1.
ESTRUCTURA DE LA FORMACIÓN PROFESIONAL (MF1442)
A lo largo de este apartado se tratarán los siguientes epígrafes:
1.1. Sistema Nacional de las Cualificaciones
1.1.1. Catálogo Nacional de Cualificaciones y formación modular
1.1.2. Niveles de cualificación
1.2. Subsistema de Formación Profesional Reglada
1.2.1. Programas de Cualificación Profesional Inicial
1.2.2. Ciclos Formativos: características, destinatarios y duración
1.3. Subsistema de la Formación Profesional para el Empleo. Formación de demanda y de oferta
1.3.1. Características y destinatarios
1.3.2. Formación programada por las empresas. Características y destinatarios
1.3.3 Formación de oferta. Características y destinatarios
1.4. Programas formativos: estructura del programa
1.4.1. Estructura de los programas formativos
1.5. Proyectos formativos en la formación en alternancia con el empleo: estructura y características
1.5.1. Contratos para la formación y el aprendizaje
1.5.2. Programas públicos de empleo-formación
1.1. Sistema Nacional de las Cualificaciones: Catalogo Nacional de Cualificaciones y
formación modular, niveles de cualificación (MF1442)
La Formación Profesional comprende todos aquellos estudios y aprendizajes encaminados al desarrollo de
una profesión o un oficio determinado y, por lo tanto, a la inserción, reinserción y actualización laboral de una
persona. Esta Formación Profesional tiene como finalidad principal aumentar y adecuar el conocimiento y
habilidades de los actuales y futuros trabajadores/as a lo largo de toda la vida.
Con la publicación de la Ley Orgánica 3/2022, de 31 de marzo, de ordenación e integración de la Formación
Profesional se actualiza todo el sistema actual de Formación Profesional.
Formación Profesional
La Formación Profesional se define como el conjunto de acciones formativas que capacitan para el
desempeño cualificado de las diversas profesiones, el acceso al empleo y la participación activa en las
distintas esferas sociales.
La formación se puede considerar como un instrumento que permite el desarrollo personal para mejorar el
desempeño de las organizaciones. En el siguiente gráfico se representan los tipos de formación y
enseñanzas disponibles en España, agrupadas según su carácter y requisitos, así como la relación entre
ellas y con el mundo laboral.
- Formación reglada
EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA (ESO)
Titulación: Grado en Educación Secundaria
Cualificación UE: Nivel 1
Duración: hasta los 16 años (la edad mínima legal para cotizar en la Seguridad Social y, por
lo tanto, para acceder al mercado de trabajo).
Coste: gratuito, en centros públicos
PROGRAMAS DE GARANTÍA SOCIAL
Cualificación UE: Nivel 1
Duración: hasta los 16 años (la edad mínima legal para cotizar en la Seguridad Social y, por
lo tanto, para acceder al mercado de trabajo).
Objetivos: destinados a jóvenes sin cualificación profesional, los programas de garantía social
constituyen una alternativa para que quienes no superan la ESO puedan reincorporarse al
sistema educativo o aprender una actividad profesional.
Centros: suelen organizarse por iniciativa de los ayuntamientos y con la colaboración de
organizaciones locales, colegios profesionales y gremios, sindicatos, asociaciones de
empresarios, etc.
Modalidades: existen programas de iniciación profesional, de Formación y empleo, talleres
profesionales y programas para jóvenes con necesidades educativas especiales.
CICLOS FORMATIVOS DE GRADO MEDIO
Titulación: técnico
Cualificación UE: Nivel 2
Duración: 1300 - 2000 horas
Objetivos: el aprendizaje de una profesión, consiguiendo una correcta utilización de los
instrumentos y las técnicas de acuerdo con las tecnologías y las necesidades del entorno
laboral.
CICLOS FORMATIVOS DE GRADO SUPERIOR
Titulación: técnico superior
Cualificación UE: Nivel 3
Duración: 2000 horas
Objetivos: los objetivos básicos son los mismos que en el Grado Medio
- Formación ocupacional
Dirigida a las personas desempleadas, ya sean jóvenes que buscan trabajo, personas adultas que
necesitan volver al mercado laboral o colectivos con especial dificultad para encontrar empleo.
Objetivo: dirigida a personas en edad laboral que quieren prepararse para acceder a una
ocupación o promocionarse en un puesto de trabajo. Se organizan cursos de acuerdo con las
necesidades de los sectores productivos.
Centros: se pueden realizar en los Centros de Formación Ocupacional (CFO), centros
colaboradores, o en las mismas empresas.
Coste: está financiados conjuntamente por el Fondo Social Europeo y por los
Departamentos/Consejería de Trabajo de las diferentes Comunidades Autónomas.
Los cursos ocupacionales son flexibles en su programación, contenidos, duración y horarios. El
único requisito para acceder a la formación ocupacional es estar inscrito en el paro o en las Oficinas
de Trabajo de las diferentes Comunidades Autónomas.
- Formación continua
Es el conjunto de acciones formativas que desarrollan las empresas, los trabajadores o sus
respectivas organizaciones. Están dirigidas tanto a la mejora de competencias y de las
cualificaciones como a la recualificación de los trabajadores ocupados, de modo que permitan
compatibilizar la mayor competitividad de las empresas con la formación individual del/la trabajador.
Además de la amplia oferta privada, y de las acciones formativas gestionadas por los sindicatos,
asociaciones profesionales o las empresas, las universidades también ofrecen "másters" y cursos
de especialización dirigidos al transporte y la logística.
1.1.1. Catálogo Nacional de Cualificaciones (MF1442)
El Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales (CNCP) es el instrumento del Sistema Nacional de las
Cualificaciones y Formación Profesional (SNCFP) que ordena las cualificaciones profesionales, susceptibles
de reconocimiento y acreditación, identificadas en el sistema productivo, en función de las competencias
apropiadas para el ejercicio profesional. Entre sus principales objetivos están el posibilitar la integración de
las ofertas de formación profesional, adecuándolas a las características y demandas del sistema productivo,
y servir de referente para evaluar las competencias profesionales.
El CNCP comprende las cualificaciones profesionales más significativas del sistema productivo español e
incluye el contenido de la formación profesional asociada a cada cualificación, con una estructura de
módulos formativos articulados en un Catálogo Modular de Formación Profesional (haga clic en cada uno de
los títulos del diagrama para mostrar su contenido).
- Cualificación profesional
Describe un conjunto de estándares de
competencia con significación para el
empleo que pueden ser adquiridas
mediante formación modular u otros tipos
de formación y a través de la experiencia
laboral.
- Datos de identificación
Los datos de identificación son los datos
necesarios de la cualificación profesional
siguientes:
Código (de la cualificación
profesional)
Niveles (de cualificación profesional)
Competencia general (de la
cualificación)
Entorno profesional
Ámbito profesional
Sectores productivos
Ocupaciones y puestos de trabajo
relevantes
- Competencia general
A cada cualificación se le asigna una
competencia general, en la que se definen
brevemente los cometidos y funciones
esenciales del profesional.
Una competencia profesional es el
"conjunto de conocimientos y capacidades
que permiten el ejercicio de la actividad
profesional conforme a las exigencias de
la producción y el empleo". (LOCFP,
2002).
- Entorno profesional
El entorno profesional es el ámbito
profesional, los sectores productivos
correspondientes y las ocupaciones o
puestos de trabajo relevantes en los que
puede desarrollarse la cualificación.
- Unidades de competencia
Parte de la cualificación que recoge -
describe ordenadamente- el conjunto
mínimo de competencias profesionales,
susceptible de reconocimiento y
acreditación parcial. Se puede considerar
el componente fundamental de la
cualificación. Es el elemento común
mínimo que se comparte en el Sistema
Integrado de FP.
- Formación asociada (modular)
El Catálogo Nacional de Cualificaciones
Profesionales, además de identificar y
definir las cualificaciones profesionales
que requiere el sistema productivo,
establece los contenidos de formación
básicos necesarios para que la oferta
formativa garantice la adquisición de las
competencias profesionales apropiadas
para el desempeño profesional.
Estos contenidos formativos, asociados a
las cualificaciones profesionales,
constituyen el Catálogo Modular de
Formación Profesional, que se estructura
en módulos formativos asociados a las
diferentes unidades de competencia de las
cualificaciones profesionales y proporciona
un referente común para la integración de
las ofertas de formación profesional que
permita la capitalización y el fomento del
aprendizaje a lo largo de la vida.
Con la superación de los módulos
formativos se obtienen los títulos de
formación profesional y certificados de
profesionalidad presentes en el Catálogo
Nacional de Cualificaciones Profesionales.
- Módulo formativo
Cada módulo formativo tiene un formato
normalizado que incluye los datos de
identificación y las especificaciones de la
formación que se exponen a continuación:
- Datos de identificación
Denominación
Nivel de cualificación al que se
vincula
Código alfanumérico
Unidad de competencia a la que
está asociado
Duración en horas
- Especificaciones de la formación
Capacidades: expresión de los
resultados esperados de las
personas en situación de
aprendizaje al finalizar el módulo
formativo.
Criterios de evaluación: conjunto de
precisiones para cada capacidad
que indican el grado de concreción
aceptable de la misma. Delimitan el
alcance y nivel de la capacidad y el
contexto en el que va a ser
evaluada.
Contenidos formativos: necesarios
para adquirir las competencias a las
que se asocia.
Requisitos básicos del contexto
formativo: espacios e instalaciones y
perfil profesional del formador. Estos
requisitos tienen carácter orientador
para la normativa básica reguladora
de las ofertas formativas.
A continuación puede ver la estructura básica de un módulo formativo haciendo clic en el siguiente
EJEMPLO (AL FINAL DEL DOCUMENTO)
El Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales está constituido por las cualificaciones profesionales
más significativas, identificadas en el sistema productivo. Contiene también la formación asociada a las
cualificaciones profesionales que constituirán el catálogo modular de formación profesional. Las
cualificaciones profesionales que integran el Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales se ordenan
por familias profesionales y por niveles de cualificación. Las 26 familias profesionales en las que se
estructura responden a criterios de afinidad de la competencia profesional.
Los 5 niveles de cualificación profesional establecidos (Real Decreto 1128/2003, de 5 de septiembre, Anexo
II) atienden a la competencia profesional requerida por las actividades productivas con arreglo a criterios de
conocimientos, iniciativa, autonomía, responsabilidad y complejidad, entre otros, de la actividad a desarrollar.
El INCUAL abarca los niveles 1,2 y 3. Los niveles 4 y 5 corresponden a estudios universitarios (grados o
equivalentes y otros superiores).
Más Info
En el siguiente documento puede ver un ejemplo de cualificación profesional de la familia
profesional Agraria:
Estructura básica de un módulo formativo
1.1.2. Niveles de cualificación (MF1442)
El órgano responsable de definir, elaborar y mantener actualizado el Catálogo Nacional de Cualificaciones
Profesionales y el correspondiente Catálogo Modular de Formación Profesional es el Instituto Nacional de
las Cualificaciones (INCUAL). Este órgano fue creado por Real Decreto 375/1999, de 5 de marzo, por el que
se crea el Instituto Nacional de las Cualificaciones.
Existen 5 niveles de cualificación, de acuerdo al grado de conocimiento, iniciativa, autonomía y
responsabilidad preciso para realizar dicha actividad laboral. A continuación se exponen las características
que definen cada uno de estos niveles (haga clic en cada una de las siguientes cajas de texto para mostrar
su contenido):
Nivel 2 Nivel 3 Nivel 4
Competencia en un Competencia en un Competencia en un
conjunto de conjunto de actividades amplio conjunto de
Nivel 1 actividades profesionales que actividades
profesionales bien requieren el dominio de profesionales
Competencia en un
determinadas que diversas técnicas y complejas realizadas
conjunto reducido de
pueden ejecutarse puede ser ejecutado de en una gran variedad
actividades de
con autonomía. forma autónoma. de contextos que
trabajo relativamente
Capacidad para Comporta requieren conjugar
simples
utilizar instrumentos responsabilidad de variables de tipo
correspondientes a
y las técnicas coordinación y técnico, científico,
procesos
propias relacionadas supervisión de trabajo económico u
normalizados,
con el proceso de técnico y organizativo.
siendo los
ejecución. Requiere especializado. Exige la Responsabilidad de
conocimientos
conocimientos de los comprensión de los supervisión de trabajo y
teóricos y las
fundamentos fundamentos técnicos y asignación de recursos.
capacidades
técnicos y científicos científicos de las Capacidad de
prácticas a aplicar
de su actividad y actividades y la innovación para
limitadas.
capacidad de evaluación de los planificar acciones,
compresión y factores del proceso y desarrollar proyectos,
aplicación del de sus repercusiones procesos, productos o
proceso. económicas. servicios.
1.2. Subsistema de Formación Profesional Reglada (MF1442)
El subsistema de Formación Profesional Inicial o Reglada hace referencia a aquella formación profesional
integrada en el sistema educativo que tiene por finalidad preparar al alumnado para la actividad en un campo
profesional y facilitar su adaptación a las modificaciones laborales que pueden producirse a lo largo de su
vida, así como contribuir a su desarrollo personal y al ejercicio de una ciudadanía democrática,
constituyéndose como una vía de especialización y cualificación para acceder al mercado de trabajo. Esta
formación se deriva de la LOGSE, que fue sustituida por la entrada en vigor de la Ley Orgánica de
Educación LOE (Ley 2/2006 de 3 de mayo) y modificada a su vez por la LOMCE (Ley Orgánica 8/2013, de 9
de diciembre, para la Mejora de la Calidad Educativa) y la posterior LOMLOE (Ley Orgánica 3/2020 de 29 de
diciembre).
Haga clic en la siguiente caja de texto para mostrar su contenido.
Componentes de la Formación Profesional Reglada
La Formación Profesional Reglada o Inicial consta de cuatro componentes:
Educación General, encaminada al desarrollo de habilidades, actitudes y conocimientos
generales comunes.
Formación Profesional de Base, que se orienta hacia el desarrollo de habilidades y conocimientos
tecnológico-científicos básicos, relativos a un grupo de profesiones o familias.
Formación Profesional Específica, con contenidos de habilidades y conocimientos más
profesionalizadores, relativos a una profesión entendida como un conjunto de puestos de trabajo;
culminan en la formación profesional.
Formación Profesional en el Puesto de Trabajo: habilidades y conocimientos propios de un
puesto de trabajo concreto, que se adquieren mediante prácticas en un centro productivo.
La Formación Profesional Inicial está sometida a la regulación de la
Administración General del Estado. La mayor parte de sus competencias
están traspasadas a las comunidades autónomas en las que la gestión
TOME NOTA depende de las respectivas consejerías de educación.
1.2.1. Programas de Cualificación Profesional Inicial (MF1442)
Los Ciclos de Formación Profesional Básica son ciclos formativos destinados a personas que no han
finalizado la ESO y quieren proseguir sus estudios hacia un campo de la Formación Profesional. La
normativa de referencia es el Real Decreto 127/2014, de 28 de febrero, por el que se regulan aspectos
específicos de la Formación Profesional Básica de las enseñanzas de formación profesional del sistema
educativo.
Estos estudios forman parte de la educación obligatoria gratuita y sustituyen a los que hasta ahora se
denominaban como los Programas de Cualificación Profesional Inicial a partir del curso 2014-2015, en el que
han empezado a impartirse. Los módulos profesionales de las enseñanzas de Formación Profesional Básica
están constituidos por áreas de conocimiento teórico-prácticas cuyo objeto es la adquisición de las
competencias profesionales, personales y sociales y de las competencias del aprendizaje permanente a lo
largo de la vida (haga clic en cada una de las siguientes cajas de texto para mostrar su contenido).
Características
Los ciclos formativos de Formación Profesional Básica incluirán los siguientes módulos profesionales:
1. Módulos asociados a unidades de competencia del Catálogo Nacional de Cualificaciones
Profesionales.
2. Módulos asociados a los bloques comunes que garantizarán la adquisición de las competencias
del aprendizaje permanente, a través de la impartición de las siguientes enseñanzas:
3. Módulo de formación en centros de trabajo.
Bloque de Comunicación y Ciencias Sociales, que incluirá las siguientes materias:
1. Lengua Castellana.
2. Lengua extranjera.
3. Ciencias Sociales.
4. En su caso, Lengua Cooficial.
Bloque de Ciencias Aplicadas, que incluirá las siguientes materias:
1. Matemáticas Aplicadas al Contexto Personal y de Aprendizaje en un Campo
Profesional.
2. Ciencias Aplicadas al Contexto Personal y de Aprendizaje en un Campo Profesional.
Las enseñanzas de la Formación Profesional Básica garantizarán al menos la formación necesaria para
obtener una cualificación de nivel 1 del Catálogo Nacional de las Cualificaciones Profesionales a que se
refiere el artículo 7 de la Ley Orgánica 5/2002, de 19 de junio, de las Cualificaciones y de la Formación
Profesional.
En este Ciclo los criterios pedagógicos se adaptan a las características específicas del alumnado,
fomentándose el trabajo en equipo, la tutoría y la orientación educativa y profesional.
Los alumnos y alumnas podrán permanecer cursando un ciclo de Formación Profesional Básica durante
un máximo de cuatro años.
Destinatarios
Esta Formación Profesional Básica está destinada al alumnado que cumpla simultáneamente las
siguientes condiciones:
Tener cumplidos quince años, o cumplirlos durante el año natural en curso, y no superar los
diecisiete años de edad en el momento del acceso o durante el año natural en curso.
Haber cursado el primer ciclo de Educación Secundaria Obligatoria o, excepcionalmente,
haber cursado el segundo curso de la Educación Secundaria Obligatoria.
Haber propuesto el equipo docente a los padres, madres o tutores legales la incorporación del alumno o
alumna a un ciclo de Formación Profesional Básica, de conformidad con lo indicado en el artículo 30 de
la LOMCE.
Duración
La duración de los ciclos formativos de Formación Profesional Básica será de 2.000 horas, equivalentes
a dos cursos académicos a tiempo completo.
Dicha duración podrá ser ampliada a tres cursos académicos en los casos en que los ciclos formativos
sean incluidos en programas o proyectos de Formación Profesional dual, con el objeto de que el
alumnado adquiera la totalidad de los resultados de aprendizaje incluidos en el título.
Los alumnos/as que superen un ciclo de Formación Profesional Básica recibirán el Título Profesional Básico
(haga clic en la siguiente caja de texto para mostrar su contenido).
Títulos de Formación Profesional Básica
Acceso y Conservación en Instalaciones Deportivas
Informática de Oficina
Servicios Administrativos
Actividades Agropecuarias
Agro-jardinería y Composiciones Florales
Aprovechamientos Forestales
Artes Gráficas
Servicios Comerciales
Reforma y Mantenimiento de Edificios
Electricidad y Electrónica
Fabricación de Elementos Metálicos
Instalaciones Electrotécnicas y Mecánica
Fabricación de Elementos Metálicos
Fabricación y Montaje
Instalaciones Electrotécnicas y Mecánica
Actividades de Panadería y Pastelería
Alojamiento y Lavandería
Cocina y Restauración
Peluquería y Estética
Actividades de Panadería y Pastelería
Industrias Alimentarias
Informática de Oficina
Informática y Comunicaciones
Fabricación y Montaje
Mantenimiento de Viviendas
Carpintería y Mueble
Actividades Marítimo-Pesqueras
Mantenimiento de Embarcaciones Deportivas y de Recreo
Actividades Domésticas y Limpieza de Edificios
Arreglo y Reparación de Artículos Textiles y de Piel
Tapicería y Cortinaje
Mantenimiento de Embarcaciones Deportivas y de Recreo
Mantenimiento de Vehículos
Vidriería y Alfarería
Consulte la siguiente web para más información sobre estos títulos.
El Título Profesional Básico correspondiente les permitirá el acceso a los ciclos formativos de grado medio
de la Formación Profesional del sistema educativo y contribuirán, además, a ampliar las competencias de la
enseñanza básica adaptándolas a un campo o sector profesional que permita al alumnado el aprendizaje a
lo largo de la vida, a progresar en el sistema educativo, y a incorporarse a la vida activa con responsabilidad
y autonomía.
1.2.2. Ciclos Formativos: características, destinatarios y duración (MF1442)
Los Ciclos Formativos de la nueva formación profesional son un conjunto de conocimientos, habilidades,
formación práctica y actitudes, que dan lugar a unas titulaciones que, dentro del sistema educativo,
capacitan a las personas para poder ejercer un trabajo cualificado dentro de las diferentes familias
profesionales. Es en torno a las familias profesionales como se organizan los diferentes ciclos formativos.
Como ya se ha visto, la estructura de la Formación Profesional inicial es modular.
En este sentido, los contenidos curriculares de los ciclos formativos están estructurados en dos tipos de
módulos (haga clic en cada una de las siguientes cajas de texto para mostrar su contenido):
Módulos profesionales teórico-prácticos
Destinados a desarrollar las competencias profesionales que se han definido en relación con unos
puestos de trabajo determinados y además incluyen módulos de carácter transversal:
Módulos asociados a unidades de competencia del Catálogo Nacional de Cualificaciones
Profesionales
Módulo de formación y orientación laboral
Módulo de empresa e iniciativa emprendedora
Módulos de formación en centros de trabajo
Se realizan en un centro productivo externo al centro educativo, generalmente mediante prácticas en
una empresa.
Este módulo tiene las siguientes finalidades:
a. Completar la adquisición de competencias profesionales propias de cada título alcanzadas en el
centro educativo.
b. Adquirir una identidad y madurez profesional motivadoras para el aprendizaje a lo largo de la vida
y para las adaptaciones a los cambios que generen nuevas necesidades de cualificación
profesional.
c. Completar conocimientos relacionados con la producción, la comercialización, la gestión
económica y el sistema de relaciones sociolaborales de las empresas, con el fin de facilitar su
inserción laboral.
d. Evaluar los aspectos más relevantes de la profesionalidad alcanzada por el alumno en el centro
educativo y acreditar los aspectos requeridos en el empleo que para verificarse requieren
situaciones reales de trabajo.
Las enseñanzas de formación profesional del Subsistema de Formación Profesional Inicial se ordenan en
ciclos formativos de grado medio y de grado superior (haga clic en cada una de las siguientes cajas de
texto para mostrar su contenido).
Ciclos formativos de grado medio
Los ciclos formativos de grado medio están integrados en la educación secundaria postobligatoria
dentro del sistema educativo español. Su objetivo es capacitar de los conocimientos y las destrezas
necesarias a los alumnos y alumnas para incorporarse al mundo laboral de una forma práctica.
La mayor parte de los ciclos formativos de grado medio tienen una duración de 2000 horas, incluyendo
el módulo de Formación en Centros de Trabajo (FCT), lo que equivale a dos cursos académicos
completos. Sin embargo, existen también otros ciclos de grado medio que tienen una duración inferior
de 1300 o 1400 horas que equivalen a un curso en el Centro educativo y un trimestre en el Centro de
Trabajo.
Para que una persona pueda acceder a los ciclos formativos de grado medio se tiene que cumplir al
menos una de las siguientes condiciones:
a. Estar en posesión de al menos uno de los siguientes títulos:
1. Título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria, siempre que el alumno o alumna
haya superado la evaluación final de Educación Secundaria Obligatoria por la opción de
enseñanzas aplicadas.
2. Título Profesional Básico.
3. Título de Bachiller.
4. Un título universitario.
5. Un título de Técnico o de Técnico Superior de Formación Profesional.
b. Estar en posesión de un certificado acreditativo de haber superado todas las materias de
Bachillerato.
c. Haber superado un curso de formación específico para el acceso a ciclos de grado medio en
centros públicos o privados autorizados por la administración educativa, y tener 17 años
cumplidos en el año de finalización del curso. Las materias del curso y sus características
básicas serán reguladas por el Gobierno.
d. Haber superado una prueba de acceso de acuerdo con los criterios establecidos por el Gobierno,
y tener 17 años cumplidos en el año de realización de dicha prueba.
Ciclos formativos de grado superior
Los ciclos formativos de grado superior son un conjunto de titulaciones dentro del sistema educativo
que dotan a los individuos para poder realizar un trabajo cualificado dentro de una familia profesional.
Están integrados en la educación superior no universitaria dentro del sistema educativo español y
constituyen la vía de especialización profesional para los jóvenes que, una vez finalizado el Bachillerato
(o cumpliendo los requisitos de otras vías de ingreso) quieren incorporarse al mercado de trabajo de
una forma práctica y como alternativa a la universidad.
La duración de los ciclos formativos de grado superior varía entre las 1.300 y las 2.000 horas, aunque
la mayoría tienen una duración de dos cursos académicos (2.000 horas) incluyendo el módulo de
Formación en Centros de Trabajo (FCT). Sin embargo, existen algunos ciclos de grado superior con
una duración de entre 1.300 a 1.700 horas, que equivalen a un curso completo realizado en el Centro
educativo y uno o dos trimestres adicionales en el Centro de Trabajo.
El acceso de una persona a los ciclos formativos de grado superior requerirá el cumplimiento de las
siguientes condiciones:
Estar en posesión del título de Bachiller, de un título universitario, o de un título de Técnico o de
Técnico Superior de Formación Profesional, o de un certificado acreditativo de haber superado
todas las materias de Bachillerato, o haber superado una prueba de acceso, de acuerdo con los
criterios establecidos por el Gobierno, y tener 19 años cumplidos en el año de realización de dicha
prueba.
Siempre que la demanda de plazas en ciclos formativos de grado superior supere la oferta, las
Administraciones educativas podrán establecer procedimientos de admisión al centro docente, de
acuerdo con las condiciones que el Gobierno determine reglamentariamente.
1.3. Subsistema de la Formación Profesional para el Empleo (MF1442)
Durante muchos años han convivido dos modalidades diferenciadas de formación profesional en el ámbito
laboral: la ocupacional y la continua, hasta que el Estado y los Interlocutores Sociales decidieron integrarlas
en un único modelo de formación profesional para el empleo.
Surge así la Ley 30/2015, de 9 de septiembre, por la que se regula el Sistema de Formación Profesional
para el Empleo en el ámbito laboral regulada por el Real Decreto 694/2017, de 3 de julio, en la que se
considera que el aprendizaje permanente y a lo largo de toda la vida precisa de una visión que integre en sí
misma la formación y el empleo (haga clic en la siguiente caja de texto para mostrar su contenido).
Ley 30/2015 sobre el Sistema de Formación Profesional para el Empleo
La Ley 30/2015 de 9 de septiembre, por la que se regula el Sistema de Formación Profesional para el
Empleo en el ámbito laboral, tiene por objeto regular en el marco general del Sistema Nacional de las
Cualificaciones y Formación Profesional, la planificación y financiación del sistema de formación
profesional para el empleo en el ámbito laboral, la programación y ejecución de las acciones formativas,
el control, el seguimiento y el régimen sancionador, así como el sistema de información, la evaluación,
la calidad y la gobernanza del sistema.
El sistema regulado en esta Ley dará cobertura al empresario y trabajadores de cualquier territorio del
Estado español y estará coordinado entre la Administración General del Estado, las comunidades
autónomas, las organizaciones empresariales y sindicales más representativas para garantizar la
unidad del mercado y de un enfoque estratégico de la formación, respetando el marco competencial
existente.
Ahora bien, esta integración no ha de ser un obstáculo para la existencia de ofertas diferenciadas y
adaptadas a las diferentes necesidades de formación que demanda el mercado de trabajo, diferenciándose
las siguientes iniciativas de formación dentro del subsistema de formación para el empleo: la formación
programada por las empresas, la oferta formativa para trabajadores ocupados, la oferta formativa para
trabajadores desempleados y otras iniciativas de formación (permisos individuales de formación, la
formación en alternancia con el empleo, la formación de los empleados públicos y la formación no financiada
con fondos públicos desarrollada por centros de iniciativa privada destinada a la obtención de certificados de
profesionalidad).
Siguiendo la línea marcada por la Ley 30/2015, el RD 395/2007 fue derogado por el Real Decreto 694/2017,
de 3 de julio, por el que se desarrolla la Ley 30/2015, de 9 de septiembre, por la que se regula el Sistema de
Formación Profesional para el Empleo en el ámbito laboral. Este RD 694/2017 ha tenido modificaciones
posteriores, entre las cuales destaca la Orden TES/1109/2020, de 25 de noviembre, por la que se modifica la
Orden TMS 368/2019, de 28 de marzo, por la que se desarrolla el Real Decreto 694/2017, que incluye una
nueva Disposición Adicional, relativa a la participación de trabajadores afectados por expedientes de
regulación temporal de empleo en acciones de formación profesional para el empleo.
1.3.1. Características y destinatarios de la FPE (MF1442)
Como ya se ha dicho, el Sistema de Formación Profesional para el Empleo está regulado por la Ley 30/2015
de 9 de septiembre y por el Real Decreto 694/2017, de 3 de julio, y sus modificaciones posteriores, que la
desarrolla y que regula el Sistema de Formación Profesional para el Empleo en el ámbito laboral.
Finalidad de la FPE
Los fines del sistema de formación profesional para el empleo en el ámbito laboral son:
Favorecer la formación a lo largo de la vida de los/as trabajadores/as desempleados/as y
ocupados/as para mejorar sus competencias profesionales y sus itinerarios de empleo y
formación, así como su desarrollo profesional y personal.
Contribuir a la mejora de la productividad y competitividad de las empresas.
Atender a los requerimientos del mercado de trabajo y a las necesidades de las empresas,
proporcionando a los/as trabajadores/as las competencias, los conocimientos y las prácticas
adecuados.
Mejorar la empleabilidad de los/as trabajadores/as, especialmente de los que tienen mayores
dificultades de mantenimiento del empleo o de inserción laboral.
Promover que las competencias profesionales adquiridas por los/as trabajadores/as, tanto a
través de procesos formativos como de la experiencia laboral, sean objeto de acreditación.
Acercar y hacer partícipes a los/as trabajadores/as de las ventajas de las tecnologías de la
información y la comunicación, promoviendo la disminución de la brecha digital existente, y
garantizando la accesibilidad de las mismas.
Principios de la FPE
Los principios que rigen el sistema de formación profesional para el empleo son:
El ejercicio del derecho individual a la formación y la garantía de igualdad en el acceso de los/as
trabajadores/as, las empresas y los/as autónomos/as a una formación vinculada a las
necesidades del mercado de trabajo.
La anticipación a los requerimientos y cambios del modelo productivo, como vía fundamental
para reforzar la calidad y eficacia de la formación.
La unidad del mercado de trabajo y la libre circulación de los/as trabajadores/as en el desarrollo
de las acciones formativas.
La negociación colectiva y el diálogo social como instrumento de desarrollo del sistema de
formación profesional para el empleo en el ámbito laboral, así como la participación de los/as
agentes sociales en los órganos de gobernanza del sistema y en particular en el diseño,
planificación, control, seguimiento y evaluación de la oferta formativa, especialmente la dirigida a
lo/as trabajadores/as ocupados/as.
La unidad de caja de la cuota de formación profesional y el acceso a una financiación suficiente,
estable y equitativa en el conjunto del sistema de formación profesional para el empleo, que
incluya la financiación proveniente de la citada cuota, de carácter finalista. Esta financiación
deberá gestionarse en régimen de concurrencia competitiva abierta a todos los/as
proveedores/as de formación, públicos y privados, acreditados y/o inscritos conforme a la
normativa vigente, para la impartición de toda la programación formativa aprobada por las
distintas Administraciones públicas.
La calidad, eficacia, eficiencia y transparencia en la gestión.
La estabilidad, seguridad y certidumbre que permita la planificación estratégica y promueva la
inversión en recursos formativos.
La articulación del sistema a través de la coordinación, la colaboración y la cooperación
interadministrativa en el marco de la competencia normativa del Estado, que permita la
flexibilidad y la optimización de los recursos destinados al sistema.
El impulso a la formación programada por la empresa, con la participación de la representación
legal de los/as trabajadores/as, como vía ágil y flexible de responder a las necesidades más
inmediatas y cercanas a empresas y trabajadores.
La medición del impacto de la formación y compromiso con la mejora continua, mediante el
refuerzo de los sistemas de información, el seguimiento y control, así como la evaluación
permanente en todas las etapas del proceso formativo, todo ello en el marco de los instrumentos
que cuenten con la presencia de la Administración y de las organizaciones empresariales y
sindicales.
La accesibilidad y participación de las personas con discapacidad o especialmente vulnerables
en las acciones del sistema de formación profesional para el empleo, mediante la adopción de las
disposiciones y medidas que resulten necesarias.
También cuenta con unas características y unos destinatarios concretos que se detallan a continuación:
Características de la FPE (I)
Las principales características de la FPE son:
El nuevo modelo de formación profesional para el empleo será de aplicación a todas las
Administraciones públicas, y estará al servicio de empresas y trabajadores en cualquier
parte del territorio, respetando el marco competencial y atendiendo a las necesidades
específicas del tejido productivo de cada comunidad autónoma.
En cuanto a la gobernanza del modelo, el Consejo General del Sistema Nacional de
Empleo es el principal órgano de consulta y participación de las administraciones públicas
y los interlocutores sociales. Los agentes sociales, incluidas las asociaciones de
autónomos y de la Economía Social, tendrán un protagonismo esencial, ya que, desde su
conocimiento y cercanía a la realidad productiva, deben liderar la detección de
necesidades formativas.
Las funciones de programación, gestión y control las desarrollará el SEPE, en el ámbito
estatal, y los órganos que determinen las comunidades autónomas en su ámbito territorial
de actuación. Como entidad colaboradora actuará la Fundación Estatal para la Formación
en el Empleo, que dispondrá de un Patronato compuesto por la Administración General
del Estado, por las comunidades autónomas y por las organizaciones empresariales y
sindicales más representativas.
Características de la FPE (II)
El sistema dispone de una planificación estratégica plurianual que recoge la evolución
de la economía que exige la adaptación o actualización de los trabajadores, los sectores
con potencial de crecimiento y las competencias transversales al alza, al objeto de
diseñar una formación coherente con las necesidades del tejido productivo y de los
trabajadores y ofrecer una imagen de certidumbre y estabilidad para todos los actores
implicados.
La formación podrá impartirse de forma presencial, mediante teleformación o mixta. La
modalidad de impartición mediante teleformación, se tendrá que desarrollar a través de
tecnologías de la información y comunicación telemáticas, posibilitando la interactividad
de alumnos, tutores y recursos situados en distinto lugar. La formación impartida
mediante la modalidad presencial se organizará en grupos de 25 participantes como
máximo, mientras que la impartida mediante la modalidad de teleformación deberá haber,
como mínimo, un tutor por cada 80 participantes.
La formación programada por la empresa para sus trabajadores es clave y cuenta con
la máxima flexibilidad en la gestión, incluida la posibilidad de impartición en la propia
empresa cuando dispongan de los medios necesarios para ello, sean propios o
contratados.
Características de la FPE (III)
En cuanto a la gestión de la formación de oferta, se realizará en régimen de
concurrencia competitiva. Esta concurrencia estará abierta a todas las entidades de
formación que cumplan los requisitos de acreditación y/o inscripción conforme a la
normativa vigente, salvo cuando se trate de programas formativos con compromisos de
contratación, en cuyo caso la concurrencia estará abierta a las empresas y entidades que
comprometan la realización de los correspondientes contratos. Asimismo, en los
programas públicos de empleo y formación la concurrencia estará abierta a las entidades
que establece su normativa reguladora específica.
Existe una apuesta por la evaluación permanente de la calidad y el impacto real de la
formación en términos de: mejora en el desempeño en el puesto de trabajo; inserción y
mantenimiento del empleo; y mejora de la competitividad de las empresas.
La Ley 30/2015 ha aprobado un nuevo régimen sancionador que incluye, entre otras
cuestiones, la imposibilidad para los beneficiarios de volver a trabajar para la
Administración pública en el ámbito de la formación durante cinco años, cuando hayan
incumplido la legalidad.
Así mismo ha desarrollado un sistema integrado de información que recoge todas las
actividades formativas que se desarrollen en todo el territorio nacional, manteniendo el
SEPE un Catálogo de Especialidades Formativas que contiene todo la oferta formativa
desarrollada en el marco del sistema de formación para el empleo.
Destinatarios de la FPE
El subsistema de formación para el empleo tiene como destinatarios tanto a los trabajadores
ocupados como a los desempleados, con unas características determinadas dependiendo de la
iniciativa de formación. Dichas características se concretan en:
a. En la formación programada por las empresas, podrán participar los trabajadores
asalariados que prestan sus servicios en empresas o en entidades públicas no incluidas
en el ámbito de aplicación de los acuerdos de formación específicos de las
Administraciones Públicas, incluidos los trabajadores fijos discontinuos en los períodos de
no ocupación, así como los trabajadores que accedan a situación de desempleo cuando
se encuentren en período formativo, y los trabajadores acogidos a regulación de empleo
en sus períodos de suspensión de empleo por expediente autorizado
b. En la formación de oferta podrán participar los trabajadores ocupados y desempleados
en la proporción que las Administraciones competentes determinen. Asimismo, podrán
participar en la formación de oferta, los cuidadores no profesionales que atiendan a las
personas en situación de dependencia, de conformidad con lo establecido en el artículo
18.4 de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de promoción de la autonomía personal y
atención a las personas en situación de dependencia.
c. También hay que tener en cuenta las iniciativas de formación relativas a la formación de
los empleados públicos, de los miliares de tropa y marinería que mantienen una
relación al carácter temporal con las Fuerzas Armadas y de las personas en situación de
privación de libertad.
Colectivos prioritarios para la FPE
Para facilitar la inserción socio-laboral de colectivos con dificultades, este subsistema de
Formación Profesional para el Empleo define una serie de colectivos prioritarios:
a. Los desempleados pertenecientes a los siguientes colectivos: mujeres, jóvenes, personas
con discapacidad, afectados y víctimas del terrorismo y de la violencia de género,
desempleados de larga duración, mayores de 45 años y personas con riesgo de
exclusión social, de acuerdo con lo previsto en cada caso por las prioridades establecidas
en la política nacional de empleo, en los planes de ejecución de la Estrategia Europea de
Empleo y en los Programas Operativos del Fondo Social Europeo.
b. Los trabajadores ocupados pertenecientes a los siguientes colectivos: trabajadores de
pequeñas y medianas empresas, mujeres, afectados y víctimas del terrorismo y de la
violencia de género, mayores de 45 años, trabajadores con baja cualificación y personas
con discapacidad, de acuerdo con lo que establezcan, en su caso, los Programas
Operativos del Fondo Social Europeo y las Administraciones competentes.
c. Los cuidadores no profesionales que atiendan a las personas en situación de
dependencia.
El sistema de formación profesional para el empleo se financiará, de conformidad con lo establecido en la
Ley de Presupuestos Generales del Estado, con los fondos provenientes de la cuota de formación
profesional que aportan las empresas y los trabajadores, con las ayudas procedentes del Fondo Social
Europeo y con las aportaciones específicas establecidas en el presupuesto del Servicio Público de Empleo
Estatal (SEPE), asimismo, las Comunidades Autónomas podrán, destinar fondos propios para financiar
también este subsistema. (haga clic en la siguiente caja de texto para mostrar su contenido).
Formas de financiación
En la aplicación de los fondos de formación profesional para el empleo se utilizarán las siguientes
formas de financiación:
Bonificaciones en las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social, que no tendrán carácter
subvencional. Se aplicarán a la formación programada por las empresas para sus trabajadores, a
los permisos individuales de formación y a la actividad formativa del contrato para la formación y
el aprendizaje.
Subvenciones en régimen de concurrencia competitiva, que se aplicarán a la oferta formativa
para trabajadores desempleados y ocupados, incluida la dirigida específicamente a trabajadores
autónomos y de la economía social, así como a los programas públicos mixtos de empleo-
formación.
Los servicios públicos de empleo competentes podrán, como alternativa a las convocatorias de
subvenciones, proporcionar un «cheque formación» a los trabajadores desempleados que, de
acuerdo con su perfil, precisen realizar acciones formativas concretas para mejorar su
empleabilidad.
La concesión directa de subvenciones se aplicará a las becas y ayudas de transporte,
manutención y alojamiento que se concedan a los desempleados que participen en las acciones
formativas y, en su caso, a la compensación económica a empresas por la realización de
prácticas profesionales no laborales. Asimismo, a los convenios que suscriban las instituciones
públicas competentes para la formación de las personas en situación de privación de libertad y de
los militares de tropa y marinería que mantienen una relación de carácter temporal con las
Fuerzas Armadas.
1.3.2. Formación programada por las empresas. Características y destinatarios
(MF1442)
A partir de la Ley 30/2015 la iniciativa anteriormente denominada formación de demanda es denominada
como formación programada por las empresas para sus trabajadores y responde a las necesidades
formativas reales, inmediatas y específicas de aquellas y sus trabajadores, siendo la gestión de la misma a
nivel estatal, a través del Servicio Público de Empleo Estatal. La regulación de este tipo de formación queda
contemplada en el Capítulo II del Real Decreto 694/2017 (haga clic en cada una de las siguientes cajas de
texto para mostrar su contenido).
- Características de la formación programada por las empresas
De acuerdo con lo establecido en el artículo 9 de la Ley 30/2015, de 9 de septiembre, la
formación programada por las empresas deberá guardar relación con la actividad
empresarial y adecuarse a las necesidades formativas de aquellas y sus trabajadores. Estas
necesidades formativas podrán ser cubiertas con las acciones formativas programadas por
las empresas para sus trabajadores en el marco de este real decreto, incluidas las dirigidas a
dar cumplimiento al derecho del trabajador al permiso retribuido de veinte horas anuales de
formación profesional para el empleo, según lo previsto en el artículo 9.6 de la Ley 30/2015,
de 9 de septiembre. A estos efectos, de acuerdo con lo previsto en dicho artículo, las
organizaciones empresariales y sindicales representativas podrán comprometer en el marco
de la negociación colectiva planes de formación.
La programación y gestión de estas acciones formativas podrá realizarse por las empresas con
flexibilidad en sus contenidos y el momento de su impartición, siempre que se respete el derecho
de información y consulta de la representación legal de los trabajadores.
En la formación programada por las empresas, las acciones formativas estarán sujetas a una
duración mínima de dos horas. En cualquier caso, no tendrán la consideración de acciones
formativas las actividades de índole informativa o divulgativa cuyo objeto no sea el desarrollo
de un proceso de formación.
La formación programada puede ser organizada por la propia empresa y también impartida,
empleando para ello medios propios o bien recurriendo a su contratación. En el caso de
grupo de empresas, cualquiera de las empresas del grupo podrá organizar la formación de
los trabajadores del grupo por sí misma. Las empresas pueden optar también por
encomendar la organización de la formación a una entidad externa como las organizaciones
empresariales o sindicales, las estructuras paritarias constituidas en el ámbito de la
negociación colectiva que cuenten con personalidad jurídica propia, las asociaciones de
trabajadores autónomos y de la economía social o las entidades de formación acreditadas y/o
inscritas en el correspondiente registro habilitado por la Administración pública competente.
En este caso la impartición de la formación se realizará por una entidad formativa acreditada
y/o inscrita en el registro de entidades de formación habilitado por la Administración pública
competente. Ni la actividad de organización ni la de impartición podrán ser objeto de
subcontratación.
En ambos supuestos, la empresa o la entidad externa organizadora, deberán comunicar el
inicio y finalización de las acciones formativas programadas bajo esta iniciativa ante la
Administración, debiendo asegurar el desarrollo satisfactorio de las acciones formativas y de
las funciones de seguimiento, control y evaluación, así como la adecuación de la formación
realizada a las necesidades formativas reales de las empresas.
Tal y como establece la normativa, la financiación de esta iniciativa, se organiza mediante
créditos de formación que permiten financiar total o parcialmente el plan diseñado por la
empresa para sus trabajadores, mediante un sistema de bonificación de las cuotas a la
Seguridad Social. El importe de este crédito de formación se obtendrá en función de las
cuantías ingresadas por cada empresa el año anterior en concepto de cuota de formación
profesional y el porcentaje que, en función de su tamaño, se establezca en la Ley de
Presupuestos Generales del Estado de cada ejercicio.
Las empresas están obligadas a dar información a la representación legal de los
trabajadores y participarán con sus propios recursos en la financiación de la formación de
sus trabajadores según los porcentajes mínimos que, sobre el coste total de la formación, se
establecen en función de su tamaño, a excepción de las empresas de 1 a 5 trabajadores que
resultan exentas de esta obligación:
Empresas de 6 a 9 trabajadores: 5 por ciento.
De 10 a 49 trabajadores: 10 por ciento.
De 50 a 249 trabajadores: 20 por ciento.
De 250 o más trabajadores: 40 por ciento.
Se consideran incluidos en la cofinanciación privada los costes salariales de los trabajadores que
reciben formación en la jornada laboral. A estos efectos, sólo podrán tenerse en cuenta las horas de
dicha jornada en las que realmente los trabajadores participan en la formación.
- Destinatarios de la formación programada por las empresas
Los destinatarios últimos de la formación programada por las empresas son:
Trabajadores asalariados que prestan sus servicios en empresas.
Trabajadores que realizan su labor profesional en entidades públicas no incluidas en el
ámbito de aplicación de los acuerdos de formación en las Administraciones Públicas.
Trabajadores fijos discontinuos en los periodos de no ocupación.
Trabajadores que accedan a situación de desempleo cuando se encuentren en período
formativo.
Trabajadores acogidos a regulación de empleo en sus períodos de suspensión por
expediente autorizado.
Cuando la empresa le da a los trabajadores permiso para la realización de una acción formativa que esté
reconocida mediante una acreditación oficial, incluida la correspondiente a los títulos y certificados de
profesionalidad que constituyen la oferta formativa del Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales,
con el fin de favorecer su desarrollo profesional y personal, se denomina la iniciativa de formación
profesional para el empleo, como los permisos individuales de formación (PIF). En este sentido, el
contenido de la actividad formativa puede o no estar vinculado al puesto de trabajo.
Para mostrar su contenido haga clic en el botón de EJEMPLO (AL FINAL DEL DOCUMENTO) .
Un trabajador del departamento de Marketing de una empresa de telefonía que realiza un Master de
PRL en una Universidad.
Es el propio trabajador el encargado de solicitar este permiso y la empresa la responsable de
proporcionarlo. Si la empresa no autoriza el permiso, tiene que comunicarle al trabajador las razones
que han de estar justificadas por motivos organizativos o de producción. La empresa obtiene una
bonificación sobre el coste del salario proporcional al permiso. Aunque este mecanismo no se utiliza
mucho, si aporta valor al derecho individual de formación de los trabajadores en las empresas.
En este contexto, las empresas son las responsables de la planificación y gestión de la formación de sus
trabajadores. Asimismo, los trabajadores son responsables de solicitar los permisos de formación y, los
representantes legales de los trabajadores, asumen el ejercicio de los derechos de participación e
información. Las empresas organizan la ejecución de la formación, o bien directamente por su cuenta
con personal propio, o bien contratando los servicios de entidades o centros especializados externos.
Permiso Individual de Formación
Un trabajador del departamento de Marketing de una empresa de telefonía que realiza un Master de
PRL en una Universidad.
Es el propio trabajador el encargado de solicitar este permiso y la empresa la responsable de
proporcionarlo. Si la empresa no autoriza el permiso, tiene que comunicarle al trabajador las razones
que han de estar justificadas por motivos organizativos o de producción. La empresa obtiene una
bonificación sobre el coste del salario proporcional al permiso. Aunque este mecanismo no se utiliza
mucho, si aporta valor al derecho individual de formación de los trabajadores en las empresas.
En este contexto, las empresas son las responsables de la planificación y gestión de la formación de sus
trabajadores. Asimismo, los trabajadores son responsables de solicitar los permisos de formación y, los
representantes legales de los trabajadores, asumen el ejercicio de los derechos de participación e
información. Las empresas organizan la ejecución de la formación, o bien directamente por su cuenta
con personal propio, o bien contratando los servicios de entidades o centros especializados externos.
1.3.3. Formación de oferta. Características y destinatarios (MF1442)
La Ley 30/2015 diferencia en sus artículos 10 y 11 las iniciativas de oferta formativa dirigidas a trabajadores
ocupados y desempleados. Son acciones formativas que están dirigidas a la adquisición, mejora y
actualización permanente de las competencias y cualificaciones profesionales, favoreciendo la formación a
lo largo de toda la vida y conjugando las necesidades de las personas, de las empresas, de los territorios y
de los sectores productivos.
Esta formación está regulada por la Orden TMS/368/2019, de 28 de marzo, por la que se desarrolla el Real
Decreto 694/2017, de 3 de julio y sus posteriores modificaciones, por el que se desarrolla la Ley 30/2015, de
9 de septiembre, por la que se regula el Sistema de Formación Profesional para el Empleo en el ámbito
laboral, en relación con la oferta formativa de las administraciones competentes y su financiación, y se
establecen las bases reguladoras para la concesión de subvenciones públicas destinadas a su financiación..
Teniendo en cuenta el traspaso de competencias en materia de gestión de formación a las Comunidades
Autónomas, el Ministerio de Empleo y Seguridad Social realiza una planificación plurianual en la que se
determinan las prioridades, objetivos generales y recomendaciones a tener en cuenta en la oferta formativa
del conjunto del subsistema de formación profesional para el empleo. Esta planificación se realiza
considerando las propuestas formuladas por las Comunidades Autónomas y las Organizaciones
Empresariales y Sindicales a través del Consejo General del Sistema Nacional de Empleo, dando lugar a
dos niveles de gestión: el estatal y el autonómico.
Oferta formativa para trabajadores ocupados
La oferta formativa de las administraciones competentes para trabajadores ocupados, está constituida por
los programas de formación sectoriales, los programas de formación transversales, así como por los
programas de cualificación y reconocimiento profesional (haga clic en cada una de las siguientes cajas de
texto para mostrar su contenido).
Características
De acuerdo con lo establecido en el artículo 10.1 de la Ley 30/2015, de 9 de septiembre, las
Administraciones Públicas competentes desarrollarán una oferta formativa para trabajadores
ocupados que atienda a los requerimientos de productividad y competitividad de las empresas, a
las necesidades de adaptación a los cambios operados en el puesto de trabajo y a las
aspiraciones de promoción profesional y desarrollo personal de los trabajadores, de forma que
les capacite para el desempeño cualificado de las distintas profesiones y les permita mejorar su
empleabilidad.
La programación de esta oferta formativa estará dirigida a cubrir las necesidades no cubiertas
por la formación programada por las empresas para sus trabajadores, y se realizará tomando
como base el informe anual de prospección y detección de necesidades formativas y el
escenario plurianual de formación previstos, respectivamente, en los artículos 4 y 5 de la Ley
30/2015, de 9 de septiembre. Asimismo, se tendrán en cuenta para los sectores económicos
las acciones formativas propuestas por las Estructuras Paritarias Sectoriales correspondientes
en su ámbito de actuación que, junto con las descritas en el párrafo anterior, serán
incorporadas, siempre que cumplan los requisitos establecidos, al Catálogo de Especialidades
Formativas previsto en el artículo 20.3 de la citada Ley.
La oferta formativa para trabajadores ocupados se desarrollará mediante:
a) Programas de formación sectoriales.
b) Programas de formación transversales.
c) Programas de cualificación y reconocimiento profesional.
En la distribución y asignación de fondos para la financiación de estos programas se tendrá en cuenta,
además de los niveles de ocupación o afiliación en los distintos sectores y territorios u otros criterios
objetivos, las necesidades formativas del sistema productivo y su grado de cobertura por las distintas
iniciativas de formación profesional para el empleo. En todo caso, las Administraciones Públicas
competentes, en la programación de la oferta formativa para trabajadores ocupados, deberán garantizar
una formación en competencias sectoriales y transversales y las vinculadas con programas de
cualificación y reconocimiento profesional que hayan sido identificadas como prioritarias en el escenario
plurianual y en el informe anual de necesidades formativas previstos en el artículo 2 y que favorezcan la
empleabilidad y la movilidad intersectorial de los trabajadores.
De acuerdo con lo previsto en el artículo 14 de la Ley 30/2015, de 9 de septiembre, en lo que no
se ejecute directamente por las Administraciones Públicas competentes, la impartición de las
acciones formativas contenidas en los programas señalados en el apartado anterior se realizará
por entidades de formación acreditadas y/o inscritas. Estas entidades no podrán subcontratar con
terceros la ejecución de la actividad formativa que les haya sido adjudicada. A estos efectos, la
contratación por la entidad adjudicataria del personal docente para la impartición de la formación
no se considerará subcontratación. Por contratación de personal docente se entiende
exclusivamente la contratación de personas físicas.
La financiación de la oferta formativa para trabajadores ocupados se efectuará, de acuerdo con lo
establecido en el artículo 6.5 de la Ley 30/2015, de 9 de octubre, mediante subvenciones en
régimen de concurrencia competitiva, o en las formas previstas en la letra c) de dicho apartado.
Destinatarios
En la oferta formativa para trabajadores ocupados, regulada en el capítulo III, podrán participar los
trabajadores señalados en la letra a), así como los trabajadores de los colectivos cuyo régimen de
cotización aún no contemple el pago de la cuota por el concepto de formación profesional. Asimismo,
podrán participar los cuidadores no profesionales que atiendan a las personas en situación de
dependencia, de conformidad con lo establecido en el artículo 18.4 de la Ley 39/2006, de 14 de
diciembre, de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de
dependencia, siempre que las acciones formativas en las que participen estén relacionadas con este
ámbito de atención prioritaria para los poderes públicos y se tengan en cuenta las prioridades
propuestas por las estructuras paritarias sectoriales correspondientes y los objetivos estratégicos
establecidos en el correspondiente Plan Anual de Política de Empleo.
En la citada oferta formativa podrán participar además las personas desempleadas señaladas en la
letra c) de este apartado en el porcentaje que determine cada Administración Pública competente de
forma acorde a la coyuntura del mercado de trabajo en cada momento. Dicha participación no podrá
superar, en cualquier caso, el 30 por ciento del total de participantes programados. A tal efecto, la
consideración como trabajadores ocupados o desempleados vendrá determinada por la situación
laboral en que se hallen al inicio de la formación.
De acuerdo con lo establecido en el artículo 14.2.c) de la Ley 30/2015, de 9 de septiembre, los
trabajadores pertenecientes a la plantilla de cualquier entidad de formación que imparta formación
profesional para el empleo, en caso de actuar como beneficiaria o proveedora de la oferta formativa
para trabajadores ocupados, podrán participar en las acciones formativas que aquella gestione hasta un
límite del 10 por ciento del total de participantes programados sin superar, en ningún caso, el límite del
10 por ciento del total de sus trabajadores en plantilla.
Oferta formativa para trabajadores desempleados
La oferta formativa de las administraciones competentes para trabajadores desempleados incluye los
programas de formación dirigidos a cubrir las necesidades detectadas por los servicios públicos de empleo,
los programas específicos de formación y los programas formativos con compromisos de contratación (haga
clic en cada una de las siguientes cajas de texto para mostrar su contenido).
Características
Las Administraciones Públicas competentes programarán, con informe preceptivo y no vinculante
de las organizaciones empresariales y sindicales más representativas, una oferta formativa para
trabajadores desempleados ajustada tanto a las necesidades formativas individuales, conforme al
perfil de cada trabajador, como a las necesidades del sistema productivo, con el objeto de que
adquieran las competencias requeridas por el mercado de trabajo y mejoren su empleabilidad.
En la citada programación se ofertarán las acciones formativas de carácter prioritario, las
cuales tratarán de anticipar la formación al nuevo modelo productivo, apostando por los
sectores más innovadores, teniendo en cuenta el informe anual y el escenario plurianual
previstos en los artículos 4 y 5 de la Ley 30/2015, de 9 de septiembre, respectivamente.
En particular, incluirá preferentemente acciones dirigidas a la obtención de certificados de
profesionalidad, además de aquellas otras que programen las Administraciones Públicas
competentes de acuerdo a las necesidades de cualificación de la población desempleada, de
las competencias requeridas por el mercado de trabajo y de las ocupaciones y sectores con
mayores perspectivas de empleo.
Asimismo, las acciones formativas programadas podrán estar orientadas al fomento del
autoempleo y de la economía social.
Con carácter general, la oferta formativa prevista en este artículo otorgará prioridad a los
desempleados con bajo nivel de cualificación.
La citada programación debe ser coherente con los objetivos de la política de empleo, y se
realizará tomando como base el informe anual de prospección y detección de necesidades
formativas y el escenario plurianual de formación previstos, respectivamente, en los artículos 4
y 5 de la Ley 30/2015, de 9 de septiembre. Asimismo, tendrá como referente el Catálogo de
Especialidades Formativas previsto en el artículo 20.3 de la citada Ley.
La oferta formativa para trabajadores desempleados se desarrollará mediante los siguientes
programas:
a) Programas de formación de los servicios públicos de empleo dirigidos a cubrir las
necesidades formativas detectadas en los itinerarios personalizados de inserción y en las
ofertas de empleo y en el informe anual previsto en el artículo 4.3 de la Ley 30/2015,
de 9 de septiembre.
b) Programas específicos de formación dirigidos a personas desempleadas con
necesidades formativas especiales o con dificultades para su inserción o recualificación
profesional.
c) Programas formativos que incluyan compromisos de contratación.
Además de su participación en estos programas de formación, los trabajadores desempleados
podrán participar en la oferta formativa para trabajadores ocupados, según lo previsto en el
artículo 5.1.b). En particular, las Administraciones Públicas competentes favorecerán la
participación de las personas desempleadas en los programas de cualificación y
reconocimiento profesional dirigidos a la obtención de certificados de profesionalidad,
previstos en el artículo 22.
Las acciones formativas no vinculadas con certificados de profesionalidad, dirigidas a las
personas desempleadas, podrán contemplar la realización de prácticas profesionales no
laborales en empresas, vinculadas a dichas acciones formativas, previa suscripción de un
acuerdo entre la empresa y la entidad de formación, que será puesto en conocimiento de la
persona que realiza las prácticas, en el que deberá describirse el contenido de las prácticas,
así como su duración, lugar de realización y horario, y el sistema de tutorías para su
seguimiento y evaluación. Antes del comienzo de las prácticas, se pondrá en conocimiento de
los representantes legales de los trabajadores en la empresa el citado acuerdo, así como una
relación de los alumnos que participan en las mismas.
Destinatarios
En la oferta formativa para trabajadores desempleados, podrán participar las personas trabajadoras en
situación de desempleo, inscritas como demandantes de empleo en los servicios públicos de empleo.
No será precisa la inscripción como demandante de empleo cuando una norma específica así lo
prevea, y en particular en el supuesto de jóvenes inscritos en el Fichero del Sistema Nacional de
Garantía Juvenil.
La oferta formativa para trabajadores desempleados otorgará prioridad a los desempleados con bajo
nivel de cualificación.
1.4. Programas formativos: estructura del programa (MF1442)
Un programa formativo es un conjunto de acciones formativas relacionadas y coordinadas entre sí que
abarca todos los objetivos, contenidos y actividades que se pretenden alcanzar y llevar a cabo con la
impartición de un módulo formativo o curso.
Los programas formativos de formación profesional toman como referencia las necesidades de cualificación
del sistema socioproductivo y, en consecuencia, se enfocan desde la perspectiva de la adquisición de la
competencia profesional.
En un sentido amplio, un programa formativo es
un instrumento técnico que permite racionalizar la
acción buscando el máximo cumplimiento del
objetivo profesionalizador del que parte; esto es,
la adquisición de conocimientos o habilidades
para el empleo proporcionando a los
participantes las competencias que les permitan
adaptarse a los nuevos requerimientos del
sistema productivo.
En este contexto, la acción formativa es aquella
acción dirigida a la adquisición y mejora de las
competencias y cualificaciones profesionales,
teniendo carácter modular con el fin de favorecer
la acreditación parcial acumulable de la
formación recibida y posibilitar al trabajador que
avance en su itinerario de formación profesional
cualquiera que sea su situación laboral.
Las acciones formativas que integran los
programas formativos, dentro de nuestro
subsistema de Formación Profesional para el
Empleo, pueden llevarse a cabo en tres
modalidades. Los rasgos más característicos de
sus metodologías son los siguientes:
- Modalidad presencial
La metodología de la formación presencial
se organiza normalmente en torno a un
grupo o clase. En esta modalidad es el
profesor el que suele marcar el ritmo de
progreso de los alumnos. Aunque la
metodología de enseñanza que se suele
utilizar es verbal y gestual, el profesor
puede hacer uso también de un gran
número de estrategias y recursos
didácticos de una forma muy flexible,
desde materiales tradicionales hasta el
uso complementario de TIC (cañones
proyectores, pizarras interactivas, equipos
informáticos, etc.). Su mayor ventaja,
respecto a las otras modalidades, es el
refuerzo inmediato del profesor ante
cualquier dificultad que puedan tener los
discentes, y por tanto es idónea para la
consecución de determinados objetivos de
carácter procedimental, en los que el
alumno debe conocer desde un punto de
vista "práctico" una serie de tareas o
procedimientos reales, que serían
difícilmente alcanzados en una formación
no presencial. El principal inconveniente
de esta modalidad es que obliga a los
alumnos a desplazarse hasta el lugar de
impartición de la formación en un horario
determinado.
Ejemplo: esta modalidad es idónea para el
aprendizaje de determinados oficios en los
que es muy importante la consecución de
objetivos de tipo procedimental (soldadura,
albañilería, fontanería, aspectos
asistenciales de servicios sociosanitarios,
etc.).
- Modalidad en línea
La principal ventaja de esta metodología
es la flexibilidad que aporta al alumno para
seguir su propio ritmo de aprendizaje. El
alumno no está obligado a asistir de forma
presencial a un centro, ni a una hora
determinada. Bastará con un ordenador
con conexión a Internet, pudiendo de esta
forma decidir realizar el curso desde
cualquier lugar y en cualquier momento.
Por otro lado, el profesor dispone de una
gran cantidad de recursos didácticos
existentes en la web que puede hacer
disponibles a los alumnos. Asimismo,
mediante esta modalidad, a diferencia de
la enseñanza a distancia tradicional, se
incorporan una gran cantidad de
herramientas de comunicación y de trabajo
individual o grupal, por lo que favorece
enormemente la creación de comunidades
o trabajo colaborativo entre los alumnos.
Esta modalidad es idónea para aquellos
casos en los que la carga de contenido, y
por tanto de objetivos de tipo conceptual,
es muy elevada. En estos casos, el
alumno en lugar de tener que asistir
durante una gran cantidad de tiempo de
forma presencial a un centro, puede ir
adquiriendo dichos contenidos de una
forma flexible, a un ritmo personalizado,
desde cualquier lugar con conexión a
Internet y en cualquier momento que
desee. Por último, los avances en esta
modalidad han permitido que pueda
alcanzarse un grado muy alto de
interactividad entre profesor y alumnos,
gracias al uso por ejemplo del chat, la
videoconferencia o el uso de escritorio
compartido, entre otros.
Ejemplo: acciones formativas en los que el
número de horas sea muy extenso, con
una carga de contenido grande y, por
tanto, la consecución de objetivos de tipo
conceptual sea muy grande.
- Modalidad mixta
Esta modalidad, denominada también
"aprendizaje semipresencial" o "blended-
Learning (b-Learning)", consiste en la
utilización a lo largo de la acción formativa
de una serie de sesiones presenciales,
conjuntamente con una formación a
distancia (sea tradicional, o en modalidad
online). Si se utiliza correctamente, puede
integrar las ventajas tanto de la modalidad
presencial (mayor inmediatez en el
refuerzo o la resolución de problemas,
mayor facilidad para el trabajo en grupo),
como las de la modalidad online
(flexibilidad en el ritmo de trabajo de los
alumnos, evitar el desplazamiento de los
mismos, uso de recursos adicionales
disponibles en la web, etc.).
Ejemplo: un curso con una duración
elevada, en los que existe una gran
cantidad de conceptos teóricos o técnicos
que el alumno puede aprender de forma
online, antes de su puesta en práctica de
forma presencial.
1.4.1. Estructura de los programas formativos (MF1442)
Los programas formativos se estructuran en torno a los siguientes elementos
principales:
• Familia Profesional
• Denominación del programa
• Área Profesional
• Código
• Nivel de cualificación
• Objetivo General
• Requisitos del profesorado
o Nivel académico
o Experiencia profesional
o Nivel pedagógico
• Requisitos de acceso del alumno
o Nivel académico o de conocimientos generales
o Nivel profesional o técnico
o Condiciones físicas
• Número de alumnos
• Relación secuencial de bloques de módulos formativos
• Instalaciones
o Aula de clases teóricas
o Instalaciones para prácticas
o Otras instalaciones
• Equipo y material
o Equipo
o Herramientas y utillaje
o Material de consumo
o Material didáctico
o Elementos de protección
• Inclusión de nuevas tecnologías
• Evaluación
• Estructura de un módulo formativo
La estructura de los programas formativos incluye la descripción de los
diferentes módulos formativos que contendrían:
• Denominación del módulo
• Objetivo del módulo
• Duración del módulo
• Contenidos formativos del módulo:
• Contenidos formativos del módulo:
1. Prácticas
2. Contenidos teóricos
3. Contenidos relacionados con la profesionalidad
• Metodología y actividades
• Evaluación
Vea un modelo de ficha de módulo formativo en el siguiente EJEMPLO
AYUDA
Contacto con el tutor y/o Centro de Atención al Usuario (CAU)
Si desea contactar con su/s tutor/es, utilice alguno de los elementos de
comunicación de la plataforma (servicio de mensajería, correo electrónico
interno, foro de debate, chat...), o bien escriba a la dirección de correo
electrónico que le indicamos tanto en la página principal de la plataforma como
en la guía del alumno. Recuerde que en la guía del alumno también dispone de
los datos de contacto (correo electrónico y teléfono) del Centro de Atención al
Usuario (CAU).
Estructura de la Unidad de Aprendizaje
Esta unidad de aprendizaje cuenta con una estructura jerarquizada de
contenidos, tal y como refleja el índice de la misma. A lo largo de las distintas
páginas puede navegar por el contenido, las actividades y los diferentes
elementos que la componen para poder estudiarlos y así alcanzar los objetivos
propuestos.
Elementos de Navegación
En esta ventana, en el frame o lateral izquierdo, se le presentará en forma de
árbol el índice del contenido de aprendizaje. Podrá navegar a través del mismo
de forma secuencial o lineal, mediante los botones “Anterior” y “Siguiente” que
existen en la zona superior de la ventana, así como de forma directa, pulsando
sobre el epígrafe deseado del índice. El contenido está estructurado de forma
que podrá hacer un seguimiento rápido de su estudio, existiendo tres estados
del contenido:
• Pendiente (la sección no ha sido estudiada), con una casilla en blanco.
• Finalizado (secciones que han sido completamente visitadas), con un ok.
• Comenzado (la sección que está visitando, pero que todavía no se ha
finalizado).
Cerrar y volver
1.5. Proyectos formativos en la formación en alternancia con el empleo: estructura y
características (MF1442)
Según el Real Decreto 1529/2012, de 8 de Noviembre, por el que se establecen las bases de la formación
profesional dual, se define esta como el conjunto de acciones e iniciativas formativas, mixtas de empleo y
formación, que tienen por objeto la cualificación profesional de los trabajadores en un régimen de alternancia
de actividad laboral en una empresa con la actividad formativa recibida en el marco del Sistema de
Formación para el Empleo o del sistema educativo.
La Formación en Alternancia con el Empleo es la formación profesional que
permite al trabajador compatibilizar la formación con la práctica profesional
en el puesto de trabajo.
TOME NOTA
Los destinatarios son aquellos trabajadores contratados para la formación y los trabajadores desempleados,
en los términos que establezca la normativa específica reguladora de los contratos para la formación y de los
programas públicos de empleo-formación, respectivamente.Su objetivo es contribuir a la adquisición de las
competencias profesionales de la ocupación de que trate, mediante un proceso mixto de empleo y formación
que permite al trabajador compatibilizar el aprendizaje formal con la práctica en el puesto de trabajo.
1.5.1. Contratos para la formación y el aprendizaje (MF1442)
Tras la entrada en vigor de la Reforma Laboral mediante el Real Decreto Ley 32/2021 varias modalidades de
contratación sufrieron modificaciones, entre ellas, el contrato de formación. Entre las novedades, el contrato
de formación y aprendizaje pasó a denominarse contrato de formación en alternancia.
De acuerdo con lo previsto en el artículo 11.2 del Estatuto de los Trabajadores, el contrato para la formación
en alternancia tendrá como objeto compatibilizar la actividad laboral retribuida con los correspondientes
procesos formativos en el ámbito de la formación profesional, los estudios universitarios o del Catálogo de
especialidades formativas del Sistema Nacional de Empleo. Para el cumplimiento con el objetivo de
cualificación profesional, la actividad laboral desempeñada en régimen de alternancia ha de complementar,
coordinarse e integrarse con la actividad formativa en un programa común, en el marco de acuerdos y
convenios de cooperación suscritos por los centros universitarios o de formación profesional y las entidades
formativas acreditadas o inscritas con las empresas y entidades colaboradoras.
A tal fin, el puesto de trabajo debe permitir la formación complementaria prevista y la actividad laboral
desempeñadas en la empresa deberá estar directamente relacionada con la actividad formativa que justifica
la contratación laboral.
- Aspectos laborales
REQUISITOS DE LOS TRABAJADORES
Se podrá celebrar con personas que carezcan de la cualificación profesional reconocida por las
titulaciones o certificados requeridos para concertar un contrato formativo para la obtención de
práctica profesional. Sin perjuicio de lo anterior, se podrán realizar contratos vinculados a estudios
de formación profesional o universitaria que posean otra titulación siempre que no haya tenido otro
contrato formativo previo en una formación del mismo nivel formativo y del mismo sector productivo.
La persona contratada no podrá ser menor de 16 años ni mayor de 30. No obstante, el límite de 30
años no será de aplicación en el supuesto de contratos de formación en alternancia con estudios
universitarios, de formación profesional y certificados de profesionalidad de nivel 3.
Tampoco será de aplicación el límite máximo de edad cuando el contrato se concierte con personas
con discapacidad o con los colectivo en situación de exclusión social previsto en el artículo 2 de la
Ley 44/2007, de 13 de diciembre, para la regulación del régimen de empresas de inserción, en los
casos en que sean contratados por parte de empresas de inserción que estén cualificadas y activas
en el registro administrativo correspondientes.
Duración: será la prevista en el correspondiente plan o programa formativo, con un mínimo de 3
meses y un máximo de 2 años.
Salario: será la establecida para estos contratos en el convenio colectivo de aplicación. En defecto
de previsión convencional, la retribución no podrá ser inferior al 60 % el primer año ni al 75 % el
segundo, respecto de la fijada en convenio para el grupo profesional y nivel retributivo
correspondiente a las funciones desempeñadas, en proporción al tiempo de trabajo efectivo. En
ningún caso, la retribución podrá ser inferior al salario mínimo interprofesional.
INCENTIVOS PARA LA EMPRESA
Reducción de las cuotas empresariales al 100 % para empresas de menos de 250
trabajadores y del 75 % para empresas de más de 250 trabajadores. El Real Decreto-ley
6/2016, de 23 de diciembre, de medidas urgentes para el impulso del Sistema Nacional de
Garantía Juvenil establecer que en el supuesto de trabajadores inscritos en el Sistema
Nacional de Garantía Juvenil, este incentivo, en los mismo porcentajes, consistirá en una
bonificación.
Financiación de la formación: bonificaciones en las cuotas empresariales por un número de
horas equivalente a los siguientes porcentajes de la jornada laboral.
Años del contrato
Trabajadores
Primer año Segundo año
En general 35 % 15 %
Bonificación adicional para financiar los costes de tutorización de la empresa, con una
cuantía máxima de 1,5 euros por alumno/a y hora de tutoría, con un máximo de 40 horas por
mes y alumno/a. En empresas de menos de 5 trabajadores la cuantía máxima podrá ser de 2
euros por alumno y hora de tutoría.
Si se transforma en indefinidos durante 3 años: 1500 € o 1800 € para mujeres. En el supuesto de
trabajadores inscritos en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil, este incentivo, en los mismos
porcentajes, consistirá en una bonificación.
BENEFICIOS PARA EL TRABAJADOR
Reducción del 100 % de la cuota del trabajador
Total protección social
Desempleo
Cualificación profesional
DISTRIBUCIÓN ENTRE ACTIVIDAD LABORAL Y ACTIVIDAD FORMATIVA
Actividad Actividad
Período
laboral formativa
no más del 65
Primer año 35 %
%
Segundo no más del 85
15 %
año %
- Aspectos formativos
El contrato para la formación en alternancia deberá incorporar como anexo el convenio de
colaboración suscrito entre el centro o entidad formativa en la que el o la estudiante desarrolle su
formación y la empresa.
Los convenios de colaboración que suscriban entre los centros o entidades de formación y las
empresas, para la celebración de contratos de formación en alternancia, definirán con carácter
previo las competencias y conocimientos básicos que se pretenden alcanzar, de forma
complementaria y coordinada con los que se adquieran durante la formación en dicho centro o
entidad por la persona trabajadora, de conformidad con lo dispuesto en la normativa educativa de
aplicación y con lo dispuesto en este capítulo.
El convenio de colaboración contemplará, como mínimo, los siguientes aspectos:
A. Criterios para el establecimiento de la jornada y horario en el centro y en la empresa.
B. Plan formativo individual, que deberá contener, como mínimo:
a. Itinerario formativo-laboral, que concrete los contenidos de la actividad laboral en la empresa
a lo largo del contrato, hasta alcanzar el total de funciones o conocimientos necesarios para
el desarrollo integral del puesto de trabajo o tareas. Para ello deberán establecerse objetivos
medibles e hitos calendarizados.
b. Mecanismos de coordinación entre la actividad formativa y la actividad en la empresa, para el
seguimiento de los objetivos e hitos integrados en el itinerario formativo-laboral.
c. Mecanismos de tutoría y supervisión.
d. Sistemas de evaluación de la actividad laboral desarrollada.
C. En su caso, compromisos de contratación ordinaria por parte de la empresa, una vez concluido
el contrato de formación en alternancia.
La empresa pondrá en conocimiento de la representación legal de las personas trabajadoras los
acuerdos de colaboración que se concierten para la contratación formativa, así como, de forma
específica, los planes individuales.
- Costes de la formación y su financiación
Mediante bonificaciones en las cuotas empresariales de la Seguridad Social. Serán de
aplicación los artículos 8, 9, 10 y 11 de la Orden del ESS/2518/2013, modificada por la Orden
ESS/41/2015.
Los costes financiables de la formación se calcularán según los módulos:
modalidad presencial: coste hora/participante serán de 8 euros.
modalidad a distancia/teleformación: costes hora/alumno será de 5 euros.
bonificación adicional por tutorización: cuantía máxima de 1,5 euros por alumno y hora
de tutoría, con un máximo de 40 horas por mes y alumno.
En empresas de menos de 5 trabajadores, el importe de la cuantía máxima anterior
será de 2 euros por alumno y hora.
Cuantía máxima de las bonificaciones que podrá aplicarse la empresa será la
correspondiente a un número de horas equivalente al 35 % de la jornada durante el
primer año y al 15 % de la misma durante el segundo.
El pago a los centros de formación acreditados o autorizados, de titularidad privada, la
empresa abonará mensualmente al centro el coste de la formación, pudiéndose aplicar por
ello las correspondientes bonificaciones en las cuotas a la Seguridad Social, según el artículo
10 de la Orden EDD 2518/2013.
El centro emitirá a la empresa factura mensualmente especificando: nombre del centro,
representante del mismo, datos de los participantes, formación realizada, número de
horas de formación del mes liquidado y fecha de la factura.
Más Info
Amplíe su información sobre los contratos de formación en alternancia a través de la lectura
de la siguiente documentación legal. Ver enlace
1.5.2. Programas públicos de empleo-formación (MF1442)
Los programas públicos de empleo-formación (escuelas-taller, casas de oficios y talleres de empleo)
tienen como finalidad mejorar las cualificaciones y posibilidades de empleo de determinados grupos de
personas desempleadas. Los alumnos trabajadores reciben una formación profesional en alternancia con el
trabajo y la práctica profesional.
El contenido está relacionado con la formación ofrecida para las unidades de competencias de los
certificados de profesionalidad y, en su defecto, con la formación incluida en el Fichero de Especialidades
Formativas (haga clic en cada una de las siguientes cajas de texto para mostrar su contenido).
Características
Para hacer frente a los retos de las realidades del proceso de modernización de los sistemas de
formación profesional, los programas de escuelas-taller, casas de oficios y talleres de empleo ofrecen
una formación en alternancia con la práctica profesional en ocupaciones relacionadas con la
recuperación o promoción del patrimonio artístico, histórico, cultural o natural, así como con la
rehabilitación de entornos urbanos o del medio ambiente, la mejora de las condiciones de vida de las
ciudades, así como cualquier otra actividad de utilidad pública o de interés general y social que permita
la inserción a través de la profesionalización y experiencia de los participantes.
El principal valor de estos programas recae, fundamentalmente, en:
El trabajo en equipo de profesores y alumnos.
La atención individualizada a cada alumno-trabajado.
El carácter real del trabajo.
Estas características favorecen y refuerzan la motivación, resultando muy eficaces en el proceso de
aprendizaje ya que facilitan una formación integral basada tanto en el aprendizaje de los conocimientos
de la profesión, como en la adquisición de hábitos y actitudes fundamentales para el desempeño
profesional. En este sentido, más allá de los aprendizajes relacionados con el puesto de trabajo
específico, la información, la orientación y la adquisición de hábitos, destrezas y actitudes se convierten
en elementos fundamentales a la hora de satisfacer las necesidades personales y sociales futuras de
los trabajadores.
Destinatarios
Las escuelas-taller y las casas de oficios están diseñadas para jóvenes desempleados de entre 16 y
25 años y los talleres de empleo para personas mayores de 25 años con dificultad para encontrar
trabajo, los parados de larga duración y grupos especiales.
La crisis ha favorecido que el número de trabajadores participantes en los programas públicos de
empleo formación haya aumentado significativamente en los últimos años.
Es de destacar que además de la obtención de los conocimientos propios de cada profesión y teniendo
en cuenta la baja cualificación académica de los participantes, se complementa con programas de
apoyo para recuperar niveles educativos abandonados y que puedan alcanzar los objetivos de la
educación secundaria obligatoria previstos en la Ley de Educación.
La duración planteada para estos proyectos (1 o 2 años respectivamente), permiten una completa
cualificación profesional basada en la experiencia profesional y unas altas posibilidades de inserción laboral,
rentabilizando al máximo los recursos invertidos.
Los programas públicos de empleo-formación se financian mediante subvenciones otorgadas a las entidades
promotoras de los mismos. Estas subvenciones proceden fundamentalmente del presupuesto del Ministerio
de Empleo y Seguridad Social, que concede subvenciones a través del Servicio Público de Empleo Estatal a
varias organizaciones, incluido los ayuntamientos, que también destinan sus propios presupuestos a la
financiación de estos programas, y a organismos privados, de carácter social. Las Comunidades Autónomas
también tienen un presupuesto para estos programas.
Más Info
Si desea ampliar su información, vea el contenido de la siguiente página web dirigiéndose al
buscador de especialidades formativas.