Canguro, nombre común de ciertos mamíferos marsupiales que viven en Australia,
Nueva Guinea y algunas islas adyacentes. Los canguros se caracterizan por presentar
una bolsa abdominal, denominada marsupio, donde transportan a sus crías recién
nacidas.
Existen unas 65 especies de canguros que se clasifican en dos grandes familias. La
primera familia, la de los Macropódidos, incluye a los grandes canguros, entre ellos el
canguro rojo, el gris, los ualabíes o wallabíes y el cuoca. La otra familia, la de los
Potoroínos, la forman especies de menor tamaño como las ratas canguro, los betongs y
los potorús. Los canguros de mayor tamaño son el canguro rojo y el canguro gris, que
pueden medir hasta 2 m de longitud y pesar 85 kg. La especie más pequeña es la rata
almizclera marsupial que mide unos 30 cm de longitud y tienen un aspecto similar al de
una rata.
Canguro con una cría en su bolsa Las crías de canguro nacen desnudas y en estado muy
poco desarrollado. Tendrá que pasar un mes antes de que las orejas, los ojos o las patas
traseras se hayan desarrollado del todo. El jovencísimo canguro se desplaza a través de
un sendero de pelo previamente preparado y lamido por la madre hasta que alcanza la
bolsa del marsupio. Una vez aquí, la cría se engancha de una mama y no terminará su
desarrollo hasta que pasen entre cinco y nueve meses, periodo que varía según la
Canguro rojo El impacto negativo de la presencia humana sobre la vida salvaje, en
particular sobre los grandes mamíferos y aves, se ha convertido en algo habitual. Sin
embargo, algunas especies como el canguro rojo de Oceanía, se han beneficiado de la
acción del hombre y han visto aumentar sus poblaciones gracias a ella. Los ganaderos
de ovejas han favorecido a este animal, el mayor mamífero del continente, convirtiendo
el bosque en pradera, proporcionándole fuentes permanentes de agua, y arrinconando o
exterminando al dingo. Pese a que esos mismos rancheros lo han perseguido como un
competidor frente a su ganado, el canguro se ha beneficiado en última instancia y su
población se cuenta por millones.
Los canguros viven en todo tipo de hábitats dentro de su área de distribución. El
canguro rojo y el gris viven en bosques y sabanas. Los ualabíes rupestres viven en zonas
rocosas. Los betongs habitan en madrigueras que construyen en terrenos áridos de
monte bajo. Los canguros arborícolas, como su propio nombre indica, viven
principalmente en las copas de los árboles de la selva, mientras que las ratas canguro
retozan a sus anchas por los suelos húmedos de la misma. El ualabí o wallaby de cuello
rojo se puede encontrar en distintos hábitats, incluidos los gélidos picos de las
montañas, y el cuoca, actualmente en peligro de extinción, tiene como último refugio
dos islas localizadas en la costa suroccidental de Australia. También hay muchas
especies de canguros que se adaptan fácilmente a la vida de la ciudad y habitan en
parques, jardines e incluso campos de golf.
Existen restos fósiles de canguros que demuestran que estos animales aparecieron por
primera vez en Australia hace 15 millones de años, durante el mioceno. Como resultado
de los cambios climáticos ocurridos hace 8 millones de años, las selvas tropicales
australianas dieron paso a bosques abiertos y sabanas, y los canguros evolucionaron
hasta adquirir muchas de las formas que tienen actualmente. Los extintos canguros
gigantes llegaban a medir hasta 3 m de longitud con un peso de unos 200 kilogramos.
2 CARACTERÍSTICAS FÍSICAS
Los canguros típicos tienen la cabeza similar a la de una oveja, con las orejas grandes y
movibles, y poseen la mitad superior del cuerpo poco desarrollada en comparación con
la mitad inferior; las patas posteriores son largas y robustas, con cuatro dedos por lo
general, en las que el segundo y el tercer dedo son sindáctilos (están unidos), mientras
que otro posee una uña larga que utilizan en la defensa; por el contrario, las
extremidades anteriores son cortas y tienen cinco dedos. La cola es grande, musculosa y
el animal suele utilizarla como apoyo cuando camina o está sentado, o como balancín
cuando salta. El salto es su método habitual de locomoción y un canguro puede cubrir
distancias de 9 m en un solo brinco. La piel del cuerpo es dura, resistente y está cubierta
de un pelo suave y lanoso. Los canguros típicos tienen un carácter tímido, pero pueden
resultar peligrosos si están alarmados o se sienten amenazados: en la lucha, el canguro
permanece en posición erguida, golpea y araña a su contrincante con las manos y,
usando su cola como apoyo, aporrea con gran fuerza el vientre del otro animal
utilizando las patas posteriores. Este comportamiento aparece ante la presencia de
diversos enemigos, como los perros y los seres humanos y, a veces, en la disputa por
una hembra.
3 REPRODUCCIÓN
Todos los miembros del grupo de los marsupiales se distinguen por la presencia en la
hembra de la bolsa marsupial o marsupio, que se sitúa en la zona ventral, está abierta
hacia delante y tiene cuatro pezones en su interior, de los que dos dan leche
continuamente. El periodo de gestación dura entre 30 y 40 días según la especie y, al
igual que en el caso de corzos, martas y tejones, el óvulo no se implanta en el útero
inmediatamente después de ser fecundado, sino algún tiempo más tarde; este fenómeno
se conoce con el nombre de implantación diferida.
4 DIETA
La mayoría de los canguros son herbívoros. Las especies de mayor tamaño, como el
canguro rojo y el gris, se alimentan de pastos y de otra vegetación que encuentran en
bosques y sabanas. Los de tamaño medio que habitan en bosques (canguros arborícolas
y ualarú o euro) se alimentan de hojas, brotes y ramas. Los de tamaño más pequeño que
habitan en el bosque (como las ratas canguro, los betongs y la rata almizclera marsupial)
suelen ser omnívoros, es decir, comen tanto plantas como animales pequeños. Algunos
de estos canguros pequeños pueden alimentarse también de insectos, setas, gusanos y
hasta de carroña.
Los canguros son similares a los mamíferos con pezuñas o ungulados, como el ciervo y
el antílope, en lo que se refiere a alimentarse de materia vegetal rica en fibra y pobre en
proteínas. Al igual que los ungulados, los canguros tienen estómagos con varias cámaras
que contienen bacterias que facilitan la digestión de las plantas.
6 ESTADO DE CONSERVACIÓN
Hubo un tiempo en que los cazadores nativos se alimentaban de la carne de los canguros
y su piel les servía para hacerse ropa, lo que causó bajas en las poblaciones de estos
animales. Cuando los europeos se asentaron en el continente australiano, la caza, unida
a la introducción de ganado que se alimentaba de los pastos, causó una reducción en la
población de canguros. Actualmente hay especies amenazadas por la destrucción de sus
hábitats y han disminuido las zonas en las que estas especies pueden sobrevivir. Los
mamíferos depredadores que se introdujeron en Australia, como el zorro, el perro y el
gato, se alimentaban de canguros pequeños. Además, otros mamíferos, especialmente
los conejos y el ganado, compiten con los canguros en lo que se refiere a recursos
alimenticios. Los rancheros cazan y envenenan a los canguros más grandes porque los
consideran una amenaza al alimentarse de los pastos. Aproximadamente diez especies
de las de mayor tamaño están en peligro, incluidas varias especies de ratas canguro, dos
de ualabíes liebre y dos de cola puntiaguda.
7.1 Grandes canguros
El canguro gigante (también llamado canguro gris) y el canguro rojo son las dos
especies mejor conocidas y de mayor tamaño que existen. Ambas especies pueden
alcanzar una longitud corporal de 2 m, sin incluir la cola, que mide hasta 1,2 m en el
caso del canguro gigante. Otra especie que también es grande, pero algo más corpulenta,
es el ualarú o euro. Los canguros grandes se caracterizan por ser animales terrestres que
se alimentan exclusivamente de vegetación. Los propietarios de ovejas consideran a
estos animales como una plaga, pues compiten con el ganado por los pastos, y
consideran que el problema del sobrepastoreo se debe a la presencia de los canguros,
aunque se sabe que en algunos casos es debido a la presión ejercida por las mismas
ovejas.
7.2 Ualabíes
Son animales más pequeños que el grupo anterior y también de colores más brillantes
que las especies grandes. Muchas especies de ualabíes tienen un tamaño similar al de un
conejo o una liebre (véase Conejos y liebres), y algunos realmente se parecen a éstos,
por lo que reciben el nombre común de ualabíes liebre. Dentro de este grupo también
están los llamados ualabíes de cola puntiaguda, llamados así porque en el final de la
cola tienen una excrecencia córnea que forma una uña, y los ualabíes de matorral. El
ualabí de cuello rojo vive en áreas con vegetación espesa, mientras que los ualabíes
rupestres prefieren lugares rocosos. Los ualabíes de montaña de Nueva Guinea y el
cuoca completan este grupo. Tan solo queda mencionar a los canguros arborícolas que
son animales robustos y de cola larga, con las patas posteriores y anteriores similares en
longitud y que presentan en la planta de los pies almohadillas que les ayudan a agarrarse
a las ramas de los árboles.
7.3 Ratas canguro
Las ratas canguro o canguros rata son animales de tamaño pequeño y recuerdan en su
aspecto al de una rata. Aunque muchas especies son terrestres, poseen una cola prensil.
En este grupo se incluyen las ratas canguro de nariz corta o betongs, las ratas canguro
de nariz larga denominadas potorús, la rata canguro rojiza y la rata canguro del desierto.
Ballena azul, también llamada rorcual azul o gigante, nombre común de la especie de
ballena más grande que existe y también el animal de mayor tamaño que jamás ha
vivido en la Tierra. Puede superar una longitud de 30 m y un peso de 130 toneladas; la
hembra tiende a ser algo más grande que el macho. Habita en todos los océanos del
mundo y la mayor parte de las poblaciones migran en invierno hacia las zonas tropicales
y en verano hacia las zonas polares.
2 CARACTERÍSTICAS FÍSICAS
El cuerpo es de color gris azulado, con manchas pálidas, cuya disposición es un carácter
distintivo de cada individuo, lo que ha servido a muchos investigadores para identificar
a cada animal y poder obtener información más precisa sobre su comportamiento y
biología. La tonalidad azul aparece cuando está bajo el agua y el día es soleado; la parte
ventral puede tener una coloración amarillenta, debido a las diatomeas que se fijan en
ella. La ballena azul tiene una aleta dorsal que es pequeña en comparación con el
tamaño del cuerpo y está situada en el último tercio de éste. Las aletas pectorales son
largas y puntiagudas.
3 ALIMENTACIÓN
Se alimentan de invertebrados marinos, especialmente pequeños crustáceos, y de peces
de pequeño tamaño. De manera similar al resto de las ballenas con barbas (placas
córneas que cuelgan hacia abajo desde el techo de la boca y que actúan como una criba
que filtra el alimento), la ballena azul abre su boca para dejar entrar la mayor cantidad
de agua posible; cuando hace esto, los pliegues de la parte inferior de la garganta se
expanden como un acordeón y forman una bolsa inmensa que se extiende desde el
hocico hasta el ombligo. La ballena cierra después la boca casi por completo excepto
una abertura de unos 50 cm de largo, de modo que fuerza al agua para que pase por las
barbas y el alimento quede atrapado en la zona filamentosa que éstas tienen en su borde
interno. Una vez que el agua ha sido expulsada la ballena traga la comida.
4 REPRODUCCIÓN Y COMPORTAMIENTO
La ballena azul pare una sola cría cada año, que mide unos 7-8 m al nacer, y es
amamantada entre 7 y 8 meses. Permanece junto a la madre durante casi otro año más.
La reproducción tiene lugar en las aguas cálidas de los trópicos y zonas circundantes
durante los meses de verano. El periodo de gestación dura unos 11 meses.
Vive en parejas o en grupos de hasta 5 individuos; aunque también se han visto grupos
formados por hasta 50 individuos. Las ballenas azules producen unos sonidos de baja
frecuencia, a modo de gemidos, que pueden ser oídos a 160 km de distancia. Es muy
probable que sea una forma de comunicación entre diferentes individuos, lo que indica
que un grupo de estos animales puede ocupar un territorio muy extenso en el océano.
Colibrí, nombre común de cualquiera de las más de 300 especies que componen una
familia de aves pequeñas, propias del continente americano. Comparten varias
características anatómicas con el vencejo, en apariencia muy distinto a ellas.
La familia del colibrí contiene las más pequeñas de todas las aves; muchas especies
miden menos de 8 cm de longitud. La especie más pequeña es el colibrí abeja de Cuba.
Los machos son algo más pequeños que las hembras, miden unos 5 cm y pesan sólo
1,95 gramos. A pesar de su diminuto tamaño, los machos de esta especie, al igual que
los de otros muchos colibríes, son ferozmente territoriales.
Los colibríes son conocidos por su rápido vuelo; sus potentes aleteos son tan rápidos
que producen un zumbido. Se alimentan de néctar y pequeños insectos que encuentran
en el interior de las flores y se ciernen en el aire frente a ellas mientras introducen su
lengua larga y extensible. Para alejarse de las flores los colibríes tienen que volar hacia
atrás; son las únicas aves capaces de efectuar esa maniobra. Los esbeltos picos de los
colibríes varían en tamaño y curvatura en función del tamaño y forma de la flor favorita
de cada especie.
La mayoría de los colibríes exhiben brillantes colores y un verde iridiscente, por lo
general metálico. Su garganta es, por lo general, de brillante color rojo, azul o verde
esmeralda, aunque sólo en los machos. En un grupo de colibríes, los ermitaños, el
plumaje es fundamentalmente de color castaño, sin irisaciones. Este grupo también
difiere de otros colibríes en que construye largos nidos colgantes, en muchos casos
sujetos a hojas enormes. La mayoría de los colibríes construye pequeños nidos en forma
de copa, cubiertos con líquenes, telas de araña y trocitos de corteza, sobre una rama de
árbol. Ponen dos huevos blancos, que sólo la hembra incuba.
Los colibríes habitan en toda la extensión del continente americano, desde Tierra del
Fuego, en el extremo antártico de Sudamérica, hasta casi el círculo polar ártico, pero la
mayoría de las especies vive en la Sudamérica tropical. El colibrí de garganta rubí anida
en el este del río Mississippi. Mide unos 10 cm de largo y es notable por sus
migraciones a larga distancia, ya que todos los años cruza sin escalas el golfo de
México, recorriendo una distancia mínima de 800 kilómetros.
Cocodrilo, nombre común de los reptiles pertenecientes a una familia del orden de los
Crocodilios, al que pertenecen también los aligatores, los caimanes y los gaviales. Los
cocodrilos son reptiles carnívoros de gran tamaño, con la piel recubierta de escamas
duras, que llevan una vida semiacuática.
Cocodrilo del Nilo El cocodrilo es uno de los reptiles más grandes del mundo; es
también de los más feroces. Engulle enteros muchos animales pequeños, pero ataca
también al ser humano o a animales grandes; a menudo les golpea con la cola hacia el
agua para facilitar su captura. Pueden cerrar las fosas nasales, lo que les permite aferrar
a su presa sin ahogarse. Son muy fuertes y pueden descuartizar una presa en el agua. En
la imagen el Crocodylus niloticus, una de las 12 especies de cocodrilo más conocidas.
2 ORDEN CROCODILIOS
Los reptiles del orden Crocodilios aparecieron por primera vez hace unos 200 millones
de años y se cree que constituyen un vestigio de la gran era de los reptiles. Sus
antecesores vivían originalmente en tierra y tenían una constitución ligera, pero pronto
se diversificaron en formas acuáticas y anfibias. A excepción de los aligatores, los
Crocodilios viven en áreas tropicales y subtropicales del mundo. Las especies modernas
son anfibias y pasan buena parte de su vida en el agua, donde nadan con movimientos
rítmicos de la cola. En ocasiones, ésta les sirve para capturar a sus presas, arrastrándolas
desde aguas poco profundas hasta zonas de mayor calado, donde pueden devorarlas con
mayor facilidad.
Los Crocodilios están bien adaptados a la vida depredadora y tienen pocos enemigos
naturales. Sus placas óseas, llamadas osteodermos, forman una especie de coraza que
protege su gruesa piel. Sus dientes, en número de 30 a 40 en cada mandíbula, encajan en
unos alveolos de éstas y se imbrican entre sí cuando tienen la boca cerrada. En los
cocodrilos, el cuarto diente de cada lado de la mandíbula inferior sobresale cuando
cierran la boca; en los aligatores, estos dientes no son visibles. Las mandíbulas de los
Crocodilios son lo bastante fuertes al cerrarse como para aplastar los huesos de animales
pequeños, pero tan débiles a la hora de abrirse, que es posible impedir que lo hagan
manteniéndolas cerradas con la mano. Dado que los Crocodilios flotan casi totalmente
sumergidos, las únicas partes visibles cuando acechan a sus presas son los orificios
nasales, los ojos y parte del dorso. Son los reptiles más ruidosos que existen y emiten
sonidos que oscilan entre siseos y aterradores rugidos y bramidos, casi siempre durante
la época de apareamiento. En tierra, estos animales se mueven rápidamente por medio
de un movimiento de gateo, pero también pueden caminar a cuatro patas, como los
mamíferos.
Los Crocodilios son, desde el punto de vista fisiológico, los reptiles más avanzados; su
anatomía interna se asemeja a la de las aves. Tienen un corazón con cuatro cavidades y
sentidos bien desarrollados. De sangre fría, como todos los reptiles —su temperatura
corporal depende de la temperatura ambiental— estos animales se entierran en el barro
(lodos) para hibernar o estivar. En regiones cálidas permanecen en estado latente
durante los periodos de sequía; en regiones más frías, durante el invierno.
Los Crocodilios son reptiles ovíparos, que ponen huevos, y alcanzan la madurez
reproductora aproximadamente a los 10 años de edad. Entierran sus huevos —de 20 a
90 y del tamaño aproximado de un huevo de ganso— en la arena, el barro o en restos
vegetales, donde los abandonan para que sean incubados por el calor del Sol o la
descomposición vegetal. Las hembras de algunas especies permanecen en las
inmediaciones del nido para protegerlo y cuidar de los recién nacidos, aunque buen
número de los huevos se pierden por la acción de los depredadores. La conducta
familiar de los Crocodilios es única entre los reptiles y parece avalar su afinidad con las
aves.
Delfín, mamífero acuático perteneciente al orden de los Cetáceos, en el que se incluyen
también las ballenas y las marsopas. La diferencia entre el delfín y la marsopa es clara:
el delfín posee un hocico alargado a modo de pico y dientes cónicos; sin embargo, la
marsopa carece de pico, los dientes son aplanados (en forma de azada), y el cuerpo es
bastante rechoncho. Su distribución es muy amplia y pueden verse delfines en casi todos
los mares del mundo.
Calderones El comportamiento gregario de los calderones se apoya en una estructura
social muy desarrollada, en la que los animales se reúnen en grupos para viajar,
alimentarse y reproducirse. El grupo responde a las llamadas de animales heridos y los
suelen acompañar a pesar del posible peligro. Este comportamiento puede ser la causa
de la facilidad para capturarlos y de los encallamientos masivos en las playas.Photo
Researchers, Inc./Douglas Faulkner
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Delfines mulares Los delfines mulares pertenecen a un grupo de mamíferos marinos
llamados Odontocetos (cetáceos con dientes). El hocico es alargado, la aleta dorsal es
alta y la caudal, ancha. Miden unos 1,2 m de largo cuando nacen y en estado adulto
alcanzan un tamaño máximo de entre 3 y 4 metros. Hay unas 32 especies de delfines
repartidos por los océanos y mares del mundo, excepto en las aguas árticas y antárticas.
También hay delfines de agua dulce.Dorling Kindersley
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Delfín del Pacífico Los delfines viven en aguas que van de templadas a tropicales, de las
que emergen dos veces por minuto para respirar a través de los orificios nasales que
tienen en la cabeza. Nadan moviendo su aleta caudal arriba y abajo en un movimiento
ondulante que les lleva a saltar del agua en el punto más alto de cada curva.Photo
Researchers, Inc./Frans Lanting
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Los delfines pertenecen a una gran familia que contiene unas 32 especies. Entre los
ejemplos más conocidos se encuentran: el delfín mular, muy popular por sus
espectáculos en los acuarios de los zoológicos, y el delfín común, inspirador de muchas
leyendas populares en el mundo Mediterráneo. Ambas especies son comunes en aguas
abiertas; por el contrario, otras sólo se dan en aguas dulces y en estuarios de América
del Sur y Asia. El boto, delfín grácil y pequeño, ha llegado a remontar 2.000 km aguas
arriba en el río Amazonas. El boto es el delfín más pequeño, con una longitud inferior a
1,2 m; el de mayor tamaño es el delfín mular, que puede alcanzar 3 m de longitud. A
pesar de su tamaño (mide unos 9 m), la orca común o ballena asesina también pertenece
a la familia de los delfines, al igual que los calderones.
2 COMPORTAMIENTO
Delfín saliendo a la superficie para respirar El delfín necesita subir a la superficie cada
pocos minutos para respirar aire a través del espiráculo que está situado encima de su
cabeza. Los delfines habitan en todos los océanos del mundo y gracias a su forma
hidrodinámica pueden alcanzar hasta 40 km/h de velocidad. Su habilidad para la
natación y la presencia de unos dientes afilados, les permiten capturar con facilidad
peces y calamares, sus presas principales.
Los delfines pueden comer en un solo día una cantidad de alimento (sobre todo peces y
calamares) que equivale a un tercio de su peso corporal. Atrapan a sus presas con las
mandíbulas, en concreto, con sus dientes afilados, cuyo número puede oscilar entre 200
y 250 según la especie de que se trate. Los delfines suelen seguir a los cardúmenes de
peces formando grupos con un número variable de individuos; algunas especies, como
el delfín listado del Pacífico norte, constituyen agregaciones de cientos de miles de
individuos. Hay especies menos gregarias, como el delfín mular, con grupos formados
por pocos individuos.
Al igual que las ballenas, los delfines respiran a través de un único orificio situado
encima de la cabeza, el espiráculo. Salen a la superficie aproximadamente cada dos
minutos, y después de realizar una corta pero explosiva espiración, toman aire antes de
sumergirse otra vez. La aleta horizontal de la cola, similar a la de otros mamíferos
acuáticos (como es el caso del manatí), se mueve en sentido vertical y permite la
propulsión del animal hacia delante; las aletas situadas a ambos lados del cuerpo actúan
como estabilizadores. La forma de los delfines, perfectamente hidrodinámica, les
capacita para mantener velocidades de 30 km/h, con picos de velocidad máximos de 40
km/h. Tienen unos pulmones muy bien adaptados para solventar problemas derivados
de los cambios de presión y pueden descender hasta profundidades de más de 300
metros.
3 VOCALIZACIONES E INTELIGENCIA
Anatomía interna de un delfín Los delfines emiten pulsos de sonidos desde el melón,
una estructura formada por grasa y aceite que está situada justo debajo del espiráculo.
De modo similar al sistema de los murciélagos, estos pulsos de sonidos retornan al
delfín en forma de ecos después de rebotar en los objetos que se encuentran en su
camino. El animal utiliza los ecos para desplazarse y para calcular la distancia y el lugar
en el que se encuentran sus presas, algunas veces tan pequeñas como una quisquilla. Los
delfines también emiten silbidos cuando están excitados o cuando se comunican con
otros delfines. Estos sonidos se producen en la laringe
Los delfines emiten de forma continua chasquidos y silbidos. Los primeros consisten en
pequeños pulsos de 300 sonidos por segundo que se generan desde un mecanismo
situado justo debajo del espiráculo y que se utilizan para la ecolocación de los objetos
(funciona como un sonar). El melón (abombamiento de la frente situado encima de la
mandíbula superior), consta principalmente de grasa y aceite, y actúa como una pantalla
acústica que mejora la resolución de la emisión de sonidos. La mandíbula inferior,
también llena de aceite, ayuda a la transmisión del eco reflejado por los objetos, y
recibido por la zona posterior de dicha mandíbula, hacia el oído. Este sistema de
ecolocación, similar al de los murciélagos, permite a los delfines navegar y detectar a
sus presas con suma facilidad. Respecto a los silbidos, son sonidos de tono uniforme
que provienen de la parte profunda de la laringe.
Lombriz de tierra, nombre que se aplica a más de 1.000 especies de gusanos
pertenecientes a una clase del filo Anélidos. La lombriz de tierra tiene un cuerpo
cilíndrico ahusado y segmentado. Presenta diminutas cerdas llamadas sedas. Aunque
existen diferencias de tono entre las partes superior e inferior del cuerpo, y entre
diferentes partes de éste, las lombrices de tierra son en general de color uniforme, casi
siempre rojo pálido, pero que puede variar del rosa mate al castaño. Muchas especies
alcanzan una longitud de unos pocos centímetros, pero ciertas especies tropicales llegan
a medir hasta 3,3 m de longitud.
Lombriz de tierra La lombriz de tierra tiene el cuerpo cilíndrico, segmentado y
compartimentado, y una longitud que varía desde varios centímetros hasta casi 33 cm.
No tiene ojos ni oídos ni pulmones. El aire presente entre las partículas de tierra se
difunde a través de su piel. Si esas bolsas de aire se anegan con la lluvia la lombriz tiene
que salir a la superficie. Cuando se mueve, usa sus músculos longitudinales para
extender la parte delantera del cuerpo y después tira de la parte trasera. Las sedas o
quetas, diminutas proyecciones de los segmentos, se clavan en la tierra para evitar que
la lombriz patine. La acción excavadora de la lombriz de tierra contribuye a airear y
mezclar la tierra. Consume parte de ésta mientras excava, y sus depósitos fecales
contribuyen también a enriquecer el suelo.
Las lombrices de tierra desempeñan un importante papel en la ecología del suelo. Al ser
removido y aireado, por la acción de las lombrices de tierra, el suelo se vuelve más
fértil. Las lombrices de tierra son también una fuente de alimento para muchos animales
y constituyen el principal alimento de los topos y las musarañas.
2 COMPORTAMIENTO
Las lombrices de tierra necesitan vivir en suelo húmedo que contenga materia orgánica.
Suelen vivir en las capas superiores, pero en invierno se entierran más para escapar de
las heladas. Cuando el clima es muy caluroso, hacen lo mismo para evitar la
deshidratación. Las lombrices de tierra rehuyen la luz del día, pero con frecuencia salen
a la superficie durante la noche para alimentarse y expulsar sus detritus. Durante el día
sólo salen a la superficie en circunstancias excepcionales, como cuando se inundan sus
galerías en caso de lluvias torrenciales.
Las lombrices de tierra se entierran con considerable rapidez, de forma especial en
suelos sueltos; las cerdas que tienen a los lados del cuerpo les sirven de gran ayuda en
sus movimientos. Al enterrarse, tragan mucha tierra, que a menudo contiene cantidades
considerables de restos vegetales. Digieren la materia nutritiva presente en ésta, y
depositan los restos en la superficie del suelo o en sus túneles.
3 ESTRUCTURA Y CICLO VITAL
El sistema muscular de la lombriz de tierra consiste en una serie de fibras externas
circulares o transversas de músculo, que rodean el cuerpo, y una serie interna de fibras
musculares longitudinales que sirven para mover las cerdas. El aparato circulatorio está
formado por un vaso sanguíneo dorsal prominente y cuando menos cuatro vasos
sanguíneos ventrales, que recorren de forma longitudinal el cuerpo y están conectados
entre sí a intervalos regulares por medio de una serie de vasos transversales. El vaso
dorsal está equipado con válvulas y es el verdadero corazón. No obstante, el bombeo de
la sangre se produce sobre todo por movimientos musculares generales.
Sapo, grupo de anfibios similares a las ranas que se distinguen de éstas por la rugosidad
de su piel, debida a la presencia de un gran número de tubérculos glandulares, y por
tener las patas traseras más cortas. En los trópicos, donde viven la mayoría de los anuros
(miembros del orden que comprende las ranas, los sapos y los sapos arborícolas), las
diferencias son más difíciles de determinar y algunas especies podrían considerarse
indistintamente sapos o ranas.
Los sapos son animales tímidos, por lo general nocturnos, que durante el día se ocultan
en lugares oscuros y durante la noche se dedican a la caza de insectos, gusanos, babosas,
lombrices y otros invertebrados. Normalmente son de color pardo grisáceo, tienen
verrugas en la piel, la cabeza plana, glándulas parótidas hipertrofiadas por encima de los
oídos, ojos brillantes similares a gemas con pupila transversal y dedos parcialmente
palmeados. Son más torpes que las ranas y no pueden saltar tan lejos como ellas. La
lengua del sapo está fijada a la parte anterior de la boca. Lanzan ésta hacia adelante y su
extremo pegajoso atrapa a la presa y la lleva de regreso a la boca. Algunos sapos tienen
dientes, pero dado que los anfibios no pueden masticar, sólo les sirven para sujetar a sus
víctimas. La lengua produce una mucosidad que les ayuda a engullir a sus víctimas.
Todos los anuros parpadean al tragar y, dado que no existe hueso alguno entre el ojo y
la boca, el ojo se desplaza hacia atrás, lo que impulsa a la presa hacia el interior de la
boca.
Durante los meses fríos los sapos hibernan enterrándose en madrigueras. En primavera
se aparean y las hembras ponen sus numerosos huevos en estanques en forma de
cadenas gelatinosas de hasta 1,2 m de longitud. Los renacuajos son más pequeños y
oscuros que los de las ranas y no se transforman en sapos terrestres hasta el siguiente
otoño.