UNIVERSIDAD VIRTUAL DEL ESTADO DE GUANAJUATO UVEG
MÓDULO 1. DERECHO ROMANO V2
Reto 4. Negocios Jurídicos y Derechos Reales
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Tema:
Negocios Jurídicos y Derechos Reales.
Nombre: Rafael García Ruiz.
Matricula: 24008347
Licenciatura: Licenciatura en Derecho.
Asesor Educativo: Lic. Gerardo Omar Espinoza Godínez.
Fecha: 09/10/2024
NEGOCIOS JURÍDICOS Y DERECHOS REALES
A lo largo de los siglos, se han realizado y se siguen realizando estudios jurídicos comparativos en
casi todos los países del mundo occidental, aunque la historia del derecho comparado, como
disciplina académica autónoma es relativamente joven.
A pesar de los antecedentes mencionados, René David explica que el nombre “Derecho
comparado” no se utilizó sino hasta mediados del siglo XIX y principios del siglo XX, cuando se
iniciaron los estudios de derecho comparado de una manera sistemática. Esta circunstancia y,
como nos dice René David, “la necesidad que han experimentado los juristas, tras una etapa de
signo nacionalista, de restituir la ciencia jurídica a su anterior universalismo, en cuanto éste es
atributo de toda ciencia”, dieron lugar a la creación de institutos dedicados a la materia y la
realización de congresos y coloquios sobre la disciplina.
En el siglo XIX, el nombre “derecho comparado” empezó a utilizarse y desde entonces subsiste la
polémica acerca de su connotación, cuestión estrechamente relacionada con la naturaleza y los
objetivos de la disciplina.
Es de señalar que el profesor inglés H. C. Gutteridge explica que la frase derecho comparado
parece carecer de sentido y por eso, en alemán, “los abogados utilizan el término
Rechtsgleichung, que connota un proceso de comparación, libre de cualquier implicación de la
existencia de un cuerpo de normas que formen una rama distinta o un área específica del
derecho”, más sin embargo, en Inglaterra, así como en otros lugares, el nombre derecho
comparado ha cobrado carta de ciudadanía y debe ser aceptado, aunque sea equívoco y
“oscurezca la verdadera naturaleza de las funciones que el método de estudio comparativo debe
cumplir, tanto como la razón de su existencia”.
No omito mencionar que el derecho comparado es una disciplina que confronta las semejanzas y
las diferencias de los diversos sistemas jurídicos vigentes en el mundo con el propósito de
comprender y mejorar el sistema jurídico de un determinado país.
Este obedece a que el ordenamiento jurídico difiere de un país a otro. Así, su estudio es necesario
para apreciar tanto las diferencias y las semejanzas como los defectos y los aciertos de ese
orden, esto con el fin de perfeccionar las instituciones de un país y, por ende, su sistema jurídico,
de la importancia de su estudio.
Derecho Romano y el Derecho Mexicano Actual
Es importante iniciar mencionando que el Derecho es el conjunto de normas que imponen deberes
y normas que confieren facultades, que establecen las bases de convivencia social y cuyo fin es
dotar a todos los miembros de la sociedad de los mínimos de seguridad, certeza, igualdad,
libertad y justicia.
La influencia del derecho romano en el derecho de los países que pertenecen a la familia o
“tradición jurídica romano canónica”, como es el casi de México, se localiza particularmente en el
derecho privado, especialmente el civil: personas, familia, bienes, sucesiones, obligaciones y
contratos.
Hablando del negocio jurídico romano Edgar Varela (2017), refiere que el negocio jurídico no es
más que el ejercicio del derecho subjetivo que tiene como fin la adquisición, la modificación y la
extinción de un derecho en relación a un fin práctico, es decir, el derecho subjetivo es la defensa
de una cosa por conducto de su titular.
Podemos diferir que las clases de negocio jurídico son:
1. Unilateral: Es aquel negocio jurídico que es puesto en marcha por un solo sujeto, tal es el
caso del testamento, la aceptación y repudiación de la herencia, el legado y la
emancipación.
2. Bilateral: Intervienen dos partes y por lo regular son de carácter patrimonial, en las cuales
se refiere que a una oferta se le adhiera una aceptación.
Y sus elementos son:
Esenciales: Representan el mínimo de requisitos que las partes han de acordar en el
momento que contrata.
Elementos Naturales: Van de acuerdo con la naturaleza del contrato jurídico y se puede
aplicar durante un procedimiento, siempre y cuando tenga por fin un arreglo.
Accidentales: Son los que le dan a un contrato un camino diverso al establecido.
Por otra parte la ineficacia jurídica se denomina a la carencia de efectos jurídicos y que los
romanos conocieron dos formas las cuales eran:
1. Nulidad: esta sucede cuando la falta de vigor de una ley se produce por sí misma y sin ser
necesario que alguien la declare.
2. Anulabilidad: esta requiere que alguien la declare debido a que esta presenta o adolece
algún vicio error, violencia o lesión.
Sin embargo en el negocio jurídico en el Derecho Mexicano, este se puede entenderse como la
manifestación de voluntad de una o varias partes encaminada a producir efectos de derecho
como: crear, transmitir, modificar o extinguir derechos. Como la creación, transmisión, de los
derechos se funda en el principio de que los particulares a través de su esfuerzo alcanzan
ventajas económicas, por esa razón, Carnelutti en su Teoría general del derecho (mexicano),
sostiene que el negocio jurídico es el resultado del ejercicio del derecho subjetivo pues éste es un
poder destinado a defender el propio interés, o un interés jurídicamente protegido; el negocio
jurídico en un sentido más profundo es un actuar unilateral o conjuntamente para la defensa de
uno o varios intereses del titular o titulares.
De tal manera que los negocios jurídicos pueden clasificarse en unilaterales, si son resultado del
ejercicio de una voluntad, o bilaterales y, en ciertos casos, plurilaterales.
Comúnmente se consideraron negocios jurídicos unilaterales al testamento, la aceptación o
repudiación de la herencia y al abandono o derelictio de una cosa y por esa razón von Tuhr coloca
dentro de esta categoría a los que son resultado del ejercicio de una facultad u opción como la
elección en las obligaciones alternativas, la rescisión de un contrato o la compensación.
Lo cierto es que quedan excluidos de la categoría de los negocios jurídicos los actos procesales,
los actos oficiales y los actos de jurisdicción voluntaria, y Carnelutti añadiría las resoluciones, pues
estas son resultado del ejercicio de una potestas, que fue definida como el poder de mando para
la defensa de un interés ajeno que nos está sujeto.
Por otra parte los negocios jurídicos bilaterales fueron fundados en la autonomía de la voluntad
son, generalmente, de carácter patrimonial y por eso su formación exige que a la existencia de
una oferta se una a la aceptación. Más no todos los negocios jurídicos bilaterales tienen el
carácter de patrimoniales. Es decir son negocios jurídicos bilaterales de carácter no patrimonial, el
matrimonio, los esponsales, el divorcio voluntario en lo que se refiere a la disolución del vínculo.
Cabe resaltar que los negocios jurídicos tienen tres elementos, los esenciales, los naturales y los
accidentales; siendo los primeros los que representan el mínimo que las partes han de acordar
para la existencia del contrato; los segundos los que las partes suelen convenir y se refieren a la
consecuencia de la naturaleza ordinaria del convenio, y, los accidentales son aquellos actos que
imprimen a las consecuencias jurídicas propias del contrato una dirección diversa a la establecida
en la legislación.
Por lo tanto como se ha señalado en párrafos anteriores el negocio jurídico desde el punto de
vista romano como en el actual mexicano, manifiestan muchas similitudes, desde el concepto, en
el que refieren que ambas su finalidad es crear, transmitir, modificar o extinguir derechos. Pero la
clasificación sigue siendo la misma, tanto unilateral como bilateral y sigue teniendo los mismos
tres elementos, los esenciales, naturales y accidentales. Por lo que podemos decir que sigue
teniendo la misma vigencia.
Al hablar de Propiedad en el derecho romano, podemos mencionar que uno de los derechos
que una persona puede tener sobre una cosa es la propiedad. Sin embargo entre las fuentes
romanas no existe una definición concreta de la propiedad; en la terminología romana se suele
denominar a la propiedad de varias maneras, como mancipium (viene de manus, que indica la
aprehensión material de efectiva aplicación de fuerza, ligada a viejos modos de crear y defender el
poder que el pater familias puede alcanzar sobre las cosas); más tarde se usa el término
dominium (implica una noción de señorío, esto es, aquel titular de poderes o facultades) y a partir
de la República prevalece el término de proprietas (que acentúa la pertenencia absoluta y
exclusiva de la cosa que es objeto de este derecho al titular del mismo).
Sin embargo, desde la Edad Media se ha intentado, a partir de fragmentos del Corpus Iuris Civilis,
hacer una definición teórica de la propiedad. De forma no limitativa, se ha definido a la propiedad
como el derecho de obtener de un objeto toda la satisfacción que ésta pueda proporcionar a su
titular y es oponible contra cualquiera.
A continuación señalaremos las formas de adquirir la propiedad:
a. Modos originarios: esta refiere que la propiedad se adquiere con base en una relación
inmediata con la cosa, independientemente de cualquier otra relación jurídica con otro
sujeto.
b. Modos derivados: esta se adquiere la propiedad a través de una relación jurídica que se
establece entre dos personas, de tal forma que una de ellas adquiere un derecho de
propiedad sobre una cosa, que era ya objeto de propiedad de otro sujeto; de ahí que
suponga la adquisición de uno, frente a la pérdida de otro. Se requiere de un acto jurídico
previo legal o voluntario para adquirir la propiedad.
Por otra parte al hablar de propiedad en derecho mexicano, podemos deducir que esta se
adquiere a través de una relación jurídica que se establece entre dos personas, de tal forma que
una de ellas adquiere un derecho de propiedad sobre una cosa, que era ya objeto de propiedad
de otro sujeto; de ahí que suponga la adquisición de uno, frente a la pérdida de otro. En esta
forma se requiere de un acto jurídico previo legal o voluntario para adquirir la propiedad.
Otros modos son los modos originarios, aquellos que hacen adquirir la propiedad independiente
de cualquier otra persona (por ejemplo la ocupación). Son modos derivados los que hacen adquirir
la propiedad fundados en un precedente de derecho que tenía otra persona (enajenación
voluntaria, usucapión y accesión).
Es decir la adquisición de propiedad puede ser también universal, cuando comprende la
universalidad del patrimonio o bien particular cuando sólo comprende un bien determinado. En
doctrina también se ha discutido dentro de la teoría general de bienes cuáles deben ser los actos
o negocios jurídicos que producen o determinan una adquisición derivada o una transmisión del
dominio y de los derechos reales. Sin embargo la política jurídica debe ser determinante:
conforme al principio de seguridad es necesario poder constatar quién es el propietario de una
cosa y al efecto cuáles deben ser los signos ostensibles de ello.
Siendo en esta ocasión, en la cual observamos que existe una relación muy estrecha entre la
propiedad en el derecho romano y en el derecho mexicano. En el cuál la propiedad es el derecho
que se tiene por el disfrute de un objeto y las diversificaciones son en cuestión de la forma en la
que se adquiere la propiedad. Por lo tanto la adquisición de la propiedad en derecho romano y el
derecho mexicano nos habla de modos o formas originarias y derivados, pero podemos resaltar
que existe una mayor variedad de adquisición de propiedad en el derecho romano.
Al hablar de Posesión, por lo que respecta al derecho romano, su etimología la palabra possessio
viene según Paulo de la palabra “sede”, como si se dijera posición, porque la tiene de forma
natural quien persevera en ella, lo que los griegos llaman katoche o retención; algunos filólogos
modernos estiman que la palabra posesión viene de potis o pote sedeo que significa yo me siento
como señor.
La posesión para el derecho clásico se entiende como la disponibilidad de hecho de una cosa
(independientemente de ser propietario o no de ella), con la intención de tenerla para sí mismo,
con exclusión de los demás
A lo que respecta en derecho mexicano, la posesión está definida en el artículo 790 del Código
Civil Federal en la que se define al poseedor de una cosa como el que ejerce sobre ella un poder
de hecho.
De tal manera, podemos destacar diversas similitudes entre el derecho romano y el derecho
mexicano, referente a tema de posesión pues nos habla sobre el poder que se ejerce sobre una
cosa, en ambos se sigue utilizando términos hoy vigentes como el usufructo y la buena fé.
Sin embargo, encontramos ciertas diferencias en la cuestión de la extinción de la posesión, pues
en el derecho romano se tiene como extinción lo siguiente como:
-Por destrucción del edificio.
- Por renuncia del titular del derecho real.
- Por confusión, es decir, cuando se unen en una persona las calidades de propietario y
superficiario.
- Por prescripción del derecho, esto es, cuando el propietario realiza un acto contrario al ejercicio
de la enfiteusis y dispone plenamente del fundo sin oposición por parte del enfiteuta durante el
tiempo necesario para la usucapio.
Y por su parte el Código Civil Federal en su artículo 828 nos menciona que las formas de extinción
son:
I. Por abandono;
II. Por cesión a título oneroso o gratuito;
III. Por la destrucción o pérdida de la cosa o por quedar ésta fuera del comercio;
IV. Por resolución judicial;
V. Por despojo, si la posesión del despojado dura más de un año;
VI. Por reivindicación del propietario;
VII. Por expropiación por causa de utilidad pública.
Al hablar de en derecho romano, podemos decir que se pueden clasificar en dos tipos:
Servidumbres reales: Derechos reales que se ejercen sobre un inmueble ajeno (fundo
sirviente), cuyo aprovechamiento debe aumentar la utilidad de un inmueble propio (fundo
dominante).
Servidumbres personales: Derechos reales que se constituyen sobre una cosa propia
(nudus dominus) en beneficio de una persona determinada. Constituyen derechos que
tienen un carácter personalísimo y son temporales (no heredables o enajenables).
Sin embargo servidumbre en derecho mexicano, se tiene la definición según el artículo 1057 del
Código Civil como un gravamen real impuesto sobre un inmueble en beneficio de otro
perteneciente a distinto dueño.
El inmueble a cuyo favor está constituida la servidumbre, se llama predio dominante; el que la
sufre, predio sirviente. Por su parte, en el artículo 1058 se nos menciona que la servidumbre
consiste en no hacer o en tolerar. Para que al dueño del predio sirviente pueda exigirse la
ejecución de un hecho, es necesario que esté expresamente determinado por la ley, o en el acto
en que se constituyó la servidumbre.
Es decir a través del concepto tomado por Moranchel y lo que se nos menciona en el Codigo Civil
Federal que la servidumbre sigue teniendo los mismos efectos en el derecho romano y en el
derecho mexicano, no ha habido cambios a lo largo del tiempo y sigue teniendo la misma
vigencia.
En términos que las obligaciones del sirviente siguen siendo las mismas con el dominante.
Para finalizar este análisis es importante mencionar que como podemos darnos cuenta el derecho
romano no es muy diferente del derecho mexicano actual, pero si cimienta las bases del hoy
derecho mexicano, por lo que podemos decir es que las únicas diferencias pueden ser en cómo
se apoya el derecho mexicano con otras legislaciones para darse sustento. Hasta el momento, los
términos utilizados en el derecho romano y en el derecho mexicano actual siguen siendo los
mismos y tienen los mismos efectos.
Referencias:
Díez, R. F., & Gálvez, M. A. (2024). ¿ Derechos subjetivos y derechos humanos en el
derecho romano? notas para una revisión. Revista General de Derecho Romano, (42), 9.
Fernández, A. I. C. (2023). El Derecho Romano y el jurista europeo. RIDROM: Revista
Internacional de Derecho Romano, (31), 114-158.
Rodríguez-Peñaguirre, F., & González Arellano, S. (2024). El estado actual del Derecho a
la Alimentación y Políticas Alimentarias en tres entidades mexicanas. Revista estudios de políticas
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