REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
PODER JUDICIAL
JUZGADO SUPERIOR CUARTO AGRARIO
DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO BARINAS
ARCHIVO
Nº 2016-1406.
Pieza Nº
DEMANDANTE(S): RAYNETH RIVAS, RANIA BORGES Y ANA xxxx.
DEMANDADO(S): INSTITUTO NACIONAL DE TIERRAS (INTI)
ASUNTO: RECURSO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO DE
NULIDAD.
REGIÓN AGRARIA: JUZGADO SUPERIOR CUARTO AGRARIO.
FECHA DE ENTRADA: 17 DE NOVIEMBRE DE 2016.
Nº 2016-1406.
Alguacil María Laura: Por favor de pie que va a hacer acto de presencia el
ciudadano Juez del Tribunal Superior Cuarto Agrario.
El Juez Jesús Vital: Buenos días a todos los presentes, Ciudadana secretaria
sírvase dejar constancia del objeto de la presente audiencia.
Secretaria Yidriz: Buenos días ciudadano juez, de conformidad con lo previsto
en el artículo 173 de la Ley de Tierras de Desarrollo Agrario, se da inicio a la
audiencia oral de informes, fijada para el día de hoy xx de xx del año xx, en el
expediente Nº xx, nomenclatura particular de este Juzgado Superior. EN EL
ASUNTO: LEER PORTADA
SE DEJA CONSTANCIA QUE SE ENCUENTRAN PRESENTES: XXX
El Juez: De conformidad con el artículo 173 de la Ley de Tierras y Desarrollo
Agrario que reza: “Vencido el lapso probatorio se fijará uno de los tres días
de despacho siguientes para el acto de informes, el cual se llevará a cabo
en audiencia oral. Verificada o vencida la oportunidad fijada para
informes, la causa entrará en estado de sentencia, la cual deberá ser
dictada por el Tribunal dentro de un lapso de sesenta días continuos.
Vamos a realizar la presente audiencia oral de informes se le concede a las partes
10 minutos para que realicen su exposición y en caso de ser necesario se cocedera
una prorroga adicional, tiene derecho de palabra en primer lugar el recurrente
Abogada Yorgelis:
“Buen día ciudadano Juez, ciudadano Secretario, ciudadano alguacil, asistente del
tribunal, representante del Instituto Nacional de Tierras, señoras y señores que
están presente en esta sala de audiencia, muy bien el Recurso Contencioso
Administrativo de Nulidad intentado contra el acto administrativo emitido por el
Directorio del Instituto Nacional de Tierras en sesión N° 555-13 de fecha 23 de
noviembre del año 2013 el cual acordó entregar un Título de Adjudicación y Carta
de Registro Agrario a favor del ciudadano Eduardo Flores, ahora bien, quien aquí
interviene deja por sentado lo siguiente, si bien es cierto ciudadano Juez, que en
fecha 21 de septiembre del año 2023, de manera incidental nuestro asistido tuvo
conocimiento de la existencia del instrumento agrario en razón de que el ciudadano
Eduardo Flores, dio contestación a una demanda que se interpuso por ante el
Tribunal Tercero de Primera Instancia de materia Agraria de la Circunscripción
judicial del Estado Barinas con sede en Socopó, dado a que efectivamente fue
objeto de una acción de nulidad y simulación de contrato de compra venta, en esa
oportunidad fue que se tuvo conocimiento de la existencia de tal instrumento y en
razón de ello se interpuso dicha demanda, si bien es cierto todo acto administrativo
debe estar presidido por un procedimiento administrativo sustanciado conforme a
derecho se puede dejar por sentado que existe con relación a ese documento de
propiedad unas circunstancias materiales que en cierto modo hicieron que nuestros
asistidos interpusieran dicha acción y al observar el contenido de dicho documento
se puede leer fehacientemente que en el mismo se hace alusión a que forma parte
el lote de tierra de una mayor extensión y que bajo toda circunstancia es de
propiedad privada, si eso es así consideramos que el Instituto Nacional de Tierras a
través de la ORT como ente sustanciador debió haber sido más diligente y no haber
incurrido en omisión al momento de solicitarle al ciudadano que pidió la
regularización del Fundo “La Esperanza” la debida cadena titulativa lo cual al no
hacerlo resulto determinante en el acto administrativo que de cierto modo le fue
acordado y el título de adjudicación que le fue entregado a dicho ciudadano, esta
conducta bajo toda circunstancia consideramos que viola flagrantemente lo
establecido en el artículo 49 de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela y el articulo 25 del mismo instrumento normativo, sin embargo, la
actuación administrativa que en cierto modo realiza el Instituto Nacional de Tierras
al emitir el acto administrativo, pues esta subsumida en una serie de vicios, entre
ellos se delata el vicio de ausencia de expediente administrativo en existencia de
procedimiento administrativo previo, ciudadano Juez, una vez que se tuvo
conocimiento de la existencia de ese instrumento se procedió a trasladar a la ORT
Barinas y se pudo constatar a través de una de los funcionarios que allí laboran que
no existe un expediente administrativo sustanciado conforme a derecho, es decir,
no existe una orden de inicio, no existe foliaturas, ni tampoco existe un orden
cronológico de actuaciones, aparte de ello verdad, se pudo evidenciar una carpeta
con ciertos actas que bajo toda circunstancias no obedecen a un expediente
administrativo a su vez, nosotros acudimos con el propósito de conocer el contenido
y la forma en que debió haber sido instruido dicho expediente pero ninguna
circunstancia se pudo constatar por la inexistencia del mismo, esa actuación como
tal pues esta subsumida en un vicio que lo establece la Ley Orgánica de
Procedimiento Administrativo, específicamente el articulo 31 y 32 concatenado con
el artículo 19 del mismo instrumento normativo numerales 1º y numeral 2º, otro
vicio que fue delatado es el vicio del falso supuesto, si bien es cierto la
administración pública tiene la prorrogativa para determinar a ciencia cierta que si
el lote de tierra al que se le solicita la regularización forma parte de propiedad
privada, debe necesariamente solicitar una cadena titulativa o en su defecto una
memoria documental que permita determinar a través de ella cual es el acto
administrativo que debe ser en este caso proscripto a favor del solicitante.
Abogado Daira Arriechi:
“Buenos días ciudadano Juez, Secretario, Alguacil, colegas y a todos los presentes,
en el caso particular lo sustanciaron como si fuera bajo toda circunstancia un lote
de tierra en propiedad del Instituto Nacional de Tierras y como consecuencia de ello
otorgaron el Título de Adjudicación y Carta Agraria Socialista obviando que en caso
de que fuera procedente la misma debió habérsele entregado al solicitante una
garantía de permanencia, si bien es cierto el INTI goza de un sistema, una
plataforma que se llama Atancha Omakon, a la cual se puede acceder a través de
su página [Link], donde se determina efectivamente cuales son los actos
administrativos que puede emitir el Instituto Nacional de Tierras y bajo toda
circunstancia allí está la declaratoria de permanencia que sería lo conducente en
este caso, esa actuación viola flagrantemente lo establecido en el artículo 141 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y articulo 30 de la Ley
Orgánica de Procedimientos Administrativo y sobre todo el artículo 53 de la misma
ley dada a que la administración de oficio debe ser lo más diligente para llevar una
vía de sustanciación y que el acto que se emita sea acorde a la naturaleza jurídica
de la tierra propia, otro vicio que fue en este caso delatado específicamente es el
vicio de la ausencia de publicidad del acto administrativo recurrido y es que
específicamente el acto administrativo no cumple con lo preceptuado en el artículo
63 de la reforma parcial de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario y concatenado con
el artículo 72 de la Ley Orgánica de Procedimiento Administrativo dado a que no
ordeno publicar el acto administrativo en la gaceta oficial o en su defecto en la
gaceta de la República Bolivariana de Venezuela, bien sea gaceta oficial agraria o
gaceta de la República Bolivariana de Venezuela y si a ello le concatenamos las
disposiciones transitorias de la referida Ley de Tierras y Desarrollo Agrario pues
tampoco se hizo la publicación en un diario de mayor circulación, por todo ello
ciudadano Juez por lo que en cierto modo riela en el expediente específicamente en
cuanto al escrito contentivo del recurso los medios probatorios que fueron
debidamente evacuados y que en su debida oportunidad pueden ser determinados
o juzgados en su labor de juzgamiento y valoración es que el presente recurso debe
prosperar en consecuencia se solicita ciudadano Juez que el recurso contencioso
administrativo de nulidad interpuesto contra acto administrativo sea declarado con
lugar, a su vez el acto administrativo efecto particular dictado por el Directorio del
Instituto Nacional de Tierras mediante sesión Nº 555-13 de fecha 27 de noviembre
de 2013 sea declarado nulidad absoluta del mismo y por ende se le solicita de
acuerdo a los numerales anteriores que se declare sin ningún efecto jurídico el
título de adjudicación socialista que le fue otorgado al ciudadano Eduardo Flores,
esa es toda mi intervención”.
Representación judicial del INTi:
“Buenos días ciudadano Juez, buenos días señor Secretario, buenos días a todos los
presentes, con todo respeto ciudadano Juez el Instituto Nacional de Tierras en el
marco de sus funciones y dentro de lo establecido en el artículo 117 de la Ley de
Tierras y Desarrollo Agrario puede administrar, redistribuir y regularizar las tierras con
vocación agrícola, con vocación pecuaria de la manera que lo considere prudente así
como también y de acuerdo a lo establecido al artículo 119 de la referida Ley de
Tierras y Desarrollo Agrario en su numeral 4º puede también conocer, decidir y
adjudicar la procedencia de títulos de adjudicación, así como otorgar también títulos
de adjudicación permanentes, esto en atención al dictamen constitucional y el
resguardo de la soberanía agroalimentaria, de la promoción de la función social de la
producción esto en atención al desarrollo de la agricultura como base estratégica rural
e integral del país, con respecto al caso que nos ocupa, se puede observar en autos
que si cursa ante el sistema Atancha Omakon, sistema por el cual se lleva los registros
de regularización de tierras ante el Instituto un auto de apertura de un procedimiento
de adjudicación de tierras el cual fue otorgado al ciudadano Eduardo Flores sobre el
lote de terreno denominado La Esperanza, se llevó un procedimiento de acuerdo a lo
establecido en la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario, se consignaron unos recaudos
los cuales están contenidos en el artículo 59 de la misma Ley de Tierras y Desarrollo
Agrario y se estudió y analizó la procedencia de los recaudos y de todos los requisitos
exigidos por la ley para proceder a otorgar la misma, no corresponde al Instituto
Nacional de Tierras estudiar la procedencia de la documentación que se presenta al
momento de hacer la solicitud de las regularizaciones, por otro lado si se requiere
estudiar el dominio público o privado de las tierras de las cuales somos poseedores
existe un procedimiento aparte que se lleva a cabo a través de la unidad de cadenas
titulativas, unidad ubica en el Instituto Nacional de Tierras en su INTI Central, ellos son
los que se encargan de determinar si las tierras son de dominio público, si las tierras
son de dominio privado de acuerdo a los recaudos exigidos por la misma, pues por lo
tanto y de acuerdo a esto a los análisis realizados en todo el procedimiento llevado a
cabo una vez que se hizo la solicitud y se hizo un análisis geo-referencial de las tierras
que es lo que el Instituto Nacional de Tierras estudia para poder adjudicar la
procedencia de las mismas una vez que se hace el estudio de la distribución y de los
proyectos presentados para poder otorgarlos fue que se otorgó el título de
adjudicación al ciudadano Eduardo Flores porque se observó que cumplió con todos
los lineamientos y requerimientos exigidos por la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario,
es todo”.
José Vielma:
“Siguiendo con esta dinámica, rechazo y contradigo de todo punto de vista lo
aseverado por la representante del Instituto Nacional de Tierras, en razón de lo
siguiente; si bien es cierto los artículos 117 y 119 de la reforma parcial de la Ley de
Tierras y Desarrollo Agrario establece cuales son específicamente esas potestades que
tiene el Instituto Nacional de Tierras como garante de ente regularizador de tierras y
del territorio nacional, sin embargo, no le está permitido pasar por encima de esas
potestades, en razón de que a cada particularidad de naturaleza de la tierra debe
dársele un resultado especifico, debe cumplirse con una dinámica procedimental
administrativa que sea clara y que sea garante y generadora de seguridad jurídica, no
puede ser posible que si un ciudadano que tenga un lote de tierra que sea de
propiedad privada le vayan a regularizar o le vayan a otorgar un título de
adjudicación, ese acto administrativo no se corresponde bajo ninguna circunstancia
con lo que realmente debe ser en este caso el pedido por el Instituto Nacional de
Tierras, por otro lado lo señalado por la representante del Inti pues entra en una total
contradicción en razón que el Instituto Nacional de Tierras cuando fue requerido el
antecedente administrativo bajo ninguna circunstancia lo remitió, por tanto ciudadano
Juez considero que en el presente caso si están dados precisamente los vicios
necesarios para que se declare con lugar el presente recurso y bajo toda circunstancia
se cree un antecedente más para que efectivamente el Instituto sustancie bien los
expedientes administrativos y el procedimiento administrativo que a todas luces debe
ser considerado para que se otorgue el instrumento agrario acorde, si bien es cierto el
sistema antes mencionado le permite acceder al particular o al usuario a cualquiera
de los actos que aquí pueda expedir el Instituto no puede realizar una mescolanzas de
actos y darle a cada quien cosas que no corresponden, debe en este caso expedirse
una regularización acorde a la naturaleza propia de la tierra, porque para eso existe
cadenas titulativas y debe ser más diligente el Instituto y no incurrir en omisiones al
no solicitar al momento de que el ciudadano pida un resguardo de la posesión que
pueda tener en un momento determinado, eso es todo”. Se deja constancia que la
representación judicial del Instituto Nacional de Tierras consideró no necesario ejercer
el derecho a contrarréplica”.