DROGADICCIÓN
El riesgo de adicción y la rapidez con que la persona se vuelve
dependiente varían según la sustancia adictiva. Algunas sustancias
adictivas, como los analgésicos opioides, presentan un riesgo mayor y
causan adicción con mayor rapidez.
Con el paso del tiempo, es posible que necesites dosis mayores de la
sustancia adictiva para sentir los efectos. En poco tiempo, es posible
que la necesites solo para sentirte bien. A medida que aumenta tu
consumo de la sustancia adictiva, te darás cuenta de que es cada vez
más difícil vivir sin ella. Los intentos por dejar el consumo de la
sustancia adictiva pueden causar deseos intensos de consumirla y
hacerte sentir físicamente enfermo (síntomas de abstinencia).
La ayuda de tu proveedor de atención médica, tus familiares, amigos,
grupos de apoyo y un programa de tratamiento organizado pueden
ayudarte a superar la adicción a las sustancias adictivas y a evitar el
consumo.
Descripción general
La adicción a las sustancias adictivas, (trastorno por el consumo de
sustancias) es una enfermedad que afecta el cerebro y el
comportamiento de una persona, y da lugar a una incapacidad para
controlar el consumo de medicamentos o drogas ilícitas. El alcohol, la
marihuana y la nicotina también se consideran sustancias adictivas.
Cuando eres adicto, es posible que sigas consumiendo la sustancia
adictiva a pesar del daño que provoca.
La adicción a las sustancias adictivas puede comenzar con el uso
recreativo de la sustancia en situaciones sociales y, en algunas
personas, el consumo se hace más frecuente. En otras personas,
especialmente con el consumo de opioides, la adicción a la sustancia
adictiva comienza cuando toman medicamentos de venta con receta
médica o los reciben de otras personas que tienen receta médica.
El riesgo de adicción y la rapidez con que la persona se vuelve
dependiente varían según la sustancia adictiva. Algunas sustancias
adictivas, como los analgésicos opioides, presentan un riesgo mayor y
causan adicción con mayor rapidez.
Con el paso del tiempo, es posible que necesites dosis mayores de la
sustancia adictiva para sentir los efectos. En poco tiempo, es posible
que la necesites solo para sentirte bien. A medida que aumenta tu
consumo de la sustancia adictiva, te darás cuenta de que es cada vez
más difícil vivir sin ella. Los intentos por dejar el consumo de la
sustancia adictiva pueden causar deseos intensos de consumirla y
hacerte sentir físicamente enfermo (síntomas de abstinencia).
La ayuda de tu proveedor de atención médica, tus familiares, amigos,
grupos de apoyo y un programa de tratamiento organizado pueden
ayudarte a superar la adicción a las sustancias adictivas y a evitar el
consumo.
Síntomas
Los síntomas o las conductas de la drogadicción incluyen los
siguientes:
Sentir que tienes que consumir la droga con frecuencia, ya
sea diariamente o incluso varias veces al día
Tener una necesidad tan intensa de consumir la droga que
no puedes pensar en otra cosa
Con el tiempo, necesitar una dosis mayor de la droga para
obtener el mismo efecto
Consumir mayores cantidades de la droga durante un
período de tiempo más largo del que tenías pensado
Asegurarte de tener droga disponible
Gastar dinero en la droga, incluso cuando no puedes
pagarla
No cumplir con las obligaciones y responsabilidades
laborales, o reducir el tiempo que dedicas a actividades
sociales o recreativas debido al consumo de la droga
Continuar con el consumo de la droga a pesar de que sabes
que te está provocando problemas en tu vida o daños físicos
o psicológicos
Hacer cosas que normalmente no harías para conseguir la
droga, como robar
Conducir o hacer otras actividades peligrosas cuanto estás
bajo los efectos de la droga
Dedicar mucho tiempo a intentar obtener la droga, a
consumirla o a recuperarte de sus efectos
Fracasar en tus intentos de suspender el consumo de la
droga
Experimentar síntomas de abstinencia cuando intentas
suspender el consumo de la droga
Cómo reconocer el consumo no saludable de drogas en familiares
A veces, es difícil distinguir el mal humor o la ansiedad normales de un
adolescente de los signos del consumo de drogas ilícitas. Los posibles
indicios de que un miembro de la familia, adolescente o no, consume
drogas ilícitas incluyen lo siguiente:
Problemas en la escuela o en el trabajo: ausencias
frecuentes en las clases o en el trabajo, desinterés repentino
en las actividades escolares o laborales, notas más bajas o
menor desempeño en el trabajo
Problemas de salud física: falta de energía y motivación,
pérdida o aumento de peso, u ojos rojos
Aspecto desaliñado: falta de interés en la ropa, el aseo
personal o la apariencia
Cambios en la conducta: grandes esfuerzos por prohibir a
los familiares la entrada a su habitación o ser reservado con
respecto a las salidas con sus amigos, o cambios radicales
de conducta y en las relaciones con familiares y amigos
Problemas de dinero: pedir dinero de forma repentina y sin
explicación razonable; descubrir que falta dinero o te lo han
robado, o bien, que han desaparecido objetos de tu casa, lo
que indica que probablemente los hayan vendido para
sustentar el consumo de drogas ilícitas
Reconocer signos de consumo o intoxicación por drogas
Los signos y síntomas del consumo o la intoxicación por drogas
pueden variar según el tipo de droga. A continuación, encontrarás
varios ejemplos.
Marihuana, hachís y otras sustancias que contienen cannabis
Algunas de las maneras en que las personas consumen cannabis son
fumándola, comiéndola o inhalando la forma vaporizada de esta droga
ilícita. El cannabis a menudo se consume antes que otras sustancias
adictivas, como el alcohol u otras drogas ilícitas, o en simultáneo, y
generalmente es la primera droga ilícita que se prueba.
Los signos y síntomas del consumo reciente incluyen los siguientes:
Sensación de euforia o de subidón
Percepción más intensa de los sentidos de la vista, del oído
y del gusto
Aumento de la presión arterial y la frecuencia cardíaca
Ojos rojos
Sequedad en la boca
Disminución de la coordinación
Dificultad para concentrarse o recordar cosas
Tiempo de reacción más lento
Ansiedad y pensamientos paranoicos
Olor a cannabis en la ropa o yemas de los dedos de color
amarillo
Antojos intensos de ciertos alimentos en momentos
inusuales
El consumo a largo plazo a menudo se relaciona con lo siguiente:
Disminución de la agudeza mental
Bajo rendimiento en el trabajo o en la escuela
Tos persistente e infecciones pulmonares frecuentes
K2, Spice y sales de baño
Existen dos grupos de drogas ilícitas sintéticas, los cannabinoides
sintéticos y las catinonas sustituidas o sintéticas, que son ilegales en
la mayoría de los estados. Los efectos de estas drogas ilícitas son
peligrosos e impredecibles, ya que no se someten a un control de
calidad y es probable que no se conozcan algunos ingredientes.
Los cannabinoides sintéticos, también llamados K2 o Spice, se rocían
sobre las hierbas secas y luego se fuman, pero pueden prepararse
como té de hierbas. Un líquido puede vaporizarse con cigarrillos
electrónicos. A pesar de las declaraciones de los fabricantes, se trata
de compuestos químicos, no de productos naturales o inofensivos.
Estas drogas ilícitas producen un subidón similar al de la marihuana y
se han convertido en una alternativa popular pero peligrosa.
Los signos y síntomas del consumo reciente pueden incluir los
siguientes:
Sensación de euforia o de subidón
Estado de ánimo eufórico
Una percepción alterada de los sentidos de la vista, el oído y
el gusto
Ansiedad o agitación extremos
Paranoia
Alucinaciones
Aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial o
ataque cardíaco
Vómitos
Confusión
Conducta violenta
Las catinonas sustituidas (sales de baño), son sustancias adictivas
que alteran la mente (psicoactivas) similares a las anfetaminas, como
el éxtasis (MDMA) y la cocaína. A menudo, los paquetes tienen
etiquetas de otros productos para evitar la detección.
A pesar del nombre, no se trata de productos de baño, como el sulfato
de magnesia natural. Las catinonas sustituidas pueden comerse,
aspirarse, inhalarse o inyectarse, y son muy adictivas. Estas drogas
ilícitas pueden causar una intoxicación grave con efectos peligrosos en
la salud o incluso la muerte.
Los signos y síntomas del consumo reciente pueden incluir los
siguientes:
Sensación de subidón
Mayor sociabilidad
Mayor energía y agitación
Aumento del deseo sexual
Aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial
Problemas para pensar con claridad
Pérdida del control muscular
Paranoia
Ataques de pánico
Alucinaciones
Delirio
Conductas psicóticas y violentas
Barbitúricos, benzodiacepinas e hipnóticos
Los barbitúricos, las benzodiacepinas y los hipnóticos son depresores
del sistema nervioso central que se venden con receta médica. A
menudo, estos medicamentos se usan o mal emplean para obtener
una sensación de relajación o por el deseo de desconectarse u
olvidarse de pensamientos o sentimientos relacionados con el estrés.
Barbitúricos. Un ejemplo es el fenobarbital.
Benzodiacepinas. Algunos ejemplos incluyen sedantes,
como diazepam (Valium), alprazolam (Xanax), lorazepam
(Ativan), clonazepam (Klonopin) y clordiazepóxido (Librium).
Hipnóticos. Algunos ejemplos incluyen medicamentos para
dormir de venta con receta médica, como zolpidem (Ambien)
y zaleplon (Sonata).
Los signos y síntomas del consumo reciente pueden incluir los
siguientes:
Somnolencia
Habla arrastrada
Falta de coordinación
Irritabilidad o cambios en el estado de ánimo
Problemas para concentrarse o para pensar con claridad
Problemas de memoria
Movimientos involuntarios de los ojos
Falta de inhibición
Respiración más lenta y presión arterial reducida
Caídas o accidentes
Mareos
Metanfetaminas, cocaína y otros estimulantes
Los estimulantes incluyen anfetaminas, metanfetaminas, cocaína,
metilfenidato (Ritalin, Concerta, entre otros) y anfetamina con
dextroanfetamina (Adderall XR, Mydayis). A menudo se consumen y
se abusa de estas sustancias para sentir un subidón o aumentar la
energía, para mejorar el desempeño en el trabajo o la escuela, o para
bajar de peso o controlar el apetito.
Los signos y síntomas del consumo reciente comprenden los
siguientes:
Sensación de excitación agradable y demasiada confianza
Estar más alerta
Mayor energía y agitación
Cambios de conducta o agresión
Habla rápida o incoherente
Pupilas (círculo negro en el centro del ojo) más grandes de
lo normal
Confusión, ideas delirantes y alucinaciones
Irritabilidad, ansiedad o paranoia
Cambios en la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la
temperatura corporal
Náuseas o vómitos con pérdida de peso
Poca capacidad de juicio
Congestión nasal y daño en la membrana mucosa de la
nariz (en caso de que el consumo se haga por inhalación)
Llagas en la boca, enfermedad de las encías y caries
dentarias por fumar sustancias adictivas (boca de
metanfetamina)
Insomnio
Depresión a medida que pasa el efecto de la sustancia
adictiva
Drogas sintéticas
Las drogas ilícitas conocidas como drogas de club se consumen en
discotecas y también en conciertos y fiestas. Algunos ejemplos son la
metilendioximetanfetamina (MDMA, éxtasis o molly) y el ácido
gamahidroxibutírico. Otros ejemplos son la cetamina y el flunitrazepam
o Rohypnol (una marca que se usa fuera de EE. UU.), también
llamado roofie en inglés. No todas estas sustancias pertenecen a la
misma categoría, pero comparten efectos y peligros similares, como
los efectos perjudiciales a largo plazo.
Debido a que el ácido gamahidroxibutírico y el flunitrazepam causan
sedación, relajación muscular, confusión y pérdida de memoria, el
consumo de estas sustancias se asocia con posibles conductas
sexuales indebidas o agresiones sexuales.
Entre los signos y síntomas de las drogas de club se incluyen los
siguientes:
Alucinaciones
Paranoia
Pupilas más grandes de lo normal
Escalofríos y sudoración
Movimientos involuntarios (temblores)
Cambios de conducta
Calambres musculares y rechinar los dientes
Relajación muscular, mala coordinación y problemas de
movimiento
Desinhibición
Agudización o alteración del sentido de la vista, el oído y el
gusto
Poca capacidad de juicio
Problemas o pérdida de la memoria
Disminución de la conciencia
Aumento o disminución de la frecuencia cardíaca y la
presión arterial
Alucinógenos
El consumo de alucinógenos puede producir distintos signos y
síntomas, según la sustancia. Los alucinógenos más comunes
incluyen la dietilamida del ácido lisérgico y la fenciclidina.
La dietilamida del ácido lisérgico puede causar lo siguiente:
Alucinaciones
Percepción muy reducida de la realidad, por ejemplo,
interpretar la captación de los estímulos de uno de los
sentidos como si fuera de otro, como oír colores
Conducta impulsiva
Cambios emocionales rápidos
Cambios mentales permanentes en la percepción
Frecuencia cardíaca y presión arterial altas
Temblores
Recuerdos recurrentes: volver a tener una alucinación,
incluso varios años después
El consumo de fenciclidina puede causar lo siguiente:
La sensación de estar separado del cuerpo y de lo que te
rodea
Alucinaciones
Problemas de coordinación y movimiento
Conducta agresiva y posiblemente violenta
Movimientos involuntarios de los ojos
Falta de sensibilidad al dolor
Aumento en la presión arterial y la frecuencia cardíaca
Problemas de memoria y para reflexionar
Problemas para hablar
Poca capacidad de juicio
Intolerancia a los ruidos fuertes
A veces, convulsiones o coma
Sustancias inhaladas
Los signos y síntomas del consumo de inhalantes varían según la
sustancia adictiva. Algunas sustancias que suelen inhalarse incluyen
pegamento, disolvente para pintura, corrector líquido, tinta de
rotulador, gasolina, líquidos de limpieza y productos en aerosol de uso
doméstico. Debido a la naturaleza tóxica de estas sustancias adictivas,
los consumidores pueden presentar daño cerebral o tener una muerte
súbita.
Los signos y síntomas del consumo incluyen lo siguiente:
Posesión de una sustancia adictiva inhalante sin explicación
razonable
Excitación breve y agradable
Comportamiento similar al de una persona ebria
Menor capacidad para mantener los impulsos bajo control
Conducta agresiva o deseo de pelear
Mareos
Náuseas o vómitos
Movimientos involuntarios de los ojos
Indicios de estar bajo los efectos de drogas ilícitas, con
balbuceos, movimientos lentos y mala coordinación
Latidos del corazón irregulares
Temblores
Hedor persistente a material inhalado
Erupción alrededor de la nariz y la boca
Analgésicos opioides
Los opioides son sustancias narcóticas y analgésicas, que se
producen a partir del opio o se fabrican sintéticamente. Esta clase de
sustancias comprende, entre otras, la heroína, la morfina, la codeína,
la metadona, el fentanilo y la oxicodona.
La adicción a los analgésicos opioides de venta con receta médica,
que a veces se denomina epidemia de opiáceos, alcanzó un índice
alarmante en los Estados Unidos. Es posible que algunas personas
que han consumido opioides durante mucho tiempo necesiten que un
médico les indique una sustitución temporal o a largo plazo de
medicamentos durante el tratamiento.
Entre los signos y síntomas del consumo de narcóticos y la adicción a
estos se incluyen los siguientes:
Sensación de subidón
Reducción de la sensación de dolor
Agitación, somnolencia o sedación
Habla arrastrada
Problemas de atención y memoria
Pupilas más pequeñas de lo normal
Falta de consciencia o de atención a las personas u objetos
circundantes
Problemas de coordinación
Depresión
Confusión
Estreñimiento
Goteo o llagas en la nariz (si el consumo se realiza por
inhalación)
Marcas de agujas (si el consumo se realiza por inyección)
Cuándo consultar al médico
Si no puedes controlar el consumo de sustancias adictivas o este te
causa problemas, pide ayuda. Cuanto antes consigas ayuda, mayores
serán tus probabilidades de recuperación a largo plazo. Habla con el
proveedor de atención médica o consulta con un profesional de salud
mental, como un médico especialista en medicina de la adición o
psiquiatría de las adicciones, o un asesor matriculado que se
especializa en alcohol y sustancias adictivas.
Programa una cita médica para ver a un proveedor de atención
médica en los siguientes casos:
No puedes dejar de consumir una sustancia adictiva.
Sigues consumiendo la sustancia adictiva a pesar del daño
que provoca.
El consumo de la sustancia adictiva te ha llevado a
conductas peligrosas, como compartir agujas o tener
relaciones sexuales sin protección.
Piensas que puedes estar teniendo síntomas de abstinencia
después de suspender el consumo de la sustancia adictiva.
Si no estás listo para acudir a un proveedor de atención médica o
profesional de salud mental, las líneas telefónicas de ayuda o los
teléfonos de información pueden ser útiles para saber más sobre los
tratamientos. Puedes encontrar estos números en Internet o en el
directorio telefónico.
Cuándo buscar ayuda de urgencia
Busca ayuda de urgencia si tú o alguien que conoces consumieron
una droga y:
Podrían tener una sobredosis
Presentan cambios en el conocimiento
Tienen problemas para respirar
Tienen ataques o convulsiones
Manifiestan signos de ataque cardíaco, como dolor o presión
en el pecho
Tienen alguna otra reacción física o psicológica problemática
luego del consumo de la droga
Preparativos para una intervención
Las personas con problemas de adicción suelen negar que tienen un
problema y dudan en buscar tratamiento. Las intervenciones sirven
para ofrecer a un ser querido una oportunidad estructurada de hacer
cambios antes de que todo empeore, lo que puede motivar a esa
persona a buscar o aceptar ayuda.
Es importante planificar la intervención con cuidado. La familia y los
amigos pueden llevarla a cabo tras consultar con un proveedor de
atención médica o un profesional de la salud mental (por ejemplo, un
consejero matriculado especialista en alcohol y drogas ilícitas), o bien
la puede realizar un profesional especializado en intervenciones.
Supone la participación de familiares, amigos y, a veces, compañeros
de trabajo, sacerdotes u otras personas que se preocupan por el
problema de adicción de la persona en cuestión.
Durante la intervención, estas personas se reúnen para tener una
conversación directa y sincera con la persona sobre las consecuencias
de la adicción. Luego, le piden a la persona que acepte el tratamiento.
Causas
Al igual que en muchos trastornos de salud mental, hay varios factores
que pueden contribuir al desarrollo de la adicción a las drogas. Los
factores principales son los siguientes:
Ambientales. Los factores ambientales, como las creencias
y actitudes de tu familia, y la exposición a grupos de pares
que alientan el consumo de drogas, suelen influir en el inicio
del consumo de drogas.
Genéticos. Una vez que has comenzado a consumir una
droga, el paso a la adicción depende de rasgos heredados
(genéticos), que pueden retrasar o acelerar el avance de la
enfermedad.
Cambios en el cerebro
La adicción física parece ocurrir cuando el consumo reiterado de una
droga cambia la forma en que el cerebro percibe el placer. La droga de
adicción causa cambios físicos en algunas células nerviosas
(neuronas) del cerebro. Las neuronas utilizan sustancias químicas
llamadas «neurotransmisores» para comunicarse. Estos cambios
pueden permanecer mucho tiempo después de que dejas de consumir
la droga.
Factores de riesgo
Personas de cualquier edad, sexo o situación económica pueden
volverse adictas a una sustancia adictiva. Algunos factores pueden
afectar la probabilidad y rapidez de desarrollar una adicción:
Antecedentes familiares de adicción. La adicción a las
sustancias adictivas es más común en algunas familias y
probablemente implica un riesgo mayor con base en los
genes. Si tienes un pariente consanguíneo, como un padre,
una madre o un hermano, adicto al alcohol o a las drogas
ilícitas, tienes más riesgo de desarrollar una adicción a las
sustancias adictivas.
Trastorno de salud mental. Si tienes un trastorno de salud
mental como depresión, déficit de atención, trastorno por
déficit de atención e hiperactividad o trastorno por estrés
postraumático, tienes más probabilidades de desarrollar una
adicción a las sustancias adictivas. El consumo de
sustancias adictivas puede ser una forma de lidiar con
sentimientos dolorosos, como ansiedad, depresión y
soledad, y puede empeorar aún más estos problemas.
Presión de grupo. La presión de grupo es un factor
importante para comenzar a usar y abusar de drogas ilícitas,
en especial para la gente joven.
Falta de implicación familiar. Las situaciones familiares
difíciles o la falta de un vínculo con tus padres o hermanos
pueden aumentar el riesgo de adicción, al igual que la falta
de supervisión de los padres.
Consumo en edad temprana. El consumo de sustancias
adictivas a una edad temprana puede provocar cambios en
el cerebro y aumentar la posibilidad de progresar a tener
adicción a estas.
Tomar una sustancia altamente adictiva. Algunas
sustancias, como los estimulantes, la cocaína o los
analgésicos opioides, pueden dar lugar a desarrollar una
adicción más rápidamente que otras. Fumar o inyectarse
drogas ilícitas puede aumentar el potencial de adicción. El
consumo de sustancias que se consideran menos adictivas
(drogas ligeras) pueden hacer que empieces a consumir
sustancias adictivas y puede provocar adicción.
Complicaciones
El consumo de drogas ilícitas puede tener efectos perjudiciales y
significativos a corto y largo plazo. El consumo de algunas drogas
ilícitas puede ser especialmente peligroso, sobre todo si tomas dosis
altas o si las combinas con otras drogas ilícitas o con alcohol. A
continuación, se describen algunos ejemplos.
La metanfetamina, los opiáceos y la cocaína son sustancias
muy adictivas que pueden traer múltiples consecuencias
para la salud a corto y largo plazo, tales como
comportamiento psicótico, convulsiones o muerte por
sobredosis. Los opioides afectan la parte del cerebro que
controla la respiración y una sobredosis puede ocasionar la
muerte. Consumir opioides y alcohol aumenta este riesgo.
El ácido gammahidroxibutírico (GHB, por sus siglas en
inglés) y el flunitrazepam pueden provocar sedación,
confusión y pérdida de la memoria. Se sabe que estas
sustancias llamadas drogas para la violación afectan la
capacidad de resistirse a un contacto no deseado y de
recordar el evento. En dosis elevadas pueden causar
convulsiones, estado de coma y la muerte. El peligro
aumenta cuando estas sustancias se consumen con alcohol.
El MDMA, también conocido como Molly o éxtasis, puede
interferir en la capacidad de regular la temperatura corporal.
Una subida grave y repentina de la temperatura corporal
puede ocasionar insuficiencia hepática, renal o cardíaca y la
muerte. Otras complicaciones pueden incluir deshidratación
grave, lo que lleva a convulsiones. A largo plazo,
el MDMA puede dañar el cerebro.
Un peligro particular de las drogas de club que se
encuentran disponibles en la calle, sea en su forma líquida,
en pastilla o en polvo, es que a menudo contienen
sustancias desconocidas que pueden ser dañinas, como
otras drogas ilícitas o medicamentos.
Debido a las características tóxicas de las sustancias
inhalatorias, los consumidores pueden sufrir daños
cerebrales de distintos niveles de gravedad. La muerte
súbita puede ocurrir incluso después de una única
exposición.
Otras complicaciones que cambian la vida
La dependencia a las drogas ilícitas puede causar varias
complicaciones peligrosas y dañinas, por ejemplo:
Contraer una enfermedad infecciosa. Las personas que
son adictas a una droga ilícita tienen más probabilidades de
contraer una enfermedad infecciosa, como el VIH, ya sea
por mantener relaciones sexuales sin protección o por
compartir agujas con otras personas.
Otros problemas de salud. La adicción a las drogas ilícitas
puede llevar a diversos problemas de salud física y mental a
corto y largo plazo. Esto depende de la sustancia que se
consuma.
Accidentes. Las personas adictas a las drogas ilícitas
tienen más probabilidades de conducir o realizar otras
actividades peligrosas mientras se encuentran bajo su
influencia.
Suicidio. Las personas adictas a las drogas ilícitas tienen
más probabilidades de suicidarse en comparación con las
personas que no son adictas.
Problemas familiares. Los cambios de conducta pueden
provocar conflictos en las relaciones personales o con
familiares y problemas de custodia.
Problemas laborales. El consumo de drogas ilícitas puede
causar un menor rendimiento laboral, ausencias del trabajo y
la eventual pérdida del empleo.
Problemas en la escuela. El consumo de drogas ilícitas
puede afectar de manera negativa el rendimiento académico
y la motivación para destacar en la escuela.
Problemas legales. Los problemas legales son comunes en
los consumidores de drogas ilícitas y pueden tener origen en
la compra o la posesión de estas drogas ilícitas, el robo para
mantener la adicción, la conducción de vehículos bajo la
influencia de sustancias adictivas o alcohol o conflictos por
la custodia de los hijos.
Problemas económicos. Al gastar el dinero en mantener el
consumo de drogas ilícitas, puede faltar para otras
necesidades, lo que podría derivar en deudas y en
conductas ilegales o poco éticas.
Prevención
La mejor manera de evitar volverse adicto a una droga ilícita es no
probarla nunca. Si el proveedor de atención médica te receta un
medicamento que puede generar adicción, ten cuidado cuando lo
tomes y sigue las instrucciones.
Los proveedores de atención médica deben recetar estos
medicamentos en dosis y cantidades seguras, y deben controlar el
consumo para que no recibas una dosis demasiado alta ni por
demasiado tiempo. Si sientes que tienes que tomar más de la dosis
recetada de un medicamento, comunícate con el proveedor de
atención médica.
Cómo prevenir el consumo inapropiado de drogas en niños y
adolescentes
Toma estas medidas para ayudar a prevenir el abuso de sustancias
adictivas en niños y adolescentes:
Comunícate. Habla con tus hijos sobre los riesgos del
consumo y el abuso de sustancias adictivas.
Escucha. Presta atención cuando tus hijos hablen sobre la
presión de grupo y muéstrales tu apoyo a sus esfuerzos por
resistirla.
Da un buen ejemplo. No abuses del alcohol ni de otras
sustancias adictivas. Los niños de padres que hacen un mal
uso de las sustancias adictivas corren un mayor riesgo de
tener adicción a ellas.
Fortalece el vínculo. Trabaja en la relación con tus hijos.
Un vínculo fuerte y estable entre tú y tu hijo reducirá el
riesgo de que tu hijo consuma y abuse de sustancias
adictivas.
Prevenir una recaída
Una vez que fuiste adicto a una sustancia adictiva, tienes un alto
riesgo de caer nuevamente en un patrón adictivo. Si empiezas a
consumir la sustancia adictiva, es probable que nuevamente pierdas el
control sobre su consumo, incluso si te has sometido a un tratamiento
y no la has consumido durante un tiempo.
Sigue tu plan de tratamiento. Controla tus antojos. Es
posible que parezca que te has recuperado y no necesites
seguir tomando medidas para evitar el consumo. Sin
embargo, tus probabilidades de evitar el consumo delas
sustancias adictivas serán mayores si continúas viendo a tu
terapeuta o asesor, si asistes a las reuniones de los grupos
de apoyo y si tomas el medicamento recetado.
Evita situaciones de alto riesgo. No regreses al barrio
donde solías conseguir las sustancias adictivas. Además,
aléjate del anterior grupo que consumía sustancias
adictivas.
Obtén ayuda de inmediato si volviste a consumir
sustancias adictivas. Si volviste a consumir drogas ilícitas,
habla con tu proveedor de atención médica, tu profesional
de salud mental o con alguien más que pueda ayudarte de
inmediato.