TEMA 5: LA OBLIGACIÓN TRIBUTARIA
FORMAS DE EXTINCIÓN:
El pago es el principal modo de extinción de la obligación tributaria en Venezuela. Consiste en el cumplimiento
de la prestación pecuniaria impuesta por la normativa tributaria, incluyendo la cuota tributaria, intereses moratorios,
recargos y multas. La eficacia extintiva del pago depende de su correspondencia con la obligación,
independientemente de las manifestaciones de voluntad del
sujeto pasivo. El pago debe ser realizado por el contribuyente según el artículo 23 del Código Orgánico Tributario
(COT), y también por los responsables según el artículo 25 del mismo código
COMPENSACIÓN. ARTI 49
es un modo de extinción de la obligación tributaria que es admitida en nuestro Derecho tributario; en la jurisprudencia del
Tribunal Supremo de Justicia aparece definido como “aquel medio de extinción de la obligación tributaria en
que el contribuyente y el Fisco son recíprocamente deudores y titulares de deudas líquidas, homogéneas, exigibles
y no prescritas”
Las circunstancias para la procedencia de la compensación, fueron señaladas por la extinta Corte Suprema de
Justicia, en los siguientes términos:
1. La existencia de créditos líquidos y exigibles a favor del contribuyente, por concepto de tributos o sus accesorios.
2. La existencia de deudas tributarias, igualmente líquidas y exigibles.
3. Que tanto los créditos fiscales como las deudas, de igual naturaleza, provengan de períodos no prescritos.
CONFUSIÓN
La confusión es un modo de extinción de la obligación en el ámbito tributario venezolano.
Según la legislación tributaria, la confusión ocurre cuando la persona del deudor coincide con la del acreedor, lo
cual no es concebible ya que una persona no puede deberse a sí misma. En el contexto tributario, esto puede
suceder cuando el sujeto activo del impuesto se coloca en la situación del deudor debido a la transmisión de los bienes
o derechos sujetos al tributo.
La confusión está contemplada en el artículo 52 del Código Orgánico Tributario de Venezuela. Según este
artículo, la obligación tributaria se extingue por confusión cuando el sujeto activo queda colocado en la situación
del deudor como consecuencia de la transmisión de los bienes o derechos objeto del tributo.
La decisión de extinción por confusión debe ser tomada mediante un acto emanado de la máxima autoridad de la
Administración Tributaria.
Es importante destacar que la confusión no es un modo común de extinción de la obligación en el ámbito tributario y
se considera excepcional. Además, la confusión no se aplica en casos de herencias yacentes, donde se
designa un curador para la conservación y administración de los bienes hereditarios.
LA REMISIÓN
La remisión, también conocida como condonación, perdón o quita, es un acto por el cual el acreedor renuncia
gratuitamente al derecho de crédito que tiene contra el deudor. En el ámbito tributario venezolano, la remisión exige
la forma de ley, ya sea a través del órgano legislativo directamente o mediante actos derivados de una ley
habilitante. Esta remisión puede comprender la totalidad o parte de las deudas tributarias.
Según el artículo 53 del Código Orgánico Tributario, la obligación de pago de los tributos solo puede ser condonada o
remitida por ley especial, mientras que las demás obligaciones, intereses y multas solo pueden ser condonadas por
dicha ley o por resolución administrativa en la forma y condiciones que esa ley establece.
DECLARATORIA DE INCOBRABILIDAD
La Administración puede declarar incobrables una serie de obligaciones tributarias cuyos supuestos particulares se
encuentran establecidos en el artículo 54 del Código Orgánico Tributario. La misma puede incluir obligaciones tributarias
y sus accesorios así como las multas, en los siguientes casos:
1. Aquellas cuyo monto no exceda de cincuenta unidades tributarias (50 U.T.), siempre que hubieren transcurrido
ocho (8) años contados a partir del 1° de enero del año calendario siguiente a aquel en que se hicieron exigibles.
2. Aquellas cuyos sujetos pasivos hayan fallecido en situación de insolvencia comprobada, y sin perjuicio de lo
establecido en el artículo 24 de este Código.
3. Aquellas pertenecientes a sujetos pasivos fallidos que no hayan podido pagarse una vez liquidados
totalmente sus bienes.
4. Aquellas pertenecientes a sujetos pasivos que se encuentren ausentes del país, siempre que hubieren transcurrido
ocho (8) años contados a partir del 1° de enero del año calendario siguiente a aquel en que se hicieron exigibles,
y no se conozcan bienes sobre los cuales puedan hacerse efectivas.
LA PRESCRIPCIÓN
El régimen de prescripción establecido en el Código Orgánico Tributario se refiere a la prescripción extintiva, la cual
se da cuando el deudor queda liberado de su obligación tributaria por la inacción del Estado durante un período
de tiempo determinado.
El artículo 55 del Código establece que en seis años prescriben los derechos y acciones relacionados con la
verificación, fiscalización y determinación de la obligación tributaria, imposición de sanciones y exigencia de
pago de deudas tributarias. El artículo 56 amplía el plazo de prescripción a diez años en casos como el
incumplimiento de declaraciones, inscripción en registros, desconocimiento del hecho imponible, entre otros.
El artículo 57 establece que la prescripción de la acción para imponer penas restrictivas de libertad es de diez años,
salvo en casos específicos como la defraudación tributaria, donde la acción no prescribe. La prescripción puede
ser declarada, pero sin perjuicio de aplicar sanciones disciplinarias, administrativas y
penales a los funcionarios de la Administración Tributaria. La prescripción se calcula desde diferentes momentos
según la situación, como la fecha en que se produjo el hecho imponible o se cometió un ilícito sancionable.
El artículo 64 del Código establece que no se puede repetir lo pagado para satisfacer tributos, accesorios y multas si
la acción para exigir su cumplimiento está prescrita, a menos que se haya realizado el pago bajo reserva del derecho
a reclamar. La renuncia a la prescripción se considera realizada al realizar un pago
total o parcial, pero el pago parcial no implica la renuncia para el resto de la obligación tributaria.