UNIVERSIDAD CATÓLICA DE HONDURAS
“Nuestra Señora Reina de la Paz”
Asunto:
Informe de La Servidumbre
Campus:
Santa Rosa de Lima
Cátedra:
Derecho Civil II
Catedrático:
Abg. Rafael Alejandro Cruz
Integrantes:
Annette Alejandra Tabora Paz (0401200600929)
Ariel Diaz Membreño (1317200400006)
Ashly Rachel Ramos Sol (0501200611076)
Cinthia Yamileth Cardoza Portillo 710610090
Danilo Alejandro Madrid Escobar (0401200700330)
Emily Fernanda Cuadra Sosa (0401200300822)
Emily Rosseli Galdámez López (0401200601239)
Hector Dodanim Videz Montufar (0404200500941)
Julio César Uclés Aguilar (0801200701224)
Manuel Alonzo Díaz Mejía (0401200300139)
Nahomy Marisol Brizuela Castellanos (0401200701229)
Neidy Carolina Díaz Villanueva (1306200500031)
Introducción
Las servidumbres son derechos legales que permiten a una persona utilizar una parte del
terreno de otra para un propósito específico, como el paso de agua o la construcción de una
estructura. Regula varias situaciones que afectan tanto a las servidumbres de acueducto como a
otras formas de uso de los terrenos.
En los primeros artículos, se establece que el derecho de acueducto puede ser solicitado
para llevar agua a un predio, siempre que se respeten ciertos criterios, como evitar derrames y
dañar el terreno vecino. Además, se definen las condiciones para la ubicación de los acueductos,
el pago por el uso del terreno y la responsabilidad en caso de daños, incluyendo compensaciones
por filtraciones o daños a los cultivos.
También se regula la posibilidad de que un propietario exija el uso de un acueducto
existente, garantizando un pago justo por la infraestructura ya construida. Asimismo, se abordan
cuestiones sobre servidumbres de luz, la construcción de ventanas y balcones, así como las
servidumbres voluntarias, las cuales requieren el consentimiento mutuo entre los propietarios.
Este conjunto de normas busca equilibrar los derechos de los propietarios, asegurando el
respeto a las propiedades vecinas y estableciendo mecanismos claros para la resolución de
disputas.
TÍTULO X
DE LAS SERVIDUMBRES
Una servidumbre es un derecho legal que permite a una persona o propietario de un terreno,
usar o beneficiarse de una parte del terreno de otra persona para un propósito específico.
Artículo 799 - Servidumbre predial, o simplemente servidumbre, es un gravamen impuesto
sobre un predio en utilidad de otro predio de distinto dueño.
En términos específicos, podríamos decir que la servidumbre predial es un derecho que
permite a un predio utilizar de alguna manera otro predio, beneficiándose de dicha utilización.
Ejemplo: Si Juan necesita pasar por una esquina de la propiedad vecina de José para acceder a su
terreno.
Artículo 800 - Se llama predio sirviente al que sufre el gravamen; y predio dominante al
que reporta la utilidad. Con respecto al predio dominante, la servidumbre se llama activa; y con
respecto al predio sirviente, pasiva.
Aquí se tiene dos conceptos básicos a diferenciar:
▪ Predio dominante: Es el predio que se beneficia de la servidumbre. Ejemplo: Si
necesita atravesar otra propiedad para acceder a una vía pública, la propiedad que
requiere el paso es el predio dominante.
▪ Predio sirviente: Es el predio sujeto a la servidumbre, en otras palabras, la propiedad
que permite el paso.
Artículo 801 - Servidumbre continua es la que se ejerce o se puede ejercer continuamente,
sin necesidad de un hecho actual del hombre, como la servidumbre de acueducto por un canal
artificial que pertenece al predio dominante. Servidumbre discontinua es la que se ejerce a
intervalos más o menos largos de tiempo y supone un hecho actual del hombre, como la
servidumbre de tránsito.
▪ Servidumbre continua: Son aquellas que se ejercen de manera constante y continua,
sin requerir intervención del dueño en cada uso, como el ejemplo del artículo.
▪ Servidumbre discontinua: Se realizan con una acción consciente en cada ocasión y
requieren una acción humana específica cada vez que se utilizan. Ejemplo: El hecho
de pasar por la propiedad de José para llegar a la de Juan.
Artículo 802 - Servidumbre positiva es, en general, la que solo impone al dueño del predio
sirviente la obligación de dejar hacer, como cualquiera de las dos anteriores. Servidumbre negativa
es la que impone al dueño del predio sirviente la prohibición de hacer algo que, sin la servidumbre,
le sería lícito, como el de no poder elevar sus paredes sino a cierta altura.
Las servidumbres positivas imponen, a veces, al dueño del predio sirviente la obligación
de hacer algo, como la del artículo 821.
▪ Servidumbre positiva: Ejemplo: El propietario del predio dominante puede permitir
que sus animales pasten en el predio sirviente.
▪ Servidumbre negativa: Es la facultad de impedir ciertas actividades en el predio
sirviente que afecten de manera negativa el uso y disfrute del predio dominante.
Artículo 803 - Servidumbre aparente es la que está continuamente a la vista, como la de
tránsito, cuando se hace por una senda o por una puerta especialmente destinada a él. Servidumbre
inaparente es la que no se conoce por una señal exterior, como la misma de tránsito, cuando carece
de estas dos circunstancias y de otras análogas.
Es decir, la servidumbre que está claramente indicada por la naturaleza del terreno o el uso
constante de la misma. Ejemplo: Un canal de agua que pasa a través de un terreno; esto se puede
identificar fácilmente a la vista de todos.
Artículo 804: Las servidumbres son derechos que están ligados a una propiedad, es decir
que son inseparables al predio, ya sea de manera activa que se refiere a que beneficia al predio
dominante, pasivamente se refiere a un predio sirviente, porque ya existe la obligación de permitir
que alguien más use la servidumbre, ya sea por un acuerdo legal o porque la ley va respaldar a la
persona que solicita uso de la servidumbre, esto se da especialmente cuando no existen otras
alternativas.
Artículo 805: Si la propiedad, es decir un predio sirviente, que soporta la servidumbre se
divide en varias partes la servidumbre va continuar existiendo y cada una de esas partes tienen que
soportar la servidumbre es decir que ninguno de ellos puede construir nada que impida al dueño
del predio dominante el camino de su servidumbre.
Artículo 806: Cuando se divide el predio dominante, cada uno de los nuevos dueños van
a poder usar la servidumbre de tránsito, pero cada uno de ellos no podrán exigirle al dueño del
predio dominante que la hagan más grande, que cambien la calidad de la servidumbre o el destino
de la servidumbre.
Artículo 807: El que tiene el derecho a usar la servidumbre, también lo tiene para llegar a
ella, aunque el acuerdo no se haya especificado el tránsito hacia la servidumbre.
Artículo 808: El que goza la servidumbre es el dueño del predio dominante, puede hacer
obras para mantenerla, pero estas obras serán bajo sus costos, por otro lado el dueño del predio
sirviente, puede exonerarse de la obligación de mantenerla, pueda ser el caso en que mantenerla
sea muy caro, él puede abandonar la porción de terreno y la obligación le corresponde al predio
dominante.
Artículo 809: El dueño del predio sirviente no podrá realizar cambios que perjudiquen al
predio dominante, pero con el tiempo si ocurre que el mantenimiento de la servidumbre se ha
vuelto oneroso para el predio sirviente, este puede proponer modificaciones al predio dominante
para que ninguno sea afectado.
Artículo 810: Establece las causas de indignidad para suceder, es decir, las situaciones en
las que una persona es incapaz de heredar. Entre ellas se incluyen:
▪ Haber cometido o intentado cometer un delito grave contra el causante o sus
familiares cercanos.
▪ Haber sido declarado adúltero con el cónyuge del causante.
▪ Negarse a prestar alimentos al causante cuando estaba obligado a ello y tenía los
medios para hacerlo.
Artículo 811: Dispone que la indignidad debe ser declarada judicialmente y que la acción
para declararla prescribe en cinco años desde que el indigno haya tomado posesión de la herencia.
CAPÍTULO I
DE LAS SERVIDUMBRES NATURALES
Son aquellas que derivan de la configuración del terreno y las leyes de la naturaleza, sin
necesidad de un acuerdo entre propietarios.
Artículo 812: Establece que los efectos de la indignidad son retroactivos, es decir, el
indigno debe restituir los bienes y frutos que haya recibido de la herencia.
Artículo 813: Señala que la indignidad puede ser purgada si el causante, con pleno
conocimiento de la causa de indignidad, la perdona en documento público o en testamento.
Artículo 814: Define la representación en la sucesión, permitiendo que los descendientes
de una persona que habría sido heredero puedan ocupar su lugar y grado en la herencia.
Artículo 815: Dispone que las aguas que fluyen entre dos propiedades pertenecen a ambos
propietarios en igualdad de condiciones. En caso de conflicto sobre su uso, la autoridad competente
regulará la situación, considerando derechos adquiridos por prescripción u otro título legal.
Artículo 816: Establece que si una persona construye un cauce artificial con sus propios
recursos y cumpliendo los requisitos legales, tiene el derecho exclusivo sobre las aguas que
circulan por él.
Artículo 817: Otorga a los propietarios de terrenos el derecho a utilizar las aguas pluviales
que corren por caminos públicos y modificar su curso para su beneficio. Además, impide que este
derecho sea eliminado por prescripción.
Estos artículos regulan el uso de las aguas que corren a través de terrenos privados y
públicos, estableciendo derechos y restricciones para los propietarios ribereños y otros interesados.
Equilibrando así el uso de las aguas entre propietarios y garantizar la protección de los derechos
adquiridos sobre su aprovechamiento.
CAPÍTULO II
DE LAS SERVIDUMBRES LEGALES
Son aquellas impuestas por la ley, generalmente para garantizar el acceso o el uso justo de
una propiedad, sin que se necesite el acuerdo entre las partes involucradas.
Artículo 818: Clasifica las servidumbres legales en dos tipos:
1. Las relativas al uso público, como el uso de riberas para la navegación.
2. Las destinadas a la utilidad de los particulares, reguladas por normas específicas.
Artículo 819: Detalla las obligaciones de los propietarios ribereños en relación con la
navegación. Establece que deben permitir el uso de sus riberas para ciertas actividades náuticas,
como el desembarque, la reparación de embarcaciones y el comercio con navegantes. Sin embargo,
la venta pública en las riberas requiere permiso del propietario y de la autoridad local. También se
prohíbe cortar árboles si estos están siendo usados para asegurar embarcaciones.
La servidumbre legal, regula las restricciones impuestas a los propietarios en beneficio del
uso público o de terceros.
Artículo 820: Las servidumbres legales de la segunda especie son aquellas que las leyes
establecen para garantizar el orden en zonas rurales y están reguladas por normas específicas. Estas
incluyen la demarcación, que consiste en señalar correctamente los límites entre terrenos, el
cerramiento, que es el derecho de un propietario a cercar su terreno, el tránsito, que permite el paso
por un terreno ajeno cuando no hay otra forma de acceso, la medianera, que se refiere a los muros
o cercas compartidas entre dos propiedades, el acueducto, que otorga el derecho de hacer pasar
agua por un terreno ajeno, y la luz y vista, que establece regulaciones sobre la construcción de
ventanas o aperturas que afecten a los vecinos.
Artículo 821: Todo propietario tiene derecho a que se establezcan con claridad los límites
de su terreno con los terrenos vecinos y puede exigir a los dueños colindantes que participen en el
proceso de demarcación, repartiéndose entre ellos los gastos que esto implique.
Artículo 822: Si alguien mueve o quita las señales que marcan los límites entre terrenos
vecinos, el dueño afectado puede exigir que el responsable las reponga en su lugar y que pague los
daños causados, sin perjuicio de las sanciones legales que puedan aplicarse si la acción constituye
un delito.
Artículo 823: El dueño de un terreno tiene derecho a cerrarlo o cercarlo por todas sus partes
siempre que respete las servidumbres que beneficien a otros terrenos. El cerramiento puede hacerse
de distintas formas, como paredes, fosos, cercas vivas hechas con plantas o cercas muertas hechas
de madera, piedra o metal.
Artículo 824: Si un propietario decide cercar su terreno con su propio dinero y dentro de
sus propios límites, puede hacerlo con las dimensiones y materiales que prefiera, y su vecino no
podrá usar la pared, foso o cerca para ningún propósito, a menos que haya obtenido ese derecho
mediante un acuerdo formal o por haberla utilizado sin oposición durante un período de diez años.
Artículo 825: Este artículo establece la definición fundamental de la posesión. Indica que
la posesión es:
▪ La tenencia de una cosa: Significa tener el control físico sobre un objeto.
▪ El goce de un derecho: Implica el ejercicio de un derecho, como el derecho a usar
una propiedad.
Esta tenencia o goce puede ser ejercida directamente por la persona o a través de otra
persona que actúe en su nombre. En términos específicos, la posesión se refiere al hecho de tener
o disfrutar algo, ya sea un objeto físico o un derecho.
Artículo 826: Este artículo distingue entre dos tipos de posesión:
▪ Posesión regular: Se basa en un "justo título". Un justo título es un documento o acto
legal que transfiere o permite la adquisición de un derecho. Además, requiere "buena
fe", que implica la creencia honesta de que se ha adquirido el derecho de manera
legítima.
▪ Posesión irregular: Carece de uno o ambos de los requisitos de la posesión regular
(justo título o buena fe).
Esta distinción es crucial porque la posesión regular otorga mayores derechos y
protecciones legales que la posesión irregular.
Artículo 827: Este artículo detalla lo que se considera un "justo título". En esencia, es un
título que tiene la capacidad de transferir el dominio o la propiedad de un bien.
Ejemplos de justos títulos: contratos de compraventa, herencias y donaciones.
Artículo 828: Este artículo define la "buena fe" en el contexto de la posesión. La buena fe
se refiere a la conciencia de haber adquirido el dominio de una cosa por medios legítimos, sin
fraude ni vicio alguno.
En otras palabras, implica creer honestamente que se tiene el derecho a poseer la cosa.
Artículo 829: Este artículo establece que la buena fe se presume. Esto significa que, en
principio, se considera que una persona posee de buena fe, a menos que se demuestre lo contrario.
Sin embargo, existen excepciones en las que la ley establece la presunción contraria, es decir, que
se presume la mala fe.
Estos artículos sientan las bases para el entendimiento de la posesión dentro del marco legal
hondureño.
Artículo 830: La medianería es el derecho que tienen dos propietarios sobre un muro, cerca
o barrera, que divide sus propiedades y que les pertenece en común. Por lo tanto la medianería es
una servidumbre legal, porque la ley impone estas reglas para regular la convivencia entre vecinos
y evitar conflictos.
Artículo 831:Para que exista el derecho de medianería, debe demostrarse que ambos
dueños:
1. Construyeron el cerramiento de común acuerdo.
2. Pagaron los costos en partes iguales.
Si hay pruebas o señales de que esto ocurrió, ambos tienen derechos y obligaciones sobre
la estructura.
Artículo 832: Toda pared de separación entre dos edificios, se presume medianera, pero
sólo en la parte que fuere común a los edificios mismos, es decir que en ese muro, se considera
medianero solo la parte que divide ambos edificios. Si uno de los edificios es más alto, la parte
superior del muro podría pertenecer solo al dueño que lo amplió.
Artículo 833: Aunque una pared o cerca divisoria pertenezca a un solo propietario, su
vecino tiene el derecho de hacerla medianera, es decir, convertirla en una propiedad compartida.
Para hacerlo, no necesita el consentimiento del dueño, pero sí debe de pagarle:
1. La mitad del valor del terreno donde está construida la cerca o pared.
2. La mitad del valor actual de la parte del cerramiento que quiere hacer medianera.
Garantizando así que un vecino no quede en desventaja si necesita aprovechar la estructura
existente.
Artículo 834: Si un vecino quiere usar la pared medianera para construir sobre, debe:
1. Pedir permiso al otro propietario.
2. Si el otro se niega, puede acudir a un juicio donde se determinarán medidas para evitar
daños.
Reglas sobre introducir maderos o chimeneas en la pared medianera:
1. Cualquiera de los dos dueños puede introducir maderos en la pared, pero solo hasta
10 cm de profundidad desde su lado.
2. Si ambos quieren usar la misma área, el segundo en hacerlo puede recortar los
maderos del otro hasta la mitad de la pared, pero sin dañarlos.
Artículo 835: Si alguien quiere construir o mantener cosas como pozos, letrinas,
caballerizas, chimeneas, hornos, depósitos de pólvora o materiales peligrosos, debe seguir las
normas establecidas, ya sean locales o generales. No importa si la pared es medianera o no, igual
se deben respetar estas reglas porque el objetivo es evitar daños a edificios o terrenos vecinos. En
resumen, este artículo protege la seguridad, solidez y salubridad de las propiedades cercanas.
Artículo 836: Si una persona quiere aumentar la altura de una pared medianera, lo puede
hacer, pero bajo ciertas condiciones:
1. Corre con todos los gastos de la obra.
2. Debe indemnizar al vecino con la sexta parte del costo de la nueva construcción, ya
que la pared soportará más peso.
3. Si en el futuro hay que reconstruir la pared, debe pagar la misma indemnización.
4. Si el vecino tiene chimeneas en la pared medianera, el que eleva la pared debe
extenderlas también a su costa.
5. Si la pared no es lo suficientemente resistente, el que hace la obra debe reconstruirla,
cubriendo los costos de los daños y reposiciones que se hagan en la parte del vecino.
6. Si para reforzar la pared se necesita hacerla más gruesa, ese extra de espacio se tomará
del terreno de quien construya la obra nueva.
7. El vecino puede en cualquier momento reclamar su parte de la medianería (de la parte
nueva), pagando la mitad del costo total y del terreno adicional usado.
Este artículo permite mejorar una pared medianera, pero asegurando que el vecino no sufra
perjuicios sin ser compensado.
Artículo 837: Si hay un cerramiento en propiedad compartida (por ejemplo, una pared o
cerca medianera), todos los que tengan derechos sobre él, deben pagar los gastos según la
proporción de su propiedad.
Pero hay una opción, si alguien no quiere asumir los costos, puede renunciar a su derecho
sobre la medianería. La única excepción es que no puede renunciar si la pared sostiene un edificio
de su propiedad (porque en ese caso, sí la necesita).
La finalidad del artículo busca que los gastos de mantenimiento sean equitativos, pero
también permite que alguien se desligue de la responsabilidad en ciertos casos.
Artículo 838: Los árboles que estén en una cerca medianera o justo en la línea divisoria
entre dos terrenos se consideran propiedad compartida.
▪ Si un árbol le causa daño a uno de los vecinos, este puede exigir que se derribe.
▪ Si el árbol cae o es destruido, no se puede replantar sin el consentimiento del otro
vecino.
Artículo 839: Si la autoridad concede una merced de agua (permiso para usar agua), esta
se otorga sin afectar los derechos de quienes ya tienen un derecho adquirido sobre ella.
Ejemplo: Si a una persona le dan permiso para desviar agua de un río, pero hay otra persona
que ya tenía derechos previos sobre ese mismo río, su derecho se mantiene y no puede ser afectado
por la nueva concesión.
Artículo: 840: ¿Cuándo se aplica la servidumbre de acueducto?
Un terreno tiene derecho a la servidumbre de acueducto cuando carece de agua suficiente
para:
▪ Agricultura (sementeras, plantaciones o pastos).
▪ Uso doméstico en un pueblo.
▪ Uso industrial (movimiento de máquinas).
Ejemplo: Si una finca no tiene acceso a una fuente de agua para sus cultivos, el dueño
puede solicitar el derecho de acueducto para llevar agua desde otro terreno vecino.
Artículo 841: No pueden ser obligadas a servir de acueducto:
▪ Casas.
▪ Corrales.
▪ Patios.
▪ Huertas y jardines anexos a las casas.
Ejemplo: No se puede exigir a un propietario que permita el paso de agua a través de su
jardín particular o patio.
Artículo 842: El acueducto debe cumplir con ciertos requisitos:
1. Evitar derrames y estancamientos de agua.
2. No permitir la acumulación de basura.
3. Incluir puentes en intervalos adecuados para permitir el uso del terreno afectado.
Ejemplo: Si se construye una acequia en un campo de cultivo, se deben hacer pasos
elevados para que los agricultores puedan cruzar sin problemas.
Artículo 843: Elección del rumbo del acueducto:
▪ Debe garantizar un descenso adecuado del agua.
▪ No debe hacer la obra innecesariamente costosa.
▪ Debe causar el menor daño posible a los terrenos afectados.
▪ Se prefiere el camino más corto, salvo que se pruebe que otro trayecto es menos
perjudicial o más eficiente.
▪ El juez decidirá en caso de conflicto, favoreciendo a los dueños de los terrenos
afectados.
Ejemplo: Si un agricultor quiere llevar agua a su finca, pero hay dos rutas posibles, el juez
elegirá la que menos dañe los cultivos del vecino.
Artículo 844: El propietario de la heredad por donde pasa el acueducto tiene derecho a:
1. Pago por el terreno ocupado por el acueducto.
2. Pago por un espacio adicional de al menos 1 metro a cada lado.
3. Pago de un 10% extra sobre el precio total del terreno afectado.
4. Indemnización por daños inmediatos.
5. Indemnización por filtraciones o derrames causados por fallas en la construcción del
acueducto.
Ejemplo: Si un acueducto atraviesa un campo de un agricultor y ocupa parte de su terreno,
él recibirá una compensación económica, además de pago extra si el agua se filtra y daña sus
cultivos.
Artículo 845: El dueño del predio sirviente es obligado a permitir la entrada de
trabajadores para la limpieza y reparación del acueducto siempre y cuando se dé un previo aviso
al administrador del predio. También está en la obligación de permitir, con este aviso previo, la
entrada de un inspector, o cuidador; pero sólo de tiempo en tiempo, o con la frecuencia que el Juez,
en caso de discordia, y atendidas las circunstancias, determinare.
Artículo 846: El dueño del acueducto podrá impedir toda plantación u obra nueva en el
espacio lateral de que habla el Artículo 844.
Artículo 847: Este artículo establece que si una persona ya tiene un acueducto en su
propiedad, puede impedir que otra construya uno nuevo, siempre que le permita utilizar el suyo.
Sin embargo, esto solo es válido si no causa un perjuicio significativo a quien quería construir el
nuevo acueducto.
Si el interesado acepta usar el acueducto existente, debe pagar al dueño de la propiedad:
1. El valor del suelo ocupado por el acueducto en proporción al agua adicional que
usará.
2. Una compensación por la obra del acueducto ya construido, también proporcional
a su uso.
Si es necesario ampliar el acueducto para que pase más agua, el interesado debe pagar todos
los costos de ensanchamiento, incluyendo el valor del terreno adicional y cualquier otro daño
causado, pero sin el 10% de recargo adicional.
Para evitar construcciones innecesarias y permitir el aprovechamiento de infraestructuras
existentes, garantizando un pago justo al propietario del acueducto.
Artículo 848: Si una persona ya tiene un acueducto que pasa por la propiedad de otra
(heredad ajena) y quiere aumentar el volumen de agua que circula por él, puede hacerlo, pero debe
compensar al dueño del terreno por cualquier daño o perjuicio.
Si para aumentar el flujo de agua es necesario realizar nuevas obras (como ensanchar el
acueducto o hacer modificaciones), se deben seguir las normas establecidas en el Artículo 844
Artículo 849: Las normas que regulan la servidumbre de acueducto (es decir, el derecho a
hacer pasar agua por una propiedad ajena) también se aplican a otras construcciones destinadas a
manejar el agua, como:
1. Desagües de aguas sobrantes: Infraestructuras para evacuar el exceso de agua.
2. Drenajes de pantanos: Canales o zanjas para secar terrenos anegados.
3. Filtraciones naturales: Obras para eliminar acumulaciones de agua subterránea que
puedan afectar un terreno.
En resumen, si alguien necesita construir zanjas o canales para estos fines en la propiedad
de otro, deberá cumplir con las mismas reglas que rigen los acueductos, respetando los derechos
del dueño del terreno y compensándolo si es necesario.
Artículo 850: Si un acueducto es abandonado, el terreno por donde pasaba regresa a ser
propiedad exclusiva del dueño del terreno (heredad sirviente). El dueño del terreno solo está
obligado a devolver el dinero que se le pagó por el valor del suelo que ocupaba el acueducto.
protege los derechos del dueño del terreno en caso de que una servidumbre de acueducto ya no sea
necesaria.
Artículo 851: Si las aguas que benefician a un grupo de personas obstaculizan el paso entre
propiedades vecinas, o dificultan el riego o desagüe, el beneficiario de esas aguas debe construir
las obras necesarias (puentes, canales, etc.) para solucionar el problema. Se busca asegurar que el
uso de aguas privadas no cause perjuicios a terceros, entonces obliga a los beneficiarios a tomar
medidas para minimizar los inconvenientes.
Artículo 852: Establece las condiciones bajo las cuales se puede abrir ventanas o
claraboyas en una pared divisoria no medianera para dar luz a una vivienda.
Sus condiciones son:
▪ Las ventanas deben tener rejas de hierro y una red de alambre con aberturas máximas
de 6 centímetros.
▪ La parte inferior de las ventanas debe estar a una altura mínima de 2.50 metros desde
el piso de la vivienda.
Esto se hace para permitir la entrada de luz, pero también protege la privacidad y seguridad
del predio vecino.
Artículo 853: No se puede abrir ninguna ventana o abertura en una pared medianera sin el
consentimiento del otro dueño. Protegiendo así los derechos de copropiedad de las paredes
medianeras, asegurando que ningún dueño pueda realizar modificaciones sin el acuerdo del otro.
Artículo 854: El que disfruta de una servidumbre de luz no puede impedir que el vecino
levante una pared en su propio terreno, aunque esta pared bloquee la luz. Ya que se reconoce el
derecho del propietario vecino a construir en su propiedad, incluso si esto afecta la servidumbre
de luz del otro.
Artículo 855: Este artículo establece que si una pared divisoria entre dos propiedades es
medianera (es decir, pertenece a ambos propietarios y sirve de separación), la servidumbre legal
de luz, que otorga derecho a una propiedad sobre la luz que recibe a través de la pared, desaparece.
Solo se podrá mantener una servidumbre de luz si ambos propietarios lo acuerdan voluntariamente.
Artículo 856: Prohíbe la construcción de ventanas, balcones, miradores o azoteas que den
vista directa a las habitaciones, patios o corrales de un predio vecino a menos de tres metros de
distancia. La distancia se mide entre el punto más sobresaliente de la estructura y la línea divisoria
del predio. Si los planos no son paralelos, se aplica la menor distancia posible.
Artículo 857: Este artículo aclara que no existe una servidumbre legal de aguas pluviales,
es decir, no se puede verter agua de lluvia sobre el predio vecino sin su consentimiento. El agua
debe dirigirse al predio correspondiente o a la vía pública.
CAPÍTULO III:
DE LAS SERVIDUMBRES VOLUNTARIAS
Este capítulo regula las servidumbres que las personas pueden crear voluntariamente, es
decir, cuando un propietario decide conceder a otro un derecho de uso sobre su predio. Se establece
que, para que se adquieran, debe existir el consentimiento mutuo entre los dueños y que no deben
contravenir las leyes ni el orden público.
Artículo 858: Asegura que cualquier persona puede crear servidumbres sobre su predio o
adquirirlas de un predio vecino, siempre con el consentimiento del propietario del predio sirviente.
También se menciona que estas servidumbres pueden adquirirse por sentencia judicial en los casos
permitidos por la ley.
Artículo 859: Este artículo establece que, si se quiere imponer una servidumbre sobre un
predio que tiene varios copropietarios (fundo indiviso), se requiere el consentimiento de todos los
copropietarios.
Artículo 860: Si el propietario de un predio establece una servidumbre a favor de otro
predio que también le pertenece, y posteriormente uno de esos predios es vendido o dividido, la
servidumbre continuará existiendo entre los nuevos propietarios, salvo que se estipule lo contrario
en el título de la venta o partición.
Artículo 861: Aquí se establece que las servidumbres discontinuas (las que se ejercen de
manera intermitente) y las servidumbres continuas inaparentes (que no son visibles) solo se pueden
adquirir mediante un título legal, y que la prescripción (la adquisición por uso prolongado) no es
válida para estas servidumbres. En cambio, las servidumbres continuas y aparentes (las que se
ejercen de manera constante y son visibles) pueden adquirirse también por prescripción después
de diez años.
Artículo 862: El título constitutivo de una servidumbre puede ser reemplazado por el
reconocimiento expreso del propietario del predio sirviente. Además, la destinación anterior del
predio también puede servir como base para la servidumbre.
Artículo 863: El título o la posesión de una servidumbre durante el tiempo establecido
determina los derechos del predio dominante (el que se beneficia de la servidumbre) y las
obligaciones del predio sirviente (el que la soporta).
CAPÍTULO IV
DE LA EXTINCIÓN DE LAS SERVIDUMBRES
Este capítulo regula cómo y cuándo pueden extinguirse las servidumbres.
Artículo 864: Las servidumbres se extinguen por diversas razones:
1. Por la resolución del derecho del que las constituyó.
2. Si se establece una condición o un plazo para su duración y se cumple.
3. Por confusión, cuando ambos predios pasan a manos del mismo propietario.
4. Por compra del predio sirviente por parte del dueño del predio dominante.
5. Por renuncia del dueño del predio dominante.
6. Por no haberse utilizado durante diez años.
En el caso de servidumbres discontinuas, el tiempo se cuenta desde que se dejó de utilizar,
y para las continuas, desde que se ejecutó un acto contrario a la servidumbre.
Artículo 865: Si el predio dominante tiene varios propietarios en régimen de copropiedad,
el uso de la servidumbre por uno de ellos interrumpe la prescripción para todos los copropietarios.
Además, si la prescripción no puede aplicarse a uno de los copropietarios, no podrá aplicarse a
ninguno de ellos.
Artículo 866: Si una servidumbre se vuelve imposible de ejercer debido a un cambio en
las circunstancias, se extinguirá. Sin embargo, si las condiciones cambian y la servidumbre se
vuelve posible de nuevo antes de que hayan pasado diez años, la servidumbre revivirá.
Artículo 867: Este artículo establece que es posible adquirir o perder un modo particular
de ejercer la servidumbre a través de la prescripción, de la misma manera en que se puede adquirir
o perder la servidumbre misma.
Conclusiones
▪ Las servidumbres permiten el uso o disfrute de una parte del terreno ajeno para fines
específicos, como el paso de agua (acueducto), la construcción de edificaciones, o la luz.
Este conjunto de normas garantiza que en el ejercicio de estos derechos, se respeten los
intereses de los vecinos, proporcionando compensaciones justas por el uso de la
propiedad ajena y estableciendo mecanismos para la resolución de conflictos.
▪ En todos los casos, las servidumbres deben ejercer sus derechos respetando los límites
de los terrenos afectados, buscando siempre una compensación justa y evitando causar
perjuicios innecesarios a los propietarios de los predios sirvientes.
▪ Las normativas proporcionan claridad sobre cómo se deben manejar estos derechos,
tanto en su creación, como en su uso y extinción, asegurando una convivencia equitativa
y respetuosa entre los propietarios.