Logotipo
Un logotipo es aquel que se compone exclusivamente de texto o palabras, por lo
que toman como base el nombre de la marca. Con ayuda de la tipografía, el lettering
y la caligrafía dota de un estilo propio a las letras que darán vida a la personalidad
de la marca. De acuerdo con la tipografía existen cuatro tipos de logotipos y algunos
pueden combinarse entre sí:
● Logotipo con serifa. Se refiere a las letras que cuentan con remates o
adornos en los extremos. Una tipografía clásica por excelencia que se usa
para transmitir seriedad, profesionalismo y elegancia. Un ejemplo es el
logotipo de la marca Zara.
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● Logotipo sin serifa. Son las letras con orillas planas sin adornos. Tienen una
forma simple y son fáciles de leer. Inspiran modernidad, ecuanimidad y
certeza. Un ejemplo es el logotipo de Google.
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● Logotipo de script. También llamada itálica o manuscrita porque se asimila
con la escritura hecha a mano. Las letras suelen estar unidas entre sí y
tienen curvas acentuadas. Se usan para comunicar afectividad y confianza.
Un ejemplo es el logotipo de Coca-Cola.
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● Logotipo de display. Generalmente tienen un estilo más libre, son diseños
personalizados difíciles de clasificar y algunas veces no son muy legibles.
Transmiten creatividad, originalidad y cierto desenfado. Un ejemplo es el
logotipo de los videojuegos Sega.
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Los logotipos son una gran alternativa y se utilizan mucho. Además, la tipografía es
casi imprescindible si es una marca nueva y se necesita dar a conocer el nombre de
la empresa.
Isotipo
El isotipo es un símbolo o figura que trata de representar un concepto que se asocia
esencialmente con algún aspecto de la marca como sus valores, su personalidad o
su historia. Es demasiado visual y no utiliza palabras, solo representaciones gráficas
que sean fácilmente identificables para los consumidores. Cuando se usa un isotipo,
este no necesita más añadiduras como el nombre o alguna tipografía. Con el icono
basta. No hay palabra que lo acompañe. El isotipo solo con un vistazo recuerda a la
marca y la identifica. A pesar de necesitar más tiempo para entrar en la mente de
los usuarios después funciona muy bien de forma independiente y es muy visual y
potente. Funciona bien en aplicaciones donde el espacio es limitado, como perfiles
de redes sociales o íconos de aplicaciones móviles. Algunos ejemplos son el logo
de la marca Apple, VolksWagen o Chanel.
Imagotipo
Este tipo de logo se refiere al conjunto de una imagen con texto. Es importante
señalar que estos dos elementos permanecen de forma independiente, es decir,
están separados por un determinado espacio. El isologo busca complementar un
símbolo representativo con el nombre de la marca. La mayoría de las veces la
imagen aparece arriba y el texto debajo; sin embargo, hay excepciones. Es un
conjunto en equilibrio y perfecta armonía. Nada está fuera de lugar y todo funciona
visualmente al unísono. Muchas compañías los usan como una estrategia de
transición de un logotipo a un isotipo: muestran primero el imagotipo por un periodo
considerable y, una vez que su audiencia lo reconozca, dejan solo la imagen
icónica. Es versátil y se adapta a diferentes contextos, como tarjetas de visita, sitios
web y publicidad.
Isologotipo
Es la agrupación de un símbolo con palabras, a diferencia del imagotipo. Es decir, el
isologo lo componen la parte gráfica o icono y también la parte textual pero uno
integrado en el otro. Ambos elementos conviven en un mismo espacio que es
imposible separar. Un isologo permite que las partes visual y textual se fusionen
para crear la representación gráfica de una marca. Ambas funcionan juntas e
indivisibles. El uno sin el otro, no funcionan, no tienen valor ni significado. Es
importante que el diseño no esté sobrecargado y se pierdan los detalles o el
propósito que se quiere comunicar. Ideal para marcas consolidadas que desean una
representación gráfica única y memorable.
Logotipo de Toyota
La marca actual de Toyota debutó en octubre de 1989 para conmemorar el 50
aniversario de la empresa. El desarrollo del imagotipo tomó unos cinco años, ya que
era necesario desarrollar un logo adecuado que se adaptara al creciente perfil de
Toyota en países extranjeros. Hubo dos factores que motivaron el diseño del mismo:
el reconocimiento a distancia anunciando la "llegada de Toyota" y un logo con un
fuerte impacto visual que se destaca de otros automóviles.
El logotipo cumple con todas las cualidades que debería tener un logo para ser
exitoso y preciso: es original y hay detrás mucho esfuerzo en lo que a diseño se
refiere. Al estar pensado para destacar de la competencia, no se asemeja a ningún
otro logo existente. Es simple y fácil de recordar, pues consiste en tres elipses
superpuestas dentro de un óvalo. Esta simplicidad facilita su reconocimiento y
memorabilidad. El logo de Toyota se adapta a diferentes contextos. Puede utilizarse
en diversos tamaños y medios, desde la parte delantera de un auto hasta material
publicitario y redes sociales. En cuanto a la parte gráfica del mismo las elipses están
cuidadosamente dispuestas para lograr un equilibrio visual. La proporción entre ellas
es armoniosa y agradable a la vista. Otro punto importante a mencionar es que
Toyota ha existido durante décadas, y este logo, desde su creación, se ha
mantenido consistente y compacto, lo que refleja tradición y confiabilidad.
Es un ejemplo de diseño inteligente. Su simplicidad, significado, versatilidad y
asociación con valores positivos lo convierten en un logotipo excepcional.
Recordando constantemente los valores de la marca y su compromiso con la
innovación y la satisfacción del cliente .
Por último, me gustaría hablar de la simbología que hay detrás de este logo. Con el
pasar de los años se ha estudiado y analizado a fondo y son varios los mensajes
que este logotipo consigue transmitir:
Primeramente, hay tres óvalos en el nuevo logo que se combinan en una
configuración horizontalmente simétrica. Los dos óvalos perpendiculares dentro del
óvalo más grande representan el corazón del cliente y el corazón de la empresa. Se
superponen para representar una relación mutuamente beneficiosa y de confianza
entre sí.
La superposición de los dos óvalos perpendiculares dentro del óvalo exterior
simboliza la "T" de Toyota, así como un volante que representa el propio vehículo. El
óvalo exterior simboliza el mundo que abraza a Toyota. Cada óvalo tiene un
contorno con diferentes grosores de trazo, similar al arte del pincel en la cultura
japonesa.
El logo utiliza el color rojo para las elipses, que simboliza pasión, energía y
confianza. El fondo blanco representa pureza y claridad.
Por último, los óvalos, de alguna forma u otra, conforman las letras de la marca.