28 de abril: establecimiento del budismo Nichiren
El 28 de abril de 1253 es un día de gran importancia para los practicantes del budismo Nichiren
por ser el día en que se establece esta enseñanza. Fue el día en que comenzó la gran corriente del
Kosen Rufu. Sin embargo, para verdaderamente entender la trascendencia de esta jornada, uno
debe comprender las diversas situaciones que tomaban lugar en Japón en esta época.
Para empezar, la situación política del Japón era muy complicada. Un régimen militar había
tomado control del gobierno unas décadas atrás y el clan gobernante regía las tierras basados en
la fuerza. Por tales motivos, el pueblo sufría gravemente en las manos de gobernantes
despiadados. Los cuerpos se apilaban y se encontraban a lo largo de los caminos en hileras como
tablones de un puente.
No solo esto, sino que también habían sufrido a causa de calamidades naturales: vendavales,
terremotos, sequías, etc. Por todos lados las personas buscaban una salida de su realidad llena de
miseria y sufrimiento.
En el seno del budismo, había una gran confusión. Las escuelas predominantes como la Tierra
Pura, Palabra Verdadera y Zen habían confundido al pueblo en tema de Budismo y esto causó un
sufrimiento aún mayor para la gente común. Los sacerdotes, ávidos de poder, buscaban ganarse el
patrocinio de las personas en poder, incluso a expensas del pueblo. Su avaricia era tal que sus
intereses personales lo pusieron frente a las propias enseñanzas del Buda. Por tal motivo, no había
sacerdotes que hablaran en pos de lo correcto en materia de Budismo, claro es, hasta que
Nichiren decide revelar su descubrimiento.
Fue en Seicho-lli, el templo del maestro del Daishonin, Dozen-bo, donde decidió dar su sermón
sobre sus hallazgos en las profundidades del Sutra del Loto. En esta ocasión, refuto abiertamente
otras escuelas budistas con el fin de poner un fin a la distorsión de las enseñanzas del Buda. La
reacción de sus interlocutores, muchos de la clase guerrera, distó de ser favorable. Gracias a
Dozen-Bo, Nichiren pudo escapar la cólera del administrador provincial y sus soldados, quienes,
enfurecidos al escuchar que alguien osara refutar la doctrina del Nembutsu, estaban preparados
para terminar con la vida del Daishonin en ese momento. Afortunadamente, este pudo escapar,
pero lo que le seguiría sería una sucesión interminable de injurias, maldiciones, persecuciones y
exilios, todo esto en bien de la Ley.
El 28 de abril de 1253 fue la culminación de un viaje de estudios emprendido por Nichiren
Daishonin, quien se hacía llamar Zesho-Bo Rencho en ese entonces. Estudio todos los sutras en los
templos principales de Kamakura, Kyoto y Nara. Buscaba resolver el problema de la transitoriedad
de la vida. Tras una profunda examinación a las enseñanzas expuestas por Shakyamuni, Zesho-bo
Rencho entendió, al fin, que el Sutra del Loto era la más elevada de todas las enseñanzas. También
comprendía que la persona que propagara el Sutra del Loto en el Último Dia de la Ley debería de
sufrir ataques con palos y espadas, persecuciones y exilios. Zesho-Bo Rencho se encontró con un
gran dilema. Si callaba, podría evitar una vida de ser perseguido por proclamar la enseñanza
correcta, pero de ser así, el budismo se destruiría y estaría condenando a los humanos del Último
Día de la Ley a la oscuridad durante los 10,000 años y más de esta época malvada. Traicionaría por
completo las enseñanzas de Shakyamuni, y aunque nadie se lo reprochase, en su conciencia
estaría el pesar de haber sido cobarde en el momento crucial. Podemos imaginarnos que ha de
haber sido una decisión difícil. Sin embargo, para Zesho-Bo Rencho, quien buscaba salvar a sus
padres, a su país y al pueblo del Último Día de la Ley, la decisión era evidente.
Desde el instante que toma la decisión de alzar la voz y proclamar la enseñanza superior del Sutra
del Loto, Nichiren nos muestra la importancia de, en nuestro corazón, siempre tener presente que
para nosotros, los practicantes de este Budismo, es fundamental seguir las palabras de Oro del
Buda, incluso aunque debiésemos enfrentar grandes enemigos por ello.
La iniciativa personal del Daishonin fue lo que permitió que todos nosotros conociéramos esta
maravillosa filosofía. Cabe decir que nosotros, también, podemos fungir como enviados del Buda
al seguir haciendo esfuerzos en pos de nuestra práctica y de la propagación.
Fue el Daishonin quien comenzó la corriente del Kosen Rufu a través de sus esfuerzos infatigables
por compartir el budismo y transformar la época basado en la propagación benevolente de la Ley
Mística.
Por supuesto, ya que las palabras del Buda son veraces, Nichiren debió soportar 4 grandes
persecuciones a lo largo de su vida, e innumerables persecuciones menores. Todo esto lo hizo con
la frente en alto, plenamente cociente de que hacía esto en bien del a enseñanza correcta. Gracias
a esta determinación inquebrantable, finalmente, Nichiren triunfó sobre sus adversarios y
estableció magníficamente una enseñanza que pone como eje central el respeto universal a la
dignidad de la vida.
Pese a todo, Nichiren Daishonin también debía llevar a cabo su práctica Budista igual que
nosotros. Talvez uno pueda pensar que por ser el Buda del Último Día de la Ley, fuese un ente
especial, superior a uno mismo. Sin embargo, ante el Gojonzon todos somos exactamente iguales.
No hay diferencia entre Shaykyamuni, Nichiren Daishonin, el Sutra del Lotos y nosotros, personas
comunes que practicamos el budismo Nichiren. Por esto, podemos comprender que Nichiren
Daishonin realizaba Gongyo en la mañana y tarde, hacía Shakubuku, estudiaba las enseñanzas
Budistas, incluso llevaba a cabo reuniones de dialogo en las cuales daba a conocer los principios de
su enseñanza. En pocas palabras, Nichiren Daishonin fue un ejemplo a seguir en la fe. Así que, en
lo que respecta a la fe, luchemos con el mismo espíritu del Daishonin.
Siempre basarnos en el Daimoku y el Gosho es la esencia de practicar este budismo, es el eterno
punto de partida para lograr grandes resultados tanto en nuestra vida, como en la propagación.
Al momento de estudiar el Gosho, es natural que surjan muchas dudas respecto a términos,
conceptos o en general el sentido del escrito. Hablamos de textos que fueron escritos en un
contexto muy ajeno al propio y hace casi 800 años. Naturalmente, habrá fragmentos que nos sean
difíciles de comprender si no conocemos el contexto. Justamente por eso es tan importante basar
nuestro estudio del Gosho en la relación Maestro-Discípulo. El maestro esclarece al discípulo la
manera correcta de interpretar las enseñanzas del Buda. Esto es cierto ahora como lo ha sido en el
pasado. Interpretar el Gosho mediante la orientación de Ikeda Sensei es, entonces, la manera
correcta e inequívoca de estudiar el Budismo. Nunca olvidemos este punto.
Con la Fe como la filosa espada que corta el sufrimiento, fortalezcamos nuestra convicción
siempre pensando en el coraje que tuvo el mismo Nichiren. Y por otro lado, actuemos con la
sensatez del Mestro Ikeda, quien comprendió la manera de aplicar el budismo en nuestros
tiempos sin traicionar jamás su intención primordial de salvar a todos los seres vivos y permitirles
manifestar la Budeidad. ¡Practiquemos tal como enseña el gosho junto a nuestro Mentor!