alrededor de 45.1
millones de cibernautas, de los cuales 15 millones tienen menos
de 18 años de edad —sus edades están entre los 6 y 17 años—. Es-
tos usuarios invierten en promedio diariamente cinco horas frente
a la computadora o dispositivo electrónico o redes sociales, y la
visita a las redes sociales es la actividad más importante al nave-
gar por la red. Lo anterior para dimensionar el número de horas
y contenido que podría visitar un niño a lo largo de un año, y al
mismo tiempo para reflexionar cómo debe ser el manejo de las
reglas del hogar sobre el uso de Internet y los dispositivos móviles
como educación familiar.
Asimismo, en una encuesta5 realizada a 10,000 estudiantes,
36.7% admitió que conoce a alguien que haya enviado (o renvia-
do) por Internet o por celular imágenes suyas en desnudo o se-
midesnudo, ya sea a conocidos o desconocidos. Al vincular estas
cifras con los 15 millones de niños y jóvenes entre seis y 17 años,
que son usuarios de la red, éstas resultan alarmantes. Aproxima-
damente 5’500,000 niños son vulnerables a convertirse en vícti-
mas de extorsión, abuso sexual, trata de personas y pornografía
infantil e incluso podrían ser sujetos activos en la comisión de
delitos sin que tengan una conciencia plena de sus actos.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Tecnologías de la Co-
municación (Inteco), las características que distinguen la práctica
del sexting, son las siguientes:6

la Información”, febrero de 2011. Disponible en [Link]


es/portal/digitalAssets/49/49142_20110337.pdf, consultada en abril de 2013.
4 Hábitos de los usuarios de Internet en México 2013, Asociación Mexicana
de Internet. Disponible en [Link]
Multimedia=348&Type=1, consultada en abril de 2013.
5 “El efecto Internet: sexting”, Alianza por la Seguridad en Internet. Dispo-
nible en [Link] con-
sultada en abril de 2013.
6 Op. cit., p. 6.
ernesto ibarra sánchez 87

1. Existe siempre una voluntariedad inicial. Por norma general


estos contenidos son generados por los protagonistas de los
mismos o con su consentimiento. No es necesaria coacción,
ni en muchos casos sugestión, ya que son contenidos que al-
guien crea normalmente como regalos para su pareja o como
una herramienta de flirteo. Es decir, generalmente el propio
protagonista es el productor de los contenidos y el responsa-
ble del primer paso en su difusión.
2. Alcance de dispositivos electrónicos. Para la existencia y
difusión del sexting, es necesaria la utilización de disposi-
tivos tecnológicos, que al facilitar su envío a otras personas
también hace incontrolables su uso y redifusión a partir de
ese momento. No hay que olvidar la posibilidad de grabar
imágenes de contenido sexual con otro tipo de dispositivos
diferentes del teléfono móvil.
3. Lo sexual frente a lo atrevido. En una situación de sexting,
el protagonista de las imágenes posa en situación erótica o
sexual. Quedando fuera del sexting, las fotografías que sim-
plemente resultan atrevidas o sugerentes, pero no tienen un
contenido sexual explícito.

Ahora bien, aun cuando ya ha quedado establecido que para


que este fenómeno se dé, se requiere de la voluntad del modelo y
emisor de la foto, que se coloca en un estado muy elevado de vul-
nerabilidad, puesto que muestra al destinatario y a otros, aspectos
de su privacidad que suelen en muchas situaciones ser usados en
su contra. Al tratarse de menores de edad, debido a su falta de
madurez o el exceso de confianza, no dimensionan el grado de sus
actos, al exponerse públicamente les trae como consecuencias da-
ños emocionales, sicológicos, sociales y jurídicos.
Existen diferentes riesgos a los que se exponen los practicantes
de sexting:7

7 Idem.
88 PROTECCIÓN DE NIÑOS EN LA RED

a) Amenazas a la privacidad del menor. Existe por voluntad


propia una pérdida de la privacidad.
b) Riesgos sicológicos. El adolescente que ve su imagen de
tono sexual difundido en la red, se ve sometido a un ensañamiento
o humillación pública que puede derivar en una afectación sico-
lógica.
c) Ciberbullying o ciber acoso entre iguales. Supone el hosti-
gamiento de un menor hacia otro menor, en forma de insultos, ve-
jaciones, humillaciones, amenazas, chantaje, etcétera, utilizando
para ello un canal tecnológico.
d) Sextorsión. Las fotografías o videos de contenido sexual,
en manos de la persona inadecuada, puede constituir un elemento
para extorsionar o chantajear al protagonista de las imágenes.
e) Grooming. Es el conjunto de estrategias que una persona
adulta desarrolla para ganarse la confianza del menor a través del
Internet con el fin último de obtener concesiones de índole sexual.
f) Riesgos físicos y geolocalización. Las aplicaciones de geo-
localización o geoetiquetado de contenido multimedia para dispo-
sitivos móviles pueden facilitar la ubicación física del remitente.
El sexting se puede considerar un delito —descripción tipifica-
da— en algunos casos como pornografía infantil, cuando exista
algún niño en el contenido del mensaje de datos. Sin embargo,
las nuevas tecnologías a las que tenemos acceso no son el úni-
co problema del surgimiento de fenómenos sociales como éste.
Principalmente se debe a la falta de cultura de respeto, la sana
convivencia, la valoración y autoestima, así como la cultura de
la privacidad y protección de datos. Todo ello influye en el des-
conocimiento de los familiares o encargados del cuidado de los
niños respecto del uso y aprovechamiento de las tecnologías y de
disfrutar de sus beneficios y prevenir riesgos.
El sexting puede causar consecuencias a nivel emocional en
los niños víctimas, debido a las constantes humillaciones, burlas
y desprecio de los compañeros de escuela o trabajo, y que en oca-
siones puede llevar al suicidio del involucrado. En 2011 fue dado
ernesto ibarra sánchez 89

a conocer a través de los medios de comunicación8 un caso sobre


una joven en el Distrito Federal que había sido víctima de viola-
ción por siete de sus compañeros de escuela, cinco de ellos eran
menores de edad. Estos jóvenes videograbaron la violación para
luego ser renviada vía bluetooth a través de los celulares. Pero fue
hasta que la propia joven vio el video cuando se dio cuenta de lo
que le habían hecho y presentó la denuncia correspondiente ante
la Fiscalía de Delitos Sexuales del Distrito Federal. Éste es sólo
uno de los miles de casos que se generan a diario en México y el
mundo, ante ello es apremiante la urgencia y necesidad de actuar
en consecuencia.
De ahí que la tarea importante que se tiene es la de proporcio-
nar una adecuada educación sexual, aunado a una concientización
sobre la distribución de imágenes íntimas tanto a los menores
como a sus padres, que ayuden a crear iniciativas gubernamen-
tales y no gubernamentales para el fomento en la prevención de
delitos contra la intimidad y la libertad sexual, así como la protec-
ción de datos personales —especialmente de niños— que surgen
a consecuencia de estos fenómenos sociales.

III. Ciberbullying

Se trata de otro fenómeno que no es del todo nuevo. Aunque


siempre han existido prácticas de abuso o burla entre personas, en
la era digital los efectos, las causas y, sobre todo, los medios e im-
pactos son mucho más grandes. En la actualidad, entre los niños
y jóvenes a nivel mundial y, sobre todo en nuestro país, persiste
el acoso escolar, también llamado bullying según el término en
inglés. Éste se refiere al uso repetido y deliberado de agresiones
verbales, sicológicas o físicas para lastimar y dominar a otro niño,
sin que hayan sido precedidas de provocación y en el conocimien-
to de que la víctima carece de posibilidades para defenderse.

8 “Descubren nuevo caso se sexting en México”, El Universal, 2 de junio de


2011, disponible en [Link] consultado
en abril de 2013.
90 PROTECCIÓN DE NIÑOS EN LA RED

El uso de las tecnologías de la información y comunicación nos


ha llevado a que este fenómeno social ya no sólo implique una
violencia física, es decir, de persona a persona, sino que ahora la
nueva modalidad de llevar a cabo el bullying es utilizar medios
tecnológicos, como computadoras, celulares, tabletas electróni-
cas, videojuegos, entre otros. A través de la conexión a internet se
logra el envío reiterado de correos electrónicos, mensajes de tex-
to, fotos, videos, etcétera, con el ánimo de violentar ya no física
sino sicológica y socialmente a los demás. A estas acciones se le
ha denominado ciberbullying.
Las características que reúne el bullying son:

• Violencia. Incluye conductas de diversa naturaleza como lo


son: burlas, amenazas, agresiones físicas, aislamiento o res-
pecto de algún objeto tecnológico.
• Reiteración o mensaje perdurable en el tiempo. Se repiten y
prolongan durante cierto tiempo o se mantienen a la vista de
más personas.
• Desbalance de fuerza o poder. Es la capacidad física que el
niño o joven tiene sobre los demás y que aprovecha para
intimidar. Si se habla propiamente del ciberbullying, habría
que aclarar que en esta modalidad de bullying no implica la
fuerza física, sino las habilidades técnicas que posee el agre-
sor y el manejo o habilidad respecto de contenidos digitales
y dispositivos.

En razón de lo anterior, podemos decir que el ciberbullying


es toda conducta relativa a la violencia o acto violento que se
realiza de manera persistente o reiterada en el tiempo; implica
la intensión y violencia sobre otro (generalmente en el ambiente
escolar, pero no exclusivo al mismo) donde existe una situación
desproporcionada de fuerza y poder. En el caso de ciberbullying,
el despliegue de la conducta violenta, intencional y reiterada so-
bre la misma persona se desenvuelve a través de medios tecnoló-
gicos —principalmente internet— o respecto de las tecnologías
ernesto ibarra sánchez 91

o información de otra persona bajo la influencia de dominancia o


poder del victimario.
Uno de los primeros investigadores en estudiar este fenómeno
fue Dan Olweus,9 quien ha realizado programas de prevención del
acoso en el mundo, realizando una clasificación sobre la tipología
del bullying los cuales son:

• Físico: golpes, empujones, patadas y demás formas de daño


corporal.
• Verbal: son los comentarios ofensivos, insultos, apodos.
• Social: a través de la exclusión o segregación.
• Rumores: creación de historias falsas sobre una persona.
• Daños: perjuicio contra las propiedades, robo de pertenen-
cias o dinero con la intención de dañar.
• Amenazas: con el fin de presionar a la víctima para que haga
cosas que no desea.
• Racial: expresiones negativas por cuestiones de raza.
• Sexual: a través de tocar partes privadas.

Una vez determinados los tipos y elementos del bullying, el


paso siguiente es identificar los actores o sujetos que intervienen
en este fenómeno, y que son los siguientes:10

1. Acosador (bully): es el que ejerce la violencia generalmente


sobre un igual (tratándose del bullying físico). Durante el
proceso puede involucrar a otros pares, quienes participan
de forma activa o pasiva en la conducta.

9 Ibidem, p. 7.
10 Loredo-Abdalá, Arturo et al., “Bullying: acoso escolar. La violencia en-
tre iguales. Problemática real en adolescentes”, México, Instituto Nacional de
Pediatría. Disponible en [Link]
trica/jul-ago2008/29(4)-[Link], consultado en abril de 2013.
92 PROTECCIÓN DE NIÑOS EN LA RED

2. La víctima: es un individuo de la misma comunidad (en In-


ternet esto sigue donde vaya), quien por diversas condicio-
nes suele mostrar inferioridad física, sicológica o social.
3. Las víctimas-perpetradores: así puede denominarse a quie-
nes siendo víctimas de esta forma de violencia, evolucionan
hacia una actitud y papel de agresores.

De estos sujetos que participan en este fenómeno, es necesario


señalar que la ASI (Alianza por la Seguridad en Internet) —a di-
ferencia de los doctores del Instituto Nacional de Pediatría— con-
templa como sujeto participante al “testigo u observador”, quien
es la persona que se percata del abuso o del acto negativo ejercido
en contra de otra, pero no hace nada por miedo o indiferencia.
También se le conoce como “espectador”,11 que algunos expertos
lo engloban como acosador, ya sea activo o pasivo.
De conformidad con el estudio llevado a cabo por Arturo Lo-
redo-Abdalá y otros doctores del Instituto Nacional de Pediatría,
se pueden establecer las características que distinguen a todos los
actores involucrados en este fenómeno, al tiempo de reconocer
una historia en común:

1. Exposición crónica a patrones de convivencia violentos: tan-


to el agresor como la víctima viven en ambientes de hosti-
lidad familiar, escolar, incluso en las áreas de recreación y
deporte.
2. La diversidad de expresión está determinada por las caracte-
rísticas propias del individuo y de los ambientes (personas y
sitios) en los que se desenvuelve.
3. Al final, todos los involucrados, víctimas y agresores, tienen
mayor riesgo de sufrir síntomas depresivos o ideación suici-
da, pasando por trastornos del sueño, enuresis, dolor abdo-
minal, cefalea, malestar general, ansiedad, baja autoestima,
sensación de rechazo social, aislamiento, marginación y, en

11 Op. cit. Guía A.S.I. para la prevención del Ciber-Bullying, p. 8.


ernesto ibarra sánchez 93

general, una autopercepción de minusvalía, física, social y


económica.

En estudios realizados por la Secretaría de Educación Pública


del gobierno federal mexicano en conjunto con la UNICEF,12 se
observa que de una muestra de 26,319 niñas y niños de primaria
y secundaria se detectaron estadísticas importantes en torno a esta
problemática social por la que atraviesa nuestro país. Del informe
rendido por estas instituciones, se desprende que el 43.2% del
personal docente ha detectado casos de bullying en sus escuelas,
siendo las maestras las que han detectado el mayor número de
casos a diferencia de los maestros. Por la modalidad de estudio, se
encuentran diferencias entre primaria general (25.4%), primaria
indígena (36.9%), secundaria general (46.4%) y telesecundaria
(57.5%), las que reporta el más alto porcentaje.
Aunado a este estudio está la Primera Encuesta Nacional de
Exclusión, Intolerancia y Violencia en Escuelas Públicas de la
Educación Media y Superior,13 realizada por la Secretaría de Edu-
cación Pública del gobierno federal en 2008. Entre una muestra
de 13,104 estudiantes de 15 a 19 años, se señala que el 44.6% de
los jóvenes hombres y 26.2% de las mujeres encuestadas recono-
ció haber abusado de sus compañeros; mientras que 40.4 y 43.5%
respectivamente, aceptaron que habían ignorado la práctica; en
tanto que 39.3 y 18.5% había puesto apodos ofensivos.
Existe una difícil situación social en la que la prevención y
control del bullying requiere asumirlo como un fenómeno presen-
te en el ámbito de las escuelas, para luego desarrollar estrategias

12 “Informe Nacional sobre la Violencia de Género en la Educación Bási-


ca 2009”, Secretaría de Educación Pública-UNICEF, disponible en [Link]
[Link]/work/appsite/basica/informe_violenciak.pdf, consultado en abril de
2013.
13 “Primera Encuesta Nacional de Exclusión, Intolerancia y Violencia en
Escuelas Públicas de la Educación Media Superior 2008”, Secretaría de Edu-
cación Pública, disponible en [Link]
caV2/Documentos/Educacion/Informes/SEP_Encuesta_Discriminacion_y_Vio-
lencia_2008.pdf, consultado en abril de 2013.
94 PROTECCIÓN DE NIÑOS EN LA RED

que permitan la detección, así como el desarrollo de una cultura


de respeto entre todas las personas que integran la comunidad es-
colar.
Al igual que el sexting, el bullying no está configurado como un
delito en nuestro país, aun cuando trae consigo daños sicológicos
y sociales que se originan por esta práctica. Además, pueden des-
embocar en la existencia de consecuencias de carácter legal, sobre
todo si se da la intervención de adultos que participen en delitos
contra la intimidad y respeto a la imagen, a la libertad sexual y los
relacionados con la pornografía infantil. Sin embargo, a través
de charlas informales con jueces cívicos en algunas delegaciones de
la ciudad de México, hemos podido comprobar que muchos de los
casos que llegan por maltrato o agresiones físicas derivan de un
mal comportamiento en redes sociales, de una ofensa, una burla
constante, es decir, son provocados por algún tipo de bullying.
Actualmente las entidades de la república mexicana como Ja-
lisco, Baja California, Chihuahua, Nayarit, Puebla, Tamaulipas,
Veracruz y el Distrito Federal, se han dado a la tarea de crear leyes
que permita la promoción de la convivencia libre de violencia en
los centros escolares. Esto sólo es un paso inicial a seguir en la
lucha por erradicar el acoso escolar que a diario viven los niños
y jóvenes de nuestro país y que requiere involucrar a los factores
sociales claves como la familia, las instituciones educativas y la
sociedad, a través de la transmisión de valores y actitudes que
ayuden a brindar medidas de prevención y detección oportuna de
este fenómeno.
El reto es integrar un sistema de sana convivencia como la base
para la prevención de conductas como el ciberbullying, trabajar
en el ámbito escolar para que se puedan atender las situaciones
relativas mediante clases, cursos, y capacitación a profesores.
Además, se requiere de un adecuado programa de atención de ca-
sos —clínicos, sicológicos y legales— y, por supuesto, el trabajo
en la sanción de estas conductas. El reto es muy grande y exige la
acción de los diferentes sectores.
ernesto ibarra sánchez 95

IV. Pornografía infantil

En los anteriores temas se ha analizado la proliferación que


están teniendo en nuestros días los fenómenos sociales del sexting
y bullying; ante todo, la preocupante y alarmante situación por la
que niños y jóvenes están atravesando en esta era digital. Tam-
bién se han descrito las consecuencias jurídicas de sus actos que
pueden desencadenar una serie de delitos, sobre todo si existe la
participación de adultos en la ejecución de dicho actos.
A este respecto, el Protocolo Facultativo de la Convención so-
bre los Derechos del Niño sobre la venta de niños, la prostitución
infantil y la utilización de niños para la pornografía, define la por-
nografía infantil como

cualquier representación, por cualquier medio, de un niño partici-


pando en actividades sexuales explícitas, sean reales o simuladas,
o cualquier representación de las partes sexuales de un niño, cuya
característica dominante sea la representación con fines sexuales.14

Evidentemente esta conducta se puede llevar a cabo por me-


dios tecnológicos, especialmente Internet.
Para entender lo que engloba el término “pornografía infantil”,
en primer lugar, debe analizarse la forma en que cada sociedad se
desenvuelve, en virtud de que no en todos los países existen leyes
especiales que se refieran a la pornografía infantil como delito. En
segundo lugar, en los países que sí está tipificado, las normas de-
finen de manera explícita a la pornografía infantil como una vio-
lación a niños y niñas que involucran abuso sexual, explotación y
violencia física, sicológica y económica. Un claro ejemplo de esto
es México, que dentro del Código Penal Federal en el capítulo de-
nominado, “Pornografía de personas menores de dieciocho años
de edad o de personas que no tienen capacidad para comprender

14 Articulo 2o. del Protocolo facultativo de la Convención sobre los Dere-


chos del Niño relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización
de niños en la pornografía, del 18 de enero de 2002, disponible en [Link]
[Link]/spanish/law/[Link], consultado en abril de 2013.
96 PROTECCIÓN DE NIÑOS EN LA RED

el significado del hecho o de personas que no tienen capacidad


para resistirlo”, en cuyo artículo 202 especifica claramente que:

Artículo 202. Comete el delito de pornografía de personas menores


de dieciocho años de edad o de personas que no tienen capacidad
para comprender el significado del hecho o de personas que no tienen
capacidad para resistirlo, quien procure, obligue, facilite o induzca,
por cualquier medio, a una o varias de estas personas a realizar actos
sexuales o de exhibicionismo corporal con fines lascivos o sexuales,
reales o simulados, con el objeto de videograbarlos, fotografiarlos,
filmarlos, exhibirlos o describirlos a través de anuncios impresos,
transmisión de archivos de datos en red pública o privada de teleco-
municaciones, sistemas de cómputo, electrónicos…15

En el precepto anterior de la legislación federal, si bien se tipi-


fica a la pornografía infantil, en ninguno de sus párrafos menciona
que es una violación, sino que lo aborda como actos sexuales y de
exhibicionismo y sólo le muestra importancia al orden y la moral
social, en vez de que lo considere como un acto de violencia co-
metido contra los menores.
Como se ha mencionado, en esta sociedad de la información en
la que vivimos, los delitos cometidos en contra y por lo menores,
se han incrementado, debido a la creación de tecnologías de la
información y comunicación que están al alcance de los niños y
jóvenes. Sin embargo, el factor clave en este problema social es
que los padres no están al pendiente de sus hijos para orientarlos
acerca del uso adecuado de estas TIC’s.
Los niños y niñas sufren de abuso, ya sea en su hogar o escuela,
en donde en la mayoría de los casos conocen a sus abusadores.
Este delito va en aumento, incluso hoy en día podemos hablar de
niños abusados en las calles y que son usados para fines de pros-
titución con turistas, hechos que en México son muy comunes,
en los destinos turísticos como Cancún o Acapulco. Ejemplo de
lo dicho es un informe que realizó la investigadora Elena Azaola

15 Código Penal Federal, disponible en [Link]


yesBiblio/pdf/[Link], consultado en abril de 2013.
ernesto ibarra sánchez 97

en junio del 2000 con apoyo de la UNICEF y del DIF, en don-


de descubrió que en nuestro país específicamente en Acapulco,
existía un grupo de niños explotados a través de la producción de
pornografía, que estaba bien organizada y era diversa. Algunos
de los niños, muchos de ellos varones, vivían en las calles y/o
estaban involucrados en la prostitución con turistas. Otros niños
aparentemente habían sido recogidos de áreas rurales pobres, y se
les había pagado a sus padres para que permitieran dejar ir a sus
hijas, supuestamente para estudiar o conseguir un trabajo. Otros
eran colegiales de clase media que aceptaban posar para que les
tomaran fotografías a cambio de dinero. Los explotadores eran
tanto extranjeros como gente del lugar.16
Algo igualmente alarmante es que actualmente existen otras
formas en que la pornografía infantil se está manifestando en la
sociedad, ya que no sólo involucra a personas adultas, sino que
también a los propios niños y jóvenes que manejan con verdadero
profesionalismo los aparatos electrónicos, como celulares, table-
tas, cámaras de video y fotográficas, entre muchos otros dispositi-
vos. Están creando imágenes y videos de sí mismos (sexting), de
sus amigos e iguales (ciberbullying), con la finalidad de enviarlas
vía correo electrónico o bluetooth e incluso para filtrarlas y exhi-
birlas en Internet, convirtiéndolos de esta forma en delincuentes.
Así, la pornografía infantil se puede cometer por el simple hecho
de guardar en el teléfono móvil una imagen de contenido sexual de
un menor o alguna de sus partes sexuales, la transmisión por cual-
quier medio electrónico y bajo cualquier formato.

16 Azaola, Elena, “Boy and Girl Victims of Commercial Sexual Exploita-


tion in Mexico”, UNICEF-DIF, junio de 2010, disponible en [Link]
[Link]/restes/Mexico_Final_Report_001015.pdf, consultado en abril de
2013.
98 PROTECCIÓN DE NIÑOS EN LA RED

V. Aspectos jurídicos y medidas internacionales

1. Aspectos jurídicos

Ahora bien, dada la naturaleza del bullying, este fenómeno


atenta contra los derechos del niño, consagrados en la Declara-
ción de Ginebra de 1924, adoptada por la entonces Sociedad de
Naciones y posteriormente en la Declaración de los Derechos del
Niño de 1959, adoptada por la actual Organización de Naciones
Unidas, que entró en vigor para nuestro país el 2 de septiembre
de 1990. Estos principios establecen que los niños tienen derecho
a desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en
forma saludable y normal en condiciones de libertad y dignidad
(principio 2 de la última Declaración), así como a recibir una edu-
cación que favorezca su cultura general y le permita en condi-
ciones de igualdad de oportunidades desarrollar sus aptitudes y
juicio individual, así como su sentido de responsabilidad moral
y social para llegar a ser un miembro útil de la sociedad (principio
7) y a ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la
discriminación racial, religiosa o de cualquier índole (principio
10).
Tales derechos también están consagrados en la Declaración
Universal de los Derechos Humanos, en el Pacto Internacional de
los Derechos Civiles y Políticos (artículos 23 y 24), en el Pacto
Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ar-
tículo 10), así como en los estatutos e instrumentos pertinentes de
los organismos especializados y de las organizaciones internacio-
nales que se interesan en el bienestar del niño, como la UNICEF
(Fondo de Naciones Unidas para la Infancia).
Por su parte la Convención sobre Derechos del Niño es muy
clara al señalar:

Artículo 19.
1. Los Estados parte adoptarán todas las medidas legislativas, ad-
ministrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño
contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o
ernesto ibarra sánchez 99

trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual,


mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, de un re-
presentante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo.
2. Esas medidas de protección deberían comprender, según corres-
ponda, procedimientos eficaces para el establecimiento de programas
sociales con objeto de proporcionar la asistencia necesaria al niño y a
quienes cuidan de él, así como para otras formas de prevención y para
la identificación, notificación, remisión a una institución, investiga-
ción, tratamiento y observación ulterior de los casos antes descritos
de malos tratos al niño y, según corresponda, la intervención judicial.

No debemos olvidar que aun cuando debemos considerar a los


niños con iguales derechos y libertades que los adultos. La De-
claración de los Derechos del Niño17 prevé que “el niño por su
falta de madurez física y mental, necesita protección y cuidados
especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes como
después del nacimiento”. Es por ello que tenemos la obligación
individual y colectiva, moral y jurídica de fomentar un desarro-
llo sano y seguro en la niñez, así lo establece la siguiente tesis
jurisprudencial:18

Interés superior del niño. Su concepto. En términos de los


artículos 4o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexi-
canos; 3 de la Convención sobre los Derechos del Niño (ratificada
por México y publicada en el Diario Oficial de la Federación el 25
de enero de 1991); y 3, 4, 6 y 7 de la Ley para la Protección de los
Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, los tribunales deben aten-
der primordialmente al interés superior del niño, en todas las medidas
que tomen concernientes a éstos, concepto interpretado por la Corte
Interamericana de Derechos Humanos (cuya competencia aceptó el
Estado mexicano el 16 de diciembre de 1998 al ratificar la Conven-
ción Interamericana de Derechos Humanos) de la siguiente manera:

17 Declaración de los Derechos del niño, disponible en [Link]


[Link]/sites/all/fuentes/documentos/Programas/Provictima/1LEGISLACI%C
3%93N/3InstrumentosInternacionales/E/declaracion_derechos_nino.pdf, con-
sultado en noviembre de 2013.
18 Tesis: VIII.3o. (X Región) 2 C (10a.), Semanario Judicial de la Federa-
ción y su Gaceta, Décima Época, libro XIII, octubre de 2012, t. 4, p. 2363.
100 PROTECCIÓN DE NIÑOS EN LA RED

“la expresión ‘interés superior del niño’... implica que el desarrollo


de éste y el ejercicio pleno de sus derechos deben ser considerados
como criterios rectores para la elaboración de normas y la aplicación
de éstas en todos los órdenes relativos a la vida del niño”.

Organismos de índole internacional como la UNICEF, han


dado clara muestra de la preocupación que se tiene a nivel mun-
dial para prevenir la violencia en contra de la niñez, haciendo
campañas constantes para tratar de erradicarla. Al respecto, dicho
organismo señala:

La violencia se da en colegios e instituciones —como orfanatos y


otros centros de acogida—, en las calles, el lugar de trabajo y las
prisiones. Los niños y niñas padecen violencia en sus casas, en el
seno de sus familias o por parte de otros niños y niñas. Un reducido
números de los casos de violencia ejercida contra los niños y niñas
termina en muerte; pero lo más frecuente es que ni siquiera deje hue-
llas visibles. Aun así, constituye uno de los problemas más graves
que actualmente afectan a la infancia... Otros factores pueden ser el
consumo de drogas, el fácil acceso a armas de fuego, el consumo de
alcohol, el desempleo, la delincuencia, la impunidad y el encubri-
miento… La violencia puede ser causa de que el niño huya de su ho-
gar, exponiéndole así a más peligros... Los niños y niñas que padecen
violencia son más proclives de adultos a la depresión y al suicidio.19

Por relacionarse el acoso escolar con abuso de drogas, distur-


bios emocionales y síntomas de enfermedad física, es que dicho
fenómeno es considerado una prioridad en salud pública. En éste
deben intervenir autoridades mexicanas como las secretarías de
Gobernación, de Salud, de Desarrollo Social y de Educación
Pública, de conformidad con lo prevenido por el artículo 4o. de
nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,
que establece:

19 “Protección infantil contra el abuso y la violencia”, disponible en http://


[Link]/spanish/protection/index_violence.html, consultado en abril de
2013.
ernesto ibarra sánchez 101

Artículo 4o.
… En todas las decisiones y actuaciones del Estado se velará y
cumplirá con el principio del interés superior de la niñez, garanti-
zando de manera plena sus derechos. Los niños y las niñas tienen
derecho a la satisfacción de sus necesidades de alimentación, salud,
educación y sano esparcimiento para su desarrollo integral. Este prin-
cipio deberá guiar el diseño, ejecución, seguimiento y evaluación de
las políticas públicas dirigidas a la niñez.
Los ascendientes, tutores y custodios tienen la obligación de pre-
servar y exigir el cumplimiento de estos derechos y principios.
El Estado otorgará facilidades a los particulares para que coadyu-
ven al cumplimiento de los derechos de la niñez.

En México, la Clínica de Atención Integral al Niño Maltratado


(CAINM), del Instituto Nacional de Pediatría de la Secretaría de
Salud, ha estudiado durante más de 20 años el fenómeno bullying.
Asimismo cabe resaltar que actualmente están vigentes la Ley
General para la Promoción de la Convivencia Libre de Violencia
en el Entorno Escolar20 y la Ley General de Convivencia, Preven-
ción y Atención del Acoso Escolar,21 por lo que se está trabajando
en la prevención y solución de los delitos cibernéticos que afectan
a la población en general, pero muy particularmente a la niñez
mexicana.
La seguridad cibernética en nuestro país está a cargo de la Co-
misión Nacional de Seguridad, dependencia de la Administración
Pública Federal (Secretaría de Seguridad Pública a cargo de la Se-
cretaría de Gobernación) que tiene por objeto preservar la liber-
tad, el orden y la paz públicos; así como salvaguardar la integri-
dad y los derechos de las personas a través de la prevención en la
comisión de delitos. A nivel local y en la capital del país, desde el
3 de abril de 2013, se cuenta con la policía cibernética del Distrito
Federal, cuyo objetivo es patrullar el ciberespacio para detectar

20 Disponible en [Link]
gramas/VIH/LeyesNormasReglamentos/Leyes/LeyesDF/LeyConvivenciaLibre-
ViolenciaEscolar_DF.pdf, consultado en abril de 2013.
21 Idem.
102 PROTECCIÓN DE NIÑOS EN LA RED

delitos como la pornografía infantil, las extorsiones, el robo de


identidades, los fraudes y otro tipo de infracciones y delitos.
En países como Chile, el 8 de septiembre de 2011 se promulgó
la Ley 20,536, que entró en vigor el 17 del mismo mes y año,
cuyo título es “Sobre violencia escolar”.22 La Ley tiene por objeto
promover la buena convivencia escolar y prevenir toda forma de
violencia física o sicológica, agresiones u hostigamientos entre
los miembros de la comunidad educativa; es decir, no sólo regula
la violencia entre iguales, sino que amplía el grupo de individuos
a los cuales se les debe aplicar dicha Ley.
No obstante lo anterior, es necesario trabajar con niños, niñas
y adolescentes y jóvenes sobre la importancia de los valores fa-
miliares, el respeto por uno mismo y hacia los demás. Asimismo,
hacerles entender que no están solos con sus problemas por muy
insignificantes que les parezcan, y que pueden acudir a otras per-
sonas de su confianza a pedir ayuda, ya que si no se les atiende de
inmediato, para saber si realmente son o no insignificantes esos
problemas, se pueden agravar cada vez más, hasta que ya no exis-
ta forma alguna de resolverlos.

2. Medidas internacionales

Las consecuencias que trae consigo la práctica de cualquier de


estos fenómenos sociales virtuales y de delitos como la porno-
grafía infantil son devastadores para los menores involucrados,
ya que como víctimas pueden sufrir trastornos físicos y sicoló-
gicos, que son para algunos de estos menores difícil de superar.
Sin embargo, actualmente existen países que están desarrollando
programas, servicios y sitios de Internet con la finalidad de brin-

22 Dicha Ley define al acoso escolar como toda agresión u hostigamiento


reiterado que se haga dentro o fuera del establecimiento, por un grupo o un estu-
diante que atente contra otro, generando maltrato, humillación o temor tanto de
manera presencial como por medios tecnológicos. De esta forma, la Ley se hace
cargo también del ciberbullying. Disponible en [Link]
ley-sobre-violencia-escolar/, consultado en abril 2013.
ernesto ibarra sánchez 103

dar asistencia a los usuarios de la red para que sepan qué hacer en
caso de que se encuentren en un estado de vulnerabilidad.
Por ello, a continuación se enlistan algunos programas vigen-
tes a nivel mundial y de organizaciones gubernamentales y no
gubernamentales que apoyan esta tarea contra el abuso escolar,
brindando medidas preventivas y, sobre todo, ayuda a los niños y
jóvenes que ya fueron víctimas de este fenómeno.

A. México

• Procupeques,23 de la Procuraduría de Justicia del Distri-


to Federal, con una serie de consejos para niños, sobre la
prevención de violencia en la escuela, cómo navegar y usar
tecnologías y también señala algunos números telefónicos
de atención y ayuda.
• Programa Juntos contra el Bullying del Consejo Ciudadano
de Seguridad Pública y Procuración de Justicia del Distri-
to Federal.24 Es un programa que trae consigo una serie de
mecanismos de comunicación con los padres de familia y
estudiantes para atender sus reportes sobre bullying a través
de alianzas con organizaciones civiles especializadas en este
tema y con las autoridades educativas de la ciudad
• Fundación en Movimiento,25 su principal objetivo es ayudar
a erradicar el bullying o acoso en las escuelas y los hogares
mexicanos a través del desarrollo de una serie de acciones
que promuevan la sana convivencia entre niños, jóvenes y
adultos por medio de campañas de detección, concientiza-
ción y corrección de aquellas acciones que amenazan su in-

23 Véase PGJDF, en [Link] consultada en abril


de 2013.
24 Programa Juntos contra el Bullying del Consejo Ciudadano de Seguridad
Pública y Procuración de Justicia del Distrito Federal, disponible en [Link]
[Link]/[Link], consultada en abril de 2013.
25 Fundación en Movimiento, disponible en [Link]
[Link], consultada en abril de 2013.
104 PROTECCIÓN DE NIÑOS EN LA RED

tegridad física y moral, y que al mismo tiempo promuevan


el enaltecimiento de los valores.
• Fundación Alia2,26 a través de la campaña “Tu Ayuda es Mi
Voz” de Fundación Alia2, se busca luchar contra el abuso de
menores en Internet, la formación en el buen uso de la red
es fundamental para prevenir situaciones de riesgo y sobre
todo concientizar a la sociedad de los problemas a los que se
enfrentan los niños cuando navegan por Internet.
• AntiBullying27 es un blog creado por un grupo de personas
que investigan acerca del bullying y sus distintos tipos, con
el fin de informar a la sociedad sobre este fenómeno y en-
contrar una forma de prevenirlo.

B. Argentina

• Internet Sano,28 es un programa del gobierno de Argentina


que busca la promoción de valores y conductas sociales que
contribuyan al uso integral, innovador y seguro de nuevas
tecnologías para los niños, adolescentes y adultos (espe-
cialmente dirigido a padres y docentes) a través de la infor-
mación sobre la explotación sexual con menores de edad a
través de internet; asimismo, busca aportar tranquilidad por
medio de la prevención y la educación.
• Anti-Bullying (Línea de ayuda contra el acoso escolar)29 es
una página web creada por el gobierno del pueblo de la Rio-
ja en Argentina, cuya misión es brindar ayuda a través de

26 Fundación Alia2, disponible en [Link] con-


sultada en abril de 2013.
27 Blog Antibullying, disponible en [Link]
p/[Link], consultada en abril de 2013.
28 “Internet sano”, disponible en [Link], consultado en
abril de 2013.
29 “Anti-Bullying (línea de ayuda contra el acoso escolar)”, disponible en
[Link] consultada en abril de 2013.
ernesto ibarra sánchez 105

un equipo de sicólogos y expertos en seguridad infantil en


contra del acoso escolar.
• Equipo ABA Anti bullying Argentina,30 son un equipo de
profesionales del área de la salud que tienen como fin pro-
mover una comunidad educativa donde la convivencia sin
bullying y sin violencia sea posible, fortaleciendo la edu-
cación en valores y favorecer un desarrollo socioemocional
adecuado en cada aula, en cada alumno.
• FEPAIS (Fuentes Educativas para la Integración Social)31 es
un equipo multidisciplinario de sociólogos, sicopedagogos,
trabajadores sociales, docentes, directivos e inspectores de
los distintos niveles cuya misión es promover la concienti-
zación de una educación en valores sobre la base de cuatro
ejes esenciales: 1) el respeto por el otro; 2) el trabajo en
equipo; 3) la resolución de conflictos en forma pacífica; 4) el
respeto por las normas.

C. Colombia

• En Tic Confió,32 es una política pública nacional acerca del


uso responsable de las TIC’s en donde el Ministerio de Tec-
nologías de la Información y las Comunicaciones y su Plan
Vive Digital promueve la confianza y seguridad en el uso
de las TIC’s en Colombia. Su objetivo es promover usos
productivos, creativos, seguros, respetuosos y responsables
de las TIC’s, que mejoren la calidad de vida de los seres
humanos.

30 Equipo ABA Anti bullying Argentina, disponible en [Link]


[Link]/, consultada de abril de 2013.
31 FEPAIS (Fuentes Educativas para la Integración Social), disponible en
[Link] consultada en abril de 2013.
32 “En Tic Confió”, disponible en [Link]
html, consultada en abril de 2013.
106 PROTECCIÓN DE NIÑOS EN LA RED

D. España

• Pantallas Amigas,33 es una iniciativa que tiene como misión


la promoción del uso seguro y saludable de las nuevas tec-
nologías y el fomento de la ciudadanía digital responsable
en la infancia y la adolescencia.

E. Estados Unidos

• AlertaenLinea.gov34 es un portal del gobierno federal que


tiene como objetivo ayudarlo a protegerse y a actuar de ma-
nera segura y responsable en línea. Este portal es adminis-
trado por la Comisión Federal de Comercio de los Estados
Unidos (FTC por sus siglas en inglés), quien coordina los
esfuerzos conjuntos de otras dependencias de gobierno fe-
deral como el Departamento de Seguridad Nacional y el De-
partamento de Educación.
• StopBullying35 es un sitio web del gobierno federal adminis-
trado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de
los Estados Unidos que proporciona información de varias
agencias gubernamentales sobre el acoso escolar y el acoso
cibernético y cómo se puede prevenirse y responder a la in-
timidación.
• National Youth Violence Prevention (NYVPRC)36 es un cen-
tro de prevención que surgió como respuesta a los aconte-
cimientos trágicos de la Columbine High School en 1999.
Coordina la información sobre los programas de prevención
e intervención, publicaciones, investigaciones y estadísticas

33 Pantallas Amigas, disponible en [Link] con-


sultada en abril de 2013.
34 Disponible en [Link] consultado en abril de 2013.
35 StopBullying, disponible en [Link] consultada en
abril de 2013.
36 National Youth Violence Prevention (NYVPRC). Disponible en http://
[Link]/organizations/87, consultada en abril de 2013.
ernesto ibarra sánchez 107

sobre la violencia cometida por y en contra de niños, niñas


y adolescentes.
• Children’s Internet Protection Act.37 Esta ley tiene por obje-
to establecer políticas para la seguridad en Internet median-
te el uso de tecnologías que filtren o bloqueen determinado
material o contenido nocivo para los niños en la red, tal es el
caso de la violencia o contenidos de carácter sexual y de esta
manera estimular a las escuelas o bibliotecas que asuman el
compromiso pueden acceder a recursos federales.

F. Reino Unido

• Child Exploitation and Online Protection (CEOP)38 es un


centro para la protección de niños en la red en contra de
la explotación sexual. Con una labor muy importante en el
combate a la pornografía infantil a nivel local y global, me-
diante la cooperación internacional.
• SEAL (Social and Emotional Aspects of Learning)39 es un
programa que promueve el desarrollo de habilidades socia-
les y emocionales necesarias para lograr aprendizajes efecti-
vos, comportamientos positivos, buena asistencia y bienes-
tar emocional, a través de un enfoque integral que involucra
a toda la escuela.
• ABA (Anti-Bullying Alliance),40 la Alianza contra el Acoso
Escolar es una coalición de organizaciones e individuos de
Londres que trabajan juntos para detener la intimidación y
crear un ambiente seguro en el que los niños y los jóvenes
puedan vivir, crecer, jugar y aprender.

37 Véase en [Link] con-


sultada en abril de 2013.
38 Disponible en [Link] consultada en abril de 2013.
39 SEAL (Social and Emotional Aspects of Learning). Disponible en http://
[Link], consultada en abril de 2013.
40 ABA (Anti-Bullying Alliance), disponible en [Link]
[Link], consultada en abril de 2013.
108 PROTECCIÓN DE NIÑOS EN LA RED

• (UIT) Unión Internacional de Telecomunicaciones.41 Me-


diante el programa “Protección de la Infancia en Línea” y
especialmente las Directrices para los Niños”, dan recomen-
daciones de cómo obtener el mejor cuidado en el uso de
Internet, redes sociales y de las propias tecnologías.

VI. Reflexiones finales y recomendaciones

El fenómeno social del bullying, aunado a nuevos fenómenos


como el sexting y el ciberbullying, resultan ser el punto de partida
para crear conciencia sobre las consecuencias sociales, cultura-
les, sicológicas y físicas que éstos tienen en los niños y jóvenes,
debido a que no es un problema propio de un género o un estatus
social determinado. Se trata de un problema que aqueja a todas
sociedades contemporáneas y por ello comienza a ser el momento
para que los Estados trabajen sobre legislación, políticas públicas
y medidas preventivas, ya sea a través de organizaciones no gu-
bernamentales o a través de las propias instituciones públicas, con
miras a dar respuestas eficaces y efectivas a este problema social.
Pero sobre todo es momento de que los padres y madres de fami-
lia, los docentes y las autoridades escolares establezcan canales
de comunicación y confianza con niños, niñas y adolescentes.
Con el objetivo de contribuir a la solución y prevención del
acoso escolar, a continuación se establecen algunas recomenda-
ciones en la protección de niños en la red:
Elaboración de políticas:

1. A través de los gobiernos (federal, local y municipal) es im-


portante que se contemple en conjunto con las organizacio-
nes sociales, fundaciones y organismos no gubernamentales
(ONG), acciones contundentes que abarquen las diversas
aristas del problema: la parte tecnológica, el uso adecuado

41 Véase UIT, en [Link] consul-


tado en abril de 2013.
ernesto ibarra sánchez 109

de las mismas, el aspecto legal y de atención clínica, sicoló-


gica y pedagógica. Que incluyan temas de cultura y capaci-
tación para desarrollar habilidades de seguridad en la red y
de protección de datos personales. Asimismo, las que tengan
como misión la de brindar ayuda y protección a los niños y
jóvenes, la realización de estudios de campo que permitan
tener mejor visión sobre el acoso escolar y así puedan dise-
ñar planes o programas donde se implementen estrategias
específicas para el uso adecuado de las TIC’s, y sobre todo
estrategias que abarquen la protección de los menores al na-
vegar en las redes. Por ejemplo, contemplar un apartado en
los libros de texto y generar talleres exclusivos sobre cómo
usar adecuadamente las tecnologías.
2. Crear instituciones especializadas en el combate al acoso
escolar que investiguen, canalicen denuncias, brinden aten-
ción sicológica y jurídica a víctimas, así como que coordi-
nen el estricto cumplimiento de los programas preventivos
en las instituciones educativas.
3. Para la creación de programas o planes sobre el tema de
la protección de los menores en la red, es importante que
exista una cooperación entre los sectores público y privado,
con estrategias apegadas a la población. Ello para que sean
realmente efectivos y ayuden a reducir o eliminar los fenó-
menos sociales como el bullying y otros; y a su vez, que
los menores tengan mejores herramientas que les ayude a
hacer un manejo adecuado de las TIC’s, para así evitar caer
en ciberbullying, pornografía infantil u otros delitos.
4. Crear un portal web del gobierno federal, administrado por
un órgano que comprenda las características de la era di-
gital y sea sensible a los efectos de este fenómeno social.
Que articule y concentre esfuerzos de otros sectores para el
estímulo adecuado de las TIC’s, la prevención y combate
al ciberbullying, sexting, pornografía infantil. Que sirva de
alerta —tal vez mediante un botón de pánico— hacia los
cuerpos policiacos especializados.
110 PROTECCIÓN DE NIÑOS EN LA RED

5. Articular cuerpos científicos de investigación, y persecución


de estos delitos, desde la Procuraduría General de la Repú-
blica y vincularlos a las entidades federativas.

En el marco jurídico:

1. México tiene como uno de sus principios rectores el velar


por el sano desarrollo de los niños. Bajo este principio cada
uno de los gobiernos estatales y el federal primordialmente,
deben diseñar e implementar legislación, armonizando las
leyes estatales que actualmente están en vigor con una ley
general que brinde a los niños protección especial de todos
los delitos que se pueden tipificar por el manejo indebido de
recursos tecnológicos. Pero sobre todo establecer penas más
severas respecto al tema de la pornografía infantil. Asimis-
mo, se debe considerar a los tratados internacionales como
base para el diseño de legislación nacional.
2. Otro aspecto importante en materia jurídica es la coopera-
ción internacional a través de la ratificación e implemen-
tación de instrumentos internacionales; por ello, México ha
ratificado el Protocolo Facultativo a la Convención sobre los
Derechos del Niño relativo a la Venta de Niños, la Prostitu-
ción Infantil y la Utilización de los Niños en la Pornografía.
De la misma manera, ha adoptado la Agenda para la Acción
contra la Explotación Sexual Comercial de Niños, Niñas y
Adolescentes.
3. Consideramos importante que México se adhiera al Conve-
nio de Budapest sobre Cibercriminalidad o Convenio Buda-
pest del Consejo de Europa,42 primer tratado internacional
que obliga a los Estados a implementar medidas legislativas
con la finalidad de tipificar delitos informáticos, delitos re-
lacionados con la pornografía infantil a través de sistemas

42 Convención sobre el Cibercrimen del Consejo de Europa, disponible en


[Link] consulta-
do en abril de 2013.
ernesto ibarra sánchez 111

informáticos y delitos en materia de propiedad intelectual,


mediante la cooperación internacional. Hace hincapié en
la eliminación de jurisdicción entre países para facilitar la
aplicación de la ley, destacando que países como Canadá,
Japón y Estados Unidos ya se adhirieron a este instrumento
internacional.

En la sociedad, escuela y familiares:

1. La familia es el núcleo de la sociedad, por ello es la principal


fuente de amor y educación que los niños reciben, de ahí
la importancia en que los padres de familia estén informa-
dos, a través de cursos o talleres que les permita recibir una
orientación adecuada sobre el uso adecuado de las TIC’s y
de la red, así como las implicaciones sociales y jurídicas
que conlleva tomar malas decisiones respecto a estos temas.
Sobre todo es necesario que tengan una comunicación abier-
ta con sus hijos, que les permita hablar directamente sobre
cualquier situación que estén viviendo. Además, hay que te-
ner presente que lo padres tienen la obligación de estar al
pendiente y observar las conductas de sus hijos, con miras a
detectar cualquier anomalía. Desarrollar una comunicación
adecuada, de confianza y acompañamiento, es la clave.
2. Por lo que respecta a la escuela resulta fundamental capaci-
tar a los docentes y demás personal académico para que pue-
dan detectar fácilmente este tipo de fenómenos. Y para que
a través de ellos se comunique a niños, niñas y adolescentes,
mediante cursos, talleres, conferencias, todo lo relacionado
con el bullying, para que de esta forma los menores estén
informados en cómo prevenir el acoso y cómo reaccionar si
se encuentran inmiscuidos en esta conducta.
3. También es importante que las escuelas desarrollen políticas
internas sobre usos de la tecnología, aunado a la creación de
cursos o talleres de enseñanza en computación para padres,
112 PROTECCIÓN DE NIÑOS EN LA RED

con la finalidad de brindarles la mayor información sobre el


uso que los niños y jóvenes hacen de las TIC’s.
4. La sociedad también tiene un papel importante en estos pro-
blemas, es el principal filtro para generar en los niños y jó-
venes una conciencia sobre la responsabilidad que implica
el manejo de información mediante la tecnología. Asimismo
deben establecerse políticas gubernamentales que contem-
plen programas, en las escuelas o a través de organismos
especializados, sobre el uso adecuado de las TIC’s, buscan-
do regular los contenidos que se manejan en la red, ya que
el problema se inicia con la ineficaz regulación existente en
materia del uso del Internet, generando que los grupos más
vulnerables estén a merced de este tipo de situaciones. Sin
embargo, cada uno de los actores sociales que puedan estar
relacionados con estos problemas deben aportar lo que esté
en sus manos, para evitar que este flujo de información da-
ñina y la violencia entre los niños se erradique mediante la
eliminación de su práctica.

Algunas prácticas que se pueden establecer desde cualquier


ámbito de control, sea educativo, familiar o gubernamental, es
vigilar y responsabilizar a los niños sobre la importancia del ma-
nejo de su información en las redes sociales, sobre el acceso y
navegación en el Internet, así como de su propia persona frente a
los otros, sin coartar su libertad al acceso a la información, sino
mediante prácticas responsables y éticas del manejo de las TIC’s.

VII. Fuentes de información

Avilés Martínez, José María y Monjas Casares, Inés, “Estu-


dio de incidencia de la intimidación y el maltrato entre iguales
en la educación secundaria obligatoria mediante el cuestiona-
rio CIMEI”, Anales de Psicología, Universidad de Murcia, Es-
paña, vol. 21, núm. 1, junio de 2005.
ernesto ibarra sánchez 113

Azaola, Elena, Boy and Girl Victims of Commercial Sexual Ex-


ploitation in Mexico, UNICEF-DIF, junio de 2010.
“Descubren nuevo caso de sexting en México”, El Universal, 2 de
junio de 2011, en [Link]
Guía A.S.I. para la prevención del Ciber-Bullying, Alianza por la
Seguridad en Internet, en [Link]
Guia_ASI_Ciber-Bullying_WP_FINAL.pdf.
Guía sobre adolescencia y sexting: qué es y cómo prevenirlo, Ins-
tituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación. Observa-
torio de la seguridad de la Información, febrero de 2011.
Hábitos de los usuarios de Internet en México 2013, Asociación
Mexicana de Internet, en [Link]
multimediafile&Multimedia=348&Type=1.
Informe Nacional sobre la Violencia de Género en la Educación
Básica 2009, Secretaría de Educación Pública-UNICEF, en
[Link]
[Link].
Loredo-Abdalá, Arturo et al., Bullying: acoso escolar. La vio-
lencia entre iguales. Problemática real en adolescentes, Méxi-
co, Instituto Nacional de Pediatría, en [Link]
[Link]/download/actapediatrica/jul-ago2008/29(4)-210-14.
pdf.
Méndez, Inmaculada y Cerezo, Fuentesanta, “Test Bull-s: pro-
grama informático de evaluación de la agresividad entre Esco-
lares”, en Arnaiz, P. et al. (coords.), 25 Años de integración
escolar en España: tecnología e inclusión en el ámbito edu-
cativo, laboral y comunitario, Murcia, España, Consejería de
Educación, Formación y Empleo, 2010.
Primera Encuesta Nacional de Exclusión, Intolerancia y Vio-
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2008, México, Secretaría de Educación Pública, en http://
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lencia_2008.pdf.
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114 PROTECCIÓN DE NIÑOS EN LA RED

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les/Biblestinv/Informe_Violencia_entre_compa%C3%B1eros_
en_la_escuela.pdf.
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vención, Dirección General de Prevención del Delito y Parti-
cipación Ciudadana, Secretaría de Seguridad Pública, julio de
2012.

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[Link].
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[Link]/[Link].
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Fundación en Movimiento, en [Link]
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cial), en [Link]
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Programa Pantallas Amigas de España, en [Link]


[Link]/.
SEAL (Social and Emotional Aspects of Learning), en http://
[Link].
StopBullying, en [Link]
LA INFRACCIÓN DE LA NORMATIVA DE PROTECCIÓN
DE DATOS COMO MODELO DE NEGOCIO:
EL CASO FACEBOOK

Thilo Weichert1
Ricardo Morte Ferrer2

Sumario: I. Introducción. II. Facebook: notorio infractor.


III. La protección de datos como anacronismo. IV. ¿El có-
digo es ley? V. La estrategia de comunicación. VI. En nin-
gún caso aportar aclaraciones jurídicamente vinculantes.
VII. Conclusiones.

I. Introducción

Las normas de la protección de datos en el sector privado prote-


gen “derechos individuales” o personales aun cuando su infrac-
ción pueda tener o no “efectos en los negocios” o en las “reglas de
comportamiento en el mercado”, de acuerdo con la jurisprudencia
dominante y en concreto con la del OLG (Audiencia Territorial

1 Director de la Autoridad de Protección de Datos del Land Schleswig-Hols-


tein, Alemania. Jurista y politólogo, cursó sus estudios en las universidades de
Friburgo y Genf (Suiza). Entre 1984 y 1986 fue miembro del Parlamento del
Land Baden-Württemberg, y desde 1982 ha desarrollado actividades como abo-
gado, político, publicista y docente en Friburgo, Stuttgart, Dresden y Hannover.
2 Colaborador jurídico del Proyecto Europeo TClouds en el Unabhängigen
Landeszentrums für Datenschutz (ULD). Licenciado en derecho, máster en so-
ciedad de la información y el conocimiento por la Universidad Oberta de Ca-
taluña; máster en derecho deportivo por la Universidad de Lérida, y estudiante
del máster en software libre de la Universidad Oberta de Catalunya. Desde sep-
tiembre de 2009 es tutor de seguimiento del grado en derecho de la Universidad
Oberta de Cataluña. Ha sido vocal del Tribunal Balear del Deporte. Desde 2010
es colaborador de Mendo Abogados ([Link]).
117
118 LA INFRACCIÓN DE LA NORMATIVA: EL CASO FACEBOOK

por sus siglas en alemán), de München.3 Sin embargo, el Kam-


mergericht (Audiencia Territorial) de Berlín ha afirmado que los
like buttons de Facebook, situados en la página web de una tienda
online, no representan ningún problema desde el punto de vista
de la competencia, incluso en el caso que supongan una infrac-
ción de la normativa de protección de datos.4 Estas afirmaciones
producen extrañeza, teniendo en cuenta que Facebook efectuó su
aparición en el mercado bursátil el 17 de mayo de 2012 con un
valor inicial de 100,000 millones de dólares, y que su modelo de
negocio, al menos desde el punto de vista alemán y europeo, está
basado en una infracción sistemática de la normativa de protec-
ción de datos personales.5
Hasta el momento, la jurisprudencia europea ha sido más rá-
pida que el legislador en lo que afecta a los retos planteados por
Internet. No quedaba —ni queda— otra salida, dado que existen
numerosos conflictos para los cuales el legislador no ha encon-
trado una solución precisa, sin que quepa duda alguna al respec-
to. Con la protección de datos en Internet se repite lo que ya
sucedió con la protección de la personalidad hace 50 años: la
protección de las personas prominentes y figuras públicas en-
contró rápidamente una solución; mientras que la protección del
ciudadano común sigue esperándola. Las actuales propuestas de
solución, ofrecidas por los tribunales en casos concretos, deberían
ser fijadas de forma general y vinculante por el legislador. Mien-
tras el legislador no establezca normas explícitas y practicables,

3 OLG München, MMR, Revista sobre Derecho de Internet y Multimedia,


2012, p. 317; en sentido contrario Weichert, VuR, Revista sobre Derecho de la
Economía y de los Consumidores, 2006, pp. 377 y ss., y Huppertz y Ohrmann,
CR, Revista Computador y Derecho, 2011, pp. 449 y ss.
4 KG Berlin, CR, Revista Computador y Derecho, 2011, pp. 468 y ss.; an-
teriormente y en el mismo sentido LG Berlin, DuD, Revista dedicada a la Pro-
tección y Seguridad de los Datos, 2011, p. 429.
5 Sobre la mercantilización de la esfera privada en general Hess/Schreiner
DuD, Revista dedicada a la Protección y Seguridad de los Datos, 2012, pp. 105
y ss.; desde el punto de vista legal Weichert, NJW, Nuevo Semanario Jurídico,
2001, pp. 1463 y ss.
Weichert / Morte Ferrer 119

podrán seguir estableciéndose y funcionando modelos de negocio


basados en la infracción de la normativa de protección de datos.
Nos encontramos en una fase de rasante desarrollo de la so-
ciedad de la información, a nivel cultural, social y económico,
y se trata de un desarrollo guiado esencialmente por los avances
tecnológicos. En las secciones de sociedad y de economía de la
prensa escrita, se puede leer desde hace ya tiempo que la moneda
en Internet la constituyen los datos de carácter personal.6 La con-
secuencia lógica de esta afirmación es que la captación de esos
datos, si se hace basándose en infracciones de la normativa de
protección de datos, supone un acto de competencia desleal, ade-
más de una infracción de la normativa en materia de competencia.
En esta materia, los tribunales no han tomado las decisiones que
cabría esperar. Tampoco se puede observar que los políticos sean
realmente conscientes de la situación.
En este texto demostraremos, basándonos en el ejemplo de Fa-
cebook, cómo funciona —al menos de momento— un modelo de
negocio basado en la infracción de la normativa de protección
de datos personales. Esta red social demuestra de forma preocu-
pante lo ineficaz que puede resultar nuestro sistema legal cuando
entran en juego influyentes intereses políticos y económicos.
De acuerdo con la información aportada en el prospecto bur-
sátil emitido por Facebook en febrero de 2013, esa empresa fac-
turó en 2011: 3,700 millones de dólares (unos 2,800 millones de
euros) y generó un beneficio de 1,000 millones de dólares (unos
47,000 millones de pesos mexicanos). Ahora bien, 3,150 millones
de dólares (82% de la facturación), se generaron por medio de
publicidad específica. Veintidós millones de los 901,000 millones
de usuarios de Facebook (cerca de 15% de la población mundial)
son alemanes. Según un estudio de la agrupación Bitkom, 32% de
las empresas alemanas utilizan las Facebook-Fanpages7 que son
gratuitas. Con un valor bursátil de 100,000 millones de dólares,

6 Lill et al., “Falsche Fans”, Der Spiegel, núm. 30, 2012, pp. 128 y ss.
7 Kleinz, die Milliarden-Maschine, c’t Revista sobre Técnica Informática,
núm. 12, 2012, p. 82.
120 LA INFRACCIÓN DE LA NORMATIVA: EL CASO FACEBOOK

se puede afirmar, al menos a priori, que el valor de una cuenta de


Facebook es de unos 100 dólares. Cabe recordar que Facebook
entra en competencia directa con Apple, Google y Amazon, cuyos
modelos de negocio se basan en gran parte en la recopilación a
través de la red de perfiles de datos para publicidad específica y en
la posterior comercialización de éstos.8

II. Facebook: notorio infractor

Que la red social Facebook infringe la normativa de protección


de datos ha sido puesto de manifiesto por autores, autoridades de
protección de datos y algunos tribunales, así como por diferentes
medios de comunicación online y offline.9 A continuación apor-
tamos una lista de las principales infracciones, especialmente en
lo que afecta al BDSG (la Ley Federal de Protección de Datos de
Alemania):

• No se recoge el consentimiento del titular de los datos pre-


visto en la Ley, por ejemplo en el caso de transferencias de

8 Bethge et al., “Die fanatischen Vier”, Der Spiegel, núm. 49, 2011, pp. 70
y ss.
9 Konferenz der Datenschutzbeauftragten des Bundes und der Länder
(Conferencia de las Autoridades de Protección de Datos a nivel federal y de los
Länder), 28 y 29 de septiembre de 2011, München, Datenschutz bei Sozialen
Netzwerken jetz verwirklichen; LG Berlin, U. v. 06.03.2012, Az. 16 O 551/10;
al respecto Schwenke, Nutzer dürfen nicht zur Ware werden, [Link], del
13 de marzo de 2012; LG Aschaffenburg, U.v., del 19 de agosto de 2011, Az. 2
HK 54/11, BeckRS 2011, 24110; Bahr, Facebook: Eine datenschutzrechtliche
Analyse, website boosting, del 11 de diciembre de 2010; Big-Brother-Award
2011, FIfF-Kommunikation, núm. 2, 2011, pp. 20 y ss.; Ernst, NJOZ, Revista
Jurídica Online, 2010, 1917, y NJW, Nuevo Semanario Jurídico, 2010, 2989;
Jandt/Roßnagel, ZD, Revista sobre Protección de Datos, núm. 4, 2011, pp. 160
y ss.; Laue, Datenschutz-Berater 6/2011, 11 ff.; Polenz, VuR, Revista sobre De-
recho de la Economía y de los Consumidores, núm. 6, 2012, pp. 207 y ss.;
Roosendaal, Facebook Tracks and Traces Everyone: Like This!, Tilburg Law
School Legal Studies Research Series, núm. 3, 2011; ULD, Soziale Netzwerke:
Wo hört den Spaß auf? Blaue Reihe 7; a.A. Voigt/Alich, NJW, Nuevo Semanario
Jurídico, 2011, 3541.
Weichert / Morte Ferrer 121

datos fuera de Europa, o en la utilización de cookies que no


son necesarias para el servicio prestado (§ 4c. Abs 1 Nr.1
BDSG, artículo 5.3 de la Directiva Europea de Protección
de Datos, 95/46/CE).
• Los consentimientos que se recogen no cumplen los requi-
sitos en materia de protección de datos personales (§ 4a.
BDSG, § 13 Abs. 2, 3 TMG (la Ley de Telemedios de Ale-
mania).
• Las condiciones generales de contratación, es decir, las con-
diciones de uso, contienen cláusulas sorprendentes y lesivas
para el consumidor y por distintos motivos nulas de pleno
derecho (§§ 305 ff. BGB (el Código Civil Alemán).10
• El requisito legal para ejercer los derechos de acceso, recti-
ficación, cancelación y oposición se ve incumplido; en algu-
nos casos es totalmente imposible y en otros se establecen
barreras al mismo (§§ 6, 34, 35 BDSG).
• El deber de eliminación o borrado total de los datos, por
ejemplo en caso de violación de los derechos de la perso-
nalidad, por cancelación de la cuenta o por el transcurso
del tiempo establecido para ello, no se cumple (§ 35 Abs.
2 BDSG)
• Se recogen y procesan datos de terceros sin su consentimien-
to ni base legal para ello (§§ 28, 29 BDSG, §§ 14, 15 TMG).
• En la aplicación del procedimiento biométrico de recono-
cimiento facial no se hacen valer los derechos del sujeto
de la información o titular de los datos (§ 28 abs. 1 Nr. 2
BDSG).11
• Los requisitos de legitimación para el tratamiento de datos
sensibles, como los de salud, no se cumplen (§§ 3 Abs. 9, 4a.
Abs. 3, 28 Abs. 6-9 BDSG).

10 Sobre las nuevas cláusulas de privacidad de Google, Becker/Becker,


MMR, Revista sobre Derecho de Internet y Multimedia, 2012, pp. 351 y ss.
11 HmbBfDI, DuD, Revista dedicada a la Protección y Seguridad de los
Datos, 2011, p. 743; HmBfDI, Verfahren gegen Facebook vorläufig ausgesetz,
PE vom, 7 de junio de 2012.
122 LA INFRACCIÓN DE LA NORMATIVA: EL CASO FACEBOOK

• En la creación de perfiles no se aporta suficiente informa-


ción al usuario y no se ofrece la posibilidad de oponerse al
tratamiento de datos (§ 15 Abs. 3 TMG).
• La utilización de la red social con seudónimos o anónimos
no está permitida, pese a ser posible (§ 13 Abs. 6 TMG).
• No se cumple con la protección de los menores de edad (§§
106 ff. BGB).
• Los procedimientos de pago ofrecidos no cumplen la nor-
mativa de protección de datos personales.
• Los contenidos de las comunicaciones individuales son con-
trolados por motivos de seguridad, lo cual supone una vio-
lación del secreto de las telecomunicaciones (§ 88 TKG) (la
Ley de Telecomunicaciones de Alemania).12
• Las medidas de seguridad, tanto técnicas como organizati-
vas, son insuficientes (§ 9 BDSG mit Anlage).

Facebook demostró que es consciente de estas infracciones


con su salida de la bolsa de valores. En las 20 páginas dedicadas
a los riesgos en el prospecto bursátil se mencionaban los impon-
derables que suponen normativas estrictas de protección de datos.
Ello podría suponer costes incalculables, retrasos en la introduc-
ción de nuevos productos, o comentarios negativos en prensa.13
Cuando se produce una ilegalidad o infracción, los afectados
no pueden estar seguros de obtener aquello a lo que tienen dere-
cho, que se reconozca la ilegalidad y que derive en una sanción.
El caso Facebook es un ejemplo paradigmático, que podría servir
de ejemplo para todas las empresas que quieran conseguir benefi-

12 Menn, [Link] 12.07.2012; Paukner, [Link]


sü[Link], del 13 de julio de 2012; LfDI Rheinland-Pfalz, PE v., del 19 de
julio de 2012.
13 Bernau, Datenschatz, SZ, Süddeutesche Zeitung, núm. 16, del 17 de
mayo de 2012; sobre el riesgo que la protección de datos puede suponer (en este
caso) en la Bolsa Weichert, Illegal und vergoldet, [Link]
weichert/11075-facebooks-umgang-mit-benutzerdaten.
Weichert / Morte Ferrer 123

cios mediante infracciones de la normativa de protección de datos


personales.
Las infracciones en materia de protección de datos son, si se
cometen con el objetivo de enriquecerse, constitutivas de delito
según lo previsto en el § 44 Abs. 1 BDSG. Cabe preguntarse en-
tonces ¿por qué motivo las infracciones en materia de protección
de datos cometidas de manera sistemática como modelo de ne-
gocio no son perseguidas como constitutivas de delito, concreta-
mente de un delito económico?

III. La protección de datos como anacronismo

Facebook nunca ocultó sus intenciones económicas. En con-


traste con otras empresas del ramo de las tecnologías de la infor-
mación con sede en los Estados Unidos, Facebook se abstiene de
negar sus infracciones en materia de protección de datos expo-
niendo razones técnicas o jurídicas. En realidad, se trata de algo
más grande que la mera forma técnica o jurídica; se trata de un
cambio de valores sociales que esta empresa quiere promover,
donde las personas de vanguardia y que siguen el ritmo de las
tecnologías no deberían alegar pequeñeces.

1. Posprivacidad

Uno de los primeros en manifestarse en esta dirección fue el


jefe de Sun Microsystems en 1999, cuando afirmó “You have zero
privacy anyway. Get over it”.14 Ya entonces se podía apreciar que
datos de contenido y de usuarios de Internet valían su peso en oro
para las empresas de servicios en ese ámbito y que, por lo tanto,
no debían ponerse barreras legales a su uso. Así que lo mejor era
mostrar lo económicamente deseable como algo inevitable. En el
credo de Mark Zuckerberg, la protección de datos personales su-

14 “Ya tenéis cero privacidad, olvidad el tema”, Sun on Privacy, 26 de enero


de 1999, en [Link] consulta-
do en noviembre de 2013.
124 LA INFRACCIÓN DE LA NORMATIVA: EL CASO FACEBOOK

pone un anacronismo en el mundo global de Internet desde hace


tiempo. Así, en febrero de 2010, a sus 26 años, Zuckerberg mani-
festaba que las personas se habían “acostumbrado a intercambiar
más informaciones, de manera más abierta, de diferentes formas
y con cada vez más personas”. La oferta de Facebook pretendía
con sus servicios e innovaciones estar a la altura de las circuns-
tancias.15 El concepto que tiene Facebook de la crítica quedó ilus-
trado en palabras de Richard Allan, director para Europa de esta
empresa:

Mark Zuckerberg tiene buen olfato para saber qué servicios querrá
la gente en el futuro. A veces surgen protestas contra los cambios.
Ha habido casos en los que millones de usuarios dijeron respecto a
algunos cambios: por favor retírenlos. Pero hemos visto que, después
de algún tiempo, la mayoría dice: así es mejor.16

Todavía más simple y llamativa es la filosofía de Google:


“Don’t be evil”, o sea “no te enfades” o “no hagas algo malo”.
El equipo de Google explicó este principio de la siguiente forma:
“En Google creemos que más información supone más posibili-
dad de elección, más libertad y, en definitiva, más poder para las
personas”.17 El mensaje de empresas como Google y Facebook
es que ellos son los buenos, hacen cosas buenas y que, especial-
mente a través de su participación en temas de responsabilidad,
honestidad, democracia y transparencia en la sociedad, defienden
los derechos civiles. Ante la grandeza y bondad de esos objetivos,
hay que entender que infracciones contra anacrónicas normativas
nacionales y europeas, son desde el punto de vista de una red de
información global o, lo que para ellos es lo mismo, desde el pun-
to de vista de estas empresas, aceptables e inevitables.

15 Adamek, Die facebook-Falle, 2011, S. 59.


16 Conversación con Lars Reppersgard, en Datenschutz, Hrsg. Schmidt/
Weichert, 2012, S. 259
17 Reppesgaard, Das Google Imperium, 2008, S. 26; cfr. Rieschl, Die Goo-
gle Falle, 2008, S. 16, pp. 19 y ss.
Weichert / Morte Ferrer 125

2. La privacidad moderna

El Tribunal Constitucional alemán y, siguiendo su jurispruden-


cia, los tribunales nacionales y la jurisprudencia europea tienen
otro enfoque sobre este asunto. En la sentencia referente al censo
poblacional emitida en 1984, el Tribunal Constitucional alemán
sentó como consecuencia de la digitalización de nuestras vidas,
un derecho fundamental a la autodeterminación informativa,18 y
en 2008 lo complementó con un derecho fundamental a la priva-
cidad informática, así como el derecho a garantizar la integridad
y confidencialidad de los sistemas informáticos.19 No cabe ale-
gar que se trata de resoluciones constitucionales pertenecientes
a épocas predigitales, más bien, éstas decisiones jurisdiccionales
son consecuencia directa de la revolución de las tecnologías de la
información.
En los Estados Unidos, el hogar de Facebook, Google y com-
pañía, la protección de datos tiene una importancia distinta de la
que disfruta Alemania y la Unión Europea. Valga decir que no
son objeto de este trabajo explicar las razones que han provocado
que la protección de datos, cuyas raíces intelectuales están en los
Estados Unidos, carezca de desarrollo alguno a nivel político y
jurisprudencial desde hace decenas de años. Pese a ello, en ese
país también se tiene un reconocimiento constitucional de la fi-
gura de “reasonable expectations of privacy”.20 Sin embargo, hay
que considerar que las empresas estadounidenses de tecnologías
de la información tienen en su país menos problemas legales en
materia de privacidad que fuera de éste.

18 BVerfG, NJW, Nuevo Semanario Jurídico, 1984, pp. 419 y ss.


19 Ibidem, 2008, pp. 822 y ss.
20 Weichert, RDV, Revista sobre Derecho del Tratamiento de Datos, 2012,
pp. 113 y ss.
126 LA INFRACCIÓN DE LA NORMATIVA: EL CASO FACEBOOK

IV. ¿El código es ley?

Tras el debate sobre el valor material de la privacidad se en-


cuentra una cuestión que se plantea de forma reiterada como con-
secuencia del desarrollo tecnológico: ¿qué valor les corresponde a
las leyes con legitimación democrática? Después de que algunos
políticos descubrieran aterrorizados que algunas leyes, que po-
dríamos calificar de analógicas, no eran apropiadas para el mundo
digital, se apresuraron a afirmar que Internet no era un espacio
sin ley.
A pesar de ello, los políticos no han encontrado una respuesta
a la provocadora afirmación de las empresas de tecnologías de la
información según la cual las normas político-sociales son fijadas
por programas informáticos. En el año 2000, Lawrence Lessig
afirmaba “Code is law”.21 Tras esta breve afirmación se esconde
como tremenda consecuencia que el legislador democrático debe-
ría apartarse en la materia de Internet y que las leyes no se hacen
en los estrechos marcos o jurisdicciones nacionales. Más bien, las
normas son programadas por las empresas de tecnologías de la
información mediante estructuras reguladoras y ratificadas por el
mercado global.
Por lo tanto, el legislador democrático tiene que ajustarse a las
posibilidades tecnológicas existentes. Esto no debe significar en
ningún caso que el desarrollo tecnológico se deje a merced del
mercado y a sus anárquicos efectos, como sucede en la actuali-
dad con Facebook, Google y compañía en materia de protección
de datos. Para estas empresas lo relevante es el comportamiento de
los consumidores, interpretado desde un concepto de bien común
que cabría calificar de predemocrático. Un ejemplo clarificador lo
encontramos en el proceso de votación de los usuarios establecido
por Facebook para sus Terms of Use y Privacy Policies, es decir
para sus normas de tratamiento de datos en forma de condiciones

21 Code is law-On Liberty in Cyberspace, en [Link]


2000/01/[Link]; Weichert, Gesetze, Geld und Gadgets, [Link]
[Link]/vortraege/[Link].
Weichert / Morte Ferrer 127

generales de contratación. Esas condiciones son fijadas de forma


unilateral, presentadas a los usuarios para que las discutan y sean
ratificadas en caso de que no exista un rechazo por parte de la
mayoría de los usuarios.22 En lugar del moderno concepto de de-
mocracia, que supondría un Opt-in colectivo, sólo está previsto
un Opt-out colectivo, aunque en realidad es casi imposible alcan-
zar las cuotas previstas. El verdadero Opt-out sólo es posible me-
diante el comportamiento en el mercado, es decir, por medio de
la decisión de un click que nos traslade a la competencia.23 Con el
procedimiento elegido por Facebook la empresa puede demostrar
que ha consultado sus políticas con sus usuarios. Mientras tanto,
a los especialistas y autoridades de protección de datos que exigen
que se cumpla la normativa vigente se les responde de la siguiente
forma: “¿Qué tiene usted contra Facebook? Todos los usuarios
participan libremente”.

V. La estrategia de comunicación

Facebook es un ejemplo paradigmático de estrategia de comu-


nicación organizacional a corto y mediano plazo en cuanto a sus
infracciones de la normativa de protección de datos. De hecho, re-
produce la estrategia seguida por Google durante el tiempo en que
hubo una gran inquietud respecto a Google Search, Street View y
Analytics. Actualmente, Facebook concentra la atención pública
y mediática, mientras Google sigue cometiendo sus infracciones
sin sufrir sanción alguna. La finalidad de estas estrategias no es
el cumplimiento de la normativa (compliance) sino el beneficio
económico. Sólo de esta forma es comprensible que Facebook
rompiera unas ya muy avanzadas negociaciones con el Grupo Ho-
llzbrink para la compra de la red social Studi VZ, ya que dicha red

22 Sobre el tema Oberbeck, Datenschutz Berater, núms. 7 y 8, 2012, pp.


160 y ss.; ULD e Initiative Europe-v-Facebook, DANA Revista de la Asociación
para la Protección de Datos, núm. 2, 2012, p. 72.
23 Reppesgaard, Das Google Imperium, 2008, pp. 245 y ss.
128 LA INFRACCIÓN DE LA NORMATIVA: EL CASO FACEBOOK

sí estaba obligada a cumplir con la legislación alemana en materia


de protección de datos.24

1. Ignorar

En la fase inicial del conflicto sobre protección de datos perso-


nales, Facebook optó por desaparecer, o mejor dicho, por ignorar
la existencia de ese problema. Esta decisión pudo deberse en parte
a la escasez de personal dedicado y especializado en el tema, que
hacía imposible mantener un nivel de comunicación adecuado
con el resto de partes implicadas. Las reclamaciones de los afec-
tados no recibían respuesta alguna o recibía respuestas basadas
en formatos de respuesta ya establecidos vía correo electrónico.
Las preguntas planteadas por autoridades de protección de datos
también eran ignoradas, mientras no supusieran un riesgo de san-
ción directa.

2. Comunicar

El 19 de agosto de 2011, el Unabhängiges Landeszentrum für


Datenschutz Schleswig-Holstein (ULD), la Autoridad de Protec-
ción de Datos del Land de Schleswig-Holstein, hizo público un
comunicado en el que llegaba a la conclusión que el uso de Fan
Pages y Social Plugins por parte de entidades alemanas era ilegal
y podía tener como consecuencia que:

después del correspondiente trámite de audiencia y administrativo


podía originar amonestaciones para las administraciones públicas,
de acuerdo con lo previsto en el § 42 LDSG SH, y procedimientos de
interdicción para las empresas privadas, según lo previsto en el § 38
Abs. 5 BDSG, así como sanciones económicas.25

24 Facebook kaufte Studi VZ nicht wegen Datenschutz, DANA Revista de la


Asociación para la Protección de Datos, núm. 2, 2012, p. 76.
25 El ULD a los titulares de páginas web: “Facebook-Reichweitenanalyse
abschalten”, DuD Revista dedicada a la Protección y Seguridad de los Datos,
Weichert / Morte Ferrer 129

Este texto originó un intenso debate público, que tuvo como


consecuencia que tres días más tarde Facebook mostrara una pri-
mera reacción y que el 25 de agosto del mismo año emitiera una
primera respuesta al contenido del mencionado comunicado de la
autoridad.26 El 7 de septiembre de 2011, el Policy-Chef de Face-
book visitó en Kiel tanto al ULD como a la Comisión de Justicia e
Interior del Parlamento regional de Schleswig-Holstein, y un mes
más tarde a la Subcomisión de Nuevos Medios del Parlamento
alemán.
Los argumentos presentados fueron que las autoridades alema-
nas de protección de datos no eran competentes, y que la compe-
tencia le corresponde a la autoridad irlandesa, ya que la sede de
la central europea de Facebook está en Dublín. Asimismo, se dijo
que el alcance del análisis de la web que realiza Facebook (el cual
se refiere a sus servicios de análisis, equivalentes, por ejemplo,
a los de Google Analytics), tiene únicamente fines estadísticos,
y es por lo tanto irrelevante en materia de protección de datos
personales. En lo que afecta a los no usuarios de Facebook, las
cookies no se utilizan para desarrollar un registro de personas,
sino sólo “para apoyar la seguridad de la página web”. Los habi-
tantes de Schleswig-Holstein se encontrarían en una “situación
extremadamente complicada” si no pudieran comunicarse con o
a través de Facebook. Por lo tanto, el tratamiento de los datos de
los usuarios de Facebook está legitimado por el consentimiento
por ellos otorgado. Estos argumentos se presentaron mostrando
gran interés y comprensión por la protección de datos y por las
cuestiones planteadas por el ULD; sin embargo, Facebook es una
empresa global y no puede someterse a innumerables normativas
de protección de datos; pero desde luego existe una voluntad de
diálogo sin barrera alguna.

2011, en [Link] el
análisis técnico está disponible (en alemán) en [Link]
de/facebook/kommunikation/[Link].
26 [Link]
Facebook_deutsch.pdf.
130 LA INFRACCIÓN DE LA NORMATIVA: EL CASO FACEBOOK

En noviembre de 2011 Facebook se comprometió a proporcio-


nar al ULD amplia documentación técnica que fue elaborada en
el marco de la auditoría efectuada por la autoridad irlandesa de
protección de datos. Dado que los argumentos presentados por
Facebook no representaban ninguna voluntad de cambio y no re-
futaban las consideraciones jurídicas planteadas, el ULD mantu-
vo su valoración y siguió con el procedimiento iniciado.

3. Remitir

La caravana siguió su camino y la discusión había alcanzado


ya nivel europeo. Después de una reclamación planteada por el
estudiante vienés Max Schrems,27 la autoridad irlandesa de pro-
tección de datos se ocupó de forma intensiva del tema Facebook
y la empresa se limitó a hacer referencia al procedimiento de au-
ditoría en curso. El informe de auditoría emitido en diciembre de
2011 es extremadamente moderado y no realiza ninguna valora-
ción jurídica, limitándose a formular metas a alcanzar en materia
de buenas prácticas.28 Pese a nuevas reclamaciones, el ULD al
día de hoy no ha recibido documentación alguna que permita rea-
lizar una valoración de la situación.29
La Conferencia Alemana de Autoridades de Protección de Da-
tos a nivel federal y regional (Düsseldorfer Kreis) emitió a finales
del 2011 un documento sobre comunidades sociales y envió un
escrito a Facebook que incluía diferentes críticas. La respuesta de
Facebook no asumía compromiso alguno, sino que se remitía a la
auditoría irlandesa y consideraba que podía ser útil realizar una

27 Véase [Link]
28 [Link]
htm; Eiermann, DANA, Revista de la Asociación para la Protección de Datos,
núm. 2, 2012, pp. 53 y ss.; informe de auditoría en [Link]
[Link]/Facebook_Ireland_Audit_Report_Final.pdf.
29 Posteriormente a la elaboración de este trabajo, la autoridad irlandesa de
protección de datos emitió un nuevo informe, que sigue sin entrar en el fondo
de la cuestión. El documento está disponible en [Link]
ments/press/Facebook_Ireland_Audit_Review_Report_21_Sept_2012.pdf.
Weichert / Morte Ferrer 131

visita a Facebook y su equipo en Irlanda. El entonces nombrado


director de Public Policy en Alemania, Gunnar Bender, dedicó el
verano de 2012 a un “Tour de DPA” (Data Protection Authority).

4. Siempre ser amistoso

Facebook, a diferencia de otras grandes empresas en Alema-


nia, no se enfrentó al ULD con amenazas abiertas. Tampoco in-
tentó que se iniciara una vigilancia o control del ULD a nivel
parlamentario, jurídico o de cualquier otro tipo. Puede que esta
actitud estuviera motivada por la agresiva campaña de relaciones
públicas llevada a cabo por el ULD. Otra posible causa puede ser
que el ULD implicara por iniciativa propia al Gobierno y al Parla-
mento y, además, a los ministerios del interior y de presidencia de
Schleswig-Holstein que fueron objeto de procedimientos de con-
trol y de amonestaciones por parte del ULD. Facebook tampoco
recurrió a plantear posibles reclamaciones de daños y perjuicios
por cantidades exorbitantes, como intentaron otras empresas so-
metidas a controles en materia de protección de datos. Facebo-
ok se mantuvo, tanto en el tono como en las formas, servicial y
amistosa, sin proporcionar ninguna información que permitiera
un control jurídico adecuado de la situación.

VI. En ningún caso aportar aclaraciones


jurídicamente vinculantes

La estrategia central de Facebook consiste en evitar una acla-


ración jurídicamente vinculante o, como mínimo, trasladarla a un
futuro lo más lejano posible. La empresa se ha visto favorecida
por el hecho de que la autoridad irlandesa de protección de da-
tos, competente para la sede europea de Facebook, hasta ahora no
ha buscado esa aclaración jurídicamente vinculante. De hecho, el
control de la implementación de la auditoría elaborada en Irlanda
debía haberse llevado a cabo en julio de 2012, y hasta ahora sólo
se han emitido recomendaciones sin que se haya producido san-
132 LA INFRACCIÓN DE LA NORMATIVA: EL CASO FACEBOOK

ción alguna. Según parece, la autoridad irlandesa de protección de


datos no acostumbra imponer sanciones, tradición desarrollada en
Alemania a partir de los años noventa. La autoridad irlandesa de
protección de datos dispone de escasos recursos, tanto en cuanto
al personal como en otros niveles. A la vista de esa situación, la
mera elaboración del informe de auditoría supone una tarea de
proporciones descomunales. Cabe recordar que Irlanda requiere
de los puestos de trabajo y los impuestos que pagan las empre-
sas de tecnologías de la información que se instalaron en ese país,
especialmente debido a las condiciones favorables que les fueron
ofrecidas.
Por lo que respecta al ULD el objetivo era —y sigue siendo—
alcanzar una sentencia judicial. Por ese motivo, el ULD no permi-
tió que ofertas o anuncios sobre posibles nuevas rondas de diálogo
le desviaran del procedimiento planeado. A pesar de ese procedi-
miento, los efectos se van mostrando sólo muy lentamente.

1. Sector público

En el sector público, el ULD, después de las audiencias anun-


ciadas, procedió a emitir las amonestaciones previstas en el § 42
Abs. 2 LDSG SH.30 Después de que las irregularidades no se sub-
sanaran, el ULD contactó a los ministerios competentes como ins-
tancias de control jurídico. Esos ministerios se negaron a efectuar
su labor de control alegando que la situación legal no estaba cla-
ra; cabe mencionar que algunos de esos ministerios habían sido
objeto de amonestaciones por parte del ULD. Como consecuen-
cia de esta situación, el ULD se dirigió al Parlamento regional
como órgano de control parlamentario.31 La Comisión de Interior
y Justicia de ese parlamento fue informada por el Ministerio del
Interior de que los ministerios de presidencia de las diferentes re-

30 Weichert, DuD Revista dedicada a la Protección y Seguridad de los Da-


tos, 2012, p. 6.
31 [Link]
htm.
Weichert / Morte Ferrer 133

giones habían solicitado un dictamen sobre el tema a la Conferen-


cia de Ministros del Interior, mismo que debía ser presentado en
diciembre de 2011. Ese documento, que debía ser preparado por
el Ministerio del Interior de Baviera, seguía sin haber sido pre-
sentado en julio de 2012. Sin disponer del mencionado dictamen,
la Comisión de Interior y Justicia del Parlamento regional consi-
deró que no podía llevar a cabo valoración alguna. Por lo tanto,
la reclamación que el ULD dirigió al Ministerio de Presidencia
y a la Cámara de Industria y Comercio para que presentaran una
demanda declarativa contra el ULD, a efecto de conseguir una acla-
ración rápida de la situación, fue rechazada. El Parlamento y las
instituciones responsables del control, en principio obligados a
cumplir con la legalidad, se negaron por lo tanto a tomar posición
en el tema, permitiendo que se siguieran produciendo infraccio-
nes. De esta forma, las posibilidades de actuaciones legales del
ULD como autoridad de protección de datos quedaban agotadas.

2. Sector privado

Después de nueve procedimientos sobre el uso ilegal de Fan-


Pages de Facebook, en los que estaban implicadas nueve gran-
des empresas, se emitieron tres órdenes de prohibición de acuer-
do con lo previsto en el § 38 Abs. 5 BDSG, contra las cuales se
presentaron en diciembre de 2011 recursos de anulación ante el
Tribunal de lo Contencioso (Verwaltungsbericht) Schleswig. An-
teriormente, parlamentarios del FDP (Partido Liberal Alemán),
tanto a nivel federal como regional habían encargado a los ser-
vicios de sus parlamentos dictámenes que estudiaran la crítica
valoración del ULD.32 Al mismo tiempo, varios parlamentarios
regionales intentaron convencer al ULD para que no tomara las
medidas legales previstas en materia de protección de datos, por
considerar que esas medidas podrían tener efectos negativos a ni-

32 Landtag Schleswig-Holstein, en [Link]


17/umdrucke/2900/[Link], Bundestag, [Link]
[Link]/facebook/material/[Link].
134 LA INFRACCIÓN DE LA NORMATIVA: EL CASO FACEBOOK

vel de competitividad para la economía de la región de Schleswig-


Holstein.33 El ministro del interior del gobierno federal afirmó,
pese a no ser un tema de su competencia, después de una con-
versación con Richard Allan, representante de Facebook, que “la
discusión sobre si la normativa alemana en materia de protección
de datos y telemedios era aplicable a Facebook o no” quedaba
desactivada, después de que Allan declarara que iba a apoyar ini-
ciativas de autorregulación en la red social.34 El presidente de la
Cámara de Industria y Comercio de Schleswig-Holstein, durante
la reunión anual de esa institución, se mostraba molesto con las
iniciativas del ULD para aclarar la situación y tomar las medidas
necesarias.35 La mencionada Cámara publicó un dictamen que ha-
bía encargado sobre el tema, el cual, como los documentos de
igual tipo emitidos por los servicios parlamentarios, exponía los
mismos razonamientos jurídicos que el ULD, pero intentaba rela-
tivizar las consecuencias legales.36
Los procesos en el ámbito de lo contencioso, pese a que las
cuestiones planteadas eran muy claras, permanecieron bloquea-
dos durante meses, en un caso medio año, de forma que al día
de hoy no se ha fijado fecha para el juicio. Como consecuencia,
ha pasado más de un año desde que el ULD tuvo constancia de
la existencia de infracciones en materia de protección de datos,
sin que se haya dado paso alguno en el tribunal de primera ins-
tancia y, por lo tanto, sin que se haya producido cambio alguno
en la situación. Si se tuviera que llegar a la última instancia en el
Tribunal Federal de lo Contencioso (Bundesverwaltungsgericht)
—como cabe esperar, ya que ninguna de las partes en litigio va a
ceder en sus pretensiones— se tardarían años, durante los cuales

33 [Link]
-[Link].
34 [Link]
[Link]
35 [Link]
36 Weichert, DANA, Revista de la Asociación para la Protección de Da-
tos, núm. 1, 2012, pp. 18 y ss. [Link]
20120222-web20 -[Link].
Weichert / Morte Ferrer 135

el modelo de negocio basado en la infracción de la normativa de


protección de datos seguirá funcionando y generando beneficios.
Otros procedimientos disponibles en el ordenamiento jurídico
alemán, como la imposición de multas económicas o una orden de
ejecución inmediata, no van a ser utilizadas por el ULD. La posi-
bilidad de acudir al Juzgado de Primera Instancia (Amtsgericht)
o de iniciar acciones penales queda fuera de las competencias del
ULD, siendo responsabilidad de los mencionados juzgados o de
la Fiscalía, y plantea cuestiones sobre el hecho subjetivo (dolo o
negligencia de los responsables de las Fan-Pages) y desplaza el
tema de la discusión de la legalidad del tratamiento de datos a la
legalidad de la sanción. La orden de ejecución de la resolución
prevista en el § 38 Abs. 5 BDSG, de acuerdo con lo previsto en
el § 80 Abs. 2 Nr.4 VwGO, sería difícil de fundamentar mientras
miles de Fan-Pages sigan funcionando sin que nadie haga nada
al respecto.

VII. Conclusiones

Mientras a nivel social no se produzca una condena al ostra-


cismo, la sombra de la ilegalidad en materia de protección de
datos no supondrá un motivo para dejar de llevar a cabo prácti-
cas beneficiosas desde el punto de vista económico. Hasta ahora
Facebook ha conseguido evitar la mencionada condena. Desde
el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, hasta el al-
calde de Hamburgo, Olaf Scholz,37 los políticos se sitúan bajo el
brillante sol del progresismo y el éxito económico que Facebook
representa. De vez en cuando la imagen de esta red social sufre
debido a las ilegalidades, desfachateces y arbitrariedades que co-
mete, por ejemplo cuando decide desconectar las Fan-Pages de

37 Bürgermeister Scholz für Facebook und gegen Verbraucherdatenschutz,


DANA, Revista de la Asociación para la Protección de Datos, núm. 2, 2012,
p. 79.
136 LA INFRACCIÓN DE LA NORMATIVA: EL CASO FACEBOOK

algunos ayuntamientos,38o cuando anima a algunos “amigos” a


proporcionar los nombres de usuarios que utilizan seudónimos,39
o cuando las direcciones de correo electrónico, propias y ajenas,
de usuarios son modificadas, de forma que muchos correos se
pierden.40 Pero el prestigio sólo se ve reducido mínimamente. El
reconocimiento por parte de políticos, empresas y la administra-
ción se mantiene, en parte por la inmensa cantidad de información
y comunicación ofertada, al menos en apariencia, sin coste alguno
de la que se pueden beneficiar esos grupos. En un Estado de de-
recho, que tiene como uno de sus pilares básicos la autodetermi-
nación informativa, incluso algunas escuelas y cuerpos de segu-
ridad, con funciones pedagógicas y de mantenimiento del orden
respectivamente, olvidan la heteronomía y el incumplimiento de
la ley, mientras parece que la posible utilidad a obtener brilla más
que esos otros conceptos.
Hay motivos para considerar que el modelo de negocio basa-
do en las infracciones de la normativa de protección de datos no
es sostenible. Mientras pueda seguir presumiendo de moderno y
progresista y no lleve la marca de la ilegalidad en la frente, se-
guirá funcionando. Por eso Facebook mantendrá la imagen del
“amigo” mientras pueda. Eso dejará de funcionar cuando la ilega-
lidad quede comprobada (quizás en la última instancia judicial) y
cuando se haga público el daño que Facebook infringe a los valo-
res sociales. En ese momento puede ser que las masas se busquen
otra plataforma de comunicación y que la utilidad económica de
Facebook se quiebre. Google demuestra hasta el día de hoy cómo
se puede evitar la llegada de ese momento por medio de mínimas
concesiones y sin renunciar a las bases del modelo de negocios.

38 Staudinger, Niemandsland, SZ, Süddeutesche Zeitung, del 28 de junio de


2012, p. 10.
39 Kuhn, en [Link]
ymen-facebook-fragt-nutzer-ueber-freunde-aus-1.1406925, Lischka/Reißmann,
en [Link]
[Link].
40 Facebook macht Fehler, c’t, Revista sobre Técnica Informática, núm. 16,
2012, p. 52.
Weichert / Morte Ferrer 137

Es de temer que en el caso de Facebook tampoco se produzca


ninguna depuración.
Por parte de la política en Alemania no cabe esperar ayuda al-
guna. A nivel europeo se está debatiendo desde enero de 2012 un
nuevo Reglamento de Protección de Datos. En ese Reglamento se
plantean reformas que podrían poner fin al modelo de negocios
de Facebook: mecanismos de sanción más rápidos, decisivos y
efectivos para las autoridades de protección de datos, los usua-
rios y sus asociaciones. La Comisión Europea reconoce algo que
la jurisprudencia alemana ha negado hasta ahora, la protección
de datos como instrumento de regulación del mercado. Aparte de
eso, también en Europa el debate social es una condición funda-
mental para conseguir estructuras esenciales a nivel social, jurídi-
co, técnico y organizacional que permitan la puesta en práctica de
la autodeterminación informativa.

1. Actualización (febrero 2013)

Después de que tanto Facebook Inc. (Estados Unidos) como


Facebook Ltd. (Irlanda) se negaran a permitir el uso de pseudó-
nimos en cuentas de su red social, segun lo exige la Ley de Tele-
medios alemana (TMG) y como le solicitó el Unabhängiges Lan-
deszentrum für Datenschutz (ULD), Autoridad de Protección de
datos Schleswig-Holstein con base en reclamaciones planteadas
por personas afectadas, el ULD emitió una orden administrativa
exigiendo a ambas empresas la ejecución inmediata de la orden.
En una declaración Facebook expuso su opinión sobre los pun-
tos esenciales en este tema, que es diametralmente opuesta a la
del ULD y a la de otras autoridades de protección de datos en
Alemania:

• Para el procesamiento de datos de Facebook, el único res-


ponsable es Facebook Ltd. en Irlanda y no la empresa prin-
cipal en Estados Unidos, que únicamente procesa datos por
encargo de su filial.
138 LA INFRACCIÓN DE LA NORMATIVA: EL CASO FACEBOOK

• Facebook Ltd. cumple la legislación irlandesa de protección


de datos que es una implementación completa de la europea
en la materia.
• El punto anterior fue confirmado por la auditoría llevada a
cabo por la autoridad irlandesa de protección de datos y pu-
blicada en septiembre de 2012.
• Lo previsto en el § 13 Abs. 6 TMG no es aplicable a Facebo-
ok, y además infringe normativa europea de rango superior.
• El objetivo de la cultura de Facebook en materia de uso del
nombre verdadero es generar confianza y seguridad.
• Incluso en el caso de que el § 13 Abs. 6 TMG fuera aplica-
ble, el abandonar su política de uso de los nombres verdade-
ros no sería aceptable para Facebook.

La posición del ULD y las órdenes emitidas se pueden resumir


en los siguientes puntos:

• Facebook Inc. y Facebook Ltd. son responsables solidarios


de la política de uso de nombres verdaderos de Facebook
y ambos pueden ser considerados responsables en terminos
legales.
• El ULD es la autoridad responsible del cumplimiento de la
normativa de protección de datos por parte de Facebook en
lo que afecta a los ciudadanos de Schleswig-Holstein.
• Facebook debe cumplir lo previsto en el § 13 Abs. 6 TMG,
que está en línea con lo previsto en la legislación europea
y protege el ejercicio de los derechos fundamentales en ge-
neral y de la libertad de expresión en Internet. El legislador
ha dejado claro que los usuarios de Facebook y de otros
servicios en Internet deben serlo de forma anónima y sin
necesidad de temer consecuencias negativas.
• Permitir usar los servicios de Facebook de forma anónima
es razonable. La obligación de usar nombres verdaderos no
evita el mal uso del servicio para insultos o provocaciones
Weichert / Morte Ferrer 139

y tampoco permite prevenir el robo de identidades. A tal fin


deben tomarse otras precauciones.
• Para garantizar los derechos de los usuarios y la normativa
de protección de datos en general, Facebook debe abando-
nar su política de obligar al uso de los nombres verdaderos.

Thilo Weichert, director del ULD, ha explicado:

Es inaceptable que un portal estadounidense como Facebook viole la


legislación alemana de protección de datos y sin que se pueda pre-
ver un final de esa situación. El objetivo de las órdenes del ULD es
conseguir que de una vez por todas se aclare la situación legal sobre
quién es responsable por las actividades de Facebook y cuáles son las
obligaciones que debe cumplir esta empresa. En realidad ese debería
ser también el interés de la empresa. Esperamos que Facebook trate
este tema de forma profesional y no se limite a intentar dejar pasar
el tiempo. Teniendo en cuenta que Facebook impide a sus usuarios
decidir si quieren ser localizables con su nombre legal, creemos que
nuestra iniciativa es especialmente importante.

El Tribunal Administrativo de Schleswig emitió el 14 de febre-


ro de 2013 dos resoluciones en el proceso abierto por Facebook
Inc. y Facebook Ltd. contra el ULD, en las que decide que la
única filial de Facebook en Europa es Facebook Ltd. en Irlanda y
por lo tanto también en Alemania debería aplicarse el derecho ir-
landés. Las órdenes emitidas por el ULD, ya mencionadas en este
documento, exigiendo el desbloqueo de las cuentas de ciudadanos
de Schleswig-Holstein que habían sido bloqueadas debido a no
haber incluido el nombre verdadero o no haberlo hecho de forma
completa al registrarse, son rechazadas por el Tribunal. Hay que
recordar que la política seguida por Facebook en esta materia es
claramente contraria a lo recogido en el § 13 Abs. 6 TMG. En el
derecho irlandés no existe ninguna regulación expresa sobre uso
en formato anónimo o por medio de pseudónimos en telemedios.
El ULD hace referencia al derecho alemán.
140 LA INFRACCIÓN DE LA NORMATIVA: EL CASO FACEBOOK

De acuerdo con la resolución del Tribunal de Schleswig, el de-


recho aplicable es el irlandés, y no el alemán, pese a que todo
el tráfico de datos de Facebook con la consiguiente elaboración
de perfiles tiene lugar en Estados Unidos. Para el Tribunal, ca-
rece de relevancia que Facebook tenga una filial en Alemania,
Facebook Germany GmbH. También carece de relevancia que la
mayoría de contenidos no sólo sean captados en Alemania, sino
que también son almacenados y tratados por la empresa Akamai.
El director del ULD, Thilo Weichert, comentó sobre las reso-
luciones:

Las resoluciones son desconcertantes y van más allá de lo expuesto


por Facebook en el sentido que el derecho alemán no es aplicable,
porque Facebook Inc. sólo es el encargado del tratamiento de Face-
book Ireland Ltd. Son contradictorias en sí mismas, ya que al mismo
tiempo fundamentan la falta de relevancia jurídica de Facebook Ger-
many porque no trata ningún tipo de datos y afirman que la empresa
en Irlanda es responsable pese a que tampoco trata dato alguno. Las
resoluciones del Tribunal Administrativo de Schleswig tendrían como
consecuencia que una regla del One-stop-shop, como está prevista en
la propuesta de Reglamento Europeo de Protección de Datos, junto
con un elaborado sistema de colaboración entre las autoridades de
protección de datos, no sería necesaria para grandes empresas TIC.
Bastaría con organizar la estructura de la empresa tal como ha hecho
Facebook, declarando responsable a una filial con sede en un país de
la UE con un nivel bajo de protección de datos. Este no era el espíritu
de la legislación de la UE.

Por todo lo expuesto, el ULD recurrirá las resoluciones del


Tribunal Administrativo de Schleswig ante el Tribunal Superior
Administrativo de Schleswig-Holstein.

2. Actualización (noviembre 2013)

El Tribunal de lo Contencioso (Verwaltungsgericht) de Schleswig


emitió sentencia referente al tema que nos ocupa el 9 de octubre.
Weichert / Morte Ferrer 141

La sentencia decide que las empresas y administraciones públicas


de Schleswig-Holstein pueden utilizar los servicios de Facebook.
El ULD ha emitido un comunicado de prensa en el que anuncia
que ha presentado recurso contra la mencionada sentencia, afir-
mando además que piensa agotar todas las instancias posibles
y necesarias, incluyendo al Tribunal Superior de Justicia de la
Unión Europea, ya que el problema planteado y su solución en
un sentido o en otro es esencial para el desarrollo de la normativa
europea de protección de datos.
LA VULNERACIÓN DE DERECHOS FUNDAMENTALES
DE LA PERSONALIDAD ANTE EL USO DE CÁMARAS
OCULTAS EN EL PERIODISMO DE INVESTIGACIÓN

Antonella Renata Alvigini Eizenberg1

Sumario: I. Introducción. II. Delimitación y característi-


cas del reportaje con cámara oculta en el periodismo de
investigación. III. Marco jurídico del periodismo de inves-
tigación: libertad de expresión y derecho a la información.
IV. Derechos fundamentales de la personalidad vulnerados
por el uso de cámaras ocultas. V. Protección jurídica de los
derechos fundamentales de la personalidad frente al uso de
cámaras ocultas. VI. Bibliografía.

I. Introducción

El surgimiento y desarrollo de la denominada sociedad de la in-


formación ha traído como consecuencia el advenimiento de di-
versos aparatos tecnológicos que constituyen una amenaza a los
derechos de los particulares. En especial, nos referimos a aquellos
que por sus características particulares no permiten ser advertidos
ante su uso dando paso a intromisiones en diversos aspectos de la
privacidad de las personas, como son las cámaras ocultas.

1 Licenciada en derecho Cum Laude por la Pontificia Universidad Católica


Madre y Maestra, Santo Domingo, República Dominicana. Se ha desempeñado
como secretaria general de la Academia Dominicana del Derecho. Actualmente
es abogada junior, International Consulting Group (ICG), Santo Domingo, y es
productora del programa de TV “Debate Jurídico”, Coral.
143
144 VULNERACIÓN DE DERECHOS FUNDAMENTALES

En 2012, el Tribunal Constitucional Español declaró ilegítimo


el uso de las cámaras ocultas2 cuando persigue fines periodísticos
por constituir una vulneración a derechos de la personalidad como
son la intimidad y la propia imagen. En República Dominicana,
no son pocos los programas de corte investigativo que suelen
utilizar este tipo de técnicas sin conciencia de las consecuencias
jurídicas que la misma implica, como estudiaremos en adelante.
El periodismo de investigación guarda una estrecha relación
con la libertad de expresión y de información, respondiendo al
derecho a informar y ser informado que posee toda sociedad bajo
la estructura de un Estado social y democrático de derecho, por
cuanto trata de hechos y sucesos de relevancia pública, temas de
interés sometidos al requisito de veracidad y que tiene como fi-
nalidad la búsqueda de verdades que se pretenden mantener ocul-
tas.3 Para cumplir estos objetivos, el periodismo de investigación
recurre a cientos de métodos, entre ellos, la cámara oculta.

II. Delimitación y características del reportaje


con cámara oculta en el periodismo
de investigación

Para los fines que responden al periodismo de investigación,


las cámaras ocultas son aparatos que se adquieren a priori, des-
tacándose el elemento de intencionalidad por parte de quienes las
utilizan, y constituyendo de esta manera un uso premeditado, lejos
de todo posible carácter fortuito. Esto resulta así porque no puede
considerarse fortuita una grabación que lejos de ser inesperada y
casual, resulta estudiada y calculada para su empleo.
La sola situación de que las cámaras sean ocultas, constituye de
por sí una desprotección a los derechos de las personas grabadas

2 STC 12/2012 de 30 de enero de 2012, véase en [Link] constitu


[Link]/HJ/es/Resolucion/Show/22751#complete_resolucion&completa.
3 Díaz Guell, L., Periodismo y periodistas de investigación en España, Ma-
drid, Memoria final para optar por el grado de doctor, Universidad Complutense
de Madrid, 2003.
antonella renata alvigini eizenberg 145

en amplio sentido, resultando como consecuencia de esta circuns-


tancia una falta de conocimiento y consentimiento ante su uso.4
Esa naturalidad con que las personas se desenvuelven cuando no
saben que se encuentran siendo grabadas es uno de los bienes ju-
rídicamente protegidos por el derecho a la privacidad o intimidad.
Bajo la consideración de que el periodismo de investigación se
ocupa de la obtención de hechos que se pretenden mantener ocul-
tos, la cuestión a determinar es si la cámara oculta se corresponde
con el ejercicio del derecho a la libertad de expresión e infor-
mación, que como vimos se encuentra estrechamente relacionada
con el ejercicio periodístico. Asimismo, cabe preguntarse si su
uso podría verse justificado al amparo de esta consideración o no.

III. Marco jurídico del periodismo de investigación:


libertad de expresión y derecho a la información

El derecho de la comunicación tiene como objeto principal la


reglamentación del derecho a obtener y difundir ideas, opiniones
y hechos noticiables. Dentro de este derecho general se distinguen
dos manifestaciones: la libertad de expresión y el derecho a la
información, siendo la primera reducida a opiniones, pensamien-
tos e ideas, y la segunda, a los hechos y noticias; resultando esta
última la más apropiada a utilizar por la vinculación estrecha con
el periodismo de investigación.
El derecho a la información se encuentra consagrado en diver-
sos instrumentos internacionales, y a nivel nacional también es
protegido por la Constitución de la República Dominicana y otras
leyes. Así, el artículo 49 de la carta magna establece que “toda
persona tiene derecho a la información”, otorgando la facultad de
“buscar, investigar y recibir… información de todo tipo, de carác-
ter público, por cualquier medio, canal o vía…”.

4 Macías Castillo, A., “El derecho a la información y el reportaje con cáma-


ra oculta”, Práctica, Derecho de Daños, Madrid, La Ley, núm. 31, octubre de
2005, pp. 5-28.
146 VULNERACIÓN DE DERECHOS FUNDAMENTALES

Esto nos lleva a plantearnos si la utilización de cámaras ocul-


tas a fin de obtener información dentro del contexto del perio-
dismo de investigación podría encontrar o no su justificación al
amparo de este artículo; o bien, hasta qué grado se encuentra o
no dentro de lo permisible. Entendemos entonces que esos me-
dios, canales o vías que establece este instrumento jurídico para
el ejercicio de este derecho deben ser aquellos que mediante su
utilización no vulneren otros igualmente reconocidos y protegi-
dos por esta norma, por lo que la cámara oculta no encuentra
amparo en el mismo.
Una vez establecido lo anterior, conviene analizar cuáles son
aquellos derechos que se ven potencialmente vulnerados ante la
utilización de esta técnica y, en su caso, cuál es la protección jurí-
dica que el marco legal dominicano ofrece.

IV. Derechos fundamentales de la personalidad


vulnerados por el uso de cámaras ocultas

El primer derecho que se encuentra vulnerado ante la utiliza-


ción de este tipo de técnicas es el de la intimidad o vida privada,
ampliamente reconocido por la Constitución de la República Do-
minicana y el cual constituye “ese sector personal reservado a fin
de hacer inaccesible al público, sin la voluntad del interesado, eso
que constituye lo esencial de la personalidad”.5 Existe vulnera-
ción cuando se produce una intromisión irracional en el ámbito
reservado de las personas, así como cuando son divulgados he-
chos privados sin que medie consentimiento o aceptación clara
de su titular.6
El derecho a la intimidad ha sufrido una transformación a lo
largo del tiempo: lo que antes no se protegía como parte de este
ámbito hoy sí goza de protección jurídica. De este desarrollo na-
ció el derecho a la autodeterminación informativa, el cual consti-

5 Morales Prats, F., La tutela penal de la intimidad: privacy e informática,


Barcelona, Editora Destino, 1984.
6 Corte Constitucional Colombiana T-437 de 2004.
antonella renata alvigini eizenberg 147

tuye esa facultad del individuo de poder tomar decisiones por sí


mismo cuándo y dentro de qué límites procede la revelación de
situaciones referentes a la vida privada.7 La Constitución protege
este derecho al referirse a los términos de finalidad, destino y uso,
estableciendo que el tratamiento de lo grabado, para el caso, debe
ser conforme a los principios de lealtad, seguridad y finalidad, los
cuales se vulneran al momento del uso de una cámara oculta.
Por otra parte, el derecho a la propia imagen como prerrogati-
va complementaria y anexa al derecho a la intimidad protege el
aspecto físico de la persona y garantiza su no reproducción por
cualquier medio o soporte tecnológico. Este derecho se ve vul-
nerado desde el mismo momento de la captación, reproducción y
difusión de las imágenes obtenidas sin conocimiento y, por tanto,
sin consentimiento.
El espacio privado es otro derecho vulnerado ante el uso de
una cámara oculta, lo cual trae a colación un importante debate
entre el espacio público y el espacio privado en que se lleva a
cabo la grabación, ya que esto podría ofrecer una determinación
concluyente si se toma en cuenta la voluntad de la persona que se
ve grabada. Este debate no posee una regla exacta para determinar
cuándo nos encontramos frente a uno u otro, por lo que nos adhe-
rimos a la postura “finalista y no meramente literal” establecida
por la jurisprudencia, con la cual habría que tomar en cuenta las
actividades que normalmente se desarrollan en cada uno y no el
poder de acceso que posea.8
Finalmente el secreto de las comunicaciones protege la impe-
netrabilidad de las mismas por parte de terceros y cubre también
la libertad de comunicación. Vale la pena destacar de este caso
que aun cuando la comunicación no se efectúe a distancia, la mis-
ma se encuentra protegida porque se encuentra unida al concepto

7 Rosario García, N., La protección de datos personales, República Domini-


cana, Memoria final para optar por el título de licenciado en derecho, PUCMM,
2009.
8 Boix Reig, J. y Jareño Leal, A., La protección jurídica de la intimidad,
Madrid, Editora IUSTEL, 2010.
148 VULNERACIÓN DE DERECHOS FUNDAMENTALES

de secreto y, a su vez, al resguardo de las palabras pronunciadas de


manera confidencial por una persona.

V. Protección jurídica de los derechos fundamentales


de la personalidad frente al uso
de cámaras ocultas

La legislación dominicana protege en diversos instrumentos


los derechos de la personalidad estudiados anteriormente. De esta
forma, la Constitución reconoce y protege, como vimos, el dere-
cho a la intimidad y honor personal, garantizando el respeto y la
injerencia en la vida privada y familiar, así como el buen nombre
y la propia imagen.
En cuanto al derecho a la intimidad e imagen, podemos aludir
a la protección penal reconocida. Así, el artículo 337 del Código
Penal castiga a quienes por medio de la captación, grabación o
trasmisión, sin el consentimiento de su autor, obtengan palabras
pronunciadas de manera confidencial o privada, y las imágenes de
una persona que se encuentra en un lugar privado.
La importancia de detenernos en el estudio de este artículo ra-
dica en la tipificación o no de un ilícito penal en el supuesto en que
se utilicen cámaras ocultas. Así, en el entendido de la grabación,
captura o difusión de las imágenes, su penalización se condiciona
a que se haya producido en un ámbito privado; por el contrario, en
un espacio público no cabría condena penal, sin perjuicio de una
posible reparación en daños y perjuicios. En contra: para el caso
de las palabras pronunciadas, se penaliza la captación, grabación
y transmisión independientemente de si fueron dichas en espa-
cio público o privado, estableciendo como única condicionante la
manera privada o confidencial de las mismas.
A su vez, el artículo 337-1 del Código Penal de la República
Dominicana sanciona a quien conserve, lleve o deje llevar a co-
nocimiento del público o de un tercero, de cualquier manera que
sea, toda grabación o documento obtenido con ayuda de los actos
antonella renata alvigini eizenberg 149

anteriormente mencionados.9 Mientras que el artículo 338 castiga


el montaje realizado con las palabras o la imagen de una persona
sin su conocimiento con prisión de uno a dos años y multa de
cien mil pesos. De esta manera, los montajes realizados para fines
de cámaras ocultas también constituyen atentados al honor y a la
vida privada de las personas.
Por otro lado la Ley 53-07 de Crímenes y Delitos de Alta Tec-
nología establece penas para quienes usen, sin causa legítima o
autorización, dispositivos que puedan servir para realizar ope-
raciones que atenten contra la privacidad en cualquiera de sus
formas. De esto vale destacar que la utilización de un dispositivo,
como son las cámaras ocultas, puede constituir, como así lo sos-
tenemos, un delito de alta tecnología; a su vez, llama la atención
el tipo penal abierto que esta Ley consagra tanto al establecer un
llamado “uso” como al proteger la “privacidad en cualquiera de
sus formas”.
Lo interesante de esta normativa es la apertura que evidente-
mente otorga a la problemática que presentamos, ya que no con-
diciona la violación del derecho a la vida privada a la existencia
de elementos como el espacio público o privado, contrario a la
normativa penal, permitiendo que se engloben en este supuesto
posibilidades ilimitadas frente a las nuevas tecnologías de la in-
formación.
Independientemente de la protección penal que se otorga en la
legislación dominicana, es importante referirse a que estos aten-
tados pueden derivar en daños que sean resarcidos por la vía ci-
vil mediante una acción en daños y perjuicios. Lo imprescindible
será, entonces, la existencia de un daño que se derive del uso de
este tipo de herramientas.
Por último, la Ley 137-11 establece la acción de amparo, la
cual a su vez se encuentra consagrada por la Constitución y que

9 Los atentados de los artículos 337 y 337-1 se castigan con prisión de seis
meses a un año y multa de 25,000 a 50,000 pesos. Código Penal de la República
Dominicana, modificado por la Ley No. 24-97 del 27 de enero de 1997.
150 VULNERACIÓN DE DERECHOS FUNDAMENTALES

garantiza a toda persona para reclamar ante los tribunales la pro-


tección de sus derechos fundamentales vulnerados.
La libertad de expresión y el derecho a la información no son
derechos absolutos, sino que encuentran sus límites en otros de-
rechos también reconocidos por instrumentos legales nacionales
e internacionales, en particular para el caso de las cámaras ocul-
tas con los derechos a la intimidad, el honor, la imagen, la voz
y la autodeterminación informativa; tampoco justifican un uso
abusivo porque definitivamente que el fin no siempre justifica
los medios.
La protección de estos derechos, y dependiendo de la gravedad
de la amenaza, puede recaer en el plano de la responsabilidad civil
o responsabilidad penal, independientemente de la tutela por vía
de amparo que nuestra normativa prevé.
Es de nuestra consideración que con la utilización de cámaras
ocultas para lograr los fines que se propone el periodismo de in-
vestigación, se viola el derecho a la identidad de las personas en
su sentido más amplio, ya que produce más que un bien, un daño,
cuando por el ejercicio de reclamar un derecho, se vulneran prin-
cipios y derechos fundamentales sin atender a las consecuencias
negativas.

VI. Bibliografía

Boix Reig, J. y Jareño Leal, A., La protección jurídica de la


intimidad, Madrid, Editora IUSTEL, 2010.
Díaz Guell, L., Periodismo y periodistas de investigación en Es-
paña, Madrid, Universidad Complutense de Madrid, Memoria
final para optar por el grado de doctor, 2003.
Macías Castillo, A., “El derecho a la información y el reportaje
con cámara oculta”, Práctica, Derecho de Daños, Madrid, La
Ley, núm. 31, octubre de 2005.
Morales Prats, F., La tutela penal de la intimidad: privacy e
informática, Barcelona, Editora Destino, 1984.
antonella renata alvigini eizenberg 151

Novoa Monreal, E., Derecho a la vida privada y libertad de


información. Un conflicto de derechos, México, Siglo XXI
Editores, 1979.
Rosario García, N., La protección de datos personales, Repú-
blica Dominicana, PUCMM, Memoria final para optar por el
título de licenciado en derecho, 2009.
LA COBERTURA DE LA PRENSA EN TORNO
A TARIFAS DE AGUA EN UNA DEMARCACIÓN
CON BAJA DISPONIBILIDAD PER CÁPITA

Javier Carrión Guillén1


María de Lourdes Morales Flores2
Jorge Hernández Valdés3
Cruz García Lirios4

Sumario: I. Introducción. II. Disponibilidad hídrica. III. Con-


flictos derivados de la disponibilidad hídrica. IV. Teorías de
sistemas tecnológicos, informacionales y comunicacionales.
V. Método. VI. Resultados. VII. Discusión. VIII. Anexo.
IX. Referencias.

I. Introducción

Los estudios de la sustentabilidad hídrica han establecido rela-


ciones significativas entre las situaciones de escasez y almacena-
miento del agua. Tal relación ha sido matizada por la cobertura
de los medios impresos respecto a la problemática en referencia
al sistema de creencias de abundancia o escasez de agua. Las
investigaciones sobre el tema han demostrado que las creencias

1 Doctor en administración por la UNAM y profesor en la Escuela Nacional


de Trabajo Social; investigador SNI nivel 1.
2 Doctora en educación por la UAP, profesora en la Escuela Nacional de Tra-
bajo Social de la UNAM y en la Universidad Autónoma del Estado de México,
Unidad Huehuetoca.
3 Doctor en ciencias políticas por la UNAM y profesor en la Escuela Nacio-
nal de Trabajo Social en la misma universidad.
4 Doctor en sicología por la UNAM y profesor en la Universidad Autónoma
del Estado de México, Unidad Huehuetoca.
153
154 cobertura de prensa en torno a tarifas de agua

antropocéntricas relativas a la abundancia de agua propician el


derroche del recurso. En contraste, la información alusiva a la
escasez ha incidido en las creencias ecocéntricas determinantes
del cuidado del agua.
Es cierto que la situación de escasez influye en las percepcio-
nes, decisiones y acciones de consumo, pero entre los hechos de
desabasto y fugas, los medios de comunicación parecen sesgar las
situaciones hasta un punto tal que la información pudiera influir
en el sistema de creencias de los usuarios del servicio público.
Una noticia sobre el deterioro de la red de abastecimiento podría
influir en el almacenamiento indiscriminado de agua y, eventual-
mente, en los conflictos por el incremento de tarifas y el acapa-
ramiento.
Por ello, una revisión sistemática y retrospectiva de la cober-
tura de los medios de comunicación respecto a las fugas de agua,
podría incentivar la discusión respecto a su incidencia en las
creencias de los usuarios de la red pública hídrica. Tal investiga-
ción sería preliminar si se pretende explicar la acción organizada
de los usuarios respecto a la variabilidad de la disponibilidad de
agua en una demarcación.
El poder de los medios de comunicación sobre la opinión pú-
blica los hace elegibles como instrumentos por excelencia de legi-
timación de las políticas públicas. En este sentido, las problemá-
ticas hídricas han sido trastocadas por el poder mediático puesto
que los niveles de disponibilidad, abasto, higiene y consumo re-
lativos a la escasez de agua, corrupción e ineficiencia del servicio
público, han sido transformados por los medios de comunicación
en noticias, comentarios, reportajes o anuncios sesgados. Entre
las políticas ambientales y las necesidades de los usuarios, los
medios de comunicación cobran una relevancia especial. La me-
diatización de la naturaleza define la discusión pública relativa a
inversiones, tarifas, sanciones o subsidios.
El impacto de los noticieros de televisión, las emisiones in-
formativas de radio y las primeras planas de los diarios incide
directa y significativamente sobre la opinión y la acción públicas.
Carrión / Morales / Hernández / García 155

En la medida en que los medios de comunicación contextualizan,


enmarcan e intensifican las imágenes de los hechos, acceden a la
posibilidad de sesgar y manipular a sus audiencias y públicos. En
este sentido, es menester estudiar el efecto de la mediatización
de las situaciones hídricas para delinear el futuro de las políticas
ambientales relativas al servicio de agua potable, alcantarillado y
abasto público.
Las políticas públicas orientadas al abastecimiento de agua son
hechos que por su relevancia social han sido difundidos mediáti-
camente. En este sentido, las relaciones entre instituciones, usua-
rios y medios de comunicación forman una agenda pública en la
que los temas sustanciales son procesados racional o emocional-
mente. El enfoque racional implica la discusión de temas como la
escasez, las sequías, el desabasto, el consumo, el ahorro o el reci-
claje del agua. A menudo, las instituciones y los medios de comu-
nicación proporcionan datos que activan la discusión de los temas
por parte de la ciudadanía. Se trata de información circundante
en la que las instituciones encargadas de la red pública de agua y
los medios de comunicación tratan de informar a la opinión púbi-
ca al mismo tiempo que deliberada o inusitadamente influyen en
las opiniones ciudadanas respecto a temas de gran trascendencia:
escasez, desabasto y, en forma más reciente, conflictos entre auto-
ridades y usuarios por el incremento de las tarifas.
Los medios de comunicación, al reducir o maximizar la infor-
mación, pueden sesgar los hechos deliberadamente para incidir en
la opinión pública. En el caso de la prensa, ésta ha establecido una
agenda pública mediante la difusión de hechos, datos y procesos
que incidieron en la opinión pública a favor de un sistema tarifa-
rio universal en el Distrito Federal de México.
Sin embargo, a nivel local, los diarios de circulación nacional
mostraron la ineficiencia de las autoridades del gobierno del DF al
momento de cobrar las tarifas e incluso aumentar el costo del su-
ministro de agua. En otras palabras, los medios de comunicación
impresa incentivaron conflictos entre usuarios y autoridades res-
pecto a la condonación de deudas en la demarcación de influencia
156 cobertura de prensa en torno a tarifas de agua

del partido en el poder y el aumento de las tarifas en las zonas de


influencia del partido opositor.
La cobertura periodística de las condonaciones de deudas por
el servicio hídrico, el encuadre de la ineficiencia gubernamental
y la percepción de injusticia por parte de los colonos podrían de-
rivar en un ambiente de indefensión aprendida en la que las ac-
ciones gubernamentales y ciudadanas orientadas a preservar la
disponibilidad de agua son reducidas a hechos aislados y depen-
dientes del sistema tarifario de consumo.
Estado, medios de comunicación y opinión pública configu-
ran sistemas sociopolíticos de información, los cuales pueden ser
discernibles a partir de la formación de actitudes. Los estudios
sicológicos que estudian la relación entre los sistemas políticos,
mediáticos y sociales plantean que la televisión, radio y prensa
influyen en los programas públicos a través de la opinión ciu-
dadana. En tal sentido, la sociedad fungiría como intermediaria:
mediadora o moderadora de la difusión de los hechos políticos.
La diferencia existente entre una u otra función estriba en la cons-
trucción de actitudes hacia el sistema político.
Si la ciudadanía opina que existe un equilibrio entre el poder
político y el poder mediático, asistimos a un fenómeno de mode-
ración en el que interactúan dos factores, uno mediático y otro
político, para explicar la emergencia de movilizaciones sociales.
En contraste, si la opinión pública considera que existe una hege-
monía entre uno u otro poder, sea mediático o político, entonces
se trata de un fenómeno de mediación en el que la opinión ciuda-
dana regula el flujo de información para equilibrar la disparidad
de poderes.
Ambos fenómenos, moderación y mediación, ubican a la ciu-
dadanía en una fase intermedia en la que las agendas mediáticas
parecen influir en las agendas políticas. Es decir, los temas de
difusión en la televisión, radio y prensa, a pesar de su diversi-
dad y diferenciación, inciden en la construcción de consensos al
momento de priorizar las problemáticas, atender las demandas y
programar las estrategias de intervención del Estado.
Carrión / Morales / Hernández / García 157

La moderación de la opinión pública supone un sistema so-


ciopolítico en el que la participación ciudadana desequilibra los
poderes fácticos para someterlos al escrutinio y las iniciativas ciu-
dadanas. Por el contrario, la mediación de la ciudadanía en torno
a la influencia de los medios sobre los sistemas políticos, supone
un sistema antidemocrático en el que priva la ingobernabilidad.
Debido a que la moderación de la opinión pública en las dis-
crepancias mediáticas y políticas parece que es el preámbulo de
la democracia participativa, es menester discutir el proceso en el
cual los medios de comunicación inciden en la opinión pública y
ésta en las agendas políticas.
En ciudades sustentables, el servicio de agua potable incluye
sistema de tarifas ajustadas a la disponibilidad y el consumo per
cápita. Sin embargo, en el caso del Distrito Federal, los subsi-
dios son parte fundamental para el abastecimiento de colonias en
las que la red pública redistribuye intermitentemente los recursos
hídricos. En la capital mexicana, los subsidios, sanciones, condo-
naciones, ajustes y estímulos al ser una atribución de las autori-
dades delegacionales, generan cuestionamientos por parte de la
opinión pública y son un tema central en la agenda de la prensa de
circulación nacional. Se trata de una situación controversial en la
que los actores institucionales, políticos y ciudadanos participan
activamente en la discusión sobre el debido proceso del subsidio
como un tema central de la agenda pública, política, ciudadana y
mediática.
Si la heterogeneidad de tales agendas es exacerbada por la co-
bertura de los medios impresos, entonces será posible observar un
estilo sistemático de encuadre en el que los periódicos de circula-
ción nacional enfatizan el aumento o la disminución del servicio
de agua potable como un discurso de verosimilitud constante en
los actores políticos, institucionales y ciudadanos. A medida que
la prensa informa sobre los ajustes a las tarifas, estaría constru-
yendo un estilo informativo en el que justifica la indignación y
morosidad de los usuarios frente a un sistema de cobro deficiente
y un servicio intermitente. O bien, los periódicos mostrarían su
158 cobertura de prensa en torno a tarifas de agua

apoyo al incremento o disminución del cobro por volumen pres-


tablecido. En este sentido, la cobertura de los periódicos estaría
permeada de desencuentros entre autoridades y usuarios.
No obstante que un sistema sustentable se construye a partir
de tarifas que reflejan el equilibrio entre disponibilidad y consu-
mo, el sistema de cobro en el Distrito Federal parece buscar el
equilibrio entre las agendas políticas, ciudadanas y mediáticas.
En este proceso, los estilos de información de la prensa resultan
fundamentales ya que un mayor énfasis en el aumento de las ta-
rifas, implicaría un incremento de conflictos entre autoridades y
usuarios. Por ello, la agenda pública se construye considerando
la oferta y la demanda del servicio de agua potable, ya no desde
su dimensión hídrica, sino desde su dimensión mediática. En tal
sentido, el encuadre de la prensa resulta fundamental para expli-
car la influencia de los editoriales sobre la opinión pública y las
declaraciones de los funcionarios responsables de regularizar la
red de abastecimiento público. En otras palabras, los estilos de las
notas periodísticas parecen incentivar un equilibrio de declaracio-
nes de los actores implicados más que un desequilibrio que impli-
que la renuncia de alguna autoridad o la movilización ciudadana
en torno a la regularización del servicio, la calidad del agua o
la prevención de enfermedades hidro-transmitidas. Se trata de un
escenario en el que la prensa no busca establecer su agenda, más
bien su objetivo parece estar orientado a la inconmensurabilidad
de la problemática y la relativización de propuestas.
El desabasto de agua en las demarcaciones con baja disponibi-
lidad hídrica, crecimiento poblacional, densidad residencial e in-
dustrialización configuran un escenario de escasez y desabasto a
partir de los cuales se generan conflictos indicados por desacuer-
dos, confrontaciones verbales y físicas, boicots a la red de sumi-
nistro, secuestros de pipas, cierres de avenidas para manifestacio-
nes y mítines en torno a la demanda de abasto regular de agua. En
tal escenario, la cobertura de la prensa resulta fundamental para
explicar el establecimiento de una agenda en materia de derecho
al servicio equitativo de agua y la modificación o actualización
Carrión / Morales / Hernández / García 159

de políticas públicas a partir de la evaluación que de ellas hace la


ciudadanía en tanto usuarios de los servicios públicos.
El análisis del encuadre de los medios de comunicación, prin-
cipalmente los medios impresos es fundamental para esclarecer
los temas prevalecientes y su inserción en la agenda ciudadana,
política y local de la demarcación en la que circunda la infor-
mación relativa al desabasto, las acciones gubernamentales y las
movilizaciones ciudadanas correspondientes.
A partir de la teoría el establecimiento de la agenda y los estu-
dios relativos al encuadre de los medios de comunicación, se han
evidenciado dos lógicas: la verosimilitud y la verificabilidad.

• La primera consiste en difundir la cobertura de los hechos


a partir de responsabilizar al Estado por la calidad de sus
servicios públicos en detrimento de la calidad de vida de la
ciudadanía. O bien, responsabilizar a la ciudadanía por el
derroche de agua en detrimento de las zonas vulnerables,
marginadas o excluidas del servicio público.
• La segunda lógica de verificabilidad opera bajo el encuadre
de los hechos de un modo tal que los lectores pueden re-
copilar la información para emitir un juicio racional con la
información reportada por los periódicos.

Los estudios de la cobertura periodística en torno a la situación


hídrica-política en Iztapalapa han establecido relaciones directas y
significativas entre el desabasto y los conflictos entre autoridades
y usuarios de la red pública de agua. Sainz y Becerra5 realizaron
un estudio descriptivo sobre el contenido de las notas de periódi-
cos y encontraron una tendencia creciente de las movilizaciones
ciudadanas. Los usuarios pasaron de manifestaciones verbales a
confrontaciones directas con las autoridades por el cierre de ave-

5 Sainz, J. y Becerra, M., “Los conflictos por agua en México: avances de


investigación”, Gaceta del Instituto Nacional de Ecología, núm. 67, 2003, pp.
61-68.
160 cobertura de prensa en torno a tarifas de agua

nidas como medida de presión para el abastecimiento regular de


agua. Al respecto, mediante un modelo de regresión, Becerra,
Sainz y Muñoz6 encontraron una relación directa, negativa y sig-
nificativa entre la demanda de agua y el incremento de las tarifas.
En materia de políticas públicas, el sistema de cobro, principal
estrategia e instrumento gubernamental para la sustentabilidad de
la demarcación, propició un aumento de las movilizaciones por
el abastecimiento regular de agua, según la prensa de circulación
nacional. Por su parte, García-Lirios7 analizó las notas de los dia-
rios de circulación nacional respecto a la participación ciudadana
en materia de abastecimiento de agua en Iztapalapa. Encontró una
tendencia de la prensa a enmarcar las acciones ciudadanas como
inexorables a las acciones gubernamentales.
Es decir, la prensa enmarcó a los usuarios del servicio de agua
potable como violentos, ya que sus acciones obedecían más al
acaparamiento y comercialización de agua que a sus necesida-
des personales. Por último, García-Lirios8 en un estudio llevado
a cabo con editoriales, columnas y reportajes de la prensa escrita
en la misma demarcación, encontró indicadores de exclusión so-
cial en torno al servicio de agua. La cobertura de los periódicos
sobre el secuestro de pipas y el acaparamiento de agua fueron
considerados indicadores de segregación social de los recursos y
servicios hídricos.
En síntesis, los estudios sobre el desabasto de agua han eviden-
ciado la emergencia de conflictos entre autoridades y ciudadanía
a medida que la escasez se intensifica. El estudio de los conflic-
tos hídricos puede llevarse a cabo a partir del análisis sistemático
de editoriales, columnas y reportajes relativos al desabasto, las

6 Becerra, M. et al., “Los conflictos por agua en México. Diagnóstico y aná-


lisis”, Gestión y Política Pública, núm. 15 (1), 2006, pp. 111-143.
7 García-Lirios, C., “Estilos de vida en torno a las problemáticas hídricas”,
en Velasco, A. (coord.), Estudios sobre vivienda y espacio urbano en los centros
históricos, Morelia, UMSH, 2011, pp. 229-244.
8 García-Lirios, C., “Mediatización de la participación hídrica en Iztapala-
pa”, en Pihedraita, J. (coord.), Gestión social para el desarrollo humano, Bogo-
tá, UCMC, 2011, pp. 521-547.
Carrión / Morales / Hernández / García 161

acciones de las autoridades y las movilizaciones ciudadanas. Tal


estudio permitirá iniciar la exploración de las relaciones existen-
tes entre cuatro actores implicados en las problemáticas hídricas:
la industria (mercadocracia), las autoridades, los usuarios y la
prensa.

II. Disponibilidad hídrica

La problemática del agua en el mundo está interconectada cli-


mática y económicamente. El 97.5% es salada, 2.24% es dulce y
solo 1% está disponible en ríos, lagos y acuíferos para el consumo
humano. 113,000 km3 de agua se precipitan anualmente. En el
mundo, 7,100 km3 se evapora, 42,000 km3 regresa a los océa-
nos y se filtra a los acuíferos. Anualmente, el 70%, entre 9,000 y
14,000 km3, mantienen los ecosistemas y sólo 4,200 km3 (30%),
está disponible para irrigación, industria (23%) y uso domésti-
co (8%). 23.8 millones de km3 de agua se encuentra congelada,
74,200 km3 se evapora, 119,000 km3 se precipita en los conti-
nentes, 458,000 km3 se precipita en el mar, 502,800 km3 se eva-
pora de los océanos, 10.4 millones de km3 están depositados en
acuíferos, 900,900 km3 se encuentran disponible en lagos, 1,350
millones están depositados en los océanos.9 Anualmente, en los
océanos (que contienen 1,350 millones de km3), el ciclo hidroló-
gico implica la evaporación de 502,800 km3 de agua, de los cuales
458,000 km3 regresan en precipitaciones, 42,600 km3 regresan en
derrames superficiales y 2,200 km3 en derrames subterráneos. En
los continentes (que contienen 23,800,000 km3 de agua en hielo
y nieve, 10’400,000 km3 en acuíferos y 901,000 en lagos y ríos),
119,000 km3 de agua se precipitan y 74,200 km3 se evaporan al
año. La disponibilidad del recurso ha disminuido paulatinamente.
En 1950 sólo el continente asiático tenía una baja disponibilidad
y para 2025 esta escasez se extenderá a los cinco continentes.
El desequilibrio entre la explotación (se estiman 4,600 km3) del

9 United Nations Water, Water Security & the Global Water Agenda, On-
tario, United Nations University, 2013, pp. 13-18.
162 cobertura de prensa en torno a tarifas de agua

recurso y su recarga natural afectará su disponibilidad para el con-


sumo (2,400 km3 aproximadamente) en la agricultura, la industria
y las actividades domésticas.10
México es el undécimo país con más población (101.7 millo-
nes de personas), con una densidad de 52 personas por km2 en
promedio; una población menor de 15 años, que es el 33%, la
cual contrasta con el 5% que son mayores de 60 años, el 74%
vive en zonas urbanas y su ingreso per cápita al año es de 8,790
dólares norteamericanos trabajando 40 horas a la semana. Ade-
más, su población crece anualmente a un ritmo de 2.1 millones y
se espera que en 2050 aumente 48%, estimando su población en
131.7 para el 2030. El 27.7% de la población infantil mexicana es
extremadamente pobre y está concentrada en cuatro millones en
el Estado de México, los cuales contrastan con los ocho millones
de personas entre 15 y 64 años. Ambos grupos coexisten en la
zona con mayor densidad poblacional aproximada de 12’472,648
de habitantes.11
Más de 11 kilómetros cúbicos anuales han sido concesionados
en la zona del centro occidente; el 53% se extrae de acuíferos y el
47% de lagos, ríos y manantiales. El 82% está destinado a la agri-
cultura, el 15% al abastecimiento público y el 3% a la industria.
La zona de mayor industrialización y comercio ha sido clasificada
con un índice de disponibilidad extremadamente baja con menos
de 1,000 metros cúbicos por habitante al año. Respecto a las zo-
nas centro y norte del país, donde el crecimiento económico es
significativo, la disponibilidad del recurso está clasificada como
muy baja con 1,000 a 2,000 metros cúbicos por habitante al año.
Sólo el sureste de México, que ha tenido un crecimiento econó-
mico poco significativo, ha sido clasificado con una alta disponi-
bilidad de 10,000 metros cúbicos por persona al año. Las zonas

10 United Nations Habitad, Sick water? The Central Role of wastewater


management in sustainable. A Rapid Response Assessment, Birkiland, UN-
Habitad, 2010, pp. 16-29.
11 Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática, Mujeres y
hombres en México, México, Inegi, 2010, pp. 3-24.
Carrión / Morales / Hernández / García 163

norte, centro y noreste, que contribuyen con el 85% del Producto


Interno Bruto (PIB) y tienen el 77% de la población, sólo cuen-
tan con el 32% de la disponibilidad de agua, aproximadamente
1,874 metros cúbicos por habitante al año. En contraste, la zona
sureste que contribuye con 15% del PIB y concentra el 23% de la
población, tiene una alta disponibilidad del 66% de los recursos
hidrológicos, aproximadamente 13,759 metros cúbicos por per-
sona anuales. De este modo, el promedio de disponibilidad de
agua nacional es de 4,573 metros cúbicos por individuo al año. Se
estima que el 28% del agua disponible es consumida por el 77%
de la población que contribuye con 84% del PIB y, en contraste, el
72% del agua disponible es consumida por el 23% de la población
que contribuye con el 16% del PIB.12
La población de la Zona Metropolitana del Valle de México
(ZMVM) es de 18’620,763 habitantes concentrados en un área de
4,979 kilómetros cuadrados y una densidad poblacional de 3,740
personas por kilómetro cuadrado hacen que se considere al servi-
cio intermitente de agua potable como la principal problemática.
En la ZMVM, durante el periodo que va de 1950 a 2000, la po-
blación ha aumentado 5.25 veces; pasó de 3’442,557 habitantes
a 18’076,572 residentes. Respecto a la densidad poblacional, el
Estado de México y el Distrito Federal son las entidades con más
viviendas ocupadas (el Estado de México en primer lugar) siendo
la delegación Iztapalapa la más poblada con 1’750,336, de los
cuales la mitad son menores de 15 años.13
La calidad del agua superficial de 393 estaciones en 225 ríos,
81 estaciones en 62 lagos y presas; 26 estaciones en 13 santuarios
y sitios costeros; así como 15 estaciones de descarga de aguas
residuales, ha sido reportada como muy baja, además de la red
subterránea que consta de 228 estaciones en 24 acuíferos, estable-
cidos por el Índice de Calidad del Agua con valores entre 0 y 100,

12 Comisión Nacional del Agua, Bancos de agua en México, México, Cona-


gua, 2012, pp. 14-16.
13 Comisión Nacional del Agua, Programa Hídrico Nacional 2007-2012.
México, Conagua, 2008, pp. 23-55.
164 cobertura de prensa en torno a tarifas de agua

siendo este último valor excelente, después aceptable, levemente


contaminada, contaminada, fuertemente contaminada, y el último
como excesivamente contaminada. Demostró que el 60.7% del
agua superficial y el 46.3% de subterránea están contaminadas
y fuertemente contaminadas, clasificando al agua superficial del
Valle de México como excesivamente contaminada con 32.49.14
Debido a que la ZMVM es de alto riesgo hidrológico, sólo se
han restringido las concesiones para la explotación a menos de
3,000 km3, el 78% es extraído de las tomas superficiales y el 22%
de las tomas subterráneas. El 48% destinado a la agricultura, el
46% a la industria y el 6% al servicio público. La disponibilidad
del agua por región hidrológica (m3/habitantes/año) está clasifi-
cada como baja, siendo la causa principal del abasto irregular de
agua. Las inversiones del subsector en zonas urbanas fueron en
la ZMVM de 394,200 pesos, y se canalizaron única y exclusiva-
mente al saneamiento de aguas residuales. El suministro de agua
en la ZMVM es de 68 m3/seg., los cuales provienen de pozos
explotados 25.16 m3/seg. (37%), pozos recargados 15 m3/seg.
(22%), manantiales 0.36 m3/seg. (2%), del Río Cutzamala 13.6
m3/seg. (20%) del Río Lerma 6.12 m3/seg. (9%) y saneamiento
con 6.8 m3/seg. (10%). Respecto al grado de presión del recur-
so, la ZMVM ocupa el primer lugar con una sobrexplotación del
120% del agua disponible. A pesar de que la situación hidrológica
es extremadamente comprometida en la ZMVM, las demás re-
giones hidrológicas se encuentran muy cercanas a dicha proble-
mática. Las zonas norte, noreste y centro explotan el 40% de sus
recursos hidrológicos.15
En 1955, los habitantes de la ciudad de México tenían una dis-
ponibilidad de 11,500 metros cúbicos anuales per cápita. En 2004,
disminuyó a 4,094 metros cúbicos anuales per cápita. En ese mis-
mo año se consumió el 74% del total de agua potable suministra-

14 Comisión Nacional del Agua, Programa Hídrico Nacional 2007-2012,


México, Conagua, 2005, p. 13.
15 Comisión Nacional del Agua, Programa Hídrico Nacional 2007-2012,
México, Conagua, 2008, pp. 58-64.
Carrión / Morales / Hernández / García 165

da equivalente a 16.157 metros cúbicos por segundo. El agua en


el Distrito Federal está destinada a la industria (17%), el comercio
(16%) y uso doméstico (67%), el cual se divide en el uso de ex-
cusado (40%), regadera (30%), ropa (15%), trastes (6%), cocina
(5%) y otros (4%). Iztapalapa, al concentrar la mayor población
obtuvo el mayor consumo con 2,732 metros cúbicos por segun-
do equivalentes al 16.9% del total. Gustavo A. Madero y Álvaro
Obregón con 13.75 y 9.94% respectivamente. En contraste, las
delegaciones con menor consumo fueron Cuajimalpa, Tláhuac y
Milpa Alta con 5.97%. En este sentido, se espera para 2020 una
disponibilidad de 3,500 metros cúbicos anuales per cápita. Por
ello, la cobertura del servicio es excluyente con 905,000 personas
que no cuentan con agua potable porque hay una escasez de seis
metros cúbicos por segundo.16
En el caso del consumo doméstico de agua, los criterios para
establecer la escasez son:

• Crítica entre 1,000 y 1,700 metros cúbicos anuales per cá-


pita.
• Baja entre 1,700 y 5,000 metros cúbicos anuales per cápita.
• Media entre 5,000 y 10,000 metros cúbicos anuales per cá-
pita.
• Alta más de 10,000 metros cúbicos anuales per cápita.

El 32.27% de los usuarios se encuentra dentro del umbral del


rango; el 78.5% tiene un consumo menor a 50 metros cúbicos;
el 11% consume menos de 10 metros cúbicos y 0.38 consume
más de 180 metros cúbicos bimestrales. El pago promedio en la
ciudad de México de 110.25 pesos bimestrales. Esto significa una
recaudación por cobro de derechos a los usuarios del 80% en rela-
ción a su costo real por el servicio. En síntesis, la sustentabilidad
de los recursos hídricos parece tener en el plano local, una crisis

16 Comisión Nacional del Agua, Bancos de agua en México, cit., pp. 30-36.
166 cobertura de prensa en torno a tarifas de agua

que exacerba los conflictos sociales, tales como confrontaciones


entre autoridades y usuarios.17
Se estima que en 2025, el 80% de la población mundial esta-
rá en alta escasez. El pronóstico para 2050 implica un rango de
aumento de la temperatura de 1.4 a 5.6 grados centígrados cau-
sando un incremento de 44 centímetros del nivel del mar, o sea,
5% más de las precipitaciones y la extinción de una cuarta parte
de las especies. En este sentido, se estima para 2025 una crisis
mundial de abasto irregular e insalubre de agua en la que 2,000
millones de individuos no dispondrán de agua bebible. En 2030
el crecimiento poblacional de la Zona Metropolitana del Valle de
México (ZMVM) será de 22.5 millones de habitantes, la Zona
Metropolitana de Guadalajara (ZMG) de 4.8 millones de habitan-
tes y la Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM) de 4.9 millones
de habitantes. La problemática de distribución de los recursos hí-
dricos se enfocaría en aquellas ciudades con una población mayor
a los 500 mil habitantes. Si se consideran las proyecciones po-
blacionales, las zonas metropolitanas de Guadalajara, Monterrey,
Cuernavaca, Tlaxcala, Veracruz, Puebla, Aguascalientes, Toluca,
San Luis y Cancún estarían en una crisis de disponibilidad hídrica
esperada para 2025.18

III. Conflictos derivados de la disponibilidad hídrica

Las disputas por el agua podrían agravarse en aquellas zonas


con alto crecimiento demográfico y densidad poblacional. La es-
casez de agua tendría como una de sus consecuencias más in-
mediatas, efectos a la salud de las poblaciones colindantes a los
cuerpos de agua contaminados.
Las problemáticas hídricas en el contexto de Iztapalapa, ciudad
de México han sido analizadas a partir del impacto de la escasez
sobre el consumo de agua. Desde la perspectiva de la gobernanza

17 Comisión Nacional del Agua, Programa Hídrico Nacional 2007-2012,


México, Conagua, 2005, p. 31.
18 Ibidem, pp. 12-15.
Carrión / Morales / Hernández / García 167

y la participación, el abasto irregular ha sido identificado como


el principal obstáculo del desarrollo local sustentable. Respecto
a los efectos sociocognitivos, las representaciones y las creencias
de abundancia y escasez han explicado el dispendio y el ahorro
del recurso. Incluso, las dimensiones residenciales y el manteni-
miento de las instalaciones han determinado un bajo consumo que
correlaciona con el incremento de las tarifas, sanciones o subven-
ciones de los programas de abastecimiento.
Ahora bien, las relaciones entre los sistemas de abastecimiento,
administración y usuarios de la red de suministro son matizados
por los medios de comunicación al momento de delimitar y trans-
formar los hechos en noticias, reportajes, columnas de opinión,
mesas de análisis o debate.
En todos y cada uno de estos estudios, el conflicto subyace
como la temática pasada, presente y futura en torno a la relación
entre la disponibilidad per cápita de agua y el consumo domés-
tico, industrial y agrícola. A medida que las problemáticas de es-
casez e intermitencia del servicio de agua potable se intensifican,
los conflictos por el abastecimiento se agudizarían en boicots a las
redes municipales, secuestros de pipas, confrontaciones verbales
con vecinos, mítines y bloqueos de avenidas que derivan en dis-
turbios y movilizaciones.
En el marco de tales conflictos y cambios sociales, las teorías
que explican la cobertura de la acción colectiva y gubernamental
en torno a las problemáticas y su influencia en la opinión públi-
ca cobran especial relevancia. Ambas acciones —pública y so-
cial— plantean escenarios de conflicto a partir de los cuales se
han llevado a cabo estudios para establecer hipótesis relativas a
las diversificación de las problemáticas en consonancia con la he-
terogeneidad de acciones colectivas y movilizaciones sociales.
El desarrollo local tendría en el deterioro del sistema de abas-
tecimiento público, un indicador de corrupción y negligencia de
las autoridades, así como el nivel de intransigencia y conflicto
entre las comunidades y los grupos que disputan el control del
suministro.
168 cobertura de prensa en torno a tarifas de agua

Las políticas públicas centradas en la oferta de agua; los pro-


gramas de abastecimiento público clientelares; los conflictos entre
autoridades y usuarios; las acciones colectivas y movilizaciones
sociales indicarían niveles de conflicto que los medios de comuni-
cación pueden reducir o amplificar según sus criterios de cobertura
y expectación. Los cuatro actores (autoridades gubernamentales,
empresas de servicios hídricos, medios de comunicación y grupos
ciudadanos) estarían inmersos en un entorno de escasez hídrica
que determina sus acciones.
En el caso de la administración gubernamental, las políticas
públicas están orientadas a la oferta de los recursos hídricos en
función de las demandas del sector industrial y de servicios.

IV. Teorías de sistemas tecnológicos,


informacionales y comunicacionales

La conceptualización de las relaciones entre Estado, medios


de comunicación y usuarios de la red de abastecimiento de agua
puede realizarse a partir de la teoría de los sistemas generales
(TSG). Bertalanffy19 sostiene que cada ser viviente intercambia
energía con su entorno. Tales transacciones configuran sistemas,
los cuales pueden ser analizables como flujos energéticos en los
que la entrada de energía (input) redistribuye las funciones en el
sistema a un grado tal que los estabiliza o desestabiliza según sea
el caso. Tal intercambio energético puede implicar un disturbio
energético. En este sentido, un sistema codifica y decodifica sus
canales de distribución para hacer frente a la demanda decreciente
o creciente. De este modo, la producción de un sistema está en
función del input energético. La TSG fue la primera propuesta
para el estudio de la comunicación humana. Puesto que cada ser
viviente demanda, procesa y consume, es menester considerar a
los seres vivos como sistemas no sólo de energía, sino también de
tecnología, información, comunicación y actitud.

19 Bertalanffy, Teoría general de los sistemas, México, Fondo de Cultura


Económica, 1968.
Carrión / Morales / Hernández / García 169

La TSG integró un conjunto de teorías que incluyen principios


universales de los sistemas integrativos y disipativos.

• En el primer caso, los subsistemas semiabiertos y semice-


rrados configuran a los sistemas integrativos porque cada
unidad de información se enlaza para llevar a cabo un in-
tercambio más que una transferencia unidireccional de in-
formación.
• En el segundo caso, los subsistemas disipativos son elemen-
tos endógenos o abiertos, y exógenos o cerrados en los que
cada unidad de información está codificada para preservarse
sin cambios que le puedan significar transformar su estruc-
tura.

Precisamente, la TSG plantea que cada sistema está anclado a


una red de causas y efectos, pero también existen principios que lo
organizan, no sólo para preservar su estructura sino inclusive para
transformar sus relaciones con los demás elementos semejantes
del entorno. Con tal propósito, se requieren canales de comuni-
cación permanente entre cada unidad sistémica. En este sentido,
la logística del sistema determina la función de cada estructura,
factor o indicador. Si lo que ocurre en cada indicador sucede en la
estructura sistémica, entonces su formulación será muy próxima a
una formalización matemática.
No obstante que la TSG explicó el balance energético entre
sistemas y subsistemas, en el caso de los informacionales y co-
municativos, tal equilibrio parece estar circunscrito a los actos.
Si cada ser viviente realiza actos significativos, si cada acto sig-
nificativo está relacionado en su equilibrio vital, entonces habrá
actos no significativos relacionados con desequilibrios que lleven
al colapso del sistema de información.
Bronfenbrenner20 plantea que el desarrollo evolutivo requiere
de actos significativos relacionados con experiencias personales o

20 Bronfenbrenner, Teoría de la ecología del desarrollo, 1977.


170 cobertura de prensa en torno a tarifas de agua

grupales. Cada acto es indicador del desarrollo humano; incluso,


los que son significativos se circunscriben al desarrollo individual
en los que el entorno, es decir, las relaciones entre individuos y
grupos, determinan los siguientes actos de la persona. Por ello, la
teoría de la ecología del desarrollo (TED), plantea que si analiza-
mos los actos deliberados de las personas más que sus discursos,
encontraremos el indicador de cada subsistema.
En relación con otras teorías, la TED incluye elementos que son
compatibles con la TSG. En el caso del macrosistema, el que in-
cluye a todos los sistemas, subsistemas, factores e indicadores, la
TED, al igual que la TSG, plantea que el fin último de un sistema
es su reproducción sistemática. Se trata de un conglomerado de
unidades interrelacionadas de tal modo que la ausencia de alguno
implica una nueva configuración. El cambio de una configuración
a otra se ejerce por diferentes fuentes; no obstante, cada unidad se
precisa de ser original porque el resultado de tal configuración es
irrepetible, aunque su proceso sea el mismo. De tal modo que el
macrosistema es cambiante entre cada unidad.
La TED fue pionera en torno al análisis del contenido de un
mensaje, analizable a partir de su contextualización, enmarcado
e intensificación simbólica. Tal es el caso de la información me-
diatizada por la televisión, radio, prensa escrita e Internet. En este
sentido, la sicología ambiental, disciplina a la que está suscrita la
TED, ha realizado observaciones sistemáticas de los escenarios
en los que los conflictos por el territorio y la apropiación del espa-
cio público son indicadores sustanciales de las consecuencias de
políticas públicas. En el caso de la política de oferta de agua, la
sicología ambiental ha contribuido con el esclarecimiento de los
significados derivados de una situación de escasez, desabasto e
insalubridad. Tales significados son fundamentales para explicar
el establecimiento de una agenda ciudadana en materia de movili-
zación para el abastecimiento de agua en una demarcación.
Carrión / Morales / Hernández / García 171

McCombs y Shaw,21 plantearon la teoría del establecimiento de


la agenda (TEA) para explicar el sesgo informativo y la influencia
de la cobertura mediática respecto a los temas con mayores co-
mentarios de la opinión pública.
La TEA considera a los medios de comunicación como un po-
der central capaz de definir los temas críticos de la agenda polí-
tica.22 Es decir, las políticas públicas y los programas públicos
estarían determinados por la difusión de problemáticas que im-
pactarían en las audiencias y construirían un imaginario y zozo-
bra social que la clase política tomaría en cuenta al momento de
definir las partidas presupuestales antes, durante y después de los
comicios locales o federales.
Sin embargo, la emergencia de la inseguridad cibernética y la
videovigilancia digital parecen haber rebasado a la TEA. A medi-
da que los sistemas informativos y comunicativos se digitalizan,
los presupuestos de la TEA parecen explicar hechos homogéneos
que en la sociedad de la información se han diversificado hasta
un punto tal que hace necesario el replanteamiento de la TEA.23
En principio, establecer una correlación entre la difusión de
contenidos mediáticos, aun en la década actual, parece una em-
presa compleja, ya que los medios de comunicación diversifican
sus contenidos. Ayer, establecer el sesgo periodístico era justifica-
ble dada la subjetividad humana; hoy los medios de comunicación
parecen obedecer a propósitos económicos, políticos o sociales
entremezclados unos con otros que hace complicada la posibili-
dad de mostrar el tipo de sesgo en el que se pudiesen ubicar.

21 McCombs, M. y Shaw, D., “The Agenda Setting Function of Mass Me-


dia”, Public Opinion Quarterly, núm. 36, 1972, pp. 176-187.
22 McCombs, M. y Hua, J., “Capacity, Diversity, and Volatility of the Public
Agenda, Trends from 1954-1994”, Public Opinion Quarterly, núm. 59, 1995,
pp. 495-525.
23 McCombs, M. et al., “Precision Journalism: an Emerging Theory and
Technique of News Reporting”, Gazzette, núm. 27, 1981.
172 cobertura de prensa en torno a tarifas de agua

Desde el enfoque de la TEA, la relación entre los medios de


comunicación y el Estado es explicada a través de la ciudadanía.24
Es decir, la formación y el desarrollo de la opinión pública, duran-
te las cuatro últimas décadas del siglo XX, había sido explicada
por la incidencia de la propaganda difundida en cine, prensa, ra-
dio o televisión. La sociedad de masas era considerada el efecto
de estrategias propagandísticas que incidían en la afectividad más
que en la racionalidad de las audiencias, espectadores, suscripto-
res o lectores. Se trataba de un mecanismo simple: la emisión de
frases e imágenes repercutiría directamente en las creencias y ac-
titudes en ausencia de la formación de expectativas, conocimien-
tos o criterios. En dicho proceso, las percepciones parecían no ser
influidas por los mensajes, ya que se trataba de un mecanismo
automático sin procesamiento de información.25
Fazio, Zanna y Cooper26 consideraron que la formación de ac-
titudes hacia los medios de comunicación y sus mensajes corres-
pondientes implicó una activación directa de imágenes y frases
con la memoria procedimental. A medida que los mensajes eran
transmitidos, su duración y repetición parecieron activar experien-
cias previas y con ello formaban actitudes y acciones espontáneas
sin requerir de algún cálculo mental o razonamiento inquisitivo.
En el marco de la sicología de los medios de comunicación, sus
efectos propagandísticos en la formación de creencias y actitudes,
los estudios del establecimiento de la agenda plantean que existe
una relación causal entre los contenidos de los medios de comuni-
cación y los temas de interés de la opinión pública.

24 McCombs, M. et al., “Candidate Images in Spanish Elections: Second


Level Agenda Setting Effects”, Journalism & Mass Communication Quarterly,
núm. 74, 1998.
25 Krippendorff, K., “The Social Construction of Public Opinion”, en Wie-
nand, E. et al. (eds.), Kommunikation Iiber Kommunikation. Theorie, Methoden
and Praxis, Wiesbaden, VS-Verlag, 2005, pp. 129-149.
26 Fazio, R. et al., “Dissonance and Self Perception: an Integrative View of
Each Theory’s Proper Domain of Application”, Journal of Experimental Social
Psychology, núm. 13, 1977, pp. 464-479.
Carrión / Morales / Hernández / García 173

A pesar de que McCombs y Shaw27 correlacionaron los temas


difundidos por los medios con los temas reportados por encuestas
de opinión y encontraron relaciones positivas y significativas, el
proceso de formación de creencias, percepciones, actitudes, in-
tenciones y comportamientos parece explicar el segundo princi-
pio de la TEA, a saber: los contenidos difundidos en los medios
de comunicación inciden en la agenda política ya que la opinión
pública minimiza o maximiza los temas hasta un punto tal, que la
clase política construye la agenda a partir de la frecuencia de los
temas circundantes en los espacios y canales de expresión.
Se trata de un procesamiento de información automático y
sistemático. En tal modelo, la experiencia de recepción de infor-
mación activa decisiones comunicativas que incidirán en el com-
portamiento prospectivo. La espontaneidad de un mensaje podría
tener relación directa con el razonamiento heurístico. En este sen-
tido, la teoría de las decisiones prospectivas (TDP) sostiene que
en situaciones de incertidumbre, las decisiones de los individuos
son influidas por “atajos mentales” en los que una noticia sobre
inseguridad activaría la desconfianza, el miedo o el enojo.28
A medida que los mensajes de inseguridad son emitidos por los
medios de comunicación, dichos mensajes influyen de un modo
automático en la memoria y las decisiones de las personas. La
continua difusión de la inseguridad propiciaría en las audiencias
una dependencia a corto, mediano y largo plazo en los medios de
comunicación por parte de aquellas personas que han sido per-
suadidas y han incorporado la información circundante en sus
decisiones y acciones cotidianas. En tal sentido, la teoría de la
probabilidad de la elaboración (TPE) sostiene que la información
es procesada en rutas periféricas relacionadas con decisiones es-
pontáneas y comportamientos improvisados, así como rutas cen-

27 McCombs, M. y Shaw, D., “The Agenda Setting Function of Mass Me-


dia”, op. cit., pp. 176-187.
28 Tversky, A. y Kanheman, D., “Rational Choice and the Framing of Deci-
sions”, The Journal of Business, núm. 59, 1986, pp. 251-258.
174 cobertura de prensa en torno a tarifas de agua

trales implicadas con decisiones y acciones deliberadas.29 Tales


procesamientos de información se denominaron “necesidad de
cognición”, definida como el procesamiento sesgado de informa-
ción que llevan a cabo los individuos al momento de ser persua-
didos por un mensaje.
Sin embargo, la necesidad de cognición tendría en la búsqueda
de información un sesgo que consiste en aceptar aquella informa-
ción que corrobora las creencias y rechazar aquella que las cues-
tiona. En tal sentido, los lectores de un periódico parecen simpa-
tizar con las notas informativas que complementan sus creencias
respecto a hechos concretos de algún tema. En contraste, las notas
que refieren acontecimientos contrarios a sus convicciones ten-
drían un mayor efecto persuasivo si son rechazadas en primera
instancia por los receptores, pero siembran la duda en ellos mis-
mos a tal grado que buscan información para rebatir los mensajes
contrarios y después de contrastar la información terminan modi-
ficando sus convicciones.
La teoría del establecimiento de la agenda (TEA) plantea una
explicación al porqué los medios de comunicación sesgan sus no-
tas informativas y determinan los temas de discusión en la opi-
nión pública. La TEA sostiene que la información de los hechos
es procesada por los profesionales de la comunicación, publicidad
y mercadotecnia para modificar los contenidos en función de po-
líticas internas.30 La TEA advierte que cada mensaje sesgado no
basta para ser un indicador de manipulación, sino que sólo se trata
de hecho transformado en frase, spot, imagen, noticia u opinión.
En este sentido, el sesgo informativo alude a la apreciación de un
tercer elemento afectado por la relación medios de comunicación
y audiencias. Se trata de otros medios de comunicación en com-
petencia con el medio de mayor rating y que a la vista de su com-

29 Cacioppo, J. y Petty, R., “Effects of Message Repetition on Argument


Processing, Recall and Persuasion”, Basic and Applied Social Psychology, núm.
10, 1989, pp. 3-12.
30 McCombs, M., “Influencia de las noticias sobre nuestras imágenes de
nuestro mundo”, en Bryant, J. y Zillman, D. (coords.), Los efectos de los medios
de comunicación, investigaciones y teorías, Barcelona, Paidós, 1996, pp. 13-34.
Carrión / Morales / Hernández / García 175

petencia, es definido como un medio controlador y manipulador


de audiencias.
Decir que los medios de comunicación, principalmente la te-
levisión, manipulan las audiencias hasta convertirlas en consu-
midores cautivos de los más oscuros intereses, es el argumento
de la teoría de la sociedad teledirigida (TST). Desde el proceso de
socialización más que de recepción de los medios, los efectos me-
diáticos implican información aprendida por las audiencias con
base en imágenes más que discursos. La imagen parece haber des-
plazado a los discursos. Aunados a la imagen, los spots sustituye-
ron a los discursos sociopolíticos. Cada relación unidireccional
entre imagen y espectador devela una sociedad teledirigida, ma-
nipulada, cooptada, trastocada y socavada de sus tradiciones para
homogeneizar su consumismo. Tal relación entre spots y consu-
midores permite afirmar que la influencia de la televisión la hace
insustituible incluso por Internet.31
A pesar de que el lenguaje del ciberespacio es icónico-repre-
sentacional, Internet no puede sustituir a la televisión, ya que las
audiencias colman los horarios estelares por un producto sociovi-
sual más que icónico. Es decir, las audiencias consumen historias
visuales y personajes que en Internet están presentes, aunque los
programas sean los mismos, están en otros idiomas o en acentos
diferentes a los que el espectador espera presenciar. Precisamente,
en este proceso consiste la relación cautiva entre la televisión y
las audiencias.
A diferencia de la teoría del establecimiento de la agenda, la
teoría de la sociedad teledirigida sostiene que la socialización en
sí, más que los intereses de quienes dirigen los medios de comu-
nicación, es la principal amenaza para la democracia. En tal sen-
tido, las problemáticas, en sus diferentes ámbitos, son el reflejo
de proceso de aprendizaje en el que las imágenes difundidas por
los medios de comunicación están guardadas en el núcleo cen-
tral de la representación social que sobre las problemáticas tienen
los ciudadanos. Por ello, la cobertura de las catástrofes naturales,

31 Sartori, G., Homo videns. Sociedad teledirigida, Madrid, Taurus, 1998.


176 cobertura de prensa en torno a tarifas de agua

inundaciones, huracanes o sequías tienen un mayor impacto en


las audiencias.
Una vez establecidos los ejes teóricos y conceptuales en torno
al establecimiento de la agenda en materia de sustentabilidad hí-
drica, cabe aclarar que el problema de investigación estriba en el
enmarcado de los conflictos relativos al desabasto de agua en
Iztapalapa. Si se considera que la prensa ha adoptado estilos de di-
fusión que incidirían en la evaluación que del servicio público de
agua tienen los usuarios, entonces es menester analizar el conte-
nido de editoriales, columnas y reportajes en los que se muestren
las acciones gubernamentales en referencia a las movilizaciones
ciudadanas.
¿Cuáles son los encuadres de la prensa en torno a las tarifas del
servicio público de agua en una demarcación con baja disponibi-
lidad per cápita? Hipótesis. En situaciones de escasez y desabas-
to de agua, las acciones gubernamentales y ciudadanas tienden a
diferenciarse y contraponerse, ya que en las políticas públicas y
las necesidades ciudadanas prevalecen intereses asimétricos con-
forme una problemática de escasez de recursos se intensifica. El
Estado tiende a concesionar los recursos sin considerar que son
comunes, no advirtiendo que el crecimiento y la densidad pobla-
cional exacerban tales discrepancias y que los medios de comu-
nicación aprovechan tal escenario para enmarcar los conflictos de
un modo tal que:

• Los editoriales tienden a maximizar las declaraciones de


funcionarios en materia de abastecimiento de agua y aumen-
to de las tarifas por el servicio público.
• Las columnas de opinión tienden a intensificar su crítica ha-
cia los usuarios morosos cuando la acción ciudadana consis-
te en el cierre de avenidas, mítines, manifestaciones, mar-
chas y plantones en plazas públicas o centros de comercio.
• Los reportajes tienden a enmarcarse en imágenes consisten-
tes en la toma de instalaciones, secuestros de pipas, confron-
taciones verbales y físicas con la policía para demostrar la
Carrión / Morales / Hernández / García 177

irracionalidad de los usuarios frente al incremento de tarifas


por el servicio de abastecimiento público.

V. Método

Diseño. Se llevó a cabo un estudio exploratorio (no hay ante-


cedentes directos), cualitativo (se utilizan variables nominales y
ordinales) y transversal (se diagnostica una sola tendencia).
Muestra. Se realizó un muestreo no probabilístico de 103 notas
y editoriales informativos en torno a la escasez, desabasto, in-
salubridad, conflictos, fugas, reparación, boicots, condonaciones,
sanciones, denuncias, emplazamientos, mítines, movilizaciones,
participación, subsidios y tarifas en Iztapalapa, demarcación al
oriente del Distrito Federal, de febrero de 2000 a diciembre de
2012. Los criterios de elección de las notas fueron de circulación
nacional, referencia espacial, actualidad informativa, extensión
del contenido, claridad expositiva, datos estadísticos y sondeos
de opinión pública. De las 103 notas, se analizaron sólo 23 que
incluyeron la información relativa a las tarifas y sus efectos en los
partidos opositores y la percepción ciudadana respecto a la cali-
dad del servicio y la evaluación de las políticas públicas.
Instrumento. Se utilizaron matrices de análisis de contenido.
Para la recopilación de las notas informativas se utilizó el crite-
rio de búsqueda: a) circulación nacional, b) referencia espacial,
c) actualidad informativa, d) extensión del contenido, e) claridad
expositiva, f) datos estadísticos, y g) sondeos de opinión pública.
Una vez seleccionados los mensajes se estructuraron en matrices
para su codificación, ponderación e interpretación.
Codificación. Se recopilaron notas y editoriales informativos
respecto a la situación hídrica en la demarcación de estudio. Pos-
teriormente, se procedió a calificar (10 jueces seleccionados por
experiencia de investigación) los contenidos de las notas infor-
mativas respecto al sistema de cobro y los encuadres socioeco-
nómicos (cobertura del impacto de las tarifas en la calidad del
servicio público y el consumo de agua), sociopolítico (cobertura
178 cobertura de prensa en torno a tarifas de agua

del impacto de las políticas de subsidio y condonación sobre la


opinión pública y la evaluación del sistema de cobro) y colateral
(cobertura de los conflictos entre autoridades y usuarios de la red
de abastecimiento). Por último, se concentró la información en
otra matriz para la exposición de resultados e interpretación de
hallazgos.
Ponderación. A cada nota informativa se le asignó un valor de
-3 a los reportes que hablaron de una disminución o condonación
de las tarifas a causa del nivel de disponibilidad per cápita y la
calidad del servicio hídrico en la demarcación, un valor de cero
a las notas que informaron de la situación hídrica sin asociarlo al
aumento o disminución de tarifas y un valor de 3 a las notas que
vincularon la disponibilidad hídrica per cápita y la calidad del
servicio con el aumento de las tarifas.
Interpretación. Una vez ponderadas, las notas fueron sumadas
para establecer un Índice de Encuadre de Tarifas (IET) en el que
el valor acumulado de 0 fue interpretado como un nivel espurio
de encuadre y el valor máximo de 99 fue considerado un nivel de
encuadre óptimo para el establecimiento de la agenda.

VI. Resultados

La tabla 1 muestra la frecuencia de los encuadres periodísti-


cos en el periodo que va de 2008 a 2012. En general, en 2010 se
emitieron más notas y encuadres relativos al sistema de cobro en
Iztapalapa en comparación a 2008, 2009, 2011 y 2012 siendo este
último año el de menor número de encuadres con sólo una nota
alusiva a las tarifas. Respecto a la frecuencia de notas por rotati-
vos en los años de estudio, El Universal emitió un mayor número
de encuadres en referencia a los demás periódicos. Por su parte,
La Jornada y Crónica registraron sólo una nota respecto a las
tarifas en la demarcación de estudio.
Carrión / Morales / Hernández / García 179

Tabla 1. Frecuencias de encuadre por año

Fuente 2008 2009 2010 2011 2012 Total


Crónica 0 0 1 0 0 1
El Economista 0 1 1 0 0 2
El Financiero 1 0 0 0 0 1
El Universal 0 2 7 4 0 13
Excélsior 1 0 0 1 0 2
La Jornada 1 0 0 0 0 1
Milenio 0 0 0 2 1 3
Total 3 3 9 7 1 23

La tabla 2 muestra las frecuencias de los tipos de encuadre con-


siderando el sesgo de su contenido. El encuadre socioeconómico
(11 notas) predominó sobre los demás tipos de encuadre socio-
político (4 notas) y colateral (8 notas). El Universal nuevamente
registró el mayor número de encuadre tanto socioeconómico (6
notas), colateral (4 notas) y sociopolítico (3 notas) sumando 13
notas de un total de 23 analizadas.

Tabla 2. Frecuencias por tipo de encuadre

Fuente Sociopolítico Colateral Socioeconómico Total


Crónica 0 0 1 1
El Economista 0 1 1 2
El Financiero 0 0 1 1
El Universal 3 4 6 13
Excélsior 0 1 1 2
La Jornada 1 0 0 1
Milenio 0 2 1 3
Total 4 8 11 23

La tabla 3 muestra una prevalencia del encuadre socioeconó-


mico (33 puntos de IET) con respecto al encuadre colateral (24
puntos de IET) y al encuadre sociopolítico (12 puntos de IET).
180 cobertura de prensa en torno a tarifas de agua

El encuadre socioeconómico incluyó las notas 1, 3, 4, 7, 9, 10,


11, 14, 17, 19 y 23. De las 23 notas analizadas, 11 se relacionaron
con las tarifas y sus efectos en la calidad del servicio como del
consumo de agua en los usuarios de la demarcación. Si se ob-
servan los años correspondientes al encuadre socioeconómico, en
2008 se registraron dos de las tres notas analizadas, en 2009 no
hubo encuadres socioeconómicos; empero, en 2010 se observan
seis encuadres de nuevo posibles. En 2011, sólo se registraron dos
de siete posibles y en 2012 se observó la única nota y encuadre
correspondiente a ese año.
Por su parte, el encuadre colateral incluyó las notas 2, 8, 12,
15, 16, 18, 21 y 22. Se observa un predominio de los encuadres
colaterales en 2011, ya que se registraron cinco de los siete po-
sibles, aunque en 2008 no los hay. En 2009, sólo uno de los dos
posibles, en 2010 de diez posibles y en 2012 ninguno.
Respecto al encuadre sociopolítico, se observa uno para dos
posibles en 2008, dos para tres posibles en 2009, uno para nue-
ve posibles en 2010 y ninguno para los años 2011 y 2012.

Tabla 3. Índice de encuadre tarifario


Fecha Fuente Nota Sociopolítico Colateral Socioeconómico
19/04/10 Crónica 1 X
29/07/09 El Economista 2 X
16/03/10 El Economista 3 X
20/09/08 El Financiero 4 X
14/11/09 El Universal 5 X
22/12/09 El Universal 6 X
20/01/10 El Universal 7 X
25/02/10 El Universal 8 X
08/03/10 El Universal 9 X
26/11/10 El Universal 10 X
03/12/10 El Universal 11 X
22/12/10 El Universal 12 X
30/12/10 El Universal 13 X
28/03/11 El Universal 14 X
Carrión / Morales / Hernández / García 181

29/03/11 El Universal 15 X
29/03/11 El Universal 16 X
30/03/11 El Universal 17 X
01/04/11 Excélsior 18 X
11/12/08 Excélsior 19 X
01/02/08 La Jornada 20 X
16/03/11 Milenio 21 X
30/04/11 Milenio 22 X
07/12/12 Milenio 23 X
IET 12 24 33

Por último, la relación entre los encabezados y los contenidos


de las notas informativas. Tales son los casos de las notas 2, 8,
12, 15, 16, 18, 21 y 22, en las que se anuncian temas relacionados
con el aumento o condonación de tarifas para el servicio público
de abastecimiento, pero en los contenidos sólo se incluyen decla-
raciones de funcionarios públicos que critican el sistema tarifario
de la demarcación.

VII. Discusión

El presente estudio ha explorado la prevalencia del encuadre


socioeconómico en referencia a los encuadres colateral y socio-
político respecto al sistema de cobro y sus efectos en los conflic-
tos por la administración, abastecimiento y consumo de agua. El
predominio del encuadre socioeconómico sugiere una cobertura
sesgada del impacto de las tarifas sobre la calidad del servicio y
el consumo de agua. Es decir, los medios impresos difundieron
notas informativas con la intención de encuadrar al sistema de
cobro como responsable de los conflictos.
Tal hallazgo permite discutir la importancia del encuadre de
los medios sobre los conflictos entre autoridades y usuarios del
servicio público de agua. En este sentido, la presente investiga-
ción complementa los hallazgos reportados por Berk, Cooley, la
182 cobertura de prensa en torno a tarifas de agua

Civita, Parker, Sreld y Brewer32 y Aitken y McMahon,33 quienes


establecieron una correlación negativa entre el incremento de ta-
rifas y la optimización de los recursos hídricos a nivel residencial.
Esto es, a mayor costo del servicio de agua, parece corresponder
un mayor ahorro, aunque tal relación podría estar mediada por la
prensa, ya que el encuadre del sistema de cobro devela una rela-
ción inequitativa entre el abastecimiento y el pago del servicio.
Sin embargo, Becerra, Sainz y Muñoz34 y Sainz y Becerra35
advierten un incremento de los conflictos hasta un grado tal que
las denuncias observadas en la década de los noventa, ahora son
sustituidas por bloqueos, boicots o robos a las redes del suminis-
tro público. En tal sentido, el presente trabajo ha encontrado una
disminución del sesgo periodístico a partir de 2010, el cual supo-
ne la cobertura de los conflictos desde indicadores no violentos.
Por ello, se sugiere llevar a cabo diagnósticos respecto al tipo de
cobertura de los conflictos y corroborar la tendencia expuesta en
la presente investigación para relacionarla con los hallazgos de la
literatura en la demarcación de estudio.
Por último, los hallazgos de García-Lirios36 en la misma dele-
gación Iztapalapa, muestran que el encuadre socioeconómico de
los medios impresos está vinculado con estilos de vida y partici-
pación comunitaria, social y política de los usuarios del servicio
público más que con el sistema tarifario. No obstante, tal diferen-
cia abre la posibilidad de discutir la incidencia de los medios im-

32 Berk, R. A. et al., “Reducing Consumption in Periods of Acute Scarcity:


The Case of Water”, Social Science Research, núm. 9, 1980, pp. 99-120.
33 Aitken, C. y McMahon, T., “Residential Water Use: Predictive and Reduc-
ing Consumption”, Journal of Applied Social Psychology, 1994, pp. 136-158.
34 Becerra, M. et al., “Los conflictos por agua en México. Diagnóstico y
análisis”, op. cit., pp. 111-143.
35 Sainz, J. y Becerra, M., “Los conflictos por agua en México: avances de
investigación”, op. cit., pp. 61-68.
36 García-Lirios, C., “Estilos de vida en torno a las problemáticas hídricas”,
en Velasco, A. (coord.), Estudios sobre vivienda y espacio urbano en los centros
históricos, Morelia, UMSH, 2011, pp. 229-244, García-Lirios, C., “Mediatiza-
ción de la participación hídrica en Iztapalapa”, en Pihedraita, J. (coord.), Ges-
tión social para el desarrollo humano, Bogotá, UCMC, 2011, pp. 521-547.
Carrión / Morales / Hernández / García 183

presos en los comportamientos de ahorro y reutilización de agua,


ya que la participación comunitaria, social y política no ha sido
difundida por la prensa de circulación nacional.

VIII. Anexo

Entidad
federativa Provocación Incitación Apología
Aguascalientes Artículo 188 Artículo 205 bis
Baja California
Norte Artículo 249 Artículo 284 Artículo 249
Baja California Artículo 205
Sur
Campeche Artículo 183 Artículo 128
Chiapas Artículo 324 Artículo 378 bis
Chihuahua Artículo 197
Artículo 383 bis
(Discriminación)
Artículo 279
(Incitación a un
Coahuila delito)
Colima Artículo 139
Colima Artículo 225 bis
Distrito Federal Artículo 206
Durango Artículo 300 Artículo 324 Artículo 300
(Provocación a
delinquir)
Guanajuato ——— ——— ———
Guerrero Artículo 198 Artículo 134 bis Artículo 198
Hidalgo
Jalisco Artículo 142 Artículo 142
Michoacán Artículo 170 Artículo 170
Morelos Artículo 246 Artículo 246
Estado de
México Artículo 211 Artículo 211
184 cobertura de prensa en torno a tarifas de agua

Nayarit Artículo 207 Artículo 207


Nuevo León Artículo 195
(Provoque
faltas a la moral
pública)
Artículo 205
(Provocación
a cometer un
delito)
Oaxaca Artículo 165 bis Artículo 165 bis
Puebla Artículo 229 Artículo 357 Artículo 229
Querétaro Artículo 221 Artículo 170 Artículo 221
Quintana Roo Artículo 132
San Luis
Potosí Artículo 189 Artículo 189
Sinaloa Artículo 254 Artículo 254
Sonora Artículo 175 Artículo 175
Tabasco Artículo 230 Artículo 230
Tamaulipas Artículo 202 Artículo 202
Tlaxcala Artículo 174 Artículo 255 bis Artículo 174
Veracruz Artículo 268 Artículo 268
(Incitación a un
delito)
Artículo 196
(Incitación al
odio)
Yucatán Artículo 243 ter
(Incitación a la
discriminación y
al odio)
Artículo 150
(Incitación a co-
meter delitos)
Zacatecas Artículo 190
Carrión / Morales / Hernández / García 185

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Estudios aplicados sobre la libertad de
expresión y el derecho a la informa-
ción, editado por el Instituto de Inves-
tigaciones Jurídicas de la UNAM, se
terminó de imprimir en offset el 21 de
mayo de 2014 en los talleres de Cromo
Editores S. A. de C. V., calle Miravalle
# 703, col. Portales, delegación Benito
Juárez, C. P. 03570, México, D. F. Se
utilizó tipo Times New Roman de 9, 10
y 11 puntos. En esta edición se empleó
papel cultural de 57 x 87 de 37 kilos
para los interiores y cartulina couché de
154 kilos para los forros; consta de 500
ejemplares

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