1. ¿COMO AFECTA LA VICTIMIZACION SECUNDARIA A LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLECEENTES DESPUES DEL ABUSO SEXUAL?
La victimización secundaria se refiere a las experiencias negativas y traumáticas que pueden sufrir las víctimas de abuso sexual, especialmente niños, niñas y
adolescentes, después de haber denunciado o buscado ayuda. Esta victimización secundaria puede afectar de manera significativa su bienestar emocional,
psicológico y social.
Algunos efectos de la victimización secundaria en niños, niñas y adolescentes después del abuso sexual incluyen:
1. Re-traumatización: La victimización secundaria puede reavivar los recuerdos y emociones asociados con el abuso original, exacerbando el trauma y el
sufrimiento.
2. Pérdida de confianza: La falta de creencia, el escepticismo o la indiferencia por parte de las autoridades, familiares o profesionales puede llevar a que el
niño, niña o adolescente se sienta no creído, no protegido o no valorado.
3. Culpa y vergüenza: La victimización secundaria puede reforzar sentimientos de culpa y vergüenza en el niño, niña o adolescente, haciéndolos sentir
responsables del abuso.
4. Miedo y ansiedad: La experiencia de la victimización secundaria puede generar miedo y ansiedad en el niño, niña o adolescente, afectando su capacidad
para sentirse seguro y protegido.
5. Dificultades en las relaciones: La victimización secundaria puede afectar la capacidad del niño, niña o adolescente para formar y mantener relaciones
saludables y de confianza con otros.
6. Problemas de salud mental: La victimización secundaria puede contribuir al desarrollo de problemas de salud mental, como la depresión, el trastorno de
estrés postraumático (TEPT) o la ansiedad.
7. Dificultades académicas y laborales: La victimización secundaria puede afectar el rendimiento académico y laboral del niño, niña o adolescente, debido a
la dificultad para concentrarse, la ansiedad o la depresión.
Es fundamental que los profesionales que trabajan con niños, niñas y adolescentes víctimas de abuso sexual estén capacitados para brindar una respuesta
adecuada y sensible, evitando la victimización secundaria y promoviendo un entorno seguro y de apoyo.
En el presente artículo se hace una revisión teórica sobre el concepto de victimización secundaria. Esta revisión hace parte de
la línea de Investigación en procesos de Victimización Secundaria de la Universidad Cooperativa de Colombia, facultad de
psicología, y corresponde a la primera etapa del proyecto "Efectos Psicológicos de la Victimización secundaria durante la
etapa de Denuncia". La Victimización secundaria hace referencia a la mala o inadecuada atención que recibe una victima por
parte del sistema penal, e instituciones de salud, policía, entre otros (Garcia-Pablos, 1993; Campbell, 2005). Este fenómeno,
pese a los efectos perjudiciales que ocasiona en las víctimas, no es un tema de debate y atención especial, que podría
prevenirse o reducirse con m
Una vez trascurre este primer momento (hecho delictivo) todas las miradas se dirigen, por un lado a quien causó el daño y a
que éste reciba un castigo, garantizando, claro esta, todos los derechos procesales establecido por la ley. Sin embargo la
víctima, quien debería recibir la mayor atención es ignorada, señalada y hasta culpada; en el mejor de los casos lo máximo que
recibe es compasión, pero finalmente es sometida al olvido, incrementándose y perpetuándose los daños físicos, económicos,
sociales y psicológicos derivados de la primera victimización (García-Pablos, 2003), esta mala o inadecuada atención que
reciben las victimas a lo largo del procesos judicial, recibe el nombre de victimización secundaria simples a nivel social,
político, económico y psicológico.
que soportar la víctima no solo el impacto del delito en sus diversas dimensiones, sino también la insensibilidad del sistema legal, la indiferencia de los
poderes públicos e incluso la insolidaridad de la propia comunidad."(pg. 48)
Las investigaciones en victimología han demostrado que diferentes situaciones (accidentes, catástrofes naturales, delitos) originan diversos procesos de
victimización, que incluye todas aquellas condiciones, situaciones, factores o circunstancias (económicas, políticas, sociales, psicológicas, biológicas) que
causan una interrupción en la vida de alguien y que dan lugar al sufrimiento (Pearson, 2007). Estos procesos no afectan solo a la victima directa, sus efectos
abarcan también a las familias, amigos, comunidad, a las personas encargadas de la asistencia y atención a ellas, y al mismo agresor. (Palacio, 2001)
Uno de esos procesos es conocido como victimización secundaria, alrededor del cual se han desarrollado diversas investigaciones (Vidmar y Miller, 1980;
Erez y Tontodonato, 1990; Aguiar, Correira y Vala, 2002; Correira y Vala, 2003 ), entre ellas se encuentran la victimización secundaria en victimas de
crímenes durante el proceso criminal y la intervención judicial (Orth, 2002; Lewis, 2003); revictimización en casos de violación (Campbell, 2005); maltrato
infantil y victimización (Hosser, Raddatz y Windzio, 2007) y victimización secundaria basada en la discriminación por orientación sexual (Herek, Cogan, Gillis,
2002; Berrill, Herek, 1992) entre otras.
A lo largo de este artículo se hará una aproximación teórica al proceso de victimización secundaria, generada posterior a la ocurrencia de un hecho delictivo,
y durante el proceso judicial.
Una vez trascurre este primer momento (hecho delictivo) todas las miradas se dirigen, por un lado a quien causó el daño y a que éste reciba un castigo,
garantizando, claro esta, todos los derechos procesales establecido por la ley. Sin embargo la víctima, quien debería recibir la mayor atención es ignorada,
señalada y hasta culpada; en el mejor de los casos lo máximo que recibe es compasión, pero finalmente es sometida al olvido, incrementándose y
perpetuándose los daños físicos, económicos, sociales y psicológicos derivados de la primera victimización (García-Pablos, 2003), esta mala o inadecuada
atención que reciben las victimas a lo largo del procesos judicial, recibe el nombre de victimización