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TEMA 8 Teoria Derecho Uc3m

El documento aborda la interpretación y aplicación del Derecho, destacando la importancia de la labor interpretativa de los operadores jurídicos, especialmente del poder judicial. Se presentan diversas teorías sobre la interpretación jurídica, incluyendo la cognitiva, escéptica e intermedia, así como criterios de interpretación establecidos en el Código Civil y la Constitución. Además, se enfatiza la relevancia de la argumentación jurídica como justificación de decisiones y su papel en la seguridad jurídica y la legitimidad del poder judicial.
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TEMA 8 Teoria Derecho Uc3m

El documento aborda la interpretación y aplicación del Derecho, destacando la importancia de la labor interpretativa de los operadores jurídicos, especialmente del poder judicial. Se presentan diversas teorías sobre la interpretación jurídica, incluyendo la cognitiva, escéptica e intermedia, así como criterios de interpretación establecidos en el Código Civil y la Constitución. Además, se enfatiza la relevancia de la argumentación jurídica como justificación de decisiones y su papel en la seguridad jurídica y la legitimidad del poder judicial.
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TEMA 8: LA INTERPRETACIÓN Y LA APLICACIÓN DEL DERECHO

1. La interpretación jurídica.
2. Concepciones de la interpretación y la aplicación del Derecho.
3. Criterios de interpretación del art. 3.1. del Código Civil.
4. La interpretación constitucional.
5. La argumentación jurídica.
6. Otros criterios de interpretación y técnicas argumentativas.
INTRODUCCIÓN
La interpretación, aplicación y la argumentación son tareas muy relacionadas que se
conectan con la creación del Derecho, al tratarse de actividades que llevan a cabo los
operadores jurídicos. Nosotros tomaremos como tema principal el problema de la
interpretación y, a partir de ahí, abordaremos el estudio de la aplicación del Derecho y
de la argumentación jurídica, dando especial importancia a la labor desempeñada por el
poder judicial en este ámbito.
1. LA INTERPRETACIÓN JURÍDICA
La interpretación del Derecho es la labor central de los operadores jurídicos. Se
trata de un tema polémico, por lo que respecta a la interpretación de los enunciados
jurídicos por parte de los Jueces y Tribunales.
Por “interpretar” debemos entender la actividad intelectual de atribución de
significado a los enunciados jurídicos. Aquí debemos distinguir entre enunciado
jurídico (conjunto de palabras que tiene un significado), y norma jurídica (es el
enunciado jurídico ya interpretado, cuando ya se le ha dotado de un significado).
Concepciones respecto a la interpretación del Derecho
Existen dos concepciones en cuanto a la interpretación del Derecho, ambas de
indudable valor en el Derecho:
- Concepción estricta: solo se interpreta cuando el anunciado jurídico no es
claro.
- Concepción amplia: siempre se interpretan los enunciados jurídicos, con
carácter previo a la aplicación.
Interpretación y aplicación del Derecho por parte de los operadores jurídicos
En el mismo sentido, por aplicación del Derecho se entiende el empleo de un
enunciado jurídico para resolver un problema jurídico genera o concreto, tras
haber interpretado dicho enunciado jurídico.
Toda persona que utiliza las normas del sistema jurídico lleva a cabo una tarea
interpretativa e incluso aplicativa del Derecho. En el mismo orden, todas las
autoridades jurídicas (no solo el poder judicial), interpretan y aplican enunciados
jurídicos. No obstante, la relevancia de la interpretación depende precisamente del
órgano o de la persona que lo haga, pues los ciudadanos no pueden crear normas
válidas.
Argumentación
Por argumentar debe entenderse dar razones y justificar algo. En el ámbito
jurídico, las interpretaciones de los enunciados jurídicos se apoyan en técnicas
argumentativas, que son llamadas criterios de interpretación.
Labor interpretativa, aplicativa y argumentativa del poder judicial
En nuestro sistema jurídico, el poder judicial es el principal encargado de llevar a
cabo la labor interpretativa, aplicativa y argumentativa del Derecho, a la hora de
resolver sobre casos concretos.
La aplicación judicial consiste en resolver casos concretos de acuerdo con el
sistema jurídico. Wróblewski propone diferenciar entre cinco decisiones que tienen
lugar en el proceso de aplicación judicial del Derecho:
- La decisión de relevancia y validez: encontrar el material normativo aplicable
al caso, para después determinar su validez.
- La decisión de interpretación: consiste en el establecimiento del significado
del enunciado jurídico aplicado.
- La decisión de evidencia: supone determinar los hechos a través de la actividad
probatoria.
- La decisión de integración: consiste en la subsunción, es decir, en la
integración de los hechos fijados en la norma.
- La decisión jurídica final: supone determinar las consecuencias de la
subsunción.
La interpretación en sentido estricto cubriría la denominada decisión de interpretación,
aunque tanto en la decisión de validez como en la decisión de evidencia intervendría
también la labor interpretativa, siempre dando argumentos.
Especialidades de la interpretación jurídica
Por último, podemos señalar cuáles son las especialidades de la interpretación
jurídica, es decir, las características de esta:
- La naturaleza del lenguaje jurídico, el lenguaje natural especializado.
- La presencia de autoridades jurídicas.
- La presencia de criterios de interpretación.
2. CONCEPCIONES DE LA INTERPRETACIÓN Y APLICACIÓN DEL
DERECHO
Como ya se ha señalado, interpretar consiste en atribuir un significado a un
enunciado jurídico. No obstante, existen diversas teorías que entienden de manera
muy diferente la tarea de la interpretación jurídica. Podemos agrupar estas teorías
en tres grupos: la teoría cognitiva, la teoría escéptica y la teoría intermedia.
Cabe señalar también que la gran mayoría de los estudios sobre la interpretación
jurídica se han centrado en el estudio de la interpretación judicial, por lo que estas
teorías defienden distintas concepciones también en cuanto a la argumentación
jurídica y la labor de creación del Derecho por parte del juez.
Teoría cognitiva
Llamada también a veces formalismo interpretativo, el noble sueño o el método
jurídico tradicional.
Para esta teoría, la interpretación consiste en conocer el único significado del
enunciado jurídico. Se trata de una tarea puramente racional y mecánica, pues no
depende de la voluntad del intérprete al consistir solo en descubrir el significado
objetivo del enunciado.
Esta teoría se basa en una visión racional del Derecho, al considerarse este como un
sistema normativo perfecto y el lenguaje jurídico completamente claro. Se trata de la
visión manejada por:
- La Ilustración: por parte de los planteamientos iusnaturalistas, que afirma que
las mejores leyes son aquellas que no necesitan interpretación. Los autores
ilustrados, como Montesquieu, afirman que es posible crear leyes
perfectamente claras, precisas y con un único significado.
- El primer positivismo del siglo XIX: planteado por la llamada Escuela de la
Exégesis, que afirma que la interpretación consiste en descubrir el único
significado del enunciado jurídico, que viene de su letra o de la voluntad del
legislador racional. Para ellos, interpretar es encontrar el sentido exacto y
verdadero de la ley.
En la teoría cognitiva, el poder judicial se limita a aplicar el Derecho de manera
mecánica, haciendo uso de silogismos. Por lo tanto, la función judicial no es
compatible con la creación de Derecho, pues se trata de deducir. En el mismo sentido,
argumentar en esta teoría no tiene ningún sentido, pues la aplicación judicial del
Derecho se define como una tarea exclusivamente lógica.
No obstante, podemos mencionar algunas críticas a esta teoría: los problemas de
comprensión del lenguaje natural especializado, la existencia de antinomias y
lagunas en el ordenamiento jurídico, y la insuficiencia de los recursos de
interpretación a la hora de solucionar estos problemas sin dar cabida a la subjetividad
del juez. Asimismo, esta teoría llevaría a una aplicación del Derecho tan rígida que
no podría adaptarse a las peculiaridades de los casos concretos.
Teoría escéptica
También llamada antiformalismo o la pesadilla.
Para la teoría escéptica, interpretar es decidir cuál es el significado de los
enunciados jurídicos, por lo que no se trata de una tarea racional y lógica, sino de
decisión y arbitraria que se encuentra en el mundo de la voluntad.
Por lo tanto, en esta teoría el Derecho no es interpretado como sistema, sino como un
conjunto de decisiones arbitrarias. Asimismo, el lenguaje jurídico es
completamente indeterminado, por lo que el juez debe interpretar siempre su
significado y decidir cuál es.
Entre los movimientos que defienden esta postura, podemos destacar los llamados
movimientos contra el formalismo, como el realismo jurídico. Estos pensadores
piensan que los jueces tienen total libertad para decidir el significado de los
enunciados jurídicos.
Por último, destacar que estas teorías escépticas afirman que no existen verdaderos
límites a la labor interpretativa de los jueces, pues su comportamiento solo está
limitado por sus propias condiciones personales (ideología, estado de ánimo,
antecedentes…), por lo que argumentar es enmascarar una decisión arbitraria.
Esta teoría ha recibido algunas críticas: resultan poco realistas en relación con el
funcionamiento práctico del Derecho y el lenguaje jurídico siempre significa algo al
no ser completamente indeterminado.
Teoría intermedia
Para esta teoría intermedia interpretar es conocer y decidir el significado de los
enunciados jurídicos. Por lo tanto, se combina la razón y la voluntad.
Esta teoría afirma que el lenguaje jurídico es relativamente determinado, pero que
presenta ciertos márgenes de interpretación, de ahí que a veces esta postura también
se llame la vigilia. Es la postura defendida por el positivismo jurídico contemporáneo
de Kelsen y Hart. En esta concepción, la argumentación cobra pleno sentido.
Hart afirma que los enunciados jurídicos tienen siempre un núcleo de certeza y una
zona de penumbra. Es decir, todo enunciado jurídico posee un núcleo de significado
cierto, y un área de significado incierto. En la zona de certeza basta con el
conocimiento del significado objetivo, mientras que en la zona de penumbra es
necesario que el juez interprete en base a su voluntad.
Kelsen también afirma, en orden a lo anterior, que si bien el juez tiene libertad en esa
zona de penumbra para interpretar los enunciados jurídicos, no es válida
cualquier interpretación, pues esta debe ser acorde al significado literal de la norma y
de las normas superiores.
3. CRITERIOS DE INTERPRETACIÓN DEL ART. 3.1. DEL CÓDIGO CIVIL
La interpretación jurídica se caracteriza por la presencia de una serie de criterios que
orientan la interpretación.
Estos criterios son técnicas que sirven para justificar una determinada interpretación
de un enunciado jurídico, y vienen recogidos en el art. 3.1. del Código Civil: “las
normas se interpretarán según el sentido de sus palabras, en relación con el contexto,
los antecedentes históricos y legislativos y la realidad del tiempo en que han de ser
aplicadas atendiendo fundamentalmente al espíritu y finalidad de aquellas”.
En orden a lo anterior, podemos distinguir entre cinco criterios de interpretación:
- Gramatical o literal: los enunciados jurídicos deben ser interpretados según el
sentido literal de sus palabras, teniendo en cuenta las reglas del lenguaje
natural. Se trata de un criterio base, límite y guía.
- Criterio sistemático: debe darse un significado a un enunciado jurídico
teniendo en cuenta el conjunto del sistema jurídico, es decir, otros
enunciados jurídicos. Se trata de un criterio límite y guía.
- Criterio histórico: exige interpretar un enunciado jurídico teniendo en cuenta
sus antecedentes históricos, tales como los enunciados jurídicos similares que
ya se interpretaron en el pasado.
- Criterio teleológico: exige atribuir el significado a un enunciado jurídico
atendiendo a su finalidad, es decir, a sus fines y objetivos. Hay una
dimensión subjetiva, que atiende a la voluntad del legislador; y hay una
dimensión objetiva, que atiende a los fines del sistema y la realidad social.
- Criterio de la realidad social o sociológico: exige que la interpretación de la
norma tenga en cuenta la realidad social del momento, así como las
circunstancias sociales, económicas, etc.
No obstante, a la hora de aplicar los criterios de interpretación surgen algunos
problemas, pues a veces hay más criterios, los criterios son muy amplios y no están
ordenados jerárquicamente, lo que puede conducir a resultados diferentes.
4. LA INTERPRETACIÓN CONSTITUCIONAL
La norma constitucional es el límite y guía de todas las interpretaciones (por lo
tanto, se encuentra dentro del criterio de interpretación sistemático).
La Constitución, en el ámbito de la interpretación, tiene una serie de especialidades:
- Criterios propios del art. 10.2, a la hora de interpretar conforme a los Tratados
Internacionales de Derechos Humanos.
- Más indeterminación de los enunciados constitucionales, por lo que resulta
difícil aplicar el criterio literal.
- Ausencia de marco normativo de referencia al ser la norma fundamental del
Estado, por lo que no opera el criterio sistemático como límite.
Corolario de lo anterior, se deduce que interpretar la Carta Magna se trata de una
tarea muy discrecional y subjetiva, pues supone siempre una toma de postura ética y
política.
5. LA ARGUMENTACIÓN JURÍDICA
Como ya se ha dicho anteriormente, argumentar consiste en dar razones, en
justificar una determinada decisión. En nuestra vida cotidiana la argumentación es
muy importante, pero cobra especial importancia en el Derecho.
En el caso de la argumentación jurídica, esta se encuentra institucionalizada, pues
las decisiones judiciales deben tomarse siempre en el marco del sistema, tomando
como referencia enunciados jurídicos válidos. Asimismo, cabe señalar la presencia de
autoridades cuyas razones son más válidas en el contexto jurídico. Es necesario
argumentar en la producción de normas, a la hora de sentar doctrina jurídica, y a la hora
de aplicar las normas.
La importancia de la argumentación es esencial al ser esta la justificación de una
decisión cuando esta no es la única que puede adoptarse.
Distinciones de la argumentación en el Derecho
Existen dos distinciones importantes para entender el papel de la argumentación en el
Derecho:
- Contexto de descubrimiento de justificación: una cosa son los factores
sociológicos, psicológicos, sociales, fisiológicos que explican la adopción de
una decisión, y otra son las razones que se exponen para presentar la decisión
como justificada.
- Justificación interna/externa: la justificación interna tiene que ver con el
paso de las premisas a la conclusión, pues una decisión judicial está
internamente justificada si el paso de las premisas a la conclusión es válido, lo
que nos lleva a la lógica formal. En cuanto a la justificación externa, esta tiene
que ver con la justificación de las propias premisas del silogismo, es decir, en
dar razones a favor de las propias premisas, lo que nos lleva a la argumentación.
A veces, no está muy claro lo que ha pasado (la premisa menor), ni está claro cómo
clasifica el Derecho lo que ha pasado (premisa mayor). La determinación de la
premisa menor se lleva a cabo a través de diferentes argumentos, y lo mismo
ocurre con la premisa mayor que, en muchos casos, es resultado de la utilización
de diferentes criterios interpretativos.
La importancia de la argumentación judicial
Podemos enumerar una serie de factores que hacen que la argumentación judicial sea
especialmente importante:
- Exigencia de hacer públicas las razones de la decisión judicial.
- Importancia para la seguridad jurídica de las partes y de la sociedad en
general.
- Para evitar la arbitrariedad en el uso del poder judicial.
- Para posibilitar el control y la crítica a las decisiones judiciales.
- Es parte del derecho a la tutela judicial efectiva.
- Fundamento de la legitimidad del poder judicial.
En las últimas décadas han surgido las llamadas “teorías de la argumentación”, que se
sitúan entre el determinismo (la decisión judicial es una mera deducción lógica) y el
decisionismo (la decisión judicial es arbitraria y depende de muchos factores).
6. OTROS CRITERIOS DE INTERPRETACIÓN Y TÉCNICAS
ARGUMENTATIVAS
Podemos enumerar una serie de criterios de interpretación de los enunciados
jurídicos:
- Criterio de la reducción al absurdo: permite rechazar una opción por las
consecuencias absurdas que produce, justificando el absurdo.
- Criterio de autoridad: aceptamos un determinado enunciado por la autoridad
que lo defiende.
- Criterio consecuencialista: se acepta una determinada opción por las
consecuencias favorables que esta produce.
- Criterio inductivo: aceptamos una determinada tesis basándonos en la
experiencia.
- Criterio de la mayor razón: de una norma que atribuye determinadas
consecuencias a un hecho, se desprende otra que atribuye con mayor razón
dichas consecuencias a un hecho distinto.
También, por último, cabe señalar la existencia de otros criterios interpretativos más
contemporáneos, tales como la perspectiva de género.

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