PLATÓN.
Introducción 1: Platón y su Pensamiento. Bases
Platón defiende que existe la Verdad, y que ésta es alcanzable mediante la razón o reflexiones
filosóficas; ya que las Ideas transcienden del mundo material sensible y cambiante de las
opiniones. Enfrente de la postura sofista ontológica, su no ser y las apariencias, Platón
argumentaba la existencia de unas realidades inmutables, eternas e inmateriales. Propone
diferenciar dos niveles fundamentales de la realidad
Pero ¿cómo se relacionan estos mundos?, ¿Como coexisten estas dos esferas de la realidad?,
¿Qué funciones tiene la Idea de Bien en esta teoría?
1. Definición de Idea.
Para Platón una Idea o esencia, es una realidad que posee las cualidades en común a un conjunto
de objetos sensibles.
1.1 Características ideas
Son más reales que los objetos sensibles dadas tres razones:
a. Las Ideas son la causa de la existencia de cosas sensibles.
b. Las Ideas son eternas, en cambio, los objetos sensibles nacen y perecen.
c. Las Ideas permanecen inmutables, los objetos físicos son cambiantes.
1.2 Tipos de Ideas
Todo en el mundo físico es una copia de una Idea. Por ello, hay Ideas de todos los seres
naturales y fabricados por el hombre, de las magnitudes matemáticas y objetos de éstas, y de
los valores éticos y estéticos. En la cumbre del mundo inteligible está la Idea de bien.
Sin embargo, no hay ideas imperfectas o bajas como el mal o la injusticia, enemistad... en su
caso, serían vistas como ausencia de bien, no justicia, mala amistad...
En el sistema de Platón, el concepto mal no tiene entidad, básicamente es la carencia de bien.
2. Dualismo Ontologico
Esta teoría de las Ideas genera un dualismo ontológico. Podemos separar la realidad en dos
niveles, el nivel superior es el mundo inteligible (Ideas): una región de realidades inmateriales,
eternas, inmutables, únicas, modelos perfectos y subsistentes por sí mismas que captamos a
través de la razón. En el nivel inferior se ubica una realidad del mundo sensible, accedemos a
ella mediante los sentidos, captando un mundo de cosas materiales aparentes, en movimiento
o devenir, que nacen o perecen, plurales, dependientes y copias de las Ideas.
Por tanto, hay una dependencia ontológica del mundo sensible respecto del mundo inteligible,
las cosas sensibles imitan de manera imperfecta el modelo perfecto de las Ideas.
3. Cosmología
Nace una cuestión lógica, si el mundo sensible es una copia del mundo inteligible, ¿porqué es
imperfecto? En su cosmología, relatada en Timeo, Platón afirma que el mundo sensible tiende
al orden, la armonía y belleza perfecta de las Ideas porque:
El Demiurgo (artesano), es decir, la Inteligencia Suprema lo modeló a partir de ellas. El origen
de su imperfección se encuentra en la materia, amorfa, preexistente móvil y caótica
Así, el mundo físico se aproxima o imita a las Ideas, pero sin llegar nunca a su perfección. Por
tanto, el origen de la realidad para Platón esta dado por tres principios: las Ideas, el Demiurgo;
y el elemento material, eterno, pero imperfecto
4. Dualismo Epistemológico
Dado este sistema ontológico, se genera un segundo dualismo: dualismo epistemológico.
Por un lado está el conocimiento propiamente dicho, conocimiento científico o episteme, se
adquiere cuando el objeto de estudio es el mundo inteligible captado por la inteligencia o razón.
Así alcanzamos un episteme: objetivo, infalible, invariable y universalmente válido.
2. En cambio, obtendremos opiniones o doxa si el foco es una realidad sensible, cambiante,
usando los sentidos. Se llega a:
Superficial, aparente, falible, cambiente y relativo
Esto lleva a una relación de dependencia: la opinión es un conocimiento meramente
aproximado que depende del episteme para su completa clarificación
5. Teoría de la reminiscencia
Si vivimos en el mundo físico, sensible, ¿cómo sabemos la existencia del mundo de las Ideas?
Para resolver ésta pregunta, Platón alude al mito de la preexistencia del alma en el mundo de
las Ideas. Es una metáfora del conocimiento, hay que interpretarla; el alma, tiende por ello de
forma natural al saber, y si encontramos el saber es porque ya está en nosotros implícitamente,
es innato.
Según ello, conocer <=> recordar (REMINISCENCIA).
Es un tránsito de lo imperfecto, del mundo material, que conocemos a traves de los sentidos,
al "recuerdo" de lo perfecto, el mundo de las ideas.
El razonamiento y el diálogo son los que hacen posible acceder a la verdad.
El mundo inteligible se presencia en el lenguaje (logos) y se descubre a través del diálogo. En
este proceso de dialéctica, el maestro no sustituye la función de pensar del discípulo por si
mismo, solamente lo dicta y guía y la acelera.
6 Idea Suprema de Bien: Función ontológica
La Idea de Bien representa el máximo grado de realidad, hace que todo lo demás sea real. Causa
las Ideas restantes, y la existencia de las cosas del mundo material y sensible. Esto se debe a
que todas las Ideas participan en la Idea de Bien, inclusive las cosas materiales porque son una
copia imperfecta suyas.
6.1 Idea Suprema de Bien: Función epistemológica
A su vez, se da la función epistemológica, puesto que ella es la que posibilita el conocimiento.
Lo que hay de racional e inteligible en las Ideas se debe a su participación en la Idea de Bien.
Pero también sucede lo mismo en el mundo sensible: lo racional e inteligible de los objetos
materiales, está en su esencia, su "participación", ser una copia en la Idea de Bien.
6.2 Idea Suprema de Bien: Función ética-política
Así se fundamenta la ética y la política. El conocimiento del Bien en sí implica conocer
correctamente el verdadero bien humano, y la verdadera felicidad.
Aquél que haya contemplado el Bien en sí (Dialéctica Ascendente) tendrá el criterio y sabrá
distinguir lo malo ó bueno, lo justo ó injusto en el mundo sensible, para orientar su vida privada
y en el gobierno de la ciudad conforme a ello (Dialéctica Descendente)
Conclusión 1, 6.3
Se puede concluir que, para Platón, la Idea de Bien es el principio unificador (cosmología), y
causa final de todo existente. En torno a ella se agrupan y ordenan todas las restantes ideas y
lo real, es el modelo último al que tienden a asemejarse todas las realidades, tanto sensibles
como inteligibles (dualismo onto.)
La idea de bien es expresión de la unidad, del orden, del sentido y de lo racional de todo lo real.
Introducción 2: Platón sobre pensamiento y ciencia.
¿Qué entiende Platón por opinión, pensamiento y ciencia? Se trata de grados de conocimiento
que se fundamentan en los grados de realidad existentes. Como veremos a lo largo de la
disertación, existe una jerarquía establecida por Platón en el símil de la línea, en el libro VI de
La República. Así pues, cuanto más real sea un objeto, más claro y verdadero será el
conocimiento que podemos obtener de él, y por tanto, más nos aproximamos a la verdad, que
es, en última instancia y conocimiento de las Ideas y sus relaciones y de la Idea de Bien
1 Dualismo Ontológico.
El doble filo de las cosas y sus respectivas ideas genera un dualismo ontologico. Podemos
separar la realidad en dos niveles, el nivel superior es el mundo inteligible (Ideas): una región
de realidades inmateriales, eternas, inmutables, únicas, modelos perfectos y subsistentes por si
mismas que captamos a traves de la razón. En el nivel inferior se ubica una realidad del mundo
sensible, accedemos a ella mediante los sentidos, captando un mundo de cosas materiales
aparentes, en movimiento o devenir, que nacen o perecen, plurales, dependientes y copias de
las Ideas.
Por tanto, hay una dependencia ontologica del mundo sensible respecto del mundo inteligible,
las cosas sensibles imitan de manera imperfecta el modelo perfecto de las Ideas.
2. Dualismo Epistemológico
Dado este sistema ontológico, se genera un segundo dualismo: dualismo epistemológico.
Por un lado está el conocimiento propiamente dicho, conocimiento científico o episteme, se
adquiere cuando el objeto de estudio es el mundo inteligible captado por la inteligencia o razón.
Así alcanzamos un episteme: objetivo, infalible, invariable y universalmente válido.
2. En cambio, obtendremos opiniones o doxa si el foco es una realidad sensible, cambiante,
usando los sentidos. Se llega a:
Superficial, aparente, falible, cambiente y relativo
Esto lleva a una relación de dependencia: la opinión es un conocimiento meramente
aproximado que depende del episteme para su completa clarificación
3. Símil de la Línea
A través del símil de la línea, que aparece al final del libro VI de la República, Platón expone
las relaciones entre el mundo sensible e inteligible y entre los diversos grados de conocimiento
y realidad. Propone que tracemos una línea y que la dividamos en partes desiguales: cada
segmente sera más largo que el anterior, representando así un mayor grado de realidad con el
tamaño.
Así mismo, podemos dividir en el mundo sensible, diferenciando dos grados de realidad: las
imágenes, reflejos y sombras de objetos sensibles; y los objetos físicos, naturales.
En relación con ellos, se distinguirán dos grados de conocimiento asociados dentro de la doxa
(opinión): la eikasía (imaginación), serán dadas por las visiones deformadas de las cosas,,
correspondientes a las imágenes; y en un nivel superior, la pistis (creencia), el conocimiento
de los objetos físicos, en este nivel se sitúan las ciencias naturales y los saberes técnicos
(ciencias dóxicas)
Por otro lado, en el mundo inteligible también existe una subdivisón: en el nivel inferior están
los objetos maemáticos y en nivel superior las Ideas. En correspondencia dentro del episteme
(conoc. científc.): la dianoia (pensamiento) desarrollado por las matemáticas, y la noesis
(inteligencia), propio de la dialéctica o filosofía
4. Diferencias Ontológicas: Objetos matemáticos e Ideas
Éstos dos son pertenecientes al Mundo Inteligible, por tanto; son eternos, inmutables,
inmateriales, invisibles y captados por la razón.
Pero, los objetos matemáticos son inferiores ontológicamente a las Ideas porque son copias de
las mismas, y son multiples; mientras que las Ideas son únicas y originales.
5. Diferencias Epistemológicas: Matemáticas y Dialéctica
Para Platón, se diferencian epistemológicamente el pensamiento(dianoia), empleada por el
matemático, y la razón propia de la dialéctica: la inteligencia(noesis).
En primer lugar el matemático parte de axiomas, hipótesis sin demostrar, y desciende
deductivamente a partir de ellas. Por ello, en todo su método, se carece de fundamento, ya que
no se demuestra la hipótesis inicial. En cambio, la dialéctica parte de los axiomas y busca su
fundamentación, ascendiendo dialécticamente hasta encontrar su principio o fundamento: la
Idea correspondiente.
Así mismo, cuando el filósofo logra definir la Idea correspondiente, a través de una hipótesis
invicta, consigue fundamentar el edificio matemático. Con ello sigue su tarea, tratando de
definir cada una de las ideas hasta finalmente contemplar la Suprema Idea de Bien, el máximo
grado de conocimiento.
En segundo lugar, los matemáticos, a pesar de estudiar objetos inteligibles e invisibles, se
ayudan de imágenes sensibles; meras copias del mundo material de los objetos matemáticos.
En cambio, los dialécticos no hacen uso de ningun apoyo sensible para conocer las Ideas, solo
utilizan el razonamiento puro (noesis).
Conclusión 2: Relación gradual de los conocimientos en el sistema educativo en platón.
Los grados de conocimiento y sus respectivas "artes" son también los peldaños y pasos que
organizan el proceso educativo de Platón, en el cual cada individuo ocupa la clase social
correspondiente a la predisposición de su naturaleza propia y la educación recibida en
consecuencia.
El alma, prisonera del cuerpo, de los sentidos y de los apetitos materiales, y acostumbrada a las
opiniones del mundo sensible, debe familirizarse gradualmente con las realidades inmateriales
y eternas y con el razonamiento abstracto. Para lograr este aprendizaje gradual Platón inserta
las matemáticas como un preámbulo necesario para la dialéctica, ya que permite que el alma
se adapte de lo sensible a lo inteligible. Además, son un excelente entrenamiento para la
inteligencia y razonamiento abstracto.
La última etapa del sistema educativo, está reservada a los filósofos y filósofas, los futuros
gobernantes. Se dedica a la dialéctica, la ciencia de las Ideas y de sus relaciones. Ella es la
ciencia suprema y sólo ésta única puede ofrecernos verdadero conocimiento (episteme), ya que
sólo ella tiene por objeto lo verdaderamente real: las Ideas, y no apariencias sensibles.
Introducción 3: Motivación política de la filosofía platónica y la educación como medio para
implantar el Estado Ideal
Platón confiesa en la "Carta VII" que su filosofía arranca de la insatisfacción con la situación
política de su época. El filósofo se vuelca en la filosofía para encontrar una alternativa a los
males políticos de su tiempo. Como veremos a lo largo de la disertación, propone implantar un
nuevo sistema político, el gobierno de los filósofos, que garantice un Estado justo y bien
gobernado. El medio para hacerlo realidad será la educación
1. Críticas de Platón a la democracia.
Platón vivía una democracia falsa desde su punto de vista, para él, en realidad el pueblo no
gobernaba. Era una minoría de políticos y demagogos, sofistas; que, sin formación, sin
reflexión e insensatos se dejaban llevar por su egoísmo y beneficio personal; sin buscar el bien
del Estado en común.
Sostenía que no deben dirigir un cargo político sin haber tenido preparación o conocimientos
ni virtud previa.
La brutal decepción de Platón de la democracia surge cuando bajo este sistema político se
cometió la extrema injusticia de juzgar y ejecutar a su maestro Sócrates; para él demostraba
que la democracia no era garantía de Justicia. Ya que Sócrates era el más justo de todos.
2. La teoría del filósofo-gobernante. Aristocracia literal
Platón propone una aristocracia en su sentido literal y original (aristoi significa en griego los
mejores), es decir, un "gobierno de los mejores en virtud y saber" y no por razón de la sangre
o linaje, a la manera de la aristocracia tradicional. Por ello, la teoría política platónica es
considerada una teoría de la élite.
Para llevarlo a la práctica, se requieren dos condiciones.
2.1 La teoría del filósofo-gobernante. Remedio ante sistemas políticos
Para poner en remedio a la democracia, la aristocracia o la tiranía; Platón propone la teoría del
filósofo-gobernante. Ésta plantea que los males de la humanidad se erradicarán sólo si y solo
sí el gobierno está regido por filósofos. Es decir, en manos de hombres y mujeres que, mediante
la filosofía, han alcanzado la sabiduría y virtud, que son indispensables para el buen gobierno
de la ciudad.
Ello nace de aplicar el Intelectualismo Moral de Sócrates al terreno de la política. Éste dicta
que solo tras contemplar el Bien en sí, la Justicia en sí, se podrá actuar en acuerdo a lo justo y
al bien.
2.2 La teoría del filósofo-gobernante. Condición justo gobernador
Así, Platón deduce que sólo los filósofos pueden ser los gobernantes perfectos, pues la filosofía
es la única vía para alcanzar el conocimiento de la esencia de la Justicia y del Bien, preciso
para conducirse rectamente a uno mismo y a la sociedad.
El conocimiento de las Ideas, en concreto, de las de Justicia, del Bien y de la Belleza;
proporciona al filósofo-gobernante el criterio adecuado para distinguir lo justo de lo injusto y
lo bueno de lo malo. Aquel gobernante que no conozca la esencia de la Justicia y del Bien
jamás llegara ser un gobernante justo. En cambio, el filósofo gobernante impera a la luz de las
Ideas eternas de Justicia, de Belleza y de Bien, cuya visión ha alcanzado gracias a la filosofía,
tomándolas como modelo.
2.3 La teoría del filósofo-gobernante. Condiciones prácticas
En primer lugar, seleccionar las mejores naturalezas (aquellas que tienen la parte racional más
predominante), es decir, aquellos individuos que de manera innata posean capacidades y
cualidades naturales para la filosofía y el gobierno: de aprender, la honestidad, la generosidad,
un alma noble y sin bajezas.
En segundo lugar, potenciar estas cualidades y capacidades naturales mediante una educaciónr
ecibida. Sólo después de un largo proceso educativo aquellos que hayan contemplado las Ideas
eternas estarán preparados para gobernar.
Filósofo = Mejores Naturalez + Educación
2.4 La teoría del filósofo-gobernante. Aplicación final
Los filósofos gobernantes cumplirán con su deber y asumirán el gobierno de la ciudad
ocupándose de él por turnos, ya que estarán en deuda con la comunidad política que les ha
proporcionado una educación gracias a la que han accedido al conocimiento del Bien y, por
ello, a la virtud y la felicidad
En el estado ideal platónico será el mismo Estado el que se encargará de la selección de las
mejores naturalezas y de su educación
3. Concepción platónica de la educación
En el pensamiento platónico la educación está hecha para servir al Estado. El fin último es
conseguir los mejores filósofos gobernantes para contribuir a éste. Se formará una élite de
individuos sabios y justos destinados a gobernar.
La política es un arte o saber que tiene como objetivo organizar y armonizar la vida en sociedad
y conducir al Estado a la justicia, que platón entiende como armonía y cohesión social. Existe
una ciencia propia del médico, que puede enseñarse y aprenderse y que pretende curar al
enfermo, existe una ciencia política capaz de producir la salud del Estado y conducirlo a la
justicia y a la felicidad. "La ciencia de la justicia y del bien" es la dialéctica o filosofía.
Para Platón el proceso educativo es duro, arduo y costoso, lleno de resistencias y obstáculos;
pues el cuerpo y las partes apetitiva e irascible del alma arrastran al alma racional hacia el
mundo de las cosas materiales y sensibles, donde tan sólo hay apariencias, sombras o copias
imperfectas de lo bueno y de lo justo.
La educación de los futuros gobernantes debe llevar a su alma en dirección a lo inteligible,
hacia la contemplación de las Ideas eternas, hasta el conocimiento del Bien en sí, pero este
proceso tiene que ser gradual. El alma debe recorrer sucesivamente los grados de realidad y
conocimiento para adaptar su inteligencia poco a poco en cada nivel del proceso, como
ejemplifica en el mito de la caverna. Es un proceso selectivo en el que todos acceden, pero solo
unos pocos llegan hasta el final y lo completan, es una educación pública donde solo los más
capaces (mejores naturalezas) se conducen hasta el conocimiento del Bien.
Platón tiene una concepción socrática de la educación, pues él era su maestro. Para Platón la
educación es muy diferente a lo que creían los sofistas, trascendía de mera transmisión de
conocimientos o de técnicas del que sabe al que no sabe. Su objetivo es el conocimiento de la
verdad y su método es el diálogo y la argumentación racional. El discípulo es el protagonista
activo del proceso educativo. El maestro guía al discípulo dirigiendo la parte racional del alma
hacia lo inteligible, pero en realidad es éste quien, con su ayuda, y por medio de la reflexión
racional y el diálogo, descubre la verdad por sí mismo y en su interior.
Conclusión 3: Objetivo de la Educación, y Estado Justo. Dialéctica ascendente y descendente.
Finalmente, Platón organiza todo el proceso educativo del futuro filósofo-gobernante en dos
caminos o direcciones de la dialéctica.
En la dialéctica ascendente el futuro gobernante asciende desde el mundo de lo material y
sensible hasta las Ideas, y culmina con la comprensión o contemplación de la Idea de Bien.
Ésto se refleja en la ascensión del prisionero al mundo de arriba en el mito de la caverna. La
dialéctica descendente recorre el camino inverso, es decir, baja desde el conocimiento de las
Ideas, para aplicarlo prácticamente en el mundo de los asuntos humanos (lo sensible y material)
mediante el gobierno de la ciudad. Que sería el descenso hacia la caverna.
Introducción 4: El Estado justo como reflejo del alma justa y del orden y armonía del mundo
de las Ideas
En la filosofía platónica el Estado justo será un reflejo del alma justa y de la justicia del orden
eterno del mundo de las Ideas. Por ello, para comprender el modelo de Estado ideal de Platón
debemos abordar su concepción de la naturaleza humana y la estructura tripartita del alma.
Como veremos, del mismo modo que el alma justa debe estar gobernada por la parte racional,
el Estado debe estar gobernado por los filósofos, y para la implantación de este Estado es
imprescindible la educación.
1. Dualismo Antropológico
Platón concibe al ser humano en una división dual: compuesto por cuerpo y alma. Sin embargo,
esta unión es puramente accidental y se ve como un castigo.
El alma es considerada inmortal e inmaterial, y tiene prioridad sobre el cuerpo. Constituye
nuestro "yo", nuestro verdadero ser. Siguiendo la tradición, Platón toma el alma como principio
vital que infunde vida y movimiento al cuerpo y como el principio del conocimiento.
Es decir, la función propia y específica del alma es el conocimiento y su rasgo característico es
la racionalidad. El alma es una realidad intermedia entre los dos mundos (sensible e inteligible),
aunque su lugar más propio y hacia el cual tiende es el mundo de las Ideas.
El cuerpo es mortal y material; Platón mantiene una concepción peyorativa del cuerpo: es la
cárcel del alma, de la que tiende a liberarse; además una fuente constante de apetitos y deseos,
un lastre para la racionalidad del alma. Éste inclina al hombre a la posesión de lo material, al
mundo de las cosas sensibles, a la ambición y a las guerras. En definitiva, arrastra el alma hacia
lo más bajo, lo sensible, donde jamás encontrará ni la virtud ni el conocimiento.
Ello será un obstáculo para el conocimiento de la verdad, una carga pesada con la que el alma
debe vencer y dominar para logar llegar a lo inteligible.
2. Teoría de la reminiscencia
Si vivimos en el mundo físico, sensible, ¿cómo sabemos la existencia del mundo de las Ideas?
Para resolver ésta pregunta, Platón alude al mito de la preexistencia del alma en el mundo de
las Ideas. Es una metáfora del conocimiento, hay que interpretarla; el alma, tiende por ello de
forma natural al saber, y si encontramos el saber es porque ya está en nosotros implícitamente,
es innato.
Según ello, conocer <=> recordar (REMINISCENCIA).
Es un tránsito de lo imperfecto, del mundo material, que conocemos a traves de los sentidos,
al "recuerdo" de lo perfecto, el mundo de las ideas.
El razonamiento y el diálogo son los que hacen posible acceder a la verdad.
El mundo inteligible se presencia en el lenguaje (logos) y se descubre a través del diálogo. En
este proceso de dialéctica, el maestro no sustituye la función de pensar del discípulo por si
mismo, solamente lo dicta y guía y la acelera.
3. Partes del alma.
Platón establece una divisón del alma en tres partes: racional, irascible y apetitiva. La parte
racional es la sede de la inteligencia y tiene naturaleza divina, propia del hombre. La parte
irascible es la fuente de las pasiones y emociones humanas, tiene carácter irracional. Por último,
la parte apetitiva es la fuente de los apetitos y deseos materiales del ser humano, irracional.
Éstas dos últimas partes, con carácter irracional, son las más vinculadas con el cuerpo y se
hallan también en el animal.
Con ésta división tripartita de alma, se pueden explicar dos aspectos de la psicología humana.
En primer lugar, la existencia de conflictos internos en el ser humano. La lucha interior entre
la razón, las pasiones y los deseos, que provoca que el hombre sea un ser en permanente estado
de conflicto interior. En segundo lugar sirve para explicar la existencia de diferentes
naturalezas de personas con rasgos psicológicos diferentes. Aun cuando hallamos en el alma
de todo hombre estas tres partes, en unas existe una tendencia natural que domine la parte
racional, en otras la irascible y en otras, la parte apetitiva.
4. El alma justa.
Así, para Platón el alma justa se adquiere cuando cada una de las partes del alma se desarrola
según su virtud o excelencia propia. Con ello, la virtud propia de la parte racional es la sabiduría
o prudencia; la de la parte irascible es la valentía; y la de la apetitiva, la templanza o
moderación.
Pero la virtud fundamental del alma y la más completa es la justicia entendida como armonía:
el alma justa será aquella en la que parte racional guíe a las partes irracionales (irascible y
apetitiva), que deben someterse a la primera.
5. Las tres clases sociales.
El Estado se compondrá de tres clases sociales, productores, guardianes y gobernantes-
filósofos; a imitación de las tres partes del alma (apetitiva, irascible y racional).
La clase de los productores está compuesta por artesanos, campesinos, comerciantes, obreros
asalariados, artistas... Su función será producir TODO aquello que la comunidad necesite para
sobrevivir e incluso vivir con un cierto lujo. Su naturaleza propia de la clase predomina la parte
más baje del alma, la parte apetitiva. A diferencia del as otras dos clases, conservará la
propiedad privada y la familia, y tendrá acceso a las riquezas y al dinero. En un Estado Ideal,
la virtud propia de los productores sería la templanza o moderación.
La clase de guardianes defenderá la ciudad, para lo que recibirán una educación especial basada
en la gimnástica y la música. En los individuos de esta clase predomina la parte irascible del
alma sobre las otras dos. En el Estado Ideal, la virtud propia de éstos es la valentía. Además,
para evitar la ambición, que podría amenazar al bien del Estado, el oro, la plata y la propiedad
privada estarán fuera de su alcance. Y para conseguir una mayor eficacia en el desempeño de
su función, Platón propone abolir la familia, sustituyéndola por la comunidad de mujeres e
hijos. A pesar del sacrifico que entraña este tipo de vida, en favor de la comunidad, ser guardián
será considerado un honor.
La clase de los gobernantes-filósofos es la clase superior, que tendrá como función el gobierno
de la ciudad, inspirandose para ello en la contemplación del mundo de las Ideas eternas
(Justicia, Bien, Belleza...). En estos individuos predominará la parte racional del alma sobre las
otras dos, y su virtud propia deberá ser la sabiduría o prudencia. Serán seleccionados de entre
los mejores guardianes para recibir posteriormente una educación especial en matemáticas y
filosofía.
Conclusión 4: Estado Ideal platónico: estatalista y organicista.
Podemos concluir que la concepciónd el Estado Ideal platónico es estatalista y ogranicista. Es
estatalista porque platón antepone el bien del Estado al bien individual; el Estado está por
encima del individuo, el bien social, el bien en común está por encima del bien individual.
Y es organicista porque platón concibe al Estado Perfecto siguiendo el modelo del organismo
vivo. El Estado platónico está compuesto de tres partes o clases sociales, cada una de las cuales
desempeña la función para la que está más capacitda, en beneficio de la comunidad entera.
Tendremos al final un Estado justo y feliz cuando los gobernantes sean verdaderamente sabios,
cuando los guardianes sean valientes, los productores moderados en sus ambiciones, y cuando
estas dos últimas clases se sometan a la de los gobernantes.