Ciudadana:
Presidente y demás Magistrados de la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo
de Justicia
Motivo: Interposición de Recurso de Casación
Asunto: 2As-1378-24 (Alzada)
Quienes suscriben, YSBETH CAROLINA QUIJADA CALANCHE,
venezolana, mayor de edad, titular de la cedula de identidad número V-17.245.190,
abogada en ejercicio libre de la profesión, inscrita en el Instituto de Previsión
Social
del Abogado bajo el número 297.227, número telefónico 0424.3671933, correo
electrónico:
[email protected], con domicilio procesal en avenida 19 de
abril, edificio Torre Cosmopolitan, piso 11, oficina 11, municipio Girardot,
Maracay
estado Aragua y ELY RAFAEL TOVAR TORRES, venezolano, mayor de edad,
titular de la cédula de identidad número V-15.418.733, abogado en ejercicio libre
de la
profesión, inscrito en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo el número
184.410, número telefónico 0414-4381407, correo electrónico:
[email protected], con domicilio procesal en el Edificio La Manzana, calle
Silva cruce con Aranzazu, planta baja, Valencia, estado Carabobo, actuando en este
acto en nuestro carácter de DEFENSORES PRIVADOS de los ciudadanos: ENDER
ALEXANDER FLORES FAJARDO, venezolano, natural de Maracay estado
Aragua, nacido en fecha 31 de julio de 1986, hijo de Luisa Fajardo y José Flores,
soltero, titular de la cedula de identidad número V-17.273.022; YORGENIS MOISÉS
MONSALVE RUBIO venezolano, natural de Caracas, nacido en fecha 06 de agosto
de 1989, hijo de Nubia Rubio, soltero, titular de la cedula de identidad número V-
19.885.270; RAFAEL DAVID ACHIQUE MEDINA, venezolano, natural de
Clarines, estado Anzoátegui, nacido en fecha 11 de julio de 1989, hijo de Eglis
Medina
y Rafael Achique, soltero, titular de la cedula de identidad número V-19.775.383;
JONAEL JOSÉ GIL BELLO, venezolano, natural de Mata Redonda, estado
Anzoátegui, nacido en fecha 27 de abril de 1993, hijo de María Bello y Oswaldo Gil,
soltero, titular de la cedula de identidad número V-21.040.235; ALVARO JOSÉ
TORRES TONITO venezolano, natural de Boca de Uchire, estado Anzoátegui,
nacido en fecha 14 de enero de 1988, hijo de Flor Tonito y José Torres, soltero,
titular
de la cedula de identidad número V-21.612.838; y JEFERSON JONATHAN
FLORIAN PÉREZ, venezolano, natural de San Félix, nacido en fecha 29 de enero de
1997, hijo de Milagros Pérez y Jesús Florian, soltero, plenamente identificados en
la
causa 2As-1378-24 (Nomenclatura de la Corte de Apelaciones), todos ellos privados
de libertad en la Brigada de Policía Militar Libertador José de San Martín, en
Fuerte
Tiuna, Caracas, distrito Capital; ante su competente autoridad, con el debido
respeto y
acatamiento de ley, estando dentro del lapso legalmente establecido en el artículo
454
del Código Orgánico Procesal Penal, ocurrimos a objeto de ejercer formalmente
RECURSO DE CASACIÓN contra la decisión emitida por la Sala Número Dos (2)
de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado Bolivariano de
Miranda, Extensión Barlovento, la cual declaró sin lugar el Recurso de Apelación
interpuesto por esta representación y ratificó la sentencia condenatoria proferida
por el
Tribunal de Primera Instancia en Función de Juicio Número Uno (1) del Circuito
Judicial Penal del estado Miranda, Extensión Barlovento, publicada en fecha veinte
(20) de julio de 2023, en la causa signada con el alfanumérico 1J-2728-18,
interposición
que realizamos al amparo de los artículos 2,25,26,27,44,,49,51 y 257 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en concordancia con los
artículos 451,452,454,455 del Código Orgánico Procesal Penal, en los términos y con
los fundamentos que siguen:
TITULO I
DE LA IMPUGNABILIDAD OBJETIVA
El presente Recurso de Casación resulta procedente toda vez que establece el
artículo 423 del Código Orgánico Procesal Penal, que: “Las decisiones judiciales
serán
recurribles sólo por los medios y en los casos expresamente establecidos.”; Así
mismo
nuestra norma adjetiva penal señala en su artículo 426 que “Los recursos se
interpondrán en las condiciones de tiempo y forma que se determinan en este Código,
con indicación específica de los puntos impugnados de la decisión”. Siendo que el
presente caso se trata de una decisión dictada por la Sala Número Dos (2) de la
Corte
de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado Bolivariano de Miranda, que
resolvió sobre el Recurso de Apelación interpuesto por esta defensa técnica contra
la
decisión proferida por el Tribunal de Primera Instancia en Función de Juicio Número
Uno (1) del Circuito Judicial Penal del estado Miranda, Extensión Barlovento,
declarándolo Sin Lugar y en consecuencia confirmando la sentencia condenatoria
dictada por el Tribunal de primera instancia; decisión que fue publicada por la
Alzada
en fecha veintinueve (29) de abril del año dos mil veinticuatro y notificada a
nuestros
defendidos en fecha viernes diecisiete (17) de mayo de dos mil veinticuatro en la
audiencia de imposición respectiva, y de cuya parte dispositiva se extrae:
-VI-
DISPOSITIVA
A la luz de las consideraciones anteriormente expuestas, esta Sala Nº 2 de la Corte
de
Apelaciones del Circuito Judicial Penal del estado Bolivariano de Miranda,
extensión
Barlovento, administrando justicia en nombre de la República Bolivariana de
Venezuela
por autoridad de la Ley, emite los siguientes pronunciamientos: PRIMERO: Se declara
SIN LUGAR, el recurso de apelación interpuesto por los ABGS. YSBETH
CAROLINA QUIJADA CANACHE (sic) y ELY RAFAEL TOVAR TORRES, en
su condición de Defensores Privados de los ciudadanos YORGENIS MOISES
MONSALVE RUBIO, ENDER ALEXANDER FLORES FAJARDO, RAFAEL
DAVID ACHIQUE MEDINA, ÁLVARO JOSÉ TORRES TONITO, JONAEL
JOSÉ GIL BELLO y JEFERSON JONATHAN FLORIAN PÉREZ. SEGUNDO:
Se declara SIN LUGAR el medio de impugnación consignado por el ABG. ELÍAS
MONSALVE, en su carácter de Defensor Público Primero (1°) en Materia Penal
Ordinario, extensión Guarenas-Guatire, a favor del ciudadano MIGUEL
FRANCISCO RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ. TERCERO: Se CONFIRMA la
sentencia dictada en fecha 12-05-2023 y publicada el 20-07-2023, por el Tribunal
Primero (1°) de Primera Instancia en Funciones de Juicio Circunscripcional,
mediante
la cual CONDENÓ a los ciudadanos YORGENIS MOISES MONSALVE RUBIO,
ENDER ALEXANDER FLORES FAJARDO, MIGUEL FRANCISCO
RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ, RAFAEL DAVID ACHIQUE MEDINA y
JONAEL JOSÉ GIL BELLO, a cumplir la pena de VEINTICINCO (25) AÑOS y
DOS (02) MESES DE PRISIÓN por encontrarlos responsables de los delitos de
HOMICIDIO CALIFICADO POR MOTIVOS FÚTILES EN GRADO DE
COMPLICIDAD CORRESPECTIVA, COAUTORES EN EL DELITO DE
VIOLACIÓN DE DOMICILIO, COAUTORES EN EL DELITO DE TRATO
CRUEL, COAUTORES EN EL DELITO DE PRIVACIÓN ILEGÍTIMA DE
LIBERTAD PERSONAL, tipificados en el articulado 406 numeral 1, en relación con
el 424 del Código Penal; 184, Ejusdem; 18 de la Ley especial para Prevenir y
Sancionar
la Tortura y Otros Tratos Crueles, Inhumanos y Degradantes; y, 176 del Código Penal
con la agravante contenida en el 217 de la Ley Orgánica para la Protección de
Niños,
Niñas y Adolescentes, respectivamente; en lo referente a los encausados ÁLVARO JOSÉ
TORRES TONITO y JEFERSON JONATHAN FLORIAN PÉREZ, a cumplir la
pena de VEINTITRÉS (23) AÑOS y OCHO (08) MESES DE PRISIÓN por los
delitos de HOMICIDIO CALIFICADO POR MOTIVOS FÚTILES EN GRADO
DE COMPLICIDAD CORRESPECTIVA y COAUTORES EN EL DELITO DE
TRATO CRUEL, estipulados en los artículos 406 numeral 1, en relación con el 424
ambos del Código Penal; y, 18 de la Ley especial para Prevenir y Sancionar la
Tortura y
Otros Tratos Crueles, Inhumanos o Degradantes, correspondientemente; y por último
ABSUELVE a los acusados ÁLVARO JOSÉ TORRES TONITO y JEFERSON
JONATHAN FLORIAN PÉREZ de los ilícitos penales de COAUTORES EN EL
DELITO DE VIOLACIÓN DE DOMICILIO y COAUTORES EN EL DELITO
DE PRIVACIÓN ILEGÍTIMA DE LIBERTAD PERSONAL, establecidos en los
artículos 184 y 176, ambos del Código Penal en relación con el 217 de la Ley
Orgánica
para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, consecuentemente.
TÍTULO II
DE LA LEGITIMACIÓN PARA IMPUGNAR
A tenor de lo establecido en el artículo 424 del Código Orgánico Procesal Penal,
nos encontramos legitimados para ejercer el presente Recurso de Casación a favor de
nuestros representados, conforme al principio de impugnabilidad subjetiva, por
ostentar la cualidad de parte en el proceso, al ser defensores privados debidamente
juramentados, tal y como se evidencia en autos que rielan insertos al expediente.
Por
su parte el artículo 427 de la norma adjetiva penal señala que “Las partes sólo
podrán
impugnar las decisiones que les sean desfavorables”; y en el caso que nos ocupa el
Recurso
de Casación se ejerce en contra de una sentencia proferida por la Corte de
Apelaciones
que declaró sin lugar el Recurso de Apelación incoado contra sentencia condenatoria
dictada por el Tribunal de Primera Instancia en Función de Juicio Número Uno del
Circuito Judicial Penal del Estado Miranda, Extensión Barlovento, ratificando la
sentencia condenatoria dictada por el Tribunal de primera instancia lo que ha
causado
un agravio a nuestros representados.
TÍTULO III
TEMPORANEIDAD EN LA INTERPOSICIÓN
DEL RECURSO DE CASACIÓN
Conforme establece el artículo 454 del Código Orgánico Procesal Penal el Recurso
de Casación será interpuesto ante la Corte de Apelaciones, dentro del plazo de
quince
días después de publicada la sentencia, salvo que el imputado o imputada se
encontrare privado o privada de su libertad, caso en el cual este plazo comenzará a
correr a partir de la fecha de su notificación personal, previo traslado (…). En el
presente caso la decisión de la Sala Número Dos (2) de la Corte de Apelaciones del
Circuito Judicial Penal del Estado Bolivariano de Miranda, Extensión Barlovento,
fue
publicada en fecha veintinueve (29) de abril del año 2024, siendo nuestros
defendidos
notificados de dicha sentencia en fecha diecisiete (17) de mayo de dos mil
veinticuatro,
misma fecha en que esta representación se dio por notificada. En tal sentido,
considerando que nuestros defendidos fueron debidamente notificados el día viernes
diecisiete (17) de mayo de 2024 y siendo que hasta el día de la interposición del
presente Recurso de Casación han transcurrido un total de quince (15) días, a
saber,
lunes veinte (20) de mayo, martes veintiuno (21) de mayo, miércoles veintidós (22)
de
mayo, jueves veintitrés (23) de mayo, viernes veinticuatro (24) de mayo, lunes
veintisiete (27) de mayo, martes veintiocho (28) de mayo, miércoles veintinueve
(29)
de mayo, jueves treinta (30) de mayo, viernes treinta y uno (31) de mayo, lunes
tres (3)
de junio, martes cuatro (4) de junio, miércoles cinco (5) de junio, jueves seis (6)
de
junio y viernes siete (7) de junio, todos del año dos mil veinticuatro; por ende,
el
presente recurso es interpuesto tempestivamente y así solicitamos sea declarado.
PUNTO PREVIO
SOLICITUD DE NULIDAD ABSOLUTA. SUBVERSIÓN DEL DEBIDO
PROCESO. GARANTÍA PROCESAL Y DEBIDO PROCESO. CASACIÓN DE
OFICIO
Antes de entrar a la formalización de las denuncias, esta representación procede
a delatar ante esta honorable Sala Penal, como punto previo, la existencia de
vicios
que infringieron derechos y garantías constitucionales de nuestros defendidos,
inherentes al Debido Proceso y Derecho a la Defensa, situación que acarrea la
nulidad
absoluta de las actuaciones cumplidas en contravención de la Constitución y la ley.
Honorables Magistrados, en aras de garantizar el derecho de acceso a la Justicia
y a una tutela judicial efectiva con fundamento en el artículo 25 Constitucional y
de
conformidad con las previsiones de los artículos 174 y 175 del Código Orgánico
Procesal Penal; invocando la aplicación de la sentencia de la Sala Constitucional,
de
carácter vinculante, número 221 de fecha 04 de marzo del año 2011, expediente N0.
11-0098, publicada en gaceta Oficial N°. 39.642 del 25 de marzo del mismo año,
dictada por La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, con ponencia
del
Magistrado Juan José Mendoza, conforme a la cual la nulidad de un acto viciado de
nulidad absoluta puede ser solicitada en cualquier estado y grado de la causa;
asimismo, con el propósito de lograr una Justicia expedita y sin formalismos
innecesarios; se propone a esta Honorable Sala de Casación Penal, formal solicitud
de
nulidad de los actos y en los términos que de seguidas se plantean:
Primero: En el auto fundado emitido por el Tribunal de Primera Instancia en Función
de Control Número Uno del Circuito Judicial Penal del Estado Miranda, extensión
Barlovento se realizaron los siguientes pronunciamientos:
CAPÍTULO VII
PARTE DISPOSITIVA
Por todas las razones expuestas este TRIBUNAL PRIMERO DE
CONTROL DEL CIRCUITO JUDICIAL PENAL DEL ESTADO
MIRANDA, EXTENSIÓN BARLOVENTO ADMINISTRANDO
JUSTICIA EN NOMBRE DE LA REPÚBLICA Y POR AUTORIDAD
DE LA LEY DECRETA: PRIMERO: Se ADMITE TOTALMENTE el
escrito de ACUSACIÓN (…) SEGUNDO: En relación a los ESCRITOS
DE EXCEPCIONES presentados por los ciudadanos (…) Defensor Público
y (….) Defensores Privados, quien aquí decide en virtud que fue admitido
en su totalidad el escrito acusatorio declara SIN LUGAR la solicitud (…)
SE ADMITEN las PRUEBAS TESTIMONIALES ofrecidos por los
referidos defensores privados, quienes alegaron necesidad y pertinencia de
las mismas; siendo estas las siguientes: ANTONIO JOSE PEREZ
ALONSO, JESUS ALIRIO BRITO BELMONTE, JOSE LUIS FERMIN
PRIETO, KERVIN NAZARET TIRADO MENDEZ, LUIS
ALEJANDRO GARCIA GUAINA, quien es Cabo Segundo; JOSE LUIS
FERMIN PRIETO, RAMON JOSE PINTO CADAMO, JESUS YANCE
YORMAN, LUIS ENRIQUE BEUMONT GONZALEZ, RAMON JOSE
PINTO CADAMO, WILLIAM ALEJANDRO GAMBOA RENGEL,
JOSE MANUEL SALMERON AMARISTA, Omissis (….). En
consecuencia esta Juzgadora ORDENA LA APERTURA DEL JUICIO
ORAL Y PUBLICO, en la causa signada con el N° 1C-7076-16 (…).
(Negrillas y mayúsculas del texto citado).
Segundo: El debate del juicio oral y público inicio el día (07) de noviembre del
año
2017 y se desarrolló hasta su cierre que tuvo lugar el día siete (07) de febrero de
2023;
transcurriendo un total de cinco (5) años y tres (3) meses, ese fue el tiempo que
duró el
desarrollo del juicio oral y público en el presente caso.
El juicio se desarrolló en su totalidad de principio a fin, durante todo este
tiempo la defensa solicito en reiteradas oportunidades que se libraran las
respectivas
citaciones a funcionarios y testigos y que además de ello se verificaran las
resultas y se
consignaran al expediente, situación esta que no fue cumplida a cabalidad por el
sentenciador, pues de la totalidad de los testigos admitidos en la fase
correspondiente,
tal y como se evidencia en el fragmento del Auto de Apertura a Juicio previamente
citado, existía la obligatoriedad de evacuarlos en su totalidad en debate, todo
ello para
garantizar la búsqueda de la verdad, garantizar el derecho a la defensa, y el
derecho a
la prueba y a la contradicción de esta, lamentablemente se puede observar que eso
no
ocurrió, el juez dejo de escuchar o evacuar 7 testigos todo ello en virtud de que
no
fueron libradas las respectivas citaciones, lo que trajo como consecuencia la
lesión a los
derechos y garantías constitucionales aquí denunciados.
Se trata de los ciudadanos Kervin Nazaret Tirado Méndez, Luis Alejandro
García Guaina, Ramón José Pinto Cadamo, William Alejandro Gamboa Rengel, Jose
Manuel Salmerón Amarista, Yerwin Vivas Y Jhonatan Parada, orgános de prueba que
no fueron traídos al proceso, y de la revisión exhaustiva del folios que rielan al
expediente no constan resultas de las citaciones, sencillamente porque nunca fueron
libradas; la única que existe y de la que realmente se agotó la vía, incluso se
fijaron tres
carteles de notificación a las puertas del Tribunal fue la del ciudadano KEVIN
MANCO, testigo promovido por el Ministerio Público, tratamiento que no le fue dado
al resto de testigos.
El juez del Tribunal de juicio de forma descuidada nunca vigiló, no superviso
los actos de comunicación que fueron solicitados por las partes durante el
desarrollo
del debate; en tal sentido se produjo una lesión al debido proceso y al derecho a
la
defensa toda vez que el ciudadano Tribunal Primero (1°) de Primera Instancia en
Funciones de Juicio del Circuito Judicial Penal del Estado Miranda, extensión
Barlovento, no cumplió con lo previsto en los artículos 163, 168, 172 del Código
Orgánico Procesal Penal y al no cumplir con esto menos pudo dar cumplimiento con
lo previsto en el artículo 340 ejusdem, causando con ello un agravio a nuestros
representados en virtud de la violación al debido proceso y el derecho a la defensa
tal y
como aquí denunciamos.
Ciudadanos Magistrados de la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo
de Justicia, como es de su conocimiento el Código Orgánico Procesal Penal regula la
fase de juicio oral y público, fase que está orientada a establecer la verdad de
los
hechos y en atención a ello a aplicar la justicia como finalidad del proceso, y
ello solo
se logra mediante la evacuación de todos los elementos probatorios que llevaran al
juez
a tomar, de manera fundada, una decisión; en tal sentido al incumplir el Juez de
instancia con su obligación de velar por la integridad y sanidad del proceso se
produjo
la infracción hoy aquí delatada.
Honorables Magistrados de la Sala de Casación Penal, con fundamento en las
consideraciones arriba señaladas, solicitamos, de conformidad con lo establecido en
los artículos 174 y 175 del Código Orgánico Procesal Penal y con fundamento en la
sentencia vinculante No 221 del 04 de Marzo de 2011, dictada por La Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia; solicitamos se constate la
violación
aquí planteada y en consecuencia se DECLARE LA NULIDAD ABSOLUTA del
Juicio Oral y Público y ordene la nueva realización ante un tribunal distinto.
DE LA FUNDAMENTACIÓN DEL RECURSO DE CASACIÓN
El presente Recurso de Casación interpuesto en contra de la sentencia dictada por
la
Sala Número Dos (2) de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del
Estado
Bolivariano de Miranda, Extensión Barlovento, mediante la cual confirmó la
sentencia
condenatoria proferida por el Tribunal de Primera Instancia en Función de Juicio
Número Uno (01) del Circuito Judicial Penal del Estado Bolivariano de Miranda,
Extensión Barlovento se fundamenta en el artículo 452 de Código Orgánico Procesal
Penal, por Violación de Ley denuncias que formalizamos de la manera siguiente:
PRIMERA DENUNCIA:
Con fundamento en el encabezamiento del artículo 452 del Código Orgánico
Procesal Penal denunciamos la violación de la ley por FALTA DE APLICACIÓN de
los artículos 320 y 449 del Código Orgánico Procesal Penal.
Honorables Magistrados, la denuncia planteada ante la Corte de Apelaciones se
fundamentó en la violación al Principio de Concentración previsto en el artículo 17
del
Código Orgánico Procesal Penal, que establece: “Iniciado el debate, éste debe
concluir sin
interrupciones en el menor número de días consecutivos posibles”; y como fundamento
de
dicha denuncia esta defensa señaló lo siguiente:
(…) conforme a las disposiciones contempladas en nuestro texto adjetivo
penal, el juez de juicio puede suspender el debate cuando concurra alguna
de las circunstancias enumeradas en el artículo 318, con el mandato legal de
que el mismo se reanude en el lapso previsto taxativamente para ello;
siendo así, en el caso que nos ocupa se observa con total claridad que el a
quo ha violado el principio de concentración toda vez que el debate no se
reanudó dentro de los dieciséis (16) días que señala el artículo 320 del
Código Orgánico Procesal Penal (2012) vigente para esa fecha, lo que trae
como consecuencia, así como lo indica el mismo artículo, la interrupción
del juicio oral y público.
Así mismo como petitorio ante tal denuncia solicitamos a la Sala 2 de la Corte
de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado Bolivariano de Miranda,
Extensión Barlovento, que declarara con lugar la misma y en consecuencia anulara la
decisión de instancia toda vez que se produjo la violación de uno de los principios
fundamentales del proceso como lo es el Principio de Concentración, lo cual hicimos
en los términos siguientes:
Honorables Magistrados, con todos los alegatos anteriormente expuestos en
detalle inequívocamente nos encontramos ante un atentado a uno de los
principios fundamentales del juicio oral y público, como lo es el principio
de concentración, violentando así el debido proceso. En consecuencia,
indefectiblemente esta denuncia deberá acarrear la nulidad del juicio, por lo
que solicitamos sea declarada con lugar y se ordene la reposición del
mismo.
Ahora bien, honorables Magistrados, ante tal denuncia la Sala Dos de la Corte
de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado Bolivariano de Miranda,
Extensión Barlovento, resolvió lo siguiente:
A razón de todo lo antes mencionado, en el fallo recurrido se constata que el
Juzgador
de Juicio fijó las continuaciones del debate oral y público dentro del lapso
plasmado
en el artículo 318 de ambos Códigos Orgánicos Procesales Penales, es decir, del 15-
06-2012 y de la reforma del 17-09-2021, respectivamente; y en virtud de no haber
prosperado los planteamientos esgrimidos por la Defensa Privada, es por lo que se
procedente declarar SIN LUGAR la primera denuncia efectuada. Y ASÍ SE
DECIDE.
En tal sentido denunciamos ante esta Sala de Casación Penal que los Jueces de
Alzada incurrieron en Violación de la Ley por Falta de Aplicación del artículo 320
toda vez que en atención al petitorio de esta defensa en los términos de la
denuncia
sometida a consideración de la Corte de Apelaciones, ésta [La Corte] debió aplicar
la
disposiciones previstas en el artículo antes señalado toda vez que para la
resolución de
la situación fáctica planteada debió referirse a los supuestos que generan, o
producen,
la interrupción del juicio, en atención a ello se observa que el Código Orgánico
Procesal Penal (2012 - vigente para la fecha) en su artículo 320 reza lo siguiente:
Interrupción
Artículo 320. Si el debate no se reanuda a más tardar al décimo sexto día
después de la suspensión, se considerará interrumpido y deberá ser
realizado de nuevo, desde su inicio.
En los términos anteriormente expuestos resulta evidente que la norma prevista
en el artículo 320 no fue aplicada, específicamente en la parte que expresa “Si el
debate
no se reanuda a más tardar al décimo sexto día después de la suspensión, se
considerará
interrumpido (…)” y así lo señalamos expresamente. Aunado a ello es necesario
explicar las razones de porqué la norma in comento era la que correspondía aplicar,
es
decir, la Sala 2 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado
Bolivariano de Miranda, Extensión Barlovento, debió aplicar tal disposición toda
vez
que de acuerdo a los fundamentos expuestos por los Jueces de la Alzada, siendo que
los mismos verificaron de manera cronológica que habían transcurrido un total de
dieciséis (16) días desde la suspensión del debate y que éste en lugar de
reanudarse en
dicho día fue “diferido”, en tal sentido en virtud de esta comprobación de los
fundamentos planteados por la defensa y para la correcta resolución de la denuncia
planteada (violación al principio de concentración) la Corte debió aplicar la
disposición prevista en el artículo 320 del Código Orgánico Procesal Penal,
específicamente en la parte que expresa “Si el debate no se reanuda a más tardar al
décimo
sexto día después de la suspensión, se considerará interrumpido (…)” y declarar con
lugar la
denuncia formulada anulando la decisión proferida por el Tribunal de primera
instancia.
Esta defensa no pretende confundir las facultades atribuidas a la Corte de
Apelaciones con las del Juez de instancia, no obstante es capital señalar que para
dar
solución al vicio denunciado resulta imperativo aplicar la disposición prevista en
el
artículo 320 del Código Orgánico Procesal Penal, toda vez que al comprobar que no
se
dieron los supuestos previstos en tal disposición, es decir, no se reanudó el
debate “a
más tardar al décimo sexto día” la consecuencia jurídica era la interrupción del
juicio
oral, no obstante nunca pedimos ni esperamos que la Corte de Apelaciones declarara
la interrupción del debate, lo que sí solicitamos era que tras la comprobación de
tales
supuestos se declarara con lugar la denuncia planteada y en consecuencia de ello
anulara la sentencia impugnada y ordenara la celebración del juicio oral ante un
juez
distinto, ello de conformidad con las disposiciones previstas en el encabezado del
artículo 449 de nuestra norma penal adjetiva.
En tal sentido se observa lo plasmado en la decisión proferida por la Sala 2 de la
Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado Bolivariano de Miranda,
Extensión Barlovento, hoy recurrida, lo siguiente:
-V-
CONSIDERACIONES DE ESTA INSTANCIA SUPERIOR PARA
DECIDIR
Omissis (…)
Como primera denuncia, los mencionados profesionales del derecho alegan que el
Tribunal A-Quo fijó y realizó múltiples audiencias fuera del lapso previsto en el
artículo 318 del Código Orgánico Procesal Penal, el cual estable (sic) que para
evitar
la interrupción del debate, su continuación deberá ser fijada en un lapso que no
exceda de los 10 días continuos (sic), estimando que de esa forma se vulneró el
principio de concentración previsto en el artículo 17 Ejusdem.
Omissis (…)
(…)por dicho motivo, esta Alzada pasa a revisar la cronología procesal ocurrida
durante estas fechas, observando que en la culminación de la audiencia observando
que en la culminación de la audiencia del 12-02-2020 se fijó su continuación
para el día 10-03-2020, el cual se vio diferido a razón de la falta del traslado de
los acusados de autos, transcurriendo un total de 16 días, a saber, 13-02-2020; 17-
02-2020; 18-02-2020; 19-02-2020; 20-02-2020; 21-02-2020; 26-02-2020; 27-02-2020;
28-02-2020; 02-03-2020; 03-03-2020; 04-03-2020; 05-03-2020; 06-03-2020; 09-03-
2020; 10-03-2020; es de importancia mencionar que el 14-02-2020 a razón de la
Gaceta Municipal N° 087-20 del 11-02-2020, Decreto 003-20, emanado del despacho
del Alcalde del Municipio Plaza, se acordó como día no laborable, por conmemorarse
el aniversario Cuadrigentésimo Segundo (402°) de la Fundación de Guarenas, como
también los días 24-02-2020 y 25-02-2020 no fueron laborables por las festividades
carnestolendas, cumpliendo con lo establecido con el artículo 318 del Código
Orgánico Procesal Penal, publicado en Gaceta Oficial extraordinaria N° 6.078 de
fecha 15-06-2012, cumpliendo con lo establecido es los artículos 318, 320 y 325 del
Código Orgánico Procesal Penal para la fecha. (Negrillas y subrayado nuestro).
Llegado el 10-03-2020, no se logra celebrar la continuación del debate por falta
de traslado de los encausados de autos, difiriéndose para el 13-03-2020, fecha en
la que contando con la presencia de las partes se efectúa la continuación del
juicio de
forma satisfactoria, transcurriendo tres (03) días. (Negrillas y subrayado
nuestro).
Omissis (…)
A razón de todo lo antes mencionado, en el fallo recurrido se constata que el
Juzgador
de Juicio fijó las continuaciones del debate oral y público dentro del lapso
plasmado
en el artículo 318 de ambos Códigos Orgánicos Procesales Penales, es decir, del 15-
06-2012 y de la reforma del 17-09-2021, respectivamente; y en virtud de no haber
prosperado los planteamientos esgrimidos por la Defensa Privada, es por lo que se
procedente declarar SIN LUGAR la primera denuncia efectuada. Y ASÍ SE
DECIDE. (Subrayado nuestro).
Los Jueces de la Alzada obviaron el contenido del artículo 320 del Código
Orgánico Procesal Penal y sus consecuencias, situación que se materializó al
considerar válido un "diferimiento" por parte del Juez de instancia decretado en el
décimo sexto día (16) luego de la suspensión del debate, y no declararon la nulidad
del
mismo a pesar de la franca violación al principio de concentración en la que
incurrió
flagrantemente el Juez de juicio. Para mejor entendimiento de la desacertada
decisión
de la corte de apelación, podemos decir que consideró que las suspensiones
establecidas en el artículo 318 del Código Orgánico Procesal Penal, pueden ser
suspensiones indefinidas en el tiempo, al alargar el lapso por 19 días hábiles
producto
del diferimiento efectuado el día 10 de marzo de 2020 para el día 13 del mismo mes
y
año, sobrepasando con creces el máximo estipulado para la reanudación del debate.
Así las cosas, es evidente que tal situación es contraria al Principio de
Concentración
de los actos en la etapa del juicio y la exigencia de que el juicio se celebre en
el menor
número de días posibles, todo esto con la finalidad de que el Juez mantenga fresco
el
conocimiento aportado por las pruebas en el debate, pero desafortunadamente la
Corte
de Apelaciones no tomó en cuenta los postulados del artículo 320 y en consecuencia
no anuló la decisión como era de esperarse según lo que ordena el artículo 449 el
cual
tampoco aplicó.
La Corte de Apelaciones al no aplicar la norma contenida en el artículo 320
causo una grave lesión a nuestros representados toda vez que al no dar remedio al
vicio incurrido por la instancia convalidó la violación de principios
constitucionales
tales como el previsto en el artículo 49 Constitucional es decir el debido proceso,
disposición que reza:
Artículo 49. El debido proceso se aplicará a todas las actuaciones judiciales
y administrativas; en consecuencia:
(…)
4. Toda persona tiene derecho a ser juzgada por sus jueces naturales
en las jurisdicciones ordinarias o especiales, con las garantías establecidas
en esta Constitución y en la ley. Ninguna persona podrá ser sometida a
juicio sin conocer la identidad de quien la juzga, ni podrá ser procesada por
tribunales de excepción o por comisiones creadas para tal efecto.
No fueron respetadas las garantías previstas en la norma suprema, tampoco
fueron respetados los principios y garantías procesales, convalidando tal violación
la
Corte de Apelaciones al no corregir el vicio denunciado oportunamente.
Ahora bien si la Sala 2 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal
del Estado Bolivariano de Miranda, Extensión Barlovento, al analizar la denuncia
planteada por la defensa, hubiese aplicado la norma prevista en el artículo 320 del
Código Orgánico Procesal Penal, es decir, al momento de (tal y como afirma la
Alzada) “revisar la cronología procesal ocurrida durante estas fechas” y comprobar
que transcurrieron dieciséis (16) días sin que se reanudase el debate, debió
considerar
la consecuencia prevista en tal norma, a saber: “Si el debate no se reanuda a más
tardar al
décimo sexto día después de la suspensión, se considerará interrumpido (…)”
situación esta que
habría influido directamente en la decisión proferida, que sin lugar a dudas, lo
ajustado
a Derecho era declarar con lugar la denuncia planteada, anular la sentencia de
primera instancia y ordenar la celebración de un nuevo juicio, ello con estricto
apego
a lo previsto en el artículo 449 del Código Orgánico Procesal Penal. Así lo
denunciamos.
SEGUNDA DENUNCIA:
Ciudadanos Magistrados, con fundamento en lo establecido en el artículo 452
del Código Orgánico Procesal Penal, denunciamos la violación de la ley por falta de
aplicación de los artículos 157 y 346 numeral 4 del Código Orgánico Procesal Penal,
vicio en que la Corte de Apelaciones incurrió al no resolver totalmente la denuncia
planteada en el recurso de apelación interpuesto, a consecuencia de lo cual dictó
una
sentencia inmotivada.
A los fines de fundamentar la presente denuncia es importante invocar el
criterio pacífico y reiterado que esta honorable Sala Penal establecido en
sentencias
como la número 164 de fecha veintisiete (27) de abril del año 2006, en la que
señaló
que las Cortes de Apelaciones pueden incurrir en el vicio de inmotivación por dos
razones: la primera, cuando omitan cualquiera de las circunstancias denunciadas por
el
apelante; y la segunda, cuando no expresen de forma clara y precisa los fundamentos
de hecho y
de derecho por los cuales se adopta el fallo (…); criterio este que ha sido
reiterado en otras
sentencias tales como la número 118, de fecha 27 de junio de 2019, donde se indicó:
(…) las Cortes de Apelaciones incurrirán en inmotivación de sus sentencias,
fundamentalmente por dos (2) razones: la primera, cuanto omitan cualquiera de las
circunstancias denunciadas por el apelante; y la segunda, cuando no expresen de
forma clara y precisa los fundamentos de hecho y de derecho por los cuales se
adopta
el fallo, tales violaciones constituyen infracciones a los artículos 26 y 49
(numeral 1)
de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y 173, 364 (numeral 4),
441 del Código Orgánico Procesal Penal.
Dicho esto procedemos a denunciar que la Corte de Apelaciones profirió una
sentencia que adolece del vicio de inmotivación en virtud de que la misma no dio
respuesta a todos los argumentos planteados por esta representación en el recurso
de
apelación interpuesto, en tal sentido señalamos que la denuncia sometida a revisión
de
la Alzada se planteó en los términos siguientes:
SEGUNDA DENUNCIA:
Denunciamos la falta de motivación de la sentencia recurrida,
de conformidad con lo previsto en el artículo 444 numeral 2 del
Código Orgánico Procesal Penal.
Honorables Magistrados, nuestra segunda denuncia va dirigida a
una de las partes más importantes de toda sentencia, como lo es sin
duda alguna, la parte motiva. Así pues al analizar la sentencia
recurrida nos encontramos con grandes vicios los cuales
expondremos a continuación.
Es preciso señalar que la motivación de la sentencia comprende la
obligación que tiene todo juzgador de establecer de manera
justificada y coherente los motivos sobre los cuales funda la decisión
que ha tomado ante un determinado caso. Esta se centra en la
explicación racional de los motivos de hecho y de derecho de todo
aquello que se desprendió del debate de juicio oral, lo cual sirve de
cimiento para la decisión tomada.
La Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, respecto de la
motivación ha señalado lo siguiente:
Motivar un fallo implica explicar la razón en virtud de la cual se
adopta una determinada resolución y es necesario discriminar el
contenido de cada prueba, confrontándola con las demás existentes
en autos, además en cada caso concreto las exigencias de la
motivación es particular. Así, será más rigurosa en algunos juicios
cuyas complejidades y actividad probatoria obligan al juez efectuar
un análisis más meticuloso. (Vid. Sentencia número 323 de fecha
27-06-2002).
La auténtica motivación de un fallo solo resulta posible mediante el
análisis de cada elemento de prueba aportado al proceso y la
concatenación de estos entre sí, es decir, todos los órganos de prueba
que han desfilado ante el juez van aportando datos indispensables
para la construcción de la verdad dentro de la psiquis del juzgador,
cada uno de ellos forma parte de un todo que le permitirá establecer
los hechos que sustentan la tesis de alguna de las partes a favor de la
cual decidirá, en consecuencia, deberá explicar el alcance y aporte
que tuvo cada uno de ellos así como también deberá mencionar y
explicar cuando alguno de esos elementos de prueba no le hayan
generado convencimiento alguno.
Se observa en la recurrida que el a quo, lejos de expresar los motivos
de hecho y de derecho de manera razonada que lo llevaron al
convencimiento de la responsabilidad penal de los acusados de
autos sobre las imputaciones realizadas por el Ministerio Público,
solo se limitó a señalar de manera vaga lo que dijeron los testigos en
el debate del juicio, sin emitir razonamiento alguno, contrariando
así lo que exige la norma.
El a quo no realizó una relación detallada del hecho que estimó
acreditado, no existe una correspondencia entre el hecho y las
circunstancias que motivaron la decisión de establecer la
responsabilidad penal de nuestros representados, pues se evidencia
que en el capítulo quinto de la recurrida el juez “analiza” y valora
las declaraciones de expertos, funcionarios y testigos, sin embargo lo
que se lee en, al menos, una decena órganos de prueba sometidos al
presunto análisis es lo siguiente:
De manera que los medios probatorios consistentes en las
declaraciones de (…) se valora por medio del artículo 22 del Código
Orgánico Procesal Penal, en concordancia con los artículos 337 y
341 eiusdem; por considerar este Juzgador que es útil, necesario y
pertinente mediante el cual se deja constancia de (…).
Así mismo, de forma repetitiva se acompaña al párrafo que precede
con la coletilla siguiente:
Concluyendo así este Juzgador, en otorgarle total valor probatorio
ya que al ser adminiculada como se indicó anteriormente con la
declaración de los testigos, de los funcionarios y los expertos,
contribuyen, hacen plena prueba (…).
De la lectura detallada y minuciosa realizada a la sentencia, siendo
que se repite una y otra vez el mismo párrafo, nos preguntamos:
¿Acaso el juez conoce el alcance del artículo 22 del Código Orgánico
Procesal Penal?, ¿Sabe el juzgador lo que es la sana crítica?, ¿Las
reglas de la lógica?, en fin, ¿Entiende el a quo lo que es valorar una
prueba?, tal parece que no. Así parece que tampoco sabe o conoce lo
que es el término “plena prueba” o, mejor dicho, lo que FUE la
plena prueba, por cuanto todos sabemos que es un término
derogado, desfasado e incompatible con nuestro sistema acusatorio
vigente y contrario al método de la sana critica, y que sencillamente
se trata de un concepto relacionado a la tarifa legal propia de los
sistemas inquisitivos como el derogado Código de Enjuiciamiento
Criminal, y observamos como de manera alegre, ligera, el a quo a
pesar de haber pasado más de 2 décadas de la derogatoria de aquel
nefasto instrumento jurídico, el juez lo sigue utilizando. Craso
error.
Incurre el a quo en grotesco error al realizar una valoración lineal,
matemática y superficial, sin considerar lo que implica el sistema de
libre convicción razonada que rige nuestro sistema de justicia penal
y en el que se fundamenta el artículo 22 del Código Orgánico
Procesal Penal; queremos pensar que es producto de un “descuido
involuntario” y no por desconocimiento del juez por cuanto de ser
así cualquier asunto sometido a conocimiento de tal jurisdicente se
enfrentaría a una senda de inseguridad jurídica, la cual no debe ser
permitida por esta honorable Corte de Apelaciones.
De modo tal que se observa en la recurrida el siguiente “análisis”:
Con la declaración de los funcionarios YORGENIS MAIGUA,
JHONATAN PARADA y LEN VILLARROEL, adscritos al Eje
Contra Homicidios Barlovento del Cuerpo de Investigaciones
Científicas Penales y Criminalísticas, por cuanto realizan y
suscriben: 1)ACTA DE INVESTIGACIÓN PENAL, de fecha 19
de noviembre de 2016, donde se dejó constancia de la manera en
que tuvieron conocimiento de los hechos en los cuales se materializó
la muerte de quien en vida respondiera al nombre de J.J.M
(identidad omitida, artículo 65 L.O.P.N.N.A), suscrita por el
funcionario LEN VILLARROEL, titular de la cédula de
identidad N° V-10.872.423, quien en su condición de funcionario
actuante, promovido por el Ministerio Público, señaló en relación a
esta investigación como jefe de guardia, que recibió llamada
telefónica de la Fiscal 10° del Ministerio Público, informando que
en el Hospital de Caucagua estaba el cuerpo sin vida de un
adolescente procedente de Araguita, en una alfarería donde
funcionaba un destacamento del Ejército, que ordenó el traslado de
la comisión donde se trasladó el técnico, rueron (sic) a la morgue de
Caucagua y realizaron la inspección técnica del cadáver y
posteriormente realizaron la inspección técnica a la sede de la
Alfarería, por orden del Ministerio Público, que fueron trasladados
los funcionarios al eje y su posterior presentación a los tribunales;
2)INSPECCIÓN TECNICA N° 1033, de fecha 19 de noviembre
de 2016, practicado (sic) al cuerpo de quien en vida respondiera al
nombre de J.J.M (identidad omitida, artículo 65 L.O.P.N.N.A),
en el cual se dejó constancia del estado en que se encontraba el
mismo; 3)ACTA DE INSPECCIÓN TECNICA Y FIJACIÓN
FOTOGRÁFICA N°1034 practicada en la sede del Comando de
fecha 19 de noviembre de 2016, donde se dejó constancia del lugar
donde sucedieron los hechos, específicamente del fallecimiento del
adolescente; y 4)ACTA DE LEVANTAMIENTO DE
CADAVER ACOMPALADA DE FIJACION
FOTOGRÁFICA de fecha 19 de noviembre de 2016, en las cuales
los funcionarios YORGENIS MAIGUA, JHONATAN
PARADA adscritos al Eje Contra Homicidios Barlovento del
Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas,
testigos promovidos por el Ministerio Público, expusieron respecto a
la inspección del cadáver, que el muchacho tenía varios golpes en la
cara, en el labio, entre las cejas, tenía otra herida en ambos
costados, golpes en el antebrazo, en el pecho; que cuando se
presentaron al sitio del suceso indicó que se trataba de una
alfarería, en la entrada se veía un estacionamiento donde se veía un
espacio que servía como calabozo y allí tenían personas detenidas.
De manera que los medios probatorios consistente (sic) en las
declaraciones de los funcionarios adscritos al eje de Homicidios del
Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas
que desarrollaron las inspecciones relativas al sitio del suceso y del
cadáver, se valora por medio del artículo 22 del Código Orgánico
Procesal Penal en concordancia con los artículos 337 y 341
eiusdem, por considerar este Juzgador que es útil, necesario y
pertinente mediante el cual se deja constancia, mediante la cual se
deja constancia del fallecimiento del adolescente, del sitio del suceso
y las causas de la muerte; medios legalmente pertinentes para tal
fin, constituyendo plena prueba para demostrar el fallecimiento de
esa persona y, ello, aunado al restante de los medios probatorios
que se valoran de seguida, resultan suficientes para determinar la
responsabilidad de los acusados en los delitos precedentemente
señalados. Concluyendo así este Juzgador, en otorgarle total valor
probatorio ya que al ser adminiculada como se indicó
anteriormente con la declaración de los testigos, de los funcionarios
y los expertos contribuyen y hacen plena prueba del modo, tiempo y
lugar donde se produjeron los hechos y que conllevó al
procedimiento policial en el cual fueron aprehendidos los acusados,
al determinarse su participación en los delitos antes mencionados.
Debemos insistir en lo genérico y superficial que ha sido el a quo al
pronunciarse sobre los órganos que componen el acervo probatorio
en la presente causa. A tal efecto debemos señalar que, según el
Diccionario de la Real Academia Española, la palabra análisis
significa “el estudio detallado de algo, especialmente de una obra o
un escrito”, “tratamiento psicoanalítico”, dicho esto, al pasearnos
de forma detenida observamos que no existe tal análisis en el texto
citado de la recurrida. Solo observamos una transcripción escueta
del contenido en el acta de fecha primero (01) de marzo de 2021
donde declaró el funcionario Len Villarroel.
Es un buen punto de partida para someter a un análisis en virtud
de que el a quo sólo consideró lo relatado inicialmente por el
órgano de prueba pero obvió en su totalidad el resultado del
interrogatorio realizado por las partes en el desarrollo del
debate, siendo necesario para las resultas del proceso que el juez
valorara cada pregunta, pero sobre todo cada respuesta, valoración
que debió hacer bajo los criterios de la sana crítica, las reglas de la
lógica, los conocimientos científicos y las máximas de experiencia,
pero que en este caso el a quo no realizó. En atención a ello citamos
un extracto de la sentencia número 271 de fecha 31 de mayo de
2005, Sala de Casación penal, que señala:
Las sentencias no deben consistir en una descripción de hechos
aislados sino concatenados entre sí; y mucho menos debe consistir
en narraciones incompletas, en las que se tomen unos hechos en
cuenta y otros se omitan pese a su decisiva importancia. Un
resumen incompleto de las pruebas del juicio, por lo común
oculta la verdad procesal u ofrece sólo un aspecto de tal verdad o
suministra una versión caprichosa de la misma. Además priva al
fallo de la base lógica en cuanto a motivación se refiere, puesto que
ésta debe elaborarse sobre el resultado que suministre el proceso.
(Resaltado nuestro).
Ahora bien, del mismo modo actúa el a quo al referirse a la
INSPECCIÓN TECNICA N° 1033 y el ACTA DE
LEVANTAMIENTO DE CADAVER, cuyo “análisis” no fue
más que la transcripción de la deposición del funcionario Yorgenis
Maigua que reposa en el acta de fecha seis (06) de febrero del año
2019, tampoco analizó el resultado del interrogatorio realizado por
el Ministerio Público así como la defensa, algo que de haber hecho,
el resultado de la valoración habría sido distinto, pero prefirió el a
quo continuar actuando de forma mecánica, al mejor estilo de un
juez del sistema inquisitivo.
En consecuencia a ello debemos señalar que es obligación del juez
explanar en la motiva el razonamiento lógico crítico siendo que de
no hacerlo estaría profiriendo una sentencia carente de toda
motivación. De la transcripción que precede es evidente que no
existe tal razonamiento, por cuanto no es posible analizar lo
depuesto por los dos funcionarios y concluir, tal y como lo hizo el a
quo, el modo en que se produjo la muerte, el tiempo en que se
produjo, mucho menos la causa.
Aunado a esto, el tribunal afirma lo siguiente: “Con la declaración
de los funcionarios YORGENIS MAIGUA, JHONATAN
PARADA y LEN VILLARROEL”, “De manera que los medios
probatorios consistente (sic) en las declaraciones de los funcionarios
adscritos al eje de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones
Científicas Penales y Criminalísticas que desarrollaron las
inspecciones”; repite el a quo en el mismo texto citado: “(…) los
funcionarios YORGENIS MAIGUA, JHONATAN PARADA
adscritos al Eje Contra Homicidios Barlovento del Cuerpo de
Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, testigos
promovidos por el Ministerio Público, expusieron respecto a la
inspección del cadáver (…), pero resulta falsa tal manifestación
toda vez que EL CIUDADANO JONATHAN PARADA
JAMÁS RINDIÓ DECLARACIÓN EN EL JUICIO ORAL Y
PÚBLICO; y según lo afirman los principios de la lógica “cuando
existen dos juicios que se contradicen , no pueden ser los dos falsos,
ni los dos ciertos; basta que reconozcamos la verdad de uno para
que podamos afirmar la falsedad del otro”; entonces tenemos que si
el funcionario Jonathan Parada no acudió a declarar en el juicio,
entonces ¿cómo fue adminiculado con otros medios de prueba?,
¿Cómo el juez considera que hace plena prueba?, no hay
fundamentos que sustenten tal afirmación, lo que se traduce en un
falso supuesto que acarrea inmotivación. (Subrayado nuestro).
Señala la recurrida que según la declaración del testigo Yorman
Jesús Yance se concluye:
(…) Concluyendo así este Juzgador, en otorgarle total valor
probatorio ya que al ser adminiculada como se indicó
anteriormente con la declaración de los testigos, de los funcionarios
y los expertos, contribuyen y hacen plena prueba respecto al modo,
tiempo y lugar donde se produjeron los hechos y que conllevó al
procedimiento policial en el cual fueron aprehendidos los acusados,
al determinarse su participación en los delitos antes mencionados.
Si partimos de esta conclusión esgrimida por el a quo, según el
análisis que el mismo realizó, podríamos presumir que la
declaración rendida por tal órgano de prueba fue precisa, clara,
circunstanciada, diáfana con aportes significantes en cuanto a los
hechos que produjeron la muerte de la víctima en el presente caso;
eso es lo que cualquier razonamiento lógico nos diría, ahora bien,
observemos lo que señala la sentencia:
Con la declaración del ciudadano YORMAN JESÚS YANCE,
quien en su condición de testigo referencial expuso que para la
fecha cuando ocurrieron los hechos se encontraba de vacaciones,
que se enteró de lo sucedido por las noticias y los rumores, que
tuvo a cargo el pelotón de la primera compañía, que sus funciones
eran llevar los libros del pelotón donde anotaba las novedades, las
visitas y revisar los expedientes de cada uno de los funcionarios que
lo conformaban, que se fue de vacaciones 10 días entre el 12 y el
21 de noviembre, que no recuerda si estaban adscritos a dicho
pelotón el sargento Gil y Achique, que no efectuó preguntas cuando
llegó de reincorporarse de sus vacaciones al comando.
De la parcial transcripción que antecede, observa la defensa que la
recurrida no realizó en ningún momento un análisis lógico,
coherente, toda vez que nos preguntamos ¿Cómo constituye plena
prueba el testimonio de alguien que no estuvo presente en el lugar,
ni en la fecha que ocurrieron los hechos?, ¿Cómo concluyó el a quo
el modo en que se produjo la muerte de la víctima?, si el testigo
afirma que se enteró “por las noticias y los rumores” ¿Cómo el juez
determinó la participación de los acusados en los hechos?, ¿Cómo
llega el juez a concluir esto tras la valoración de tal testimonio?.
Honorables Magistrados, una sentencia bien motivada jamás dará
espacio a dudas, pues precisamente la motivación representa la
conclusión de una argumentación que, ajustada al tema
decidendum, permita a cualquier persona, sea abogado, magistrado
o cualquier ciudadano común, conocer las razones que condujeron
a la decisión del tribunal, de manera que pueda comprobarse que la
misma es resultado de una interpretación racional y lógica de quien
la dictó.
Esta representación tras la búsqueda minuciosa, y de la revisión
exhaustiva de los ciento noventa y tantos folios que componen la
sentencia recurrida, aun no encuentra el fundamento razonable,
lógico que llevó al Juez a “valorar” una planilla de reseña
decadactilar, mejor conocida como necrodactilia, y concluir que la
misma “hace plena prueba respecto al modo, tiempo y lugar donde
se produjeron los hechos”, veamos lo que se expresa en la recurrida:
Con la declaración de la ciudadana ZULLY RAMIREZ, en su
condición de experta adscrita ala (sic) División de Lofoscopia del
Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas,
expuso en relación al 1) INFORME PERICIAL N° 9700-032-
10464, de fecha 24 de noviembre de 2016, practicado a una (01)
planilla de reseña decadactilar (necrodactilia), correspondiente al
adolescente occiso, señalando que el procedimiento o técnica que
utilizó para comprobar la identificación del adolescente es con una
lupa de galcon (sic) para poner la huella dactilar del mismo para
hacer la comparación dactiloscópica cualguarda (sic) relación con
la planilla de Necrodactilia N° 615 m. De manera que los medios
probatorios consistentes en la declaración de la aludida ciudadana
sobre la prueba practicada de lo cual se dejó constancia en el acta de
juicio oral y público, se valora por medio del artículo 22 del Código
Orgánico Procesal Penal en concordancia con los artículos 337 y
341 eiusdem, por considerar este Juzgador que es útil, necesario y
pertinente mediante el cual se deja constancia, mediante la cual se
deja constancia de la plena identidad del adolescente occiso.
Concluyendo así este Juzgador, en otorgarle total valor
probatorio ya que al ser adminiculada como se indicó
anteriormente con la declaración de los testigos, de los
funcionarios y los expertos, contribuyen y hacen plena prueba
respecto al modo, tiempo y lugar donde se produjeron los hechos,
así como de la identidad del adolescente occiso y que conllevó al
procedimiento policial en el cual fueron aprehendidos los acusados,
al determinarse su participación en los delitos antes
mencionados. (Resaltado nuestro).
La defensa no alcanza a comprender cómo el sentenciador
determinó la participación de los acusados, el modo y la hora en
que se produjo la muerte de la víctima, mediante el “análisis” del
testimonio de la experta Zully Ramírez, siendo que su deposición se
basó en la descripción de un procedimiento utilizado para la
identificación [necrodactilia] cuyo alcance es el determinar la
identidad de cadáveres, en este caso fue al cuerpo del adolescente
J.J.M. No existe razonamiento sobre el cual se sustente lo concluido
por el a quo, lo que evidentemente reafirma la falta de motivación
que aquí se denuncia.
Las circunstancias de modo, tiempo y lugar deben responder al
cómo, cuándo y dónde se ejecutó la acción típica, pero además de
ello se deberá señalar de forma específica el quien. Observamos que
de forma repetitiva el a quo señala “(...) Con la declaración de los
testigos, de los funcionarios y los expertos, contribuyen y hacen
plena prueba respecto al modo, tiempo y lugar donde se
produjeron los hechos (…); ahora bien, nos preguntamos ¿Cómo
se produjo el hecho?, ¿de qué manera se realizó?, ¿Cuándo ocurrió
el hecho?, ¿dónde ocurrió? Y ¿Cómo se deduce de la declaración de
la experta aquí citada?.
Por otro lado se extrae de la sentencia recurrida, lo siguiente:
Con la CERTIFICACIÓN DE NACIMIENTO N° 1252, que se
encuentra anexa al folio 126, de fecha 22/09/2005, de los archivos
de la oficina Unidad Civil de la Parroquia Caucagua,
correspondiente al adolescente por cuando de la misma se establecen
los datos de nacimiento del ciudadano víctima de autos. De manera
que, tal medio probatorio del artículo 22 del Código Orgánico
Procesal Penal, en concordancia con los artículos 337 y 341
eiusdem, por considerar este Juzgador que es útil, necesario y
pertinente, mediante la cual se dejó constancia del lugar, fecha y
hora del nacimiento del adolescente. Concluyendo así este
Juzgador, en otorgarle total valor probatorio ya que al ser
adminiculada como se indicó anteriormente con la declaración
de los testigos, de los funcionarios y los expertos, que
contribuyen y hacen plena prueba respecto al modo, tiempo y
lugar donde se produjeron los hechos, y que conllevó al
procedimiento policial en el cual fueron aprehendidos los acusados,
al determinarse su participación en los delitos antes
mencionados. (Resaltado nuestro).
Una vez más observamos que se repite el mismo párrafo, que
acompaña a cada uno de los elementos de prueba “valorados” por
el a quo; en este sentido debemos señalar que el certificado de
nacimiento, o partida de nacimiento, no es más que un asiento en
los libros del Registro Civil mediante el cual se deja constancia del
nacimiento de la persona, si bien es cierto que el mismo se
constituyó prueba en el presente proceso, no es menos cierto que lo
único que permite acreditar son los datos de nacimiento así como la
identificación de los padres, pero ¿Es posible determinar el modo en
que se produjo el hecho objeto del presente asunto penal?, ¿Puede
este certificado acreditar cuándo murió la victima?, ¿Cómo se
convenció el juzgador de la participación de los acusados en los
hechos al valorar este documento?. Juzgue usted.
Llama la atención que el a quo se refiere a la utilidad, necesidad y
pertinencia de cada elemento incorporado, como si se tratase de un
escrito acusatorio, siendo que es función de los tribunales que
conocen el asunto en fase intermedia el realizar ese control.
Honorables Magistrados, el a quo indica de forma expresa que
adminicula las declaraciones de los funcionarios, expertos y testigos,
y como resultado de ese proceso logra determinar que los mismos
“contribuyen y hacen plena prueba”; a razón de ello realizamos la
siguiente operación:
De la adminiculación del testimonio del funcionario Len Villarroel
aquí citado con el testimonio de la experta Zully Ramírez y lo
declarado por el ciudadano Yorman Jesús Yance, ¿Se logra
concluir, de manera contundente, quién causó la muerte de la
víctima?, ¿Se desprende de este análisis mancomunado la
participación de cada uno de los acusados en el hecho criminoso?,
pues a razón de los principios lógicos la respuesta a cada una de
estas interrogantes es no.
Y que resulta si adminiculamos la declaración del testigo Cristhian
Behiquer Dimas Navarro, cuyo “análisis y valoración” se plasma
al folio 177 de la recurrida, con el de la funcionaria quien realizó
funciones de investigación, Mary Carmen García Cruces, veamos:
El primero señala que “no logró ver a una persona privada de
libertad”, “que no le comentaron las condiciones de fallecimiento”,
“que no se acercó hacia donde estaba el adolescente detenido y no
tuvo contacto con esa persona” y “que tampoco tuvo conocimiento
de la causa de la muerte”.
En el caso de la funcionaria investigadora de la Unidad
Criminalística del Ministerio Público se señala: “(…) se dejó
constancia que la inspección técnica y el levantamiento de los
hechos lo cual permite dejar constancia de lo que se realizó en el
lugar de los hechos, que realizaron la experticia para recabar
sustancia hemática, que el Dr. Víctor Pernia se entrevistó con unos
funcionarios , que dejaron constancia de todo en el acta, QUE NO
SE ENCONTRARON EVIDENCIA (sic) DE INTERÉS
CRIMINALÍSTICO. (Ver folio 178 de la recurrida). (Negrillas y
mayúscula nuestra).
No es posible comprender el fundamento razonable aplicado por el
a quo a cada elemento de prueba que lo llevó a afirmar –en todos
ellos- que los mismos “contribuyen y hacen plena prueba”.
Infundado totalmente, escueto y vacío. Simplemente vergonzoso e
insultante para el razonamiento humano.
El fin de la lógica como ciencia no es otro más que el de asegurar la
verdad y dirigir los actos de la razón de manera ordenada y libre de
error. Con la aplicación de los principios lógicos mediante la
correcta argumentación se logra una conclusión verdadera y
correcta, entendible por todos. En tal sentido afirmamos que el
debido análisis de todos los elementos probatorios, cuya valoración
debió efectuarse con el fin de establecer, con la debida claridad y
precisión los hechos dados por probados, no fue realizado por el a
quo, en consecuencia, resulta más que evidente la FALTA DE
MOTIVACIÓN de la sentencia que hoy se recurre.
Resulta inaceptable para el buen Derecho, tanto más para la
justicia, que el juzgador se limitase a copiar y pegar el mismo
párrafo una y otra vez, y pretendiera con ello justificar una
sentencia condenatoria de tal magnitud; como si con el simple y
vago hecho de afirmar que cada órgano de prueba “se valora por
medio del artículo 22 del Código Orgánico Procesal Penal en
concordancia con los artículos 337 y 341 eiusdem”, diera
cumplimento a lo exigido por el legislador, es decir, el
convencimiento no sólo debe ser un proceso interno de quien decide
sino que éste tiene la obligación de explicar las razones del porqué se
ha convencido así como a través de que medio ha logrado construir
tal convicción.
En atención a ello resulta pertinente citar a la Profesora Magaly
Vásquez quien al referirse al artículo 22 de la norma adjetiva penal
indica lo siguiente:
La apreciación que acoge COPP en su art. 22, no supone una
apreciación arbitraria, pues obliga al juez a fundar su decisión en
las máximas de experiencia, reglas de la lógica, conocimientos
científicos. Presenta como mayor ventaja, la exigencia de una
mayor preparación en el juez.
Por su parte el maestro Roberto Delgado Salazar, en su obra
titulada Las Pruebas en el Proceso Penal Venezolano, señala:
No se cumple con esas exigencias de apreciación racional y crítica,
con una simple exposición exhaustiva y más o menos coherente en
la sentencia, transcribiendo el contenido de cada elemento
probatorio y concluyendo en que se le aprecia conforme al artículo
22 del COPP para dar por establecido el hecho que allí se describe,
como desacertadamente y en forma censurable se ha observado en la
práctica judicial de nuestros tribunales desde mucho antes y aún
ahora dentro de este sistema procesal acusatoria. (Pag.98).
En este mismo orden de ideas continúa señalando:
Reiteradas y muy severas han sido las decisiones del Tribunal
Supremo al censurar esta incipiente e inadecuada forma de
apreciación probatoria, cuestionando y anulando igualmente las
decisiones de Cortes de Apelaciones al no poner remedio sobre las de
primera instancia e incurrir igualmente en vicio de motivación para
resolver el recurso que denuncia ese defecto de apreciación, cuando
la de juicio no cumple con dichas rigurosas exigencias de
apreciación racional y critica, pudiendo citarse entre muchas la
sentencia 186 de fecha 4-05-2006 con ponencia del Magistrado
Héctor Coronado Flores (expediente 2006-025).
Para mayor abundamiento citamos al maestro Eric Lorenzo Pérez
Sarmiento quien indica:
El sistema de la sana crítica o libre convicción razonada, que se
apoya en “proposiciones lógicas correctas fundadas en
observaciones de experiencia confirmadas por la realidad”, y que
implica necesariamente la motivación de las decisiones en punto a
la prueba, es decir, que los jueces expliquen, conforme a las reglas de
la lógica, la ciencia y las máximas de experiencia, cómo han
valorado la prueba, analizándolas una por una, en lo fundamental,
y a todas en conjunto, para establecer en qué se refuerzan y en qué
se contradicen, y expresando cómo resuelven esas contradicciones.
(Comentarios al Código Orgánico Procesal Penal, 2003).
Y a propósito de contradicciones, aquí en la sentencia que se recurre
de forma mágica y perfecta todos las medios “valorados” hacen
plena prueba, incluyendo los testigos que no se presentaron a
declarar; pero mayor sorpresa, confusión y escandalo genera el
hecho de que, pese a que todas las valoraciones hacen plena prueba
respecto al modo, tiempo y lugar donde se produjeron los hechos,
y que conllevó al procedimiento policial en el cual fueron
aprehendidos los acusados, al determinarse su participación en
los delitos antes mencionados; le sirvieron al Juez para condenar y
al mismo tiempo para absolver por los mismos delitos.
No explica el a quo cómo absolvió a dos de los siete acusados por los
delitos de violación de domicilio y privación ilegítima de libertad
utilizando como fundamento exactamente las mismas pruebas,
dándoles el mismo valor probatorio (“PLENA PRUEBA”), ¿o
acaso debemos entender que hay plena prueba para condenar y
plena prueba para absolver?; generando así una manifiesta
contradicción, situación esta que constituye una de causales
establecidas por el legislador en el artículo 444 numeral 2 del
Código Orgánico Procesal Penal el cual aquí se denuncia, lo que
deriva como consecuencia la nulidad de la sentencia aquí recurrida.
Y en atención al equivocado criterio de valoración utilizado por el a
quo al establecer, conceder o adjudicarle el valor de “PLENA
PRUEBA” a los elementos descritos en su decisión, citamos al
jurista Eric Lorenzo Pérez Sarmiento, quien señala:
La tarifa legal es propia del sistema inquisitivo de juzgar que tiende
a sustituir la valoración libre del juzgador por normas emanadas de
la voluntad de legislador.
(…)
El sistema de prueba tarifada o tasada se basa en una serie de
reglas, establecidas por el legislador, que establecen los valores
absolutos o de cada prueba en particular y los relativos de cada
medio probatorio con relación a los demás, en su combinación. Así
surgen reglas tales como “testigo único, testigo nulo”, “dos testigos
hábiles y contestes hacen plena prueba” (…) “la confesión, más un
indicio hacen plena prueba contra el imputado”, y otras, que
estuvieron vigentes en Venezuela hasta la derogación del CEC.
(Subrayado y resaltado nuestro).
En tal sentido, tal como lo señala el jurista cubano venezolano, la
plena prueba pertenece a un sistema aniquilado, dejado atrás
cuando se abrió el nuevo sistema de justicia que consagra como
valores supremos el respeto irrestricto a las garantías y los derechos
humanos consagrados en nuestro texto fundamental.
En cuanto a la correcta motivación de la sentencia el Tribunal
Supremo de Justicia ha establecido lo siguiente:
Cabe destacar al respecto, la jurisprudencia establecida por esta
Sala de Casación Penal, en relación con la correcta motivación que
debe contener toda sentencia, que si bien los jueces son soberanos en
la apreciación de las pruebas y en el establecimiento de los hechos,
esa soberanía es jurisdiccional y no discrecional, razón por la cual
debe someterse a las disposiciones legales relativas al caso para
asegurar el estudio del pro y del contra de los puntos debatidos en el
proceso, y para ello es indispensable cumplir con una correcta
motivación en la que debe señalarse: La expresión de las razones de
hecho y de derecho en que ha de fundarse, según el resultado que
suministre el proceso y las normas legales pertinentes. Que las
razones de hecho estén subordinadas al cumplimiento de las
previsiones establecidas en la Ley Adjetiva Penal. Que la
motivación del fallo no debe ser una enumeración material e
incongruente de pruebas ni una reunión heterogénea o incongruente
de hechos, razones y leyes, sino un todo armónico formado por los
elementos diversos que se eslabonen entre sí, que converjan a un
punto o conclusión para ofrecer base segura y clara a la decisión que
descansa en ella y que en el proceso de decantación, se transforme
por medio de razonamientos y juicios, la diversidad de hechos,
detalles o circunstancias a veces inverosímiles y contradictorias, en
la unidad o conformidad de la verdad procesal. Cumplido así con lo
anterior, entonces puede decirse, que se ha efectuado la motivación
correctamente conforme al artículo 364 del Código Orgánico
Procesal Penal. (Sentencia N° 203 del 11-06-2004)
Y como parte de la falta de motivación aquí ampliamente
denunciada debemos señalar que el a quo incurrió en tal vicio, una
vez más, al ignorar a siete (07) medios de prueba que fueron
debidamente promovidos y admitidos en la oportunidad procesal
correspondiente, debidamente descritos en el auto de apertura a
juicio (folios 98, 99 y 102). Tal es el caso de los ciudadanos Kervin
Nazareth Tirado Mendez, Ramón José pinto Cadamo, Johan
Padilla, Luis Alejandro García Guaina, William Alejandro
Gamboa Rengel, sobre los cuales el juez, pese a mencionarlos en el
capítulo segundo de la recurrida (Folios 10,11 y 15) luego los
ignora totalmente, como si dentro de su decisión existiese “un
agujero negro o una sucursal deñ triángulo de las bermudas, donde
las cosas sin mayor explicación desaparecen.
Así mismo ocurrió con los funcionarios Yerwin Vivas y Jonathan
Parada sobre quienes la representación del Ministerio Público, en
fecha 31-10-2021, informó al tribunal que el primero ya no
laboraba dentro de las filas de la Unidad Criminalística Contra la
Vulneración de Derechos Fundamentales de dicho órgano;
mientras que el segundo para dicho momento ya no laboraba en el
Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas.
(Ver folio 76 de la recurrida). En fecha 10-10-2022 manifiesta la
representación del Ministerio Público que “se va a desistir del
funcionario Yerwin Vivas por cuanto se encuentra fuera del país de
imposible ubicación”. (Ver folio 112 de la recurrida).
En tal sentido señalamos que la Sala Penal en sentencia número
460, de fecha 19 de julio de 2005 estableció que:
El juez para motivar su sentencia está en la obligación de tomar en
cuenta todo lo alegado y probado en autos, en este sentido debe
analizar el contenido de los alegatos de las partes y de las pruebas,
explicar las razones por las cuales las aprecia o las desestima;
determinar en forma precisa y circunstanciada los hechos que el
Tribunal estima acreditados y la exposición concisa y
circunstanciada de los fundamentos de hecho y de derecho en que se
basa la sentencia. Para el cumplimiento de tales exigencias, se
precisa el resumen de las pruebas relevantes del proceso y ello
supone la inserción en el fallo del contenido esencial y análisis de
cada uno de los elementos de convicción procesal, relacionados y
comparados entre sí; en caso contrario las partes se verían
impedidas de conocer si el juzgador escogió sólo parte de ellas,
prescindiendo de las que contradigan a éstas, para así lograr el
propósito requerido, y finalmente no saber si ha impartido justicia
con estricta sujeción a la ley.
Es por ello esta representación considera que el a quo debió
pronunciarse respecto de tales medios de pruebas, debió emitir
pronunciamiento sobre los 16 medios promovidos como
funcionarios y expertos, sobre las veinticuatro (24) pruebas
documentales y sobre los dieciocho (18) testigos promovidos, más
allá de solo mencionarlos en el texto de la sentencia. En tal sentido
lo correcto y procedente debió ser que el a quo valorara los
testimonios de aquellos que acudieron al debate, que efectivamente
rindieron declaración, y sobre aquellos que por algún motivo no
lograron comparecer también debió emitir pronunciamiento sobre
las razones que derivaron en la ausencia de dicho órgano de prueba,
dejando constancia de las diligencias que realizó el tribunal a los
fines de hacerles comparecer, tal y como indica la norma,
entiéndase boletas de citación con sus debidas resultas, la
comparecencia por la fuerza pública y en última instancia la
prescindencia de dicha prueba, ello con estricto apego a lo previsto
en el artículo 340 del Código Orgánico Procesal Penal.
Se observa en el texto de la recurrida (folios 115 y 116), que en
fecha siete (07) de febrero de 2023, el tribunal como punto previo
señaló lo siguiente:
“…PUNTO PREVIO: VISTO Y ANALIZDO EN EL
EXPEDIENTEEN (sic) RELACION A LAS PRUEBAS
PROMOVIDAS POR LA REPRESENTACIÓN FISCAL, EL
TESTIMONIO PROMOVIDO DEL CIUDADNO KEVIN
MANCO, ESTE TRIBUNAL EN VIRTUD DE QUE
FUERON AGOTADOS TODOS Y CADA UNO DE LAS
MEDIDAS POSIBLES PARA LOGRAR LA UBICACIÓN
DEL MENCIONADO TESTIGO, INCLUSO LLEGANDO A
PUBLICAR LOS RESPECTIVOS CARTELES EN LA
MORADA DEL TRIBUNAL ESTABLECIENDO PARA
ELLO UN ACTO DE COMPARECENCIA Y VISTO QUE
IGUALMENTE EL TESTIGO ANTES MENCIONADO EN
NINGUN MOMENTO COMPARECIÓ NI POR SI NI POR
MEDIO DE APODERADOS A ESTA SALA DE
AUDIENCIA, ES POR LO QUE SE PROCEDE A DEJAR
CONSTANCIA EN ESTE ACTO, QUE SE ACUERDA
PRESCINDIR DE LA DECLARACION DEL MISMO, EN
VIRTUD DE QUE FUERON AGOTADAS LAS VIAS Y EL
MISMO NO COMPARECIÓ, ASI MISMO REVISADOS
COMO FUERON TODOS Y CADA UNO DE LOS MEDIOS
PROBATORIOS OFRECIDOS POR LA REPRESENTACIÓN
FISCAL Y DEBIDAMENTE ADMITIDO (sic) EN LA
AUDIENCIA PRELIMINAR CONFORME SE EVIDENCIA
EN EL AUTO DE APERTURA, AUTO FUNDADO Y PASE
A JUICIO EMITIDO POR EL TRIBUNAL DE CONTROL,
ES POR LO QUE ESTE TRIBUNAL PROCEDE EN ESTE
ACTO A DAR POR TERMINADO EL LAPSO DE
RECEPCION Y EVACUACION DE PRUEBAS. (Mayúsculas
propias)
Del extracto anterior se observa que el a quo se preocupó de revisar
minuciosamente “todos y cada uno” de los medios de prueba
ofrecidos por la representación fiscal, no siendo así de aquellos
medios de prueba ofrecidos por la defensa técnica, denotando un
desequilibrio [por decir lo menos] en cuanto a la equidad e igualdad
que deben tener para el tribunal todas las partes; pero no es un
asunto de celos sino de Derecho. Dicho esto debemos mencionar,
honorables Magistrados, que el a quo no solo debió señalar que
prescindió del testimonio del ciudadano Kevin Manco, como
efectivamente lo hizo dejando constancia en el expediente de las
resultas de los actos de comunicación que con sumo esmero fueron
realizados, sino que además debió hacer lo propio con el resto,
incluso con aquellos “promovidos por la defensa”, ya que al fin y al
cabo hay que recordar que las pruebas no son de las partes si no del
proceso.
INDETERMINACIÓN FACTICA
Honorables Magistrados, la sentencia condenatoria objeto del
presente recurso adolece del vicio de Indeterminación Fáctica, esto
motivado a que el a quo, en el capítulo correspondiente a La
determinación precisa y circunstanciada de los hechos que el
tribunal estime acreditados (artículo 346 numeral 3 del Código
Orgánico Procesal Penal),en lugar de señalar, tan siquiera con
mediana claridad, lo que hizo concretamente cada uno de los
acusados tan solo se limitó a transcribir de manera literal los hechos
narrados en la acusación, al igual que están expresados en el
capítulo II del Auto de Apertura a Juicio.
En virtud de ello citamos al Doctor Eric Lorenzo Pérez Sarmiento
quien, en su obra La Sentencia Definitiva en el Proceso Penal,
señala lo siguiente:
En el caso de una sentencia definitiva de primera instancia en
materia penal existe indeterminación fáctica si en el capítulo
correspondiente a los hechos que el tribunal estima acreditados, éste
se limita a expresar que el acusado cometió tal o cual delito, tal y
como se denomina a la figura penal (robo, homicidio, violación,
etc.) en la legislación, sin establecer cuál es la conducta concreta
desplegada por aquel.
(…)
Por otra parte, en algunas sentencias, los jueces pasan a exponer
simplemente la calificación jurídica pues consideran que porque
copiaron en la sentencia los hechos de la acusación del
Ministerio Público ya cumplieron con el requisito de expresar de
manera circunstanciada los hechos que el tribunal considera
acreditados. No es así, pues la descripción fáctica que aparece en
la acusación y que es previa al juicio oral, es la visión del
Ministerio Público sobre los hechos, pero el tribunal debe
expresar cuál es la suya, la cual debe emanar de una correcta
valoración de la prueba practicada en el debate y público.
(Resaltado nuestro).
También existe la indeterminación fáctica toda vez que el a quo
afirma la responsabilidad de todos los acusados, pero a su vez
absuelve a dos de ellos por dos tipos penales específicos, sin embargó
utiliza como fundamento los mismos elementos de prueba con
exactamente la misma valoración (“PLENA PRUEBA”), dicho
en otras palabras todas las pruebas le sirvieron para condenar y
todas las pruebas sirvieron para absolver. ¿Y la motivación?
DEL SILENCIO DE PRUEBA
El silencio de prueba es un vicio de inmotivación que surge
producto del incumplimiento del mandato de la norma por parte
del juzgador, puesto que el juez está obligado a analizar y juzgar
todas cuantas pruebas se hayan producido, aun aquellas que a su
juicio no fueren idóneas para su convicción, expresándose siempre
en la sentencia cual ha sido su criterio respecto de ellas.
Dicho en palabras del cubano aquel:
El silencio de prueba consiste en la omisión de pronunciamiento en
la sentencia sobre algún medio probatorio, legalmente promovido
por las partes, admitido y evacuado en el proceso, sea que el juez
reconozca su existencia en el proceso o no. Se trata de una
infracción del tribunal a su deber de analizar íntegramente toda la
prueba practicada o evacuada en el proceso. Puede ocurrir tanto por
omisión involuntaria como por desatención maliciosa, pero en
realidad la causa del silencio es indiferente, porque lo que
realmente interesa es la influencia que pudo haber tenido la prueba
cuyo análisis se omite sobre la dispositiva del fallo. (Pérez, E.
2003).
Dicho esto pasamos de seguida a mencionar que el a quo incurrió
en silencio de prueba al no valorar la prueba del Careo efectuada en
fecha ocho (08) de julio de 2022. Cabe recordar que la prueba de
careo fue promovida por la defensa en virtud de la advertencia de
cambio de calificación que realizó el a quo en fecha trece (13) de
enero de 2022, siendo admitida por el tribunal.
Tal y como se mencionó, el día ocho de julio de 2022 tuvo lugar la
audiencia en la que se realizó la prueba de careo, prevista en el
artículo 222 del Código Orgánico Procesal Penal. Ahora bien, de la
revisión exhaustiva del texto íntegro de la recurrida se observa que
nada dice el a quo de dicha prueba, ni siquiera la menciona dentro
de la enumeración que realiza en el capítulo IV, denominado DE
LOS MEDIOS DE PRUEBA Y SU VALORACIÓN, donde tan
solo hace mención a los nombres y transcribe el contenido de las
actas que recogen tales testimonios.
Tampoco dice nada al hacer el “análisis y valoración de las
declaraciones de expertos, funcionarios y testigos, así como de las
pruebas documentales” que inicia al folio 163 y culmina al folio
181 de la recurrida.
De tal ausencia de mención, valoración y pronunciamiento de la
prueba de careo, la cual fue debidamente promovida, admitida y
evacuada, se evidencia la materialización del vicio aquí
denunciado. Y es que durante la evacuación de esta prueba, en la
cual el juez tuvo una participación protagónica al dirigir el
desarrollo de la misma, surgieron elementos contundentes que
debieron ser valorados por el juzgador y que, sin lugar a dudas,
habrían marcado la diferencia en su veredicto condenatorio y su
decisión habría sido otra.
Tal y como hemos ampliamente argumentado y fundamentado, la
falta de motivación de la que adolece la recurrida, consideramos
importante y necesario invocar un extracto de la obra La Sentencia
Definitiva en el Proceso Penal, del maestro Eric Lorenzo Pérez
Sarmiento, que reza:
Es necesario que el tribunal exprese en párrafos perfectamente
delimitados, los hechos que consideró efectivamente probados,
valorando la prueba según las reglas del artículo 22 del COPP. Esta
narración de los hechos debe ser de la redacción propia del juez o
jueza, con expresión clara y precisa de cuáles son los elementos de
prueba en que se apoya y el valor que les confiere.
En modo alguno es aceptable como fundamento de la sentencia,
esa chapucería que consiste en la transcripción literal de las
declaraciones de los testigos y expertos, sin análisis ni criterio
selectivo alguno. Este tipo de mamotreto vergonzoso, que
consiste en volcar el acta de juicio en la sentencia, como se hacía
en las sentencias de primera instancia en el régimen inquisitivo,
debe ser rechazado como inmotivado, porque ciertamente no dice
nada. (Subrayado y negritas nuestras).
Fue tan descuidada la sentencia, que de forma vergonzosa no
solamente incurrió en esa chapucería que describe el jurista cubano
venezolano, sino que además basta con leer la sentencia de fecha 20-
11-2012, expediente 1U-937-11 emanada del Tribunal Primero de
Juicio Extensión Barlovento, estado Miranda, publicada en la
página del Tribunal Supremo de Justicia, para observar que el a
quo copió y pegó ideas producto de un intelecto ajeno
(específicamente al inicio del capítulo IV), sin ni siquiera tener la
delicadeza de procesarlas, o al menos mantener el estilo propio en la
enumeración de sus capítulos, mucho menos cumpliendo con el
deber moral de realizar la respectiva cita, pues no es de su invención
sino del juez suscribiente Dr. Francisco Javier Lara, lo que podría
considerarse plagio.
Honorables Magistrados, por todas las razones de hecho y los
fundamentos de derecho explanados, solicitamos que la presente
denuncia sea declarada con lugar, se anule la sentencia
recurrida y se ordene la celebración de un nuevo juicio.
Honorables Magistrados, imploramos su dispensa por la transcripción tan
extensa de la denuncia planteada ante la Corte, no obstante la misma es necesaria a
los
fines de poner de manifiesto y graficar el vicio aquí denunciado.
Se observa entonces los términos en que fue planteada la segunda denuncia del
Recurso de Apelación interpuesto ante la Sala 2 de la Corte de Apelaciones del
Circuito Judicial Penal del Estado Miranda, extensión Barlovento, denuncia que fue
debidamente fundamentada en fiel cumplimiento a las exigencias establecidas por el
sabio legislador, delatando el vicio de inmotivación cometido por el Juez de
instancia,
señalando detalladamente a la Alzada los motivos por los cuales se incurrió en tal
infracción.
Ahora bien, la sentencia proferida por la Corte de Apelaciones, hoy recurrida en
Casación, al resolver la denuncia planteada por esta defensa explanó lo siguiente:
Como segunda denuncia, los Defensores Privados alegan la falta
de motivación de la sentencia recurrida, de conformidad al artículo
444, numeral 2 del texto adjetivo penal, en relación a la violación
de los principios del juicio oral y público, falta de motivación de la
sentencia y por quebrantamiento de formas que causan indefensión
(sic), a razón de la correcta valoración de las pruebas promovidas y
evacuadas durante el desarrollo del debate oral, es por ello que
quienes aquí deciden consideran conveniente indicar que la
motivación debe entenderse como la exposición que el Juzgador
debe ofrecer a las partes como solución a una controversia, pero sin
dejar de tener en cuenta que debe ser racional y capaz de responder
a las exigencias de la lógica y su fin radica especialmente en
manifestar la razón jurídica en virtud del cual el Juez acoge una
determinada decisión.
Omissis (…)
Siendo así, es evidente que nuestro legislador dejó asentados los
requisitos que deben seguir los Juzgadores al momento de elaborar
una sentencia, la cual debe ser un elemento jurídico que se baste a sí
mismo, contener las pruebas acreditadas en el proceso penal,
además del análisis y comparación con los hechos presentados en
autos y dados por probados, con la finalidad de establecer su
naturaleza penal.
De esta manera, en aras de dar cumplimiento a las garantías
constitucionales de la tutela judicial efectiva y al debido proceso
establecidas en los artículos 26 y 49 en su encabezamiento y
numerales 4 y 8, ambos de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, así como lo establecido en el artículo 157
del Código Orgánico Procesal Penal, los órganos jurisdiccionales
deben dictar sentencia expresando la razones lógicas y jurídicas en
las cuales fundamenta su convicción.
Ante tal planteamiento, quienes aquí deciden consideran oportuno
indicar que la figura jurídica de motivación de la sentencia consiste
en la explicación razonada y comprensible que deben plasmar los
jueces en sus decisiones, acerca de las razones por las que resuelven
el caso planteado durante el discurrir del proceso. Los motivos de
hecho ponen en claro las conclusiones a las que arriban; y las
motivaciones de derecho están dirigidas a explicar por qué los
hechos que se dan por acreditados tienen las consecuencias jurídicas
penales que se les asignan y, en su caso, los alcances de ella.
Omissis (…)
En relación a la obligación que tienen los operadores de Justicia de
fundamentar toda decisión, la Sala Constitucional de nuestro
Máximo Tribunal de Justicia, ha referido en sentencia N° 1308 del
09-10-2014, con ponencia del magistrado Arcadio Delgado
Rosales, que:
“…la motivación de una decisión no puede considerarse cumplida
con la mera emisión de una declaración de voluntad del juzgador.
La obligación de motivar el fallo impone que la misma esté
precedida de la argumentación que la fundamente, atendiendo
congruentemente a las pretensiones, pues lo contrario implicaría
que las partes no podrían obtener el razonamiento de hecho o de
derecho en que se basa el dispositivo, se impediría conocer el criterio
jurídico que siguió el juez para dictar su decisión y con ello, se
conculcaría el derecho a la tutela judicial efectiva y al debido
proceso…”.
Cursivas y negrillas de este Tribunal Colegiado.
De igual forma, nuestra Suprema Sala de Casación Penal, bajo la
ponencia del magistrado Maikel José Moreno Pérez, en decisión N°
228, de fecha 02-12-2015, señaló sobre el referido tema que:
“…la motivación de un fallo implica manifestar la razón jurídica
que sirve de base al juzgador para asumir una determinada
resolución, a través del estudio y evaluación de todas las
circunstancias específicas del caso controvertido, así como de los
medios probatorios que surjan durante el desarrollo del proceso
penal…”.
Cursivas y negrillas de esta Alzada Penal.
Visto el criterio jurisprudencial anteriormente citado, se puede
inferir que existirá inmotivación en la decisiones emitidas por los
tribunales de juicio en aquellos casos en los cuales haya ausencia de
fundamentos de hecho y derecho en la apreciación de los diferentes
elementos probatorios cursantes en autos, por lo que el Juez o Jueza
al sentenciar debe establecer los hechos que da por probados y citar
las disposiciones legales aplicadas al caso concreto, todo lo cual
refleja el resultado del proceso, siendo así con el objetivo de precisar
que la decisión recurrida efectivamente carezca de los vicios
señalados por la representación fiscal. En consecuencia, la legalidad
de la sentencia condenatoria o absolutoria deviene del examen
exhaustivo de los elementos probatorios que impone como deber
ineludible para el juzgador la obligación de motivar la sentencia en
sus resultados y considerandos; de manera tal, que ésta no sea una
simple decisión imperativa y voluntarista del Juez, sino una
particularización racionalizada de un mandato general.
Estipulado lo anterior, quienes aquí deciden consideran necesario
analizar un extracto de la motiva de la recurrida, en su Capítulo V
denominado “DETERMINACIÓN PRECISA Y
CIRCUNSTANCIADA DE LOS HECHOS QUE EL
TRIBUNAL ESTIMA ACREDITADOS” el cual en el epígrafe
“Conclusión de las Testimoniales”, tenemos que de su lectura se
evidencia lo siguiente:
“…Con la declaración de los funcionarios YORGENIS
MAIGUA, JHONATAN PARADA y LEN VILLAROEL,
adscritos al Eje Contra Homicidios Barlovento del Cuerpo de
Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas; por cuanto
realizan y suscriben: 1) ACTA DE INVESTIGACIÓN PENAL,
de fecha 19 de noviembre de 2016, … 2) INSPECCIÓN
TÉCNICA N° 1033, de fecha 19 de noviembre de 2016… 3)
ACTA DE INSPECCIÓN TÉCNICA Y FIJACIÓN
FOTOGRÁFICA N° 1034 practicada en la sede del Comando de
fecha 19 de noviembre de 2016… 4) ACTA DE
LEVANTAMIENTO DE CADAVER ACOMPAÑADA DE
FIJACIÓN FOTOGRAFICA de fecha 19 de noviembre de
2016… Concluyendo así este Juzgador, en otorgarle total valor
probatorio ya que al ser adminiculada como se indicó
anteriormente con la declaración de los testigos, de los funcionarios
y los expertos, contribuyen y hacen plena prueba del modo, tiempo
y lugar donde se produjeron los hechos y que conllevó al
procedimiento policial en el cual fueron aprehendidos los acusados,
al determinarse su participación en los delitos antes mencionados.
Con la declaración de la ciudadana EDDY KARINA MOLINA
ZAMBRANO, funcionaria adscrita a la Unidad Criminalística
contra la Vulneración de Derechos Fundamentales del Área
Metropolitana de Caracas del Ministerio Público, con el cargo de
experto en criminalista, en su condición de testigo promovido por el
Ministerio Público, a quien se le tomo el juramento de ley… quien
expuso sobre la realización y suscripción de las siguientes pruebas
documentales: 1) EXPERTICIA HEMATOLÓGICA N°
UCCVDF-AMC-DC-LB-521-2016, de fecha 06 de Diciembre de
2016… 2) EXPERTICIA HEMATOLÓGICA N° UCCVDF-
AMC-DC-LB-522-2016 de fecha 06-12-2016… 3) PLANILLA
DE REGISTRO DE CADENA DE CUSTODIA DE
EVIDENCIAS FISICAS Nº UCCVDF-AMC-626M-52016, de
fecha 21-11-2016…
Con la declaración del ciudadano ZOILO EMILIO LUNA
TARAZONA, adscrito a la UNAES, bajo el cargo de Especialista
Forense, a quien se le tomo el juramento de ley… quien expuso
sobre la realización de la siguiente prueba documental: 1)
EXPERTICIA TOXICOLOGICA Nº UCCVDF-AMC-DCF-
TOX-370-2016, de fecha 19 de diciembre de 2016…
Con la declaración de la ciudadana JESSICA MARÍA DE
ABREU CARDENAS, adscrita a la Unidad Criminalística
contra la Vulneración de Derechos Fundamentales del Área
Metropolitana de Caracas del Ministerio Público, bajo el cargo de
experta en Criminalista II, quien declaró en relación a la 1)
INSPECCIÓN TÉCNICA N° UCCVDF-AMC-DC-IT-396-
2016, de fecha 20-11-2016… 2) PLANILLA DE REGISTRO
DE CADENA DE CUSTODIA DE EVIDENCIAS N°
UCCVDF-AMCC-622-M-2016… e igualmente respecto a la 3)
INSPECCIÓN TÉCNICA Nº UCCVDF-AMC-DC-IT-456-
2016…
Con la declaración de la ciudadana ELIZABETH PELAY
CHACON… quien declaró en relación al 1) PROTOCOLO DE
AUTOPSIA Nº UCCVDF-AMC-DCF-AX-361-2016, de fecha
26 de Diciembre (sic) de 2016…
Concluyendo así este Juzgador, en otorgarle total valor probatorio
ya que al ser adminiculada como se indicó anteriormente con la
declaración de los testigos, de los funcionarios y los expertos,
contribuyen y hacen plena prueba respecto a la determinación de la
causa de la muerte del adolescente.
Con la declaración del ciudadano GERSON ALEXANDER
OVALLES RUIZ (sic), adscrito a la Unidad Criminalística
contra la Vulneración de Derechos Fundamentales del Área
Metropolitana de Caracas del Ministerio Público, con el cargo de
experto en Criminalística II, quien declaró en relación al 1)
LEVANTAMIENTO PLANIMÉTRICO VERSIONADO N°
UCCVDF-AMC-DC-LP-463-2016, de fecha 16 de diciembre de
2016…
Con la declaración del ciudadano OSWALDO RAFAEL
BECERRA TORRES, en su condición de profesional forense II
adscrito a la división de Derechos Fundamentales del Ministerio
Publico (sic), en su condición de testigo promovido por el Ministerio
Público, a quien se le tomo el juramento de ley… y expuso con
relación al 1) INFORME TÉCNICO N° UCCVDF-AMC-DCF-
ITR-421-2016, de fecha 28 de diciembre de 2016…
Con la declaración de los ciudadanos: ANTONIO JOSÉ PÉREZ
ALONSO, en su condición de teniente coronel… y de JESÚS
ALIRIO BRITO BELMONTE, funcionario activo del Ejercito
Bolivariano, quienes suscribieron conjuntamente con el ciudadano
Yoel Herrera la 1) LISTA OPERACIONAL DEL PERSONAL
MILITAR DEL 321 BACAZARAZA…
Con la declaración del teniente ÁNGEL JOSÉ CARVAJAL
GARCÍA, quien realizó y suscribió el 1) RESUMEN
OPERATIVO DIARIO Nº 004 PGC-FANB…
Con la declaración de los siguientes ciudadanos: JESÚS ALIRIO
BRITO BELMONTE, funcionario activo del Ejercito Bolivariano,
en su condición de testigo promovido por el Ministerio Público…
Aunado a la declaración del prenombrado ciudadano ÁNGEL
JOSÉ CARVAJAL GARCÍA, cuya declaración consta en el
párrafo anterior. Dichos funcionarios castrenses levantaron y
suscribieron el 1) ACTA POLICIAL N° 323-18-01, de fecha 18
de noviembre de 2016…
Con la declaración de los ciudadanos: YORGENIS MOISES
MONSALVE RUBIO, primer teniente, en su condición de testigo
promovido por el Ministerio Público… Del sargento mayor
MIGUEL RODRÍGUEZ… Del sargento RAFAEL DAVID
MEDINA ACHIQUE… Del sargento JONAEL JOSÉ GIL
BELLO… Dichos funcionarios castrenses levantaron y
suscribieron conjuntamente con el sargento ENDER FLORES el
1) ACTA POLICIAL N° 324-18-01, de fecha 19 de noviembre de
2016…
Con la declaración del ciudadano JEFERSON FLORIAN
PÉREZ, en su condición de cabo primero…
Con la declaración de la ciudadana LAURA GARCÍA SUAREZ,
adscrita al Hospital H. Rivero Valdivia, Caucagua estado
Miranda, quien en su condición testigo referencial expuso en cuanto
al 1) INFORME MÉDICO de fecha 19 de noviembre de 2016…
Con la declaración del ciudadano FREDDY JOSÉ PASTRANA
GUAIPO, funcionario activo del Ejercito Bolivariano…
Con la declaración del ciudadano ÁLVARO JOSÉ TORRES
TONITO, funcionario activo del Ejercito Bolivariano…
Con la declaración de la ciudadana ISBELITH YAMILETH
MENESES, en su condición de víctima indirecta…
Con la declaración del ciudadano CRISTHIAN BEHIQUER
DIMAS NAVARRO…
Con la declaración de la ciudadana MARY CARMEN CRUCES,
en su condición investigadora de adscrita a la Unidad
Criminalística contra la Vulneración de Derechos Fundamentales
del Área Metropolitana de Caracas del Ministerio Público, en su
condición de testigo promovido por el Ministerio Público… y
expuso con relación al 1) LEVANTAMIENTO
PLANIMÉTRICO N° 470-16…
Con la declaración de la ciudadana LUSVIC TIBAIDE PEREZ,
en su condición de experta expuso en relación a la 1)
INSPECCIÓN TÉCNICA CON FIJACIÓN FOTOGRÁFICA
Nº UCCVDF-AMC-IT-387-2016…
Con la declaración del ciudadano YORMAN JESÚS YANSE…
en su condición testigo referencial…
Con la declaración de la ciudadana ZULLY RAMIREZ, en su
condición de experta adscrita a la División de Lofoscopia del
Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas,
expuso en relación al 1) INFORME PERICIAL N° 9700-032-
10464, de fecha 24 de noviembre de 2016…
Con la declaración del ciudadano EINAR ALEXIS AMARO, en
su condición de experto adscrito a la Unidad Criminalística Contra
la Vulneración de Derechos Fundamentales del Ministerio Público
del Área Metropolitana de Caracas, quien expuso en relación a la
1) INSPECCIÓN TÉCNICA CON FIJACIÓN
FOTOGRÁFICA N° UCCVDF-AMC-IT-387-2016, de fecha 20
de noviembre de 2016…
Con la declaración de la ciudadana MARY GARCÍA, en su
condición de investigadora adscrita a la División de Investigaciones
de la Unidad Criminalística Contra la Vulneración de Derechos
Fundamentales del Área Metropolitana de Caracas; quien expuso
respecto al 1) ACTA DE INVESTIGACIÓN PENAL, de fecha
20 de noviembre de 2016… 2) ACTA DE INVESTIGACIÓN
PENAL, de fecha 21 de noviembre de 2016…
Por todo lo antes expuesto, este Tribunal le da valor de Plena
Prueba a las deposiciones anteriormente analizadas tanto de los
funcionarios actuantes, de los testigos presenciales y referenciales
como de los expertos, así como a las pruebas documentales, por
cuanto con las mismas quedaron establecidas las circunstancias de
tiempo, modo y lugar en que ocurrieron los hechos donde resultara
fallecido el adolescente antes identificado, a consecuencia de la
conducta desplegada por los acusados y, por ende, se evidenció
comprometida la responsabilidad penal de los mismos; siendo
imperioso analizar los tipos penales por los cuales resultaron
acusados y lo probado durante el desarrollo del debate oral y
público”.
Negrillas, cursivas, subrayado y mayúsculas del texto citado.
En esta misma denuncia, los accionantes hacen mención de una
falta de pronunciamiento con respecto al careo realizado entre el
TENIENTE ÁNGEL JOSÉ CARVAJAL GARCÍA y el
CAPITÁN JESÚS ALIRIO BRITO BELMONTE, del 08-07-
2022, a razón de que -a su criterio- el Juzgado Primero (1°) de
Juicio de esta sede Judicial, no lo valora en su fundamentación;
pero antes continuar, la Sala de Casación Penal del Tribunal
Supremo de Justicia, en fecha 10-07-2007, ponencia del magistrado
Eladio Ramón Aponte Aponte expuso lo siguiente:
“…El careo constituye una actividad probatoria realizada por el
juez para contrastar o depurar las declaraciones de testigos cuyas
versiones se oponen entre sí.
Es un medio de prueba accesorio a la declaración testimonial donde
se procura indagar, a partir de las contradicciones de lo depuesto
por los testigos, las circunstancias reales y fácticas que influyan en
los hechos debatidos durante el juicio oral.
En este sentido, el juzgador de instancia valora la prueba
testimonial producto del careo, bien porque excluya uno de los
testimonios de los careados, o excluya a ambos por graves
inconsistencias o, por el contrario, considere que no existen
contradicciones relevantes y permita valorar ambas testimoniales,
para posteriormente cotejarlas razonadamente con las otras pruebas
debatidas en el juicio.
Nunca se valorará el mecanismo procesal para contrastar los
testimonios, es decir, el método de careo, sino por el contrario, la
relevancia e importancia del careo reside en su resultado, que no
es otro que las testimoniales producto de la confrontación…”.
Negrillas y subrayado nuestro.
Como se puede observar, los Juzgadores sólo valorarán el careo que
se efectúe durante el debate oral y público si el resultado del mismo
trae consigo debilidades, contradicciones o inconsistencias que sean
de importancia o relevancia para aclarar los hechos debatidos,
siendo que en el actual caso, al no existir un resultado con grandes
discrepancias en la confrontación entre el TENIENTE ÁNGEL
JOSÉ CARVAJAL GARCÍA y el CAPITÁN JESÚS ALIRIO
BRITO BELMONTE, el Juzgador de Instancia no puede
inventar o crear un motivo para dar un pronunciamiento distinto
al realizado en su motiva. Por lo que los anteriores planteamientos
parcialmente citados contienen la certeza y convicción firme que el
A-Quo al momento de valorar las pruebas evacuadas durante el
juicio, dejó asentado, cuáles fueron los hechos que lo motivaron a
dictar su decisión, así como aquellas que no le aportaron ningún
fundamento en lo atinente a la supuesta responsabilidad penal que
en lo acontecido pudieren tener los encausados de autos y que fue
objeto de impugnación en este caso, cumpliendo así con lo
establecido en artículo 22 del Código Orgánico Procesal Penal, al
valorar las pruebas que estimó que demostraban la responsabilidad
penal de los enjuiciados; es decir, aquellas que le hacen nacer la
convicción para dar por demostrada la comisión de los delitos por
los cuales están siendo juzgados, estableciendo así su certeza
jurídica como Juzgador de Instancia.
Por tanto, se observa del texto íntegro de la sentencia, que el Juez
Primero (1º) de Juicio Circunscripcional, al momento de valorar las
pruebas discurridas en el debate oral y público, aplicó las reglas de
la lógica, la sana crítica y máximas de experiencia, de conformidad
con el artículo 22 del Código Orgánico Procesal Penal, para dictar
su decisión, determinando que las declaraciones de los expertos,
testigos y funcionarios actuantes fueron contestes en cuanto a las
circunstancias de modo, tiempo y lugar de lo acontecido, así como
de la existencia de los hechos acontecidos; probanzas que en un todo
resultaron contundentes para que el Juez de la recurrida
dictaminara sentencia condenatoria por el suficiente acerbo
probatorio considerado igualmente, y así lo hace constar en su fallo.
Por ende, este Tribunal Colegiado considera que las pruebas
llevadas al juicio fueron analizadas, comparadas y concatenadas
entre sí por parte del Juez de la recurrida, el cual le otorgó el valor
probatorio que se obtuvo de manera directa y motivada, señalando
los hechos que quedaron demostrados en el transcurso del debate, no
evidenciándose falta alguna en la motivación de la sentencia en
cuanto a la valoración realizada a las probanzas traídas al proceso
por parte del A-Quo, lo cual quedó claramente establecido en la
recurrida; por tales motivos es por lo que se declarar SIN LUGAR
la segunda denuncia efectuada. Y ASÍ SE DECIDE.
De los argumentos explanados por la Alzada a los efectos de resolver la
denuncia planteada se observa que inicia señalando de manera errada el
planteamiento
formulado por esta defensa al exponer lo siguiente:
Como segunda denuncia, los Defensores Privados alegan la falta de motivación de la
sentencia recurrida, de conformidad al artículo 444, numeral 2 del texto adjetivo
penal, en relación a la violación de los principios del juicio oral y público,
falta de
motivación de la sentencia y por quebrantamiento de formas que causan indefensión
(…)
Cuando el planteamiento formulado por esta representación fue del tenor
siguiente:
SEGUNDA DENUNCIA:
Denunciamos la falta de motivación de la sentencia recurrida, de conformidad
con lo previsto en el artículo 444 numeral 2 del Código Orgánico Procesal Penal.
Aunque si bien es cierto que esto no resulta trascendental para la situación
sometida a evaluación ante esta respetable Sala no es menos cierto que se pone de
manifiesto la manera descuidada en que se atendió a nuestra solicitud; ahora bien,
de
la revisión exhaustiva de los fundamentos de la recurrida se evidencia que la
Alzada
obvio aspectos sustanciales de la denuncia planteada, es decir, no dio respuesta a
todos los planteamientos realizados por esta representación, incurriendo de esta
manera en el primer supuesto establecido por esta honorable Sala de Casación Penal
en reiteradas sentencias tales como las citadas al inicio de esta denuncia, (vid.
Sentencia N° 164 de fecha 27 de abril de 2006 y Sentencia N° 118 de fecha 27 de
junio
de 2019) en las cuales ha señalado que: “(…) las Cortes de Apelaciones pueden
incurrir
en el vicio de inmotivación por dos razones: la primera, cuando omitan cualquiera
de las
circunstancias denunciadas por el apelante (…)”.
Honorables Magistrados, en efecto denunciamos que la recurrida incurrió en el
vicio de inmotivación en virtud de omitir determinadas circunstancias planteadas
por
esta defensa técnica, específicamente las que citamos a continuación:
1. PRIMERA CIRCUNSTANCIA NO CONSIDERADA [NI
ATENDIDA] POR LA SALA 2 DE LA CORTE DE APELACIONES:
De modo tal que se observa en la recurrida el siguiente “análisis”:
Con la declaración de los funcionarios YORGENIS MAIGUA,
JHONATAN PARADA y LEN VILLARROEL, (vid. Página
14 Recurso de Apelación)
Omissis (…)
Aunado a esto, el tribunal afirma lo siguiente: “Con la declaración
de los funcionarios YORGENIS MAIGUA, JHONATAN
PARADA y LEN VILLARROEL”, “De manera que los medios
probatorios consistente (sic) en las declaraciones de los funcionarios
adscritos al eje de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones
Científicas Penales y Criminalísticas que desarrollaron las
inspecciones” ”; repite el a quo en el mismo texto citado: “(…) los
funcionarios YORGENIS MAIGUA, JHONATAN PARADA
adscritos al Eje Contra Homicidios Barlovento del Cuerpo de
Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, testigos
promovidos por el Ministerio Público, expusieron respecto a la
inspección del cadáver (…), pero resulta falsa tal manifestación
toda vez que EL CIUDADANO JONATHAN PARADA
JAMÁS RINDIÓ DECLARACIÓN EN EL JUICIO ORAL Y
PÚBLICO; y según lo afirman los principios de la lógica “cuando
existen dos juicios que se contradicen , no pueden ser los dos falsos,
ni los dos ciertos; basta que reconozcamos la verdad de uno para
que podamos afirmar la falsedad del otro”; entonces tenemos que si
el funcionario Jonathan Parada no acudió a declarar en el juicio,
entonces ¿cómo fue adminiculado con otros medios de prueba?,
¿Cómo el juez considera que hace plena prueba?, no hay
fundamentos que sustenten tal afirmación, lo que se traduce en un
falso supuesto que acarrea inmotivación. (Subrayado nuestro).
(Vid. Página 16 Recurso de Apelación).
Tal y como se evidencia del fragmento citado, manifestamos oportunamente
ante la Corte de Apelaciones que el ciudadano JONATHAN PARADA (testigo
debidamente promovido y admitido) jamás rindió declaración en el juicio oral y
público y que al ser valorado su testimonio por el Juez de instancia éste incurrió
en un
falso supuesto de hecho lo que produjo en consecuencia la inmotivación de la
sentencia proferida por el Tribunal de Primera Instancia en Función de Juicio
Número
Uno (1) del Circuito Judicial Penal del estado Miranda, Extensión Barlovento,
situación esta que debió ser oportunamente atendida por los Jueces de la Sala 2 de
la
Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del estado Miranda, Extensión
Barlovento y una vez constatada tal situación fáctica y verificada la
materialización del
vicio denunciado (FALTA DE MOTIVACIÓN DE LA SENTENCIA) debió declarar
CON LUGAR la denuncia planteada por esta defensa técnica.
Ahora bien, al no atender a la solicitud planteada por los recurrentes, la Alzada
incurrió en el VICIO DE INMOTIVACIÓN DE LA SENTENCIA, ello en virtud de
no acatar los presupuestos contenidos en los artículos 157 y 346 numeral 4 del
Código
Orgánico Procesal Penal e ignorando los criterios reiterados de esta honorable Sala
Penal.
El Tribunal de Alzada no aplicó la disposición prevista en el artículo 157,
específicamente la parte que reza: “Las decisiones del tribunal serán emitidas
mediante
sentencia o autos fundados (…)”, tampoco cumplió con lo establecido en el artículo
346
numeral 4, específicamente donde señala: “La sentencia contendrá: (…) la exposición
concisa de sus fundamentos de hecho y de derecho”.
De haber respetado los preceptos normativos aquí señalados y de haber dado
cumplimiento a tales exigencias, los Jueces de la Alzada habrían constatado el
vicio
denunciado, es decir, el falso supuesto de hecho en que incurrió el Juez de
instancia al
valorar el testimonio del ciudadano JONATHAN PARADA, un testigo QUE JAMÁS
SE PRESENTÓ A DECLARAR EN EL DEBATE, un error inexcusable cometido
por el Juez de Juicio que fue convalidado por la Sala 2 de la Corte de Apelaciones
del
estado Miranda, Alzada que debió verificar el vicio delatado por esta defensa y en
consecuencia aplicar lo previsto en el artículo 449, en su encabezado, es decir
DECLARAR CON LUGAR la denuncia por la causal prevista en el numeral 2 del
artículo 444 del Código Orgánico Procesal Penal, ANULAR LA SENTENCIA
IMPUGNADA y ORDENAR LA CELEBRACIÓN DE JUICIO ORAL ANTE UN
JUEZ O JUEZA EN EL MISMO CIRCUITO JUDICIAL, DISTINTO DEL QUE
LA PRONUNCIÓ.
Honorables Magistrados la inmotivada e injusta decisión proferida por la Sala 2
de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado Bolivariano de
Miranda, Extensión Barlovento, aquí recurrida, lesionó severamente el Principio de
Justicia y Verdad sobre el cual se edifica nuestro sistema de justicia penal, tal y
como
lo ha establecido el sabio legislador en los Principios y Garantías Procesales,
artículo
13 del Código Orgánico Procesal Penal que reza: “El proceso debe establecer la
verdad
de los hechos por las vías jurídicas y la justicia en la aplicación del derecho, y
a esta
finalidad deberá atenerse el juez o jueza al adoptar su decisión”.
Así mismo los Jueces de Alzada con la decisión recurrida dieron la espalda al
Principio Fundamental previsto en el artículo 2 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela toda vez que al cohonestar el vicio cometido por el Juez
de
instancia, quien fundó su injusta decisión en un hecho falso, convalidaron un acto
contrario a uno de valores superiores de nuestro ordenamiento jurídico: La justicia
y
en consecuencia lesionaron el debido proceso previsto en el artículo 49 en su
numeral 4
que señala:
Artículo 49. El debido proceso se aplicará a todas las actuaciones judiciales
y administrativas; en consecuencia:
(…)
4. Toda persona tiene derecho a ser juzgada por sus jueces naturales en las
jurisdicciones ordinarias, o especiales, con las garantías establecidas en la
Constitución y en la ley. (…)
2. SEGUNDA CIRCUNSTANCIA NO CONSIDERADA [NI
ATENDIDA] POR LA SALA 2 DE LA CORTE DE APELACIONES:
Otra de las circunstancias que sometimos a consideración de la Alzada fue en
relación a la contradicción en que incurrió el Juez de instancia cuando al momento
de
razonar la parte motiva de su decisión el mismo atribuyó una valor de “plena
prueba”
a absolutamente todos los elementos probatorios que hicieron parte del proceso
(incluso al testigo JONATHAN PARADA que no declaró), en tal sentido de la
revisión exhaustiva de todos los folios que integran la sentencia hoy recurrida
ante esta
honorable Sala Penal, no existe pronunciamiento alguno entorno al planteamiento
realizado, que se expuso de la manera siguiente:
Y a propósito de contradicciones, aquí en la sentencia que se recurre
de forma mágica y perfecta todos las medios “valorados” hacen
plena prueba, incluyendo los testigos que no se presentaron a
declarar; pero mayor sorpresa, confusión y escandalo genera el
hecho de que, pese a que todas las valoraciones “hacen plena
prueba respecto al modo, tiempo y lugar donde se produjeron los
hechos, y que conllevó al procedimiento policial en el cual fueron
aprehendidos los acusados, al determinarse su participación en
los delitos antes mencionados”; le sirvieron al Juez para condenar
y al mismo tiempo para absolver por los mismos delitos.
No explica el a quo cómo absolvió a dos de los siete acusados por los
delitos de violación de domicilio y privación ilegítima de libertad
utilizando como fundamento exactamente las mismas pruebas,
dándoles el mismo valor probatorio (“PLENA PRUEBA”), ¿o
acaso debemos entender que hay plena prueba para condenar y
plena prueba para absolver?; generando así una manifiesta
contradicción, situación esta que constituye una de causales
establecidas por el legislador en el artículo 444 numeral 2 del
Código Orgánico Procesal Penal el cual aquí se denuncia, lo que
deriva como consecuencia la nulidad de la sentencia aquí recurrida.
(Vid. Página 22 del Recurso de Apelación)
Le señalamos a la Alzada de manera expresa y clara, en términos sencillos, que
el Juez de instancia utilizó exactamente las mismas pruebas (inclusive la
declaración
del ciudadano JONATHAN PARADA que nunca se presentó a declarar) para
condenar a cuatro de nuestros representados, a saber: 1. Yorgenis Moisés Monsalve
Rubio, 2. Ender Alexander Flores Fajardo, 3. Rafael David Achique Medina y 4.
Jonael José Gil Bello “por los delitos de coautores (sic) en el delito de violación
de
domicilio y coautores en el delito de privación ilegítima de libertad personal”;
pero con
las mismas pruebas ABSOLVIÓ de estos mismos delitos a otros dos de nuestros
defendidos, a saber: Álvaro José Torres Tonito y Jeferson Jonathan Florián Pérez;
PERO ADEMÁS de ello, haciendo uso de exactamente las mismas pruebas los
CONDENÓ a todos ellos por los delitos de homicidio intencional calificado por
motivo fútil en grado de complicidad correspectiva, y coautores en el delito de
trato
cruel (…).
Señalando esta situación de manera fundada ante los Jueces de la Alzada, tanto
en el escrito recursivo (página 22) como en la audiencia oral celebrada en la Sala
de la
Corte de Apelaciones, de lo cual se dejó constancia en acta y se evidencia en la
recurrida en su parte IV donde se lee lo siguiente:
IV-
DE LA AUDIENCIA ORAL ANTE ESTA ALZADA
El 15-02-2024, fue celebrada ante este Órgano Superior Colegiado la
audiencia oral a que se contrae el artículo 448 del Código Orgánico Procesal
Penal, en los siguientes términos:
…Seguidamente, la Jueza Presidenta le otorga el derecho de palabra a la
parte recurrente, ABG. YSBETH CAROLINA QUIJADA CANACHE
(sic) (…)
Omissis (…)
no explica el tribunal… Cómo a través de la valoración de cada uno de estos
órgano de prueba a los cuales a todo acredita como plena prueba, les dio
valor para condenar a algunos acusados y para absolver por dos delitos…
estamos en presencia de una sentencia mixta, lo que requiere en efecto, una
valoración exhaustiva y una fundamentación rigurosa, todo ello en virtud de
que deberá el tribunal (sic). (Subrayado nuestro).
Queda en evidencia que oportunamente denunciamos el grotesco vicio del que
adolece la injusta sentencia proferida por el tribunal de primera instancia,
señalando la
manifiesta contradicción en que incurrió el sentenciador, situación esta que
constituye
una de causales establecidas por el legislador en el artículo 444 numeral 2 del
Código
Orgánico Procesal Penal lo que deriva como consecuencia la nulidad de la sentencia,
nulidad que fue solicitada a la Corte de Apelaciones pero que la misma declaró sin
lugar, convalidando de esta manera el vicio denunciado.
Honorables Magistrados el Tribunal de Alzada no emitió pronunciamiento
alguno respecto de esta circunstancia denunciada; al no atender a la solicitud
planteada por los recurrentes, la Alzada incurrió en el VICIO DE INMOTIVACIÓN
DE LA SENTENCIA, ello en virtud de no acatar los presupuestos contenidos en los
artículos 157 y 346 numeral 4 del Código Orgánico Procesal Penal e ignorando los
criterios reiterados de esta honorable Sala Penal.
El Tribunal de Alzada no aplicó la disposición prevista en el artículo 157,
específicamente la parte que reza: “Las decisiones del tribunal serán emitidas
mediante
sentencia o autos fundados (…)”, tampoco cumplió con lo establecido en el artículo
346
numeral 4, específicamente donde señala: “La sentencia contendrá: (…) la exposición
concisa de sus fundamentos de hecho y de derecho”.
De haber respetado los preceptos normativos aquí señalados y de haber dado
cumplimiento a tales exigencias, los Jueces de la Alzada habrían constatado el
vicio
denunciado, es decir, la contradicción en la que incurrió el Juez de instancia al
utilizar
de manera indiscriminada los mismos elementos probatorios que, además de
erróneamente darles valor de “plena prueba”, los utilizó tanto para condenar como
para absolver sin explicar motivadamente las razones que lo llevaron a tal
conclusión, situación ésta en la que de manera grave también incurrió la Sala 2 de
la
Corte de Apelaciones del circuito Judicial Penal del Estado Miranda, extensión
Barlovento que tampoco explicó los fundamentos que le llevaron a obviar tal
situación;
dicho en otros términos, el Juez de primera instancia no explicó las razones que le
llevaron a condenar y a absolver con las mismas pruebas y en las mismas
circunstancias fácticas del hecho objeto del proceso (situación denunciada) ni la
Corte
dio fundamentos del porqué consideró que la sentencia proferida por el Tribunal de
primera instancia se encontraba libre del vicio denunciado, sencillamente nada dijo
respecto a tan grotesca contradicción debida y oportunamente delatada.
Respetados Magistrados, la Alzada debió verificar el vicio delatado por esta
defensa y en consecuencia aplicar lo previsto en el artículo 449, en su encabezado,
es
decir DECLARAR CON LUGAR la denuncia por la causal prevista en el numeral 2
del artículo 444 del Código Orgánico Procesal Penal, ANULAR LA SENTENCIA
IMPUGNADA y ORDENAR LA CELEBRACIÓN DE JUICIO ORAL ANTE UN
JUEZ O JUEZA EN EL MISMO CIRCUITO JUDICIAL, DISTINTO DEL QUE
LA PRONUNCIÓ.
Honorables Magistrados la inmotivada e injusta decisión proferida por la Sala 2
de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado Bolivariano de
Miranda, Extensión Barlovento, aquí recurrida, lesionó severamente el Principio de
Justicia y Verdad sobre el cual se edifica nuestro sistema de justicia penal, tal y
como
lo ha establecido el sabio legislador en los Principios y Garantías Procesales,
artículo
13 del Código Orgánico Procesal Penal que reza: “El proceso debe establecer la
verdad
de los hechos por las vías jurídicas y la justicia en la aplicación del derecho, y
a esta
finalidad deberá atenerse el juez o jueza al adoptar su decisión”.
Así mismo lesionó la garantía prevista en el artículo 22 del Código Orgánico
Procesal Penal toda vez que tal disposición obliga a los jueces a fundar sus
decisiones
en la el sistema de la sana crítica con observación en las reglas de la lógica en
consecuencia ante una sentencia edificada sobre la contradicción de atribuir la
responsabilidad penal y absolver utilizando los mismos elementos de pruebas,
incluyendo uno que jamás existió, se pone de manifiesto un principio de la lógica
denominado “Principium Contradictionis o principio de no contradicción el cual
permite
juzgar como falso todo aquello que implica una contradicción, dicho en otros
términos
“toda contradicción genera una falsedad” y en consecuencia una sentencia basada en
falsedad jamás será justa, tal y como es la injusta sentencia proferida por el juez
de
instancia y convalidada por los Jueces de la Alzada en la decisión aquí impugnada.
En virtud de los fundamentos que preceden podemos afirmar de manera
contundente que los Jueces de Alzada con la decisión recurrida dieron la espalda al
Principio Fundamental previsto en el artículo 2 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela toda vez que al cohonestar el vicio cometido por el Juez
de
instancia, quien fundó su injusta decisión en un hecho falso, convalidaron un acto
contrario a uno de valores superiores de nuestro ordenamiento jurídico: La justicia
y
en consecuencia lesionaron el debido proceso previsto en el artículo 49 en su
numeral 4
que señala:
Artículo 49. El debido proceso se aplicará a todas las actuaciones judiciales y
administrativas; en consecuencia:
(…)
4. Toda persona tiene derecho a ser juzgada por sus jueces naturales en las
jurisdicciones ordinarias, o especiales, con las garantías establecidas en la
Constitución y en la ley. (…)
3. TERCERA CIRCUNSTANCIA NO CONSIDERADA [NI
ATENDIDA] POR LA SALA 2 DE LA CORTE DE APELACIONES:
Aunque todos los planteamientos denunciados en el presente Recurso de
Casación son de gran importancia, la circunstancia que se expone de seguidas
requiere
una especial atención en virtud de la gravedad que la misma representa toda vez que
se
REFIERE A UNA OMISIÓN GRAVE, UN ERROR INEXCUSABLE
COMETIDO POR EL JUEZ DEL TRIBUNAL DE PRIMERA INSTANCIA EN
FUNCIÓN DE JUICIO DEL CIRCUITO JUDICIAL PENAL DEL ESTADO
MIRANDA, extensión Barlovento; grotesco error que fue convalidado por la Sala 2 de
la Corte de Apelaciones de dicho Circuito Judicial al momento que profirió la
sentencia hoy recurrida y CONFIRMÓ tan injusta decisión.
Dicho esto procedemos a citar otra de las circunstancias que fueron ignoradas
por la Sala 2 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado
Miranda y que exponemos ante esta Sala de Casación Penal como fundamento de la
denuncia aquí planteada; en tal sentido se observa que en el Recurso de Apelación
de
Sentencia se planteó lo siguiente:
Omissis (…)
Y como parte de la falta de motivación aquí ampliamente
denunciada debemos señalar que el a quo incurrió en tal vicio, una
vez más, al ignorar a siete (07) medios de prueba que fueron
debidamente promovidos y admitidos en la oportunidad procesal
correspondiente, debidamente descritos en el auto de apertura a
juicio (folios 98, 99 y 102). Tal es el caso de los ciudadanos Kervin
Nazareth Tirado Méndez, Ramón José pinto Cadamo, Johan
Padilla, Luis Alejandro García Guaina, William Alejandro
Gamboa Rengel, sobre los cuales el juez, pese a mencionarlos en el
capítulo segundo de la recurrida (Folios 10,11 y 15) luego los
ignora totalmente, como si dentro de su decisión existiese “un
agujero negro o una sucursal deñ triángulo de las bermudas, donde
las cosas sin mayor explicación desaparecen. (Vid. Página 23 del
Recurso de Apelación).
Así mismo ocurrió con los funcionarios Yerwin Vivas y Jonathan
Parada sobre quienes la representación del Ministerio Público, en
fecha 31-10-2021, informó al tribunal que el primero ya no
laboraba dentro de las filas de la Unidad Criminalística Contra la
Vulneración de Derechos Fundamentales de dicho órgano;
mientras que el segundo para dicho momento ya no laboraba en el
Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas.
(Ver folio 76 de la recurrida). En fecha 10-10-2022 manifiesta la
representación del Ministerio Público que “se va a desistir del
funcionario Yerwin Vivas por cuanto se encuentra fuera del país de
imposible ubicación”. (Ver folio 112 de la recurrida).
Omissis (…)
Es por ello esta representación considera que el a quo debió
pronunciarse respecto de tales medios de pruebas, debió emitir
pronunciamiento sobre los 16 medios promovidos como
funcionarios y expertos, sobre las veinticuatro (24) pruebas
documentales y sobre los dieciocho (18) testigos promovidos, más
allá de solo mencionarlos en el texto de la sentencia. En tal sentido
lo correcto y procedente debió ser que el a quo valorara los
testimonios de aquellos que acudieron al debate, que efectivamente
rindieron declaración, y sobre aquellos que por algún motivo no
lograron comparecer también debió emitir pronunciamiento sobre
las razones que derivaron en la ausencia de dicho órgano de prueba,
dejando constancia de las diligencias que realizó el tribunal a los
fines de hacerles comparecer, tal y como indica la norma,
entiéndase boletas de citación con sus debidas resultas, la
comparecencia por la fuerza pública y en última instancia la
prescindencia de dicha prueba, ello con estricto apego a lo previsto
en el artículo 340 del Código Orgánico Procesal Penal. (Vid.
Página 24 del Recurso de Apelación).
Se observa en el texto de la recurrida (folios 115 y 116), que en
fecha siete (07) de febrero de 2023, el tribunal como punto previo
señaló lo siguiente:
“…PUNTO PREVIO: VISTO Y ANALIZDO EN EL
EXPEDIENTEEN (sic) RELACION A LAS PRUEBAS
PROMOVIDAS POR LA REPRESENTACIÓN FISCAL, EL
TESTIMONIO PROMOVIDO DEL CIUDADNO KEVIN
MANCO, ESTE TRIBUNAL EN VIRTUD DE QUE
FUERON AGOTADOS TODOS Y CADA UNO DE LAS
MEDIDAS POSIBLES PARA LOGRAR LA UBICACIÓN
DEL MENCIONADO TESTIGO, INCLUSO LLEGANDO A
PUBLICAR LOS RESPECTIVOS CARTELES EN LA
MORADA DEL TRIBUNAL ESTABLECIENDO PARA
ELLO UN ACTO DE COMPARECENCIA Y VISTO QUE
IGUALMENTE EL TESTIGO ANTES MENCIONADO EN
NINGUN MOMENTO COMPARECIÓ NI POR SI NI POR
MEDIO DE APODERADOS A ESTA SALA DE
AUDIENCIA, ES POR LO QUE SE PROCEDE A DEJAR
CONSTANCIA EN ESTE ACTO, QUE SE ACUERDA
PRESCINDIR DE LA DECLARACION DEL MISMO, EN
VIRTUD DE QUE FUERON AGOTADAS LAS VIAS Y EL
MISMO NO COMPARECIÓ, ASI MISMO REVISADOS
COMO FUERON TODOS Y CADA UNO DE LOS MEDIOS
PROBATORIOS OFRECIDOS POR LA REPRESENTACIÓN
FISCAL Y DEBIDAMENTE ADMITIDO (sic) EN LA
AUDIENCIA PRELIMINAR CONFORME SE EVIDENCIA
EN EL AUTO DE APERTURA, AUTO FUNDADO Y PASE
A JUICIO EMITIDO POR EL TRIBUNAL DE CONTROL,
ES POR LO QUE ESTE TRIBUNAL PROCEDE EN ESTE
ACTO A DAR POR TERMINADO EL LAPSO DE
RECEPCION Y EVACUACION DE PRUEBAS. (Mayúsculas
propias)
Del extracto anterior se observa que el a quo se preocupó de revisar
minuciosamente “todos y cada uno” de los medios de prueba
ofrecidos por la representación fiscal, no siendo así de aquellos
medios de prueba ofrecidos por la defensa técnica, denotando un
desequilibrio [por decir lo menos] en cuanto a la equidad e igualdad
que deben tener para el tribunal todas las partes; pero no es un
asunto de celos sino de Derecho. Dicho esto debemos mencionar,
honorables Magistrados, que el a quo no solo debió señalar que
prescindió del testimonio del ciudadano Kevin Manco, como
efectivamente lo hizo dejando constancia en el expediente de las
resultas de los actos de comunicación que con sumo esmero fueron
realizados, sino que además debió hacer lo propio con el resto,
incluso con aquellos “promovidos por la defensa”, ya que al fin y al
cabo hay que recordar que las pruebas no son de las partes si no del
proceso.
Honorables Magistrados, del precedente texto se evidencia de manera clara y
concisa que oportunamente delatamos ante la Sala 2 de la Corte de Apelaciones el
grave vicio en el que incurrió el juez de instancia al no emitir pronunciamiento
alguno
en relación a siete (07) medios de prueba que fueron debidamente promovidos y
admitidos en la oportunidad procesal correspondiente, debidamente descritos en el
auto de apertura a juicio (folios 98, 99 y 102); no obstante nada dijo la Alzada en
relación a este vicio delatado.
Delatamos ante los jueces de la Corte de Apelaciones que el juez de instancia
no emitió pronunciamiento alguno respecto de estos siete (7) testigos, limitándose
nada
más a mencionarlos en el capítulo segundo de la recurrida (Folios 10,11 y 15),
cuando
lo ajustado a derecho era que el Juez de juicio emitiera pronunciamiento sobre las
razones que derivaron en la ausencia de dicho órgano de prueba, dejando constancia
de las diligencias que realizó el tribunal a los fines de hacerles comparecer, tal
y como
indica la norma, entiéndase boletas de citación con sus debidas resultas, la orden
de
comparecencia por la fuerza pública y en última instancia la prescindencia de dicha
prueba, ello con estricto apego a lo previsto en el artículo 340 del Código
Orgánico
Procesal Penal; así lo denunciamos ante el Tribunal de Alzada tal y como consta en
la
Página 24 del Recurso de Apelación.
Pero además de delatar fundadamente por escrito tan grave situación, tal y
como pueden ustedes corroborar en las páginas 23, 24 y 25 del recurso de apelación
interpuesto por esta defensa ante la Sala 2 Sala 2 de la Corte de Apelaciones del
Circuito Judicial Penal del Estado Miranda también fue expuesto de forma oral en la
audiencia celebrada en fecha 15 de febrero de 2024 ante el Tribunal de Alzada de lo
cual se dejó constancia en acta y que se puede leer en la hoy recurrida, tal y como
citamos de seguidas:
-IV-
DE LA AUDIENCIA ORAL ANTE ESTA ALZADA
El 15-02-2024, fue celebrada ante este Órgano Superior Colegiado la audiencia oral
a
que se contrae el artículo 448 del Código Orgánico Procesal Penal, en los
siguientes
términos:
“…Seguidamente, la Jueza Presidenta le otorga el derecho de palabra a la parte
recurrente, ABG. YSBETH CAROLINA QUIJADA CANACHE (sic), en su carácter
de Defensora Privada de los ciudadanos Yorgenis Moises Monsalve Rubio, Ender
Alexander Flores Fajardo, Rafael David Achique Medina, Álvaro José Torres Tonito,
Jonael José Gil Bello y Jeferson Jonathan Florian Pérez, quien expone…
Omissis (…)
el tribunal, (sic) se dedicó a valorar todo y cada uno de los medios de pruebas
(sic)
ofrecidos por el Ministerio Público, no siendo lo mismo con el caso de la defensa
(sic), los
órganos de pruebas (sic) que fueron ofertados, en la fase correspondiente no fueron
mencionados ni siquiera una sola vez… en la recurrida, incurriendo de esta manera
en
un vicio porque no explica que (sic) sucedió con cada uno de estos testigos… no
explica
el tribunal…
Omissis (…)
es importante señalar… que sí, en efecto todos los testigos del ministerio (sic)
público
(sic) fueron tomados en consideración al momento de su evacuación, de su ubicación,
se
agotó como expresa la recurrida minuciosamente la revisión de cada uno de estos
órgano
de pruebas promovidos por el ministerio (sic) público (sic) y fueron agotadas la
vía para
hacerlos comparecer (sic) incluso llegando a prescindir de uno de ellos, (sic) que
no fue
ubicado, pero no sucedió lo mismo con los testigos promovidos por esta defensa
(sic), en
efecto fueron siete los testigos ignorados, no se mencionan en la valoración, no se
prescinde de estos testigos…
A pesar de ello la Sala 2 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal
del Estado Miranda nada dijo sobre este particular, no emitió pronunciamiento
alguno, no tomó en consideración esta circunstancia que oportunamente y
expresamente fue sometida a su evaluación, manifestándose de esta manera la
inmotivación de la sentencia aquí recurrida, toda vez que al constatarse que dentro
de
los cuarenta y tantos folios que componen la recurrida no existen los fundamentos
que
den respuesta a la grave situación delatada por esta representación (de forma
escrita y
ratificada oralmente), fue totalmente ignorada, desatendida por la Alzada
materializándose así el vicio de inmotivación aquí delatado; situación que ponemos
en
evidencia con el fragmento que se cita del texto de la recurrida:
-II-
DE LA FUNDAMENTACIÓN DEL RECURSO DE APELACIÓN
En fecha 14-08-2023, los ABGS. LEYVIS CORINA FANEITE HURTADO (sic)
y JOSEPH ANTHONY GONCALVEZ AREVALO (sic) , representantes privados
de los sindicados YORGENIS MOISES MONSALVE RUBIO, ENDER
ALEXANDER FLORES FAJARDO, RAFAEL DAVID ACHIQUE
MEDINA, ÁLVARO JOSÉ TORRES TONITO, JONAEL JOSÉ GIL BELLO
y JEFERSON JONATHAN FLORIAN PÉREZ, interponen el primer medio de
impugnación en contra de la sentencia condenatoria dictada por el A-Quo, alegando
lo siguiente:
Omissis (…)
SEGUNDA DENUNCIA:
(…)
…nuestra segunda denuncia va dirigida a una de las partes más
importantes de toda sentencia, como lo es sin duda alguna, la parte
motiva. Así pues (sic) al analizar la sentencia recurrida nos
encontramos con grandes vicios los cuales expondremos a continuación.
(…)
Se observa en la recurrida que el a quo (sic), lejos de expresar los motivos
de hecho y de derecho de manera razonada… solo se limitó a señalar de
manera vaga lo que dijeron los testigos en el debate del juicio, sin emitir
razonamiento alguno, contrariando así lo que exige la norma.
El a quo (sic) no realizó una relación detallada del hecho que estimó
acreditado, no existe una correspondencia entre el hecho y las
circunstancias que motivaron la decisión de establecer la
responsabilidad penal de nuestros representados, pues se evidencia que
en el capítulo quinto de la recurrida el juez (sic) “analiza” y valora las
declaraciones de expertos, funcionarios y testigos, sin embargo (sic) lo
que se lee en… una decena órganos de prueba sometidos al presunto
análisis es lo siguiente:
De manera que los medios probatorios consistentes en las declaraciones
de (...) se valora por medio del artículo 22 del Código Orgánico Procesal
Penal, en concordancia con los artículos 337 y 341 eiusdem; por
considerar este Juzgador que es útil, necesario y pertinente mediante el
cual se deja constancia de (...).
Así mismo, de forma repetitiva se acompaña al párrafo que precede con
la coletilla siguiente:
Concluyendo así este Juzgador, en otorgarle total valor probatorio ya
que al ser adminiculada como se indicó anteriormente con la
declaración de los testigos, de los funcionarios y los expertos,
contribuyen, hacen plena prueba…
(…)
Es un buen punto de partida para someter a un análisis en virtud de
que el a quo (sic) sólo consideró lo relatado inicialmente por el órgano de
prueba pero obvió en su totalidad el resultado del interrogatorio
realizado por las partes en el desarrollo del debate, siendo necesario para
las resultas del proceso que el juez (sic) valorara cada pregunta, pero
sobre todo cada respuesta, valoración que debió hacer bajo los criterios
de la sana crítica, las reglas de la lógica, los conocimientos científicos y
las máximas de experiencia, pero que en este caso el a quo no realizó…
(…)
Ahora bien, del mismo modo actúa el a quo (sic) al referirse a la
INSPECCIÓN TECNICA (sic) N° 1033 y el ACTA DE
LEVANTAMIENTO DE CADAVER, cuyo “análisis” no fue más
que la transcripción de la deposición del funcionario… tampoco analizó
el resultado del interrogatorio realizado por el Ministerio Público así
como la defensa (sic)… prefirió el a quo (sic) continuar actuando de
forma mecánica…
(…)
…una sentencia bien motivada jamás dará espacio a dudas, pues
precisamente la motivación representa la conclusión de una
argumentación que… permita a cualquier persona… conocer las
razones que condujeron a la decisión del tribunal, de manera que pueda
comprobarse que la misma es resultado de una interpretación racional y
lógica de quien la dictó.
(…)
No es posible comprender el fundamento razonable aplicado por el a quo
(sic) a cada elemento de prueba que lo llevó a afirmar -en todos ellos-
que los mismos “contribuyen y hacen plena prueba”. Infundado
totalmente, escueto y vacío. Simplemente vergonzoso e insultante para el
razonamiento humano.
…En tal sentido afirmamos que el debido análisis de todos los
elementos probatorios, cuya valoración debió efectuarse con el fin de
establecer, con la debida claridad y precisión los hechos dados por
probados, no fue realizado por el a quo (sic), en consecuencia, resulta
más que evidente la FALTA DE MOTIVACIÓN de la sentencia que
hoy se recurre.
Resulta inaceptable para el buen Derecho, tanto más para la justicia,
que el juzgador se limitase a copiar y pegar el mismo párrafo una y otra
vez, y pretendiera con ello justificar una sentencia condenatoria de tal
magnitud…
En estos términos fue atendida la denuncia planteada, obviando aspectos y
circunstancias esenciales que son el fundamento del vicio delatado ante la Corte de
Apelaciones, no obstante la Alzada ignoró totalmente el grave vicio denunciado,
situación que se constata al leer el capítulo -V- de la sentencia recurrida el cual
parcialmente se reproduce a continuación:
-V-
CONSIDERACIONES DE ESTA INSTANCIA SUPERIOR
PARA DECIDIR
Siendo la oportunidad legal correspondiente para dar solución al
caso que nos ocupa, es importante significar que las causales por las
cuales se recurre contra sentencias definitivas están previstas en el
artículo 444 del Código Orgánico Procesal Penal, ello con la
finalidad de que las partes puedan impugnar aquellos fallos que a
su criterio infringen tanto el debido proceso como la tutela judicial
efectiva, lo que implica que quien interpone el medio de
impugnación está en la obligación de examinar exhaustivamente la
decisión que pretenda recurrir y así determinar cuál de los vicios
especificados en la norma adjetiva penal es el que afecta de manera
directa el dictamen que intente enervar; por tanto, podría concluirse
que el objeto del recurso de apelación sobre sentencias definitivas es
la revisión de la legalidad del procedimiento, del juicio y por ende
de la resolución judicial per se.
Así las cosas, esta Alzada Penal evidencia que el libelo
impugnatorio interpuesto por la Defensa Pública Primera (1ª) en
Materia Penal Ordinario, extensión Guarenas-Guatire, a favor del
encausado MIGUEL FRANCISCO RODRÍGUEZ
RODRÍGUEZ se fundamenta en el artículo 444 numerales 1 y 4;
mientras que los Defensores Privados de los ciudadanos
YORGENIS MOISES MONSALVE RUBIO, ENDER
ALEXANDER FLORES FAJARDO, RAFAEL DAVID
ACHIQUE MEDINA, ÁLVARO JOSÉ TORRES TONITO,
JONAEL JOSÉ GIL BELLO y JEFERSON JONATHAN
FLORIAN PÉREZ, fundamentan su acción recursiva en los
numerales 1, 2, 3, 4 y 5 del artículo in comento, los cuales rezan:
“El recurso solo podrá fundarse en:
1. Violación de normas relativas a la oralidad, inmediación,
concentración y publicidad del juicio.
2. Falta, contradicción o ilogicidad manifiesta en la motivación de
la sentencia.
3. Quebrantamiento u omisión de formas no esenciales o
sustanciales de los actos que causen indefensión
4. Cuando ésta se funde en prueba obtenida ilegalmente o
incorporada con violación a los principios del juicio oral.
5. Violación de la ley por inobservancia o errónea aplicación de una
norma jurídica…”.
En ese sentido, le corresponde a este Ad-Quem determinar si el
dictamen objeto de revisión emitido por el A-Quo está ajustado a
derecho o por el contrario tal como lo aducen los recurrentes de
autos, adolece de los vicios previamente mencionados.
Omissis (…)
Ahora bien, con el fin de dar contestación a los medios de
impugnación interpuestos por los recurrentes, esta Corte de
Apelaciones pasa a analizar primeramente la apelación presentada
por los ABGS. YSBETH CAROLINA QUIJADA CANACHE
(sic) y ELY RAFAEL TOVAR TORRES, Defensores Privados
de los encausados YORGENIS MOISES MONSALVE RUBIO,
ENDER ALEXANDER FLORES FAJARDO, RAFAEL
DAVID ACHIQUE MEDINA, ÁLVARO JOSÉ TORRES
TONITO, JONAEL JOSÉ GIL BELLO y JEFERSON
JONATHAN FLORIAN PÉREZ, la cual se fundamenta en los
numerales 1, 2, 3, 4 y 5 del 444 de nuestra norma adjetiva penal.
Omissis (…)
Como segunda denuncia, los Defensores Privados alegan la falta
de motivación de la sentencia recurrida, de conformidad al artículo
444, numeral 2 del texto adjetivo penal, en relación a la violación
de los principios del juicio oral y público, falta de motivación de la
sentencia y por quebrantamiento de formas que causan indefensión,
a razón de la correcta valoración de las pruebas promovidas y
evacuadas durante el desarrollo del debate oral, es por ello que
quienes aquí deciden consideran conveniente indicar que la
motivación debe entenderse como la exposición que el Juzgador
debe ofrecer a las partes como solución a una controversia, pero sin
dejar de tener en cuenta que debe ser racional y capaz de responder
a las exigencias de la lógica y su fin radica especialmente en
manifestar la razón jurídica en virtud del cual el Juez acoge una
determinada decisión.
Omissis (…)
Omissis (…)
Estipulado lo anterior, quienes aquí deciden consideran necesario
analizar un extracto de la motiva de la recurrida, en su Capítulo V
denominado “DETERMINACIÓN PRECISA Y
CIRCUNSTANCIADA DE LOS HECHOS QUE EL
TRIBUNAL ESTIMA ACREDITADOS” el cual en el epígrafe
“Conclusión de las Testimoniales”, tenemos que de su lectura se
evidencia lo siguiente:
“…Con la declaración de los funcionarios YORGENIS
MAIGUA, JHONATAN PARADA y LEN VILLAROEL,
adscritos al Eje Contra Homicidios Barlovento del Cuerpo de
Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas; por cuanto
realizan y suscriben: 1) ACTA DE INVESTIGACIÓN PENAL,
de fecha 19 de noviembre de 2016, … 2) INSPECCIÓN
TÉCNICA N° 1033, de fecha 19 de noviembre de 2016… 3)
ACTA DE INSPECCIÓN TÉCNICA Y FIJACIÓN
FOTOGRÁFICA N° 1034 practicada en la sede del Comando de
fecha 19 de noviembre de 2016… 4) ACTA DE
LEVANTAMIENTO DE CADAVER ACOMPAÑADA DE
FIJACIÓN FOTOGRAFICA de fecha 19 de noviembre de
2016… Concluyendo así este Juzgador, en otorgarle total valor
probatorio ya que al ser adminiculada como se indicó
anteriormente con la declaración de los testigos, de los funcionarios
y los expertos, contribuyen y hacen plena prueba del modo, tiempo
y lugar donde se produjeron los hechos y que conllevó al
procedimiento policial en el cual fueron aprehendidos los acusados,
al determinarse su participación en los delitos antes mencionados.
Omissis (…)
En esta misma denuncia, los accionantes hacen mención de una
falta de pronunciamiento con respecto al careo realizado entre el
TENIENTE ÁNGEL JOSÉ CARVAJAL GARCÍA y el
CAPITÁN JESÚS ALIRIO BRITO BELMONTE, del 08-07-
2022, a razón de que -a su criterio- el Juzgado Primero (1°) de
Juicio de esta sede Judicial, no lo valora en su fundamentación;
Omissis (…)
Por tanto, se observa del texto íntegro de la sentencia, que el Juez
Primero (1º) de Juicio Circunscripcional, al momento de valorar las
pruebas discurridas en el debate oral y público, aplicó las reglas de
la lógica, la sana crítica y máximas de experiencia, de conformidad
con el artículo 22 del Código Orgánico Procesal Penal (…).
Omissis (…)
Por ende, este Tribunal Colegiado considera que las pruebas
llevadas al juicio fueron analizadas, comparadas y concatenadas
entre sí por parte del Juez de la recurrida, el cual le otorgó el valor
probatorio que se obtuvo de manera directa y motivada, señalando
los hechos que quedaron demostrados en el transcurso del debate, no
evidenciándose falta alguna en la motivación de la sentencia en
cuanto a la valoración realizada a las probanzas traídas al proceso
por parte del A-Quo, lo cual quedó claramente establecido en la
recurrida; por tales motivos es por lo que se declarar SIN LUGAR
la segunda denuncia efectuada. Y ASÍ SE DECIDE.
A MODO DE SÍNTESIS: denunciamos ante la Corte de Apelaciones que el
Juez de instancia omitió totalmente a siete testigos debidamente promovidos y
admitidos, nunca libró los actos de comunicación a los fines de hacerles
comparecer,
en consecuencia no agotó la vía y tampoco prescindió de tales órganos de prueba,
situación sobre la que el Tribunal de Alzada NO EMITIÓ pronunciamiento, también
lo ignoró incurriendo, al cohonestar tal vicio, en inmotivación por tanto se pone
de
manifiesto la violación de la ley aquí denunciada ello en virtud de que la Sala 2
de la
Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado Miranda, incurrió en
FALTA DE APLICACIÓN de las disposiciones contenidas en los artículos 157 y 346
numeral 4 del texto adjetivo penal, con lo que lesiono gravemente principios y
garantías constitucionales tales como el debido proceso y la tutela judicial
efectiva.
La Alzada obvio aspectos sustanciales de la denuncia planteada, nada dijo
sobre la omisión de siete 7 testigos, incurriendo de esta manera en el primer
supuesto
establecido por esta honorable Sala de Casación Penal en reiteradas sentencias
tales
como las citadas al inicio de esta denuncia, (vid. Sentencia N° 164 de fecha 27 de
abril
de 2006 y Sentencia N° 118 de fecha 27 de junio de 2019) en las cuales ha señalado
que: “(…) las Cortes de Apelaciones pueden incurrir en el vicio de inmotivación por
dos razones: la primera, cuando omitan cualquiera de las circunstancias denunciadas
por el
apelante (…)”.
El Tribunal de Alzada no aplicó la disposición prevista en el artículo 157,
específicamente la parte que reza: “Las decisiones del tribunal serán emitidas
mediante
sentencia o autos fundados (…)”, tampoco cumplió con lo establecido en el artículo
346
numeral 4, específicamente donde señala: “La sentencia contendrá: (…) la exposición
concisa de sus fundamentos de hecho y de derecho”.
Respetados Magistrados, la Alzada debió verificar el vicio delatado por esta
defensa y en consecuencia aplicar lo previsto en el artículo 449, en su encabezado,
es
decir DECLARAR CON LUGAR la denuncia por la causal prevista en el numeral 2
del artículo 444 del Código Orgánico Procesal Penal, ANULAR LA SENTENCIA
IMPUGNADA y ORDENAR LA CELEBRACIÓN DE JUICIO ORAL ANTE UN
JUEZ O JUEZA EN EL MISMO CIRCUITO JUDICIAL, DISTINTO DEL QUE
LA PRONUNCIÓ.
Honorables Magistrados la inmotivada e injusta decisión proferida por la Sala 2
de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado Bolivariano de
Miranda, Extensión Barlovento, aquí recurrida, convalidó severas lesiones a
garantías
de orden constitucional, específicamente el Debido Proceso y la tutela judicial
efectiva,
cometidas por el Juez de instancia toda vez que al no poner remedio a los vicios
cometidos se hizo cómplice de ellos y al no pronunciarse La Corte de Apelaciones
sobre el vicio delatado (omisión de 7 testigos) .
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela señala:
Artículo 49. El debido proceso se aplicará a todas las actuaciones judiciales y
administrativas; en consecuencia:
1. La defensa y la asistencia jurídica son derechos inviolables en todo estado y
grado
de la investigación y del proceso. Toda persona tiene derecho a ser notificada de
los cargos por los cuales se le investiga, de acceder a las pruebas y de disponer
del
tiempo y de los medios adecuados para ejercer su defensa. Serán nulas las
pruebas obtenidas mediante violación del debido proceso. Toda persona
declarada culpable tiene derecho a recurrir del fallo, con las excepciones
establecidas en esta Constitución y en la ley.
(…)
4. Toda persona tiene derecho a ser juzgada por sus jueces naturales en las
jurisdicciones ordinarias o especiales, con las garantías establecidas en esta
Constitución y en la ley. Ninguna persona podrá ser sometida a juicio sin
conocer la identidad de quien la juzga, ni podrá ser procesada por tribunales de
excepción o por comisiones creadas para tal efecto.
El artículo 49 numeral 1 y 4 se vio gravemente lesionado por el Juez de juicio
en virtud de la nefasta y descuidada omisión en la que incurrió respecto de los
hechos
delatados (omisión de 7 testigos), violación que fue convalidada por la decisión
proferida por la Sala 2 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del
Estado Bolivariano de Miranda, Extensión Barlovento, hoy recurrida. En tal sentido
denunciamos que se violó el derecho a la defensa por cuanto no se nos negó el
acceso a
estos 7 medios de prueba y se vulneró la tutela judicial efectiva prevista en el
artículo
26 constitucional al negarse el Tribunal de Alzada a garantizar una justicia
transparente y responsable, derechos que le fueron cercenados a nuestros
representados
al momento en que el Ad Quem no puso remedio a los vicios del juez de instancia.
Honorables integrantes de la Sala de Casación Penal; por cuanto se denunció la
violación de la ley por falta de aplicación de los artículos 157 y 346 numeral 4
del
Código Orgánico Procesal Penal; y habiéndose señalado las razones que imponían la
aplicación de tal norma jurídica al asunto resuelto en la recurrida; manifestando
asimismo, que tal violación directa de la ley, implica una infracción de los
principios y
garantías a que se contraen los artículos 26 y 49 numerales 1 y 2 de la
Constitución de
la República Bolivariana de Venezuela, infracción esta que lesiona tales garantías
a
nuestros defendidos en los términos que aquí se señalan; muy respetuosamente
solicitamos, que una vez verificado la violación aquí denunciada sea declarado con
lugar el presente recurso y, de conformidad con lo previsto en el artículo 459 se
anule la sentencia impugnada y se ordene la celebración de un nuevo juicio oral
ante
un nuevo tribunal.
TERCERA DENUNCIA
Con fundamento en el encabezamiento del artículo 452 del Código Orgánico
Procesal Penal denunciamos la violación de la ley por ERRÓNEA
INTERPRETACIÓN del artículo 22 del Código Orgánico Procesal Penal.
Honorables Magistrados, la recurrida incurrió en Violación de la ley por
interpretar de manera errónea la disposición contenida en el artículo 22 del Código
Orgánico Procesal Penal cuando dejó de realizar un exhaustivo estudio de lo
planteado
en el respectivo recurso de apelación y al considerar que el Juez de instancia
apreció
las pruebas correctamente aplicando la sana crítica pero sin señalar la Alzada el
por
qué así lo estimo. En tal sentido ante la segunda denuncia planteada ante la Corte
de
Apelaciones, sentenció lo siguiente:
Por ende, este Tribunal Colegiado considera que las pruebas llevadas al
juicio fueron analizadas, comparadas y concatenadas entre sí por parte del
Juez de la recurrida, el cual le otorgó el valor probatorio que se obtuvo de
manera directa y motivada, señalando los hechos que quedaron
demostrados en el transcurso del debate, no evidenciándose falta alguna en
la motivación de la sentencia en cuanto a la valoración realizada a las
probanzas traídas al proceso por parte del A-Quo, lo cual quedó claramente
establecido en la recurrida; por tales motivos es por lo que se declarar SIN
LUGAR la segunda denuncia efectuada. Y ASÍ SE DECIDE.
La denuncia que fue sometida a consideración de la Alzada se fundamentó en
los términos siguientes:
SEGUNDA DENUNCIA:
Denunciamos la falta de motivación de la sentencia recurrida, de
conformidad con lo previsto en el artículo 444 numeral 2 del Código
Orgánico Procesal Penal.
Honorables Magistrados, nuestra segunda denuncia va dirigida a una de las
partes más importantes de toda sentencia, como lo es sin duda alguna, la
parte motiva. Así pues al analizar la sentencia recurrida nos encontramos
con grandes vicios los cuales expondremos a continuación.
Omissis (…)
El a quo no realizó una relación detallada del hecho que estimó acreditado,
no existe una correspondencia entre el hecho y las circunstancias que
motivaron la decisión de establecer la responsabilidad penal de nuestros
representados, pues se evidencia que en el capítulo quinto de la recurrida el
juez “analiza” y valora las declaraciones de expertos, funcionarios y
testigos, sin embargo lo que se lee en, al menos, una decena órganos de
prueba sometidos al presunto análisis es lo siguiente:
De manera que los medios probatorios consistentes en las declaraciones de
(…) se valora por medio del artículo 22 del Código Orgánico Procesal
Penal, en concordancia con los artículos 337 y 341 eiusdem; por considerar
este Juzgador que es útil, necesario y pertinente mediante el cual se deja
constancia de (…).
Así mismo, de forma repetitiva se acompaña al párrafo que precede con la
coletilla siguiente:
Concluyendo así este Juzgador, en otorgarle total valor probatorio ya que al
ser adminiculada como se indicó anteriormente con la declaración de los
testigos, de los funcionarios y los expertos, contribuyen, hacen plena prueba
(…).
De la lectura detallada y minuciosa realizada a la sentencia,
siendo que se repite una y otra vez el mismo párrafo, nos
preguntamos: ¿Acaso el juez conoce el alcance del artículo
22 del Código Orgánico Procesal Penal?, ¿Sabe el juzgador
lo que es la sana crítica?, ¿Las reglas de la lógica?, en fin,
¿Entiende el a quo lo que es valorar una prueba?, tal parece
que no. Así parece que tampoco sabe o conoce lo que es el
término “plena prueba” o, mejor dicho, lo que FUE la
plena prueba, por cuanto todos sabemos que es un término
derogado, desfasado e incompatible con nuestro sistema
acusatorio vigente y contrario al método de la sana critica, y
que sencillamente se trata de un concepto relacionado a la
tarifa legal propia de los sistemas inquisitivos como el
derogado Código de Enjuiciamiento Criminal, y
observamos como de manera alegre, ligera, el a quo a pesar
de haber pasado más de 2 décadas de la derogatoria de
aquel nefasto instrumento jurídico, el juez lo sigue
utilizando. Craso error.
Incurre el a quo en grotesco error al realizar una valoración
lineal, matemática y superficial, sin considerar lo que
implica el sistema de libre convicción razonada que rige
nuestro sistema de justicia penal y en el que se fundamenta
el artículo 22 del Código Orgánico Procesal Penal;
queremos pensar que es producto de un “descuido
involuntario” y no por desconocimiento del juez por cuanto
de ser así cualquier asunto sometido a conocimiento de tal
jurisdicente se enfrentaría a una senda de inseguridad
jurídica, la cual no debe ser permitida por esta honorable
Corte de Apelaciones.
Si partimos de esta conclusión esgrimida por el a quo, según
el análisis que el mismo realizó, podríamos presumir que la
declaración rendida por tal órgano de prueba fue precisa,
clara, circunstanciada, diáfana con aportes significantes en
cuanto a los hechos que produjeron la muerte de la víctima
en el presente caso; eso es lo que cualquier razonamiento
lógico nos diría, ahora bien, observemos lo que señala la
sentencia:
Con la declaración del ciudadano YORMAN JESÚS
YANCE, quien en su condición de testigo referencial
expuso que para la fecha cuando ocurrieron los hechos se
encontraba de vacaciones, que se enteró de lo sucedido
por las noticias y los rumores, que tuvo a cargo el pelotón
de la primera compañía, que sus funciones eran llevar los
libros del pelotón donde anotaba las novedades, las visitas y
revisar los expedientes de cada uno de los funcionarios que
lo conformaban, que se fue de vacaciones 10 días entre el
12 y el 21 de noviembre, que no recuerda si estaban
adscritos a dicho pelotón el sargento Gil y Achique, que no
efectuó preguntas cuando llegó de reincorporarse de sus
vacaciones al comando.
De la parcial transcripción que antecede, observa la defensa
que la recurrida no realizó en ningún momento un análisis
lógico, coherente, toda vez que nos preguntamos ¿Cómo
constituye plena prueba el testimonio de alguien que no
estuvo presente en el lugar, ni en la fecha que ocurrieron los
hechos?, ¿Cómo concluyó el a quo el modo en que se
produjo la muerte de la víctima?, si el testigo afirma que se
enteró “por las noticias y los rumores” ¿Cómo el juez
determinó la participación de los acusados en los hechos?,
¿Cómo llega el juez a concluir esto tras la valoración de tal
testimonio?.
Esta representación tras la búsqueda minuciosa, y de la
revisión exhaustiva de los ciento noventa y tantos folios que
componen la sentencia recurrida, aun no encuentra el
fundamento razonable, lógico que llevó al Juez a “valorar”
una planilla de reseña decadactilar, mejor conocida como
necrodactilia, y concluir que la misma “hace plena prueba
respecto al modo, tiempo y lugar donde se produjeron los
hechos”, veamos lo que se expresa en la recurrida:
Con la declaración de la ciudadana ZULLY RAMIREZ, en
su condición de experta adscrita ala (sic) División de
Lofoscopia del Cuerpo de Investigaciones Científicas
Penales y Criminalísticas, expuso en relación al 1)
INFORME PERICIAL N° 9700-032-10464, de fecha 24 de
noviembre de 2016, practicado a una (01) planilla de reseña
decadactilar (necrodactilia), correspondiente al adolescente
occiso, señalando que el procedimiento o técnica que utilizó
para comprobar la identificación del adolescente es con una
lupa de galcon (sic) para poner la huella dactilar del mismo
para hacer la comparación dactiloscópica cualguarda (sic)
relación con la planilla de Necrodactilia N° 615 m. De
manera que los medios probatorios consistentes en la
declaración de la aludida ciudadana sobre la prueba
practicada de lo cual se dejó constancia en el acta de juicio
oral y público, se valora por medio del artículo 22 del
Código Orgánico Procesal Penal en concordancia con los
artículos 337 y 341 eiusdem, por considerar este Juzgador
que es útil, necesario y pertinente mediante el cual se deja
constancia, mediante la cual se deja constancia de la plena
identidad del adolescente occiso. Concluyendo así este
Juzgador, en otorgarle total valor probatorio ya que al ser
adminiculada como se indicó anteriormente con la
declaración de los testigos, de los funcionarios y los
expertos, contribuyen y hacen plena prueba respecto al
modo, tiempo y lugar donde se produjeron los hechos, así
como de la identidad del adolescente occiso y que conllevó
al procedimiento policial en el cual fueron aprehendidos los
acusados, al determinarse su participación en los delitos
antes mencionados. (Resaltado nuestro).
La defensa no alcanza a comprender cómo el sentenciador
determinó la participación de los acusados, el modo y la
hora en que se produjo la muerte de la víctima, mediante el
“análisis” del testimonio de la experta Zully Ramírez,
siendo que su deposición se basó en la descripción de un
procedimiento utilizado para la identificación
[necrodactilia] cuyo alcance es el determinar la identidad de
cadáveres, en este caso fue al cuerpo del adolescente J.J.M.
No existe razonamiento sobre el cual se sustente lo
concluido por el a quo, lo que evidentemente reafirma la
falta de motivación que aquí se denuncia.
Las circunstancias de modo, tiempo y lugar deben
responder al cómo, cuándo y dónde se ejecutó la acción
típica, pero además de ello se deberá señalar de forma
específica el quien. Observamos que de forma repetitiva el a
quo señala “(...) Con la declaración de los testigos, de los
funcionarios y los expertos, contribuyen y hacen plena
prueba respecto al modo, tiempo y lugar donde se
produjeron los hechos (…); ahora bien, nos preguntamos
¿Cómo se produjo el hecho?, ¿de qué manera se realizó?,
¿Cuándo ocurrió el hecho?, ¿dónde ocurrió? Y ¿Cómo se
deduce de la declaración de la experta aquí citada?.
Por otro lado se extrae de la sentencia recurrida, lo
siguiente:
Con la CERTIFICACIÓN DE NACIMIENTO N° 1252,
que se encuentra anexa al folio 126, de fecha 22/09/2005,
de los archivos de la oficina Unidad Civil de la Parroquia
Caucagua, correspondiente al adolescente por cuando de la
misma se establecen los datos de nacimiento del ciudadano
víctima de autos. De manera que, tal medio probatorio del
artículo 22 del Código Orgánico Procesal Penal, en
concordancia con los artículos 337 y 341 eiusdem, por
considerar este Juzgador que es útil, necesario y pertinente,
mediante la cual se dejó constancia del lugar, fecha y hora
del nacimiento del adolescente. Concluyendo así este
Juzgador, en otorgarle total valor probatorio ya que al ser
adminiculada como se indicó anteriormente con la
declaración de los testigos, de los funcionarios y los
expertos, que contribuyen y hacen plena prueba respecto
al modo, tiempo y lugar donde se produjeron los hechos, y
que conllevó al procedimiento policial en el cual fueron
aprehendidos los acusados, al determinarse su
participación en los delitos antes mencionados.
(Resaltado nuestro).
Una vez más observamos que se repite el mismo párrafo,
que acompaña a cada uno de los elementos de prueba
“valorados” por el a quo; en este sentido debemos señalar
que el certificado de nacimiento, o partida de nacimiento,
no es más que un asiento en los libros del Registro Civil
mediante el cual se deja constancia del nacimiento de la
persona, si bien es cierto que el mismo se constituyó prueba
en el presente proceso, no es menos cierto que lo único que
permite acreditar son los datos de nacimiento así como la
identificación de los padres, pero ¿Es posible determinar el
modo en que se produjo el hecho objeto del presente asunto
penal?, ¿Puede este certificado acreditar cuándo murió la
victima?, ¿Cómo se convenció el juzgador de la
participación de los acusados en los hechos al valorar este
documento?. Juzgue usted.
Es importante citar la decisión dictada por esta Sala Penal, sentencia número 315,
del
25 de octubre de 2022, en la que se señala que:
La presunta infracción del artículo 22 del Código Orgánico Procesal Penal, es
susceptible de ser violentada por la Cortes de Apelaciones en casos concretos, en
primer lugar, cuando se promuevan pruebas en el recurso de apelación, en segundo
lugar, por errónea interpretación, cuando el Tribunal de Juicio incorrectamente
aplica un sistema diferente de apreciación de las pruebas y la Corte lo convalida;
y en tercer lugar, cuando el Tribunal de Segunda Instancia, en su labor revisora,
con
motivo de la interposición del recurso de apelación, no realiza un estudio
exhaustivo
de todo lo acontecido en el juicio oral y público, sin indicar de forma motivada
por
qué consideró que el Juez de juicio sí apreció las pruebas correctamente y que el
dispositivo del fallo fue alcanzado aplicando la sana crítica... . (sic).
(subrayado y
negrillas nuestro).
Del criterio jurisprudencial se establece claramente la situación en que incurrió
la Corte de Apelaciones en el presente caso, toda vez que a criterio de los Jueces
de
Alzada el A quo, realizó un correcto análisis, las comparó y concatenó, otorgándole
valor probatorio que se obtuvo de manera directa y motivada; ahora bien, tal y como
se desprende de los fundamentos argüidos por esta representación en el escrito de
apelaciones el Juez de instancia otorgo valor de “plena prueba” a todos los
elementos
probatorios incorporados al debate; en tal sentido se hace evidente que el A quo
utilizó
un sistema de valoración tarifado al acuñar tal término.
A pesar de esta situación la Corte de Apelaciones convalidó tal vicio no
obstante el sistema de la sana crítica obliga a hacer un razonamiento coherente,
ajustado a los principios de la lógica y del correcto entendimiento humano, algo
que el
Juez de instancia no realizó pero que la Alzada consideró que sí lo hizo aunque no
dio
las razones de porqué así lo considero.
El artículo 22 del Código Orgánico Procesal Penal establece que las pruebas
deben ser valoradas a través de la sana critica con atención a las reglas de la
lógica, las
máximas de experiencias y los conocimientos científicos; las disposiciones de este
artículo resultan de una combinación entra lógica y experiencia apoyadas en la
ciencia,
en tal sentido tal y como se denunció oportunamente en el Recurso de Apelación el
Juez de juicio no dio cumplimiento a la disposición contenida en la citada norma, y
es
tan así que resulta un grave atentado a la lógica y al razonamiento humano que se
haya establecido en la sentencia de instancia que mediante la valoración (a la luz
del
artículo 22) de la CERTIFICACIÓN DE NACIMIENTO (…) se hayan establecido
las circunstancias de modo, tiempo y lugar en que se dio muerte a la víctima; ¿Qué
razonamiento aplicó la Corte de Apelaciones para afirmar que el Juez de juicio
realizó
esta operación bajo los parámetros de la Sana Critica y las reglas de la lógica?
Ninguno, los jueces de Alzada sólo se limitaron a decir “ESTE TRIBUNAL
COLEGIADO CONSIDERA QUE LAS PRUEBAS LLEVADAS AL JUICIO
FUERON ANALIZADAS, COMPARADAS Y CONCATENADAS ENTRE SÍ
POR PARTE DEL JUEZ DE LA RECURRIDA, EL CUAL LE OTORGÓ EL
VALOR PROBATORIO QUE SE OBTUVO DE MANERA DIRECTA Y
MOTIVADA, SEÑALANDO LOS HECHOS QUE QUEDARON
DEMOSTRADOS EN EL TRANSCURSO DEL DEBATE” (Resaltado nuestro).
La recurrida incurrió en violación por errónea interpretación del artículo 22 del
Código Orgánico Procesal Penal al afirmar que en la sentencia de instancia se
señalan
los hechos que quedaron demostrados en el transcurso del debate, ¿Cuáles hechos?,
Cómo pudo la Corte de Apelaciones convalidar una situación tan descabellada como
la valoración realizada por el Juez de instancia valoración (a la luz del artículo
22) del
testigo YORMAN YANCE quien manifestó a viva voz que no estuvo presente en el
lugar de los hechos en virtud de que se encontraba de vacaciones pero a pesar de
esa
declaración el sentenciador señala que mediante esa declaración se logra convencer
de
las circunstancias de modo, tiempo y lugar en que se cometió el homicidio; ¿Cómo
analizó la Corte de Apelaciones este razonamiento realizado el Juez de instancia a
la
luz de la sana crítica?, ¿Acaso se evidencia coherencia en ese razonamiento? Nada
explican los Jueces de Alzada respecto de ello;
No puede la Alzada limitarse a afirmar como así lo hace que “CONSIDERA
QUE LAS PRUEBAS LLEVADAS AL JUICIO FUERON ANALIZADAS,
COMPARADAS Y CONCATENADAS ENTRE SÍ POR PARTE DEL JUEZ DE
LA RECURRIDA, EL CUAL LE OTORGÓ EL VALOR PROBATORIO QUE SE
OBTUVO DE MANERA DIRECTA Y MOTIVADA, SEÑALANDO LOS
HECHOS QUE QUEDARON DEMOSTRADOS EN EL TRANSCURSO DEL
DEBATE” debe explicar razonadamente el porqué así lo considera, en tal sentido
resulta equivocado entender que la sola enumeración de las pruebas que fueron
evacuadas en el debate permita suplir la obligación de la fundamentación debida,
tal y
como lo hizo la Corte de Apelaciones al resolver la denuncia planteada, fragmento
que
se cita a continuación:
Estipulado lo anterior, quienes aquí deciden consideran necesario analizar un
extracto de la motiva de la recurrida, en su Capítulo V denominado
“DETERMINACIÓN PRECISA Y CIRCUNSTANCIADA DE LOS HECHOS QUE EL
TRIBUNAL ESTIMA ACREDITADOS” el cual en el epígrafe “Conclusión de las
Testimoniales”, tenemos que de su lectura se evidencia lo siguiente:
“…Con la declaración de los funcionarios YORGENIS
MAIGUA, JHONATAN PARADA y LEN
VILLAROEL, adscritos al Eje Contra Homicidios
Barlovento del Cuerpo de Investigaciones Científicas,
Penales y Criminalísticas; por cuanto realizan y suscriben:
1) ACTA DE INVESTIGACIÓN PENAL, de fecha 19 de
noviembre de 2016, … 2) INSPECCIÓN TÉCNICA N°
1033, de fecha 19 de noviembre de 2016… 3) ACTA DE
INSPECCIÓN TÉCNICA Y FIJACIÓN
FOTOGRÁFICA N° 1034 practicada en la sede del
Comando de fecha 19 de noviembre de 2016… 4) ACTA
DE LEVANTAMIENTO DE CADAVER
ACOMPAÑADA DE FIJACIÓN FOTOGRAFICA de
fecha 19 de noviembre de 2016… Concluyendo así este
Juzgador, en otorgarle total valor probatorio ya que al ser
adminiculada como se indicó anteriormente con la
declaración de los testigos, de los funcionarios y los
expertos, contribuyen y hacen plena prueba del modo,
tiempo y lugar donde se produjeron los hechos y que
conllevó al procedimiento policial en el cual fueron
aprehendidos los acusados, al determinarse su participación
en los delitos antes mencionados.
Con la declaración de la ciudadana EDDY KARINA
MOLINA ZAMBRANO, funcionaria adscrita a la Unidad
Criminalística contra la Vulneración de Derechos
Fundamentales del Área Metropolitana de Caracas del
Ministerio Público, con el cargo de experto en criminalista,
en su condición de testigo promovido por el Ministerio
Público, a quien se le tomo el juramento de ley… quien
expuso sobre la realización y suscripción de las siguientes
pruebas documentales: 1) EXPERTICIA
HEMATOLÓGICA N° UCCVDF-AMC-DC-LB-521-
2016, de fecha 06 de Diciembre de 2016… 2)
EXPERTICIA HEMATOLÓGICA N° UCCVDF-AMC-
DC-LB-522-2016 de fecha 06-12-2016… 3) PLANILLA
DE REGISTRO DE CADENA DE CUSTODIA DE
EVIDENCIAS FISICAS Nº UCCVDF-AMC-626M-
52016, de fecha 21-11-2016…
Con la declaración del ciudadano ZOILO EMILIO LUNA
TARAZONA, adscrito a la UNAES, bajo el cargo de
Especialista Forense, a quien se le tomo el juramento de
ley… quien expuso sobre la realización de la siguiente
prueba documental: 1) EXPERTICIA TOXICOLOGICA
Nº UCCVDF-AMC-DCF-TOX-370-2016, de fecha 19 de
diciembre de 2016…
Con la declaración de la ciudadana JESSICA MARÍA DE
ABREU CARDENAS, adscrita a la Unidad Criminalística
contra la Vulneración de Derechos Fundamentales del Área
Metropolitana de Caracas del Ministerio Público, bajo el
cargo de experta en Criminalista II, quien declaró en
relación a la 1) INSPECCIÓN TÉCNICA N° UCCVDF-
AMC-DC-IT-396-2016, de fecha 20-11-2016… 2)
PLANILLA DE REGISTRO DE CADENA DE
CUSTODIA DE EVIDENCIAS N° UCCVDF-AMCC-
622-M-2016… e igualmente respecto a la 3) INSPECCIÓN
TÉCNICA Nº UCCVDF-AMC-DC-IT-456-2016…
Con la declaración de la ciudadana ELIZABETH PELAY
CHACON… quien declaró en relación al 1)
PROTOCOLO DE AUTOPSIA Nº UCCVDF-AMC-
DCF-AX-361-2016, de fecha 26 de Diciembre (sic) de
2016…
Concluyendo así este Juzgador, en otorgarle total valor
probatorio ya que al ser adminiculada como se indicó
anteriormente con la declaración de los testigos, de los
funcionarios y los expertos, contribuyen y hacen plena
prueba respecto a la determinación de la causa de la muerte
del adolescente.
Con la declaración del ciudadano GERSON
ALEXANDER OVALLES RUIZ (sic), adscrito a la
Unidad Criminalística contra la Vulneración de Derechos
Fundamentales del Área Metropolitana de Caracas del
Ministerio Público, con el cargo de experto en
Criminalística II, quien declaró en relación al 1)
LEVANTAMIENTO PLANIMÉTRICO VERSIONADO
N° UCCVDF-AMC-DC-LP-463-2016, de fecha 16 de
diciembre de 2016…
Con la declaración del ciudadano OSWALDO RAFAEL
BECERRA TORRES, en su condición de profesional
forense II adscrito a la división de Derechos Fundamentales
del Ministerio Publico (sic), en su condición de testigo
promovido por el Ministerio Público, a quien se le tomo el
juramento de ley… y expuso con relación al 1) INFORME
TÉCNICO N° UCCVDF-AMC-DCF-ITR-421-2016, de
fecha 28 de diciembre de 2016…
Con la declaración de los ciudadanos: ANTONIO JOSÉ
PÉREZ ALONSO, en su condición de teniente coronel… y
de JESÚS ALIRIO BRITO BELMONTE, funcionario
activo del Ejercito Bolivariano, quienes suscribieron
conjuntamente con el ciudadano Yoel Herrera la 1) LISTA
OPERACIONAL DEL PERSONAL MILITAR DEL 321
BACAZARAZA…
Con la declaración del teniente ÁNGEL JOSÉ
CARVAJAL GARCÍA, quien realizó y suscribió el 1)
RESUMEN OPERATIVO DIARIO Nº 004 PGC-
FANB…
Con la declaración de los siguientes ciudadanos: JESÚS
ALIRIO BRITO BELMONTE, funcionario activo del
Ejercito Bolivariano, en su condición de testigo promovido
por el Ministerio Público… Aunado a la declaración del
prenombrado ciudadano ÁNGEL JOSÉ CARVAJAL
GARCÍA, cuya declaración consta en el párrafo anterior.
Dichos funcionarios castrenses levantaron y suscribieron el
1) ACTA POLICIAL N° 323-18-01, de fecha 18 de
noviembre de 2016…
Con la declaración de los ciudadanos: YORGENIS
MOISES MONSALVE RUBIO, primer teniente, en su
condición de testigo promovido por el Ministerio Público…
Del sargento mayor MIGUEL RODRÍGUEZ… Del
sargento RAFAEL DAVID MEDINA ACHIQUE… Del
sargento JONAEL JOSÉ GIL BELLO… Dichos
funcionarios castrenses levantaron y suscribieron
conjuntamente con el sargento ENDER FLORES el 1)
ACTA POLICIAL N° 324-18-01, de fecha 19 de
noviembre de 2016…
Con la declaración del ciudadano JEFERSON FLORIAN
PÉREZ, en su condición de cabo primero…
Con la declaración de la ciudadana LAURA GARCÍA
SUAREZ, adscrita al Hospital H. Rivero Valdivia,
Caucagua estado Miranda, quien en su condición testigo
referencial expuso en cuanto al 1) INFORME MÉDICO de
fecha 19 de noviembre de 2016…
Con la declaración del ciudadano FREDDY JOSÉ
PASTRANA GUAIPO, funcionario activo del Ejercito
Bolivariano…
Con la declaración del ciudadano ÁLVARO JOSÉ
TORRES TONITO, funcionario activo del Ejercito
Bolivariano…
Con la declaración de la ciudadana ISBELITH
YAMILETH MENESES, en su condición de víctima
indirecta…
Con la declaración del ciudadano CRISTHIAN
BEHIQUER DIMAS NAVARRO…
Con la declaración de la ciudadana MARY CARMEN
CRUCES, en su condición investigadora de adscrita a la
Unidad Criminalística contra la Vulneración de Derechos
Fundamentales del Área Metropolitana de Caracas del
Ministerio Público, en su condición de testigo promovido
por el Ministerio Público… y expuso con relación al 1)
LEVANTAMIENTO PLANIMÉTRICO N° 470-16…
Con la declaración de la ciudadana LUSVIC TIBAIDE
PEREZ, en su condición de experta expuso en relación a la
1) INSPECCIÓN TÉCNICA CON FIJACIÓN
FOTOGRÁFICA Nº UCCVDF-AMC-IT-387-2016…
Con la declaración del ciudadano YORMAN JESÚS
YANSE… en su condición testigo referencial…
Con la declaración de la ciudadana ZULLY RAMIREZ, en
su condición de experta adscrita a la División de Lofoscopia
del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y
Criminalísticas, expuso en relación al 1) INFORME
PERICIAL N° 9700-032-10464, de fecha 24 de noviembre
de 2016…
Con la declaración del ciudadano EINAR ALEXIS
AMARO, en su condición de experto adscrito a la Unidad
Criminalística Contra la Vulneración de Derechos
Fundamentales del Ministerio Público del Área
Metropolitana de Caracas, quien expuso en relación a la 1)
INSPECCIÓN TÉCNICA CON FIJACIÓN
FOTOGRÁFICA N° UCCVDF-AMC-IT-387-2016, de
fecha 20 de noviembre de 2016…
Con la declaración de la ciudadana MARY GARCÍA, en
su condición de investigadora adscrita a la División de
Investigaciones de la Unidad Criminalística Contra la
Vulneración de Derechos Fundamentales del Área
Metropolitana de Caracas; quien expuso respecto al 1)
ACTA DE INVESTIGACIÓN PENAL, de fecha 20 de
noviembre de 2016… 2) ACTA DE INVESTIGACIÓN
PENAL, de fecha 21 de noviembre de 2016…
Por todo lo antes expuesto, este Tribunal le da valor de
Plena Prueba a las deposiciones anteriormente analizadas
tanto de los funcionarios actuantes, de los testigos
presenciales y referenciales como de los expertos, así como
a las pruebas documentales, por cuanto con las mismas
quedaron establecidas las circunstancias de tiempo, modo y
lugar en que ocurrieron los hechos donde resultara fallecido
el adolescente antes identificado, a consecuencia de la
conducta desplegada por los acusados y, por ende, se
evidenció comprometida la responsabilidad penal de los
mismos; siendo imperioso analizar los tipos penales por los
cuales resultaron acusados y lo probado durante el
desarrollo del debate oral y público”.
OMISSIS (…)
Por tanto, se observa del texto íntegro de la sentencia, que el Juez Primero (1º)
de
Juicio Circunscripcional, al momento de valorar las pruebas discurridas en el
debate
oral y público, aplicó las reglas de la lógica, la sana crítica y máximas de
experiencia,
de conformidad con el artículo 22 del Código Orgánico Procesal Penal, para dictar
su
decisión, determinando que las declaraciones de los expertos, testigos y
funcionarios
actuantes fueron contestes en cuanto a las circunstancias de modo, tiempo y lugar
de
lo acontecido, así como de la existencia de los hechos acontecidos; probanzas que
en
un todo resultaron contundentes para que el Juez de la recurrida dictaminara
sentencia condenatoria por el suficiente acerbo probatorio considerado igualmente,
y
así lo hace constar en su fallo.
Basta con observar el párrafo antes transcrito para evidenciar que se trata de
una simple lista enumerada, plasmada de forma acrítica, carente de razonamiento
lógico, no pasada por el tamiz del inteligencia humana, que mal podría llamarse
valoración racional o sana crítica y este fue el escueto fundamento que adujo el
Tribunal de Alzada para declarar SIN LUGAR la denuncia planteada por esta defensa
técnica, un fundamento tan írrito como el proferido por el Juez de instancia.
Respetados Magistrados, la Alzada debió verificar el vicio delatado por esta
defensa y en consecuencia aplicar lo previsto en el artículo 449, en su encabezado,
es
decir DECLARAR CON LUGAR la denuncia por la causal prevista en el numeral 2
del artículo 444 del Código Orgánico Procesal Penal, anular la sentencia impugnada
y
ordenar la celebración de juicio oral ante un juez o jueza en el mismo circuito
judicial,
distinto del que la pronunció.
En virtud de todos los fundamentos anteriormente expuestos muy
respetuosamente solicitamos, que una vez verificado la violación aquí denunciada
sea declarado con lugar el presente recurso y, de conformidad con lo previsto en el
artículo 459 se anule la sentencia impugnada y se ordene la celebración de un nuevo
juicio oral ante un nuevo tribunal.
CUARTA DENUNCIA
Ciudadanos Magistrados, con fundamento en lo establecido en el artículo 452
del Código Orgánico Procesal Penal, denunciamos la violación de la ley por falta de
aplicación de los artículos 157 y 346 numeral 4 del Código Orgánico Procesal Penal,
vicio en que la Corte de Apelaciones incurrió al no resolver totalmente la denuncia
planteada en el recurso de apelación interpuesto, a consecuencia de lo cual dictó
una
sentencia inmotivada.
A los fines de fundamentar la presente denuncia es importante invocar el
criterio pacífico y reiterado que esta honorable Sala Penal establecido en
sentencias
como la número 164 de fecha veintisiete (27) de abril del año 2006, en la que
señaló
que las Cortes de Apelaciones pueden incurrir en el vicio de inmotivación por dos
razones: la primera, cuando omitan cualquiera de las circunstancias denunciadas por
el
apelante; y la segunda, cuando no expresen de forma clara y precisa los fundamentos
de hecho y
de derecho por los cuales se adopta el fallo (…); criterio este que ha sido
reiterado en otras
sentencias tales como la número 118, de fecha 27 de junio de 2019, donde se indicó:
(…) las Cortes de Apelaciones incurrirán en inmotivación de sus sentencias,
fundamentalmente por dos (2) razones: la primera, cuanto omitan cualquiera de las
circunstancias denunciadas por el apelante; y la segunda, cuando no expresen de
forma clara y precisa los fundamentos de hecho y de derecho por los cuales se
adopta
el fallo, tales violaciones constituyen infracciones a los artículos 26 y 49
(numeral 1)
de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y 173, 364 (numeral 4),
441 del Código Orgánico Procesal Penal.
Dicho esto procedemos a denunciar que la Corte de Apelaciones profirió una
sentencia que adolece del vicio de inmotivación en virtud de que la misma no dio
respuesta a todos los argumentos planteados por esta representación en el recurso
de
apelación interpuesto, en tal sentido señalamos que la denuncia sometida a revisión
de
la Alzada se planteó en los términos siguientes:
QUINTA DENUNCIA:
Denunciamos la Violación de la ley por inobservancia o
errónea aplicación de una norma jurídica, ello de
conformidad con lo previsto en el artículo 444 numeral 5
del Código Orgánico Procesal Penal, lo cual
fundamentamos en los términos siguientes:
En otro gran desacierto incurre el juez de la recurrida, esta
vez en un asunto puramente jurídico, específicamente de