La ciencia normal no tiende hacia novedades fácticas o teóricas y,
cuando tiene éxito, no descubre ninguna. Sin embargo, la
investigación científica descubre repetidamente fenómenos
nuevos e inesperados y los científicos inventan teorías
radicalmente nuevas. El descubrimiento comienza con la
percepción de la anomalía, es decir, con el reconocimiento de que
en cierto modo la naturaleza ha violado las expectativas que rigen la
actividad normal de la ciencia. A continuación, se produce una
exploración más o menos prolongada de la anomalía. Y sólo
concluye cuando la teoría ha sido ajustada de tal modo que lo
anormal se haya convertido en lo esperado.
Para que una anomalía provoque una crisis, debe ser algo más que una
simple anomalía, puesto que la mayor parte de las dificultades en el ajuste del
paradigma con los hechos se resuelven tarde o temprano, y es raro que el
científico que se detenga a examinar todas las anomalías que descubra pueda
llevar a cabo algún trabajo importante. Sólo cuando una anomalía llega a
parecer algo más que otro enigma más de la ciencia normal, se inicia la
transición a la crisis y a la ciencia fuera de lo ordinario. Cada vez se
prestará más atención a esa anomalía y si continúa oponiendo resistencia,
muchos científicos llegarán a considerar su resolución como “el “objetivo
principal de su disciplina.
Aparecerán numerosas soluciones parciales al problema y a través de la
proliferación de posturas divergentes, las reglas de la ciencia normal se volverán
cada vez más confusas. Aunque exista todavía un paradigma, pocos de los que
practican la ciencia en su campo estarán completamente de acuerdo con él, e
incluso las soluciones de algunos problemas aceptadas con anterioridad se
pondrán en duda.
Frente a la admisión de una anomalía fundamental en la teoría, el
científico tratará de aislarla y darle una estructura. Buscará maneras de
realzar la importancia del trastorno, para hacerlo más notable. Parecerá a menudo
un hombre que busca al azar…, probando experimentos para ver qué sucede.
Simultáneamente, puesto que no puede concebirse ningún experimento sin algún
tipo de teoría, el científico en crisis tratará de generar teorías especulativas
que, si dan buenos resultados, pueden mostrar el camino hacia un nuevo
paradigma.
Al concentrarse la atención científica en una zona estrecha de trastorno y al
prepararse la mentalidad científica para reconocer las anomalías experimentales,
tal y como son, la crisis hace proliferar a menudo los descubrimientos. En
resumen, las crisis debilitan los estereotipos y proporcionan los datos adicionales
necesarios para un cambio de paradigma fundamental. Casi siempre, los
investigadores que inventan un nuevo paradigma han sido muy jóvenes o
muy noveles en el campo cuyo paradigma cambian, lo que resulta lógico,
pues se trata de científicos que, al no estar comprometidos con las reglas
tradicionales de la ciencia normal debido a que tienen poca práctica,
tienen más probabilidades de ver que estas reglas no definen ya el juego y
de concebir otro conjunto que pueda reemplazarlas.
Kuhn T. La estructura de las revoluciones científicas. México: Fondo de Cultura
Económica; 1971
Pregunta Central de análisis:
Teniendo en cuenta la propuesta de este Epistemólogo.
¿Qué aspectos del planteo de Kuhn puedes observar en el desarrollo del
proceso científico de Oppenheimer?
Ten presente en tu lectura los siguientes puntos para responder tu
pregunta.
1- ¿Qué es una anomalía en ciencia? ¿Qué debe de suceder
para que una anomalía provoque la crisis de un paradigma?
2- ¿Qué función cumple el científico que pone en crisis un
paradigma? ¿Puedes identificar esta función en algún momento
de la película?
3- ¿En qué condiciones puede darse el remplazo de un
paradigma por otro?