HISTORIA DEL MEDIO DE
COMUNICACIÓN
La radio es un medio de comunicación que ha conseguido
mantenerse vigente durante décadas a pesar del surgimiento de
competidores más sofisticados, tales como la televisión y el
contenido digital en general. Curiosamente, no se conoce con
certeza el nombre o la nacionalidad del inventor: entre los
potenciales creadores se encuentran un ruso, un italiano y un
español.
Con respecto a su funcionamiento, este revolucionario dispositivo no
podría existir si James Clerk Maxwell, un físico originario de
Escocia, no hubiese formulado la teoría acerca de
las ondas electromagnéticas, ya que a este acontecimiento le siguió
el descubrimiento de las ondas de radio, quince años más tarde, por
parte del científico alemán Heinrich Hertz.
Recién en el año 1894, Nikola Tesla, considerado por muchos el
auténtico inventor de la radio, realizó una demostración pública de
una transmisión radiofónica. Un año más tarde, Guillermo Marconi
presentó un sistema de radio sin precedentes, con el cual consiguió
atravesar el océano Atlántico a comienzos del siglo XX; cabe
mencionar que para su trabajó utilizó patentes que pertenecían a
Tesla, lo cual puso en duda su autoría en más de una ocasión.
PRIMERAS EMISORAS DE RADIO
La radio como medio de comunicación y entretenimiento masivo
comenzó a existir en el año 1920 en Estados Unidos y Argentina.
Así como en el caso de su invención, existen diversas opiniones con
respecto al orden en el cual aparecieron las primeras emisoras.
La primera generación de la radio se basó en la tecnología de
Amplitud Modulada (AM), mientras que en el año 1933 se propuso
un sistema que se apoyaba en la Modulación de Frecuencia (FM),
capaz de producir mayor calidad sonora y menos vulnerable a
los parásitos radioeléctricos y las interferencias. La radio FM se
estrenó a finales de la década de los 30, aunque esto no significó el
final para AM.
Por último, resulta interesante señalar que en la actualidad es
posible escuchar la radio a través de Internet; esto acarrea dos
cambios fundamentales con respecto a la utilización de un
dispositivo tradicional: se puede usar prácticamente cualquier
aparato capaz de conectarse a la Red, siempre que posea (o
permita la conexión de) altavoces; no existe la necesidad de captar
la señal físicamente, por lo cual todas las emisoras del mundo
pueden ser sintonizadas desde cualquier punto del planeta.