—Cerdito, cerdito, déjame entrar.
El cerdito del medio respondió:
— ¡No, no y no!, nunca te dejaré entrar.
El lobo hambriento se enfureció y dijo:
—Soplaré y resoplaré y tu casa derribaré.
El lobo sopló y resopló con todas sus fuerzas y la casita de
palo se vino abajo. Por suerte, los dos cerditos habían
corrido hacia la casa de la cerdita mayor mientras que el
En un pueblito no muy lejano, vivía una mamá cerdita lobo feroz seguía soplando y resoplando. Los dos
junto con sus tres cerditos. Todos eran muy felices hasta hermanos, casi sin respiración le contaron toda la historia.
que un día la mamá cerdita les dijo:
—Hijitos, ustedes ya han crecido, es tiempo de que sean —Hermanitos, hace mucho frío y ustedes la han pasado
cerditos adultos y vivan por sí mismos. muy mal, así que disfrutemos la noche al calor de la fogata
Antes de dejarlos ir, les dijo: —dijo la cerdita mayor y encendió la chimenea. Justo en
—En el mundo nada llega fácil, por lo tanto, deben ese momento, los tres cerditos escucharon que tocaban la
aprender a trabajar para lograr sus sueños. puerta.
Mamá cerdita se despidió con un besito en la mejilla y —Cerdita, cerdita, déjame entrar —dijo el lobo feroz.
los tres cerditos se fueron a vivir en el mundo. La cerdita respondió:
— ¡No, no y no!, nunca te dejaré entrar.
El cerdito menor, que era muy, pero muy perezoso, no El lobo hambriento se enfureció y dijo:
prestó atención a las palabras de mamá cerdita y decidió —Soplaré y soplaré y tu casa derribaré.
construir una casita de paja para terminar temprano y
acostarse a descansar. El lobo sopló y resopló con todas sus fuerzas, pero la
casita de ladrillos resistía sus soplidos y resoplidos. Más
El cerdito del medio, que era medio perezoso, medio enfurecido y hambriento que nunca decidió trepar el techo
prestó atención a las palabras de mamá cerdita y para meterse por la chimenea. Al bajar la chimenea, el
construyó una casita de palos. La casita le quedó chueca lobo se quemó la cola con la fogata.
porque como era medio perezoso no quiso leer las
instrucciones para construirla. —¡AY! —gritó el lobo.
La cerdita mayor, que era la más aplicada de todos, Y salió corriendo por el bosque para nunca más ser visto.
prestó mucha atención a las palabras de mamá cerdita y
quiso construir una casita de ladrillos. La construcción Un día cualquiera, mamá cerdita fue a visitar a sus
de su casita le tomaría mucho más tiempo. Pero esto no queridos cerditos y descubrió que todos tres habían
le importó; su nuevo hogar la albergaría del frío y construido casitas de ladrillos. Los tres cerditos habían
también del temible lobo feroz... aprendido la lección:
Y hablando del temible lobo feroz, este se encontraba “En el mundo nada llega fácil, por lo tanto, debemos
merodeando por el bosque cuando vio al cerdito menor trabajar para lograr nuestros sueños”.
durmiendo tranquilamente a través de su ventana. Al
lobo le entró un enorme apetito y pensó que el cerdito
sería un muy delicioso bocadillo, así que tocó a la puerta
y dijo:
—Cerdito, cerdito, déjame entrar.
El cerdito menor se despertó asustado y respondió:
—¡No, no y no!, nunca te dejaré entrar.
El lobo feroz se enfureció y dijo:
Soplaré y resoplaré y tu casa derribaré.
El lobo sopló y resopló con todas sus fuerzas y la casita
de paja se vino al piso. Afortunadamente, el cerdito
menor había escapado hacia la casa del cerdito del
medio mientras el lobo seguía soplando.
El lobo feroz sintiéndose engañado, se dirigió a la casa
del cerdito del medio y al tocar la puerta dijo:
El cuarto dijo: —¿Quién tomó parte de mis vegetales?
El quinto dijo: —¿Quién usó mi tenedor?
El sexto dijo: —¿Quién usó mi cuchillo?
El séptimo dijo: —¿Quién bebió de mi jarra?
Entonces el primero observó una arruga en su cama y dijo:
—Alguien se ha metido en mi cama.
Y los demás fueron a revisar sus camas, diciendo: —
Alguien ha estado en nuestras camas también.
Érase una vez una joven y bella princesa llamada
Pero cuando el séptimo miró su cama, encontró a
Blancanieves que vivía en un reino muy lejano con su
Blancanieves durmiendo plácidamente y llamó a los
padre y madrastra.
demás:
Su madrastra, la reina, era también muy hermosa, pero
—¡Oh, cielos! —susurraron—. Qué encantadora
arrogante y orgullosa. Se pasaba todo el día
muchacha
contemplándose frente al espejo. El espejo era mágico y
Cuando llegó el amanecer, Blancanieves se despertó muy
cuando se paraba frente a él, le preguntaba:
asustada al ver a los siete enanos parados frente a ella.
—Espejito, espejito, ¿quién es la más hermosa del reino?
Pero los enanos eran muy amistosos y le preguntaron su
Entonces el espejo respondía:
nombre.
— Tú eres la más hermosa de todas las mujeres.
—Mi nombre es Blancanieves —respondió—, y les contó
La reina quedaba satisfecha, pues sabía que su espejo
todo acerca de su malvada madrastra.
siempre decía la verdad. Sin embargo, con el pasar de
Los enanos dijeron:
los años, la belleza y bondad de Blancanieves se hacían
—Si puedes limpiar nuestra casa, cocinar, tender las
más evidentes. Por todas sus buenas cualidades,
camas, lavar, coser y tejer, puedes quedarte todo el tiempo
superaba mucho la belleza física de la reina. Y llegó al
que quieras—. Blancanieves aceptó feliz y se quedó con
fin un día en que la reina preguntó de nuevo:
ellos.
—Espejito, espejito, ¿quién es la más hermosa del reino?
Pasó el tiempo y un día, la reina decidió consultar a su
El espejo contestó:
espejo y descubrió que la princesa vivía en el bosque.
—Blancanieves, a quien su bondad la hace ser aún más
Furiosa, envenenó una manzana y tomó la apariencia de
bella que tú.
una anciana.
La reina se llenó de ira y ordenó la presencia del cazador
— Un bocado de esta manzana hará que Blancanieves
y le dijo:
duerma para siempre — dijo la malvada reina.
—Llévate a la joven princesa al bosque y asegúrate de
Al día siguiente, los enanos se marcharon a trabajar y
que las bestias salvajes se encarguen de ella.
Blancanieves se quedó sola.
Con engaños, el cazador llevó a Blancanieves al bosque,
Poco después, la reina disfrazada de anciana se acercó a la
pero cuando estaba a punto de cumplir las órdenes de la
ventana de la cocina. La princesa le ofreció un vaso de
reina, se apiadó de la bella joven y dijo:
agua.
—Corre, vete lejos, pobre muchacha. Busca un lugar
—Eres muy bondadosa —dijo la anciana—. Toma esta
seguro donde vivir.
manzana como gesto de agradecimiento.
Encontrándose sola en el gran bosque, Blancanieves
En el momento en que Blancanieves mordió la manzana,
corrió tan lejos como pudo hasta la llegada del
cayó desplomada. Los enanos, alertados por los animales
anochecer. Entonces divisó una pequeña cabaña y entró
del bosque, llegaron a la cabaña mientras la reina huía.
en ella para dormir. Todo lo que había en la cabaña era
Con gran tristeza, colocaron a Blancanieves en una urna de
pequeño. Había una mesa con un mantel blanco y siete
cristal. Todos tenían la esperanza de que la hermosa joven
platos pequeños, y con cada plato una cucharita.
despertase un día.
También, había siete pequeños cuchillos y tenedores, y
Y el día llegó cuando un apuesto príncipe que cruzaba el
siete jarritas llenas de agua. Contra la pared se hallaban
bosque en su caballo, vio a la hermosa joven en la urna de
siete pequeñas camas, una junto a la otra, cubiertas con
cristal y maravillado por su belleza, le dio un beso en la
colchas tan blancas como la nieve.
mejilla, la joven despertó al haberse roto el hechizo.
Blancanieves estaba tan hambrienta y sedienta que
Blancanieves y el príncipe se casaron y vivieron felices
comió un poquito de vegetales y pan de cada platito y
para siempre
bebió una gota de cada jarrita. Luego, quiso acostarse en
una de las camas, pero ninguna era de su medida, hasta
que finalmente pudo acomodarse en la séptima.
Cuando ya había oscurecido, regresaron los dueños de la
cabaña. Eran siete enanos que cavaban y extraían oro y
piedras preciosas en las montañas. Ellos encendieron sus
siete linternas, y observaron que alguien había estado en
la cabaña, pues las cosas no se encontraban en el mismo
lugar.
El primero dijo: —¿Quién se ha sentado en mi silla?
El segundo dijo: —¿Quién comió de mi plato?
El tercero dijo: —¿Quién mordió parte de mi pan?