Neurociencias.
Referentes y sus
aportes en la educación
Introducción
La neurociencia es el estudio del desarrollo del sistema nervioso, su estructura y su
función. Los neurocientíficos tienen como objeto de estudio el cerebro y su impacto en el
comportamiento y las funciones cognitivas, es decir, del pensamiento. Pero además
investigan qué sucede precisamente en el sistema nervioso cuando las personas tienen
trastornos neurológicos, psiquiátricos o del neurodesarrollo.
A pesar de que puede considerarse una subdivisión de la biología, en realidad, se trata
de una ciencia interdisciplinaria que se vincula estrechamente con otras disciplinas como
la matemática, lingüística, ingeniería, informática, química, filosofía, psicología y
medicina.
Entonces podemos decir que los neurocientíficos estarán encargados de estudiar todos
los aspectos celulares, funcionales, evolutivos, computacionales, moleculares y médicos
del sistema nervioso. (Las neurociencias | Fundación de Neurociencias, s. f.)
Desde la década del 50 en adelante, el estudio científico del cerebro y del sistema
nervioso experimentó grandes avances y muchos estudiosos de la educación vieron
este camino para intentar responder algunas preguntas sobre los procesos de
aprendizaje. Es así como desde las ramas de las neurociencias, tales como la
neurociencia cognitiva, nacen aportes específicos que facilitan comprender estos
procesos.
1. Un poco de historia
En la antigüedad, los antiguos egipcios pensaban que la sede de la inteligencia
estaba en el corazón. Debido a esta creencia, durante el proceso de
momificación, eliminaban el cerebro y dejaban el corazón. Sin embargo,
Hipócrates sí entendía que el cerebro era el centro de las emociones y el
conocimiento:
Los hombres deben saber que el cerebro es el responsable exclusivo de las
alegrías, los placeres, la risa y la diversión, y de la pena, la aflicción, el desaliento
y las lamentaciones. Y gracias al cerebro, de manera especial, adquirimos
sabiduría y conocimientos, y vemos, oímos y sabemos lo que es repugnante y lo
que es bello, lo que es malo y lo que es bueno, lo que es dulce y lo que es
insípido. (Las neurociencias | Fundación de Neurociencias, s. f.)
La palabra cerebro aparece 8 veces en el Papiro Edwin Smith, con relación a los
síntomas, el diagnóstico y los resultados probables de dos personas que tenían heridas
en la cabeza y data del año 1700 a.C.
En la Edad Media, el conocimiento sobre el cerebro y las funciones del sistema nervioso
fue sumamente escaso, solo existen descripciones sobre su forma que permitieron
avances en la identificación de las estructuras centrales y periféricas del sistema
nervioso.
Ya en el siglo XX comenzaron a aparecer figuras relevantes como el neurocientífico
español Santiago Ramón y Cajal, quien fue el encargado de revolucionar lo sabido hasta
el momento sobre el sistema nervioso, lo que permite reconocerlo como el padre de la
neurociencia moderna.
Figura 1: Santiago Ramón y Cajal
Fuente: [Imagen sin título sobre Santiago Ramón y Cajal]. s.f. [Link]
Entre sus descubrimientos podemos destacar: la doctrina de la neurona (esquema
estructural del sistema nervioso como aglomerado de unidades independientes y
definidas), la ley de polarización dinámica (modelo capaz de explicar la transmisión
unidireccional del impulso nervioso), hendidura sináptica (un espacio de entre 20 y 40
nanómetros que separa las neuronas y permite su comunicación).
Desde mediados del siglo XX, el estudio científico del sistema nervioso experimentó una
gran expansión. Esto se explica gracias a los grandes avances en las técnicas de
estudio del sistema nervioso y al progreso de los otros campos vinculados con la
neurociencia como la neurociencia computacional, electrofisiología y biología molecular.
Durante la década del 90 tuvo un despegue exponencial, tanto que se la considera la
“década del cerebro” motivado por las experiencias tecnológicas que permitieron las
neuroimágenes.
En la actualidad, las neurociencias aportan valiosas herramientas para entender los
proceso de enseñanza y de aprendizaje en sentido amplio, es decir, no solo respecto de
los procesos biológicos que explican el aprendizaje, sino que nos da pistas sobre los
entornos “cerebro compatibles” para generar un proceso de calidad.
2. Ramas de las neurociencias
Cuando hablamos de Neurociencias, por tratarse de estudios interdisciplinarios,
podemos encontrar diferentes campos de estudio:
Neurociencia afectiva: en la mayoría de los casos, la investigación se lleva a cabo
en animales de laboratorio y analiza cómo se comportan las neuronas en relación
con las emociones.
Neurociencia del comportamiento: estudio de las bases biológicas del
comportamiento.
Neurociencia celular: el estudio de las neuronas, incluida su forma y propiedades
fisiológicas a nivel celular.
Neurociencias clínicas: estudia las afecciones del sistema nervioso central y
periférico. Incluye disciplinas como la neurología, la neurocirugía, la psiquiatría y la
neurofisiología clínica.
Neurociencia cognitiva: el estudio de las funciones cognitivas superiores que
existen en los humanos y su base neuronal subyacente.
Neurociencia computacional: se utilizan ordenadores para simular y modelar
funciones cerebrales, y aplicar técnicas de matemáticas, física y otros campos
similares para estudiar la función cerebral.
Neurociencia cultural: examina cómo las creencias, las prácticas y los valores
culturales se configuran y moldean el cerebro, las mentes y los genes en diferentes
períodos.
Neurociencia del desarrollo: analiza cómo se desarrolla el sistema nervioso sobre
una base celular; qué mecanismos subyacentes existen en el desarrollo neuronal.
Neurociencia molecular: es el estudio del papel de las moléculas individuales en el
sistema nervioso.
Neuroingeniería: utiliza técnicas de ingeniería para comprender, reemplazar,
reparar o mejorar los sistemas neuronales.
Neuroimagen: una rama de las imágenes médicas que se concentra en el cerebro.
La neuroimagen se usa para diagnosticar enfermedades y evaluar la estructura del
sistema nervioso, así como para el estudio del mismo.
Neuroinformática: integra datos en todas las áreas de la neurociencia, para ayudar
a comprender el cerebro y tratar enfermedades. La neuroinformática implica
adquirir datos, compartir, publicar y almacenar información, análisis, modelado y
simulación.
Neurolingüística: estudia qué mecanismos neuronales en el cerebro controlan la
adquisición, la comprensión y el enunciado del lenguaje.
Neurofisiología: analiza la relación del cerebro y sus funciones, y la suma de las
partes del cuerpo y cómo se interrelacionan.
Paleoneurología: es el estudio de los cerebros fosilizados.
Neurociencia social: un campo interdisciplinario dedicado a comprender cómo los
sistemas biológicos implementan los procesos y el comportamiento social.
Mediante conceptos y datos sociales refina las teorías del comportamiento social.
Neurociencia de sistemas: sigue las vías del flujo de datos dentro del SNC
(sistema nervioso central) e intenta definir los tipos de procesamiento que se llevan
a cabo allí. Utiliza esa información para explicar las funciones de comportamiento.
(Las neurociencias | Fundación de Neurociencias, s. f.)
3. Rogers Perry y la lateralidad
En el año 1973 el Dr. Rogers Perry ganó el premio Nobel por determinar claramente
cuáles eran algunas de las funciones cerebrales de cada hemisferio. Lo comprobó
cuando a varios de sus pacientes que sufrían de epilepsia incontrolable les separó los
dos hemisferios, cortándoles el cuerpo calloso para evitar que los ataques y la epilepsia
localizada en un hemisferio afectara en el otro.
Esta operación quirúrgica que secciona el cuerpo calloso de la persona fue exitosa
porque pudieron controlar en gran medida los trastornos epilépticos y además los
pacientes parecían seguir comportándose en forma totalmente normal, sin embargo, las
investigaciones posteriores demostraron que en realidad estas personas no podían
percibir la realidad en forma integrada.
Figura 2: Dr. Rogers Perry
Fuente: [Imagen sin título sobre Dr. Rogers Perry]. s.f. [Link]
[Link]
Este experimento realizado refiere a la idea de que nuestro cerebro está dividido en dos
mitades: el hemisferio derecho y el izquierdo. Estos dos hemisferios están unidos por el
cuerpo calloso, unas fibras nerviosas que sirven de fuente para transmitir la información
de un hemisferio a otro.
La lateralidad hemisférica está directamente relacionada con el hemisferio contralateral,
o sea que el hemisferio izquierdo controla la parte derecha del cuerpo y el hemisferio
derecho a la parte corporal izquierda. Si bien estas mitades son aparentemente muy
similares, cumplen distintas funciones cognitivas específicas, aunque complementarias.
En la actualidad, algunos científicos prefieren no poner demasiado énfasis en la
lateralidad de las funciones cognitivas, ya que durante un tiempo atrás, el
descubrimiento de las distintas características de los hemisferios sobrevaloran sus
diferencias en detrimento del trabajo complementario que realizan.
Entonces podemos afirmar que en todos los procesos cognitivos-emocionales participan
ambos hemisferios y aunque es verdad que cada uno lo hace a su modo, no se podría
ser creativo, por ejemplo, utilizando solo el hemisferio derecho, ambos hemisferios, todo
nuestro cerebro, participan en cada uno de nuestros actos.
4. Neurociencias y educación
En biología los procesos y los órganos son realidades sinérgicas y este modo de
relacionar la estructura con la función sobresale en el caso del humano. Nosotros
estamos escritos en lenguaje biológico, pero no estamos determinados por él. Las
modificaciones de nuestra estructura orgánica vienen dados por la educación y el
aprendizaje.
Como hemos mencionado, hasta este momento las neurociencias son las ciencias que
estudian el sistema nervioso, especialmente al cerebro desde diferentes perspectivas y
enfoques, la neuropedagogía o neuroaprendizaje en particular estudia el cerebro como
órgano del aprendizaje.
Si tuviéramos que pensar en cómo analizar los resultados de la observación y a través
de ella decidir si cierta estrategia, metodología o escuela de aprendizaje es favorable o
no para un grupo de estudiantes, deberemos hacer un proceso sumamente extenso y
complejo.
En la actualidad contamos con algunos elementos para saber cómo aprende el cerebro
humano en general y tenemos herramientas para descubrir cómo aprende cada uno de
los cerebros de manera individual. Quizás estas herramientas logran posibilitarnos cubrir
todos los estilos de aprendizaje, todas las inteligencias, los distintos canales de
representación sensorial y formas de enfrentar los desafíos.
Entonces, a partir de este momento, pensaremos al cerebro como el órgano que
aprende. En consecuencia, ¿cómo nace la Neuropedagogía o Neuroeducación?
Surge de pensar en conjunto las disciplinas: con los aportes de la psicología, con la
neurociencia nos da como resultado la neurociencia cognitiva, que es el área encargada
de estudiar cuáles son aquellos aspectos cerebrales donde se generan competencias
cognitivas. Si estos aportes los pensamos en el marco educativo nace la
neuropedagogía. La neuropedagogía, entonces, es el estudio del cerebro como órgano
de aprendizaje para que cada educando pueda desarrollar su máximo potencial
cognitivo, intelectual y cognitivo emocional.
Figura 3: Aspectos a desarrollar según la neuropedagogía
Fuente: elaboración propia.
Con todo podemos afirmar que las neurociencias pueden contribuir a la educación
fundamentalmente en tres áreas: primero aumentan nuestra comprensión de las bases
neuronales del aprendizaje, segundo pueden darnos herramientas para identificar
personas con desafíos en el aprendizaje, lo que posibilitará el desarrollo de estrategias
particulares y para ese grupo de estudiantes y tercero seguramente con los avances de
las neurociencias podremos resolver debates de larga data en el campo de la pedagogía
hoy irresueltos.
Te invitamos a reflexionar en torno a estos interrogantes:
¿Qué otras contribuciones crees que nos puede aportar la Neuropedagogía?
Pensemos en la escuela en términos amplios: en todos sus actores institucionales,
en toda la comunidad y recuperando los aportes del Módulo 1, ¿crees que puede
aportar herramientas para mejorar el clima institucional?
En la próxima lectura profundizaremos sobre sus principales aportes en la formación
docente.
Referencias
Las neurociencias | Fundación de Neurociencias. (s. f.). [Link]
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[Imagen sin título sobre Santiago Ramón y Cajal]. s.f.
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[Imagen sin título sobre Dr. Rogers Perry]. s.f.
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