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La búsqueda del pelo en cañerías

El documento describe un proceso absurdo y elaborado para recuperar un pelo que se ha caído por el desagüe, comenzando con la extracción del sifón y potencialmente culminando en la búsqueda en alcantarillas. A lo largo de varias escenas, se exploran las dificultades y la necesidad de involucrar a la familia y a otros en la búsqueda del pelo, que se convierte en una tarea monumental. La narrativa critica el pragmatismo y sugiere que la búsqueda de lo perdido puede ser una experiencia valiosa y significativa.

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La búsqueda del pelo en cañerías

El documento describe un proceso absurdo y elaborado para recuperar un pelo que se ha caído por el desagüe, comenzando con la extracción del sifón y potencialmente culminando en la búsqueda en alcantarillas. A lo largo de varias escenas, se exploran las dificultades y la necesidad de involucrar a la familia y a otros en la búsqueda del pelo, que se convierte en una tarea monumental. La narrativa critica el pragmatismo y sugiere que la búsqueda de lo perdido puede ser una experiencia valiosa y significativa.

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ESCENA – 1 – BAÑO – INT – DIA

Para luchar contra el pragmatismo


y la horrible tendencia a la
consecución de fines útiles, mi
primo el mayor propugna el
procedimiento de sacarse un buen
pelo de la cabeza, hacerle un
nudo en el medio, y dejarlo caer
suavemente por el agujero del
lavabo. Si este pelo se engancha
en la rejilla que suele cundir en
dichos agujeros, bastará abrir un
poco la canilla para que se
pierda de vista. Sin malgastar un
instante, hay que iniciar la
tarea de recuperación del pelo.

SOFIA
Che primo te a sacarte un pelo de la
cabeza, hacerle un nudo en el medio y
dejarlo caer suavemente por el
agujero del lavado.

THOMAS
Si prima, este pelo se engancha en la
rejilla que suele cundir en dicho
agujero, bastara abrir un poco la
canilla para que se pierda de vista.

ESCENA – 2 – CAÑERIA – INT– DIA

La primera operación se reduce a


desmontar el sifón del lavabo
para ver si el pelo se ha
enganchado en alguna de las
rugosidades del caño. Si no se lo
encuentra, hay que poner en
descubierto el tramo de caño que
va del sifón a la cañería de
desagüe principal. Es seguro que
en esta parte aparecerán muchos
pelos, y habrá que contar con la
ayuda del resto de la familia
para examinarlos uno a uno en
busca del nudo.
ESCENA – 3 - CASA DE COMERCIO –
INT – TARDE.

Si no aparece, se planteará el
interesante problema de romper la
cañería hasta la planta baja,
pero esto significa un esfuerzo
mayor, pues durante ocho o diez
años habrá que trabajar en algún
ministerio o casa de comercio
para reunir el dinero que permita
comprar los cuatro departamentos
situados debajo del de mi primo
el mayor, todo ello con la
desventaja extraordinaria de que
mientras se trabaja durante esos
ocho o diez años no se podrá
evitar la penosa sensación de que
el pelo ya no está en la cañería,
y que solo por una remota
casualidad permanece enganchado
en alguna saliente herrumbrada
del caño.
ESCENA – 4 – CLOSAS – INT – TARDE.

Llegará el día en que podamos


romper los caños de todos los
departamentos, y durante meses
viviremos rodeados de palanganas
y otros recipientes llenos de
pelos mojados, así como de
asistentes y mendigos a los que
pagaremos generosamente para que
lo busquen, separen, clasifiquen
y nos traigan los pelos posibles
a fin de alcanzar la deseada
certidumbre. Si el pelo no
aparece, entraremos en una etapa
mucho más vaga y complicada,
porque el tramo siguiente nos
lleva a las cloacas mayores de la
ciudad.
ESCENA – 5 – ALCANTARILLAS – INT
– DIA

Luego de comprar un traje


especial, aprenderemos a
deslizarnos por las alcantarillas
a altas horas de la noche,
armados de una linterna poderosa
y una máscara de oxígeno, y
exploraremos las galerías menores
y mayores, ayudados si es posible
por individuos del hampa con
quienes habremos trabado relación
y a los que tendremos que dar
gran parte del dinero que de día
ganamos en un ministerio o casa
de comercio.

ESCENA – 6 – CAÑERIA – INT – TARDE

Con mucha frecuencia tendremos la


impresión de haber llegado al
término de la tarea, porque
encontraremos (o nos traerán)
pelos semejantes al que buscamos;
pero como no se sabe de ningún
caso en que un pelo tenga un nudo
en el medio sin intervención de
mano humana, acabaremos casi
siempre por comprobar que el nudo
en cuestión es un simple
engrosamiento del calibre del
pelo (aunque tampoco sabemos de
ningún caso parecido) o un
depósito de algún silicato u
óxido cualquiera producido por
una larga permanencia contra una
superficie húmeda.
ESCENA – 7 – RIO – EXT – TARDE

Es probable que avancemos así por


diversos tramos de cañerías
menores y mayores, hasta llegar a
ese sitio donde ya nadie se
decidiría a penetrar: el caño
maestro enfilado en dirección al
río, la reunión torrentosa de los
detritus en la que ningún dinero,
ninguna barca, ningún soborno nos
permitirán continuar la búsqueda.
Pero antes de eso, y quizá mucho
antes, por ejemplo a pocos
centímetros de la boca del
lavabo, a la altura del
departamento del segundo piso, o
en la primera cañería
subterránea, puede suceder que
encontremos el pelo.

ESCENA –8- AULA - INT – TARDE

Basta pensar en la alegría que


beso nos produciría, en el
asombrado cálculo de los
esfuerzos ahorrados por pura
buena suerte, para justificar,
para escoger, para exigir
prácticamente una tarea
semejante, que todo maestro
consciente debería aconsejar a
sus alumnos desde la más tierna
infancia, en vez de secarles el
alma con la regla de tres
compuesta o las tristezas de
Cancha Rayada.

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