0% encontró este documento útil (0 votos)
25 vistas4 páginas

Tarea 4 LISR

La Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) de México regula la depreciación de activos fijos, permitiendo a las empresas deducir su costo a lo largo de su vida útil mediante tasas específicas. Los artículos relevantes establecen condiciones para la deducción, tasas anuales de depreciación según el tipo de bien y requisitos documentales necesarios. La depreciación no solo impacta los estados financieros de las empresas, sino que también optimiza su carga tributaria, mejorando el flujo de caja para reinversiones.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
25 vistas4 páginas

Tarea 4 LISR

La Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) de México regula la depreciación de activos fijos, permitiendo a las empresas deducir su costo a lo largo de su vida útil mediante tasas específicas. Los artículos relevantes establecen condiciones para la deducción, tasas anuales de depreciación según el tipo de bien y requisitos documentales necesarios. La depreciación no solo impacta los estados financieros de las empresas, sino que también optimiza su carga tributaria, mejorando el flujo de caja para reinversiones.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Tarea 4:

Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR)

En la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) de México, el proceso de depreciación de los
bienes de activo fijo está regulado en diversos artículos. A continuación, te menciono los artículos
más relevantes que regulan la depreciación fiscal y cómo se deben aplicar.

Artículos de la LISR relacionados con la depreciación

Artículo 28 - Deducción de inversiones: Este artículo regula las condiciones bajo las cuales las
personas físicas y morales pueden deducir los gastos relacionados con las inversiones en bienes
de activo fijo (como maquinaria, equipo, edificios, vehículos, etc.). Específicamente, la depreciación
es una de las formas en que las empresas pueden deducir el valor de sus activos fijos para efectos
fiscales.

Establece que las inversiones en activos fijos pueden deducirse mediante la depreciación a lo largo
de la vida útil del bien.

Regula la necesidad de que los activos sean utilizados en actividades productivas y que se tenga
la documentación necesaria para justificar dicha deducción.

Artículo 29 - Tasas de depreciación: Este artículo es fundamental porque establece las tasas de
depreciación aplicables a los diferentes tipos de bienes. De acuerdo con la LISR, la tasa de
depreciación fiscal depende del tipo de bien y de su vida útil. Algunas de las tasas establecidas son
las siguientes:

Edificaciones: 5% anual

Maquinaria y equipo: 10% anual

Equipo de cómputo: 30% anual

Vehículos automóviles: 25% anual (excepto si son utilizados exclusivamente para el transporte
de bienes o personas)

Muebles y enseres: 10% anual

Otros activos: Las tasas pueden variar dependiendo de la naturaleza del bien, pero suelen estar
en un rango de entre 10% y 30% anual, dependiendo de la vida útil del bien.

Artículo 39 - Requisitos para la deducción de inversiones: Este artículo establece los requisitos
que deben cumplirse para que una inversión en activo fijo sea deducible fiscalmente. Uno de los
puntos clave es que el bien debe ser utilizado en la actividad productiva de la empresa y debe
tener un valor superior al límite establecido para la deducción inmediata.

Además, este artículo establece que la deducción debe estar debidamente respaldada con
documentación, como facturas y otros comprobantes fiscales.
Artículo 40 - Ajuste por inflación: En algunos casos, la LISR permite que las empresas realicen
un ajuste por inflación en el valor de sus activos. Esto puede ser relevante en contextos donde la
inflación afecta el valor contable de los bienes, permitiendo una actualización de la base de
depreciación en términos fiscales.

Artículo 41 - Excepciones y deducción acelerada: Este artículo contempla situaciones en las


que ciertos activos pueden depreciarse a una tasa acelerada para fomentar la inversión. Esto
permite a las empresas deducir una mayor parte del costo de adquisición de ciertos bienes en el
corto plazo, en lugar de distribuir la depreciación durante toda su vida útil.

Artículo 73 - Depreciación en el caso de activos adquiridos por personas morales: Este


artículo establece ciertas reglas adicionales para las empresas que son personas morales,
especialmente en cuanto a la determinación de la vida útil de los bienes y las deducciones
aplicables en caso de activos adquiridos de segunda mano o bajo otras circunstancias específicas.

Artículo 74 - Bienes inmuebles y activos de larga duración: Aquí se regulan las condiciones
bajo las cuales los bienes inmuebles (como edificios) y otros activos de larga duración pueden ser
depreciados, estableciendo limitaciones y plazos para la deducción.

Artículo 82 - Impuestos sobre la renta de personas físicas: Aunque este artículo está enfocado
en las personas físicas, también regula la posibilidad de que estas personas deduzcan la
depreciación de sus activos, de acuerdo con las mismas normas que aplican a las personas
morales.
Las Tasas Anuales de Depreciación

Las Tasas Anuales de Depreciación se encuentran principalmente en el Artículo 29, y varían


según el tipo de bien. A continuación, te detallo las tasas vigentes de depreciación fiscal que se
aplican a diferentes activos:

Edificaciones (bienes inmuebles):

Tasa: 5% anual

Impacto: La depreciación de edificios se distribuye a lo largo de 20 años. Esta tasa refleja la


vida útil estimada de los bienes inmuebles.

Maquinaria y equipo:

Tasa: 10% anual

Impacto: Los equipos y maquinaria de las empresas se pueden depreciar a una tasa del 10%
anual. Esto indica una vida útil de aproximadamente 10 años.

Equipo de cómputo:

Tasa: 30% anual

Impacto: Los equipos informáticos se consideran activos que pierden valor rápidamente
debido a avances tecnológicos. Esto permite deducir el 30% del valor de la inversión cada año.

Vehículos automóviles (excepto los utilizados exclusivamente en actividades de transporte):

Tasa: 25% anual

Impacto: Los vehículos también se deprecian en función de su uso y valor. Esta tasa se aplica
si el vehículo no se utiliza exclusivamente para actividades de transporte de bienes o personas.

Muebles y enseres:

Tasa: 10% anual

Impacto: Este tipo de bienes (como escritorios, sillas, etc.) se deprecia más lentamente que
los bienes de equipo o de cómputo, debido a su mayor vida útil.

Bienes intangibles (por ejemplo, software y patentes):

Tasa: 100% anual

Impacto: Los activos intangibles se pueden depreciar totalmente en el año de adquisición, lo


que permite una deducción completa de su valor fiscal.

Otros activos: Tasa: Generalmente 10% a 30% anual, dependiendo del tipo de activo y su vida útil
estimada. Si no están específicamente regulados en la ley, se utilizan criterios similares a los
anteriores
Conclusión

La depreciación es un concepto fundamental tanto en la contabilidad como en la fiscalidad de las


empresas, ya que permite distribuir el costo de los activos a lo largo de su vida útil, reflejando su
desgaste o pérdida de valor con el paso del tiempo. En términos contables, la depreciación tiene
un impacto directo en la utilidad neta de una empresa, ya que aumenta los gastos, reduciendo las
ganancias antes de impuestos. No obstante, este impacto es solo en el ámbito de los estados
financieros y no implica una salida de efectivo, lo que puede hacer que las empresas parezcan
menos rentables, pero sin afectar su liquidez real.

Desde una perspectiva fiscal, la depreciación permite a las empresas reducir su base gravable, lo
que se traduce en un ahorro de impuestos significativo, mejorando así el flujo de caja disponible
para reinvertir en el negocio o cubrir otras obligaciones. Las tasas de depreciación, establecidas
por la LISR, permiten a las empresas optimizar sus estrategias fiscales y aprovechar al máximo las
deducciones permitidas, especialmente cuando se opta por un esquema de deducción acelerada
en los primeros años de vida útil de los activos.

En resumen, la depreciación tiene un impacto crucial en la gestión financiera de las empresas,


pues no solo afecta sus resultados contables, sino que también proporciona una herramienta para
optimizar la carga tributaria, facilitando la generación de recursos para reinversión. Es clave que las
empresas comprendan cómo aplicar correctamente las tasas de depreciación de acuerdo con la
ley, con el fin de tomar decisiones financieras estratégicas que beneficien tanto su rentabilidad
como su solvencia fiscal.

También podría gustarte