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III Coloquio de Bonneval: Ey y Lacan Discuten Sobre La Realidad de La Enfermedad Mental

El documento analiza las discusiones del III Coloquio de Bonneval de 1946, centradas en la psicogénesis de neurosis y psicosis, destacando el debate entre H. Ey y J. Lacan sobre la realidad de la enfermedad mental. Se presentan las diferentes interpretaciones del término psicogénesis y se examinan las posiciones de Ey y Lacan en relación con la normalidad y patología en la psiquiatría. El trabajo subraya la importancia del diagnóstico semiológico en la comprensión de los trastornos mentales y la complejidad de establecer causas en la patología psiquiátrica.

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III Coloquio de Bonneval: Ey y Lacan Discuten Sobre La Realidad de La Enfermedad Mental

El documento analiza las discusiones del III Coloquio de Bonneval de 1946, centradas en la psicogénesis de neurosis y psicosis, destacando el debate entre H. Ey y J. Lacan sobre la realidad de la enfermedad mental. Se presentan las diferentes interpretaciones del término psicogénesis y se examinan las posiciones de Ey y Lacan en relación con la normalidad y patología en la psiquiatría. El trabajo subraya la importancia del diagnóstico semiológico en la comprensión de los trastornos mentales y la complejidad de establecer causas en la patología psiquiátrica.

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195

III Coloquio de Bonneval:


Ey y Lacan discuten sobre la realidad
de la enfermedad mental

Humberto Casarotti

Psiquiatra, neurólogo, médico-legista (Montevideo, Uruguay)


E-mail: [Link]@[Link]

Resumen
En este trabajo se analizan los aportes surgidos de las discusiones que tuvieron lugar en el III Coloquio de Bonneval, Francia, sobre
“El problema de la psicogénesis de las neurosis y psicosis” realizado en 1946, y especialmente el debate entre H. Ey y J. Lacan. Esos
aportes gravitaron sobre la concepción que los psiquiatras tienen en relación con la realidad de la enfermedad mental. Luego de
presentar los diferentes significados del término psicogénesis y los antecedentes sobre las nociones de lo normal y lo patológico
en la obra de G. Cangilhem, se analizan detalladamente las posiciones de H. Ey y de J. Lacan sobre el tema central del Coloquio.
Palabras clave: Psicogénesis - Neurosis - Psicosis - Bonneval - Henri Ey - Jacques Lacan.

III COLLOQUIUM OF BONNEVAL: EY AND LACAN DISCUSS THE REALITY OF MENTAL ILLNESS

Abstract
This paper analyzes the contributions emerging from the discussions of the III Colloquium of Bonneval, France, on “The problem
of the psychogenesis of neuroses and psychoses” carried out in 1946, and especially the debate between H. Ey and J. Lacan. These
contributions gravitated on the conception that psychiatrists have about the reality of mental illness. After presenting the different
meanings of the term psychogenesis and the antecedents on the notions of the normal and the pathological in the work of G.
Cangilhem, the positions of H. Ey and J. Lacan are analyzed in detail.
Keywords: Psychogenesis - Neurosis - Psychosis - Bonneval - Henri Ey - Jacques Lacan.

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196 Casarotti, H.

“Lo que nos separa, estimado Lacan, es lo que opone la por Ey? A mi entender Ey aceptó que psicogénesis desta-
psiquiatría de las ciudades y la psiquiatría de los campos” cara en el título del III Coloquio porque la cuestión de
H. Ey (ref. 1 p.55) la causalidad motiva a los médicos ya que el estudio de
las causas de la patología constituye el problema central
de la medicina. Como se ampliará en el punto siguiente,
Introducción en la patología se establecen dos diagnósticos: uno se-
miológico (de las manifestaciones clínicas) y otro de so-
El objetivo de este trabajo es señalar que las discusio- matosis (del proceso mórbido), y por ser la medicina un
nes que tuvieron lugar en el III Coloquio de Bonneval saber de causas y en razón del tratamiento, el diagnósti-
(Francia) sobre “El problema de la psicogénesis de las neu- co etiológico tiene prioridad. Y aunque, por lo general,
rosis y psicosis” (1), y especialmente el debate entre H. Ey en psiquiatría los procesos causales son en su mayoría
y J. Lacan, gravitaron sobre la realidad de la enfermedad desconocidos, se procede del mismo modo clasificando
mental. los hechos clínicos según los factores que se consideran
Diferentes autores, analizando esa jornada han des- etiológicos. Por el pensar humano, dualista cartesiano,
tacado otros aspectos. Por ejemplo, el psiquiatra argenti- la “clasificación” que aparece como más natural es or-
no E. T. Mahieu consideró que tuvo lugar una confronta- ganizar las manifestaciones en somatógenas y psicógenas.
ción de concepciones antropológicas alrededor del pro- Pero esa ordenación, aunque presta cierta ayuda en la
blema de la libertad como libre arbitrio (2). La filósofa práctica cotidiana, es ilusoria; con lo cual reaparece la
M. Charles destacó que la discusión fue en relación con pregunta primera: las variaciones psíquicas mórbidas
los objetos de la psiquiatría y de la psicología (3). Y auto- ¿son diferentes o no a las variaciones psíquicas norma-
res de orientación lacaniana han escrito sobre las ideas les? Pregunta que nos lleva al punto siguiente.
de Lacan en relación con la psicogénesis (4, 5, 6, 7).
Inicialmente, Ey había pensado centrar el tema de Diferencia entre normal y patológico en la vida
ese encuentro en relación a la causalidad psíquica de los mental (9)
trastornos mentales (1 p.7). Esa propuesta planteaba una
pregunta clara: las enfermedades mentales entendidas Desde el inicio de su actividad profesional Ey siempre
como una desorganización real del cuerpo ¿pueden ser pensó como G. Cangilhem (10) de que “sin los conceptos
determinadas psíquicamente? Ey proponía partir de la de normal y de patológico el pensamiento y la actividad
realidad de la patología mental (objeto de la psiquiatría) y del médico son incomprensibles”. Siempre trabajó con la
preguntar a los invitados si los fenómenos mentales mór- idea de que lo esencial en medicina es el diagnóstico y
bidos, heterogéneos en relación con las experiencias psí- que el diagnóstico primordial es la identificación de un
quicas normales (objeto de la psicología), podían ser cau- caso como patológico. H. Ey fue tomando conciencia de
sados de modo suficiente por la propia actividad psíquica. que en psiquiatría no todos los técnicos operan de ese
El término psicogénico es ambiguo porque encierra modo ya que la identificación de lo mental patológico es
dos sentidos (8 p. 64). En efecto, “psicogénesis” puede difícil de establecer. Dificultad que se origina en el hecho
entenderse: 1) como el desarrollo de la vida psíquica (el de que lo propio de la vida mental es diversificar, intro-
surgimiento del psiquismo como realidad que constitu- ducir contingencia, variación. Con lo cual, dado que la
ye el polo causal eficiente específicamente humano) y 2) vida de relación (el psiquismo) tiene por función crear va-
como causalidad psicopatológica (el psiquismo como cau- riaciones ¿cómo es posible entonces afirmar que algunas
sa determinante de las enfermedades mentales). Y cuan- variaciones mentales son patológicas?
do en las exposiciones y discusiones la ambigüedad se-
ñalada no se tiene en cuenta, el término termina siendo A) En patología general una enfermedad se define
usado de modo equívoco. Quien lo utiliza puede pasar de cuando: a) cierto conjunto de síntomas (diagnóstico
la idea de desarrollo psíquico (psicogénesis en el primer semiológico) es relacionado con un proceso mórbido
sentido) a la de principio de causalidad psicopatológica (diagnóstico de somatosis) (11); b) los síntomas siempre
(psicogénesis en el segundo sentido) o inversamente. Eso implican un déficit, y c) el concepto de enfermedad es
explica lo que sucedió en el III Coloquio donde los parti- esencialmente etiológico.
cipantes respondiendo y discutiendo el texto propuesto El término “síntoma” proviene de ptosis o caída pal-
por H. Ey se desplazaron reiteradamente entre diferen- pebral lo que refiere al carácter deficitario del síntoma.
tes cuestiones: pasando de la clínica psiquiátrica al acto Todo síntoma es esencialmente un déficit, pero que al
psicoanalítico, de la comprensión fenomenológica a la construirse sigue obedeciendo las reglas del organismo,
comprensión causal psicoanalítica y de la psicopatología porque la enfermedad no es solo un desvío en una curva
a la psicología. Y eso sucedió porque no todos acorda- de Gauss sino esencialmente otro orden. Un orden a un
ban en que las manifestaciones mentales mórbidas sean nivel inferior donde el déficit (lo negativo) debe ser per-
realidades diferentes estructuralmente a las experiencias cibido en la reacción del organismo al proceso mórbido
psíquicas normales, o sea que entre la vida psíquica nor- (lo positivo). Entre el proceso somático y sus manifesta-
mal y la patológica existe una ruptura de la continuidad. ciones existe una distancia, un hiato, un desfasaje, que
¿Por qué entonces el título de la jornada fue “el pro- es ocupado por las reacciones del organismo. En el caso
blema de la psicogénesis” y no el pensado inicialmente de las funciones de la vida vegetativa ese hiato es delga-

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do debido a que esas funciones tienen poco margen de de su proyecto profesional y para comprender el peso
variación. En la medida que se han ido conociendo los conceptual de lo expresado por Ey en la III Jornada es
procesos somáticos, la delgadez de ese hiato ha llevado necesario ubicarla en su trabajo previo.
a reducir el concepto de enfermedad de la vida vegeta- Entre 1927 y 1946 Ey llevó a cabo trabajos funda-
tiva, al del proceso mórbido. Con lo cual el diagnósti- mentales de los que aquí interesa destacar algunos: a)
co semiológico (el de las manifestaciones clínicas que por la dificultad que tiene el hombre para percibir la
presenta el enfermo) fue perdiendo su sustancia siendo enfermedad mental es necesario conocer el trabajo de
sustituido en los hechos por el diagnóstico de somatosis. quienes previamente analizaron el fenómeno psicopa-
tológico en su realidad (16); b) con la obra de E. Bleuler
B) En cambio, en la patología psiquiátrica ese mar- había comprendido que “síntoma mental” es la estruc-
gen -que Ey llama el “hiato órgano-clínico”- tiene gran tura regresiva que la vida mental adopta cuando sufre
espesor: el desfasaje entre el desorden somático y las un proceso patológico (17)1; estructuras regresivas que
manifestaciones es amplio y está colmado por las reac- siendo formas de “intencionalidad involuntaria”, como
ciones de la personalidad (reacciones que constituyen la lo expresa en su artículo “La noción de automatismo en
realidad psíquica). Los síntomas mentales están en rela- psiquiatría” (18), hacen de la psiquiatría un saber natu-
ción con la organización de funciones adaptadas para la ralmente médico-legal); c) había criticado la “doctrina
vida de relación y por lo mismo implican la participa- de las constituciones”(19) como hipótesis no clínica
ción de la actividad psíquica, es decir, son fundamen- que afirma que la personalidad está preformada y que
talmente “reacciones” del sujeto al proceso mórbido. Y es condición sine qua non de las psicosis y neurosis; d)
es en esas “reacciones” donde el clínico debe reconocer su trabajo clínico y psicopatológico sobre diversas cues-
lo sintomático, es decir, lo deficitario de los síndromes tiones (alucinaciones, fenómeno dormir-soñar, esquizo-
psicopatológicos. Con la obra de E. Bleuler la semiología frenia, etc.) fundamentaron la primera exposición de su
psiquiátrica dejó de ser una lectura patológica de lo psi- hipótesis de trabajo (15) que como “Proyecto” presentó
cológico para pasar a ser una lectura psicológica de las coloquialmente en la primera jornada de Bonneval (21);
estructuras psicopatológicas (12). Para diferenciar las es- e) considerando la relación de lo psicopatológico con el
tructuraciones mórbidas de la vida mental, para diagnos- psicoanálisis y con las cuestiones místicas inició una re-
ticarlas se requiere un “análisis estructural” (13). Análisis flexión respecto a la posición de la psiquiatría entre las
estructural mediante el cual el semiólogo: a) describe las ciencias médicas y las ciencias antropológicas.
manifestaciones clínicas con el objetivo de extraer un ra- Los Coloquios realizados entre los años 1942 y 1960
dical característico que fundamente un diagnóstico y un fueron seis: a) en el primero presentó su “Proyecto de
pronóstico, b) percibe en esa “fisonomía” el movimiento una historia natural de la locura” (21); b) en el segun-
de la intencionalidad del paciente (estructura positiva o do discutió sobre las relaciones de la neurología y la
reactiva) y a la vez la fatalidad de su estado (estructura psiquiatría (22), c) en el tercero -objeto de este artícu-
negativa o deficitaria) (14). lo- analizó la psicogénesis de las enfermedades menta-
Es decir, que la psiquiatría, que de hecho se ha desarro- les, d) el cuarto lo dedicó al análisis del factor herencia
llado ignorando los procesos etiológicos, tiene por tarea en patología mental (23), e) en el quinto consideró los
prioritaria analizar la realidad psíquica que con sus leyes problemas clínicos de la esquizofrenia (24), y f) dedicó
se interpone entre la lesión y las manifestaciones. Dice el sexto a la cuestión del Inconsciente (25). A pesar de
Ey, que esa prioridad que de derecho tienen el diagnóstico la importancia psiquiátrica de todas esas reuniones solo
semiológico y la patogenia psíquica de los síntomas es lo son bien conocidas la III y la VI que tuvieron que ver
original de la psiquiatría entre las ciencias médicas (15 p. con cuestiones psicoanalíticas.
57). Prioridad de derecho que fundamenta en sí mismo el Los Coloquios II y III están íntimamente relaciona-
diagnóstico semiológico y que vuelve una ilusión pensar dos. En efecto, en su reflexión sistemática sobre la po-
que en el futuro este diagnóstico será sustituido por el sición de la psiquiatría entre las ciencias médicas y las
del proceso somático. No porque el estudio de las causas ciencias antropológicas, Ey buscaba precisar sus límites
no sea esencial, sino porque sin diagnóstico semiológico “inferiores” y “superiores” (1 p. 9).
no es posible afirmar que se trata de una estructura pato- En 1943 durante el II Coloquio discutió con J. de
lógica de la vida mental. Ajuriaguerra y H. Hécaen sobre los límites “inferiores” de
la psiquiatría. Allí se trataba de establecer cuál es la di-
Los Coloquios de Bonneval ferencia semiológica objetiva entre las alteraciones de
las funciones psíquicas “instrumentales” (analizadores
Las reuniones conocidas como los Coloquios de Bon- perceptivos, expresiones emocionales, mecánica del len-
neval fueron organizadas por Ey para discutir con sus guaje, automatismos de hábito, etc.) y las alteraciones de
pares cuestiones psiquiátricas generales y para poner en las funciones psíquicas “superiores” (organización de la
común su hipótesis de trabajo psiquiátrico. Por ser parte vida de relación como integración de las reacciones del

1
Lacan, en la reseña que hace de este libro (16) valora dos puntos del trabajo de Ey: 1º) que la realidad de la alucinación es ser una “patología de la
creencia” y 2º) que la observación en la clínica evidencia que las alucinaciones se integran en estructuras delirantes (Ey dirá al final de sus trabajos (20
p.741n1) que el título de ese libro podría haber sido “Delirios y alucinaciones”).

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organismo con su medio). Con esa finalidad esa reunión y la tercera de S. Follin y L. Bonnafé “A propósito de la
fue titulada “Relaciones de la neurología y la psiquiatría”. psicogénesis”.
Título que surgía naturalmente dado que todos los parti-
cipantes entendían que ambas especialidades eran las dos a) El texto propuesto por H. Ey: “Los límites de la
ramas de la medicina que “asisten” las desorganizacio- psiquiatría. El problema de la psicogénesis” (1 pp. 9-20)
nes del sistema nervioso: las enfermedades neurológicas
y las enfermedades mentales. Es decir, que acordando los 1) En ese texto Ey se pregunta: ¿Qué es lo que carac-
participantes en que todas las manifestaciones psíquicas teriza al psiquismo? y se responde que es el conjunto
neurológicas o psiquiátricas (las crisis epilépticas psíqui- de funciones que aseguran una adaptación personal a la
cas simples, las afasias, las alucinosis, la ceguera psíqui- realidad2. En cada etapa del desarrollo de esas funciones
ca, etc., así como las demencias, las alucinaciones, etc.) corresponde una síntesis (una organización sintética) re-
eran fenómenos reales, lo que buscaban discutir era si se sultante de la psicogénesis normal. Ey afirma que el de-
trataba de una diferencia semiológica solo de compleji- sarrollo psicogenético introduce en el mundo un tipo de
dad (una diferencia cuantitativa) o si constituían mani- causalidad propia que construye el “cuerpo psíquico”3.
festaciones mentales diferentes cualitativamente. Todos Sus análisis de la patología mental “aguda” y “crónica”
los participantes entendían que el tópico a considerar (27) (conceptos diferentes a los de la patología vegeta-
era de carácter médico. Ey -de acuerdo al “proyecto” que tiva) lo llevan a descubrir las dos dimensiones del modo
había presentado en el primer Coloquio de Bonneval de ser consciente (28): el campo de conciencia actual
(21)- afirmaba: a) que las manifestaciones psíquicas eran (ser consciente de algo) y el sistema de la personalidad
diferentes estructuralmente: parciales y localizables en (ser consciente de ser alguien)4.
la patología neurológica y globales, con poco o ningún La vida psíquica integra la historia personal en la in-
valor localizador, en la patología psiquiátrica y b) que la tencionalidad de la conciencia actual. En su concepción
patología del sistema nervioso se manifestaba, como lo K. Jaspers se refiere a esta forma de existencia como desa-
había señalado H. Jackson en su concepción del proceso rrollo psíquico de la personalidad, la autoconstrucción del
epiléptico, tanto con síntomas neurológicos (“locales”) Yo a partir de los acontecimientos vividos y en función
como con síntomas psiquiátricos (“uniformes”). de su sistema de valores (20 pp. 1378-1383). Desarrollo
en el cual los motivos, las ideas, las experiencias, los sen-
III Coloquio de Bonneval: “El problema de la psi- timientos, son atravesados por una corriente intencio-
cogénesis de las neurosis y psicosis” nal que los hace comprensibles. Intencionalidad que los
orienta, dice Ey, a un punto en el que el sentido personal
Después de haber discutido sobre la diferencia estruc- relega a un segundo plano toda otra causalidad. Ese sen-
tural entre síntoma neurológico y síntoma psiquiátrico tido es el que la coexistencia normal exige como “el mí-
Ey se planteó considerar junto a J. Lacan, J. Rouart, L. nimo necesario de transparencia intersubjetiva”. En la
Bonnafé y S. Follin los límites “superiores” de la psiquia- ‘controversia metodológica’ (Methodenstreit (29) la com-
tría. Es decir, en esa tercera reunión Ey quería discutir la prensión por el sentido (Verstehen) era lo que los defen-
diferencia estructural entre la patología mental y la vida sores de la autonomía de las ciencias humanas sostenían
mental normal, entre la “enfermedad mental” como fe- que fundamentaba su carácter de ciencia, frente a la ex-
nómeno natural y la considerada por Erasmo en su Elo- plicación (Erklären) o conocimiento por las causas, fun-
gio de la locura (26) “locura de la humanidad”. En otras damento de las ciencias de la naturaleza. Controversia
palabras, partir de la realidad de la enfermedad mental, de métodos que también tenía su lugar en la psiquiatría
descubierta en el siglo XVI y que a mediados del siglo francesa que desde 1928 conocía la Psicopatología Gene-
XIX era el objeto de un campo médico específico, para ral de K. Jaspers en su 3ª edición (30). Distinguiendo en
discutir sobre la diferencia estructural de las experien- las relaciones psíquicas las relaciones de comprensión de
cias patológicas de la vida de relación y las experiencias las relaciones causales (31) el autor alemán establecía una
psíquicas normales. Sin embargo, y como fue señalado aproximación comprensiva y explicativa de la psicopa-
antes, aunque esa cuestión siempre se hizo presente en tología. Si bien Lacan fue quien explicitó esos conceptos
el Coloquio, el objetivo fue la “psicogénesis” de las en- en su tesis de 1932 sobre la paranoia (32) ciertamente el
fermedades mentales. pensamiento de Jaspers ya formaba parte de la reflexión
Antes de la reunión Ey propuso a la reflexión y psiquiátrica en Francia (33, p. 305).
discusión de los participantes un texto en respuesta al 2) Basándose en el concepto de que lo esencial de lo
cual fueron presentadas tres conferencias: la primera de psíquico es ser causa de diferenciación personal y por
J. Lacan: “Acerca de la causalidad psíquica”, la segunda de lo mismo creador de variaciones, Ey distingue las “psi-
J. Rouart “¿Hay enfermedades mentales de origen psíquico?” co-variaciones” normales (porque son psicogenéticas)

2
En este artículo se utilizan con frecuencia frases de Ey citando la fuente original pero sin ponerlas entre comillas queriendo indicar de ese modo que
el autor las hace propias y se hace responsable por el uso que hace de ellas.
3
Concepto cuya comprehensión desarrollará a partir de los años ´60.
4
Psico-variaciones que en 1946 denomina imprecisamente “oscilaciones del campo de conciencia” y “diferenciaciones de la trayectoria de la
personalidad”.

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y las “fisio-variaciones”. Estas últimas guardan relación procesual y, segundo, porque todos los hombres reac-
con el substrato orgánico de la vida psíquica y en el fon- cionan a las dificultades de su existencia refractándolas
do son irreductibles al análisis comprensivo. Entre ellas en su carácter.
-siguiendo a K. Jaspers (34)- distingue, primero, las que Jaspers creó el término de “proceso psíquico” para el
son propias de la especie (ciclo sueño-vigilia, edad, sexo) delirio paranoico considerando que no era un proceso
y, luego, las individuales que cuando se organizan como físico-psicótico (como en la esquizofrenia). Fue proba-
formas de inferioridad psicológica son “variaciones pa- blemente esa denominación lo que facilitó y justificó la
tológicas” o “procesuales”(35). interpretación psicogénica que Lacan hizo en su tesis,
En la 8ª. edición de su Psicopatología General (34) Jas- contra la opinión explícita del planteo jaspersiano (32
pers señala que titular su trabajo sobre el Delirio de celos p.133, 38, 39).
(1910) ¿Desarrollo de la personalidad o proceso? “no fue Ey concluye su texto diciendo que la realidad de la
una formulación adecuada”, porque lo que quería seña- patología mental exige el análisis estructural y lleva a
lar en su trabajo (34 p. 693n1 y 703) era que entre la una teoría del psiquismo, dos aspectos que son incom-
normalidad (los desarrollos de la personalidad) y lo pa- patibles con la idea de que los trastornos mentales sean
tológico (los procesos) existe una diferencia esencial. El determinados por la actividad libre, psicogenética. “Solo
problema ha sido que esa “formulación inadecuada” ge- puede haber psiquiatría si ese punto de vista se acepta”,
neró la idea equivocada que se reitera en la mayor parte de lo contrario, no.
de las publicaciones: la idea de que los casos patológicos
pueden ser el resultado tanto de un “proceso” como de b) Conferencia de J. Lacan: “A propósito de la causa-
un “desarrollo de la personalidad” (36). Ey se refiere a lidad psíquica” (1 pp. 23-54)
esa misma distinción cuando considera la “teoría de los
‘procesos’ de K. Jaspers” (20 pp. 886-892) No es fácil exponer sobre lo que J. Lacan dijo en el
En ese texto Ey dice que Jaspers, analizando casos Coloquio de 1946, y más aún cuando se intenta ubicar
de celos patológicos (37) describió formas diferentes de esa presentación en su obra por la forma personal como
celos: algunos resultantes de un “proceso” y otros (de utiliza sus fuentes y por los cambios de sentido en los
ideas sobrevaloradas) que plantean el problema diferen- términos. Quienes introducen su obra señalan que La-
cial con los celos normales. can se expresa de modo complejo, elíptico, paradójico y
Jaspers introdujo el concepto de “proceso” en relación por momentos impenetrable. Esos autores exponiendo
con los primeros, que son casos en que la trayectoria su pensamiento en un lenguaje más transparente apor-
de la personalidad sufre un quiebre por la irrupción de tan esquemas sobre: 1) los principios estructuralistas y la
“otra cosa”. Y, conceptualmente, distinguió dos tipos aplicación de la lingüística al inconsciente, 2) el proceso
de procesos. Por un lado, el “proceso físico-psicótico” (20 de identificación: la Spaltung inicial, la fase del espejo,
pp. 886 y 1379) análogo al fenómeno dormir-soñar, que la asunción al orden simbólico (lógica hegeliana), 3) la
quiebra de modo caótico la trayectoria existencial, que existencia de dos discursos: el del yo consciente o del
evoluciona “por su propia cuenta” y que es refractario a desconocimiento, y el del inconsciente o de la verdad
la comprensión. Y por otro, el proceso que llamó “proce- del sujeto, 4) su concepto del registro o categoría de “lo
so psíquico”, que opera una modificación que cambia la real” y todo lo que implica.
dirección de la personalidad, cambio que persiste y que Dentro de ese esquema, esta presentación considera
transforma la existencia. Y llamó proceso psíquico a esa la evolución del pensamiento de Lacan en relación con
transformación, primero porque puede desarrollarse de los hechos psicopatológicos donde aparece alejándose
modo análogo a la personalidad originaria (37 p. 150) progresivamente de la medicina.
lo que permite cierta comprensión racional y empática,
y, segundo, porque solo puede ser estudiado psicológi- b.1.- En 1932 Lacan considera a la enfermedad mental
camente. como un fenómeno natural.
Jaspers habla en cambio de celos normales cuando En su tesis para el doctorado de medicina, Lacan ana-
se desarrollan en continuidad con el carácter, donde liza una forma psicopatológica concreta. Elige un caso
las reacciones son comprensibles frente a los aconteci- de delirio paranoico al que diagnostica por su tipicidad
mientos de acuerdo al dinamismo de la personalidad en relación diferencial con otras formas patológicas. En
y cuando la pasión celosa progresa lentamente en un este momento se está frente a un Lacan médico que a
estado de exaltación cuantitativamente homogéneo. propósito de psiquiatría habla de normalidad y de pa-
Las “crisis” que a veces aparecen no desorganizan el tología, de diagnóstico diferencial, de evolución, pro-
conjunto de las disposiciones afectivas. nóstico y tratamiento Claro que es un Lacan que, sin
En resumen, para K. Jaspers el análisis de la vida descuidar la base biológica, a) sostiene que el análisis
psíquica pone de manifiesto que hay dos tipos de exis- psicológico es necesario para el estudio de la patogenia
tencia: los “desarrollos normales” y los “procesos pa- de las enfermedades mentales (32 p.317) y b) un Lacan
tológicos” (físico-psicóticos y psíquicos). Consecuente que tiene en cuenta especialmente la coherencia, propia
con ese esquema Ey señala que es contradictorio afir- de la síntesis psíquica, que se define por las relaciones
mar que una psicosis paranoica es un “desarrollo de la de comprensión con las que se evalúan las conductas
personalidad”. Primero, porque así se afirma que no es humanas (32 pp. 15-17).

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200 Casarotti, H.

Lacan define a la paranoia como una enfermedad “la fase del espejo” (42). Fase o estadio que no entiende
de la personalidad, entendiendo que los fenómenos de como una etapa en la maduración sino como una acti-
la personalidad implican: 1º) un desarrollo biográfico vidad mental persistente, un proceso de identificación
donde los fenómenos están relacionadas de modo com- con imágenes (imagos) donde el sentido de unidad y de
prensible y que el sujeto vive como experiencias, 2º) una coherencia que aporta el espejo es una ilusión. Ilusión
concepción de sí mismo que organiza la personalidad y que es la primera alienación que sufre el hombre.
que el sujeto vive en imágenes más o menos ideales de sí c) En 1938 publicó su monografía sobre La familia
mismo; y 3º) cierta tensión de las relaciones sociales que (Los complejos familiares) (43) en que se refiere a la “es-
se define por la autonomía de la conducta y que el sujeto tructura cultural de la familia” donde las relaciones fa-
vive como el valor social que tiene en el grupo. miliares incrementan la capacidad de comunicación y
Lacan define la psicogénesis de un síntoma cuando subvierten la rigidez instintiva. Los “complejos” no son
sus causas, sus manifestaciones y su tratamiento guardan solo una realidad inconsciente sino las formas fijas de las
relación con los mecanismos de la personalidad (p. 41). reacciones que reproducen la realidad del medio, es de-
En la parte teórica de su tesis analiza dos posibilidades: cir, son estructurados también conscientemente. Como
a) en primer lugar las concepciones de la paranoia como en la conformación de los complejos tiene prioridad lo
“un desarrollo de la personalidad” (p. 50), es decir, como cultural frente a lo instintivo, su estudio deberá ser coor-
una reacción comprensible psicogenéticamente y en re- dinado por el método sociológico. Y así Lacan se orienta
lación con la cual hay que precisar los factores orgáni- progresivamente a analizar cuestiones no propiamente
cos. Al afirmar lo comprensible, destaca sin embargo que psiquiátricas.
el delirio no expresa directamente el trastorno sino que d) En esa línea e influido por la lingüística estruc-
lo hace a través de un simbolismo social, que debe ser in- tural consideró que el advenir del sujeto a la palabra
terpretado y b) luego considera las teorías que entienden determina una segunda alienación: la de una carencia
que la paranoia está condicionada por un proceso de na- de ser, porque la palabra no solo es mediadora ya que
turaleza orgánica (p. 94) señalando que hay “momentos apunta a la apariencia; Lacan ingresa así en un camino
fecundos” de esa psicosis5 (estado predelirante, 40) que de alejamiento de la patología mental para introducirse
son idénticos a los de las psicosis orgánicas. Allí estudia -centrado en el inconsciente- en un sistema estructura-
los diversos mecanismos de los grandes grupos de psico- lista-linguístico que lo va a llevar a una reflexión sobre
sis orgánicas, para ingresar (p. 126) al concepto de proceso el hombre como problema.
psíquico de K. Jaspers. En su conferencia (1 pp.23-54) del III Coloquio Lacan:
A propósito del caso clínico afirma que no se trata 1) En primer lugar critica el organicismo que propo-
de un desarrollo por la solución de continuidad que ne Ey (15) sosteniendo que es una doctrina: a) incomple-
existe entre su carácter anterior y su delirio, sino que ta, porque, aunque la haya enriquecido progresivamen-
es una modificación de la personalidad que relaciona te priva al fenómeno de la locura de su significación,
con el “proceso psíquico” descrito por Jaspers (32 p. significación por la cual la locura tiene que ver con el
133). Sin embargo, cuando analiza las relaciones de la ser del hombre; b) contradictoria, porque no aceptando
psicosis y de la personalidad lo hace desde la perspec- ninguna idea de psicogénesis sostiene sin embargo que
tiva del determinismo de los fenómenos de la persona- la reacción de la personalidad es lo específico de la psi-
lidad, es decir de la psicogénesis6. Ey en su comentario cosis, y c) donde la actividad psíquica que describe es un
de la tesis (41) dice que Lacan se mueve entre dos ideas sueño, “el sueño de un fabricante de autómatas”.
contradictorias: por un lado, al comienzo busca probar 2) En segundo lugar, dice que quiere bosquejar el
que la paranoia es un proceso y no un simple desarrollo concepto del objeto en que se fundamentaría una psico-
hipertrófico “razonante” de tendencias patológicas in- logía científica y pasa a considerar “la causalidad esen-
natas, y por otro sostiene que el trastorno depende de cial de la locura”. Critica nuevamente a Ey quien, según
la personalidad. Lacan, afirmaría que la creencia es un fenómeno defici-
tario. La creencia delirante, dice Lacan, no es un déficit,
b.2.- En 1946: para Lacan “la ‘locura’ es una discordancia una falta de control, sino desconocimiento sistemático.
primordial entre el Yo y el ser” En esta parte -reiterando que en el caso de la tesis de-
En el III Coloquio Lacan expresó las ideas que venía mostró su estructura psicogenética- esboza los conceptos
trabajando en la década anterior. que seguirá organizando desde entonces: a) que la pala-
a) Interesado por la génesis del yo había sido influido bra no es signo sino nudo de significaciones y mediante
fuertemente por las ideas de Hegel (seminarios de A. la cual el alienado se comunica, b) que el delirante en lo
Kojeve entre 1933 y 1939). que dice no se reconoce (la “ley del corazón” de Hegel:
b) En 1936 había presentado un primer texto sobre no reconoce que es su ser actual el que se manifiesta

5
Lacan y Ey (quien dedicó un tomo de sus Estudios psiquiátricos al desarrollo de su concepto de “psicosis agudas”) señalan que esas vivencias invaden
el campo mental desorganizado como “momentos fecundos” del trabajo delirante (“estado predelirante”, cf. ref. 40).
6
La psicogénesis que propone Lacan no tiene que ver con la comprensión empática a la que se refiere K. Jaspers. Esta comprensión es el método que
permite diferenciar lo normal de lo patológico ya que estos, por definición por ser procesuales no son comprensibles. En cambio, en psicoanálisis no
se comprende así, sino que lo que se comprende es el sentido, es decir su ser efecto de una causalidad inconsciente.

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III Coloquio de Bonneval: Ey y Lacan discuten sobre la realidad de la enfermedad mental 201

en el desorden del mundo), y c) que la locura no es un Con lo cual en 1955 el sujeto lacaniano aparece
hecho contingente en relación con la fragilidades del constituido en la alteridad radical del lenguaje como un
organismo sino la virtualidad de una herida abierta en ser dividido, descentrado (2) (algo se le impone en lo
su esencia, por lo que el “ser del hombre no puede ser que dice). El punto de partida es ahora la división y la
comprendido sin la locura”, y afirma que la causalidad descentración del sujeto, el malentendido, el descono-
de la locura depende de una “insondable decisión del cimiento y no la personalidad como síntesis, unidad y
ser”, decisión en la que comprende o desconoce su libe- coherencia de una supuesta interioridad (47). En con-
ración, que es “consentir su deseo”7. secuencia la génesis psíquica de 1932 (psicogenia) se
3) En la tercera parte, sobre “los efectos psíquicos del volatiliza porque comprender, a nivel del discurso cons-
mundo imaginario” considera: a) que las identificacio- ciente, no tiene sentido ya que el significante introduce
nes ideales constituyen los fenómenos psíquicos cuyo opacidad en toda evidencia inmediata.
centro es el Yo, pero un Yo que no es separable de sus Progresivamente Lacan cuando habla de “locura” se
formas ideales, b) se refiere a la primera identificación, la referirá a discordancia primordial y al sufrimiento sub-
de la fase del espejo (cuando el sujeto se identifica con la jetivo. Pero el problema, como lo sostiene Ey, es que la
imagen del otro e invertida) donde la imago aliena al su- alienación que el hombre sufre mediado por un discur-
jeto, c) el deseo del hombre se constituye por la media- so, en el que se identifica con ideales y con racionali-
ción ya que es, deseo de hacer reconocer su deseo, y d) zaciones que lo apartan de su verdad, no es la aliena-
el Yo primordial esencialmente alienado es la estructura ción patológica (20 p. 1563). Con lo cual la enfermedad
esencial de la locura. Una discordancia primordial entre mental pierde su carácter de desorganización biológica
el Yo y el ser que el desarrollo psíquico -con el margen y, en consecuencia, su realidad. Queda limitada básica-
ínfimo de libertad como “insondable decisión del ser” mente a tres estructuras psicopatológicas, el diagnóstico
de que dispone- tiene que resolver: lo que puede resolver diferencial se desdibuja, no se habla de la investigación
bien o patológicamente. de causas biológicas (causas que Lacan destacaba en su
tesis) y la cura consiste en saber escuchar y frustrar al
b.3.- Después de 1946: Lacan considera la locura como analizando para descubrir así, por detrás de la falsedad
discordancia primordial entre el yo y el ser, pero no enfermedad del discurso consciente, la verdad de su inconsciente.
mental.
No es posible aquí considerar en detalle este aspecto c) H. Ey discute la conferencia de Lacan (1 pp. 55-60)
de la obra de Lacan. De sus trabajos a partir de 1950 solo
se considera el seminario Las estructuras freudianas en las a) Ey le responde a Lacan: 1) que todo psiquiatra,
psicosis (44) donde afirma que “el gran secreto del psi- cuando inicia su carrera y se enfrenta con la dificultad
coanálisis es que no hay psicogénesis”. Son los cambios que suponen los hechos psicopatológicos, sufre la tenta-
en el pensamiento de Lacan lo que explica ese pasar de ción de orientarse a la reflexión filosófica. Y que eso es
la psicogenia defendida en 1932 a afirmar la inexistencia lo que ha hecho Lacan mientras que él decidió mante-
de la psicogénesis. nerse a nivel de los hechos clínicos; 2) que de acuerdo
En su tesis de 1932 se refería a un sujeto unitario, con la clínica es necesario una teoría organicista (no me-
como una personalidad que describía como síntesis don- canicista)8 que implique un “proceso en tercera perso-
de la psicosis era generada por el determinismo de los na” que quiebra la causalidad psíquica personal: como
fenómenos de esa unidad (psicogenia como causa). Y no es posible sustraerse a este hecho, Ey sostiene que
así, en base a los conceptos psicoanalíticos freudianos Lacan escotomiza esa cuestión y que procede como si
interpretando los fenómenos psicóticos comprende su no existiese; 3) que en la perspectiva de Lacan el hecho
sentido, es decir su causalidad. psiquiátrico no tiene originalidad porque no acepta que
En Función y campo del discurso y de la palabra (45) hay una diferencia entre el error y el delirio9 (48) entre
presentaba al sujeto, dividido por su acceso al lenguaje. la razón y la locura y porque sostiene que no tiene que
En el discurso del consciente el sujeto se constituye como ver con la patología cerebral; en la óptica de Lacan la lo-
un yo donde no puede aprehender la verdad del incons- cura, inmanente a la naturaleza humana se volatiliza; 4)
ciente. En este discurso consciente del yo que tiene lugar que la hipótesis que Ey propone sostiene algunas de las
a nivel de lo imaginario no importa la realidad ni la su- verdades que Lacan afirma: la importancia del proceso
cesión de los hechos que relata y además asume que la de identificación en el desarrollo de la personalidad la
imagen está radicalmente separada del Otro del sujeto, significación del delirio, el valor humano de la locura,
del inconsciente. Es decir que el lenguaje del yo que habla y especialmente que la locura es inmanente; pero que
y que cree decir la verdad sobre su esencia, lo distancia discrepa radicalmente en cuanto a esa inmanencia por-
de la verdad del inconsciente que lo funda en su ser (46). que la locura en el hombre solo está en potencia y no en

7
Lacan insiste en que el imperativo ético es no traicionar la “ley del deseo”, traición que tiene lugar cuando se adoptan las demandas “razonables”
del orden simbólico. En la frase en que Freud fue leído: “donde era el Ello debo devenir Yo”, Lacan entiende que debe leerse: “…debo devenir el que
soy”. Ética donde el sujeto debe preguntarse si ha actuado en conformidad con su deseo.
8
Teoría órgano-mecanicista que analiza y critica en varios trabajos y especialmente en el Estudio 5 (49 pp.83-102 y 20 pp.973-1058).
9
El fundamento de la enfermedad mental y de las creaciones del hombre sería el mismo: una causalidad psíquica “que solo sería el fermento
irracional de nuestro ser, solo ese movimiento por el cual nuestro personaje se construye a partir de lo imaginario”.

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202 Casarotti, H.

acto como lo piensa Lacan, hecho que exige estudiar las estudiados por Jaspers); la interpretación psicoanalítica
condiciones naturales10 de por qué la locura pasa de su si bien hace posible una comprensión del delirio, no lo
virtualidad a la existencia. explica; y, por último, concluye Ey , cuando se dice que
Ey concluye su crítica diciendo que toda psicogénesis el cuadro reactivo es patológico por su carácter atípico,
pura de las enfermedades mentales desconoce el objeto lo que se reconoce es la riqueza psicogénica de la sin-
propio de la psiquiatría y que solo lleva a afirmaciones tomatología, pero eso no categoriza a la reacción como
triviales porque cuando se afirma que lo exclusivo es la patológica.
estructura psíquica se suprime la realidad de la organiza- Finalmente Ey concluye diciendo: primero, que los
ción del psiquismo, y cuando se afirma que es ilusorio hechos clínicos no permiten afirmar la existencia de
delimitar normalidad y patología -que es lo que funda- patología mental específicamente “reactiva” ya que, ni
menta a la psiquiatría- entonces la enfermedad mental el acontecimiento, ni la motivación son en sí mismos
está por todos lados y en ninguna parte (y señala que tal condiciones patógenas suficientes; segundo, que la de-
vez sea por eso que Lacan utiliza reiteradamente ejem- nominada “patología reactiva” es una patología de la
plos de “enfermos” que son personajes imaginarios). reactividad, una patología del medio interno que es la
B) En su texto inicial Ey se preguntaba ¿qué hechos vida psíquica; tercero, que lo que explica el crédito que
clínicos son los que llevan a plantear el concepto de ‘psi- tiene la idea de que hay “enfermedades mentales reac-
cogénesis’ de una psicosis?11 (50). tivas” es que todo trastorno psíquico es una alteración
Desde los trabajos de E. Bleuler se sabía que incluso del sistema relacional de la coexistencia y por lo mismo
en los trastornos de base orgánica evidente era posible siempre se manifiesta en reacciones a las situaciones, a
reconocer reacciones psicógenicas secundarias ya que en los afectos, a la historia del paciente (“El enfermo men-
todo trastorno el paciente sigue viviendo mentalmente. tal está alterado pero sigue siendo un hombre lanza-
Como ese planteo hizo perder interés a la oposición do en su mundo”); cuarto, que una reacción psíquica
entre somatógeno y psicógeno, en los países escandina- es patológica cuando la desorganización hace real lo
vos se buscó precisar las características que deben darse irreal, es decir, cuando la reacción implica esa parte
para poder afirmar que una reacción es psicogénica. E. de imaginario que vuelve incomprensible la vivencia
Strömgren (51) señala que el concepto escandinavo de (punto central del trabajo de Ch. Blondel en su obra
“psicosis psicogénica” guarda relación con los trabajos La conscience morbide (56); y, quinto, que para poder
de A. Wimmer quien había señalado que esas “psicosis diagnosticar una variación mental como patológica es
reactivas” que se dan en pacientes predispuestos, se ca- necesario precisar su estructura propia y no quedarse
racterizan: a) por ser causadas por un trauma psíquico en su apariencia superficial.
sin el cual la psicosis no hubiese existido; b) porque el C) Centrado siempre en la realidad de la enfermedad
contenido de la reacción es comprensible, y c) porque mental Ey consolidó la presentación de su pensamien-
tienden a la recuperación. A esos criterios anteriores se to en los tres tomos de los Estudios Psiquiátricos. En el
ha agregado el de que una reacción es psicogénica cuan- primero (49) explicitó su modelo órgano-dinámico (que
do es atípica, es decir cuando no se ajusta a las fisono- elaboró progresivamente como una hipótesis coherente,
mías semiológicas consideradas típicas. aprendible y heurística (20 parte VII, 28, 57), en el se-
Ey en un artículo posterior (52) dice que esos di- gundo (5) detalló la semiología de diversos motivos de
ferentes criterios no permiten afirmar su carácter pa- consulta y en el tercero (27)12 abordó el problema de la
tológico porque, cuando se afirma el rol patógeno del patología mental aguda. Por otro lado, organizó y dirigió
acontecimiento traumático (emoción, conflicto psíqui- la publicación de los tomos dedicados a la Psychiatrie de
co sostenido), también se señala la alteración del um- la célebre Encyclopédie Médico-Chirurgicale. En otros escri-
bral de reactividad, es decir, la existencia de una mo- tos y en los Coloquios encaró la dilucidación de nocio-
dificación orgánica de la resistencia a la agresión (los nes tales como la herencia en patología mental (23), los
ejemplos más conocidos son el Delirio de referencia de delirios crónicos especialmente esquizofrénicos (24, 58)
los sensitivos de Kretschmer (53, 54) y el caso Wagner y el problema del Inconsciente (25, 28). Y, a partir de la
descrito por R. Gaupp (55); por otro lado, cuando se década del ´60, Ey atacó la construcción social que signi-
destaca el rol patógeno de la motivación inconsciente, ficaban los conceptos antipsiquiátricos por la negación
dado que la comprensión consciente fracasa, el análisis que hacían de la realidad de la enfermedad mental (8,
estructural muestra que la psicosis no guarda relación ni 59, 60, 61) dedicando su “Tratado de las alucinaciones” a
con la personalidad del paciente ni con las situaciones luchar contra la teoría socio-psicogénica de la enferme-
reales (el ejemplo típico son los casos de delirio de celos dad mental.

10
Ey concluye su trabajo sobre “El concepto de psiquiatría animal” diciendo que el psiquiatra “… que debe ser un antropólogo culturalista también
ha de ser -para adecuarse a su objeto- un naturalista” (Ey H. El concepto de psiquiatría animal. In. Brion A., Ey H. Psiquiatría animal. México: Siglo
XXI; 1966; pp. 3-49).
11
La psicosis ocupa el centro de toda clasificación y constituye lo prototípico de la patología mental por su irreductibilidad a interpretaciones
puramente organicistas o psicologistas.
12
En la nueva edición del Crehey del 2006 los tres tomos originales se presentan en dos volúmenes. El volumen 1 reúne los tomos I y II y el volumen
2 corresponde al tomo III.

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III Coloquio de Bonneval: Ey y Lacan discuten sobre la realidad de la enfermedad mental 203

En 1967 insiste en que es imposible la psicogénesis normales14. “Objetos” diferentes que determinan méto-
de las experiencias delirantes y alucinatorias primarias dos de investigación, clínicas y tratamientos diferentes.
(62). En esas experiencias irrumpe algo que es de “otro Ey afirma que la enfermedad mental es una realidad
mundo”, la subjetividad es objetivada y por lo mismo objetiva que determina un saber y una praxis de carácter
son incomprensibles. Esas vivencias que son expresión médico: la psiquiatría. Su objeto, la enfermedad mental
verbalizada de una intencionalidad que se desarrolla en por estar en el cruce de las ciencias de la naturaleza y de
el inconsciente ¿qué relación tienen con el Inconscien- las ciencias del hombre requiere una complementación
te? Ey se refiere al paciente de Gruhle, el cual al ver la de esas ciencias, tanto en el plano teórico como práctico:
gorra de color rojo de un jefe de estación “sabe” que una clínica en la que se diagnostican estructuraciones
el fin del mundo está próximo. ¿Es suficiente con que patológicas de la vida mental y que se tratan en su reali-
el Inconsciente intervenga para que el paciente viva ese dad de cuerpo psíquico desorganizado.
significado seguro en una percepción insignificante? Ey Lacan por su interpretación lingüística del psicoaná-
responde que la configuración significante que aparece lisis, rechaza que se lo asimile a la medicina y lo hace
es el desarrollo imaginario de la angustia inconsciente porque lo que trabaja y desarrolla no es psiquiatría. En
pero también un acontecimiento vivido a nivel de la la clínica del acto psicoanalítico se encara el sufrimiento
conciencia, integrado a su discurso. El carácter simbó- humano subjetivo y el tratamiento es una “cura por la
lico de una representación es la marca del accionar pre- palabra”.
sente de la conciencia, que es la que establece que “esto”
es imaginario y que “aquello” es real. Cuando se dice Conclusiones
que el delirio es simbólico se afirma la intervención de
la intencionalidad inconsciente pero a la vez cierta mo- Considerar las discusiones que tuvieron lugar en el
dalidad de la conciencia. Y para que ese “otro mundo” III Coloquio ayuda a reflexionar en relación con dos pro-
sea admitido en la conciencia es necesario que se dé un blemas siempre actuales. Primero, que todo saber en el
disfuncionamiento del modo de ser consciente, como mundo se refiere a objetos particulares que son estudia-
dice Ey del “sistema de la realidad que es el Yo. Pero no dos con medios determinados y desde un cierto punto
un Yo sumergido en el Inconsciente sino el Yo que lo es de vista con lo cual el saber parcial sobre el hombre que
`verdaderamente´ por ser consciente”. así se genera no puede ser utilizado como un saber to-
Ey analiza entonces el “Complemento metapsicológico tal (64). Según E. T. Mahieu (2) Ey y Lacan partían de
a la doctrina del sueño” (63) 13 donde Freud se refiere a concepciones antropológicas antagónicas: Ey, la de un yo
la necesidad de investigar el sistema consciente como como centro de autodeterminación y Lacan, la de un su-
un tercer sistema psíquico y donde afirma que la prueba jeto que recibe sus determinaciones desde fuera. El pro-
de realidad es una de las grandes instituciones del Yo. blema aquí es lo fundamentado de cada antropología.
Ey destaca con satisfacción esos planteos de Freud (poco E. Matthews filósofo de la escuela analítica dice (65
citados) que ponen en la base del sueño, al dormir y en pp.145-147) que Lacan a través de una concepción del
la de las experiencias delirantes una desorganización lenguaje esencialmente metafórica proporcionó una
“que es una regresión hacia la positividad arcaica de las descripción psicoanalítica de la construcción del sujeto,
instancias inconscientes y al mismo tiempo una desor- construido por deseos no conscientes pero que lo hizo
ganización del ser consciente”. “Es decir que para que sin argumentos empíricos. El segundo problema es sos-
el inconsciente se objetive es necesario que un proceso tener la existencia de “dos discursos”, el del yo conscien-
en tercera persona metamorfosee la organización del ser te y del inconsciente ya que poder descifrar el lenguaje
consciente, es decir del sistema de la realidad”. del inconsciente, explicarlo y argumentar sobre él, solo
se puede hacer si se procede de manera metodológica-
“Lo que nos separa estimado Lacan es lo que mente correcta en lenguaje consciente.
opone la psiquiatría de las ciudades y la psiquia- Con lo que se puede entender que lo que tuvo lugar
tría de los campos” en el III Coloquio de Bonneval no fue en realidad un
debate ya que no se referían a lo mismo: Ey insistía en
En esa frase Ey resume lo que he buscado de exponer hablar de la alienación patológica mientras que Lacan,
en este artículo. Ey y Lacan se “separan” porque los ob- exponiendo sobre la alienación del hombre según He-
jetos que trabajan “se oponen” en el sentido de que son gel, hablaba de la “causalidad esencial de la locura”.
realidades radicalmente distintas. Para Ey son las varia- La discusión por momentos ¿se volvió un “diálogo de
ciones mentales patológicas y para Lacan las variaciones sordos”? La respuesta la tiene el lector. n

13
Ey analiza este breve artículo de Freud (20 pp.1132-1152) cuando desarrolla por última vez su hipótesis de trabajo donde reitera la necesidad de
modificar profundamente la teoría psicogénica pura.
14
En la pág.31 del Coloquio Lacan dice “bosquejar el concepto del objeto en que se fundaría una psicología científica”.

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VERTEX Rev. Arg. de Psiquiat. 2018, Vol. XXIX: 195-205

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