Hongos Fitopatógenos (Ascomicetos)
Los hongos fitopatógenos son aquellos que causan enfermedades en las plantas, afectando su
crecimiento, desarrollo y producción. Dentro de estos, los Ascomicetos son uno de los grupos más
importantes, ya que incluyen diversas especies responsables de infecciones en cultivos de interés
agrícola
Un mismo hongo fitopatógeno puede infectar a varios tipos de planta, aunque sean de diferentes
especies. Por lo general, el hongo pasa la mayor parte de su ciclo de vida como parásito en la
planta que le sirve de huésped y el resto como saprofito en los residuos vegetales que quedan en
el suelo.
Es común que el fitopatógeno se reproduzca en la superficie de la planta huésped, o muy cerca de
ella, y se disuelva fácilmente como espora. Hay dos clases de ataques: el local, que se desarrolla
sólo en una parte de la planta; y el general, que la daña por completo. Un ataque local se puede
desencadenar en uno general
Características Generales
Reproducción:
Sexual: Forman ascosporas dentro de una estructura llamada asca.
Asexual: Se reproducen por conidios, estructuras que permiten su dispersión rápida.
Estructura:
Micelio septado (dividido en compartimentos). Pueden formar ascocarpos (estructuras
reproductivas) como:
Apotecio (forma de copa, ej. Morchella).
Peritecio (con abertura, ej. Claviceps purpurea).
Cleistotecio (cerrado, ej. Aspergillus).
DAÑOS
Los principales daños por fitopatógenos son la necrosis; es decir, la muerte del tejido que infectan;
la atrofia de toda o parte de la planta, y la hipertrofia, que es cuando la planta crece de más.
También es común que se infecten la raíz, el sistema vascular de la planta, y la generación de un
tono amarillo y marchitez.
Algunos signos necróticos son manchas foliares, la putrefacción de la raíz y la aparición del hongo
tizón; mientras que la hipertrofia se puede reconocer por agallas de las raíces, verrugas o tumores.
Todos estos síntomas pueden atrofiar o disminuir la vitalidad de la planta
Manchas en hojas y frutos
Causan decoloraciones, necrosis y disminución de la fotosíntesis.
Ejemplo: Venturia inaequalis (sarna del manzano), que produce manchas oscuras en hojas
y frutos.
Podredumbre y marchitez
Degradan tejidos, provocando pérdida de firmeza en tallos, frutos y raíces.
Ejemplo: Botrytis cinerea (moho gris), que afecta frutas y hortalizas, causando pudrición
blanda.
Malformaciones en flores y frutos
Deformaciones que afectan la comercialización de los productos agrícolas.
Ejemplo: Claviceps purpurea (cornezuelo del centeno), que reemplaza las semillas por
estructuras tóxicas (esclerocios).
Cubiertas polvorientas en hojas y tallos
Afectan la capacidad fotosintética de la planta y reducen su crecimiento.
Ejemplo: Erysiphe spp. (oídio), que forma un polvo blanco sobre hojas de vid, rosal y
calabaza.
Muerte de ramas y plantas jóvenes
Afectan la formación de nuevas estructuras y reducen la producción.
Ejemplo: Monilinia spp. (pudrición parda), que momifica los frutos y seca las ramas de
árboles frutales.
Principales fitopatógenos
Phytophtora
Fusarium
Rhizoctonia
Pythium
Características de los Ascomicetos Fitopatógenos
Los Ascomicetos (filo Ascomycota) se caracterizan por producir esporas llamadas ascosporas, que
se forman dentro de estructuras especializadas llamadas ascas. Algunas de sus características
generales incluyen:
Reproducción sexual mediante ascosporas y asexual mediante conidios.
Desarrollo de micelio septado.
Formación de estructuras de resistencia como peritecios o cleistotecios
Generalidades de los hongos fitopatógenos
Los hongos son un gran grupo de organismos heterótrofos, omnipresentes y
heterogéneos que pueden comportarse como saprófitos, parásitos o simbiontes
de plantas o animales.
Los hongos fitopatógenos causan más del 70% de las enfermedades de plantas,
son organismos que pertenecen a grupos filogenéticamente diversos; pero que,
por afectar cultivos agrícolas se estudian de manera conjunta.
A este grupo pertenecen especímenes de tres reinos diferentes, a saber: el Reino
Protista, el Reino Straminopila o Chromista y el Reino Fungi, siendo el último
donde se encuentran los hongos verdaderos.
Comparten tres características esenciales, son eucariotas, heterótrofos
(organismos desprovistos de clorofila que obtiene sus nutrientes por absorción) y
se reproducen por propágulos
síntomas
Los agentes asociados a las enfermedades de las plantas, al infectar y colonizar
los tejidos provocan diversas manifestaciones visuales que se denominan
síntomas. En el caso específico de los hongos son capaces también de producir
estructuras reproductivas o de dispersión sobre el tejido dañado, a los cuales se
les llama signos. Ambos son útiles en el diagnóstico de una enfermedad fungosa.
Se debe tener cuidado, ya que los síntomas causados por diferentes
fitopatógenos (bacterias, virus, nematodos, etc.) pueden ser muy similares e
incluso idénticos a los causados por factores abióticos (excesos de luminosidad,
intoxicación por agroquímicos, déficit o exceso de fertilización, déficit o exceso
de agua, etc.).
Los síntomas pueden ser morfológicos (externos), histológicos (internos) y
fisiológicos. Algunos de los síntomas visuales más comunes son: clorosis, necrosis,
marchitez, pudriciones secas o húmedas, disolución de tejido y crecimiento
anormal. Todas estas manifestaciones observables a simple vista están
relacionadas con alteraciones en el tejido (histológicas) como vacuolisis,
plasmólisis, citolisis, hipertrofia e hiperplasia, las cuales solo pueden ser
evidenciadas con equipo de alta resolución como los microscopios electrónicos. Y
por supuesto, también están asociadas a desbalances fisiológicos como reducción
o aumento en la fotosíntesis o respiración, incremento en la transpiración,
inmovilización de nutrientes, hormonas o precursores de vías metabólicas
Síntomas localizados
Son aquellos que se producen y desarrollan en una zona específica o un órgano
específico de la planta, entre los más comunes están: clorosis y halos cloróticos,
necrosis (manchas, pecas o puntos necróticos, sarna (“Scab”) y antracnosis),
agallas, acucharamientos, verrugas, escobas de bruja y llagas o chancro
Síntomas sistémicos
Son los que aparecen en una zona y se pueden extender al resto del órgano o
incluso a la planta entera, entre ellos: pudriciones (suave y seca), mal del
talluelo (“Damping-off”), marchitez (“Wilt”), muerte descendente (“Die-back”),
tizón (“Blight”) y muerte progresiva (“Decline”).
Los hongos fitopatógenos pueden producir tanto síntomas localizados como
sistémicos. Entre los síntomas localizados frecuentemente relacionados con
hongos se encuentran las clorosis, necrosis y llagas (chancros).
Por otro lado, dentro de los síntomas sistémicos producidos por estos patógenos
se encuentran las pudriciones, tanto suaves como secas, el mal del talluelo, la
marchitez, la muerte descendente y los tizones
Signos
Los signos son estructuras vegetativas, de reproducción o diseminación de los
hongos, que se encuentran presentes en el síntoma y que, en el caso de las
royas, los carbones y los mildiús permiten la identificación del agente causal de
la enfermedad
Tipos de signo
De acuerdo a la fase del ciclo de vida en la que se encuentre el organismo, así
será el tipo de signo que es posible hallar en un síntoma.
De esta forma, si el organismo se halla en fase asexual es posible encontrar
esporangióforos, esporangios, zoosporas, conidióforos, picnidios, acérvulos,
esporodóquios y conidios. Mientras que, si se encuentra en fase sexual lo que se
encuentra son estructuras como oogonios, anteridios, ooporas, peritecios,
cleistotecios, apotecios, uredosporas y teliosporas. En ambas fases es posible
hallar micelio, y esto solo indica la presencia de un “hongo”, si las hifas son
cenocíticas el organismo probablemente pertenece al grupo de los Chromistas
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