NR 30248
NR 30248
Capítulo 1
Cisternas y Torres, (1997) realizaron un estudio en el cual listan una serie de ataques
registrados en distintas siembras comerciales de praderas en la X Región
mostrando un incremento de la incidencia en el tiempo de esta plaga. Esto está
generando pérdidas económicas importantes por reducción de la población de
plantas, de la calidad de la pradera y de su vida útil, obligando a resembrar con el
consiguiente mayor costo.
Para la ballica perenne, es natural y normal estar infectada con el hongo endófito. En
Europa, Norte de Africa y Asia Occidental, de donde son originarias las ballicas, es
posible encontrar endófitos en variedades naturales (Easton, 1999). En Nueva
Zelandia y Australia, la incidencia de la infección de las plantas, tanto de ballica
como festuca, va en aumento, no por neo-infección de plantas, sino que por la menor
sobrevivencia de plantas sin el endófito, que son atacadas por L.bonariensis.
La presencia del hongo en las ballicas debería estar generando una gran ventaja
para la productividad de las praderas (Latch, 1994). Cifras recientes de Nueva
Zelandia, señalan que N.lolii, está ampliamente distribuido, encontrándose en un
70% de las ballicas en las tierras del sur y a un 99% de las ballicas en la parte
superior de la isla norte (Colín, 1999). Esto explica que las semillas provenientes de
ese país contienen un alto nivel de infestación con el endófito N.lolii. En Europa, la
situación es diferente, ya que estudios realizados en praderas antiguas en países de
ese continente señalan que sobre el 80% contienen N.lolii, no así los cultivares
comerciales donde solo 4 de los 16 evaluados fueron positivos al hongo y éstos no
superaron el 20% de infestación (Galdames, 1995).
Sin embargo, para que ello ocurra debe conjugarse una matríz compleja de
interrelaciones de factores ambientales como temperatura, humedad, radiación, de
líneas de endófitos, de cultivares de ballicas, de estados fenológicos y presencia de
alcaloides que provocan la repelencia hacia el insecto y/o trastornos en los animales
que consumen praderas con estas ballicas. Por ello no siempre es fácil asociar el
efecto en el animal con las toxinas del endófito (Familton et al., 1995). A lo anterior
se agrega que los niveles de acumulación y tipos de alcaloides en las plantas
pueden variar notablemente debido a efectos ambientales y a las interacciones entre
los genotipos de la planta y del hongo (Scott et al., 1999).
El efecto del consumo de ballicas con altos niveles de endófito sobre el peso vivo en
ovinos se asocia al menor consumo de praderas de los animales afectados por el
cuadro que les imposibilita el pastoreo. Se ha descrito una correlación significativa
entre la disminución de la ganancia de peso y los niveles de alcaloide del endófito, lo
que sugiere la existencia de una intoxicación sub-clínica provocada por el endófito en
los casos que no se presente el temblor de las ballicas (Fletcher y Sutherland, 1993,
citado por Fletcher, 1993). En el ganado bovino el efecto del endófito sobre la
ganancia de peso ha sido más leve y está influenciado por la época del año
(Cosgrove et al., 1996).
En Chile Lanuza et al., (1998), evaluaron el efecto del consumo de praderas mixtas
sobre la ganancia de peso de terneras, sin encontrar un efecto del endófito. Además
se comprobó que la pradera de ballicas con endófito soportó una mayor carga
animal y productividad por superficie, en comparación a la praderas sin endófito.
Eso si que para mantener la carga en los dos últimos pastoreos hubo que
suplementar con ensilaje de pradera sin endófito.
También la ergovalina es uno de las toxinas que está presente en las ballicas
infectadas con el endófito, generándose el cuadro clínico denominado “stress
calórico” o “heat stress”, descrito en Nueva Zelandia principalmente en ovinos. Los
signos clínicos son temperatura corporal elevada, aumento de la frecuencia
respiratoria, jadeo, salivación excesiva y letárgia; en el bovino se ha podido observar
también una disminución súbita de la producción de leche (Easton, 1999) Este
mismo autor sugiere que es esperable que el endófito afecte adversamente el
rendimiento lácteo de las vacas que consumen praderas de ballicas infectadas.
Ensayos anteriores de Holmes (1989) citado por Thom et al., (1994) en Nueva
Zelandia revelan que los resultados tenían diferencias no muy consistentes en la
producción de sólidos de vacas que pastorean ballicas con y sin endófito,
presentando solo una leve disminución de la producción de grasa en aquellas con
endófito.
En Chile Butendieck et al., (1994) realizaron un ensayo sobre consumo exclusivo de
forrajes, suministrando a vacas en pastoreo y estabulados, cultivares de ballica
perenne, entre las cuales estaba el cultivar Embassy con alto porcentaje de hongo
endófito. Los resultados indicaron una reducción manifiesta del consumo de un 41%
en las vacas con soiling, siendo ésta menor bajo condiciones de pastoreo.
Literatura citada
AGUILERA, A.; G. MARIN. 1994. El gorgojo o taladro del tallo de las ballicas en la IX
Región de la Araucanía. IPA Carillanca 13 (2) : 19-22
BLOOD, D.C. ; RADOSTITS, O.M.; ARUNDEL, J.H.; GAY, C.C. 1992. Medicina
Veterinaria: Libro de texto de las enfermedades del ganado vacuno, ovino,
porcino, caprino y equino. 7º ed. Interamericana Mc Graw-Hill, México. V.Z. p.
1430-1431.
BUTENDIECK, N.; O. ROMERO; S. HAZARD ;P. MARDONES ; R. GALDAMES.
1994. Caída del consumo de producción de leche en vacas alimentadas con
Lolium perenne con Acremonium lolii. Agricultura Técnica (Chile) 54 (1) :1-6.
CISTERNAS, E.; TORRES, A. 1997. Gorgojo Argentino de las ballicas:
Antecedentes biológicos daños e incidencias en praderas. Instituto de
Investigaciones Agropecuarias. INIA-Remehue, (Boletín Técnico 242)
CISTERNAS, E.; TORRES, A. ; ANGULO, L. 1997. Efecto de Listronotus
bonariensis (Kuschel) (Coleoptera:Curculionidae) sobre la producción de
ballica bianual en Osorno, Chile. En Resúmenes XIX Congreso Nacional de
Entomología. La Serena.107 p.
CLARK, D. ; E. THOM ; C. WAUGH. 1996. Milk production from pastures and
pasture silage with different levels of endophyte infection. Proceeding New
Zealand Soc. Anim. Prod. 56:292-296.
COLIN, B. 1999. Consolidated summary of key points from the Ryegrass
Endophyte Symposium : a farm consultant`s perspective. Ryegrass endophyte
: an esencial New Zealand simbiosis. Grassland Research and Practice Series
Nº7:157-158.
COSGROVE, G. ; C. ANDERSON ; T. BERQUIST. 1996. Fungal endophyte effects
on intake, health and live weight gain of grazind cattle. Proceedings of the New
Zealand Grassland Association 57-43-48.
EASTON, H. 1999. A background to endophytes. Dairy Farming Annual. Ed. Massey
University, N. Z. Pp. 17-28.
FAMILTON, A. ; L. FLETCHER ; D. POWNALL. 1995. Endophytic fungi in grasses
and their effect on livestock. Proceedings 25th sheep and beef cattle seminar
Massey University, New Zealand, pp. 160-173.
FLETCHER, L. 1993. Grazing ryegrass/endophyte associations and their effect on
animal health and performance. Proceedings of the second international
symposium on Acremonium/grass interactions. Ed. Hume, Letch & Easton.
Palmerston North, N.Z. pp.115-120.
GALDAMES, R. 1995. El hongo endófito de la festuca, Acremonium coenophialum
Morgan-Jones & Gams, y su incidencia en el sur de Chile. Agri. Téc., Chile55
(1):67-70.
LANUZA, F. ; A. TORRES ; E. CISTERNAS ; C. URIBE ; L. ANGULO ; M. VILLAGRA.
1998. Efecto del consumo de praderas permanentes con ballica Yatsyn 1 con y
sin endófito A.lolii y trébol blanco sobre el comportamiento productivo de
terneras en crecimiento a pastoreo. Resumen XXIII Reunión Anual SOCHIPA
A.G. Chillán-Chile, INIA-Quilamapu. pp 11-13.
8
Capitulo 2
2.1 Introducción
En la X Región el insecto tiene dos generaciones al año (bivoltino) pudiendo tal vez
en zonas particulares y dependiendo de las condiciones climáticas del año,
presentar desde una a tres generaciones. Aguilera y Marín (1994), indican que en la
IX Región el insecto presenta dos generaciones.
El vuelo de los adultos se inició con distintas sumas térmicas siendo en la temporada
2000 – 2001 (42 a 59 GD base 10ºC) y en la temporada 2001 – 2002 (85 a 109 GD
base 10ºC). Esta diferencia en GD entre temporadas indicaría que otros factores
climáticos como la humedad relativa sería importante en la actividad de vuelo.
Los daños sobre las plantas causados por L. bonariensis variarán influenciados por
varios factores: el clima, especies de gramíneas pratenses, niveles de endófitos en
las ballicas, depredación y parasitismo, así como epizootias causadas por agentes
entomopatógenos.
El daño de las larvas, causa la muerte de los macollos, yemas y corte de primordios
de hojas, lo cual se evidencia en la base del macollo (Fotografía 2.7), donde es
posible ver perforaciones circulares, fecas tipo aserrín y muerte de macollos. El
daño se magnifica principalmente en períodos secos, incrementándose las áreas de
suelo desnudo y disminuyendo la tasa de macollamiento (Fotografía 2.8).
Fotografía 2.6 Daño en hoja causado Fotografía 2.7 Daño en macollo nuevo
por el gorgojo adulto. causado por el gorgojo
larva.
La evaluación de la acción del insecto adulto se centró en los daños que éstos
pueden causar a las plántulas al establecimiento de las gramíneas pratenses. Para
determinar esto, se diseñó un experimento bajo condiciones controladas, donde se
introdujo densidades conocidas del adulto del insecto en macetas. Se determinó, el
efecto de las distintas densidades de población sobre la sobrevivencia de plantas,
porcentaje de hojas dañadas y rendimiento de materia verde.
100
80
60
40
20
0
0 125 250 500 1000
Número de Gorgojos adultos / m 2
Los daños larvarios son regularmente severos e irreversibles, teniendo los macollos
una muy baja tasa de recuperación. Los niveles de ataque larval serán altos en los
cultivares de rotación y en menor magnitud en los cultivares perennes sin endófitos.
La menor incidencia de daño larval se presenta en los cultivares perennes con
endófito.
16,0
14,0
Macollos atacados (%)
12,0
10,0
8,0
6,0
4,0
2,0
0,0
R
R
T
AR
AR
P
E
C
C
V
V
T
B
B
PT
EN
B
SE
EN
OC
AB
DI
DI
NO
NO
FE
FE
O
A
SE
Bajo Alto
Entre los años 2000 – 2002 se evaluó en Remehue –Osorno el efecto natural de L
bonariensis sobre al grado de ataque de macollos y la producción de materia seca,
así como la evolución de la infestación natural de la plaga sobre cuatro cultivares de
ballicas con y sin protección permanente de insecticida.
200
Nº de Gorgojos /m2
150
100
50
0
2000 2001 2002
En la Figura 2.5 se presentan los rendimiento obtenidos en los tratamientos con y sin
protección en la temporada I (2000/2001) y II (2001/2002). En la temporada I los
cultivares Tama, Montblanc y Napoleón con protección química se determinaron
diferencias de producción, situación que no se presentó en el cultivar Maverick. En la
temporada II no se detectaron diferencias en los cultivares Maverick y Napoleón con
18
15000
13000
Kg MS / ha
11000
9000
7000
5000
2000/2001 2001/2002
En las Figuras 2.6 y 2.7 se presentan las dinámicas de ataque de la plaga en los
diferentes cultivares con y sin control químico permanente. Los cultivares Napoleón y
Maverick , ambos cultivares perennes con bajos niveles de endófitos 6 y 4%
respectivamente, presentaron niveles bajos de ataque en comparación a los
cultivares de rotación Tama (anual) y Montblanc (bianual).
19
45
40
Ejes atacados (%)
35
30
25
20
15
10
5
0
ABR
ABR
MAR
MAR
NOV
NOV
FEB
FEB
DIC
DIC
SEP
OCT
SEP
OCT
ENE
ENE
AGO
45
40
Ejes atacados (%)
35
30
25
20
15
10
5
0
OCT
OCT
MAR
MAR
ABR
ABR
NOV
NOV
AGO
FEB
FEB
DIC
DIC
SEP
SEP
ENE
ENE
Los Lagos
Para esta localidad los resultados obtenidos se presentan en las Figura 2.8
21
100
Preferencia promedio (%)
80
60
40
20
0
Embassy
Supreme
Anita
Vedette
Meridian
Nui
Impact
Kingston
Nevis
Napoleon
Samson
Dobson
Jumbo
Yatsyn
Bronsyn
Cultivar
Figura 2.8 Preferencia promedio de la plaga por el cultivar según grado de ataque,
ovipostura y presencia de larvas en Los Lagos (2000 – 2002).
Remehue (Osorno)
100
Preferencia Promedio (%)
90
80
70
60
50
40
30
20
10
0
Embassy
Supreme
Vedette
Anita
Meridian
Impact
Nevis
Kingston
Napoleon
Dobson
Nui
Jumbo
Samson
Yatsyn
Bronsyn
Cultivares
Figura 2.9 Preferencia promedio de la plaga por el cultivar según grado de ataque,
ovipostura y presencia de larvas en Remehue (2000 – 2002).
Nueva Braunau
22
100
90
Preferencia promedio (%)
80
70
60
50
40
30
20
10
0
Bronsyn
Yatsyn
Napoleon
Jumbo
Samson
Anita
Dobson
Nui
Impact
Supreme
Nevis
Meridian
Kingston
Embassy
Vedette
Cultivares
Impact
Supreme
Nui
Meridian
Kingston
Napoleon
Jumbo
Dobson
Anita
Samson
Yatsyn
Vedette
Nevis
Bronsyn
Cultivar
Ballicas Perennes
160
Nº de gorgojos / m 2
140
120
100
80
60
40
20
0
2000 2001 2002
Lo regular es que a mayor población de la plaga mayor nivel de daño en las ballicas
y a mayor nivel de endófito menor población de la plaga. El insecto sin lugar a dudas
prefiere para la postura de sus huevos y desarrollo de sus larvas, plantas sin la
presencia de hongo endófito; pero lo que aparentemente determinará el desarrollo
de la plaga serán las toxinas asociadas a éste.
Los datos obtenidos en Nueva Braunau, indican que los mismos cultivares presentan
mayor susceptibilidad, por efecto de una mayor presión de la plaga que en las otras
localidades de la X Región (Figura 2.12).
Los Lagos
Para esta localidad los resultados obtenidos se presentan en las Figura 2.13
Preferencia promedio (%)
100
80
60
40
20
Ajak
Tama
Crizader
Flanker
Baspectra
Concord
Conker
Dominó
Maverik
Sikem
Cultivar
Osorno (Remehue)
100
Preferencia promedio (%)
80
60
40
20
0
Crizader
Conker
Flanker
Tama
Dominó
Sikem
Maverik
Concord
Baspectra
Ajak
Cultivar
Nueva Braunau
100
80
60
40
20
Crizader
Flanker
Conker
Tama
Maverik
Ajak
Dominó
Baspectra
Concord
Sikem
Cultivar
Los cultivares de rotación mostraron una alta susceptibilidad a la plaga, Figura 2.16.
La carencia de hongo endófito es tal vez el principal factor que determina un grado
alto de ataque del insecto. En la Figura 2.17, se puede observar que la población de
gorgojos adultos incrementó su población en el tiempo, pero con niveles inferiores a
los incrementos poblacionales de las ballicas perennes, esto último sin explicación
aparente.
Las ballicas anuales (Tama y Baspectra) aparecen como los cultivares más
regulares en relación a los niveles de susceptibilidad en todas las localidades, estos
cultivares presentaron una muy alta susceptibilidad, al punto que los establecimientos
de primavera fueron casi completamente destruidos, sobreviviendo en el otoño –
invierno siguiente una muy baja población de la especie.
100
80
60
40
20
Crizader
Flanker
Conker
Ajak
Maverik
Tama
Dominó
Baspectra
Concord
Sikem
Cultivar
Figura 2.16 Preferencia promedio de la plaga por el cultivar según grado de ataque,
ovipostura y presencia de larvas promedio de tres localidades (2000 –
2002).
Ballicas rotación
200
Nº de gorgojos / m 2
150
100
50
0
2000 2001 2002
2
La población de gorgojos fue en promedio 159,6 (+/- 30,1) gorgojos / m . Al evaluar
la producción de forraje al primer corte (Figura 2.18) se detectaron diferencias entre
los tratamientos. El Testigo fue similar al tratamiento Lorsban y estadísticamente
diferentes (P<0,05) al resto de los tratamientos.
29
2500
500
0
Gaucho Punto Force Regent Lorsban Testigo
60FS 70WS 20CS 250FS 75WG
Tratamientos
los insectos adultos, siendo el principal daño, producido por el gorgojo y en menor
grado por larvas provenientes de ovipostura.
350
300
Nº MACOLLOS / m2
250
200
150
100
50
0
GAUCHO PUNTO FORCE 20 REGENT CRUISER TESTIGO
60FS 70WS CS 250FS 70 WS
Este efecto debería ser estudiado en trabajos posteriores ya que su efecto podría
estar incidiendo sobre el comportamiento del insecto en las praderas de un grupo
importante de agricultores de la X Región.
2
Cuadro 2.8 Densidades de L. bonariensis/m antes y después de la aplicación de
insecticida para el control de cuncunilla negra.
160
140
120
Gorgojos / m2
100
80
60
40
20
0
Antes Aplicación Después Aplicación
33
Para evaluar la incidencia de los parasitoides sobre los distintos estados del insecto
plaga se colectó al azar muestras de campo en distintas localidades y predios de la
X Región. Para determinar el parasitismo de huevos y adultos se colectaron
muestras de 100 huevos y 100 adultos por localidad en las distintas estaciones del
año. Estos estados fueron puestos en crianza bajo condiciones de laboratorio.
35
Bajo los muestreos realizados no se detectó la presencia del parasitoide del estado
adulto, aunque este ha sido colectado por Golson et al (1993) en las regiones IV y
VIII.
Los resultados obtenidos muestran que el control natural del insecto por parasitoides
fue cercana a cero y nula en muchas de las localidades donde se tomó muestras.
GD = (m1 + m2) /2 – mc
Donde:
36
Según Barker (1988), los estados de huevo, larva, prepupa, pupa y los estados de
huevo a adulto requirieron 83, 189, 40, 172 y 454 grados día acumulados Cuadro
2.11.
Cuadro 2.12 Requerimientos en Grados Día (GD) para el desarrollo de cada uno
de los estados del gorgojo argentino en Nueva Zelandia. (Golson,
1979).
100
80
60
40
20
0
41 42 43 45 46 47 48 49 50 51 1 2 3 4 9 14 15 16 17 18 19
Figura 2.21 Efecto sobre el daño foliar en ballicas con y sin endófito.
38
En la Figura 2.22, se presenta el comportamiento del inicio del daño foliar en cuatro
condiciones de praderas con distintos niveles de endófito. El inicio de la
alimentación en la temporada 2001 – 2002 se detectó en la semana 41. Los niveles
de daño foliar deberían estar influenciados por la densidad del insecto.
Temperaturas diarias mayores a 10ºC inducen la actividad de los adultos, situación que
comienza a ocurrir desde la primera semana de agosto, ello con mayor regularidad
desde mediados de septiembre.
Bajo la condición de los años 2001 y 2002, los Grados Día acumulados a la semana
41en Remehue -Osorno fueron 64 y 71.
100 100
Macollos con daño foliar
80 80
60 60
(%)
(%)
40 40
20
20
0
0
2
41 42 43 45 46 47 48 49 50 51 1 2 3 4 9 14 15 16 17 18 19 20
41
49
51
43
45
47
14
16
18
Semanas Semanas
100 100
Macollos con daño foliar
Macollos con daño
80 80
foliar (%)
60
60
(%)
40
40
20
0 20
0
2
41
43
45
47
49
51
16
18
20
Semanas
2
4
41
43
45
47
49
51
14
16
18
20
Semanas
En la figura 2.23 se puede ver caracterizado el inicio del ataque de macollos como
promedio por mes, evaluado en 15 cultivares perennes. Se puede apreciar que hubo
un mes de anticipación en el año 2001 respecto al año 2000. Cuando se analizan
datos en relación a los Grados Día acumulados se puede observar un cierto grado
de correspondencia entre los grados días acumulados en el año respectivo, (Cuadro
2.13).
Cuadro 2.13 Grados Día (base 10) acumulados en los meses de inicio de
ataque de la plaga. Remehue (INIA).
6.0
% de macollos atacados
5.0
4.0
3.0
2.0
1.0
0.0
MAR
MAR
SEPT
ABR
ABR
NOV
NOV
FEB
FEB
SEP
OCT
OCT
DIC
DIC
ENE
ENE
Meses
Cuadro 2.14 Grados Día (base 10) acumulados en los meses de inicio de
ataque de la plaga. Nueva Braunau (Tepual).
AÑOS
Mes 2000 2001
Septiembre 15,9 30,2
Octubre 42,8 64,8
Noviembre 80,6 ND
30.0
% de macollos atacados
25.0
20.0
15.0
10.0
5.0
-
MAR
MAR
NOV
NOV
SEPT
ABR
ABR
OCT
OCT
FEB
FEB
SEP
ENE
ENE
DIC
DIC
Meses
El insecto presenta una dependencia de las condiciones climáticas que han sido
analizadas y respaldada con datos nacionales y extranjeros. La simulación de la
fenología del insecto bajo las condiciones locales podrían ser futuros trabajos a
desarrollar.
El uso de los Grados Día resulta una herramienta eficaz para la detección precoz de
la actividad del insecto asociada a eventos fenológicos de la plaga. Sin embargo, es
posible observar que existen factores como la presencia del hongo endófito en las
praderas que puede esconder o variar el comportamiento alimenticio de la plaga,
como la variación climática anual (Figura 2.25).
41
1000
800
Gº DIAS
600
400
200
0
01-08-00
15-08-00
29-08-00
12-09-00
26-09-00
10-10-00
24-10-00
07-11-00
21-11-00
05-12-00
19-12-00
02-01-01
16-01-01
30-01-01
13-02-01
27-02-01
13-03-01
27-03-01
10-04-01
24-04-01
08-05-01
22-05-01
DIAS
En Nueva Braunau, casi todos los cultivares fueron más susceptibles al ataque de la
plaga. Los cultivares de rotación mostraron entre alta y muy alta susceptibilidad a la
plaga en todas las localidades evaluadas, solo dos cultivares fueron moderadamente
2
susceptibles Maverik y Flanker. Densidades iguales y superiores a 125 gorgojos/m ,
son capaces en 15 días de dañar fuertemente el establecimiento de una pradera de
ballicas de rotación y perennes sin endófito. Densidades cercanos a 50
2
gorgojos/m , pueden causar ataques cercanos al 20 % de los macollos,
dependiendo de los cultivares.
Se pudo establecer que el inicio del ataque de la plaga ocurrió el año 2001 / 2002
entre fines de septiembre y principios de octubre, a través de un muestreo de 12
localidades. Además, ha quedado de manifiesto que la plaga vuela desde mediados
de octubre a principios de enero y luego en marzo.
La detección precoz del insecto está relacionada con las técnicas de muestreo y su
relación a factores climáticos determinándose que el término de la diapausa invernal
ocurre cuando las temperaturas son en promedio cercanas a 10 ºC, éstas son
regulares en septiembre. Se confirma que la temperatura umbral inferior sería 10 ºC.
Los Grados Día necesarios para el desarrollo del ciclo del insecto serían entre 422 y
486 GD.
Literatura citada
Capitulo 3
3.1 Introducción
Endófito, se denomina a organismos que viven dentro de las plantas, en este caso
específico, lo aplicaremos a hongos del género Neotyphodium, los cuales
establecen una relación simbiótica con las gramíneas forrajeras. Se encuentran
ampliamente distribuidos en el mundo, incluso en comunidades naturalizadas de
ballicas, festucas y muchas otras especies forrajeras. En Europa, estudios
realizados en praderas antiguas de 8 países, señalan que sobre el 80% contienen N.
lolii, no así los cultivares comerciales, donde sólo 4 de los 16 evaluados fueron
positivos al hongo y estos no superaron el 20% de infestación (Galdames, 1995). Se
han descrito varias especies de endófitos, presentes en 209 hospederos,
principalmente gramíneas (Bacon y De Battista, 1991). Los del género
Neotyphodium , están infectando a un número aproximado de 25 especies de
plantas.
Simbiosis
El hongo no produce síntomas a la planta, mantiene una relación simbiótica con ella,
en donde encuentra protección (espacios intercelulares de su tejido), nutrientes, la
posibilidad de reproducirse y diseminarse, o sea, allí puede completar todo su ciclo
de vida (Galdames, 1990).
Se puede apreciar que, incluso los cultivares antiguos (Nui, Santa Elvira), presentan
endófito, siendo los de niveles más altos los llegados en estos últimos años al país,
procedentes de Nueva Zelandia. Esta situación, hace sup oner que los niveles de
endófito en las praderas sembradas y regeneradas en la Zona Sur, se han
incrementado en las últimas temporadas.
A través del
Al germinar tallo llega a
se ubica en la semilla
la hoja
Endófito en Se concentra
la semilla en la base de
la planta
Ubicación en la planta
Viabilidad en la semilla
Evaluaciones realizadas por Latch y Chri stensen (1982), señalan que al almacenar la
semilla a temperatura ambiente, la viabilidad de estos hongos decrece fuertemente
después de 12 a 24 meses. Sin embargo, N. lolii puede sobrevivir al menos por 7
años en la semilla, si esta se almacena entre 0 y 5 °C (Latch y Christensen, 1982).
En festuca se han encontrado disminuciones a cero, en un período de 12 a 18
meses.
61
3.1.2 Alcaloides
Los hongos endófitos, son capaces de producir una serie de compuestos a los
cuales se les responsabiliza por la toxicidad en mamíferos, la tolerancia al ataque de
insectos y al comportamiento de las forrajeras en condiciones ambientales
determinadas.
Lo anterior, concuerda con la información entregada por Lane et al. (1997), en donde
se indica que los niveles y la concentración del lolitrem B y ergovalina que produce el
hongo, se incrementan en las estaciones de mayor temperatura ambiental y del suelo
y por ende el riesgo de intoxicación de los animales. Otro fenómeno que explica
niveles altos de lolitrem B y ergovalina en otoño, es que en esta época, la pradera
puede tener una gran cantidad de material senescente, fracción que se caracteriza
por poseer altos niveles acumulados de las toxinas (Keogh et al., 1996).
En el Cuadro 3.1, se presenta el efecto del nivel de endófito sobre el daño causado
por el gorgojo argentino del tallo en ballica de rotación, en un estudio realizado en el
Centro Regional de Investigación (CRI) Remehue, Llano Central de la Xa Región de
Chile.
Cuadro 3.1 Nivel de endófito, daño por gorgojo del tallo y población final en ballica
de rotación.
Tetrone 0 67 62 108
Abercomo 0 60 44 188
Aberoscar 0 6 30 835
Greenstone E* 37,5 6 29 750
Greenstone LE* 0 10 33 723
Fuente : Torres, et al., 1997.
* LE (Low endosafe= Bajo endófito suave), E (Endosafe= Endófito suave).
Se aprecia que existen cultivares sin endófito, que toleran con éxito los ataques del
gorgojo argentino del tallo, sobre todo en la primera temporada, como Aberoscar y
Greenstone LE. Es importante destacar que Abercomo, a pesar del mayor daño,
mantuvo un buen comportamiento en las dos primeras temporadas. El desempeño
de Greenstone E, se debe probablemente a que el nivel de hongo que posee, no es
suficiente para marcar una diferencia importante con Greenstone LE. En este trabajo
queda claro, que al menos existe otro factor que influye en la tolerancia de algunos
cultivares al ataque del L. bonariensis como lo plantea Goldson (1982).
Materiales
Metodología
Materiales
Porta objeto.
Cubre objeto.
Semillas de ballica.
Hidróxido de sodio (Na OH) al 5%.
Vaso precipitado de 1000 ml.
Agua destilada.
Metodología
Para evaluar cada método se adicionó estándar puro a muestras sin endófito, en tres
niveles diferentes de adición, con cinco repeticiones por nivel, considerando además
un blanco de reactivos y la muestra testigo.
Extracción
Purificación
Cuantificación
20
Á 15
r
0,13
e
a 10
0,06 Y=área
Lineal (Y=área)
5
0
0,00 0,05 0,10 0,15 0,20 0,25 0,30
ng de lolitre m B / 2 0 u l d e s u s t a n c i a i n y e c t a d a
Extracción
Purificación
Del filtrado se toma una alícuota que se hace pasar por una micro columna
preparada con sílica HL más sulfato de sodio, la ergovalina es eluída con metanol, se
filtra por Millipore y luego se inyectan 20 ul (microlitros) en el cromatógrafo.
Cuantificación
Las áreas de las muestras, entregadas por el computador, se interpolan en una curva
de estándar puro.
Recuperación (%) y límite de cuantificación
y = 1.4844x - 0.0363
2,5
R2 = 0.9993
2
A
l
t 1,5
u
r
a 1
área
Lineal (área)
0,5
0
0 0,5 1 1,5 2
Extracción
Purificación
Cuantificación
Las áreas de las muestras, entregadas por el computador, se interpolan en una curva
de estándar puro.
68
4,5
4
y = 0,7761x + 0,0392
R 2 = 0,9993
3,5
3
A
l
2,5
t
u
r 2
a
1,5
1 área
Lineal (área)
0,5
0
0 1 2 3 4 5 6
mg / l
La fertilidad del suelo fue adecuada para el desarrollo de las ballicas en ambas
temporadas y los niveles de nutrientes se corrigieron según el análisis de suelo.
En la Figura 3.5, se presentan los resultados del nivel de endófito encontrados en los
diferentes cultivares de ballica perenne en las distintas localidades.
100
Los Lagos
90
Remehue
80 Braunau
70
Nivel de Endófito (%)
60
50
40
30
20
10
0
i
ita
bo
Nu
vis
on
n
n
ct
n
n
y
tte
ian
e
so
tsy
sy
An
ss
sto
pa
em
m
bs
Ne
de
m
id
on
ba
Ya
Ju
Im
Do
ng
pr
er
Ve
Sa
Em
Br
Su
Ki
M
Cultivares
En relación al nivel de endófito, destaca el cultivar Nui con un 76% promedio, valor
más alto encontrado en diferentes partidas de semillas analizadas, lo anterior,
probablemente explica su buen comportamiento productivo. Este cultivar, no se
comercializa con endófito y los diferentes niveles encontrados en la semilla
importada desde Nueva Zelandia, se debe probablemente a la selección natural que
produce el ataque del gorgojo en los semilleros de ese país, dejando cada vez más
plantas con el hongo.
En el resto de los cultivares, la mayoría está dentro de lo normal. Sin embargo, hay
cultivares que presentan niveles más bajos que lo descrito en ellas, como Supreme,
Embassy, Nevis y Vedette. Esto, probablemente debido a que la viabilidad del
hongo en la semilla, depende de factores como el tiempo de almacenamiento y sus
70
Otro grupo llama la atención por presentar pequeños porcentajes como Anita,
Jumbo, Napoleón y Kingston, las que no deberían tener el hongo, esto puede
deberse a contaminación con ballicas naturalizadas.
En la Figura 3.6 se presentan los niveles de lolitrem B de los cultivares por época del
año en las tres localidades.
1,6
Los Lagos Primavera
1,4 Verano
Nivel de lolitrem B (mg/kg)
Otoño
1,2
0,8
0,6
0,4
0,2
0
i
ita
Nu
vis
ct
n
o
y
n
on
n
so
n
tte
n
sy
mb
ss
pa
An
tsy
em
sto
dia
leó
Ne
bs
de
m
ba
on
Im
Ya
Ju
pr
ng
eri
po
Do
Sa
Ve
Em
Br
Su
Ki
Na
Cultivares
Nivel de lolitrem B (mg/kg) Nivel de lolitrem B (mg/kg)
0
1
0,2
0,4
0,6
0,8
1,2
0
1
0,2
0,4
0,6
0,8
1,2
1,4
Nu Nu 1,6
i i
Ya Ya
tsy tsy
n Em n
Em
ba ba
ss ss
y
Nueva
y
Sa
Sa
m m
so
localidades.
so
n Su n
Remehue
Su pr
pr em
em e
e Ve
Ve de
Nueva Braunau
de tte
tte Do
Do bs
on
bs
on Br
on
Br sy
on n
sy M
n er
M id
er ian
id
ian
Ne
vis
Ne
vis Im
pa
Im ct
Cultivares
pa
ct
Cultivares
An
ita
An Ju
ita m
b
Ju Na o
m po
bo leó
Na n
po Ki
ng
leó sto
Otoño
n n
Verano
Ki
ng
Primavera
sto
Otoño
n
Verano
Primavera
Figura 3.6 Nivel de lolitrem B de los cultivares por época del año en las tres
71
72
0,8
Los Lagos
Lagos Primavera
0,7 Verano
Nivel de ergovalina (mg/kg)
Otoño
0,6
0,5
0,4
0,3
0,2
0,1
0
i
Nu
vis
ita
ct
n
n
o
on
an
n
n
tte
ss
so
n
tsy
mb
pa
An
sy
m
sto
leó
Ne
bs
de
idi
ba
Im
on
Ya
pre
Ju
ng
Do
po
er
Sa
Ve
Em
Br
Su
Ki
Na
Cultivares
73
El cultivar Impact es el que tiene el nivel más alto en las tres localidades; le siguen
Samson, Meridian y Supreme. Por otra parte, entre los cultivares con endófito, los
niveles más bajos de lolitrem B son para Yatsyn, Nui y Nevis. Finalmente, Anita,
Jumbo, Napoleón y Kingston por no contener el endófito, no poseen lolitrem B.
En la Figura 3.7 se presentan los niveles de ergovalina de los cultivares por época
del año en las tres localidades.
0,45
Remehue Primavera
Nivel de ergovalina (mg/kg)
0,4 Verano
Otoño
0,35
0,3
0,25
0,2
0,15
0,1
0,05
0
i
Nu
ita
vis
Em n
n
y
ct
n
tte
Na o
e
ian
on
n
tsy
ss
so
leó
b
em
An
pa
sy
sto
Ne
m
de
bs
id
ba
m
Ya
on
Im
po
Ju
ng
pr
Do
er
Ve
Sa
Br
Su
Ki
Cultivares
0,4
Nueva Braunau Primavera
Nivel de ergovalina (mg/kg)
0,35 Verano
Otoño
0,3
0,25
0,2
0,15
0,1
0,05
0
i
Nu
ita
vis
n
ct
n
tte
y
n
on
bo
e
ian
n
tsy
so
ss
leó
sy
em
An
pa
sto
Ne
m
de
bs
id
ba
on
Ya
Im
po
Ju
pr
ng
Do
er
Ve
Sa
Em
Br
Su
Na
M
Ki
Cultivares
74
Figura 3.7 Nivel de ergovalina de los cultivares por época del año en las tres
localidades.
Se puede observar, que los valores se presentan significativamente más altos en
otoño en Los Lagos y Nueva Braunau, siendo también el verano importante en
Remehue. Primavera es la época de los niveles más bajos. Al igual que con el
lolitrem B, lo anterior concuerda con la información entregada por Lane et al. (1997),
donde se indica que también los niveles y la concentración de ergovalina que
produce el hongo se incrementa en las estaciones de mayor temperatura ambiental y
del suelo, sin ser esta toxina de gran importancia por requerir de altas temperaturas
para producir problemas en los animales. De la misma manera, los niveles altos de
ergovalina en otoño se explican al igual que para lolitrem B, por la cantidad de
material senescente en esta época (Keogh et al., 1996).
El cultivar Impact contiene el nivel más alto de ergovalina en las tres localidades, le
siguen Nevis, Dobson y Supreme. Finalmente, Anita, Jumbo, Napoleón y Kingston,
por no tener endófito, no poseen ergovalina.
En la Figura 3.8 se presentan los niveles de peramina de los cultivares por época del
año en las tres localidades.
9
Los Lagos Primavera
8
Verano
Nivel de peramina (mg/kg)
7 Otoño
0
i
Nu
vis
ita
bo
ct
n
n
on
an
on
tte
e
n
n
ss
tsy
An
sy
pa
em
sto
leó
ms
Ne
de
bs
idi
ba
on
Ya
Im
Ju
pr
ng
Do
po
er
Ve
Sa
Em
Br
Su
Ki
Na
Cultivares
Nivel de peramina (mg/kg)
Nivel de peramina (mg/kg)
0
1
2
3
4
5
6
7
8
9
0
1
2
3
4
5
6
7
8
9
Nu Nu
i i
Ya
Ya tsy
tsy
n Em n
Em ba
ba ss
ss y
y Sa
Sa m
m so
n
so
n Su
Remehue
Su pr
em
Nueva Braunau
pr e
em
e Ve
Ve de
de tte
tte Do
bs
Do on
bs Br
on on
Br sy
on n
sy M
n er
id
M ian
er
id
ian
Ne
vis
Ne
vis Im
pa
Cultivares
ct
Im
pa
ct An
Cultivares
ita
An Ju
m
ita b
Ju Na o
m po
bo leó
Na n
po Ki
ng
leó
Otoño
sto
n n
Verano
Ki
ng
Primavera
sto
Otoño
n
Verano
Primavera
75
76
Figura 3.8 Nivel de peramina de los cultivares por época del año en las tres
localidades.
Los cultivares con los niveles más altos de peramina en las tres localidades son
Meridian, Samson, Bronsyn e Impact, le sigue el cultivar Dobson; mientras que Anita,
Jumbo, Napoleón y Kingston, por no tener endófito, no poseen peramina.
En los cuadros 3.2 y 3.3 se observa que los cultivares presentan distinto
comportamiento productivo en las diferentes localidades. Sin embargo, hay
cultivares que se mantienen en niveles similares en las tres localidades. Los valores
indican el porcentaje de rendimiento obtenido con relación al cultivar de mayor
producción. Diferencias menores de 10%, generalmente, no son significativas y
pueden ser consideradas como similares.
Se estudió la evolución dinámica de las toxinas del hongo endófito (N. lolii) en
distintas épocas del año y su localización en diferentes partes de la planta en tres
cultivares de ballica perenne; Yatsyn 1, Nui y Kingston. Los estratos del perfil de la
pradera fueron; 0 a 4 cm, 4 a 8 cm y sobre 8 cm.
78
En el Cuadro 3.4 se muestran los resultados del análisis de endófito en los diferentes
cultivares en primavera – verano.
Se puede observar que no hay grandes cambios entre las diferentes fechas de
muestreo. Sin embargo, como era de esperar el nivel más alto corresponde al
cultivar Yatsyn, un nivel intermedio para Nui (varía entre 0 y 78%, en semillas que se
encuentran en el mercado) y sin la presencia de endófito el cultivar Kingston.
En los Cuadros 3.5, 3.6 y 3.7 se muestran los resultados de los análisis de lolitrem B,
ergovalina y peramina, respectivamente en los diferentes cultivares a través del año.
Cuadro 3.5 Nivel de lolitrem B (ppm) por cultivar a través del año.
Cuadro 3.6 Nivel de ergovalina (ppm) por cultivar a través del año.
79
Cuadro 3.7 Nivel de peramina (ppm) por cultivar a través del año.
Se observa, que sólo los cultivares con endófito presentan las toxinas lolitrem B,
ergovalina y peramina en algunas épocas del año, estos son Nui y Yatsyn.
Es importante también mencionar, que en los meses de enero, febrero y marzo, los
que deberían tener valores más altos de toxinas, no se pudieron muestrear por el
nulo crecimiento de la pradera, dado el déficit hídrico estival.
La peramina sólo se encontró en el cultivar Nui, con alguna tendencia a tener más
toxina en las partes sup eriores de las plantas. Davies et al. (1993), encontraron entre
22,1 a 25,9 ppm de peramina.
3.6 Minisilos
80
El nivel de endófito de las praderas fue 94,5 % para la ballica Yatsyn con el hongo
endófito (E+) y 2 % para la ballica sin endófito (E-).
En el Cuadro 3.8, se presentan los resultados de los análisis nutricionales y
parámetros fermentativos de los minisilos, producto de los diferentes tratamientos en
estudio.
Espiga Directo E- 0 0
Espiga Premarchito E- 0 0
Se puede observar que los niveles de lolitrem B y ergovalina, en general son bajos.
Probablemente se producen pérdidas de esta toxina en el proceso de ensilado y
durante la fermentación, en donde ocurre un fuerte aumento de temperatura y acidez
(bajo pH).
3.7Literatura citada
Capitulo 4
Oscar Araya V., Fernando Wittwer M., Francisco Lanuza A. y Héctor Uribe M.
4.1 Introducción
Diversos cultivares de ballicas han sido introducidos a C hile en los últimos años con el
objeto de mejorar su potencial para la producción de leche y carne, ya que este hongo
produce peramina, alcaloide que permite controlar el daño a las plantas producido por
el gorgojo argentino (Listronotus bonariensis). Sin embargo este hongo también
produce otro alcaloide, lolitrem B, que induce la presentación de los cuadros
tremorgénicos en los animales que consumen estas ballicas.
Los síndromes tremorgénicos comprenden una serie de cuadros tóxicos del bovino, que
se caracterizan por una reducida función neuromuscular, que provoca temblores
musculares que pueden variar desde leves, en los músculos del cuello y escápula,
hasta ataxia e incoordinación total, lo que pueden llevar a la muerte; siendo ésta, de
muy baja ocurrencia. Entre los cuadros que presentan esta signología están, además
del temblor de las ballicas, el ergotismo convulsivo, cuadros tremorgénicos producidos
por hongos de los géneros Aspergillus y Penicillium y toxicidad anual por ballica.
Los efectos neurológicos son temporales y, aunque la mayoría de las veces los
animales se recuperan rápidamente del cuadro clínico, en algunos casos este persiste
por varios días. Los animales generalmente aparecen normales hasta ser sometidos a
algún ejercicio, lo que complica la situación especialmente en animales que deben ser
movidos diariamente de un lugar a otro, como es el caso de las vacas de lechería.
La morbilidad es bastante variable entre rebaños con porcentajes que van de 5 a 75%,
pero la mortalidad es muy baja ocurriendo más bien como consecuencia de accidentes,
como caída de los animales desde barrancos, dentro de pozos, bebederos o esteros,
como consecuencia de la actividad neuromuscular incontrolable.
87
Los agentes causales son compuestos llamados tremógenos, de los cuales el más
importante es el lolitrem B, un alcaloide producido por el hongo endófito Neotyphodium
lolii ( DiMenna et al., 1992). El año 1981 fue reportado por primera vez el aislamiento de
dos potentes neurotoxinas desde praderas en donde los animales enfermaban del
síndrome, proponiendo el nombre general de lolitremos para estas toxinas, basados en
su asociación con ballicas (Lolium perenne L) y de su habilidad para producir tremores
musculares en los animales (Gallagher et al., 1981).
Cuando los animales son sometidos a algún tipo de tensión aparecen los signos
clínicos en forma violenta caracterizados por un caminar envarado (Fotografía 4.1),
temblores de la cabeza y con movimientos rápidos de la cola, los cuales pueden
generalizarse posteriormente a músculos de la escápula y miembros posteriores, que
finalmente llevan a la caída de los animales. En la mayoría de los casos, al ser
sometidos a ejercicio los animales presentan caminar envarado, con un paso “robótico”,
debilidad en los miembros anteriores, con lo cual los animales tropiezan y caen. En el
suelo presentan severas convulsiones, tetania y opistótonos, los cuales pueden persistir
por largos períodos de tiempo. Al dejarlos tranquilos estos signos cesan y los animales
se reincorporan en algunos minutos, particularmente en los casos menos severos. En
casos extremos, ellos quedan postrados por varios días. Los animales afectados de
forma moderada no pueden ejecutar movimientos rápidos como consecuencia de la
88
rigidez del tronco y las extremidades y por su tendencia a la caída. Para estos
animales es muy difícil cambiar de dirección en su desplazamiento.
Además de los signos nerviosos, otro signo que se puede observar son los esfuerzos
aparentes que realiza el animal para frotar el abdomen con la punta de las
extremidades posteriores. La anomalía de los reflejos posturales conduce a decúbito
lateral o decúbito esternal, con las patas traseras estiradas (Fotografía 4.2).
Fotografía 4.2 Decúbito esternal en vaca con síndrome “temblor de las ballicas”
89
Las ovejas, caballos y venados son señalados como los animales más susceptibles a la
intoxicación con endófitos de la ballica, debido a su hábito de pastoreo más bajo .En las
vacas de lechería el problema es menos frecuente debido a que se les cambia
rutinariamente a praderas en fase de crecimiento.
Hay que tener en consideración que esta intoxicación es muy semejante a otros
cuadros tremorgénicos que afectan al bovino, algunas de los cuales ya se han
mencionado previamente, de los cuales haremos aquí una breve descripción de ellos.
Este cuadro ha sido descrito en bovinos a pastoreo en el sur de Chile producto del
consumo de una pradera mixta constituida por ballica (Lolium perenne), pasto dulce o
miel (Holcus lanatus) y pasto ovillo (Dactylis glomerata) y fuertemente afectada con
esclerocios de “cornezuelo del centeno” (Claviceps purpurea), (Poo y Araya, 1989).
90
Los hongos de estos géneros producen al menos seis diferentes tipos de micotoxinas
tremorgénicas. Hay que tener en consideración que algunos de estos hongos se
encuentran normalmente en el suelo y pueden ser ingeridos accidentalmente por los
animales cuando se produce sobrepastoreo.
Los signos clínicos de esta intoxicación corresponden en general a lo descrito para los
otros cuadros tremorgénicos descritos en este trabajo. En este caso los tremores
musculares son muy finos, pero aumentan marcadamente al mover los animales. Los
terneros afectados se balancean rítmicamente, manteniendo las manos separadas y
rígidas.
Entre los cuadros que presentan alguna signología similar a los síndro mes
tremorgénicos están las intoxicaciones por insecticidas hidrocarburoclorados,
actualmente de escasa presentación. Otros cuadros que podrían llevar a confusión y
deberían tenerse en consideración, están la hipomagnesemia y la acetonemia, que
pueden ser diferenciados mediante la anamnesis, sus signos clínicos específicos para
cada uno de ellos y las determinaciones a nivel de laboratorio de concentraciones
disminuidas de magnesio en sangre u orina o aumentos de cuerpos cetónicos en
sangre o leche.
Literatura citada
Capítulo 5
Francisco Lanuza A.; Héctor Uribe M.; Oscar Araya V. ; Fernando Wittwer M.;
Alfredo Torres B.; Ernesto Cisternas A.; Stella Moyano A. ;
Nelly Morales R. y Cristián Vergara M.
5.1 Introducción
El efecto adverso del endófito N.lolii, en ballica perenne sobre la salud y producción
animal en Nueva Zelandia está bien documentado (Fletcher, 1993; Thom et al., 1994;
Clark et al., 1996; Cosgrove et al., 1996; Thom et al., 1997) En Chile solo se han
reportado experimentos relacionados al tema con vacas en lactancia (Butendieck et
al.,1994;Lanuza et al.,1999) y con hembras de reemplazo (Lanuza et al., 1998).
Se hace difícil homologar las distintas condiciones en las que se desarrollan los
experimentos y junto a eso, los diferentes materiales forrajeros con niveles distintos
de N.lolii y las condiciones climáticas de verano-otoño, llevan a respuestas
productivas diferentes en los animales.
Para establecer una norma de manejo de pastoreo de praderas de ballicas con alto
nivel de endófito N. lolii asociadas a trébol blanco en vacas lecheras durante el
verano - otoño se llevó a cabo un ensayo para evaluar el efecto de la intensidad de
pastoreo sobre su salud y producción.
El ensayo se desarrolló entre los meses de noviembre del 2000 y abril 2001 y se
dispuso de 34,4 ha de pradera mixta formada por ballica perenne cultivar Yatsyn 1 y
trébol blanco, que fueron sembradas al azar con endófito (16,2 ha) y sin endófito
(16,2 ha), en los años 1996 y 2000. Las praderas se utilizaron con una disponibilidad
inicial de 1.800 a 2.200 kg de MS/ha, en potreros que fueron parcelados, dividiendo
las franjas con y sin infección de endófito. Además, dentro de cada franja una mitad
se utilizó dejando un residuo de 8 cm. y la otra mitad con 4 cm de residuo medidos
con plato.
En la Figura 5.1, se puede apreciar las diferencias que se generan entre los
distintos grupos experimentales a causa de los factores en estudio y se confirma que
la interacción entre ambos factores no es significativa, debido al paralelismo que se
observa entre las dos alturas de residuo para cada uno de los niveles de infección de
endófito en las ballicas.
Producción diaria de leche (kg)
19,5
18 17,59
16,5 16,45
16.27
15
14,84
13,5
12
Alto Bajo
Nivel de infección de endófito
8cm
8 cmaltura
alturade
deresiduo
residuo 4cm altura
4 cm alturadederesiduo
residuo
Figura 5.1 Promedios de producción diaria de leche por vaca, según nivel de
infección de endófito y residuo postpastoreo.
Por otra parte, en las vacas que no se observaron afectadas por el cuadro y
disminuyeron su rendimiento lácteo, es posible que las toxinas del endófito generen
un cuadro subclínico, donde éstas afectarían de alguna forma el consumo y/o los
procesos de síntesis de leche.
También, la intensidad de pastoreo medido por la altura del residuo afectó en forma
significativa la producción diaria de leche de las vacas del ensayo. La utilización de
las praderas dejando un residuo postpastoreo bajo (4 cm), provoca en promedio una
disminución de 1,29 kg en la producción de leche (8%), respecto a un residuo de
mayor altura. Sin embargo, ambos factores ejercen su efecto de manera
independiente sobre el rendimiento lácteo, dado que no se encontró una interacción
estadísticamente significativa (P >0.05). Esto puede entenderse, debido a que el
pastoreo con un residuo de 8 cm, les permitió a los animales efectuar una mayor
selección y con ello acceder a las partes mas nuevas y nutritivas de las plantas.
residuo de 8 cm. Ello concordaría con los resultados de Lanuza et al., (1999),
obtenidos en INIA-Remehue, donde se manejó un solo residuo postpastoreo, sin
evaluar la intensidad de pastoreo, encontrándose una disminución en la producción
láctea de 7,5% debido al alto nivel de endófito de las ballicas.
La composición de leche (grasa, proteína, lactosa), no se afectó por el consumo de
ballicas con alto nivel de endófito, ni por la intensidad de pastoreo utilizado. Los
valores promedios de grasa fluctuaron entre 3,66 y 4,08%, los de proteína entre 3,16
y 3,23% y los de lactosa entre 4,86 y 4,97%. Resultados similares se observaron en
un trabajo realizado por Lanuza et al., (1999).
Por otra parte, los resultados también son consistentes con lo informado en algunos
trabajos extranjeros, en los cuales se describe un comportamiento similar para la
producción de leche, grasa y proteína; particularmente en aquellos estudios donde se
verifica una disminución el volumen de leche, atribuible al consumo de ballicas con
endófito, conjuntamente con una reducción de magnitud similar en la producción (kg)
de los sólidos lácteos (Valentine et al., 1993; Thom et al., 1999; Blackwell y Keogh,
1999).
Los valores promedio de recuento de células somáticas por milílitro fluctuaron entre
55 mil y 96 mil, y no hubo diferencias entre tratamientos; también no se presentó
ningún caso de mastitis durante el ensayo. Esto permitiría suponer que ninguna de
las toxinas del endófito de las ballicas utilizadas en el ensayo afecta los mecanismos
de defensa de la glándula mamaria. Autores de Nueva Zelandia (Auldist y Thom,
99
Ganancia de peso
Los valores promedios indican que los dos grupos de vacas que pastoreaban las
praderas de ballicas con alto nivel de endófito, solamente mantuvieron el peso
corporal durante el ensayo. En cambio, aquellos animales que consumieron praderas
de ballicas con bajo nivel de endófito tuvieron una ganancia diaria de 0,2 a 0,3 kg.
que tendió a ser mayor en el grupo con alto residuo postpastoreo.
Temperatura rectal
Ello permite suponer que la ergovalina producida por el endófito de las ballicas
consumidas por las vacas no fueron niveles suficientes como para generar
alteraciones a la disipación de calor en la época estival ó que también la humedad y
temperatura ambiente no fueron suficientemente elevadas.
100
Frecuencia respiratoria
El promedio de frecuencia respiratoria de las vacas en todos los grupos fluctuó entre
31 y 35 ciclos por minuto, levemente por sobre el límite superior del rango de
normalidad en el bovino. La revisión de los promedios en cada semana de
evaluación no reveló diferencias (P>0,05) entre los grupos experimentales ni
incrementos que pudieran asociarse al endófito de las ballicas en algún periodo del
ensayo en particular, en que hubiera un aumento de la temperatura y humedad
ambiente.
Enzimas séricas
El valor promedio de AST tendió a ser mayor en las vacas que consumían ballicas
con alto nivel de endófito. Ello fue particularmente evidente en el grupo de vacas del
tratamiento 3 (alto nivel de endófito y bajo residuo postpastoreo), donde el promedio
de esta enzima supera en aproximadamente un 60% al promedio correspondiente a
su control de bajo nivel de infección de endófito.
Creatinfosfoquinasa (CK)
El rango de CK alcanzaron valores comprendidos entre 176 y 730 (T1 ), 166 y 1071
(T2 ), 163 y 9.087 (T3 ), y 174, 2.789 (T4 ) U/l, respectivamente. De lo que se deduce
que en un pastoreo más intensivo de praderas de ballica con alto nivel de endófito
alcanzaron un promedio de CK casi 5 veces mayor que el promedio correspondiente
a los animales que consumieron ballicas con bajo nivel de endófito, con el mismo
manejo de pastoreo. Para la condición de alto residuo postpastoreo, el promedio de
CK de las vacas alimentadas en base a praderas con alto nivel de endófito, superó
sólo en un 80% al valor correspondiente al de los animales manejados en praderas
de ballicas con bajo nivel de endófito. En la Figura 5.2, se representa gráficamente
los valores promedio de la enzima.
101
1500 1276
Niveles séricos de Creatinfosfoquinasa (U/L)
1000
557
500 301
266
0
4cm 8cm 4cm 8cm
Con endófito Sin endófito
En los mayores valores de CK de las vacas que pastorearon las ballicas con alto
nivel de endófito, constituirían un indicador de daño (Kaneko et.al., 1989).
10
8 7 vacas
7
Nùmero de vacas
3 2 vacas
0
4cm 8cm 4cm 8cm
Con endófito Sin endófito
26
Afectado No Afectados
24
22
20
18
Leche (kg)
16
14
12
10
8
6
4
0
8
10
12
14
16
18
20
22
24
26
Período de Control
Conclusiones
La menor producción de leche se asocia a vacas que consumen praderas con alto
nivel de endófito y bajo residuo.
Los casos clínicos alcanzaron una frecuencia y severidad importante, sólo en las
vacas que consumieron las estratas bajas de las ballicas con altos niveles de
endófitos.
No se presentaron casos de “heat stress” por consumo de praderas con altos niveles
de endófitos, probablemente porque los niveles de ergovalina del endófito de las
ballicas no fueron suficientemente altos y/o las características climáticas del verano
de la Xª Región no predisponen a enfermar.
Para establecer una norma de manejo del pastoreo en vaquillas de reemplazo que
pastorean ballicas con hongo N. lolii en mezclas con trébol blanco durante el verano -
otoño, se llevó a cabo un ensayo para evaluar el efecto de la intensidad de pastoreo
sobre la salud y ganancia de peso vivo; y así generar una estrategia de utilización de
estas praderas para el control del síndrome “temblor de las ballicas”.
En cada tratamiento hubo 12 vaquillas, las que fueron bloqueadas por peso vivo
inicial. Además de las praderas, los animales recibieron una suplementación
alimenticia de 1 kg. de concentrado y 0,1 kg de sales minerales. Los animales se
evaluaron desde diciembre de 1999 hasta abril de 2000.
Los promedios de peso inicial, peso final y ganancia diaria total se presentan en el
Cuadro 5.3.
Por el contrario la curva del tratamiento E-7 es más sostenida y supera a los otros
dos tratamientos E -4 y E+7 que prácticamente coincidieron en gran parte del período
de estudio.
320
300
280
260
240
período experimental período residual
220
17/12
03/01
13/01
20/01
04/02
18/02
03/03
22/03
14/04
04/05
25/05
23/06
19/07
Fecha Pesajes
Figura 5.5 Evolución del peso vivo de las vaquillas durante el período
experimental y residual
La Figura 5.6, muestra la evolución de peso vivo comparando las cinco vaquillas del
tratamiento E+4 que presentaron el síndrome descrito versus el resto de los
animales.
360
Animal afectado Animales no afectados
340
320
Peso Vivo (kg)
300
280
260
240
220
17/12
03/01
13/01
20/01
04/02
18/02
03/03
22/03
14/04
04/05
Fecha Pesajes
Figura 5.6 Evolución del peso vivo de las vaquillas qafectadas y no afectadas por
el síndrome.
U/L) 1000
900
800
Creatinfosfoquinasa (U/L)
700
600
500
400
300
200
100
0
06/12/99 16/02/00 04/05/ 00
E- 4 E+4 E+7
U/L 200
tato aminotransferasa (U/L)
180
160
140
120
100
80
60
109
Conclusiones
Las vaquillas que pastorean ballicas con endófito y dejan un residuo de 7 cm pueden
ser tan productivas como aquellas que pastorean ballicas sin endófitos.
Pastoreos intensos de ballicas con endófito, (residuo de 4 cm. medido con plato) con
vaquillas afectan la ganancia de peso vivo en un 30%.
Falta tener claridad sobre la interpretación de los valores de transaminasas en el
cuadro clínico, en especial la creatinfosfoquinasa.
Se realizó una investigación entre los meses de diciembre del 2001 y marzo del
2002, para establecer una norma de manejo alimenticio en vacas lecheras que
pastorean praderas de ballicas Yatsyn 1 con endófito N.lolii asociadas a trébol
blanco durante el verano - otoño bajo condiciones del secano en la Décima Región,.
El objetivo fue evaluar el efecto de la utilización de suplementos alimenticios a vacas
lecheras que pastorean praderas mixtas permanentes, compuestas con ballica
perenne (Lolium perenne), infectada con el hongo endófito N. lolii, asociadas con
trébol blanco sobre su salud y comportamiento productivo.
Resultados
De las 16,32 hectáreas de ballicas con endófito para este ensayo se utilizaron para
los tratamientos 5,96 ha (T1 ); 5,65 ha (T2 ) y 4,71 ha (T 3 ); la carga promedio para el
período de 86 días fue de 2,07 ; 2,08 y 2,57 vacas por hectárea en T1 , T2 y T3 ,
respectivamente. No se pudo prolongar más el período experimental por la sequía
estival del año 2002.
mg/kg MS mg/kg MS
21/02 Cacique 2/3 E+ Residuo 0,47 0,16
21/02 41 E+ 1/3 basal 0,71 0,50
21/02 41 E+ 1/3 apical 0,78 1,28
21/02 41 E+ 1/3 medio 0,24 0,18
21/02 Hijuela 3 E+ Franja 2 1,53 0,37
21/02 Hijuela 3 E+ Franja 3 1,08 0,40
21/02 Hijuela 3 E+ Franja 4 1,49 0,41
21/02 Hijuela 3 E+ Franja 8 0,93 0,43
28,0
T1 T2 T3
26,0
24,0
de Leche(L/día)
22,0
20,0
18,0
16,0
113
Enzimas séricas
114
600
550
500 Trat 1
450
Trat 2
400
350 Trat 3
300
250
200
150
100
50
0
/02
/02
/02
/02
/01
/02
/03
/02
10
26
27
08
Por las condiciones ofrecidas a los animales era esperable que los del tratamiento 1,
pastoreo con solo suplementación de sales minerales y agua, consumieran una dieta
de forraje conducente a la intoxicación. Sin embargo, a pesar del contenido de
tóxicos del forraje no se observó sintomología clínica; quizás fue por haber dejado un
residuo mayor (6 cm) o porque hubo condiciones climáticas distintas.
La suplementación con alimentos sin endófito, sin duda ayuda a mitigar el efecto
nocivo de los tóxicos mediante la dilución de los alcaloides en la ración consumida.
Conclusiones
No se observó signología clínica del “temblor de las ballicas” durante el verano 2002,
en pastoreo rotativo y con residuos de 6 a 7 cm (medido con plato).
Los valores de las enzimas séricas AST y GGT se movieron en los rangos de
normalidad. Sin embargo los valores de CK en todos los tratamientos presentaron
promedios sobre el límite de referencia, pero en el rango permitido en animales post-
ejercicio.
Esta investigación se realizó entre mayo y diciembre del 2001, con el objetivo de
determinar el efecto del consumo de ensilaje de pradera de ballica perenne con
endófito (N.lolii) y su efecto tremorgénico en vacas. Además evaluar el efecto en la
producción y composición de leche, el cambio de peso vivo, condición corporal, la
actividad sérica de algunas enzimas y el nivel de consumo del ensilaje.
Se ensilaron praderas de ballicas Yatsyn-1 (con y sin endófito), en mezcla con trébol
blanco.
Los animales fueron estabulados por 15 semanas y alimentados dos veces al día
según tratamiento. El ensilaje fue el 80% de la ración total, además de un núcleo
proteico, cebada y sales minerales; el rechazo promedio por grupo fue pesado 4
veces a la semana.
Cuadro 5.7 Producción láctea total (litros) del ensayo, producción promedio de
leche semanal, desviación estándar y porcentajes de la producción
promedio de leche, de tres grupos de vacas, alimentadas con
ensilaje de pradera de ballica en dos estados fenológicos con y sin
hongo endófito.
Tratamientos
Leche T1 T2 T3
Sin hongo corte Con hongo corte Con hongo corte
temprano temprano tardío
Producción total (Litros) 15.960 16.433 13.755
22
20
18
16
Leche (L)
14
12
10
6
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15
Semanas
Tratamiento T1. Ensilaje sin endófito corte temprano.
Tratamiento T2. Ensilaje con endófito corte temprano.
Tratamiento T3. Ensilaje con endófito corte tardío.
Composición láctea
Tratamientos
Componentes lácteos T1 T2 T3
Sin hongo corte Con hongo corte Con hongo corte
temprano temprano tardío
Materia grasa (%) 3,65 ± 0,52 3,55 ± 0,38 3,36 ± 0,42
Proteína (%) 2,90 ± 0,21 2,89 ± 0,20 2,80 ± 0,19
Lactosa (%) 5,08 ± 0,15 a 5,08 ± 0,15 a 4,88 ± 0,24 b
Sólidos totales (%) 12,81± 0,81 12,74 ± 0,66 12,20 ± 0,79
Sólidos no grasos (%) 8,83 ± 0,29 a 8,83 ± 0,26 a 8,53 ± 0,36 b
Urea (mg/L) 330 ± 80 340 ± 90 390 ± 110
RCS (x 1000) 225 ± 322 105 ± 268 177 ± 188
Letras distintas indican diferencias significativas (p<0.05).
Consumo de alimentos
El consumo de las raciones en base fresco, realizadas por los animales según los
tratamientos tuvieron como promedio: 67,58, 67,18 y 53,96 kg. de ensilaje por vaca,
para los tratamientos T1 , T2 y T3 , respectivamente. Los resultados del consumo de
los animales al análisis estadístico fueron significativos (P≤0,05) en donde el
tratamiento T3 tuvo un 20,6% menos de consumo en relación a los tratamientos T1 y
T2 que fueron similares (P >0,05).
Cuadro 5.9 Ración ofrecida y consumida de materia seca a tres grupos de vacas
con estabulación invernal, alimentadas con ensilaje de pradera de
ballica, en dos estados fenológicos, con y sin hongo endófito.
Tratamientos
Item. T1 T2 T3
Sin hongo corte Con hongo Con hongo
temprano corte temprano corte tardío
Conclusiones
La actividad sérica de las enzimas CK, GGT y AST, de los animales que
consumieron ensilajes de ballicas con endófitos, estuvieron dentro de los rangos de
referencia.
salud bovina del consumo permanente de ballicas infestadas con el hongo endófito,
solo se reportan ensayos de corta duración. El objetivo fue cuantificar
productivamente el efecto del consumo permanente de ballicas con endófitos en
salud y producción animal.
El ensayo consistió en un seguimiento comparativo durante 30 meses, de hembras
bovinas desde 6 meses de edad y aproximadamente hasta los 6 meses de su
primera lactancia, consumiendo forrajes en pastoreo y conservados como ensilajes,
provenientes de praderas de ballicas con y sin endófito N. lolii. El resto del manejo
en ambos grupos correspondió al rutinario usado en el Centro Lechero INIA -
Remehue.
Los promedios de peso inicial, peso final y ganancia diaria, con sus respectivos
errores estándares, en etapa pre-productiva de las hembras, se presentan en el
cuadro 5.10:
500
E+ E-
450
400
Peso Vivo (kg)
350
300
250
200
150
02/03/00
23/03/00
06/04/00
11/05/00
15/06/00
13/07/00
22/08/00
29/09/00
26/10/00
14/11/00
15/12/00
03/01/01
07/02/01
26/03/01
02/05/01
08/06/01
19/07/01
28/09/01
Fecha Pesajes
Figura 5.12 Evolución del peso vivo de las terneras-vaquillas durante la fase de
crecimiento.
peso vivo de las vacas en su primera lactancia, bajo una norma de pastoreo
rotacional y con residuos de alrededor de 7 cm (Fotografía 5.3) y con suplementos
alimenticios para balance de ración.
Fotografía 5.3. Sector de pastoreo con vacas lecheras (residuo 6-7 cm)
Producción de Leche
Tratamiento
E+ E- P<0,05
1
Materia grasa (%) 3,42 ± 0,73 3,55 ± 0,98 N.S.
Proteína (%) 3,04 ± 0,36 3,18 ±0,44 N.S.
Urea (mg/L) 375,6 ± 81 362,5 ± 72 N.S.
2
RCS (cal/ml) 11,8 ± 1,04 12,23 ± 1,56 N.S.
1 N.S. : No Significativo
2 RCS : Recuento de células somáticas
Los resultados de urea se encuentran dentro de los rangos normales que revela que
los animales recibían dietas balanceadas nutricionalmente (energía -proteína)
Análisis de Enzimas
Conclusión
Literatura citada
KANERO, J.J. ; HARVEY, J.W. ; BRUSS, M.C. 1989. Clínical enzymology, Normal
blood analyte values in large animals, In: Clínical biochemistry of domestic
animals. 4th Ed. Academic Press, New York U.S.A. pp. 886-889.
LANE, G. A. ; TAPPER, B. A. ; DAVIES E. ; HUME D. E. ; LATCH G.C.M. ;
BARKER D.J.; EASTON H.S. ;ROLSTON, M.P. 1997. Effect of growth
condition on alcaloid concentrations in perennial ryegrass naturally infected with
endophyte. In: Neotyphodium/Grass Interactions. Eds. Bacon, C.W., Hill N.S.
Plenun Press, New York & London pp.179-182.
Capitulo 6
Rodrigo Bravo H.
6.1 Introducción
En Chile, los casos reportados por Cisternas y Torres (1997), constituyen una
preocupación para el sector de producción animal del sur de Chile; se señala que
existen zonas y productores que han sido afectados por ataques con un nivel
significativo de impacto en la economía predial.
139
Estos autores señalan que el gorgojo argentino causa sobre la pradera un daño
que puede reducir su productividad y/o persistencia dependiendo del nivel de
ataque presentado. En relación a la productividad anual, Cisternas (2001), reporta
pérdidas de 44% en producción de materia seca en un período que va entre enero
y agosto, en una pradera de ballica bianual producto del daño producido por el
insecto (Figura 6.1).
1,400
1,200
Sin protección química
Materia Seca, kg
800
600
400
200
0
D E F M A M J J A S
meses
Figura 6.1. Efecto del gorgojo argentino sobre la pérdida de materia seca en
ballica bianual. (Fuente: Cisternas, 2001)
No obstante lo anterior, el daño potencial más importante que puede producir esta
plaga es sobre la persistencia de las praderas. En el caso de praderas recién
establecidas o en regeneraciones, las plántulas se pueden afectar de tal manera
que la superficie afectada es invadida por malezas perdiendo, su valor nutritivo y
por consiguiente pérdidas para productor. El daño puede reducir en forma
significativa la persistencia de la ballica perenne, lo que puede ocurrir en el
transcurso de 2 a 3 años (Cisternas, 2001).
Cuadro 6.1 Costo de producción de materia seca para pradera de ballica anual y
bianual. $ de julio del 2003 .
una pradera tendrá que ser absorbida en menos años (Figura 6.2). Siguiendo el
ejemplo del Cuadro 6.1, para el caso del establecimiento de una pradera de ballica
perenne, la importancia que ésta tenga una larga vida útil está dada por que de
esta forma se reducen los costos de producción de materia seca. Como se
observa en la Figura 6.2, al ir disminuyendo la vida útil de la pradera el costo de
producción por kilogramo de materia seca va aumentado en forma notable. Este
aumento no es lineal, es decir, con cada año de disminución de la vida útil de la
pradera el costo no se incrementa de la misma manera.
24
22
Costo ($/kg MS)
20
18
16
14
12
2 3 4 5 6 7 8 9 10
Figura 6.2. Estimación del costo de producción de materia seca según los años
de vida útil de una pradera de ballica perenne.
En el Cuadro 6.2, se puede ver el ejemplo en forma numérica con el costo por
kilogramo de materia seca según los años de duración de la pradera y la
diferencia en $/kg que significa disminuir en un año la vida útil de la pradera
perenne. Como se puede ver si la pradera se pierde, por ejemplo, en el año 4el
costo de $17,3/kg y si se pierde al tercer año es de $19,3/kg, de esta manera la
diferencia en el costo de materia seca entre los dos años es de $2/kg, mientras
que la diferencia entre una vida útil de 9 y 10 años es de 0,3$/kg con costos de
$14/kg y $13,7/kg, respectivamente, por lo cual el alargar la vida útil de la pradera
permite ir reduciendo en forma significati va el costo de producción del principal
alimento del ganado en los sistemas de producción basados en recursos
pratenses.
142
Cuadro 6.2 Costo por kilógramo de materia seca según los años de duración de
la pradera y la diferencia en $/kg según vida útil.
Literatura citada
Capitulo 7
RECOMENDACIONES
Francisco Lanuza A.; Alfredo Torres B.; Ernesto Cisternas A.
1. Sembrar en otoño
3. Control químico
El endófito, no solo protege a la planta del gorgojo, sino que también produce un
mayor rendimiento (10 a 12%), mejor comportamiento frente al déficit hídrico
estival, una persistencia más prolongada y tolerancia a otras plagas y
enfermedades.
Existen cultivares sin endófito, que toleran con éxito los ataques del gorgojo
argentino del tallo, por lo tanto hay otro factor no identificado que influye en la
tolerancia de algunos cultivares al ataque del L. bonariensis, esto se ha
denominado “factor químico antialimentario”.
6. Presencia de toxinas
El hongo endófito produce una serie de toxinas, la peramina que ejerce un control
sobre varias plagas, entre las que está el gorgojo de la ballica (L. bonariensis). Sin
embargo, el lolitrem B y la ergovalina pueden provocar intoxicación en mamíferos,
dentro de los cuales están los ovinos, bovinos y equipos, pudiendo disminuir su
producción.
9. Análisis de toxinas
En lo posible se debe registrar a los animales que presentaron síntomas, para que
en futuros episodios puedan ellos servir para una detección precoz y así anticipar
la presentación de problemas. Regularmente hay animales muy sensibles o
susceptibles a la intoxicación, en cambio otros son muy tolerantes.
148
Capítulo 8
COMPENDIO Y DESAFÍOS FUTUROS
Francisco Lanuza A.; Alfredo Torres B.; Ernesto Cisternas A.
8.1 Compendio
La ejecución de este proyecto fue realizado por INIA -Remehue, que diseñó una
serie de ensayos en relación a los tres componentes principales de este complejo,
el insecto L. bonariensis, el endófito N. lolii de las ballicas, y la utilización de estas
ballicas en asociación con trébol blanco para la producción de leche y carne
bovina.
La detección precoz del insecto esta relacionada con las técnicas de muestreo y
su relación a factores climáticos determinándose que el término de la diapausa
invernal ocurre cuando las temperaturas son en promedio cercanas a 10 ºC, las
que son regulares desde septiembre. Se confirma que la temperatura umbral
inferior sería 10 ºC. Los Grados Día necesarios para el desarrollo del ciclo del
insecto serían entre 422 y 486 GD. El plan de manejo de la plaga considera entre
sus medidas preventivas el reconocimiento real del insecto y oportuna detección a
través de muestreos y el conocimiento de factores claves. El plan preventivo
contempla el uso de ballicas con endófitos, siembras en otoño, detección
temprana del insecto y control químico. Se estableció además la eficacia del
control químico en cobertera y en aplicaciones a la semilla. Destacable es
reconocer la alta mortalidad y su efecto sobre la población del gorgojo de las
ballicas en aplicaciones de insecticidas contra la cuncunilla negra.
con ensilajes de ballicas con endófito a vacas lecheras; para evaluar el efecto de
consumir permanentemente ballicas con endófito desde temprana edad de las
hembras de reemplazo hasta la primera lactancia, bajo un sistema de pastoreo
con residuos de 6 a 7 cm durante el verano-otoño y suplementos para balancear la
ración con ensilaje y concentrado.
Será preciso establecer estudios que permitan establecer el efecto del hongo
endófito sobre los insectos distintos a la plaga, presentes en la comunidad
pratense, estableciendo de esta forma el impacto o efecto sobre la comunidad de
insectos en praderas antropogénicas en el sur de Chile.
Así mismo generar información nacional sobre los nuevos endófito o “endófito
noble”, NEA 2 (cultivar Tolosa) con niveles medios de peramina y ergovalina y el
tipo AR1 (cultivares Bronsyn, Impact, Meridian y Nevis) solo con peramina.
No hay aún drogas y químicos que sean efectivos en prevenir o aminorar el efecto
de las toxinas que el endófito tiene sobre los animales en pastoreo. De ahí que
por ahora los esfuerzos están por prevenir la ocurrencia de la intoxicación e
identificar si aquellos animales más tolerantes a las toxinas es por su hábito de
pastoreo o se debe a factores genéticos de resistencia. Algo de esto ya se ha
desarrollado en Nueva Zelandia con ovinos, especie que por pastorear más
profundo, tiene mayores probabilidades de consumir mayor cantidad de las
toxinas.
Literatura citada
Capitulo 9
GLOSARIO
Decúbito esternal : Posición del cuerpo echado con el esternón (de pecho)
apoyado en el suelo.
Movimiento
espasmódico : Convulsión tónica de músculos con movimientos irregulares.
Tétano intermitente
Rarefacción de la
sustancia blanca : Disminución de la densidad y peso, sin alteración de
volumen de la sustancia blanca del cerebro.
celular