ALIPIO VALENCIA VEGA
CALEB MATIAS RAMIREZ
RIVAS
FILOSOFIA DE LA RAZON VITAL DE ORTEGA 5TO SEC
JAVIER CHOQUE LLAYA
30 DE OCTUBRE DE 2024
1.- INTRODUCCION
En este informe se hablará sobre un filósofo llamado José Ortega y
Gasset, destacado pensador español del siglo XX. Frente al
racionalismo abstracto dominante en la filosofía tradicional, Ortega
introduce la idea de una razón que no es independiente de la vida,
sino profundamente vinculada a ella. En lugar de concebir la razón
como una facultad aislada capaz de comprender la realidad por
medio de principios universales e inmutables.
2.- DESARROLLO
2.1 BIOGRAFIA DE ORTEGA
Nació el 9 de mayo de 1883 en Madrid, en el seno de una familia
madrileña de clase alta, perteneciente al círculo de la alta burguesía
de la capital. Era hijo de José Ortega Munilla y de Dolores Gasset
Chinchilla.
En 1889 su familia se trasladó a Córdoba, por razones de salud de
su madre, cuando él tenía seis años. Allí residieron algo más de un
año y Ortega asistió a la escuela de la calle Obispo Fitero. Entre
1891 y 1897 estudió primero en el Instituto Gaona y, más tarde, en
el Colegio San Estanislao de Kostka de la Compañía de Jesús,
ambos en Málaga. Su abuelo materno, Eduardo Gasset y Artime,
había fundado el periódico El Imparcial, que después pasó a dirigir
su padre. Así, cabe destacar que Ortega y Gasset se crio en un
ambiente culto, muy vinculado al mundo del periodismo y la política.
2.2 PUPLICACIONES DE ORTEGA
Fue el primer director del semanario España, en 1915, y
colaborador del diario El Sol desde su fundación en 1917, donde
publicó bajo la forma de folletones dos obras importantes: España
invertebrada y La rebelión de las masas. En 1923 fundó la Revista
de Occidente, siendo su director hasta 1936. Desde esta
publicación promovió la traducción y comentario de las más
importantes tendencias filosóficas y científicas en nombres tales
como: Oswald Spengler, Johan Huizinga, Edmund Husserl, Georg
Simmel, Jakob von Uexküll, Heinz Heimsoeth, Franz
Brentano, Hans Driesch, Ernst Müller, Alexander Pfänder, Bertrand
Russell y otros.
2.3 FILOSOFIA DE ORTEGA
Ortega y Gasset ejerció una gran influencia en la filosofía española
y en la filosofía iberoamericana del siglo XX no solo por la temática
de su obra filosófica, sino también por su estilo literario ágil, descrito
por algunos como próximo al Quijote, que le permitió llegar
fácilmente al público general.
Para Ortega, el objetivo de la filosofía es encontrar el ser
fundamental del mundo. Este «ser fundamental» es radicalmente
distinto a cualquier ser contingente o intramundano; y también es
diferente a «lo dado» (expresión con la que Ortega se refería a los
contenidos de nuestra conciencia = «lo dado» en nuestra
conciencia). Todo contenido de conciencia es, por definición,
fragmentario, y no sirve para ofrecer el sentido del mundo y de la
existencia. Este sentido solo se encuentra en el «ser fundamental»
o «el todo». La Filosofía es el saber que se encarga de
aproximarnos a esta cuestión.
La filosofía de la razón vital de José Ortega y Gasset es una
respuesta crítica al racionalismo abstracto y al idealismo
predominante en la tradición filosófica occidental. Ortega considera
que estas corrientes han desatendido una dimensión fundamental
del ser humano: su existencia concreta, o lo que él llama la "vida".
Para Ortega, la razón no puede ser separada de la vida; la vida es
el ámbito en el que el ser humano existe, y toda actividad racional
debe partir de esa realidad vital, situada en un contexto histórico,
social y cultural. Esta idea se sintetiza en su famosa frase: "Yo soy
yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella, no me salvo yo".
2.4 Fundamentos de la razón vital
Ortega critica tanto el racionalismo como el empirismo por tratar de
explicar al ser humano desde esquemas universales o desde
percepciones fragmentadas de la realidad. Frente a ello, propone
una razón vital que parte de la experiencia vivida, es decir, de la
vida como realidad primaria e inescapable. Según Ortega, la vida es
la realidad radical, y no hay ninguna instancia fuera de ella desde la
que se pueda comprender el mundo de forma objetiva o neutral.
Para Ortega, el ser humano es un ser histórico, inmerso en una
situación determinada que influye en su forma de ser y de conocer.
La vida humana no es un conjunto de hechos aislados, sino un
proyecto continuo en el que la persona se enfrenta a desafíos, toma
decisiones y construye su destino. La razón vital, por tanto, es una
razón situada, que no busca conocer "desde fuera" o de manera
objetiva, sino desde la vida misma, desde las circunstancias y
condiciones particulares en las que vive cada individuo.
2.5 Crítica al racionalismo abstracto
Ortega sostiene que el racionalismo clásico, desde Descartes
hasta Kant, ha tratado de imponer una visión estática y universal del
ser humano, reduciendo la complejidad de la vida a principios
generales y abstractos. Esta forma de pensar ha ignorado que el
ser humano es un ser dinámico, cuya existencia no puede ser
comprendida solo a través de categorías racionales, sino que está
constantemente en movimiento, enfrentando situaciones
cambiantes.
Por otro lado, el vitalismo —que exalta la vida por encima de la
razón, como en el caso de Nietzsche o Bergson— es insuficiente
para Ortega, ya que se abandona el papel estructurador de la
razón. En su propuesta, Ortega no renuncia a la razón, pero afirma
que esta debe adaptarse a la vida, integrando las dimensiones
temporales y cambiantes de la existencia.
2.6 El "yo" y la circunstancia
El concepto de "circunstancia" en Ortega es fundamental para
comprender su filosofía. La vida no es una entidad aislada, sino que
siempre está condicionada por un contexto. La circunstancia incluye
todos los elementos que rodean al individuo: el entorno social,
político, cultural, e incluso histórico. Ortega enfatiza que el ser
humano no puede ser entendido sin tener en cuenta estas
circunstancias, ya que "vivir es encontrarse siempre en una
situación".
Sin embargo, para Ortega, no basta con aceptar pasivamente esta
circunstancia. El ser humano tiene la capacidad de construir su
vida dentro de las limitaciones que le impone la circunstancia. Aquí
surge el concepto de "razón histórica", que es la capacidad de la
razón para comprender el pasado y el presente, y desde ahí,
proyectar un futuro posible. La historia y las circunstancias no
determinan de manera absoluta la vida humana, sino que cada
persona tiene la capacidad de transformarlas a través de sus
decisiones y acciones.
3. Conclusión
La razón vital de Ortega y Gasset, por tanto, es una síntesis entre
la vida y la razón, donde ninguna de las dos es completamente
autónoma. La vida requiere de la razón para darle sentido y
dirección, pero esta razón no puede ser abstracta o
descontextualizada, sino que debe partir de la realidad vital, de la
experiencia concreta y de la historia de cada individuo. En este
sentido, Ortega ofrece una visión dinámica y existencial del
conocimiento y la acción, donde el ser humano está llamado a
construir su vida en interacción constante con el mundo que lo
rodea.