CRIMINOLOGÍA
Antropología
Dentro de la antropología existe una división:
La antropología física.
La antropología cultural
Contribuye al estudio del crimen desde una perspectiva cultural y biológica,
analizando cómo las normas, valores y creencias de diferentes sociedades influyen en
la conducta delictiva. A través de la **antropología criminal**, se estudian las
características físicas, sociales y conductuales de los delincuentes, mientras que la
**antropología forense** ayuda en la identificación de restos óseos en investigaciones
criminales. Además, el análisis de subculturas criminales, como pandillas o mafias,
permite entender los factores culturales que fomentan o inhiben la criminalidad en
distintos contextos.
Biología
Estudia la influencia de factores genéticos, neurológicos y bioquímicos en la conducta
delictiva, permitiendo analizar predisposiciones biológicas hacia la agresividad o la
impulsividad. Investigaciones han identificado ciertos genes y niveles hormonales que
pueden estar asociados con comportamientos antisociales y violentos. Asimismo,
estudios neurocientíficos han demostrado que anomalías en ciertas áreas del cerebro,
como la corteza prefrontal, pueden afectar el autocontrol y la toma de decisiones,
incrementando la propensión a cometer delitos.
Psicología
Analiza los procesos mentales y emocionales que llevan a una persona a delinquir, así
como los factores de personalidad que pueden influir en el comportamiento delictivo.
A través del perfilado criminal, se pueden establecer patrones de conducta y
características psicológicas de los delincuentes, lo que ayuda en la investigación de
crímenes. Además, la psicología es clave en la rehabilitación de los infractores,
aplicando terapias que buscan modificar conductas antisociales y fomentar su
reintegración en la sociedad.
Psiquiatría
Se encarga de evaluar la salud mental de los delincuentes y determinar si padecen
trastornos psiquiátricos que puedan haber influido en su conducta criminal. En los
procesos judiciales, los psiquiatras forenses pueden determinar si una persona es
imputable o inimputable, es decir, si tenía capacidad de comprender sus actos al
momento del delito. También se encargan del tratamiento de delincuentes con
enfermedades mentales, ofreciendo terapias que ayuden a prevenir la reincidencia y
promover su rehabilitación.
Sociología criminal
Estudia el delito como un fenómeno social, analizando cómo los factores
estructurales, como la pobreza, el desempleo, la marginación y la falta de
oportunidades, pueden influir en la criminalidad. Las teorías sociológicas del crimen,
como la anomia de Merton o la teoría del etiquetado, explican cómo la presión social y
la estigmatización pueden llevar a ciertos individuos a involucrarse en actividades
delictivas. Esta disciplina también examina cómo las instituciones sociales, como la
familia y la escuela, pueden influir en la prevención del delito.
Medicina forense
Aplica conocimientos médicos para esclarecer delitos, determinando causas de
muerte, tiempo de fallecimiento, tipo de lesiones y posible participación de sustancias
tóxicas en un crimen. A través de la autopsia forense, los especialistas pueden
identificar signos de violencia, intoxicaciones o enfermedades que contribuyeron al
fallecimiento de una persona. Además, la medicina forense es fundamental en la
identificación de agresores mediante análisis de ADN y otras pruebas biológicas.
Criminalística
Se encarga de la recolección, análisis e interpretación de evidencias físicas en la
escena del crimen con el fin de reconstruir los hechos y determinar la identidad de los
responsables. A través de disciplinas como la balística, la dactiloscopía y la grafología
forense, se pueden analizar armas, huellas dactilares y documentos para aportar
pruebas en los procesos judiciales. Gracias a los avances tecnológicos, la
criminalística ha mejorado en la precisión de sus análisis, facilitando la resolución de
delitos con pruebas científicas irrefutables.
Victimología
Estudia el impacto del crimen en las víctimas, analizando su perfil, las circunstancias
que las llevaron a ser blanco de un delito y las consecuencias psicológicas y sociales
que enfrentan. Esta disciplina también busca mejorar la protección y asistencia a las
víctimas dentro del sistema de justicia, asegurando que reciban el apoyo necesario
para su recuperación. Además, analiza la relación entre víctima y agresor, ayudando a
comprender dinámicas delictivas y posibles estrategias de prevención.
Derecho penal
Establece las normas que definen los delitos y sus respectivas sanciones,
proporcionando el marco legal en el que se fundamenta la criminología. A través de la
tipificación de conductas delictivas y la determinación de penas, busca garantizar el
orden social y la justicia. Además, el derecho penal se adapta a los cambios en la
sociedad mediante la creación de nuevas leyes que regulan fenómenos criminales
emergentes, como el cibercrimen y el crimen organizado transnacional.
Penología
Estudia las penas y medidas de seguridad aplicadas a los delincuentes, evaluando su
efectividad y proponiendo mejoras en el sistema penitenciario. Analiza la función de la
prisión, la reinserción social de los reclusos y las alternativas a la privación de libertad,
como la justicia restaurativa y las penas alternativas. Su objetivo principal es encontrar
métodos de castigo que no solo sancionen el delito, sino que también rehabiliten al
infractor y reduzcan la reincidencia.