0% encontró este documento útil (0 votos)
31 vistas12 páginas

Ficha Descriptiva

El documento describe una práctica docente implementada por Graciela Abigail Dávila Galván en una escuela primaria de Monclova, Coahuila, enfocada en mejorar la atención y conducta de los alumnos a través de actividades lúdicas. Se identificaron problemas de distracción y falta de autorregulación emocional, lo que llevó a la implementación de proyectos como 'Yoga y emociones' y 'Decir sí es mi derecho', que fomentaron la conciencia emocional y la resolución de conflictos. Los resultados mostraron avances significativos en la atención y comportamiento de los estudiantes, evidenciando la efectividad de las estrategias aplicadas.

Cargado por

gadg9723
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
31 vistas12 páginas

Ficha Descriptiva

El documento describe una práctica docente implementada por Graciela Abigail Dávila Galván en una escuela primaria de Monclova, Coahuila, enfocada en mejorar la atención y conducta de los alumnos a través de actividades lúdicas. Se identificaron problemas de distracción y falta de autorregulación emocional, lo que llevó a la implementación de proyectos como 'Yoga y emociones' y 'Decir sí es mi derecho', que fomentaron la conciencia emocional y la resolución de conflictos. Los resultados mostraron avances significativos en la atención y comportamiento de los estudiantes, evidenciando la efectividad de las estrategias aplicadas.

Cargado por

gadg9723
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Ficha Descriptiva

Datos generales

Autor
Graciela Abigail Dávila Galván
Correo electrónico
[email protected]
Municipio y estado
Monclova, Coahuila.
Nivel educativo
Primaria.
Función desde la que desarrolló la práctica
Docencia.

Documentación de la practica

Titulo
Juego, me divierto y aprendo. Actividades divertidas para ampliar el conocimiento.
Diagnostico
Para evaluar la situación inicial del grupo, se realizó la observación directa en el aula como
principal estrategia de evaluación diagnóstica, lo que permitió identificar los factores clave que
afectan el aprendizaje y comportamiento de los alumnos. El enfoque de esta observación fue
analizar cómo los estudiantes se desenvuelven durante las clases, su capacidad de atención y la
forma en que gestionan las normas y la convivencia en el aula.

Principalmente se identificaron comportamientos que interrumpen el flujo de las actividades, como


conversaciones continuas entre compañeros y levantarse sin permiso durante las tareas. Los
alumnos frecuentemente hacen comentarios fuera de contexto y hay momentos de risas y
distracción colectiva, lo que desvía la atención del grupo completo. Algunos estudiantes ignoran
normas básicas de convivencia, como esperar su turno para hablar, lo que genera interrupciones
constantes, o usar sin permiso los materiales de sus compañeros, lo que provoca conflictos
menores.
En actividades colaborativas, se presentaron problemas como desacuerdos entre los alumnos y
dificultad para trabajar en equipo. Los estudiantes tienden a competir entre sí, lo que genera
conflictos por el liderazgo o por decisiones mínimas durante la tarea. En lugar de resolver estos
desacuerdos de forma autónoma, buscan constantemente la intervención del docente, lo que
ralentiza el desarrollo de las actividades.
Los estudiantes mostraron dificultades para mantener la concentración durante más de 10 a 15
minutos, tras lo cual se incrementa el movimiento en el aula y la frecuencia de distracciones.
Aunque algunos alumnos comienzan las tareas con entusiasmo, abandonan rápidamente la
actividad o la realizan de forma superficial, sin cumplir con los objetivos establecidos. Estas
dificultades impactan directamente en su aprendizaje y en el avance general del grupo.

A pesar de que el docente utiliza diversas estrategias para captar su atención (como preguntas
dirigidas, variaciones en el tono de voz y recursos visuales), solo un pequeño grupo se mantiene
atento de forma constante. La mayoría de los alumnos requiere recordatorios continuos para
seguir las instrucciones, lo que sobrecarga al docente y dificulta el flujo normal de la clase.
Además, algunos estudiantes muestran resistencia a las correcciones, respondiendo con actitudes
desafiantes o desinterés.

Dado que estas dinámicas complican el avance del grupo, se decidió implementar actividades
lúdicas e innovadoras para captar la atención de los alumnos y mejorar su concentración. Estas
estrategias buscan no solo mantener su interés, sino también fomentar una convivencia más
armónica y fortalecer su capacidad para seguir normas y trabajar en equipo.
Situación que se quiso mejorar
La situación que se quiso mejorar fue la falta de atención y los problemas de conducta en el grupo,
que afectaban el desarrollo de las clases y el rendimiento académico. Los alumnos se distraían
fácilmente, interrumpían las actividades y mostraban dificultades para seguir instrucciones, trabajar
individualmente y resolver conflictos de manera autónoma. Esto generaba un ambiente de trabajo
desorganizado y ralentizaba el aprendizaje. El objetivo fue implementar estrategias para fortalecer
la autorregulación, fomentar la participación activa y mejorar la convivencia, creando un entorno
más estructurado y favorable para el desarrollo académico y socioemocional de los estudiantes.
Con el fin de garantizar un aprendizaje de calidad.
Características del contexto
El grupo de segundo grado con el cual me tocó practicar se encuentra en una escuela pública
urbana. La escuela se ubica en una zona con acceso a servicios básicos, aunque en los
alrededores se ha identificado cierta inseguridad, debido a la ubicación de la escuela, la cual esta
en una zona apartada y de difícil acceso, lo que afecta la participación de las familias en
actividades extracurriculares.

La comunidad tiene un bajo índice de participación en eventos escolares, lo que complica la


organización de actividades en conjunto con los padres y vecinos.

La mayoría de los estudiantes proviene de familias trabajadoras, donde ambos padres están
ocupados en empleos de tiempo completo, lo que limita la supervisión directa de las actividades
escolares en casa. Algunos alumnos viven con familiares extendidos, lo que implica poca
continuidad en sus hábitos de estudio y rutinas diarias, lo que complica el aprendizaje a largo
plazo.
Es un grupo muy numeroso e inquieto, por lo cual se dificulta el poder trabajar de forma
personalizada con cada una de las alumnas y alumnos del grupo. Aunque, el docente titular, hace
su mayor esfuerzo para que todos aprendan según sus capacidades es muy difícil poder
controlarlos por un largo periodo de tiempo.

Algunos alumnos muestran conocimientos adecuados, pero muchos presentan rezagos en lectura
y matemáticas básicas, lo que genera frustración y desinterés. También se observó que varios
estudiantes carecen de rutinas estables para realizar tareas o estudiar en casa. Los niños tienen
dificultades para seguir reglas, manejar sus emociones y trabajar en equipo, lo que afecta el
ambiente en el aula.

Además, la mayoría de los alumnos y alumnas presentan un apoyo familiar limitado, aunque los
padres manifiestan interés en la educación de sus hijos, las demandas laborales dificultan su
participación activa en la vida escolar. Por lo cual baja su motivación para aprender y la falta de
chequeo de las actividades por parte de los padres de familia hace que los alumnos pierdan
continuidad a la hora de aprender.

La escuela cuenta con infraestructura básica, aunque algunos recursos son limitados, El aula del
grupo tiene mobiliario adecuado, pero se observa falta de espacios lúdicos o materiales
específicos que promuevan aprendizajes activos y colaborativos.

El contexto escolar refleja una combinación de retos sociales, académicos y emocionales que
impactan directamente en la dinámica del aula. Las limitaciones en recursos y el bajo
acompañamiento familiar sugieren la necesidad de implementar estrategias innovadoras, basadas
en dinámicas lúdicas y colaborativas, para captar la atención de los estudiantes, mejorar su
comportamiento y promover su aprendizaje.
Descripción de las actividades realizadas
Se aplicaron una serie de actividades con el fin de mejorar la concentración del grupo, la
participación, la convivencia y mejorar la conducta. Específicamente se estuvo trabajando con dos
campos, el de lo humano a lo comunitario y el de ética, naturaleza y sociedades.

En el campo de lo humano a o comunitario se desarrolló el proyecto “Yoga y emociones”, con


duración de una semana dividida en 5 sesiones, donde el propósito fue realizar una sesión de
yoga para ser conscientes de sus propias emociones. A continuación, te muestro las actividades
innovadoras con ayuda de recursos didácticos:

“Mi cuerpo mis emociones”.


Esta actividad se llevó a cabo en la primera sesión y tuvo como objetivo ayudar a los alumnos a
identificar y reflexionar sobre sus emociones para promover la autorregulación emocional. Cada
estudiante trabajó de manera individual con una hoja de trabajo estructurada, en la que debían
reconocer situaciones cotidianas que les generaban sensaciones agradables y desagradables (por
ejemplo, alegría al jugar con amigos o frustración al no entender una tarea).

Además de escribir o dibujar estas experiencias, los alumnos conversaron en grupos pequeños
para compartir ejemplos de cómo reaccionan en estas situaciones. El docente orientó la reflexión
hacia cómo esas emociones pueden influir en su comportamiento en clase, ayudándolos a
identificar cuándo necesitan pedir ayuda o buscar una estrategia diferente para calmarse.

Esta actividad no solo fomentó el pensamiento reflexivo y la conciencia emocional, sino que
también buscó mejorar la conducta del grupo al hacer que los estudiantes reconocieran la
importancia de expresar sus emociones de forma adecuada. Al ser más conscientes de lo que
sienten, se promueve que aprendan a reconocer los momentos en los que necesitan calmarse o
pedir un momento para respirar, lo que contribuye a reducir los conflictos y las distracciones
durante las clases.

“Pictionary de emociones”
Esta dinámica se llevó a cabo en la tercera sesión y fue diseñada para trabajar habilidades de
comunicación, cooperación y reconocimiento emocional. Los alumnos se dividieron en dos equipos
y, por turnos, un integrante debía dibujar en el pizarrón una emoción específica sin utilizar
palabras, mientras los demás intentaban adivinar cuál era. Una vez que la emoción era
identificada, el equipo debía dar ejemplos de situaciones en las que la habían experimentado y
decidir si era una sensación agradable o desagradable.

Este ejercicio promovió la empatía y el entendimiento de que todas las emociones son válidas,
pero que algunas requieren de estrategias para ser gestionadas. Además, fomentó el trabajo en
equipo y la toma de turnos, aspectos esenciales para mejorar la convivencia en el aula. Al tener
que escuchar activamente y colaborar, los alumnos desarrollaron habilidades para controlar
impulsos (esperar su turno para hablar) y mejorar su atención al seguir las reglas del juego.

El componente lúdico permitió captar el interés del grupo y mantener su participación activa
durante toda la actividad. A través de la combinación del dibujo, la interacción grupal y el debate
sobre emociones, los estudiantes pudieron reforzar su capacidad de concentración y aprender a
expresar emociones de forma constructiva, lo que contribuye a la reducción de conductas
disruptivas en el aula.

En el campo de ética naturaleza y sociedades se desarrolló el proyecto “Decir sí es mi derecho”,


con duración de una semana dividida en 5 sesiones, donde el propósito fue reconocer limites
personales para evitar situaciones de riesgo. A continuación, te muestro la actividad innovadora
con ayuda de recursos didácticos:

“Memorama de situaciones de riesgo “.


Esta actividad se aplicó en la segunda sesión del proyecto con el objetivo de que los estudiantes
identificaran, reflexionaran y propusieran soluciones ante situaciones de riesgo que podrían
presentarse tanto dentro como fuera del aula. A través de un juego de memorama con imágenes
representativas de situaciones relacionadas con la violencia, el maltrato, el acoso y la falta de
respeto, los alumnos aprendieron a reconocer estas situaciones como riesgos que deben evitarse
o enfrentar de forma adecuada.

La dinámica comenzó con la explicación del juego, enfatizando la importancia de mantener la


concentración para encontrar las parejas correspondientes. Cada tarjeta del memorama contenía
imágenes que representaban escenas comunes que los alumnos podrían vivir, como pelear con
compañeros, insultarse, ignorar a alguien que necesita ayuda o empujar a otros en fila. Al
encontrar una pareja, el alumno debía describir lo que observaba en la imagen, reflexionar sobre
por qué la situación era problemática y plantear qué haría si estuviera en un escenario similar.

Después de cada ronda, el docente conducía una discusión grupal en la que los estudiantes
debatían sobre las posibles consecuencias de las situaciones identificadas. Se promovió que
analizaran qué alternativas pacíficas y respetuosas podían utilizar para resolver conflictos,
fomentando así habilidades de resolución de problemas y comunicación efectiva.

El componente lúdico del memorama fue esencial para mantener a los alumnos atentos y
concentrados en la actividad. Además, al plantear escenarios relacionados con su entorno, la
dinámica se volvió significativa y relevante, motivándolos a participar activamente. La actividad les
permitió entrenar su memoria y concentración, habilidades que son fundamentales para el
aprendizaje en todas las áreas.

En términos de conducta, la reflexión sobre situaciones de riesgo fue clave para que los
estudiantes reconocieran actitudes inadecuadas dentro del aula, como las burlas o el maltrato
verbal, y entendieran cómo esas acciones afectan la convivencia. La discusión sobre cómo
podrían actuar ante estas situaciones fortaleció su habilidad para anticipar conflictos y los motivó a
asumir un rol más activo en la prevención del maltrato.

Finalmente, al dar espacio para que cada alumno propusiera soluciones, se fomentó la escucha
activa y la toma de turnos, reduciendo las interrupciones y mejorando el ambiente de colaboración.
Esto no solo contribuyó a mejorar su comportamiento en el aula, sino que también sentó las bases
para que pudieran gestionar mejor sus emociones y relaciones en el futuro, creando un entorno
más seguro y respetuoso para todos.
Elemento innovador
Las actividades aplicadas incluyeron elementos innovadores, los cueles se explican a continuación
en cada una de las actividades realizadas:

“Mi cuerpo, mis emociones”


El elemento innovador de esta actividad radica en la integración de una hoja de trabajo
personalizada que combina el reconocimiento emocional con el análisis reflexivo, fomentando la
autorregulación emocional de forma individual. A través de la identificación de emociones
asociadas a situaciones cotidianas, los alumnos no solo trabajan en conciencia emocional, sino
que también aprenden a reconocer momentos en los que necesitan apoyo o descanso emocional,
lo que fortalece su capacidad para autogestionarse durante las clases.

El aspecto innovador también reside en el uso del trabajo colaborativo en grupos pequeños, lo que
permitió crear un ambiente seguro para compartir experiencias personales. La conversación entre
pares reforzó el sentido de comunidad y promovió la empatía, factores clave para mejorar la
convivencia en el aula. Este enfoque combina lo individual y lo grupal para que los estudiantes
puedan encontrar estrategias tanto internas como colectivas para enfrentar desafíos emocionales,
algo poco común en las dinámicas tradicionales de gestión emocional.

“Pictionary de emociones”
El componente innovador de esta actividad está en el uso del dibujo como herramienta de
comunicación no verbal, lo que obliga a los alumnos a desarrollar habilidades como la escucha
activa y la interpretación emocional. Este formato lúdico ofrece una forma diferente de trabajar las
emociones, permitiendo que los alumnos aprendan a reconocer expresiones emocionales de
manera intuitiva y colaborativa. La estructura del juego, que incluye adivinanzas y ejemplos
reflexivos, contribuye a mejorar tanto la concentración como el control de impulsos, ya que los
estudiantes deben esperar su turno para participar.

Lo innovador de la actividad es también su aplicación grupal orientada a la convivencia. Al jugar en


equipos, los alumnos refuerzan su capacidad para colaborar, resolver conflictos y respetar las
reglas, lo que reduce las interrupciones y mejora el comportamiento general del aula. Esta
dinámica no solo hace más atractivo el aprendizaje, sino que también contribuye a una gestión
emocional proactiva, ayudando a que los estudiantes reconozcan la importancia de gestionar
adecuadamente sus emociones en situaciones reales.

“Memorama de situaciones de riesgo”


El elemento innovador en esta actividad es la combinación del juego de memorama con la
educación socioemocional. A través del uso de imágenes representativas de situaciones de riesgo
(como violencia o acoso), los alumnos no solo entrenan su memoria, sino que también identifican
problemas de convivencia, reflexionan sobre sus causas y consecuencias, y proponen soluciones
viables. Esta integración de un juego tradicional con un propósito educativo contribuye a que el
aprendizaje sea significativo y atractivo.

Otro aspecto innovador es que la actividad fomenta tanto la prevención como la acción consciente.
Al presentar escenarios que los alumnos podrían vivir en su entorno, se les brinda la oportunidad
de anticipar conflictos y generar soluciones creativas en un ambiente controlado. La reflexión
grupal posterior promueve el desarrollo de habilidades de resolución de problemas y comunicación
efectiva, que no solo benefician la dinámica del aula, sino que también preparan a los estudiantes
para enfrentar situaciones complejas fuera del entorno escolar.

El componente lúdico del memorama mantiene a los alumnos atentos y motivados durante la
sesión, evitando distracciones y fomentando la participación activa. La toma de turnos y el debate
constructivo durante la actividad fortalecen la convivencia, mejoran el comportamiento general y
contribuyen a establecer un entorno de aprendizaje más seguro y colaborativo.

Resultados obtenidos
A lo largo de la implementación de las actividades descritas, se observaron avances significativos
en cuanto a la mejora de la atención y la conducta de los estudiantes. Basándonos en el
diagnóstico inicial, donde se identificaban problemas como la falta de autorregulación emocional y
comportamientos disruptivos, las actividades diseñadas aportaron estrategias concretas para
abordar estas áreas de oportunidad.

En cuanto al desarrollo emocional, las actividades como "Mi cuerpo, mis emociones" resultaron ser
especialmente eficaces en el reconocimiento y manejo de emociones. A través de la hoja de
trabajo personalizada, los alumnos fueron capaces de identificar momentos críticos en los que sus
emociones interferían con su rendimiento académico, logrando mayor autocontrol. Esto quedó
evidenciado en sus participaciones más reflexivas y en la disminución de actitudes impulsivas
durante las clases.
El seguimiento se realizó a través de varias técnicas: observación directa en el aula, entrevistas
breves con los alumnos y el uso de rúbricas para evaluar las actividades de manera estructurada.
Para obtener evidencias concretas, se emplearon cuestionarios pre y post intervención que
medían tanto la autorregulación emocional como la percepción de convivencia en el aula. Los
resultados mostraron un incremento notable en el nivel de conciencia emocional y la capacidad de
los estudiantes para gestionar situaciones de estrés o conflicto.
Los instrumentos utilizados incluyeron:
1. Cuestionarios de autorregulación emocional, que evaluaron la capacidad de los
estudiantes para identificar y manejar sus emociones antes y después de las actividades.
2. Listas de cotejo, aplicadas durante las actividades grupales para observar cambios en el
comportamiento, como la mejora en la convivencia y el respeto por turnos.
3. Rúbricas de evaluación, que midieron habilidades como la escucha activa, el respeto a las
normas y la capacidad para colaborar en equipo.

Las evidencias muestran que, en comparación con el diagnóstico inicial, los estudiantes
desarrollaron una mayor empatía y comprensión hacia sus compañeros. Además, el uso de
actividades lúdicas como el “Pictionary de emociones” y el “Memorama de situaciones de riesgo”
mejoró considerablemente la interacción grupal, disminuyendo las interrupciones y promoviendo
un entorno de aprendizaje más respetuoso.

El análisis de los resultados post intervención revela que los logros más destacables se dieron en
la mejora del comportamiento dentro del aula y en el incremento de la atención durante las
actividades. La comparación entre los datos del diagnóstico y los resultados finales indica que los
estudiantes que inicialmente presentaban mayor dificultad para regular sus emociones ahora
muestran una mayor capacidad para identificar sus estados emocionales y buscar soluciones de
manera autónoma.
En el “Pictionary de emociones”, se observó una mejora en la comunicación no verbal y el control
de impulsos. La naturaleza del juego fomentó la paciencia y el respeto, ya que los estudiantes
debían esperar su turno y mostrar tolerancia hacia los errores de sus compañeros. Esto contrasta
con las observaciones iniciales, donde se identificaba una tendencia a la impaciencia y la falta de
atención.

Finalmente, en el “Memorama de situaciones de riesgo”, los estudiantes no solo mejoraron en el


reconocimiento de situaciones problemáticas, sino que también propusieron soluciones efectivas.
Esto demostró un avance en la capacidad para resolver conflictos y pensar de manera crítica, lo
cual se refleja en la reducción de problemas de conducta dentro del aula.

El análisis comparativo demuestra que la intervención innovadora no solo mejoró la atención y la


conducta de los estudiantes, sino que también fortaleció la dinámica del grupo, permitiendo un
aprendizaje más colaborativo y emocionalmente consciente.
Observaciones
Para aquellos que deseen replicar esta práctica innovadora, es importante tener en cuenta algunos
detalles que pueden facilitar su implementación y adaptabilidad a diferentes contextos educativos.

A continuación, se ofrecen sugerencias y ajustes basados en la experiencia de esta intervención:

1. Adaptación del material a las necesidades específicas del grupo Antes de iniciar las
actividades, es crucial realizar un diagnóstico inicial para identificar las necesidades
emocionales y conductuales específicas del grupo. Las actividades deben ser ajustadas
para abordar las áreas de mayor desafío, como la falta de autorregulación emocional,
problemas de convivencia o la falta de atención. Las hojas de trabajo personalizadas en "Mi
cuerpo, mis emociones" deben contener ejemplos relevantes al entorno y experiencias
cotidianas de los estudiantes para que se sientan identificados.

2. Tamaño y dinámica del grupo Las actividades colaborativas, como el “Pictionary de


emociones” y el “Memorama de situaciones de riesgo”, funcionan mejor en grupos
pequeños, ya que esto fomenta una interacción más cercana y un ambiente seguro para
que los estudiantes se expresen libremente. Sin embargo, si se trabaja con grupos grandes,
puede ser útil dividirlos en equipos más pequeños y ofrecer un tiempo de retroalimentación
grupal al final para garantizar que todos tengan la oportunidad de participar.

3. Tiempo y frecuencia de las actividades Para maximizar el impacto de estas actividades,


es recomendable programarlas de forma continua a lo largo de varias semanas, permitiendo
que los estudiantes practiquen y refuercen las habilidades emocionales y conductuales
adquiridas. Dedicar entre 20 y 30 minutos a estas actividades dentro de la jornada escolar
es ideal para mantener el interés y la participación activa de los estudiantes, sin
sobrecargarlos.

4. Retroalimentación y reflexión Un componente clave de la implementación es la reflexión


posterior a cada actividad. Es fundamental que los estudiantes tengan la oportunidad de
compartir lo que aprendieron, cómo se sintieron y qué acciones podrían tomar en el futuro.
En el caso del “Memorama de situaciones de riesgo”, por ejemplo, la discusión grupal al
final de la actividad es esencial para que los estudiantes no solo identifiquen situaciones
problemáticas, sino que también reflexionen sobre cómo manejarlas en la vida real.

5. Espacio seguro y ambiente de confianza Para que las actividades sean exitosas, es
importante crear un ambiente de confianza y respeto donde los estudiantes se sientan
cómodos expresando sus emociones y pensamientos. Antes de iniciar las dinámicas, es
recomendable establecer normas claras de respeto y convivencia, y promover la empatía y
el apoyo mutuo. En el “Pictionary de emociones”, por ejemplo, los estudiantes deben
entender que se trata de una actividad libre de juicios, donde la creatividad y la
interpretación personal son valoradas.

6. Colaboración entre docentes y personal escolar Para un impacto más amplio, es


recomendable que otros docentes o personal de apoyo participen en la implementación de
estas actividades o al menos estén informados de las mismas. Esto permitirá que las
estrategias de gestión emocional y de mejora de la conducta se refuercen en diferentes
momentos del día y en otros contextos dentro de la escuela.

7. Uso de tecnología (opcional) Si el contexto lo permite, las actividades pueden


enriquecerse con el uso de herramientas digitales. Por ejemplo, en el “Pictionary de
emociones”, en lugar de dibujar en papel, los estudiantes pueden usar tabletas o pizarras
digitales, lo que puede resultar más atractivo y estimulante para algunos grupos.

8. Recomendaciones para ajustes según el contexto


o Contextos con alta vulnerabilidad emocional: Es posible que los estudiantes
requieran mayor tiempo en la fase de reconocimiento emocional, por lo que sería
recomendable integrar más sesiones de “Mi cuerpo, mis emociones” antes de pasar
a actividades como el “Memorama de situaciones de riesgo”.
o Escuelas con pocos recursos: Las actividades pueden adaptarse fácilmente a
contextos con limitaciones de recursos. En lugar de utilizar materiales costosos, se
pueden crear tarjetas o dibujos a mano para el memorama y el Pictionary,
manteniendo el enfoque en el objetivo emocional.
o Grupos con diversidad cultural o lingüística: Si el grupo incluye estudiantes de
diferentes trasfondos culturales o lingüísticos, es útil personalizar los ejemplos y las
situaciones planteadas en las actividades para que sean culturalmente relevantes y
comprensibles para todos.
Las actividades innovadoras descritas están diseñadas para ser flexibles y adaptables a una
variedad de entornos escolares. Para los educadores interesados en replicarlas, es crucial no solo
seguir los pasos descritos, sino también adaptar cada actividad según las necesidades particulares
de sus estudiantes y su contexto. Una evaluación continua es esencial para ajustar las actividades
y garantizar que estén contribuyendo efectivamente a la mejora del comportamiento y la atención
en el aula.

Finalmente, se recomienda integrar estas dinámicas como parte regular del plan de estudios, en
lugar de tratarlas como actividades aisladas. Esto permitirá un desarrollo emocional más sostenible
y profundo en los estudiantes, preparando el camino para una convivencia más armoniosa y un
ambiente de aprendizaje más productivo a largo plazo.
Fuentes de información
Bisquerra, R. (2015). Educación emocional y bienestar. Editorial Desclée de Brouwer.
Goleman, D. (1996). Emotional intelligence: Why it can matter more than IQ. Bantam Books.
Johnson, D. W., & Johnson, R. T. (1999). Learning together and alone: Cooperative, competitive,
and individualistic learning (5th ed.). Allyn & Bacon.
ESCUELA NORMAL DE MONCLOVA

Proyecto U1
Ficha descriptiva

“Juego, me divierto y aprendo. Actividades divertidas para ampliar el


conocimiento.”
Investigación e Innovación de la Práctica Docente

Maestra: Cindy Paloma Ruiz Rodríguez


Alumna: Graciela Abigail Dávila Galván

5°B Lic. en Educación Primaria

También podría gustarte