PRÁCTICA n.
1 FUNDAMENTO DE DERECHO CONSTITUCIONAL (2023-24)
NOMBRE Y APELLIDOS:
Alexandre Ribada Fraga
Instrucciones: Todas las respuestas a las preguntas tienen que estar razonadas con
sus palabras, además de contener la mención al artículo constitucional que haya
utilizado como fundamento.
Material: Constitución Española de 1978.
En un discurso pronunciado el 31 de febrero de 2056, el Presidente del Congreso de los
Diputados declara empezado el procedimiento de revisión de la Constitución de 1978.
La iniciativa presentada a la Mesa del Congreso establece que se reformarán las siguientes partes
de la Norma Suprema:
a) Se añadirán el catalán, el euskera, el gallego y el valenciano entre las lenguas oficiales del
Estado.
b) Se eliminarán los artículos que reparten las competencias entre Estado y CCAA,
sustituyéndolos por tres artículos que reconocen, respectivamente: las competencias del Estado,
aquellas de las CCAA, las competencias compartidas.
c) Se eliminará, entre las competencias del Rey, la de arbitrar y moderar el funcionamiento
regular de las instituciones.
d) El ejercicio del derecho de reunión necesitará de una autorización previa por parte de la
autoridad competente.
Responda a las siguientes cuestiones:
1. ¿A qué ámbitos de la CE de 1978 afectan las reformas constitucionales señaladas? ¿Qué
procedimientos habría que seguir en cada caso y por qué? Describa las diferencias entre los
procedimientos, según la CE.
En primer lugar, la reforma propuesta en el apartado a) afectaría al Artículo 3 del Título
Preliminar de la CE de 1978. Esta reforma se basa en la adición del catalán, gallego, euskera y
valenciano como lenguas oficiales del estado, lo que supone cambios significativos en cuanto a los
derechos y obligaciones lingüísticas de los ciudadanos.
La reforma propuesta en el apartado b) afectaría a los artículos 148, 149 y 150, Título VIII,
Capítulo Tercero de la CE, donde se profundiza acerca de la organización territorial del Estado.
Esta reforma presenta una gran relación con respecto a la idea de una estructura social
descentralizada, pues el Estado cede determinadas competencias a las CCAA.
El Artículo 148 de la CE establece que las CCAA pueden ejecutar ciertas competencias transferidas
por el Estado.
El Artículo 149, recoge aquellas competencias exclusivas del estado español.
El Artículo 150 permite que el estado ceda determinadas competencias a las CCAA.
La reforma propuesta en el apartado c), basada en la supresión de competencias como arbitrar y
moderar el funcionamiento regular de las instituciones por parte del monarca, afectaría al Artículo
56 del Título II de la CE, donde se profundiza acerca de la relevancia de la Corona en el estado
español.
Finalmente, la reforma planteada en el apartado d), basada en la autorización previa por parte de la
autoridad competente del ejercicio del derecho de reunión, afecta al Artículo 21 del Título I,
Capítulo Segundo, Sección primera de la CE.
Para llevar a cabo las reformas a), c) y d), que pertenecen al Título Preliminar, al Título II, y al
Capítulo II, Sección Primera del Título I, respectivamente, es imperativo seguir el
procedimiento agravado, previsto en el Artículo 168 del Título X de la CE, el cual se basa en lo
siguiente:
Primero, estas reformas han de ser aprobadas por una mayoría de dos tercios en ambas cámaras,
Congreso de los Diputados y Senado, y posteriormente se procederá a la disolución de las Cortes.
Luego, ha de someterse a referéndum nacional, con el fin de que los ciudadanos españoles ejecuten
una decisión, a favor o en contra de la reforma.
Sin embargo, en el caso de la reforma b), esta pertenece al Título VIII de la CE, por lo que se ha de
seguir un procedimiento ordinario, previsto en el Artículo 167 del Título X de la CE, caracterizado
por las siguientes fases:
En primer lugar, la propuesta de reforma deberá ser aprobada por las tres quintas partes de las
cámaras. De no ser así, se creará una comisión mixta, formada por igual número de miembros de
ambas cámaras, que presentará un texto que será votado por el Congreso y el Senado.
Si no se logra dicha aprobación pero el texto reformado ha obtenido el voto favorable de la mayoría
absoluta del Senado, el Congreso puede aprobar la reforma con una mayoría de dos tercios.
Tras la aprobación de las Cortes Generales, la reforma se someterá a referéndum nacional para su
ratificación si así lo solicita una décima parte de los miembros de cualquiera de las Cámaras dentro de
los quince días siguientes a su aprobación.
2. ¿Es correcto que el Presidente del Congreso de los Diputados califique el procedimiento de “revisión
de la Constitución”? Argumente su respuesta.
En este caso concreto, la iniciativa se basa en cuatro reformas cuya aplicación genera un cambio de
gran relevancia respecto a la estructura constitucional, pues se demandan cambios en cuanto al
reconocimiento de lenguas cooficiales, el reparto de ciertas competencias entre Estado Español y
CCAA, variaciones respecto a las funciones del monarca, o restricciones en el derecho de reunión.
Por consiguiente, se concluye que todas estas medidas no representan un cambio menor en su
conjunto, por lo que el término de ‘revisión’ es inapropiado, pues su aplicación denota grandes
variaciones en relación a la configuración del estado español y por ende sería más apropiada la
calificación de ‘reforma de la Constitución’.
3. ¿Algunas de estas modificaciones son inconstitucionales? ¿Existe algún tipo de impedimento o
límite a estas reformas? Busque la respuesta en la CE.
Ante la proposición de una serie de reformas de la CE de 1978, todas ellas pueden considerarse
constitucionales siempre y cuando se ejecuten dentro de los marcos impuestos por la CE de 1978, y,
por tanto, no atente contra otro principio o derecho reconocido en la CE.
Respecto a la existencia de ciertos límites en relación a las reformas mencionadas anteriormente, la
Constitución de 1978 aboga por mantener en cualquiera de los casos un significativo consenso político
previo a la ejecución de alguna reforma constitucional, aunque realmente la propia estructura
constitucional actúa como un agente limitante en ciertas reformas, singularmente en aquellas
protegidas por el Artículo 168.
Por un lado, la CE reconoce la existencia de algunas materias especialmente protegidas,
concretamente aquellas referidas a los derechos y libertades fundamentales de la ciudadanía, incluida
en el Título I, la forma política del Estado, perteneciente al Título II, y la integridad del territorio,
en el Título Preliminar. Todas ellas requieren un procedimiento agravado para su reforma, de
acuerdo con el Artículo 168 de la Constitución Española.
Finalmente, el Artículo 169 establece que no podrá ejecutarse ninguna reforma constitucional en
tiempo de guerra o de vigencia de alguno de los estados previstos en el Artículo 116.
4. ¿A quién corresponde la iniciativa de las reformas propuestas? Busque la respuesta en la CE.
La iniciativa para ejecutar reformas constitucionales puede ser presentada por varios órganos de
acuerdo con el Artículo 87, Título III, Capítulo II de la CE, pero además se ha de tener en
cuenta que el Artículo 166 del Título X establece que la iniciativa de reforma constitucional se
ejercerá según lo previsto en los apartados 1 y 2 del Artículo 87. Por tanto:
El Gobierno de España puede formular proyectos de reforma constitucional ante el Congreso de los
Diputados; los miembros de este último también poseen la capacidad de formular nuevas reformas,
así como el propio Senado, siempre de acuerdo con la Constitución y los Reglamentos de las Cámaras.
Finalmente, las Asambleas de las Comunidades Autónomas también tienen la facultad de solicitar al
Gobierno de España que haga una nueva ley, o incluso puede enviar una ley al Congreso de los
Diputados, enviando a un máximo de tres miembros de la Asamblea para explicar y defender dicha
ley ante el Congreso.
5. ¿Considera acertada la elección de los títulos especialmente protegidos mediante la reforma
agravada del art. 168 CE? ¿Incluiría algún título o Capítulo de la Constitución que consideres
suficientemente relevante como para merecer la protección del art. 168 CE?
La decisión de proporcionar a ciertos títulos de la CE un procedimiento de reforma sustancialmente
complejo se ha de considerar una cuestión subjetiva y depende de la opinión de cada individuo. En
nuestro marco constitucional actual, a dichos títulos se les ha atribuido una relevancia suprema, pues
determinan cuestiones fundamentales como los derechos lingüísticos, la organización territorial, las
competencias del monarca o los derechos fundamentales de la ciudadanía española, y cuya
modificación según el Artículo 168 de la CE precisa un procedimiento agravado.
Por tanto, sí considero apropiado el sometimiento de tales títulos a un procedimiento agravado,
debido a la magnitud del impacto que su modificación generaría a nivel sociopolítico.
Considero que en la actualidad el Título VI de la CE merecería la protección mediante
procedimiento agravado del Artículo 168, pues dicho título regula las bases sobre las que se apoya el
sistema judicial en España. Entre sus objetivos, es imperativo señalar la importancia de mantener la
independencia de los jueces y del CGPJ, así como de las competencias que se atribuyen a órganos
como el Tribunal Supremo, el Ministerio Fiscal, y en general la organización de los Tribunales de
Justicia.