HOMILÉTICA
HOMILÉTICA
DEFINICIÓN
INTRODUCCION
En la Biblia encontramos ejemplos de este practica (Lucas 11:32; 1 Corintios 2:4; 15:14; Tito
1:3) Y aunque siempre se dificulta obtener una definición exacta de lo que es la predicación
observemos algunas de diversos autores y eruditos en este tema.
2. Predicación. Es el gran medio de seleccionado para difundir las buenas nuevas de salva-ción
en Cristo.
3. Predicación. Es un evento vivo donde Dios confronta con el ser humano con su acto de
reconciliación en Cristo. De allí que el Predicador se ha de entender a sí mismo como
embajador, a través de quién Dios ruega a mundo para reconciliarse con Él. ( 2 Corintios 5:18-
20).
4. Lo que no es un sermón.
-No es una lección de cómo vivir la vida cristiana, ni una instrucción moral.
5. Sermón. Esta palabra tiene su origen en una voz latina que significa estocada. Esto indica su
propósito, el de “herir” al oyente con la “Espada del Espíritu que es la palabra de Dios”. No
queriendo decir que un sermón sirva para ofender hiriendo con indirectas por un supuesto don
de sospecha. Usar el púlpito para presentar traumas, suposiciones, en vez de ayudar a la gente
es un serio peligro. La palabra sermón nos da una imagen de un torero que da la estocada al
toro, certera y precisa.
a. Es un discurso. Un discurso oral o hablado debe ser oído por un auditorio. Esto
requiere que las palabras no solamente sean audibles sino pronunciadas con tal
claridad que puedan ser entendidas por los presentes. ¡Qué así fueran todas las
predicaciones!.
c. Se basa sobre verdades contenidas en la Biblia. Esto elimina los discursos políticos, las
disertaciones científicas, o discusiones. El Predicador no está llamado a tocar temas
que no le corresponden, sino la pura palabra de Dios que regenera.
Este tratamiento demanda el uso correcto de tres cosas: Retó-rica, Gramática y Lógica. La
retórica consiste en la elección y uso correcto de las palabras, siendo el arte de hablar con
claridad. La Gramática, es la forma de pronunciar las palabras y saber su significado. La lógica
se ocupa de la forma de pensar y razonar de manera correcta, y que los argumentos usados
sean argumentos firmes.
EJEMPLOS:
Reflexionemos que predicar no es enseñar. Muchas veces pensamos que cuando estamos
enseñando estamos predicando. Pero predicar es afirmar las verdades de Dios de una manera
enfática.
También que nos sirva de ejemplo que la predicación es la inculcación pública y oral de las
verdades de la religión, especialmente del evangelio de Cristo.
Aunque entre la enseñanza y la predicación existe una gran diferencia debemos pensar y estar
seguros que ambas son indispensables para la edificación de la iglesia.
Una vez dijo un hombre de Dios: “El evangelista eleva a los creyentes hasta el cielo sobre las
grandes verdades de Cristo y el maestro baja a los creyentes del cielo y le pone los pies sobre la
tierra y los enseña a caminar con Cristo”. ¿Qué es mayor la enseñanza o la predicación?
CONCLUSION
Por lo tanto una vez analizada las definiciones de lo que es predicación, ahora podemos saber
las demandas que nos esperan como estudiantes de la predicación sagrada.
EL PROPÓSITO
PASAJE BIBLICO: Y leyó en el libro delante de la plaza que esta delante de la puerta de las
Aguas, desde el alba hasta el medio día, en presencia de hombres y mujeres y de todos los que
podían entender; y los oídos del pueblo estaban atentos al libro de la ley. Y el escriba Esdras
estaba sobre un púlpito de madera que habían hecho para ello…
Nehemías 8:3-4
INTRODUCCION:
Cuando estamos en una terminal de autobuses y queremos viajar a un lugar lo primero que
hacemos es comprar nuestro boleto. Cuando estamos en la ventanilla frente al despachador
nos pregunta: - ¿Adónde quiere viajar usted? Y si le respondemos - ¡Quién sabe! ¿Qué
sucedería?. Es como construir una fabrica sin saber que iba a producir. ¿Podríamos decir que
Cristo vino a este mundo sin propósitos definidos? Ver Juan 17:4.
Muchos Predicadores se suben al púlpito sin saber que es lo que van a hacer y a donde van a ir.
El mensajero de Dios siempre se debe hacer esta pregunta antes de predicar un sermón: ¿Cuál
es mi propósito en este sermón?.
Dice Crane el autor del libro El Sermón Eficaz: “Si en el momento de subir al púlpito nos
detuviera un ángel del señor exigiéndonos la declaración de nuestra misión, debemos
contestarle inmediatamente y sin demora diciendo ESTO es lo que quiere mi Señor”
A. Evangelistico. Este sirve para persuadir o convencer a los perdidos a recibir a Cristo como su
Señor y Salvador personal.
B. Doctrinal. Su finalidad es lo didáctico, es decir busca instruir a los creyentes, haciéndoles ver
el significado de las grandes verdades de la fe cristiana e indicando como éstas tiene aplicación
práctica a la vida diaria.
D. Consagración. Tiene el propósito de estimular a los creyentes a dedicar sus talentos, dones y
servicio al Señor.
C. ¿Falta amor entre los santos? ¿Se está cumpliendo este primer mandamiento?
EJEMPLOS:
Cuando uno comienza en el arte de la predicación a menudo estamos convencidos del propó-
sito pero cuando empezamos a escribirlo sobre el papel lo que nos parecía nítido y claro se va
haciendo sin sentido. Es porque al escribir examinamos nuestras palabras con calma y le ha-
cemos un análisis juicioso al pensamiento.
Sea específico en escribir su propósito, no diga: “Enseñar más de la Biblia” ¿Qué le parece?
Enseñar sobre el Libro de Jonás en el capítulo 1 analizando su enojo contra Dios.
Recuerde el que mucho abarca poco aprieta: Si no es específico usted dirá “Dar un estudio de
doctrina”. ¿Qué le parece? Estudiar la doctrina de la Trinidad en la primera epístola del apóstol
Juan.
LA BASE BIBLICA
Una vez que el Predicador ha determinado el propósito de su sermón, debe contar con una
base Bíblica. Se entiende por base Bíblica a la porción o idea Bíblica sobre la cual ha de estar
basado el sermón.
1 Corintios 2:4,5.
INTRODUCCION
Una vez que el Predicador ha determinado el propósito de su sermón, debe contar con una
base Bíblica. Se entiende por base Bíblica a la porción o idea Bíblica sobre la cual ha de estar
basado el sermón. Se prefiere hablar de una porción o idea Bíblica en vez de un texto bíblico,
porque la predicación no necesita estar forzosamente basado sobre un texto en particular.
Todo sermón debe ser bíblico en el sentido de que debe fundamentarse en el mensaje de la
Biblia, en la verdad que esta revela, pero no necesita estar basado en un pasaje especifico. Hay
que tener en cuenta que hay ideas bíblicas que necesitan ser expuestas a la totalidad de todas
las escrituras.
La selección de una base Bíblica exige que el Predicador siga los siguientes principios.
a. Su trasfondo educativo.
b. Su desarrollo cultura.
c. Su experiencia espiritual.
d. Sus contactos sociales puede que sean insuficientes para la predicación de un mensaje en
particular.
2. Debe contribuir a las necesidades de la congregación satisfaciéndolas adecua-damente.
a. En la escritura.
4. Debe ser una porción o idea que se apodere del corazón del Predicador.
a. Biográficos.
b. Doctrinales.
c. Devocionales.
d. Históricos.
e. Evangelistico.
f. Etc.
6. Debe ser una base que haga hincapié sobre los aspectos positivos de la fe cris-tiana.
El contexto es todo aquello que esta relacionado con el mismo. Es necesario que el Predicador
haga un estudio del pasaje antes de comenzar a construir el sermón.
PALABRA DE DIOS: Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y
a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo
y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta, con todo paciencia y doctrina. 2 Timoteo
4:1,2
INTRODUCCION
El análisis del contexto. El contexto es todo aquello que esta relacionado con el mismo. Es
necesario que el Predicador haga un estudio del pasaje antes de comenzar a construir el
sermón. Este estudio del pasaje debe ser analítico.
3. El tiempo o la época.
4. El lugar.
3. Lea el párrafo todas las veces necesarias, para descubrir las ideas secundarias
que respaldan, explican o desarrollan la idea principal. Este paso le dará los
puntos secundarios.
El asunto es aquello sobre lo cuál trata el pasaje. Representa el área amplia y general de la cuál
se puede escoger un número de temas específicos
PALABRA DE DIOS: A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, admi-
nistraban las cosas que ahora son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el
Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles.
1 Pedro 1:12.
INTRODUCCION
El asunto es aquello sobre lo cuál trata el pasaje. Representa el área amplia y general de la cuál
se puede escoger un número de temas específicos. Establece la naturaleza del contenido del
sermón. Por su amplitud y generalidad, los asuntos tienden a ser limitados en números y
normalmente son expresados en una palabra.
En primer lugar depende del propósito del sermón. Si el sermón a predicarse tiene un fin
evangelizador, es obvio que el asunto tendrá que ser de carácter evangelizador, tal como la
conversión, el pecado, la salvación, etc.
En segundo lugar la determinación del asunto depende de la base Bíblica del sermón. Si bien la
base Bíblica es frase corta o un solo versículo, ésta puede contribuirse en el asunto.
II. TABLA QUE PRESENTAN ALGUNOS AUTORES SOBRE DIVERSOS ASUNTOS BI-BLICOS.
Hermandad
Adoración Juicio
Aflicción Justificación
Alabanza Humildad
Amor La Iglesia
Angeles Mayordomía
Honor
Idolatría
La cruz
Testificar
Cielo Compromiso
Comunión
Conciencia Cristo
Discípulo
Espíritu Santo
Pecado Esperanza
Expiación
Temor
Valentía
Unción Fe Gracia
Misiones
Muerte Obediencia
Oración
Paciencia Paz
Perdón
Preocupaciones Redención
Resurrección
Sacrificio Santidad
Segunda venida
Salvación
El tema del sermón debe ser una frase breve, clara y que comprenda la sustancia del sermón.
Como ejemplo tomemos el asunto de la oración podemos derivar infinidad de temas:
PALABRA DE DIOS: Pero ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador
Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio, del cual
yo fui constituido Predicador, apóstol, y maestro de los gentiles.
2 Timoteo 1:10,11.
INTRODUCCION
Un pasaje bíblico normalmente tiene un asunto pero muchos temas. Un sermón sin embargo,
no solo tiene un solo asunto, sino también un solo tema. El tema es el aspecto particular del
asunto que ha de ser tratado en el transcurso del mensaje.
El tema del sermón debe ser una frase breve, clara y que comprenda la sustancia del sermón.
Como ejemplo tomemos el asunto de la oración podemos derivar infinidad de temas:
1. El alcance de la oración.
2. El poder de la oración.
3. El privilegio de la oración.
4. El propósito de la oración.
5. El valor de la oración.
7. La necesidad de la oración.
11. Etc.
Puede ser a través de varios enfoques que presenta el análisis del pasaje. El asunto tiene
muchos hijitos que se llaman temas. Hay veces queremos predicar de todo un asunto y la gente
termina “Hecha bola” El que mucho abarca poco aprieta. Es mejor siempre canalizar nuestro
asunto a un solo tema.
La palabra clave es un pasillo a lo largo la estructura sermonaria con acceso directo a cada
habitación desde la puerta de entrada en vez de dejar el Predicador y su congregación perdidos
y errantes en todas las habitaciones.
PALABRA DE DIOS: Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mi fuese
cumplida la predicación, y que de todos los gentiles oyesen. Ahí fui librado de la boca del león.
2 Timoteo 4:17
INTRODUCCION
La palabra clave es un pasillo a lo largo la estructura sermonaria con acceso directo a cada
habitación desde la puerta de entrada en vez de dejar el Predicador y su congregación perdidos
y errantes en todas las habitaciones.
Esta es la herramienta por medio de la cual se pueden caracterizar en una sola palabra las
divisiones principales. Casi siempre es un nombre plural, en forma verbal o adjetivo en plural.
Exclamaciones Favores Expresiones Fases Exitos Experiencias Grados Fracasos Fuentes Factores
Pasos Puntos de vista Promesas Realidades Problemas Procesos Demandas Razones Regalos
Pruebas
Requisitos Sorpresas
EJEMPLOS:
La palabra clave debe ser especifica, por ejemplo “Cosas” es demasiado general.
PALABRA DE DIOS: El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me
ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a
publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la
buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los
enlutados; a ordenar a que a los afligidos de Sión se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de
gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar de espíritu angustiado; y serán llamados
árboles de justicia, plantío de Jehová, para la gloria suya.
Isaías 61:1-3
INTRODUCCION:
I. LA NATURALEZA DE LA PROPOSICIÓN.
La proposición es el tema expresado en una oración gramatical completa, clara y concisa, que
resume el contenido del mensaje y anuncia el curso a seguirlo o el propósito que se quiere
alcanzar. L
A proposición propone el desarrollo del tema para alcanzar un fin especifico es en otras
palabras el sermón en miniatura.
Ejemplos:
• Que cada creyente tenga unos momentos de oración por las mañanas.
CONCLUSION:
¿Para que sirve un bosquejo en la predicación de un mensaje? ¿Qué relación tiene con el
tema? ¿Qué importancia tendrá el orden en que se ponen los puntos?
PALABRA DE DIOS: Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el
evangelio. Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo.
Hechos 8:4,5.
INTRODUCCION:
¿Para que sirve un bosquejo en la predicación de un mensaje?
En primer lugar tenemos que pensar que los puntos principales no deben ser menos de dos ni
mayor de cinco. Es por la razón de que el tema de nuestro sermón es como una manzana y
cuando queremos comérnosla no la vamos a masticar completa tenemos que cortarla en
pedazos adecuados a nuestra boca. También no tienen que ser muchos debido que la gente
olvida de que predico el hermano.
II. Las divisiones principales deben tener una idea similar y singular a la del tema. No
debe haber repetición de las ideas mismas en las divisiones principales.
Las divisiones principales deben tener coordinación, es decir coherencia y fluidez, para formar
así una unidad lógica.
III. Las divisiones secundarias. Una vez que el Predicador tiene las divisiones
principales, procede a desarrollarlas.
Es terrible que nosotros hayamos tenido un excelente propósito en nuestro sermón, una buena
base Bíblica bien analizada, en armonía con un excelente asunto, con su buen tema,
proposición intachable, palabra clave y buen bosquejo, pero si no sabemos concluir de nada
sirve el resto del trabajo.
PALABRA DE DIOS: Enseguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que éste era el
Cristo. Hechos 9:20
INTRODUCCION:
Es terrible que nosotros hayamos tenido un excelente propósito en nuestro sermón, una buena
base Bíblica bien analizada, en armonía con un excelente asunto, con su buen tema,
proposición intachable, palabra clave y buen bosquejo, pero si no sabemos concluir de nada
sirve el resto del trabajo.
La conclusión del sermón es la parte del contenido desenlazado y hace su unidad claramente
visible.
3. Trae todo a un foco ardiente de encuentro personal con la vida del oyente.
4. Entrega los asuntos vitales y eternos del evangelio a la decisión del oyente.
Sugerida.
4. La persuasión. Para poder persuadir se necesita haber echado un buen
cimiento sólido de conocimiento a través de todo el sermón definiendo con
claridad cual es deber de que se trata.
Entonces queda la tarea de persuadir la voluntad a cumplirlo. Se puede hacer por medio de
una apelación a los deseos fundamentales que hay en todo hombre de ser feliz.
5. La invitación.
Si aceptas tendrás esto y si no dice la Biblia que te sucederá esto. Haga contrastes entre las
ventajas de aceptarlo y las desventajas de no recibirlo. La invitación tiene que ser clara, precisa
y directa. Levanta tus manos, ponte de pie, pasa al frente, dobla tu rodilla, y repite conmigo.
CONCLUSION:
La conclusión del sermón constituye el ataque final a la fortaleza de la voluntad de los oyentes.
Nunca subamos al púlpito con la idea romántica de que la gente está deseosa de escuchar
nuestro sermón. La gente está muchas veces pensando en sus problemas y el Predicador tiene
que hacer un esfuerzo por conseguir la atención.
2 Timoteo 3:14,15.
INTRODUCCION.
Nunca subamos al púlpito con la idea romántica de que la gente está deseosa de escuchar
nuestro sermón. La gente está muchas veces pensando en sus problemas y el Predicador tiene
que hacer un esfuerzo por conseguir la atención.
Tenemos hoy en día muchos competidores contra nuestro sermón y son: La televisión, las
modas, la calle, películas, etc.
I. DEFINICION.
La introducción es la primera parte del sermón. Es la que sienta la tónica del mensaje. Se usa
para captar la atención. Cuando es bien hecha ya tenemos la mitad del sermón hecha. La
introducción estimula la buena disposición de la audiencia y se inicia la buena comunicación.
II. IMPORTANCIA.
III. CLASIFICACION.
G. Las que hacen una paráfrasis del texto que sirve como sermón.
IV. CARACTERISTICAS.
A. Interesante. Capta el interés del oyente, y pone en claro el tema y el asunto que se va a
tratar.
B. Simpática. Establece un vínculo afectivo positivo entre el predicador, su tema y su audiencia,
eliminando las barreras comunicativas que puedan haber.
D. Informativa. Provee al auditorio una visión amplia del tema, satisfaciendo la natural
curiosidad de este.
E. Apropiada. Que tome en cuenta la cultura general del auditorio, sus tradiciones, costumbres
y gustos.
F. Positiva. Que apunte a las soluciones positivas que el evangelio da a toda situación humana.
I. Breve de 3 a 5 minutos.
PALABRA DE DIOS: Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no
tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.
2 Timoteo 2:15
I. SU PERSONALIDAD.
Esto incluye los rasgos característicos de la persona, sus valores, sus motivos, su esquema
genético, sus actitudes, reacciones emocionales, aptitudes o capacidades imagen de sí mismo e
inteligencia.
Dice Orlando Costas: “La personalidad es de suma importancia para la predicación, por que
determina en gran parte la manera como ésta ha de ser percibida por la congregación”. El
predicador ha de cuidar entonces no sólo lo que va a decir sino como lo dirá.
A. Testimonio personal con Cristo (Efesios 3.17; Juan 3.11; 2Corintios 5.17; Marcos 5.19-
20).
B. Moral libre de todo reproche. Su vida debe estar por encima de toda reprensión (1
tesanolisences 5.22). Su vida ha ser ejemplo (1Timote 4.12). La vida del predicador ha
de ser digna de un siervo de Cristo (1 Timoteo 3:2-6).
CONCLUSION
Por lo tanto es interesante observar que un predicador no solamente va a depender de la
unción sino de la preparación. Así como Jesucristo preparó por mas de tres años a sus
discípulos para predicar la Palabra de Dios, así es necesario prepararse para este importante
ministerio.
EL ESTILO DE LA PREDICACIÓN
Así como cada uno tiene su propia forma de letra, y aun cuando trate de imitar cierto modelo
conservará su estilo propio, también, en un sentido más alto, todo hombre tiene su propio
estilo que logrará modificar más o menos por la imitación.
El estilo (Stylus) era entre los romanos un instrumento agudo de hierro del cual se servían para
escribir en sus tabletas enceradas; y Cicerón emplea el término en sentido figurado y Ciserón
empleaba el término en sentido figurado para denotar el modo de escribir o de expresar por
escrito los pensamientos, y más tarde se empleó para designar también la manera de hablar.
En la actualidad se aplica a otras muchas cosas, como las bellas artes, los vestidos, etc. El estilo
de un hombre es, pues, su manera característica de expresar sus pensamientos, ya sea por
escrito o de palabra.
Así como cada uno tiene su propia forma de letra, y aun cuando trate de imitar cierto modelo
conservará su estilo propio, también, en un sentido más alto, todo hombre tiene su propio
estilo que logrará modificar más o menos por la imitación, pero sin que esta llegue jamás a ser
perfecta, pues su propio estilo se sobrepondrá siempre”El estilo es el hombre dijo Bufón”.
Algunas veces se usa el término estilo incluyendo en su significado de idea del arreglo de un
tratado o discurso; pero generalmente esta no se incluye en el término.
Por otra parte, a veces se distingue el estilo de la dicción, esto es, del vocabulario que se
emplea, el carácter de las palabras y de las frases particulares; pero es mejor considerar la
dicción como parte del estilo.
Se ve desde luego la gran importancia del estilo. No puede el estilo separarse de las ideas ni del
carácter mental del hombre; el estilo no es solo el vestido, sino la encarnación del
pensamiento.
Los oradores y escritores que han ejercido influencia permanentemente y extensa, lo han
logrado en virtud de sus buenos pensamientos bien expresados.
Es verdad que a veces la excelencia de estilo a hecho que obras de poco mérito logren gran
popularidad, como las historias de Goldsmith y la Vida de Jesús por Renán; y también que se
han popularizado algunas ciencias.
Esto viene a demostrar que el estilo no es cosa de mero ornato: es el brillo y pulimento de la
espada del guerrero, pero también su filo. El estilo puede hacer aceptable y aun atractivo lo
mediocre, y dar a la fuerza, fuerza mayor; puede hacer seductivo el error, mientras que la
verdad sea ignorada por carecer de su ayuda.
No debemos, pues, descuidar tan poderoso medio de utilidad, pues si bien Pablo dice: “No mi
palabra, ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría,” no quiere decir
esto que dejara de expresarse según la filosofía y la retórica que eran entonces populares.
Pues su estilo es un modelo de apasionada energía, y en ocasiones se eleva hasta adquirir una
belleza exquisita y sin artificio.
La idea es, por supuesto, la cosa esencial; pero también el estilo es importante. La experiencia
de todos los tiempos y el testimonio de todos los maestros nos presentan como inseparable
estas dos proposiciones:
Dedúcese de lo anterior que todo escritor u orador debe dedicar gran atención al
mejoramiento de su estilo. La suma excelencia de estilo es necesariamente rara, pues cada
discurso, cada párrafo, y aun cada frase es realmente una obra de arte, y son raras las dotes
artísticas de todas clases.
Sin embargo, todo hombre que lo procure con dedicación y empeño, puede aprender a decir lo
que quiere, a expresar con vigor lo que siente hondamente, y a revestir sus pensamientos de
un modo atractivo aunque modesto.
Algunos de los mejores escritores y oradores han tenido dificultad grande para adquirir un
buen estilo, y su buen éxito debe animarnos.
El estilo oratórico es uno entre muchas especies, y una variedad del estilo oratórico es el del
púlpito. Sin embargo, el estilo característico de un hombre será esencialmente el mismo en
toda clase de escritos y discursos; y la cultura mental jamás debe confinarse a la esfera de
nuestra principal actividad mental.
Consideremos, pues los medios de mejorar el estilo en general y no sólo en lo que se refiere a
la oratoria.
Cuando se procura esto con sistema y bajo sanos principios, la atención se fija en la naturaleza
del idioma en general, en la historia, cambios y capacidad de las palabras, y en la relación de
las construcciones sintéticas con las diferentes formas y procesos de pensamiento.
Se observará también las peculiaridades de nuestro propio idioma, desapercibidas por otros.
Hay ventaja para los que hablamos español en el estudio del francés, y particularmente del
latín y el griego, por las relaciones que con éstos tiene nuestro idioma.
Si el mejor poeta que el mundo ha conocido fue inglés, el mejor novelista fue español, son
numerosas las obras de verdadero mérito que se han escrito en nuestro idioma. Debe, pues, el
predicador dar gran atención al estudio de la gramática.
Esta le mostrará sus faltas, y le hará reflexionar sobre el modo de corregirlas Con la costumbres
de observar las reglas gramaticales, llegarán estas a sernos innecesarias.
Bueno es añadir que debe el predicador emplear español puro según el uso común, sin aceptar
las novedades callejeras o periodísticas, ni introducir los arcaísmos que le son familiares por la
lectura de libros antiguos. Debe hablar el español de uso general, evitando por lo regular los
provincialismos y peculiaridades locales.
No debe intentar inventar palabras. Madame de Stael dice: “No hay por lo regular mejor
síntoma de la esterilidad de ideas que la invención de palabras.” Sólo en caso peculiar
convendrá que emplee palabras o frases de idiomas extraños.
En un tiempo era común y se consideraba propio que los ministros citaran mucho latín y griego
en sus sermones, y aun los de Wesley abundan en tales citas. Señal de que mejora el gusto es
que tal cosa ha dejado de practicarse.
A veces, como una estrella fugaz, las ideas para un sermón irrumpen en la escena como si
vinieran de la nada, y cautivan nuestra imaginación en forma abrupta.
Los sermones que preparamos a veces tienen origen en nuestras mentes y almas en forma de
pensamientos, metáforas, fragmentos de una oración o imágenes. Otras veces, las ideas para
un sermón nacen sólo después de largos períodos en el salón de partos de la oración y la
imaginación creativa.
Podemos encontrarlas en cualquier lugar. Sigue una breve lista de los lugares donde de alguna
manera he hallado ideas:
• Experiencias en la vida
• Internet
• Discursos, sermones de otras personas (una vez desarrollé una serie de tres sermones
basados en un simple enunciado de Max Lucado)
• Conversaciones
Lo fácil es encontrar lugares donde haya ideas, mientras que lo difícil es atrapar la idea antes
que se escape. Pasé un tiempo haciendo una encuesta entre amigos predicadores para que me
dieran sus secretos para poder retener una idea. Esto es lo que me dijeron.
Uno de mis amigos que le tiene fobia a la tecnología (decidió no aprender a usar una
computadora) me informó que él atrapa ideas de la única manera que Dios hizo que él atrape
ideas: con su mente.
Es un tipo austero que me dijo categóricamente: “Si se me ocurre una idea y luego no puedo
recordarla, es porque se supone que no tengo que recordarla”.
Otro amigo, cuyos bolsillos de la camisa tienen la tendencia de estar llenos de toda clase de
lapiceras y papeles, me dijo que él atrapa ideas en lo que pueda: desde la servilleta en un
restaurante hasta el dorso de un recibo. Dijo: “Lo que hago por lo general es tener conmigo un
bloc de hojas en el bolsillo. Cada vez que me viene una inspiración, la anoto”.
A través de los años el archivo se ha hecho bastante abultado. Muchas de las ideas se
convirtieron en sermones, y otra cantidad igual nunca pasó de la fase de idea”.
Tengo otro amigo que es un fanático de la electrónica. Si hay algo nuevo y computarizado, él lo
tiene o bien tiene información al respecto. Me dijo que él graba sus ideas en su Palm Pilot. El
Palm Pilot es una agenda electrónica pequeña con calendario, lista de direcciones, lista de
actividades y posibilidad de escribir memorándums. Mi amigo manifestó: “El Palm Pilot es la
mejor herramienta que conozco para ayudarme a ser más eficiente en mi trabajo. Por ejemplo,
cuando una idea para un sermón me llama la atención, tomo mi Palm Pilot, voy al menú de
memorándums, y grabo la idea. Luego puedo trasladar todas mis ideas a mi computadora
normal”.
Al día de hoy podemos contar con dispositivos portátiles como las tablets y los smartphones,
que nos permiten guardar grandes cantidades de información y son excelentes dispositivos
para almacenar y visualizar ideas para sermones, bosquejos biblicos, anécdotas e ilustraciones,
e incluso contar con una o varias versiones de la Biblia.
En lo que se refiere a mis propias ideas para sermones, soy híbrido. Registro mis ideas en
cualquier cosa que tenga a mano en ese momento, sea mi agenda o mi computadora portátil.
Las ordeno en orden alfabético según temas como por ejemplo “enojo”, “Biblia”,
“consagración” y cosas por el estilo.