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SM Inv 1

Las sociedades mercantiles son entidades jurídicas que facilitan la creación de empresas y la movilización de capital, garantizando la seguridad jurídica en las relaciones entre socios y terceros. Su constitución es el resultado de un acuerdo de voluntades, donde los socios aportan recursos para alcanzar un fin común, lo que les otorga una existencia legal autónoma. La regulación de estas sociedades es crucial para la estabilidad económica y la confianza en el mercado, promoviendo la transparencia y el crecimiento ordenado de las empresas.

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Las sociedades mercantiles son entidades jurídicas que facilitan la creación de empresas y la movilización de capital, garantizando la seguridad jurídica en las relaciones entre socios y terceros. Su constitución es el resultado de un acuerdo de voluntades, donde los socios aportan recursos para alcanzar un fin común, lo que les otorga una existencia legal autónoma. La regulación de estas sociedades es crucial para la estabilidad económica y la confianza en el mercado, promoviendo la transparencia y el crecimiento ordenado de las empresas.

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Universidad Autónoma de Nuevo león

Facultad de Derecho y Criminología

Investigación 1. Sociedades mercantiles

Dra. Queeney Rose Osorio Fernández

Alumna: Ana Julia Arroyo Aguirre

Matrícula: 2048376

Grupo 032

Salón 110

San Nicolás de los Garza,

Ciudad Universitaria

29/01/25
A lo largo de los años, las sociedades mercantiles han tenido un papel fundamental
en el desarrollo económico, facilitando la creación de empresas, la generación de
empleo y la movilización de capital. Su existencia también contribuye a la
organización y estructuración del mercado, permitiendo que los recursos se
distribuyan de manera más eficiente. Además, el marco legal que regula a las
sociedades mercantiles no solo busca garantizar la seguridad jurídica en las
relaciones entre los socios, sino también proteger los intereses de los terceros que
interactúan con ellas, como proveedores, clientes, y trabajadores.

El análisis de las sociedades mercantiles y su regulación es esencial para


comprender la dinámica del mundo empresarial y comercial, así como para aquellos
que buscan emprender o invertir en proyectos empresariales. A través de la correcta
comprensión de los diferentes tipos de sociedades y las implicaciones legales de
cada una, los socios pueden tomar decisiones informadas que optimicen la gestión
y la rentabilidad de sus negocios, mientras que se mantienen dentro del marco de
la legalidad y la seguridad jurídica.
Concepto de Sociedades mercantiles

Según Montilla Molina, la sociedad mercantil puede definirse como el acto jurídico
mediante el cual los socios se comprometen a combinar sus recursos o esfuerzos
con el propósito de alcanzar un fin común, conforme a las normas establecidas por
la ley mercantil para cada tipo de sociedad. La creación de la sociedad da lugar a
un nuevo sujeto jurídico, la "persona social", generando simultáneamente derechos
y obligaciones tanto para la sociedad como para los socios, quienes, mediante su
participación, adquieren un estatus jurídico particular. Este enfoque destaca una de
las características fundamentales de las sociedades mercantiles: la distinción entre
la personalidad jurídica de la sociedad y la de los individuos que la componen. Así,
la sociedad adquiere autonomía legal, mientras que los socios mantienen un vínculo
de derechos y deberes derivados de su aportación al negocio. Este marco busca
asegurar que tanto la sociedad como sus miembros operen dentro de un esquema
regulado que favorezca la estabilidad y el cumplimiento de los fines comerciales.

Por su parte, de Pina Vara sostiene que la sociedad mercantil surge en el ámbito
jurídico como consecuencia de un contrato. En otras palabras, la sociedad mercantil
es el resultado de una manifestación de voluntad contractual entre las partes. Este
enfoque reafirma la idea de que la sociedad no emerge de manera automática ni
por una causa externa, sino que es el producto de un acuerdo consciente y
voluntario de los socios, cuyo pacto es lo que le otorga su existencia jurídica.

Sin embargo, Raúl Cervantes Ahumada presenta una perspectiva diferente,


señalando que la doctrina ha confundido a la sociedad mercantil con la naturaleza
jurídica del acto constitutivo, es decir, del acto inicial mediante el cual se constituye
la sociedad. Cervantes Ahumada refuerza su postura al rechazar categóricamente
la idea de que el acto constitutivo de la sociedad tenga una naturaleza estrictamente
contractual. Para él, esta interpretación es errónea y desvía el entendimiento del
proceso constitutivo de la sociedad mercantil.

En general, estos autores tienen una visión amplia de las distintas perspectivas
sobre la naturaleza de las sociedades mercantiles, lo que resulta enriquecedor para
el análisis y comprensión de cómo estas entidades operan en el ámbito legal. Las
distintas interpretaciones mostradas por los autores invitan a un análisis más
profundo sobre el proceso de creación de una sociedad mercantil y sus
implicaciones jurídicas.

Naturaleza Jurídica

Es fundamental entender que las sociedades mercantiles son entidades jurídicas


autónomas, separadas de los individuos que las componen, lo que les permite tener
una existencia propia, distinta de la de sus socios. José Peña realizó un análisis
detallado sobre cómo estas sociedades se configuran legalmente y cómo sus
características varían según la forma societaria adoptada, ya sea una sociedad
anónima, limitada u otra. Estas sociedades cuentan con personalidad jurídica propia
y su principal objetivo es llevar a cabo actos de comercio.

Por otro lado, Sessarego destaca que las sociedades mercantiles son el resultado
de un acuerdo de voluntades entre los socios, cuyo fin es obtener un beneficio
económico. En este sentido, el autor también aborda cómo las diferentes estructuras
societarias inciden en la gestión interna y en la distribución de beneficios entre los
socios, lo que resalta las implicaciones prácticas de la elección del tipo de sociedad.

Las sociedades son entonces acuerdos con beneficios de por medio hechas para
una problemática, o empresa o simplemente un acuerdo común.

Con estas definiciones se puede dar a entender entonces que sociedades hay en
todos lugares y todas tienen un porque.

Enrique Zaldívar la define como la voluntad o intención de asociarse que encierra


con mayor o menor acento, de acuerdo al tipo societario, la voluntad de colaborar
en forma activa en la empresa común (lo que lleva ínsito el deber de lealtad del
socio), el ánimo de concurrir al alea propia de la actividad negocial, todo ello
desarrollado dentro de un marco de igualdad jurídica, pues en la relación societaria
no existe subordinación de parte de alguno de los contratantes (socios) hacia el o
los otros.

Ricardo Nissen define la affectio societatis como “la predisposición de los


integrantes de la sociedad de actuar en forma coordinada para obtener el fin
perseguido con la constitución de la misma, postergando los intereses personales
en aras del beneficio común”.

Considero el affectio societatis un elemento esencial para la existencia y el


funcionamiento de una sociedad, ya que implica la intención de los socios de
asociarse para alcanzar objetivos comunes. Sin esta "voluntad de sociedad", no se
considera que exista una verdadera sociedad legal, y por lo tanto, no se puede
formar una relación jurídica válida entre los socios.

Fin Común. Este presupuesto de la constitución de una sociedad, es muy


indispensable para determinar el querer de los socios de toda sociedad mercantil.

En efecto, al constituir cualquier tipo de sociedad será necesario precisar el motivo


u objeto que perseguirá en el ejercicio de su actividad mercantil y que éste fin serpa
común porque al materializarse la sociedad como tal, tanto en su patrimonio como
en su finalidad u objeto no será privativo de ningún socio y pertenecerá y extenderá
a todos los socios que han querido la formación de la sociedad mercantil.

El fin común también es otro requisito fundamental para la constitución de una


sociedad mercantil. Este fin debe ser lícito y determinado, y debe ser la base sobre
la cual se estructuran las decisiones, responsabilidades y derechos dentro de la
sociedad. Sin un fin común claro, no se puede considerar que exista una verdadera
sociedad mercantil, ya que los socios no compartirían un propósito común, lo que
afectaría la cooperación y el éxito del proyecto empresarial.

Ignacio Quevedo Coronado define las aportaciones como el capital social que se
constituye con las aportaciones de los socios, aportaciones que equivalen a toda
prestación o a cualquier cosa que tenga un valor de uso o cambio, a cualquier
derecho ya sea de propiedad, de uso, de usufructo, etcétera.

Agrega también que las aportaciones pueden ser:

En dinero. Aportaciones en numerario.

En especie. Bienes de otra naturaleza.

En trabajo. Aportaciones de industria.


El proceso de constitución de una sociedad mercantil, como bien señalan los
autores mencionados, es el resultado de un acuerdo de voluntades entre las partes,
quienes se comprometen a aportar recursos y a seguir un conjunto de reglas
establecidas en el contrato social. Este contrato no solo define el objeto de la
sociedad, sino también los derechos y obligaciones de los socios, las reglas para la
toma de decisiones, y la distribución de las ganancias. A través de este proceso, la
sociedad adquiere una vida jurídica propia, lo que permite a los socios enfocarse en
la actividad comercial sin la necesidad de enfrentar, en su mayoría, los riesgos
personales derivados de las deudas o responsabilidades empresariales.

Asimismo, la regulación de las sociedades mercantiles desempeña un papel


fundamental en la estabilidad económica y en la confianza que los actores del
mercado depositan en ellas. La seguridad jurídica que ofrece el marco legal
garantiza el cumplimiento de los compromisos, protege los derechos de los socios
y terceros, y establece mecanismos de resolución de conflictos. Esto favorece la
transparencia y el buen funcionamiento del mercado, al mismo tiempo que permite
el crecimiento ordenado de las empresas.
Bibliografías

Quevedo, Francisco (2008). Derecho mercantil, Tercera edición. Pearson.


https://gc.scalahed.com/recursos/files/r161r/w24574w/Derecho_Mercantil.pdf

Nissen, Ricardo Augusto (2023). Curso Derecho Societario. La Ley

García, Jorge (2005). Aspectos relevantes de las sociedades mercantiles. Revista de la Facultad de
Derecho de México. https://revistas-colaboracion.juridicas.unam.mx/index.php/rev-facultad-
derecho-mx/article/view/28745/25988

Mantilla Molina, R. L. (1997). Derecho Mercantil. Edit. Porrúa, S.A., México. P.188

De Pina Vara, Rafael, Elementos de Derecho Mercantil Mexicano, Edit. Porrúa, S.A., México 1995,
pp. 50 y 51.

Cervantes Ahumada, Raúl, op.cit., pp. 36,37 y 40 ss.

Peña, Juan José. (2017). Derecho mercantil: parte general y sociedades mercantiles, Edit. Reus.

Sessarego, Carlos. (2016). Teoría general del Derecho Mercantil, Edit. Porrúa, S.A., México.

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