En el barrio Los Alcázares, localizado en la ciudad de Bogotá, a comienzos de los 50 nace RAMO,
una de las empresas más prósperas, emblemáticas y tradicionales de Colombia, fundada por el
señor Rafael Molano Olarte, en compañía de su esposa la señora Ana Lucía Camacho Gómez, esta
iniciativa empresarial comienza cuando el señor Molano era empleado de Bavaria y llevaba al
trabajo deliciosos ponqués preparados por su esposa, con la receta especial de la mamá de ésta,
gracias a que era costumbre compartir con sus compañeros este apetitoso producto, pudo
comprobar la gran aceptación que tenía el ponqué y algunos compañeros empezaron a comprarle
por encargo el producto que tanto les gustaba.
Luego don Rafael vio posible ampliar su campo de acción y preparó una mayor cantidad de
producto para vender al considerar el potencial que podría tener el producto, y con el fin de
financiar su primera producción en grande, solicitó un crédito en la cooperativa de la empresa
para la cual trabajaba. Con la ayuda de su esposa hizo los primeros ponqués en el horno de su casa
para distribuirlos en las tiendas del barrio donde vivía.
En los años cincuenta se acostumbraba a comer ponqué sólo en fechas especiales, como
celebración de cumpleaños, matrimonios o grados. De todas formas, este no fue un impedimento
para desarrollar su idea de negocio. El señor Molano tenía la firme intención de generar un cambio
sustancial en el hábito de consumo de este producto, para que se volviera más frecuente.
Desde 1964 hasta 1969 el programa de televisión Feliz Cumpleaños Amiguitos, conducido por
Gloria Valencia, celebró a cientos de niños colombianos una fiesta semanal. Ésta fue una exitosa
estrategia publicitaria que le permitió aumentar de manera significativa el posicionamiento de la
marca Ponqué Ramo. En 1966 Ramo recibió el premio internacional “Top Twenty”, reconocimiento
a las 20 mejores empresas por su excelencia en distribución y mercadeo.
Entre 1967 y 1970 se produjo un crecimiento significativo de la compañía: las necesidades del
mercado colombiano llevaron a Don Rafael a abrir en el año 1967 una fábrica en el municipio de
Sabaneta (Antioquia). Luego, en 1970, la planta de producción de la ciudad de Bogotá se trasladó
al municipio de Mosquera, hoy en día uno de los sectores industriales más importantes del país,
se vio la conveniencia de desarrollar nuevos productos para tener un amplio portafolio que
les ofreciera alternativas a los consumidores.
En el año 1972 lanzan al mercado nuevos productos en tres líneas de producción diferentes,
Achiras, Colaciones y Galletas Populares. En 1975 Rafael Molano viaja a China para disfrutar de sus
vacaciones. Allá observó el sistema de distribución en triciclos que se utilizaba en ese país para
muchos productos, y decidió traer la idea a Colombia para aprovecharla en su empresa. Ese
mismo año se implementa el sistema de distribución: ejemplar, innovador, ecológico y efectivo,
haciendo posible que el producto fuera llevado prácticamente a la casa del consumidor.
La necesidad y el deseo de seguir creciendo llevaron a Don Rafael a crear una granja avícola, que
lleva por nombre Avinsa, la cual cuenta hoy en día, con más de 400.000 gallinas. Estas aves
proporcionan a Ramo los huevos que son materia prima para la elaboración de todos sus
productos.
La expansión continúa hacia el Valle del Cauca y en el año 1979 se inaugura la tercera planta de
producción en el municipio de Palmira.
Los años siguientes se caracterizaron por el desarrollo de nuevos productos, que le permitieron a
la empresa seguir creciendo. Fue así como en 1981 se lanzó el pan, luego los Tostacos y los
Maicitos, en abril de 1983, la empresa enfrentó un problema de pérdida de material de empaque,
siendo necesario suspender toda la producción y, por lo tanto, todas las ventas.
La fábrica duró parada ocho meses hasta cuando se logró resolver el problema. Finalizando el año
1983, reinició la producción, adicionando los Tostacos con sabor a queso y picantes. En 1986 se
lanzan al mercado la tajada Gala, en empaque de cinco unidades, y la barra de Chocoramo,
producto que hasta hoy es uno de los más representativos de la empresa y uno de los más
reconocidos por todos los consumidores colombianos. En 1987 se realiza el lanzamiento al
mercado de la marca Gansito.
Los deseos de seguir creciendo llevaron a la adquisición de un molino, “Las Mercedes”, en 1996, el
cual sirve para procesar el trigo y producir la harina de los ponqués, las galletas y el pan.
Puede decirse que Colombia se enamoró de Ramo S.A, de sus marcas, de sus productos, de su
sabor y Ramo se enamoró de Colombia, de su gente, de su alegría y de su fuerza. Las marcas
crecieron, la gente las conoció, las probó y las hizo parte de su familia. Ramo en sus 60 años logró
cumplir la visión de Don Rafael: “Estar más cerca del corazón de los colombianos”. Su técnica
sencilla, su sueño de darle a cada colombiano la mejor calidad al mejor precio, es una realidad que
sigue adelante a paso firme. En 2011 cuenta con más de 2.500 empleados que integran la
organización empresarial a nivel nacional.
En la actualidad, el presidente de la compañía y responsable del direccionamiento estratégico es
Carlos Hugo Escobar, los hijos de Rafael Molano hacen parte de la junta directiva, después de
varios años de mantener su portafolio de productos relativamente estable, el 2011 ha sido testigo
de grandes desarrollos en marcas, cambios de imagen y nuevas presentaciones, estrategia que es
parte del proceso de transformación que la empresa está dispuesta a realizar para enfrentar los
retos del Mercado actual.
Filosofía de la empresa
“Hacer los mejores ponqués viene acompañado de un trabajo muy serio en investigación y
desarrollo que nos impulsa a perfeccionar nuestros procesos de producción día a día. También
viene acompañado de un compromiso con el bienestar de todas las personas, con nuestro
entorno, con el campo, con Colombia, con las nuevas generaciones del planeta”, afirma Luis
Horacio Cuéllar, Gerente de Ponqué Ramo Antioquia y añade: “Tenemos muchas cosas más por
hacer y nos atrevimos a hacerlo en cada producto.
En cada mordisco, queremos contarle a cada colombiano que Ramo es una empresa 100 por
ciento colombiana, dispuesta a dar lo mejor de sí para garantizar la mejor calidad, al mejor precio
siempre.
La historia continúa en cada hogar que comparte un ponqué, en cada hogar donde habita la
alegría, el amor y la paz. Ramo es tradición de calidad, sabor y frescura, es confianza, es familia, es
amor. Ramo es Colombia.
El Portafolio de productos y servicios
Actualmente Ramo cuenta con cuatro líneas de productos. Hasta el año 2010 las integraban un
total de veinte productos que combinan diferentes presentaciones y sabores. Esta cantidad
aumentó en el año 2011, después de implementar la estrategia de extensión en algunas de sus
líneas.
Desde el año 2009, la empresa ha venido realizando grandes esfuerzos para desarrollar nuevos
productos, con la firme intención de seguir creciendo el portafolio, responder a las exigencias
del mercado y asumir el reto de una fuerte competencia. En agosto del 2010 produjeron el
ponqué tradicional de chocolate y que en poco tiempo logró una gran aceptación del consumidor.
El segmento infantil también tuvo su dosis de innovación con tres nuevos sabores de la marca
Gansito: mora, arequipe y chocolate.
En septiembre del año 2011 lanzaron las galletas Artesanas, último producto desarrollado por Don
Rafael. Es una galleta saludable, libre de grasa, con fuente de fibra y libre de conservantes y
colorantes artificiales. Este producto, de venta exclusiva en supermercados y minimercados, se
ofrece en empaque individual y multiempaque de seis unidades.
Otro lanzamiento en el año 2011 corresponde a la marca Ramito, con dos extensiones de línea:
Ramito frutos rojos y Ramito frutos amarillos, elaborados con trocitos y jugo de fruta natural que
les encanta a los niños, en presentación individual de dos y de seis unidades. Estos productos
vienen acompañados de una imagen renovada en su presentación, más colorida, moderna,
utilizando material de empaque más llamativo para los niños y con la misma calidad de siempre.
Finalmente, Ramo lanza el chocoramito en multiempaque, presentación individual en menor
tamaño con el propósito de que los niños lo puedan degustar en cualquier momento y sólo para la
venta en supermercados y minimercados. Con este producto la empresa pretende competir en el
segmento de las chocolatinas, la lucha por mantener el liderazgo.
Desde sus comienzos y hasta hace unos quince años, Ramo siempre estuvo muy bien posicionado
con todas las generaciones.
Marcas como: CHOCORAMO, Gala y Ponqué Ramo, alcanzaban posiciones en la mente de los
consumidores, debido a la gestión exitosa de mercadeo que se hizo en su momento. Con la llegada
de Bimbo a Colombia, en el año 1995, esta multinacional se ha convertido en el mayor
competidor de Ramo.
La lucha por mantener la participación y posicionamiento no ha sido nada fácil y se ha convertido
en un gran reto para la empresa. Ramo ha sabido interpretar los cambios producidos tanto en el
entorno como en el mercado y por eso hizo un estudio de imagen de marca para saber cuál era la
percepción del segmento infantil.
El resultado obtenido es increíble. El 75% de los consumidores identifica la marca Ramo con un
personaje: un señor o una señora bonachones y con figura de abuelos, en compañía de los nietos
preparando y horneando los ponqués en la cocina de la casa. El mercado identifica a Ramo como
un producto tradicional, mientras que, a Bimbo, lo percibe como una mega fábrica con una
cantidad de personas vestidas de blanco, con gorros asépticos completamente.
El segmento infantil, un gran reto por reconquistar
En los últimos años, la empresa ha perdido gradualmente la participación del segmento infantil.
Este es un de los riesgos que enfrenta actualmente Ramo. Luis Cuéllar, manifiesta que los niños
son definitivos en la decisión de compra pues son ellos quienes dicen a sus padres lo que desean
consumir. Por esto Ramo debe conquistar nuevamente a los niños. La empresa es consciente de
la necesidad de diseñar una estrategia de mercadeo que pueda comunicar mensajes positivos a
las madres, con frases como: “nuestros productos son saludables, no tienen preservantes mamás
dale a tu hijo lo que más le conviene”. También debemos llegar a los pequeños con un mensaje
visual y esto implica un cambio en la presentación del empaque. Para los niños no es suficiente
que el alimento tenga buen sabor; ellos además quieren que sea divertido y agradable a la vista.
Los empaques: un gran dilema
Cambiar los empaques tradicionales de las marcas ha sido la opinión de los expertos en mercadeo
que han estado vinculados a la organización, tema no concertado ni aceptado durante la
administración y presidencia de Don Rafael Molano. En informes y reuniones directivas, los
estrategas de mercadeo expresan:
“los empaques de Ramo, por Dios, están pasados de moda”. Proponen empaques vistosos y
alegres. Sin embargo, los clientes manifiestan en los estudios que no debe cambiar el empaque.
Así lo demuestran las investigaciones de mercado y la experiencia negativa, en términos de
resultados, en el mes de diciembre del año 2010, cuando se utilizaron empaques alusivos a la
época de navidad, con figuras coleccionables para armar el pesebre en productos como
CHOCORAMO, Gala y Gansito, para ser vendidos en supermercados y minimercados. Las ventas
bajaron significativamente porque el consumidor no identificó el producto exhibido y fue
necesario retirarlo para volver a los empaques tradicionales.
Factores claves de éxito
Son varios los factores claves de éxito que Ramo ha tenido a través de su trayectoria en el
mercado. Se enmarcan en los parámetros que rigen el trabajo de todos. Para la organización estos
factores han sido definidos como “Lo sagrado”, porque en ellos se encuentran los pilares de la
filosofía organizacional que orienta la labor diaria.
Proyecciones a mediano y largo plazo
La internacionalización y expansión de la producción a nivel nacional es uno de los propósitos de la
organización Ramo. El interés de seguir creciendo a llevado evaluar la posibilidad de abrir una
cuarta planta de producción en la ciudad de Barranquilla para abastecer la costa Atlántica de
manera competitiva y así lograr el fortalecimiento de la marca en este mercado. La
internacionalización es otro de los grandes objetivos estratégicos de la empresa.