ACTIVIDAD PARA TRABAJAR CAPÍTULO 9
1. ¿En qué consiste un pequeño proyecto?
Resulta muy atrayente para los alumnos trabajar por proyectos, consiguiendo sacar de ellos el
interés por aquellos temas que tienen curiosidad, siendo lo más importante de este trabajo que
sean los propios niños los que escojan los temas (preguntando sobre qué quieren trabajar y
evitando que el adulto induzca a los niños para trabajar un tema elegido previamente y
preparado por él).
Uno de los posibles riesgos de los pequeños proyectos es no llegar a respetar el protagonismo
de los niños, por ello la determinación del tema es un momento muy importante.
Así, evitamos que los alumnos se aburran en clase y no muestren interés por el aprendizaje,
rescatando lo mejor de ellos: la globalización de contenidos y el desarrollo de actividades
variadas en torno a un tema que motiva a los niños.
Por otro lado, y no menos importante, al trabajar de manera común en el mismo aula, se
potenciará la participación de la familia en la enseñanza de sus hijos y se potencia también el
aprendizaje entre iguales y la curiosidad. Con los pequeños proyectos conseguimos ese objetivo,
ya que es crucial y una de las metas a conseguir, la ayuda de la familia en la investigación del
tema a trabajar en el proyecto.
En el trabajo por proyectos, se organizan todo tipos de actividades, recogida de información,
juegos en torno a un tema determinado... lo cual supone más esfuerzo para el maestro (debe
buscar, recopilar, organizar, dar forma…).
En definitiva, trabajar por pequeños proyectos, es una de las pocas metodologías para enseñar
ciertos temas en clase (que de otra forma no hubiesen sido tratados) y aunque tiene sus
dificultades, es posible llevarlos a cabo gracias a la ayuda e implicación de las familias y
docentes.
2. ¿En qué consiste el trabajo por rincones?
El trabajo por rincones es una nueva visión de la educación en la que los niños y niñas son los
principales protagonistas de su aprendizaje. En esta metodología es imprescindible que haya un
ambiente físico organizado.
La temática es presentada de una forma lúdica y estimulante llevada a cabo por los alumnos y
alumnas. Además, el adulto debe ser potenciador y acompañar (adecuación de los rincones,
seguimiento, etc…) sin invadir, a los pequeños grupos o a alumnos/as en concreto. Esto hará
que ganen confianza en sí mismos y seguridad a la hora de realizar cualquier actividad que se les
presente.
Los rincones en clase están organizados en espacios delimitados en los que se pueden hacer
agrupaciones diversas, ya sea individual, gran grupo o pequeño grupo. En ellos se va a ir
realizando simultáneamente las actividades de aprendizaje que van a permitir dar una respuesta
adecuada a las diferencias de intereses y de ritmos.
A continuación, vamos a abordar algunos aspectos importantes en cuanto a su organización:
Ambiente físico: Los rincones se desarrollan en entornos claramente acotados y
equipados (muebles bajos, cortinas o separadores) que permiten que cada grupo se
centre en su actividad. Además, nos permite realizar distintas actividades al mismo
tiempo potenciando la autonomía del alumnado como la responsabilidad tanto con los
materiales como en su trabajo.
Diversidad de objetos: organizados, etiquetados y con variaciones a lo largo del
curso.
Estructuración de tiempos y de grupos, a través de normas de uso y convivencia
adecuadas a su edad. Además, son imprescindibles los momentos de reflexión sobre la
actividad que están llevando a cabo.
Evaluación de la actividad libre de los niños, contando con indicadores fáciles de
observar sobre las capacidades que potencia.
Tolerancia a la diversidad, muy importante para poder trabajar adecuadamente con
esta metodología, al igual que mucha confianza en las posibilidades de los niños/as.
También importante por parte del docente ser capaz de mantener la atención de forma
grupal e individual al mismo tiempo.
Interacciones de acompañamiento cercano a los niños, la colaboración con
voluntarios o familiares, permite la presencia de un adulto en cada rincón y eso nos
facilita la atención individualizada. Esto es frecuente en otros países, pero muy poco
utilizada en el nuestro, por lo que la adecuada organización cuando sólo hay un adulto
en el aula es fundamental y la clave para el adecuado uso de esta metodología.
Por todo ello, trabajar por rincones nos puede aportar grandes ventajas a la hora de llevar a
cabo el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Gracias a ello, los alumnos aprenden una serie de normas tales como organizar el trabajo,
planificarlo, saber qué quiere aprender y buscar los caminos para conseguirlo.
Por último, añadir, que con todo ello vamos a conseguir un clima relajado, de cooperación y
ordenado en el que se potencie la atención individual y la posibilidad de observación por parte
del maestro.
3. ¿En qué consisten los talleres?
Los talleres son normalmente una forma complementaria de trabajar una actividad, la cual se
realiza en grupos reducidos, en el que el adulto tiene un papel de dirección o de
acompañamiento, dependiendo del caso, para así poder especializarse y profundizar en una
determinada actividad (son muy variadas), pero además poder abarcar dentro de ese mismo
campo otros temas (globalización).
En ellos se fomenta la colaboración entre iguales, se enriquece el vocabulario y sobre todo se
disfruta (se aprende sin darse cuenta).
En los talleres se cuida mucho tanto el proceso de elaboración como el producto final, por lo
que se le da mucha importancia al proceso de experimentación del niño/a, siendo una de las
aportaciones más importante de este tipo de trabajo rescatar las posibilidades de expresión
artística de los niños/as (percepción, exploración y representación)
Son muy utilizados en Reggio Emilia (Italia).
Un taller puede dejar de hacer su función cuando:
Se improvisan las propuestas y los materiales.
Se limita a hacer los mismo que en el gran grupo.
Se pone mucho énfasis en el producto final.