UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA
RECTORADO
DIRECCIÓN DE INVESTIGACIONES Y POSTGRADO
UNIDAD I
ESTUDIO HISTÓRISCO DE LA EDUCACIÓN COMO CONOCIMIENTOS
CIENTIFICO.
Participante: Palma Almeida, Esther Mariela
C.I. V-13.258.220
Teléfono: (0414)-8419848
Correo Electrónico:
[email protected] Código del curso: 905
El Tigre, Marzo 2025
La educación es un concepto que ha sido objeto de diversas interpretaciones y
enfoques a lo largo del tiempo. En la obra de Mialaret, se destacan tres sentidos
fundamentales de la palabra "educación": el sentido como proceso, como relación y
como formación. Estas dimensiones no solo enriquecen la comprensión del fenómeno
educativo, sino que también nos permiten analizar su evolución histórica en el marco de
un conocimiento científico.
En primer lugar, el sentido de la educación como proceso se refiere a la dinámica
de enseñanza y aprendizaje que tiene lugar en diversas contextos y niveles. Este
proceso es bidireccional, ya que implica tanto la acción del educador como la del
educando. Mialaret subraya que este intercambio es esencial para que la educación
cumpla su objetivo de facilitar el desarrollo integral del individuo y su adaptación a la
sociedad. La educación como proceso se enfoca en los métodos, técnicas y estrategias
utilizadas para facilitar el aprendizaje, lo que implica un constante ajuste y renovación en
función de las necesidades de los estudiantes y del contexto social.
El segundo sentido de la educación, como relación, hace hincapié en la interacción
que se produce entre los diversos actores del proceso educativo. Esta relación no solo
se limita a la figura del maestro y el estudiante, sino que también incluye a la familia, la
comunidad y las instituciones. Mialaret sostiene que la calidad de estas relaciones
determina en gran medida el éxito educativo. La educación, por tanto, se concibe como
un fenómeno social que requiere la colaboración y el compromiso de todos los
involucrados. Esta dimensión relacional es crucial, ya que permite la construcción de un
ambiente propicio para el aprendizaje y el desarrollo personal.
Finalmente, el sentido de la educación como formación se refiere al proceso de
desarrollo de habilidades, valores y actitudes que permiten al individuo integrarse
plenamente en la sociedad. Esta formación no se limita al ámbito académico, sino que
abarca también la formación ética y emocional. Mialaret enfatiza la importancia de una
educación integral que contemple todas las dimensiones del ser humano, siendo
fundamental para la construcción de un ciudadano crítico y responsable.
Cotidianamente, la palabra educación es usada con muchos sentidos diferentes: bien
sea para hablar de un proceso de socialización y endoculturacion de las personas a
través del cual se desarrollan capacidades físicas e intelectuales, habilidades, destrezas,
técnicas de estudio y formas de comportamiento ordenadas con un fin social, pero
también la utilizamos para describir conductas, por ejemplo, “él tiene buena educación”
o para referirnos a una institución, por ejemplo, “la educación en Venezuela se rige por
políticas”.
Como podemos visualizar, no es fácil definir la palabra “educación”, porque se
trata de un fenómeno complejo que se encuentra en las preocupaciones diarias de las
personas. Incluso si nos vamos a su significado etimológico, (Debes se cp. Mialaret,
1985) aparecen dos orígenes: educare que significa criar, alimentar y Educere que quiere
decir llevar a, sacar de, amaestrar. Entonces, la palabra “educación” significa alimentar,
amaestrar. Como podemos ver, el sentido etimológico de la educación no se queda en
la superficie, sino que hace referencia a la interioridad del ser humano, del cual van a
brotar los hábitos o formas de vivir.
Gastón Mialaret, en su libro Ciencias de la Educación nos dice que la palabra
educación puede examinarse en tres direcciones diferentes: Educación-Sistema,
Educación-Producto, y Educación-Proceso. (Mialaret, 1985).
Si hablamos de la educación como un sistema nos referimos a una institución social
que se dirige a todas las edades de la vida del hombre, desde su nacimiento hasta su
muerte. En este caso la educación se presenta bajo formas y objetivos diferentes y es
de suponer que toda educación bien organizada presenta un sistema explícito de
finalidades.
Al referirnos a la educación como producto, queremos significar que es el resultado
de una acción. Para nadie es un secreto que las acciones educativas transforman a los
individuos y les imprimen ciertos caracteres de su personalidad ulterior, pero esta acción
no proviene únicamente de la escuela, los sociólogos indican que las adquisiciones e
informaciones que posee un niño a la salida de la escuela procederá en un porcentaje
bastante importante de lo que ellos llaman una “escuela paralela” para referirse al hecho
de que fuera de la escuela, el niño recibe del medio en que vive un conjunto de estímulos
que pueden ser muy enriquecedores: Prensa, radio, televisión, experiencia cotidiana. No
se puede negar el papel que juegan los estímulos sociales, las condiciones de vida y de
alimentación de los niños desde que nacen hasta los tres años.
Por otra parte, tenemos el tercer significado que nos habla de la educación como un
proceso. Inicialmente, este proceso tenía como objetivo hacer del niño un hombre
inteligente cuyo razonamiento lógico no tuviera falos, en la actualidad va más enfocado
a desarrollar en el niño una personalidad equilibrada, rica en todas las potencialidades
congénitas, mejorada por la creación de nuevas aptitudes, y de mejorarse.
Entonces, si se quiere definir “educación” debemos tomar en cuenta estos tres
sentidos. Mialaret lo intenta analizando una situación educativa que involucra tres
elementos o factor: (A) es alguien o un grupo, (M) lo que actúa sobre y (E) aquello sobre
lo que recae (M). Analizamos cada elemento o factor:
(A) es lo que está en el origen de la acción, es lo que la produce, ya sea maestro,
estructuras sociales, objetos, animales, etc., Voluntarios o no. Y, entonces, toda acción
educativa tiene un sistema explícito de finalidades.
(M) la acción recae sobre el sujeto. Primero por coacción para educarse y después
hay una disminución en cuanto el individuo, por sus necesidades, deseos, motivaciones,
se vuelve un factor de la propia acción. Por otro lado, el método para los procesos
educativos depende del nivel en los que estos se sitúan: se distinguen de adquirir
conocimiento puro, enseñanza y educación.
(E) La acción (M) por el factor (A) puede ser dirigida a un individuo, grupo o
generación. Desde la educación, en un hecho educativo, se dirige a un individuo y grupo.
También, el factor (E) puede cambiar los papeles, es decir, hacer una reacción, (R) que
permita que (E) ejerza una acción factor (A).
Basándose en el análisis anterior, Mialaret define el hecho educativo una acción
ejercida sobre un sujeto o grupo de sujetos, acción aceptada e incluso perseguida por el
sujeto o grupo con vistas a conseguir una modificación profunda, una acción por la que
se nacen nuevas fuerzas vivas en los sujetos y por la que estos propios sujetos se
convierten en elementos activos de esta acción ejercida sobre ellos mismos.
En cuanto al movimiento histórico de la educación como conocimiento científico, es
importante señalar que, desde la antigüedad, la educación ha estado vinculada al
desarrollo del pensamiento crítico y la búsqueda de conocimiento. A lo largo de la
historia, diversos filósofos y pedagogos han aportado sus visiones y teorías sobre la
educación, contribuyendo a su evolución como disciplina científica. Desde la enseñanza
socrática hasta la pedagogía moderna, cada época ha aportado elementos que han
reformulado la práctica educativa.
El siglo XIX marcó un hito en la sistematización del conocimiento educativo, con el
surgimiento de escuelas pedagógicas que comenzaron a utilizar métodos científicos para
estudiar el aprendizaje y la enseñanza. Este proceso continuó en el siglo XX, con la
incorporación de la psicología, la sociología y otras ciencias sociales en la educación,
permitiendo un enfoque más interdisciplinario. El movimiento constructivista, por
ejemplo, aportó una nueva comprensión del aprendizaje, enfatizando la construcción
activa del conocimiento por parte del estudiante.
La educación, por lo tanto, ha pasado de ser considerada un mero proceso de
transmisión de conocimientos a ser entendida como un campo de estudio complejo y en
constante evolución. Este cambio ha permitido que la educación se asiente sobre bases
científicas sólidas, que no solo informan las prácticas educativas, sino que también
promueven un desarrollo más equitativo y accesible para todos los individuos.
Concluyendo, la definición de educación es: Un conjunto coherente de objetivos
elegidos y definidos de común acuerdo por (A) y (E), por la elección de los procesos (M)
de forma que haya una educación con los objetivos determinados, por un sistema de
retroalimentación que permita una rectificación constante de los itinerarios y una
adaptación más precisa de (A), (M) y (E), una posible puesta en cuestión de los objetivos
elegidos y del conjunto del sistema.
En conclusión, la educación es uno de los pilares en los cuales se asienta el progreso
de una nación y por ello requiere que las personas encargadas de impartir (factor A),
sean los más idóneos para ello.