2.
Control de Convencionalidad
2.1 Definición general
El control de convencionalidad es un mecanismo que busca la coherencia y la compatibilidad entre
las normas de derecho interno y las normas de derecho internacional que sean adoptadas en los
tratados y convenios internacionales, siempre que estos sean ratificados por un Estado en particular.
Su fin es la protección justa y completa de los derechos humanos.
Antes de desarrollar o analizar dicho control, es necesario reafirmar ciertos conceptos y recapitular
ciertas temáticas, siendo así, decimos que:
2. 2 ¿Qué es el control supranacional?
El control supranacional consiste en someter a juicio la conducta de un Estado, buscando un
organismo superior, que califique o controle dicha conducta, es decir, este control busca la creación
de un organismo internacional que tenga como fin, la supervisión de la actividad de un Estado. Un
ejemplo clave es la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
2.3 Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa Rica)
En 1969 se llevó a cabo en San José de Costa Rica la Conferencia Especializada Interamericana
sobre Derechos Humanos, en la cual fue redactada, por los representantes de cada Estado miembro
de la Organización de los Estados Americanos, el instrumento conocido como Convención
Americana sobre Derechos Humanos, que entró en vigor el 18 de julio de 1978. El Estado de
Guatemala, ratificó esta convención el 25 de mayo de ese mismo año y reconoció la competencia de
la Corte el 9 de marzo de 1987.
Mediante este pacto, se crearon dos órganos de supervisión: La Comisión Interamericana de
Derechos Humanos y la Corte Interamericana de Derechos Humanos. La primera, es la encargada
entre otras cosas, de estimular la conciencia de los derechos humanos en los pueblos de América,
formular recomendaciones, cuando lo estime conveniente, a los gobiernos de los Estados miembros
para que adopten medidas progresivas en favor de los derechos humanos, actuar respecto de las
peticiones y otras comunicaciones en ejercicio de su autoridad, buscando una reconciliación
meramente amistosa del asunto, es decir, sin necesidad de una Litis.
Ahora bien, si los casos presentados ante la Comisión son de tanta seriedad, esta los remitirá a la
Corte Interamericana de Derechos Humanos que es la encargada de conocer de cualquier caso
relativo a la interpretación y aplicación de las disposiciones de la Convención que le sea sometido,
siempre que los Estados partes en el caso hayan reconocido o reconozcan su competencia.
El control de convencionalidad es una figura de reciente desarrollo en la dogmática del derecho y su
aparición en el escenario jurídico está estrechamente relacionada con las obligaciones que impone la
CADH a los Estados para cumplir con los compromisos que surgen a su respecto en materia de
derechos humanos. La Corte Interamericana ha logrado percibir claramente que muchos de los
casos que se someten a su conocimiento, llegan a la sede internacional, precisamente, porque ha
fallado la justicia interna. Por tanto, estamos ante un concepto que es la concreción de la garantía
hermenéutica de los derechos humanos consagrados internacionalmente, en el ámbito normativo
interno.
De lo anteriormente expuesto, podemos decir entonces, que el control de convencionalidad tiene
aplicación en el ámbito nacional como en el ámbito internacional.
2.3 Control externo de Convencionalidad
El juez Sergio García Ramírez, en su voto concurrente a la sentencia de la CorteIDH en el caso
Myrna Mack Chang Vs. Guatemala, por primera vez utilizó la expresión “control de
convencionalidad”, para referirse a la función de ese tribunal, de asegurar el cumplimiento de los
preceptos de la CADH frente a los Estados que la contravengan.
2.3.1 Caso Myrna Mack Chang Vs. Guatemala
El asesinato en 1990 de Myrna Mack Chang, destacada antropóloga guatemalteca, tras un
minucioso seguimiento durante semanas por parte de un comando operativo del Ejército,
perteneciente al Estado Mayor Presidencial -crimen estrechamente relacionado con su pionero
trabajo de investigación académica sobre la población refugiada y desplazada durante el conflicto
armado interno guatemalteco- representa no sólo la violación del más básico de los derechos
humanos, el derecho a la vida, sino también el símbolo de una época de impunidad y represión
donde ciertas actividades y opiniones eran consideradas por los órganos de seguridad del Estado
como atentatorias contra la Seguridad Nacional. Tanto su vida como su labor profesional, así como
el contexto socio-político en el que ambas se desarrollaron, explican perfectamente la sinrazón de un
crimen.
Una vez seleccionada a la víctima y cometido el asesinato, el plan consistía, al igual que en otros
operativos ejecutados por la Inteligencia militar, en el encubrimiento de los autores materiales e
intelectuales del mismo, obstaculizando la administración de justicia mediante la utilización de
diferentes métodos.