UNIVERSIDAD METROPOLITANA DE HONDURAS
SISTEMA UNIVERSITARIO EDUCACIÓN A DISTANCIA
ASIGNATURA:
Filosofía
CATEDRÁTICA:
Master: SUYAPA JHOSSELY PERALTA LOZANO
Tema:
La filosofía antigua
Alumnos:
Luis Amado Rivera Hernández #202403233
Campus global 12 febrero 2025.
Contenido
Introducción...................................................................................................................................4
Objetivos generales........................................................................................................................5
Objetivos especificos......................................................................................................................5
Marco teorico.................................................................................................................................6
La filosofía Antigua.....................................................................................................................6
Historia de la filosofía y sus etapas..............................................................................................7
Filosofía antigua...........................................................................................................................8
Filosofía medieval........................................................................................................................8
Filosofía renacentista.................................................................................................................10
Filosofía moderna......................................................................................................................11
Filosofía del siglo XIX...............................................................................................................11
Filosofía contemporánea............................................................................................................12
Historia del pensamiento aristotélico.........................................................................................13
características más importantes de la filosofía antigua:.............................................................15
La principal aportación de la filosofía antigua: el pensamiento lógico o el logos.....................16
El desarrollo de la cosmología filosófica...................................................................................17
El desarrollo de la ética..............................................................................................................17
Conclusión....................................................................................................................................18
Bibliografía...................................................................................................................................19
INTRODUCCIÓN
La filosofía antigua es el punto de partida del pensamiento racional y sistemático en la historia
de la humanidad. Surgió en la antigua Grecia alrededor del siglo VI a.C., cuando los primeros
filósofos comenzaron a cuestionar la naturaleza del universo, la existencia del ser humano y los
principios fundamentales de la realidad. A diferencia de las explicaciones mitológicas
predominantes hasta entonces, la filosofía buscó respuestas basadas en la razón y la
observación, estableciendo así las bases de la ciencia, la lógica y la ética. Su impacto no solo
moldeó el pensamiento occidental, sino que también influyó en diversas disciplinas como la
política, la metafísica y la epistemología.
Los primeros pensadores, conocidos como los presocráticos, centraron su atención en la
naturaleza del cosmos y el principio fundamental de todas las cosas. Filósofos como Tales de
Mileto, Anaximandro y Heráclito propusieron diversas teorías sobre la composición del
universo, marcando el inicio del pensamiento científico y filosófico. Sin embargo, fue Sócrates
quien revolucionó la filosofía al trasladar el foco de atención del cosmos a la existencia
humana. A través de su método dialéctico, basado en el diálogo y la pregunta constante, buscó
definir conceptos fundamentales como la justicia, la virtud y la verdad.
Platón, discípulo de Sócrates, amplió estos planteamientos al desarrollar la teoría de las Ideas,
según la cual el mundo sensible es solo una sombra de una realidad perfecta e inmutable. Su
filosofía tuvo una profunda influencia en la política y la educación, promoviendo la idea de un
gobierno dirigido por sabios y filósofos. Aristóteles, a su vez, desafió la concepción platónica y
estableció un enfoque más empírico del conocimiento. Sus estudios sobre lógica, ética y
metafísica marcaron un antes y un después en la historia del pensamiento, proporcionando un
marco teórico que perduraría durante siglos.
La filosofía antigua no se limitó a Grecia; en Roma, pensadores como Séneca, Cicerón y Marco
Aurelio adoptaron y adaptaron estas ideas a la vida política y moral de su tiempo. El estoicismo
y el epicureísmo, por ejemplo, ofrecieron modelos de vida basados en la razón y la búsqueda de
la felicidad a través del equilibrio y la moderación.
El legado de la filosofía antigua sigue siendo relevante en la actualidad. Sus reflexiones sobre la
ética, la justicia y el conocimiento han influido en la construcción del pensamiento moderno y en
la organización de las sociedades contemporáneas. A través del estudio de sus ideas, se pueden
encontrar respuestas a problemáticas actuales y fundamentos para el desarrollo del pensamiento
crítico. La filosofía antigua no es solo una disciplina académica, sino una herramienta para
comprender el mundo y la naturaleza humana desde una perspectiva racional y fundamentada.
OBJETIVOS GENERALES
La democracia en
Honduras ha atravesado
un camino lleno de
obstáculos y desafíos,
pero
también ha logrado
importantes avances en
su consolidación. A
medida que el país
continúa
avanzando, es
fundamental seguir
fortaleciendo las
instituciones
democráticas,
promoviendo
la participación
ciudadana y
enfrentando los
problemas estructurales
que limitan el pleno
ejercicio de la
democracia.
Comprender la naturaleza del ser y la realidad a través del razonamiento lógico y la
observación, sentando las bases del pensamiento filosófico occidental.
Reflexionar sobre la ética y la virtud para establecer principios de vida basados en la
justicia, la prudencia y la búsqueda del bien supremo.
OBJETIVOS ESPECIFICOS
Analizar las teorías filosóficas de los presocráticos, Sócrates, Platón y Aristóteles para
identificar sus aportes al conocimiento, la política y la moral en la sociedad antigua y su
impacto en el pensamiento actual.
MARCO TEORICO
La filosofía Antigua
La filosofía de la antigüedad fue limitada geográficamente en el Mediterráneo. Los filósofos de
la antigüedad pueden dividirse a grandes rasgos en diferentes grupos. Primero, los filósofos
anteriores a Sócrates, llamados «presocráticos» (alrededor del 600 - 400 a. C.) y conocidos por
dar «el paso del mito al logos». Luego, el período clásico griego, que comienza con Sócrates
(alrededor del 500 - 300 a. C.). Platón, alumno de Sócrates, y Aristóteles, alumno de Platón, se
convirtieron en dos de los filósofos más importantes e influyentes, conocidos como los
«socráticos mayores». Otros contemporáneos fueron los sofistas y los «socráticos menores»
(megáricos, cínicos y cirenaicos).[2] Finalmente, la filosofía del período helenístico siguió al
período clásico, seguida por la filosofía de la antigüedad tardía, que incluyen a los epicúreos, los
estoicos, los escépticos y los neoplatónicos.
Otras tradiciones filosóficas importantes de la antigüedad fueron la filosofía china y la filosofía
india, influyentes fueron las culturas del judaísmo, el antiguo Egipto, el Imperio persa y
Mesopotamia. En las regiones del Creciente Fértil, Irán y Arabia surgió la literatura filosófica de
los libros sapienciales y que hoy domina la cultura islámica. La literatura sapiencial temprana del
Creciente Fértil era un género que buscaba instruir a las personas sobre la acción ética, la vida
práctica y la virtud a través de historias y proverbios. En el Antiguo Egipto, estos textos eran
conocidos como sebayt («enseñanzas») y son fundamentales para nuestra comprensión de la
filosofía del Antiguo Egipto. La astronomía babilónica también incluyó muchas especulaciones
filosóficas sobre la cosmología que pudieron haber influido en los antiguos griegos.
Filosofía antigua se denomina la filosofía de la época de las antiguas Grecia y Roma; comienza
su desarrollo en el siglo VI antes de nuestra era, y termina en el siglo V. La importancia de la
filosofía antigua en la historia del pensamiento humano es extraordinaria: en sus múltiples y
variadas formas “se hallan ya en embrión, en nacimiento, casi todos los tipos posteriores de la
concepción filosófica” (Engels). Ya se había manifestado nítidamente la lucha entre el idealismo
(Platón) y el materialismo (Demócrito). Los antiguos filósofos griegos eran “dialécticos innatos,
por naturaleza” (Engels), la Naturaleza era para ellos un torrente de cambios, de nacimiento y de
destrucción. Los elementos de la dialéctica en relación con la concepción materialista ingenua
del mundo están expresados con particular fuerza en Heráclito, al enseñar que el mundo no ha
sido creado por ningún dios ni por ningún hombre, sino que es “eternamente un fuego vivo que
se enciende y se apaga con arreglo a leyes”, que en el mundo “todo fluye y todo cambia
constantemente”. Sin embargo, la concepción dialéctica de la Naturaleza de los filósofos
antiguos, justa en su conjunto, no era suficiente para explicar las particularidades, los múltiples
fenómenos del mundo, para un estudio más profundo de los diversos objetos por separado. Los
filósofos antiguos no habían llegado aún al análisis de la Naturaleza, es decir, a la investigación
de sus partes separadamente, desde que un auténtico conocimiento científico del mundo en su
conjunto sólo es posible cuando se conocen sus diversos : Qué es la filosofía antigua?
La filosofía antigua es la filosofía producida durante el primer período de la historia de la
filosofía. El período abarca los siglos que se extienden desde el siglo VI a. C. al V d. C. Su
origen histórico y geográfico se ubica en Mileto, ciudad griega del siglo VI a. C. en la que
vivieron Tales, considerado por muchos como el primer filósofo occidental, y muchos otros de
los primeros filósofos, como Anaximandro y Anaxímenes.
Los primeros filósofos (Tales, Anaximandro y Anaxímenes), junto a Pitágoras, Heráclito y
Parménides, son parte de los filósofos llamados presocráticos. Su objeto de estudio fue la
Naturaleza (physis, en griego) y vivieron durante el siglo VI a. C.
A ellos les siguieron los sofistas, como Gorgias y Protágoras, maestros de la retórica y enemigos
teóricos de Sócrates (470-399 a.C.). Sócrates fue quien dio inicio al período clásico de la
filosofía antigua. En él participaron Platón (427-347 a. C.), su discípulo, y Aristóteles (384-322
a. C.), discípulo de Platón.
Al período clásico siguió el Helenismo, centrado en las cuestiones éticas y en la búsqueda de la
felicidad. Del helenismo participaron el escepticismo, el epicureísmo y estoicismo. En
simultáneo, y como un rastro del período clásico, surgieron las escuelas socráticas menores,
como los cínicos, los cirenaicos y los megáricos.
La filosofía antigua termina en lo que se conoce como la Antigüedad tardía, etapa que algunos
historiadores consideran como una transición hacia la filosofía medieval. Durante la antigüedad
tardía surgió el neoplatonismo, que fue una recuperación de las ideas platónicas a través de los
trabajos de Filón de Alejandría.
Historia de la filosofía y sus etapas
La filosofía como la conocemos, entendida como filosofía occidental, tiene sus orígenes en la
antigua Grecia. Al ser una disciplina amplia, compleja y cambiante, una manera de comprenderla
es a través de su historia, que está dividida en distintos períodos, Quienes estudian la historia de
la filosofía muchas veces discrepan sobre el comienzo o final de cada período, pero, a grandes
rasgos, todos coinciden en la división general de cuatro grandes bloques: filosofía antigua,
filosofía medieval, filosofía moderna y filosofía contemporánea.
Filosofía antigua
Desde Tales de Mileto, alrededor del año 600 a. C., hasta los neoplatónicos del siglo VI d. C., el
pueblo griego y otras civilizaciones mediterráneas ejercieron la filosofía como una forma
de conocimiento y también como un estilo de vida.
Se considera que los primeros filósofos fueron los llamados “presocráticos”, por haber vivido y
pensado antes de Sócrates. Se los conoce por haber dado el paso del mito al logos (el
pensamiento racional), ya que buscaron explicaciones racionales, basadas en sus observaciones
de la naturaleza, del origen de todo lo que es. Entre ellos encontramos a Tales de Mileto,
Anaximandro, Anaxíemenes, Jenófanes, Heráclito, Pitágoras, Parménides, Zenón, Anaxágoras,
Empédocles y Demócrito.
A los presocráticos sigue lo que se conoce como el período clásico griego. Este comienza con
Sócrates, contemporáneo al grupo de los sofistas (maestros de la retórica), que fue maestro
de Platón, quien a su vez enseñó a Aristóteles. Tanto Sócrates como Platón y Aristóteles son
considerados los filósofos más importantes de la antigüedad y se los conoce como los “socráticos
mayores”. Todos sus trabajos siguen siendo objeto de estudio y discusión en la actualidad.
El período helenístico sucedió a los socráticos mayores. Este período va desde la muerte
de Alejandro Magno a la invasión de Macedonia por parte de los romanos. En esta época
convivieron las escuelas de Sócrates y de Platón, que fueron continuadas por muchos de sus
discípulos.
La filosofía antigua llega a su fin con el desarrollo de los pensadores de la Antigüedad tardía: los
epicúreos, los estoicos, los escépticos y, luego, los neoplatónicos. El neoplatonismo es objeto de
discusión entre distintos historiadores de la filosofía, ya que puede ser pensado como una escuela
de transición entre la Antigüedad y el mundo medieval
Filosofía medieval
La filosofía medieval se dio entre los siglos V y el VI, con la caída del Imperio Romano en el
476, y VI d. C., con el surgimiento del Renacimiento. Su principal característica es la inclusión
de las ideas clásicas a los dogmas de las grandes religiones monoteístas (el cristianismo,
el judaísmo y el islam).
Este intento de conciliación entre filosofía y religión se desarrolló por un periodo de casi mil
años. Tras la aparición de Jesús de Nazaret, en el siglo I, y la posterior evangelización del mundo
occidental por sus discípulos, el cristianismo se volvió la religión oficial del Imperio romano.
Esto significó que la filosofía se vio forzada a un segundo plano respecto de la teología: las
herramientas filosóficas estaban a disposición de las inquietudes teológicas y religiosas.
Los primeros siglos fueron escenario de los esfuerzos realizados por los padres de la Iglesia, a
cuya doctrina se llamó “patrística”. El más famoso de ellos fue Agustín de Hipona (354-430),
mejor conocido como San Agustín. Agustín incorporó muchas de las ideas esbozadas por los
neoplatónicos, quienes trajeron al Imperio Romano las obras salvadas de Platón.
El trabajo de Aristóteles, por su parte, era todavía desconocido para la mayoría del mundo
occidental. Quienes llegaron a leerlo lo hicieron por medio de las traducciones al latín de Boecio
(477-524), quien tradujo Categorías, de Aristóteles, e Isagoge, que es el comentario de Porfirio
a Categorías.
Tras el decreto de 787 de Carlomagno, que estableció escuelas en todos los monasterios de su
imperio, apareció en el mundo medieval lo que se conoce como “escolástica”. El mayor
representante de este período fue Juan Scoto Eriúgena (815-877), quien tradujo el trabajo de
Pseudo-Dionisio.
La escolástica, que vio su apogeo entre los siglos XIII y XIV, surgió de manera oficial luego de
Eriúgena, con el trabajo de Anselmo de Canterbury (1033-1109). San Anselmo es conocido por
haber escrito el primer argumento ontológico (basado en el ser) para probar la existencia de Dios.
La filosofía medieval se dio entre los siglos V y el VI, con la caída del Imperio Romano en el
476, y VI d. C., con el surgimiento del Renacimiento. Su principal característica es la inclusión
de las ideas clásicas a los dogmas de las grandes religiones monoteístas (el cristianismo,
el judaísmo y el islam).
Este intento de conciliación entre filosofía y religión se desarrolló por un periodo de casi mil
años. Tras la aparición de Jesús de Nazaret, en el siglo I, y la posterior evangelización del mundo
occidental por sus discípulos, el cristianismo se volvió la religión oficial del Imperio romano.
Esto significó que la filosofía se vio forzada a un segundo plano respecto de la teología: las
herramientas filosóficas estaban a disposición de las inquietudes teológicas y religiosas.
Los primeros siglos fueron escenario de los esfuerzos realizados por los padres de la Iglesia, a
cuya doctrina se llamó “patrística”. El más famoso de ellos fue Agustín de Hipona (354-430),
mejor conocido como San Agustín. Agustín incorporó muchas de las ideas esbozadas por los
neoplatónicos, quienes trajeron al Imperio Romano las obras salvadas de Platón.
El trabajo de Aristóteles, por su parte, era todavía desconocido para la mayoría del mundo
occidental. Quienes llegaron a leerlo lo hicieron por medio de las traducciones al latín de Boecio
(477-524), quien tradujo Categorías, de Aristóteles, e Isagoge, que es el comentario de Porfirio
a Categorías.
Tras el decreto de 787 de Carlomagno, que estableció escuelas en todos los monasterios de su
imperio, apareció en el mundo medieval lo que se conoce como “escolástica”. El mayor
representante de este período fue Juan Scoto Eriúgena (815-877), quien tradujo el trabajo de
Pseudo-Dionisio.
La escolástica, que vio su apogeo entre los siglos XIII y XIV, surgió de manera oficial luego de
Eriúgena, con el trabajo de Anselmo de Canterbury (1033-1109). San Anselmo es conocido por
haber escrito el primer argumento ontológico (basado en el ser) para probar la existencia de Dios.
En el apogeo de la escolástica se establecieron las principales universidades europeas en las
grandes ciudades. También se fundaron las órdenes de los franciscanos y los dominicanos. De
estas órdenes religiosas surge la figura de Tomás de Aquino (1225-1274), conocido como Santo
Tomás. Santo Tomás fue el mayor conciliador entre la doctrina cristiana y la racionalidad griega,
y dio origen a lo que hoy se conoce como “filosofía católica”.
Filosofía renacentista
La filosofía renacentista o del Renacimiento es aquella que se desarrolló entre los siglos XV y
XVI. Durante este periodo se trabajó con mayor énfasis en las problemáticas que conciernen a la
filosofía natural, el humanismo y la filosofía política.
Sus principales pensadores fueron Nicolás Maquiavelo, Erasmo de Róterdam, Tomás Moro,
Michel de Montaigne, Giordano Bruno, Nicolás de Cusa y Francisco Suárez, entre otros.
A este período se lo considera de transición por ubicarse entre la Edad Media y la Edad
Moderna. Estos períodos tuvieron no solo una mayor extensión en el tiempo, sino también una
mayor radicalidad respecto a las problemáticas tratadas y la forma en que se las trabajó.
Filosofía moderna
La filosofía moderna se caracterizó por ser un período en el que sus pensadores trabajaron de
manera autónoma respecto a los poderes políticos y religiosos. Figuras como Hume
o Descartes buscaron dar respuesta a muchas inquietudes separándose de los criterios científicos
y filosóficos de la mayor parte de la Iglesia.
El pensamiento moderno se desarrolló entre los siglos XVII y XX. Aun cuando hay algunas
disputas al respecto, se considera de manera casi unánime que la filosofía moderna comienza con
el pensamiento de René Descartes (1596-1650), padre de la modernidad y del racionalismo, una
de las principales corrientes modernas de pensamiento. En esta corriente encontramos también a
filósofos de la talla de Baruch Spinoza y Gottfried Leibniz, entre otros.
Al racionalismo se opuso la corriente británica del empirismo. Sus principales figuras fueron
John Locke, David Hume y George Berkeley (aunque a este último a veces se lo considera
también racionalista). A diferencia del racionalismo, que abogaba por una explicación racional
del mundo, el empirismo explicó la realidad a partir de los sentidos y las sensaciones que
obtenemos a partir del encuentro con los objetos.
Ambas corrientes, más allá de sus diferencias, se caracterizaron por tratar de encontrar un criterio
de verdad distinto al teológico, que era dado por revelación divina o el dictamen de las
autoridades de la Iglesia. Las dos escuelas fueron contemporáneas a pensadores cuyo
pensamiento a veces es difícil de clasificar, como Thomas Hobbes o Jean-Jacques Rousseau.
Filosofía del siglo XIX
La filosofía del siglo XIX, al igual que la del Renacimiento, es difícil de clasificar. Con
ella aparece el pensamiento de Immanuel Kant, quien reconcilió al racionalismo con el
empirismo, y también el pensamiento de Georg Wilhelm Friedrich Hegel, padre del
idealismo alemán.
Tanto los trabajos de Kant como los de Hegel revolucionaron de manera absoluta la forma en
que se hacía filosofía. La Crítica de la razón pura, de Kant, y Fenomenología del espíritu, de
Hegel, son obras que al día de hoy se estudian de manera exhaustiva, y se encuentra en ellas
nuevas formas de pensar no solo cómo conocemos la realidad, sino lo que ella es en sí misma.
El siglo XIX también dio luz a los trabajos de filósofos como Fichte y Schelling, idealistas
alemanes, o Arthur Schopenhauer, pensador radical que promulgó la idea del mundo como un
juego inútil de imágenes y deseos. También encontramos en este período a Friedrich Engels,
Karl Marx, John Stuart Mill, Kierkegaard y Edmund Husserl, entre otros.
El siglo XIX, prolífico en pensadores e ideas propias y revolucionarias en más de un sentido, fue
también el siglo en el que vivió, pensó y escribió Friedrich Nietzsche. La figura de Nietzsche,
desde su aparición, es sumamente controversial, y ha logrado dividir a la filosofía en grandes
grupos según se fuera su detractor o defensor.
Generalmente se considera que Nietzsche es quien da inicio al pensamiento contemporáneo:
después de él ya no se puede hablar de totalidades o fundamentos de la realidad (y esto es lo que
caracteriza a la filosofía postnietzscheana y contemporánea).
Filosofía contemporánea
La filosofía contemporánea tuvo su inicio en el siglo XX y continúa hasta el día de hoy. Por esta
razón, y por ser un pensamiento vivo y en desarrollo, es difícil trazar sus límites o características
propias. Sin embargo, hay algunos elementos posibles de mencionar.
El siglo XX fue el escenario donde surgieron las tradiciones filosóficas más significativas de la
filosofía contemporánea: la filosofía analítica y la continental. La primera se desarrolló
principalmente en el mundo anglosajón, mientras que la segunda se dio en la Europa continental.
Ambas corrientes fueron contemporáneas al surgimiento del positivismo lógico, la
fenomenología, al existencialismo, el posestructuralismo y el materialismo filosófico.
Todas estas corrientes fueron partícipes de lo que se conoce como el “giro lingüístico”, que
consistió en una importante discusión respecto a la relación entre el lenguaje y la filosofía. A su
vez, este giro se dio en paralelo a la publicación de los trabajos de Martin Heidegger, en la
tradición continental, y Ludwig Wittgenstein, a quien se ubica del lado de la tradición
analítica. La figura de Heidegger generó muchísimas polémicas en el mundo filosófico por su
aparente y sospechada adhesión al nacismo hitleriano de la Alemania de la Segunda Guerra.
Entre los filósofos más conocidos de la filosofía contemporánea, además de a Heidegger y
Wittgenstein, encontramos a Bertrand Russel, Karl Popper, Michel Foucault, Jacques Derrida,
Jean Baudrillard, Gilles Deleuze, Felix Guattari, Jean-Francois Lyotard, Paul Preciado, Donna
Haraway, Judith Butler, Hans-Georg Gadamer, Simone De Beauvoir, Jean Paul Sartre y Giorgio
Agamben, entre otros
Historia del pensamiento aristotélico
La historia del pensamiento aristotélico puede trazarse como paralela a la historia de la filosofía
occidental. Tiene su origen en Grecia, en el siglo IV.
Aristóteles fundó la escuela peripatética en el año 335 a. C. Según la tradición, los alumnos de
Aristóteles solían caminar por el jardín del templo de Apolo, a la par de su maestro mientras este
impartía sus lecciones. Esta es la razón por la que se les conoce como peripatéticos (que significa
“que dan vueltas”). Algunos de sus miembros fueron Teofrasto, Aristóxeno, Sátiro, Eudemo de
Rodas y Andrónico de Rodas.
Tras la muerte de Aristóteles en 322 a. C., Teofrasto asumió el rol de director de la escuela. A
Teofrasto lo reemplazó Estratón de Lampsaco, quien fue el último de los grandes maestros de la
escuela. A este periodo le siguió una época de poca actividad y caída del estatus social de la
escuela. Distintas filosofías, como el estoicismo y el epicureismo, aparecieron en Grecia y
desplazaron a los peripatéticos.
En el año 86 a. C., el general romano Lucio Cornelio Sila invadió Atenas y saqueó las escuelas y
los templos griegos. Esto, sin embargo, dio inicio a un nuevo periodo de fertilidad para la escuela
peripatética.
Sila llevó los escritos de Aristóteles a Roma, donde Andrónico de Rodas compiló el primer
Corpus Aristotélico, una compilación que sobrevivió hasta hoy. Sin embargo, con el surgimiento
del neoplatonismo y la expansión del cristianismo, el pensamiento aristotélico fue relegado a un
segundo plano, aun cuando muchos neoplatónicos quisieron incorporar algunas ideas
aristotélicas a su pensamiento.
La mayoría de las obras aristotélicas fueron trasladadas a Oriente, donde fueron incorporadas al
pensamiento islámico. Los trabajos de Avicena y Averroes) se consideran como una
recuperación plena del pensamiento aristotélico. Ambos pensadores islámicos escribieron
comentarios a la obra de Aristóteles.
El pensamiento aristotélico tuvo su mayor recuperación a partir del siglo XIII con la aparición de
los trabajos de Tomás de Aquino. Su obra es una de las fuentes más trabajadas de su época, y sus
comentarios sobre las obras de Aristóteles, influenciados por el pensamiento de Agustín de
Hipona, Averroes y Maimónides, son algunos de los más estudiados en la tradición filosófica.
Pasada la Edad Media, el pensamiento aristotélico fue retomado por distintos pensadores. Tanto
Christian Wolff como Immanuel Kant y Friedrich Hegel recuperaron distintos aspectos de la
obra aristotélica. Incluso las obras de filósofos contemporáneos como Hans-Georg Gadamer y
John McDowell, a pesar de ser un rechazo a la metafísica aristotélica tradicional, lo retoman
para, al menos, someterlo a un ejercicio crítico y de discusión
La filosofía antigua es el punto de partida del pensamiento racional y
sistemático en la historia de la humanidad.
Surgió en la antigua Grecia alrededor del siglo VI a.C., cuando los primeros filósofos
comenzaron a cuestionar la naturaleza del universo, la existencia del ser humano y los
principios fundamentales de la realidad. A diferencia de las explicaciones mitológicas
predominantes hasta entonces, la filosofía buscó respuestas basadas en la razón y la
observación, estableciendo así las bases de la ciencia, la lógica y la ética. Su impacto no solo
moldeó el pensamiento occidental, sino que también influyó en diversas disciplinas como la
política, la metafísica y la epistemología.
Los primeros pensadores, conocidos como los presocráticos, centraron su atención en la
naturaleza del cosmos y el principio fundamental de todas las cosas. Filósofos como Tales de
Mileto, Anaximandro y Heráclito propusieron diversas teorías sobre la composición del
universo, marcando el inicio del pensamiento científico y filosófico. Sin embargo, fue Sócrates
quien revolucionó la filosofía al trasladar el foco de atención del cosmos a la existencia
humana. A través de su método dialéctico, basado en el diálogo y la pregunta constante, buscó
definir conceptos fundamentales como la justicia, la virtud y la verdad.
Platón, discípulo de Sócrates, amplió estos planteamientos al desarrollar la teoría de las Ideas,
según la cual el mundo sensible es solo una sombra de una realidad perfecta e inmutable. Su
filosofía tuvo una profunda influencia en la política y la educación, promoviendo la idea de un
gobierno dirigido por sabios y filósofos. Aristóteles, a su vez, desafió la concepción platónica y
estableció un enfoque más empírico del conocimiento. Sus estudios sobre lógica, ética y
metafísica marcaron un antes y un después en la historia del pensamiento, proporcionando un
marco teórico que perduraría durante siglos.
La filosofía antigua no se limitó a Grecia; en Roma, pensadores como Séneca, Cicerón y Marco
Aurelio adoptaron y adaptaron estas ideas a la vida política y moral de su tiempo. El estoicismo
y el epicureísmo, por ejemplo, ofrecieron modelos de vida basados en la razón y la búsqueda de
la felicidad a través del equilibrio y la moderación.
El legado de la filosofía antigua sigue siendo relevante en la actualidad. Sus reflexiones sobre la
ética, la justicia y el conocimiento han influido en la construcción del pensamiento moderno y en
la organización de las sociedades contemporáneas. A través del estudio de sus ideas, se pueden
encontrar respuestas a problemáticas actuales y fundamentos para el desarrollo del pensamiento
crítico. La filosofía antigua no es solo una disciplina académica, sino una herramienta para
comprender el mundo y la naturaleza humana desde una perspectiva racional y fundamentada.
características más importantes de la filosofía antigua:
La filosofía clásica es la base y la cuna de la filosofía occidental: Nace en el contexto
griego, continúa en Roma y se desarrolla a lo largo de la historia hasta nuestros días.
Nacen las primeras corrientes y escuelas filosóficas que han ido influenciado en toda la
historia de la filosofía: platonismo, sofismo, aristotelismo, estoicismo, hedonismo,
escepticismo o epicureísmo.
Cuestiona y observa detalladamente el mundo en el que ser humano se desarrolla para
encontrar una explicación lógica a las cuestiones que no se pueden explicar. Es decir, se
comienza a desechar la explicación religiosa. Esto es lo que se define como el paso del
mitos al logos.
Nace y se desarrolla la cosmología filosófica. Desde el origen de la filosofía, con la
escuela presocrática, surge una nueva visión del universo basada en la observación del
mundo y los fenómenos naturales. Así el origen del universo deja ser fruto de la
intervención divina y pasa a ser fruto de los propios fenómenos natural. Por ejemplo
Tales de Mileto nos hablará del arjé o el agua como el principio de todas las cosas.
El individuo pasa a
ser el centro de
todo y se convierte
en el protagonista
frente la figura del
dios. Al respecto, se
genera la idea de que
el dios no es el ente
que traza el destino
del hombre y que el
propio individuo
tiene la capacidad
innata del
conocimiento.
La filosofía se erige como una ciencia que busca la sabiduría y enriquecer el
conocimiento del individuo Así, por ejemplo para Sócrates debe ser práctica enseñarnos a
vivir, a obtener el conocimiento intrínseco en nosotros y a diferenciar entre el bien y el
mal.
La razón es la herramienta más importante para alcanzar el verdadero conocimiento.
La sabiduría es la principal virtud que puede poseer el individuo. Por tanto, no se debe da
las cosas por sabidas y se debe cuestionar, criticar y analizar los que vemos. El principio
de la filosofía antigua es la exploración/búsqueda de una respuesta al origen del universo,
del hombre y de la naturaleza.
grandes aportaciones de la filosofía antigua. La cual, se origina en la Grecia del [Link] a.C. con
Tales de Mileto, cuando por primera vez, se cuestiona cuál es el origen del universo y el
pensamiento tradicional/mitológico.
Naciendo así la filosofía o el momento en el que el ser humano necesita dar una respuesta y una
explicación desde la razón/logos a las cuestiones que no entienden, dejando de lado la respuesta
creada desde la imaginación, el mytho.
Asimismo, a partir de este momento vamos a ver como se nacen y se desarrollan diferentes
escuelas o corrientes filosóficas que van a realizar grandes aportaciones a la filosofía. Entre
esas escuelas destacan: La escuela jonia, la escuela pitagórica, la escuela eleática, los sofistas o
los socráticos.
La principal aportación de la filosofía antigua: el pensamiento lógico o el logos
El nacimiento y el desarrollo del pensamiento lógico basado en la razón es considerada la
principal aportación de la filosofía antigua. Nace como doctrina en la Grecia Clásica del S.V a.C.
de la mano del filósofo Heráclito (540-480 a.C.), quién establece por primera vez que el hombre
debe interpretar y acercase al mundo a través del logos o razón, imponiéndose progresivamente
al mythos/mitología.
Con el tiempo, el logos se erige como la base de toda nuestra filosofía y pensamiento occidental,
el cual, se va desarrollando a lo largo de la historia llegando hasta nuestros días de diferentes
formas. Así, podemos hablar de las siguientes aportaciones de la filosofía antigua desarrolladas a
partir del logos:
Interpretar el mundo desde la razón: Se deja de lado los agentes o fuerzas exteriores
para explicar el mundo (los dioses, los héroes y los mitos) y se centra en las razones
exteriores para explicar las cosas: las leyes, la razón, los datos o las categorías abstractas.
La razón es la base de todo: Los datos que obtenemos a través de la razón para explicar
las cosas y todo lo que nos rodea es racional. Por tanto, lo racional es real y es lo que
nos ayuda a diferenciar lo racional/real de lo irracional/irreal.
Con el nacimiento del logos se introduce una nueva forma de entender e interpretar el
mundo a través de la objetividad: lo que yo veo y lo que yo analizo.
El desarrollo de la cosmología filosófica
Desde la escuela presocrática se desarrolló una nueva visión del universo, basada en la
observación del mundo y los fenómenos naturales. De esta forma, Tales de Mileto,
Anaximandro o Anaxímenes nos hablarán de una sustancia primigenia que da lugar al origen
del universo, el arjé o el agua como el principio de todas las cosas.
Así, por ejemplo, Anaximandro, establece que el universo es la sucesión cíclica de contrarios:
día-noche; calor-frío... y plantea el Apeiron (sin límites o sin definición) como el principio de
todas las cosas, el que rige el mundo, aquello que es indefinido, indeterminado, eterno, lo que no
tiene fin y del que surgen todas las cosas.
Más tarde, Sócrates nos hablará de un universo ordenado y divido en dos (dualismo ontológico):
[Link] mundo inteligible o en donde se ubican las ideas, el mundo incorruptible, inmutable, de las
esencias y el que ha sido creado por el demiurgo.
El mundo sensible o el mundo de las opiniones y de las apariencias, sometido al cambio y a la
corrupción.
El desarrollo de la ética
La ética es otro de los principales aportes de la filosofía antigua. Se define como aquello que
establece el comportamiento que los seres humanos debemos seguir y respetar para poder
convivir en paz con nosotros mismos y con los que nos rodean.
Esta gran aportación de la filosofía antigua, que llega hasta nuestros días, fue desarrollada por
Sócrates y sus discípulos (Platón y Aristóteles). De esta forma, Sócrates desarrolló el
intelectualismo moral, el cual, se caracteriza por ser una ética desarrollada desde el raciocinio: el
bien es el conocimiento/virtud y el mal es la ignorancia/ vicio. Así, el mal es la ausencia de
conocimiento del bien y la persona que actúa mal no es por maldad sino por ignorancia, nadie
hace el mal de forma consciente.
Igualmente, con estos filósofos también nació:
1. La ética de la felicidad: Una acción es correcta siempre que nos haga feliz y, por ello,
debemos procurar nuestra felicidad.
2. La ética de las virtudes: La virtud se encuentra en el alma, es la que da vida y se divide en
dos tipos: la virtud moral (adquirida a través de la costumbre, es la responsable de dominar la
parte irracional del alma y es el punto medio entre dos extremos) y la virtud intelectual (es
adquirida a través de la educación y es la parte racional del alma).
Conclusión
La filosofía antigua representa el fundamento del pensamiento racional y crítico que ha dado
forma a la civilización occidental. Desde los presocráticos hasta los grandes sistemas filosóficos
de Platón y Aristóteles, el desarrollo del pensamiento filosófico marcó una ruptura con las
explicaciones mitológicas y propuso un enfoque basado en la razón, la lógica y la observación.
Gracias a estos primeros filósofos, se establecieron las bases de múltiples disciplinas, como la
metafísica, la ética, la epistemología y la política, que continúan siendo objeto de estudio y
reflexión en la actualidad.
Uno de los aportes más significativos de la filosofía antigua fue el paso de una visión
cosmológica del mundo a una reflexión más profunda sobre la naturaleza del ser humano y la
sociedad. Sócrates, con su método dialéctico, promovió la importancia de la autoconciencia y la
búsqueda del conocimiento a través del cuestionamiento constante. Platón, por su parte,
introdujo la teoría de las Ideas, ofreciendo una visión dualista de la realidad que influyó en la
teología y la metafísica durante siglos. Aristóteles, en contraste, estableció un método de
pensamiento basado en la observación y la lógica, que sentó las bases de la ciencia y el
pensamiento sistemático.
La filosofía antigua también dejó un importante legado en el ámbito ético y político. Los estoicos
y epicúreos propusieron modelos de vida que enfatizaban la importancia del autocontrol, la
virtud y la búsqueda de la felicidad mediante la armonía con la naturaleza y la razón. Estas
corrientes filosóficas influyeron en el pensamiento romano y, posteriormente, en la construcción
de los valores morales y políticos de muchas sociedades.
A lo largo de la historia, los principios desarrollados por los filósofos antiguos han sido
retomados, reinterpretados y aplicados en diferentes contextos. La influencia de Platón y
Aristóteles en la escolástica medieval, el impacto del pensamiento estoico en la ética cristiana y
la importancia del método lógico aristotélico en la ciencia moderna son ejemplos de cómo la
filosofía antigua sigue siendo una referencia fundamental.
En la actualidad, el estudio de la filosofía antigua es esencial para la formación del pensamiento
crítico y la comprensión de los problemas filosóficos que aún persisten. Sus enseñanzas nos
invitan a cuestionar la realidad, a reflexionar sobre la moralidad y a buscar respuestas
fundamentadas en la razón. Además, su enfoque sobre la política y la justicia sigue siendo
relevante en el análisis de los sistemas de gobierno y la organización social.
En conclusión, la filosofía antigua no solo es un capítulo de la historia del pensamiento, sino una
herramienta viva que sigue influyendo en nuestra manera de comprender el mundo. Su legado
trasciende el tiempo y continúa inspirando a filósofos, científicos y pensadores en la búsqueda
del conocimiento y la verdad. El estudio y la reflexión sobre sus ideas permiten no solo conocer
nuestras raíces intelectuales, sino también desarrollar una visión más profunda y crítica de la
realidad que nos rodea.
Bibliografía
[Link]
[Link]
[Link]