Literatura Asémica: Creación y Reflexión
Literatura Asémica: Creación y Reflexión
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Todo cuenta
algo
Laboratorio
de lenguaje
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Este fanzine es producto de los ejercicios
planteados en la asignatura Laboratorio de
lenguaje del pregrado en Creación Literaria de la
Universidad Central, durante el primer semestre
de 2022. Estos se llevaron a cabo bajo dos firmes
convicciones. Primero: solo escribimos en la
medida en que leemos. Segundo: son múltiples las
lecturas del universo. Todo cuenta algo.
Alejandra Flórez
Docente, Universidad Central
Gabriela Arias
Germán Benavides
Daniel Delgado
Maryem Sofía Garzón
Esteban Moreno
Natalia Niño
Paula Parra
Juan Quintero
Mayra Sánchez
Laura Sofía Urrego
Catalina Vega
Camilo Velázquez
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Personajes
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La visión
En la cama del cuarto del hotel campestre
se movió entre sueños hasta que se
despertó. Eran las 6 de la mañana y el lugar
todavía se cubría de sombras. Alejandro
caminó por los pasillos fríos de madera y
piso de piedra, llegó hasta el salón principal
y se sentó en un cojín a esperar. A los pocos
minutos uno de sus compañeros llegó
también al salón, y con un saludo lo sacó
abruptamente de su absorto estado.
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—Qué pasó. ¿Está bien?
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—Recuerde que hay una clase antes del
desayuno. Vaya y sírvase un vaso de agua.
La de aquí la sirven de filtros de minerales y
es más rica, se lo juro. También es bueno
para su cuerpo no comer por un rato.
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—¿Algo ha pasado? –les gritó Alejandro
desde la ventana.
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—¿Cómo le respondemos a los demás? —
dijo la otra mujer.
Camilo Velázquez
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Polvo somos1
La gente me pregunta cómo lidiar con la
muerte a diario, no pueden creer que vea
tantos muertos en ocho horas de trabajo y
no pierda la cabeza. Los que me conocen de
día creen que los muertos me visitan en la
noche. La verdad, mi trabajo es estresante,
no por la muerte, sino por las preguntas que
me quedan después de enfrentarme a está.
¿Habrán disfrutado lo suficiente antes de
irse? ¿Habrán dejado asegurada a su
familia económicamente? ¿Estaré
haciéndole un mal a su esposa o esposo? Sin
embargo, al final de cuentas, no es mi
decisión, solo sigo órdenes, puede que no
sean órdenes de la naturaleza, pero al final
son órdenes, y toda mi vida me preparé
para ser eficaz en la obediencia. Tampoco
es que me dieran a escoger, creo que me
lavaron la cabeza para hacerlo, desde que
era una niña, indirectamente, lo hizo mi
1
Inspirado en Black and white dancer de Pina
Bausch.
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padre, pues este se dedicaba a lo mismo
que yo.
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La gente se pregunta cómo trabajo en lo
que trabajo y no tengo pesadillas. La gente
pregunta muchas cosas, yo solo sé que mi
vida no es tan importante como las que he
quitado. Cualquier sufrimiento que pasé en
mi vida es necesario para cumplir con mi
misión. Mi misión es importante porque se
trata de respetar la libertad, bueno, en mi
trabajo de día. Mi misión nocturna es más
compleja que quitar una vida, se trata de
conservar la paz. La paz está por encima de
cualquier cosa en el mundo, pues sin paz no
hay mundo.
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fueron legalizadas. Él, siendo médico,
estaba autorizado desde que proveyera un
lugar apto para los pacientes. Fue el
primero en crear una clínica exclusiva para
este cometido. A mi padre le preguntaban
cómo lidiaba con la muerte a diario, mi
padre solía bromear siempre, pero yo sé
que le pesaba, hacía lo que fuera para
evitar pensar en eso, así que adquirió
rituales. Le debo todo a mi maestro, mi
padre, él me enseñó cómo quitar una vida
sin dolor y cómo lidiar con eso. Él me enseñó
a danzar con el muerto, la danza de la
tierra, milenaria entre los oriundos del
Sahara cuando acompañaban a sus muertos
al más allá desde la tierra. Él me enseñó el
rito y mi madre lo perfeccionó, pues ella
siempre nos ayudó, ella siempre supo que
teníamos que lidiar con muchos muertos.
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es un ritual para ojos insensibles a la
estética. Cada noche se me podría
encontrar en el salón más vacío de mi casa
siendo enterrada simbólicamente, mientras
danzo con mis muertos; cada noche mamá
me vierte tierra en la cara, ella es la
inocente, es necesaria en este ritual,
porque es el equilibrio y es quien me puede
traer de vuelta. Cada noche ella viste de
negro y yo de seda. Cada noche es un
eterno velorio. Cada día quito decenas de
vidas en la clínica de papá como médica,
cada noche quito decenas de vidas para el
gobierno, el gobierno que prometió la paz
para esta nación y está en eso cumpliendo,
gracias a mí. Soy la doctora de la muerte,
soy letal, soy la bala que disparó el creador,
soy EQUILIBRIUM la agente secreta sin
remordimiento.
Gabriela Arias
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Verde
Casi siempre escribo sobre sueños, tal vez
porque se me dificulta sustentar algunas
partes importantes de mis historias, o tal
vez porque yo misma soy incapaz de
distinguir la realidad en ocasiones. Pero esa
no es la razón por la que me veo en la
necesidad de escribir sobre este sueño
ahora; la verdad, me temo, es que aquel
sueño ha venido atormentándome con tal
crueldad los últimos días que he empezado
a creer que es la historia la que me está
escribiendo a mí. Por eso tomo ahora el
computador con mis manos temblorosas,
con la esperanza de poder darle un nuevo
hogar al monstruo entre las páginas y que
así pueda abandonar de una vez, y por
todas, mi desesperada mente.
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acostarme y quedarme profundamente
dormida. Al principio, era solo un sueño un
tanto inquietante, en el que me encontraba
en un autobús y aunque, no sabía cómo
había llegado allí ni a dónde me dirigía, lo
que realmente llamaba mi atención era una
extraña silueta que se asomaba
sigilosamente en la puerta, como un
pasajero indeciso de cual silla debería
ocupar.
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hacía los asientos del final, en los que yo me
encontraba. Yo miraba alrededor
esperando encontrar alguna cara amistosa
que me permitiera sentarme a su lado, pero
por más que intentara, no podía ver a nadie
más en el bus que aquella mujer dirigiéndose
cada vez a mayor velocidad hacía mí.
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autobús, para advertirle de la situación.
Pero el bus no es conducido por nadie,
corre aceleradamente por calles confusas e
inconexas, enajenado de la existencia de
otros vehículos, de transeúntes y de sus
propios pasajeros. En cualquier momento
nos vamos a estrellar. Anoche estuve
esperándola, en el último asiento del bus,
con las uñas clavadas en la piel de mis
muslos, como el niño que espera el pinchazo
de la aguja durante una visita al médico. Sin
embargo jamás corrió hacia mí, de hecho, ni
siquiera pude verla de frente, pero sabía
que estaba allí. Se encontraba en todas las
caras de los pasajeros estáticos que se
encontraban a mi alrededor y que recién
pude notar, y el bus, que cada vez acelera
más su marcha, me llevaba directamente a
sus delgados brazos como un águila llevando
a un conejo entre sus garras. Y ahora la veo
correr de nuevo hacía mí, burlona,
descarada, esta vez me va a alcanzar.
Paula Parra
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del pilar del terror que perseguía a aquellos
que se atrevían a ir, más bien a huir, salir de
este mundo al igual que muchos prófugos lo
habían hecho hacia aquella réplica de lo
más cercano que conocemos como hogar.
Las casas, ahora con más forma de cárcel,
eran nuestra realidad, eran máquinas de la
memoria que nos atormentaban con lo
vivido y exterminado.
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más salvaje y cruel del ser humano, un
egoísmo exacerbado que mató a algunos y
salvó a otros. A partir de ahí el
desconocimiento y detenimiento absoluto
del tiempo que concebíamos llevaron a la
trampa de aquella negrura a quienes
denominábamos nuestros seres queridos.
Ellos pasaban a otro plano y sólo quedaba
su carcasa, su alma esclava no la veríamos
más nunca.
Natalia Niño
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extremidades con el fin de hacer todo más
fácil.
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extrañaría esto, que extrañaría lo otro,
¿cómo es que no lo entiende? Es lo mejor
para los dos.
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giraba noventa grados a un lado, luego
ciento ochenta al otro e inspeccionaba
incesantemente algo que me fuera de
ayuda. ¡Ahí está! Tomé el cuchillo con el que
un señor pelaba una manzana; era pequeño,
pero mi fuerza era enorme, lo ondeé en el
aire y así le clavé el cuchillo en la garganta
al infante. Fue rápido, no me permití ni
siquiera un momento para cuestionarlo.
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La mentira de la noche2
La imagen se repetía una y otra vez sin
cansancio. Las noches parecían eternas al
perderme en esos cálidos movimientos, tan
profundos e íntimos que desbordan mi
desazón. Su mirada me guía y sus manos me
absorben, me enseñan un mundo escondido
sin igual, uno que solo ella y yo podemos ver,
o incluso eso puede ser mentira, esto puede
ser un autoengaño y realmente no vi lo que
creo que vi.
2
Inspirado en Dancing de Pina Bausch.
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Las noches pasan y el baile se hace más
claro, cada detalle de su cuerpo me invitan
a recorrer el mío, como una estimulación
inesperada retándome con sus trazos. Me
expresa con sus gestos toda una vida y
parte de otra perdida, ¿acaso esto es real?
Cada noche la imagen se vuelve cada vez
más palpable, se vuelve más duradera y
parece no tener fin; ya no recuerdo cuento
llevo observándola, pero me voy acercando
más a ella sin que pueda notarlo, pero,
¿cómo es que me acerco?, esto ya pasó ¿o
no?
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haber sido mi imaginación. Se ve tan
determinada que puede llegar a
intimidarme, su cuerpo expresa tanta
serenidad y soledad que apartar la vista no
es una opción, ni siquiera es posible que esa
idea se pasee por mi mente, es un agujero
negro del cual estoy gratamente
agradecido de entrar, no creo poder salir
de él.
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La danza de la muerte
Es la noche del pacto, Dalila está junto a la
hoguera por última vez antes de entregar su
eternidad. Es noche de luna sangrienta,
próxima a las intensas llamas ella se
estremece, sus movimientos son sutiles,
dulces y armoniosos, sus largos cabellos
color azabache ondean con cada vez más
fuerza, su piel color canela va cambiando de
una tonalidad intensa a una leve mientras
comienza la lluvia; el danzar de sus brazos,
sus manos, sus piernas, la manera en la que
fluye su cuerpo, su delicadeza es capaz de
hipnotizar a cualquiera. Mientras el fuego
se extinguía Dalila se arrojaba al suelo cada
vez con más intensidad llenándose de tierra
y esta se fundía con su piel, cuando las
llamas por fin cesaron, ella se encontraba
allí llena de lodo y cubierta por ceniza, la
noche se abrió, la luna guía a Dalila hasta el
río en el que se sumergió, al salir solo
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quedaban rastros de aquel encantador
ritual.
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dominante de ella y de Tristán, unieron sus
manos, el líquido rojo y espeso salía de las
heridas mientras ella recitaba un canto;
pasaron minutos y Dalila cayó al suelo pues
había renunciado a su eternidad y dividido
su alma para conectar con la de él.
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canal el pecho de Dalila, quien débil por el
intercambio ni siquiera despertó, cuando
termino con el corte hundió sus dedos en la
abertura y tomo su corazón, victorioso salió
de la cabaña con rumbo desconocido.
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pudo danzar, iracunda y consternada sus
movimientos se convirtieron de sutiles a
violentos; ya no sonreía, su cuerpo ahora
era deforme, sus huesos crujían y su piel
canela ahora era pálida. Se arrojaba al piso
de forma violenta mientras su cabello antes
azabache que ahora brillaba con un rojo
sangriento la golpeaba como látigo, al caer
la luna Dalila cayó al suelo y allí cubierta de
fango y sangre se apagó para siempre.
Mayra Sánchez
Sueños de esperanza
La primera vez que lo vi fue el día en que la
humanidad se vio amenazada por un virus
desconocido. Era una noche silenciosa,
como si el mundo conspirara a favor de este
encuentro, pues lo vi mientras dormitaba;
era un hombre alto con una sonrisa
radiante, pero el momento fue tan
insignificante que no logré recordar ni el
más mínimo detalle de su rostro. Los días
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pasaron, la pandemia avanzó con velocidad,
el aire se sentía pesado, y mi vida se iba
apagando, pues, la monotonía, la
preocupación y la convivencia llenaban mi
ser de pesadumbre y tristeza, la
enfermedad estaba a pasos de mi puerta y
mi mente estaba a un salto del vacío. De
pronto un día volvió, con la misma sonrisa y
palabras de consuelo, prestándome abrigo
mientras encendía la chimenea; este
hombre extraño me estaba cuidando y
hablándome como si nos conociéramos de
toda la vida. A partir de aquí nos
encontramos en mis sueños casi todos los
días, aprendiendo algo nuevo de él y su
mundo fantástico cada noche, sus relatos
eran tan impresionantes que mi deseo era
siempre estar dormida.
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repleto de colores; sonaba como un mundo
en el que podría encontrar mi propósito,
ese que irónicamente se había marchado al
conocerlo a él.
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este tiempo de caos, ahora solo vive en mi
memoria, su sonrisa tan cálida me
acompañará cada día.
El último recuerdo
¡Aquellas épocas de mi infancia!, aún seguía
en el colegio y uno de mis más importantes
recuerdos fueron cuando me enfermé del
estómago, sentía náuseas y mareos, y la
directora llamó a mi abuela para que me
recogiera; me encontraba muy mal.
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terminado, pero lastimosamente el destino,
Dios o cualquiera de estos, no lo quiso así.
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Nunca supe que dijo, intento recordarlo,
pero lastimosamente, cada palabra quedó
en el vacío y del olvido al tiempo.
Daniel Delgado
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Amarillo
—Ay, Lucía, mi pequeña, sabes que tu papá
es una mierda, ¿no? —lentamente pasaba
su mano por el sedoso cabello de Lucía,
quien solo temblaba al escuchar la ronca
voz que se acercaba poco a poco a su
oído—. ¿Debes estar sufriendo bastante,
no? —aquella voz tenía un tono
melancólico, pero en el rostro del hombre
sobresalía una enorme sonrisa—.
Pobrecita. mi niña, mira cómo tiemblas —
decía con dulce voz, mientras pasaba su
dedo desde el hombro hasta la mano de
Lucía—. ¡Quieta! —agarró con fuerza la
muñeca de Lucía, deteniendo su temblor—
, pequeñita Luci, al único que deberías
culpar por todo esto es a tu padre, por ser
una persona tan asquerosa, ¡una
traicionera y asquerosa rata! —el hombre
golpeó una de las paredes con ira.
(…)
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Se cumplieron tres meses desde la
desaparición de Lucía Martínez. Su padre,
el oficial Carlos Martínez, quien estaba a
cargo de la comisaría de su pueblo, no
escatimaba en recursos para buscarla, a
pesar de lo infructífero de aquellas
investigaciones; sin embargo, no perdía la
esperanza de hallar por lo menos una pista
de su paradero después de encerrar a un
profesor de la escuela donde estudiaba,
debido a denuncias de acoso hacia sus
estudiantes y el testimonio de una mujer
quien afirmó que aquel profesor fue la
última persona con la que se vio a Lucía;
aunque, aún no había conseguido que
confesara ni siquiera el paradero del
cuerpo de su hija estaba seguro de que de
él obtendría su pista.
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amor, para el oficial Martínez”. El paquete
emanaba un ligero, pero intenso olor, una
mezcla entre rosas y chocolate, el cual le
evocaba el recuerdo de su hija;
internamente sabía que no debía abrir
aquella caja, mas la ansiedad que le
causaba el dulce olor superaba el horror de
esa sombría figura…
(...)
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tirando la caja al suelo, saliendo de esta un
gran cartel amarillo y una oreja
ensangrentada, que el oficial reconoció al
instante al ver el arete favorito de su hija.
En ese momento, lo supo, esa era la oreja de
su niña; por fin obtuvo la pista que quería,
manteniendo su esperanza; sin embargo,
todo aquello parecía ser simplemente una
broma cruel…
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voy a levantar —el hombre se agachó,
tocando el agua—, además que sería una
lástima que te cayeras, la verdad está
bastante fría.
(...)
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paquete aquí!, ¡rápido!”. Él observó atónito
la oreja unos cuantos segundos, luego se
percató del cartel ligeramente manchado
de sangre que estaba tirado a su lado, por
lo que, sin pensarlo dos veces, se levantó del
piso, tomó aquel cartel y lo extendió sobre
su escritorio…
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su dedo medio y su pulgar, apretar
suavemente los cachetes de la chica—.
Sinceramente, eres bastante tierna, así que
creo que Lú te queda mejor… ¿No te
parece?
(...)
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extraña, como si la vida se te fuera de a
pocos. Esa es la misma angustia que sentí
cuando la rata de tu padre me dejó
olvidado en esta cueva —pasaba
lentamente su mano sobre la superficie del
agua—. Esa sudadera amarilla, ese
amarillo chillón que te puede penetrar a
kilómetros, y luego esa oscuridad negra y
profunda, como si te consumiera la vida —
le dio una fuerte palmada en la espalda a
Lucía mientras se reía de forma maniaca—
. Pero, bueno, pasado es pasado y el ahora
es el ahora.
(...)
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no había muerto y ahora le arrebataba a su
hija, para así cobrar una deuda que el
mismo Carlos empezó...
(…)
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que, a lo lejos logró observar aquella cueva
donde todo había terminado y ahora volvía
a empezar. Prendió de inmediato su linterna
y entró gritando incesantemente: “Lú; Lú;
Lucía; responde, por favor, haz un sonido”.
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suelo: “Gracias por abandonarme. Con
cariño, A.”. Desconcertado, se alejó, para
luego vomitar, y empezó a llorar al darse
cuenta de que en realidad aquellas
extrañas letras eran diversos órganos y
partes de lo que alguna vez fue su adorada
hija, y que esa roca que había pateado,
tenía el rostro de su hija, la cual lo
observaba con angustia desde sus cuencas
vacías. La culpa se apoderó de él, mientras
lentamente se acercaba a los restos,
tomándolos entre sus brazos y gritando al
vacío aire de la cueva: “¡Lo siento, mi
princesa!”.
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un trozo de madera en manos de un viejo
llevado y en su trastornada mente resolvió
traerme a la vida; el agonizante dolor de mi
creación es algo que me avergüenza así que
no lo contaré aquí, solo diré que esa perra
me las pagará algún día.
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resulto que tenía que ganarme ser “un niño
de verdad” —como si después de la
tortura no hubiera sido suficiente. La
inadaptada de mi madre dijo que debía ser
bueno, virtuoso y toda esa mierda. Me
mando a la escuela y camino a ella me
encontraría al mayor de mis problemas, un
parásito insufrible que se hizo pasar por mi
parcero con el único fin de volverme loco;
se metió en mi oreja y se acomodó, dijo
poder ser mi conciencia ya que no tenía una.
Decir que fue una pesadilla es poco, esa
criaturita insufrible llamada Pepe fue el
peor de mis tormentos, él, su hipocresía
barata y doble moralista. Tuve un montón de
problemas por él, nos secuestraron,
robaron y demás. Pasé frío, tristezas y
hasta llegué a extrañar a ese anciano
obsoleto que por lo menos me daba cobijo.
En fin, tras terminar en la panza de una
ballena salvando a aquel viejo inútil, se me
permitió ser de carne y hueso.
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y dormir para no desfallecer; sinceramente
no encuentro la maravilla en “Ser un niño de
verdad”, pero al menos sé que en unos años
más podré largarme de este lugar y ser
finalmente libre de escoger mi vida.
Mayra Sánchez
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Quejas y
reclamos
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Mi queja en una carta
¿Cómo expreso en esta carta mi queja
contra ti?
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Colocas traducciones que ni siquiera tú
mismo entiendes, no organizas el
aprendizaje que nosotros realmente
necesitamos para poder realizar el trabajo
correctamente, son tres horas y las alargas
hasta quedarnos solamente media hora
para almorzar y eso es darse garra.
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Cada vez que entro a tu clase pienso ¿sí
vale la pena continuar este curso? Está
materia que tanto me desestabiliza
emocionalmente debería cancelarla para
no volver a verte jamás, pero no sería una
buena idea. La voy a terminar.
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Carta a Claro
25 de abril de 2022-Bogotá D. C. Colombia
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falta de respeto y hace que nadie los tome
en serio.
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plaza. Porque, claro, todo lo que tiene que
ver con ustedes no es fiable.
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publicidad, pues eso no les tomará más
millones de los que ya gastan en eso.
Juan Quintero
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Microrrelatos
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El amor es como el billar
Para lograr poder poner una sortija en su
anular, primero, como en el juego, tienes
que contemplar todos los posibles
resultados de darle con el taco al beyquer,
qué pasa si no le das con la suficiente fuerza
o si simplemente lo que necesitas no es
fuerza, sino técnica, atención y
coordinación.
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Todo en esa mesa cobra importancia si se
trata de ganar: la tela, los amortiguadores
y las troneras para darte la suerte de
triunfar. Lo cierto es que no es un juego
apresurado, cualquier movimiento que se
haga o se deje de hacer le dará la
oportunidad a otro taco de meter el
bayquer en la tronera.
Gabriela Arias
Piel de Elefante
En la autopista hay un gran trancón.
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Que les digan que todo va a estar bien.
Lo verde ya no se encuentra.
Camilo Velázquez
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Germán Benavides
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Naturaleza
Cuán bella es esa agua cristalina,
cuán puro es aquel río que viaja a
través del bosque, cuán perfecto
es el paisaje, cuán tranquilos son los
animales que de ahí beben su agua, cuán
hermosas son las moscas que consumen los
cadáveres de aquellos que quisieron
perturbar esa paz.
Esteban Moreno
La espera
Una gran nube de moscas vuela en círculos
incesantemente sobre el río, juntas,
expectantes; esperando que nuevamente
algún alma atormentada quiera encontrar la
salida saltando de aquel puente.
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Esteban Moreno
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zambullirse sus movimientos generaban
ligeras corrientes que lo acariciaban desde
la nuca hasta la espalda baja, la tibieza del
agua lo abrazaba cada vez con mayor
fuerza y los rayos del sol que rozaban la
superficie creaban un espectáculo turquesa
maravilloso. Ninguna cantidad de tiempo
hubiese sido suficiente para seguir gozando
de aquella belleza, por lo que aquel hombre
permaneció allí el tiempo suficiente para
volverse uno con el lago, dejándole como
presente tan solo su sombrero, como un
elemento más de aquel delicioso cuadro.
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Diarios
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Rojo brillante
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de abajo hacia arriba, iba vestida de negro,
pero algo que llamó aún más mi atención
fueron sus aretes rojos, igual que los tacones,
además de su vestimenta de cuero. Me
acuerdo de que inmediatamente después de
verla mi mente se dirigió hacía una muchacha
que conocí hace muy poco. Ella tenía una
apariencia muy tierna y cierto toque especial;
entre tantos tatuajes que lucía, recuerdo más
los de unicornios, pues eran cuatro; era
alguien tan dulce que su personalidad brinda
calidez al primer contacto: con sus gestos y
forma de hablar, aunque del mismo modo que
el estilo de los tacones rojos suprime la
atención de lo que es por su exterior, ella es
una trabajadora sexual y no deja de
impresionarme qué tanto pasa de ser persona
a ser un objeto.
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[6:59 p. m., 8/2/2022] Nata : Me cuesta
concebir la realidad, la realidad de este
mundo, la propia, las más lejanas a nosotros,
que nos parecen ficcionales pero que están
allí, existentes, como la de aquella muchacha,
no dejo de pensar en su mundo, en cómo ella
con esa dulzura cautivadora y cierta
inocencia enfrenta una realidad tan cruda.
Natalia Niño
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Diario
10/9/20
19/02/21
82
traté de buscar respuesta a una duda en mi
cabeza entre todas estas notas escritas
por mí hacia mí mismo así que escribo esta
nota para cuando yo tenga la duda de si
apoyar o confiar en alguien como está
haciendo en este momento sólo te diré algo
si ves en esa persona un poco de la
inseguridad si ves en esa persona un poco
de la felicidad O sentimiento especial que tú
hayas tenido no dudes en ayudar o apoyar
a esa persona en este momento voy a hacer
uso de este consejo espero que esto te
sirva para el futuro
13/10/21
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Ya sé que soy un fracaso, ni hace falta que
me corrijas porque ya perdí, ya sé que
estoy solo, no hace falta que me lo digas, el
viento helado ya me lo dice, ya sé que soy un
talento desperdiciado, gracias por
recordármelo.
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Pero la verdad es que nunca estaré en la
vida que quiero.
Perdón.
Germán Benavides
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Son monstruos avispados, con ellos no sirve
cerrar el armario, ajustar la puerta o
dormir bien arropado.
14/03/2001
16/03/2001
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En el colegio no nos hablan de los monstruos.
Si les tocó el tema a mis papás, se hacen los
bobos o molestos, me dicen que ‘‘de esos
temas no se hablan’’, para lo único que me
los mencionan es para decirme que me
devuelva temprano y con cuidado, porque
me puedo encontrar uno.
19/03/2001
Miguel es un bobo.
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Hoy veníamos hablando al volver del colegio
y le pregunté si a él no le daban miedo los
monstruos. Este se empezó a reír y sacando
pecho dijo: ‘‘No, porque yo tengo con qué
defenderme’.’ Meneando su cabeza de lado
a lado mientras lo decía.
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amigo? En todo caso, me dio una idea, yo
encontraría entonces mi propia vaina de
protección, busqué por toda la casa, entre
las chucherías de mamá, los cajones de
papá, la remesa y después de mucho tiempo
encontré lo que necesitaba: una capa de
invisibilidad. Con eso seguro no me atrapan,
corriendo la llevé a mi cuarto y la metí bajo
mi almohada para usarla al dormir.
//
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que nos tenemos que ir rápido, antes de que
llegue la guerrilla —me dijo mi mamita en la
madrugada. Muy triste me puse mis zapatos
y salí del pueblo de la mano de mis papás, al
final todo fue inútil y aquella tula no me sirvió
para nada, después de todo los monstruos
nos alcanzaron.
Día de trabajo
31/01/22
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no lo culpo). Aunque también era calor y
risas (como cuando jugaba en los brazos de
mi madre, cada seis meses). Un día confuso,
pero hermoso.
01/02/22
02/02/22
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mí no fue sacra (fue como cuando vi partir
el avión de mi hermano a los diez años, al
otro lado del mundo; sabía que pasaría
mucho tiempo para que volviera. No, ni lo
sabía solo pensaba que nunca más volvería).
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03/02/22
04/02/22
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veces lo beso, te conozco, te reconozco,
una hoja en blanco pareces, una piedra
afilada eres (rememorar hechos de hace
tiempo que son difíciles de explicar, no hay
nada como tenerlos frescos,
personificados, ya que a veces parecen
olvidados).
Maryem Hurtado
Putísimo Diario
05/02/22
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par de cerdos! Algún ser despiadado e
inmundo los podría estar observando, este
no es mi caso). Dejando esa mierda de lado,
decidí, aun viendo esos animales follar, que
debía hacer este texto; aunque, bueno, mi
primera idea no fue exactamente esta cosa;
lo primero que se me ocurrió vino de la
conversación que tuve con Camilo antes de
regresar a casa, tenía planeado presentar
un texto que mi padre escribió hace muchos
años antes de morir (véase lo buena
persona que soy, que le iba a robar a mi
padre muerto), pero lamentablemente el
escrito no lo logré encontrar entre tanta
basura que guardo y es muy obvio que no
podía llegar a la clase con las manos vacías,
así que volví a pensar en qué escribir.
06/02/22
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de qué escribir. Un cuento tipo anécdota el
cual redacté, pero, al revisarlo y corregir
algunas cosas, no me gustó el resultado. Por
dios, era una mierda.
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después de todo, por razones que
desconozco (tal vez el hermoso bloqueo del
escritor, que llega cuando menos te lo
esperas), no logré terminarlo y lo que
llevaba adelantado no me gustó ni un poco,
por lo que lo eliminé. Al final del día, cuando
me tiré en la cama, vi a mi hermano dormido
y el televisor encendido pasando videos de
fútbol y como tenía audífonos y celular me
importó una mierda y dejé el televisor
encendido mientras volvía a pasar de largo.
07/02/22
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cómo llegué a la idea de escribir en mi diario
sobre esto (un poco paradójico y rompe
pelotas o tal vez no, no sé); la cuestión es lo
increíble el
cómo la
inspiración o
las ideas
pueden llegar
de lo más
banal:
• La idea
sobre el texto
de mi padre
que salió
después de la
conversación
que tuve con
Camilo antes
de regresar a
casa
• mi cuento
con forma de
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anécdota gracias al viaje astral con
la pared.
Juan Quintero
99
100
Horóscopos
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Franz Kafka
Coge tu tiempo y haz todo con él. La iguana
está mirando desde la ventana y no podrás
huir de su mordida. Sube la pared para ver
el horizonte y espera a la hora de la luna
llena. Aférrate bien con todas tus
extremidades y deja salir el tenso suspiro.
Camilo Velázquez
Alejandra Pizarnik
Coquetearás con la muerte, como lo haces
con las musas. La desdicha invadirá tu
camino, cuando se cierren aquellos ojos
paternales que una vez te vieron con
ternura. La golondrina se vestirá de
cenizas, tu mente encerrará tu corazón en
la jaula de tus delirios, tus pasiones abrirán
las grietas que brevemente te permitirán
escapar de aquel encierro. Ten cuidado con
los amores no correspondidos, envolverán
tu corazón con los lamentos de recuerdos
que nunca podrán ser, creyendo así que
será tu paraíso perdido. Aléjate de las
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adicciones que intentarán calmar tus penas,
refúgiate en las buenas amistades. Tu color
es el azul y tu número de la suerte es el 36.
Gabriela Arias
Franz Kafka
tu mente es débil ante lo que digan los más
cercanos a ti condenándote a la cárcel de
la infelicidad, tu fuerza de voluntad será
mermada por tu miedo y la esperanza al
igual que el amor fluctuarán a lo largo del
tiempo, pero inspirarán tu arte. Tu salud
decaerá afectando tu psique y tu movilidad;
olvídate de viajar. Tu color el azul; pues
necesitas abrirte sin esperar a lo que digan
los demás. Tu día llegará aun cuando no
estés.
Juan Quintero
Dostoievski
Respetado Fiódor, ha venido a mí por
respuestas y he de dárselas. Puede que no
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sean de su agrado, pero es lo que mi esfera
me ha revelado. Ella reflejaba un desierto
con centelleantes relámpagos, estos
predicen que se verá desolado y se
encontrará con poca estabilidad emocional,
pero que vislumbrará éxitos por épocas
intermitentes. Además, la silla representa
que tendrá pérdidas, las cuales le llevarán
a incumplir sus responsabilidades.
Natalia Niño
Charles Bukowski
Leo, tu forma de expresarte te ha llevado
lejos, no pierdas ese toque tan
característico de ti, sin embargo, los astros
ven que tu entorno será complicado en tu
salud, ten en cuenta posibles hábitos o
vicios que te estén dando problemas desde
hace tiempo. Aprende a controlar tus
instintos y lograr el buen corazón que te
caracteriza, Leo.
104
Tu color es el Vinotinto
Germán Benavides
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conocimiento del otro. Vives de pasiones,
definitivamente a ti lo único que te duele de
morir, es que no es de amor. Disfruta este
momento, estás en un gran derroche de
imaginación, vivir de sueños (y uno que otro
exagerado chisme) finalmente está dando
frutos, no cabe duda que hacer siempre lo
que a uno le gusta, y sólo eso, es la fórmula
magistral para una vida larga y feliz.
Dostoievski
Escorpio: Los amantes al revés.
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episodios difíciles en tu vida. ¿Culpa?, sí es
posible que pases por un periodo en el que
pienses que dicha situación fue por causa
tuya, pero no puedo decirte cómo pensar
respecto a eso, puedes irte por los griegos
y pensar que es obra del destino y nada
puedes hacer, o por el contrario, utilizar los
principios del renacimiento y pensar que tú
lo llevaste a esa instancia; sea cual sea la
que elijas, lo importante es que tu salud
mental puede verse gravemente afectada
con dicha relación problemática.
Oscar Wilde
Alcanzas a llegar al club de los inmortales
escritores. Lograrás esculpir tu nombre por
siempre y hasta el fin del mundo por tu
inigualable obra. Has tenido desgracias por
partes de tu entorno, sin embargo, estas no
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te impidieron continuar. Provienes de una
familia llena de éxitos recurrentes, por lo
que no es sorprendente que alcanzaras el
éxito. Mueres por tu creencia o fe.
Daniel Delgado
Mayra Sánchez
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Editado con el apoyo del Semillero de
Investigación y Creación Makerspace
Editorial de la Escuela de Arte de la
Universidad Central
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