1
República Bolivariana De Venezuela
Ministerio Del Poder Popular Para La Educación Universitaria
Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos
Unidad Curricular: Psicología y Sociología General
Núcleo Monagas – Maturín
Dinámica Familiar:
Un Enfoque Sistémico de su Ciclo Vital y Funciones
(Informe)
Profesora: Estudiantes:
Figueroa, Ana#13
Carmen Villegas Gordon, Ana#17
Márquez, Janiel#26
Rodríguez, Jermaine#36
Soto, Luis#39
2do año, Sección 3.
Marzo, 2025
2
Dinámica Familiar: Un Enfoque Sistémico de su Ciclo Vital y Funciones.
La familia, en su esencia como pilar social, ha sido un tema de análisis y contemplación a
lo largo de los siglos, destacándose por su rol primordial en la formación del ser humano y en la
configuración de la comunidad. Desde épocas remotas, se ha visto como el corazón donde se
cultivan valores, se establecen normas y se perpetúan tradiciones, además de ser el refugio donde
se satisfacen las necesidades emocionales, económicas y educativas. No obstante, la noción de
familia ha experimentado transformaciones a lo largo del tiempo, adaptándose a las corrientes
sociales, culturales y económicas, lo que ha propiciado una rica variedad de estructuras y
dinámicas familiares.
La familia se define como la unidad básica de la sociedad, una forma esencial de
organización de la vida cotidiana que se fundamenta en el matrimonio y los vínculos de
parentesco. Se establece a través de las relaciones interpersonales entre cónyuges, padres e hijos,
hermanos y otros parientes que cohabitan y gestionan conjuntamente la economía del hogar. La
vida familiar se distingue por una variedad de procesos tanto materiales como espirituales.
Además, la familia es una categoría histórica, cuyas formas y funciones están
determinadas por las relaciones de producción, las interacciones sociales en su totalidad y el
nivel de desarrollo cultural de la sociedad en cuestión, influyendo a su vez en la vida social al
cumplir con sus funciones esenciales.
En cuanto al origen de la familia, la mayoría de los expertos coinciden en que, en las
primeras etapas de la comunidad primitiva, predominaban las relaciones sexuales desordenadas,
que fueron reemplazadas por el matrimonio grupal, posteriormente evolucionando hacia el
3
matrimonio sindiásmico, que inicialmente dio lugar a una gran familia-comunidad matriarcal y,
más tarde, a una gran familia-comunidad patriarcal, en función del linaje materno y paterno.
La monogamia se estableció en un contexto donde la mujer comenzó a ser vista como
una propiedad del hombre, convirtiéndose en una especie de esclava bajo la autoridad del
marido. Su rol se transformó, enfocándose principalmente en la acumulación de bienes y en la
transmisión de estos a los herederos legítimos, lo que refleja una dinámica de poder desigual en
las relaciones de género.
Los vínculos que se forman dentro de la familia y las funciones que se llevan a cabo en
este ámbito son aspectos intrínsecos a la naturaleza humana, presentes en cualquier contexto. No
obstante, la estructura de la vida familiar, los roles que se desempeñan en su interior y los
diferentes tipos de familia han evolucionado en respuesta a los cambios sociales y a las nuevas
demandas que la sociedad impone a esta institución.
La familia desempeña funciones importantes para la sociedad y para el individuo.
Aunque estas funciones se pueden analizar por separado, en la realidad se manifiestan de manera
conjunta.
Las funciones de la familia incluyen las actividades cotidianas que realiza, las relaciones
sociales que establece tanto dentro como fuera del núcleo familiar, y los efectos que producen
ambas. No se pueden analizar como funciones distintas para la familia y la sociedad, ya que estas
se desarrollan simultáneamente en relación con el entorno inmediato y la comunidad, así como
en los procesos y relaciones intrafamiliares. Un ejemplo es la función de reproducción de la
población, que también satisface la necesidad de procrear y extenderse a nivel de pareja.
4
En la literatura se describen tres grandes grupos de funciones: biosocial, económica y
educativo-cultural. En la primera, la familia cumple la función de reproducción, creando las
condiciones para el desarrollo físico, psicológico y social de sus integrantes. La conducta
reproductora a nivel familiar influye en los indicadores demográficos de la sociedad, como
densidad poblacional, fecundidad y natalidad.
En la segunda, la familia realiza actividades para garantizar la integridad de sus
miembros. Incluye la obtención y administración de recursos, la satisfacción de necesidades
básicas, y la realización de tareas domésticas. La familia contribuye al proceso reproductivo
económico de la sociedad, proporcionando los recursos para la plena inserción del individuo en
la vida social y la reposición de la fuerza laboral. El hogar es el lugar donde se satisfacen
necesidades materiales y espirituales, y donde se forman, recuperan y desarrollan los individuos
en interacción con la sociedad.
Cuando nos referimos a un grupo educativo-cultural, la familia influye en el proceso de
aprendizaje individual y desarrollo familiar, transmitiendo experiencia histórico-social y valores
ético-morales en la vida cotidiana. Esta función incluye la contribución al desarrollo de la
personalidad individual y la formación ideológica de las generaciones.
Las funciones de la familia están sujetas a variaciones según la etapa que atraviesa. Por
ejemplo, las funciones con hijos pequeños son diferentes a las de un hogar con hijos adultos o
adultos mayores. Desde un punto de vista psicológico, algunos roles familiares tienen un carácter
más específico en la relación del individuo con su entorno social. Un ejemplo es la función
afectiva, que consiste en transmitir amor entre los integrantes de la familia, lo que permite el
desarrollo de confianza básica, seguridad y autoestima, y brinda apoyo y estabilidad psicológica,
5
pues constituye la primera red de apoyo social a lo largo de toda la vida del individuo, ejerciendo
una función amortiguadora ante las tensiones cotidianas. El auxilio familiar, ya sea económico,
material o espiritual, ayuda a paliar el impacto de cambios significativos en la vida del sujeto.
No obstante, la familia no siempre es una fuente de sustento y amortiguadora de estrés; a
menudo, puede ser generadora del mismo. La falta de apoyo familiar puede generar frustración y
soledad en el individuo.
Un grupo familiar recorre un proceso de desarrollo en el cual se distinguen etapas o fases
marcadas por la ocurrencia de acontecimientos significativos de la vida. Al proceso de
desarrollo, como un todo, se le ha denominado ciclo vital familiar. El ciclo vital es un proceso
que la familia atraviesa desde la unión de la pareja para una vida en común hasta la muerte de
ambos progenitores, y son los descendientes quienes le dan continuidad al ciclo. La familia se
desarrolla y madura en un proceso permanente de contradicciones entre constantes exigencias
que demandan los acontecimientos de la vida, la organización y de estructura familiar. La
familia se crece frente a cada etapa de desarrollo que presenta características diferentes. Un
acontecimiento vital es un hecho de particular significado que incita al cambio en la vida del
individuo y del grupo familiar como un todo. Produce modificaciones en la estructura y el
funcionamiento familiar, implica ajustes en los roles y genera nuevos mecanismos de
enfrentamiento para incorporar la nueva situación; ejemplo: nacimiento de un hijo o separación
de la pareja. El impacto que produce la ocurrencia de un acontecimiento de la vida tiene
repercusiones afectivas, cognitivas y conductuales en el individuo no por el hecho en sí, sino por
el significado que este le atribuya en el conjunto de valoraciones personales y en dependencia de
la percepción de eficacia que el individuo tenga sobre el control del acontecimiento. Una serie de
acontecimientos denominados «normativos» marcan el paso de una etapa a otra del ciclo vital.
6
Este es el caso del matrimonio o emparejamiento, el nacimiento de un hijo, la salida de un hijo
del hogar o la muerte del cónyuge. Existe una amplia gama de sucesos que tienen carácter
accidental y que, por lo general, tienen significado negativo, ya que están relacionados con
pérdidas inesperadas como puede ser la muerte de un hijo, de uno de los padres o de un familiar
antes del período comprendido en la esperanza de vida o una pérdida violenta. También son
acontecimientos relacionados con situaciones que afectan la moral, la integridad de una familia
según sus patrones valorativos como es el caso de la infidelidad, la drogadicción, la conducta
antisocial o una madre soltera. En este tipo de acontecimiento, también se clasifican las
enfermedades graves y estigmatizadas como el sida, el cáncer, las enfermedades invalidantes y
sus secuelas, enfermedades psiquiátricas, orgánicas y déficit mental. El impacto de estos
acontecimientos tendrá una repercusión familiar variable, en función de la atribución del
significado que tengan en cada familia. Sin embargo, a pesar de la intensidad del impacto, la
familia siempre se expone a una situación de contradicciones, conflictos, llamada crisis familiar.
La Teoría General de Sistemas, propuesta por Ludwing Von Bertalanffy, establece
principios y leyes aplicables a sistemas generalizados, independientemente de su naturaleza. Esta
teoría se aplica a diversos campos, desde la física y la biología hasta la sociología, debido a las
propiedades generales de los sistemas y la presencia de similitudes estructurales o isomorfismos.
Conceptos, modelos, principios y leyes similares emergen en campos diversos e independientes,
como la organización del trabajo en comunidades animales y las sociedades humanas. En este
contexto, la familia se considera un conjunto o grupo compuesto por miembros que interactúan
dinámicamente y, a su vez, es un subsistema del sistema social. Los miembros de la familia son
sistemas individualizados con objetivos propios, y una de las funciones del grupo familiar es
fomentar la individualidad de sus miembros para que sean seres independientes y maduros. La
7
finalidad del sistema familiar se relaciona con su capacidad para transitar por el ciclo vital,
enfrentar crisis y facilitar el desarrollo de sus miembros. Esta función es compleja y depende de
variables como las características individuales, el entorno material, la calidad de las relaciones y
el sistema de relaciones sociales. En relación con el sistema social, la familia es un subsistema
abierto en constante interacción recíproca con otros grupos e instituciones.
En cuanto a las características de los sistemas y su aplicación al grupo familiar, se
observa que la conducta de un miembro de la familia está interrelacionada con la de los demás.
Los problemas de uno afectan a los otros, y las modificaciones en uno provocan cambios en las
relaciones con los demás. Los vínculos familiares son únicos, basados en consanguinidad,
parentesco y amor, que trascienden la interconexión de otros sistemas. Cada miembro de la
familia se individualiza y se diferencia de los demás a medida que avanza por las etapas del
desarrollo. Los miembros de la familia interactúan constantemente entre sí y con otros grupos e
instituciones sociales, intercambiando información. Esto posiciona a la familia como un
subsistema abierto dentro de la sociedad. La familia tiene una organización estructural y
funcional jerárquica, con un subsistema regulador (padres) que establece normas y un subsistema
regulado (hijos menores) que las cumple. Cada miembro tiene funciones específicas para el
funcionamiento del sistema y su desarrollo individual. El sistema familiar se adapta al entorno,
se transforma y se reorganiza frente a las demandas de la vida social. El sistema familiar busca la
estabilidad, la armonía y la continuidad del grupo. La familia utiliza la información para corregir
y regular su funcionamiento, a menudo con el apoyo de instituciones como la escuela, el centro
laboral y los centros de salud.
Se puede concluir entonces que la familia ha experimentado una profunda evolución a lo
largo de la historia, transitando desde estructuras matriarcales y patriarcales hasta la monogamia,
8
influenciada por las relaciones de producción y las dinámicas de poder. Esta evolución ha dado
lugar a una diversidad de formas y funciones familiares, adaptándose a los cambios sociales,
culturales y económicos.
En cuanto a sus funciones, la familia desempeña un papel crucial en la sociedad y en el
desarrollo individual. A nivel biosocial, garantiza la reproducción y el desarrollo integral de sus
miembros, influyendo en indicadores demográficos clave. En el ámbito económico, asegura la
subsistencia y el bienestar de sus integrantes, contribuyendo a la reproducción económica de la
sociedad. Y en el plano educativo-cultural, transmite valores, conocimientos y experiencias,
moldeando la personalidad y la ideología de las nuevas generaciones.
El ciclo vital familiar, marcado por acontecimientos normativos como el matrimonio y el
nacimiento de los hijos, así como por sucesos accidentales como enfermedades o pérdidas,
implica un proceso constante de adaptación y cambio. La Teoría General de Sistemas
proporciona un marco teórico para comprender la dinámica familiar, concibiéndola como un
sistema abierto en constante interacción, donde los miembros están interrelacionados, se
individualizan y se organizan jerárquicamente, buscando la estabilidad y la adaptación al
entorno.
Es así como la familia es un sistema complejo y dinámico, cuya evolución, funciones y
ciclo vital están intrínsecamente ligados a la sociedad en su conjunto. Su análisis desde una
perspectiva sistémica permite comprender la interrelación entre sus miembros, su capacidad de
adaptación y su papel fundamental en el desarrollo individual y social.
9
Bibliografía
Tamis-Lemonda, C. y Rodríguez, E. (2010). El rol de los padres en el fomento del aprendizaje
infantil y el desarrollo del lenguaje. En Enciclopedia sobre el desarrollo en la primera
infancia. Montreal: Centre of Excellence for Early Childhood Development.
Viladrich, P. J. (2002). El pacto conyugal. Madrid: Rialp.
Rodrigo, M. J.; Martín, J. C.; Cabrera, E. y Máiquez, M. L. (2009). Las competencias
parentales en contextos de riesgo psicosocial. Intervención Psicosocial, vol.18, n° 2,
pp. 113-120.
Olson, D. (2000). Circumplex model of marital and family systems. Journal of Family
Therapy, n° 22, pp. 144-167.