Introducción a la Ecología
Las ciencias naturales pueden estudiarse en muchos niveles diferentes. Se pueden analizar
aspectos pequeños, como las células, o estudiar elementos más grandes, como un grupo
de animales. También es posible investigar la biósfera, que es el área donde viven los
organismos. El estudio de la biósfera forma parte de la ecología, la disciplina que examina
cómo los organismos vivos interactúan entre sí y con su entorno.
Investigación en la Ecología
La ecología involucra diversas áreas del conocimiento, incluidas la geología, la geotecnia, la
geografía, la meteorología, la genética, la química y la física. También se puede dividir en
subdisciplinas según el tipo de organismo estudiado, como la ecología animal, la ecología
vegetal y la ecología de los insectos, entre otras.
Historia de la Ecología
La ecología es una ciencia relativamente reciente, con menos de 200 años de antigüedad.
Su origen se remonta al siglo XIX, específicamente al año 1869, cuando el científico alemán
Ernst Haeckel introdujo el término Ökologie. Esta palabra proviene del griego oikos (hogar,
casa) y logos (estudio), lo que significa "el estudio del hogar" y su gestión.
Si recurrimos a una definición formal, Haeckel entendía la ecología como la ciencia que
estudia la relación de los seres vivos con su entorno. Posteriormente, esta definición se
amplió para abarcar aspectos como la materia, la energía y la biocenosis.
Actualmente, Haeckel es reconocido como el padre de la ecología y el creador del término.
Sin embargo, los orígenes del pensamiento ecológico se remontan a la Antigua Grecia.
Desde tiempos inmemoriales, el ser humano ha buscado comprender su entorno, las
fuerzas de la naturaleza y la diversidad de especies con las que convive.
Los primeros indicios de la ecología se dieron en las tribus primitivas, que dependían
totalmente de su entorno para sobrevivir. Estas comunidades cazaban, recolectaban frutos y
pescaban, lo que requería un conocimiento profundo de los animales, las plantas y su
ecosistema. Con el tiempo, el desarrollo de la agricultura y la ganadería impulsó un mayor
aprendizaje sobre el medio ambiente.
A pesar de estos antecedentes, estos conocimientos no se consideraban ecología, sino una
necesidad de entender el mundo para la supervivencia. Los primeros estudios ecológicos
formales surgieron entre los años 325 y 285 a.C., cuando el filósofo Teofrasto comenzó a
analizar cómo los organismos vivos interactuaban con su entorno.
Durante la Revolución Industrial, a principios de 1800, Lamarck estableció una conexión
entre los organismos y sus mecanismos de adaptación a los cambios ambientales. En 1811,
St. George Jackson fue el primero en utilizar el término Hexicología, para referirse al estudio
de los organismos en su medio, considerando factores como la naturaleza del hábitat, la
temperatura y la interacción con otros organismos.
Siguiendo esta línea de estudio, Gregor Mendel descubrió que las características
hereditarias de los organismos no se mezclaban, sino que permanecían distintas. Este
hallazgo permitió comprender cómo algunos organismos logran adaptarse y evolucionar,
mientras que otros no sobreviven.
Posteriormente, Charles Darwin propuso su teoría de la selección natural, explicando que
ciertos organismos desarrollan mejores habilidades evolutivas que otros para sobrevivir y
reproducirse. Más adelante, Isidore Geoffroy acuñó el término Etología, definiéndolo como
el estudio de las relaciones de los organismos dentro de su entorno social y familiar.
Todavía existe debate sobre si fue Henry Bates o Ernst Haeckel quien utilizó por primera
vez la palabra Ecología. No obstante, lo que sí se sabe es que el concepto ha evolucionado
significativamente desde entonces.
A raíz de la Revolución Industrial, se hizo evidente el impacto negativo de la actividad
humana en el medio ambiente, con la contaminación masiva del aire, los ríos y los suelos.
Más tarde, con la invención del automóvil moderno por Henry Ford y su producción en
masa, la emisión de CO₂ aumentó drásticamente, contribuyendo al cambio climático.
Desde las décadas de 1950 y 1960, la ecología comenzó a considerarse una de las ciencias
más importantes del mundo moderno, debido al creciente daño ambiental causado por el
ser humano. El aumento de la contaminación y la superpoblación han convertido a la
ecología en una disciplina clave en la actualidad. Desde entonces, conceptos como el
reciclaje, el desarrollo sostenible y el uso de energías renovables han cobrado gran
relevancia.
Definición y Campo de la Ecología
La ecología es una rama de la biología que estudia los organismos y sus interacciones con
su entorno, con el objetivo de comprender la compleja red de vida que conforma los
ecosistemas.
El término ecología surgió en 1869 en la obra del filósofo prusiano Ernst Haeckel y proviene
de los vocablos griegos oikos (“casa, hogar") y logos ("palabra, estudio"). En este sentido,
una primera definición de ecología sería "el estudio de los hogares".
La ecología es una especialidad científica centrada en el análisis de la relación entre los
seres vivos y su entorno, compuesto por factores abióticos (como el clima y la geología) y
factores bióticos (otros organismos con los que comparten su hábitat).
Además, la ecología estudia la distribución y cantidad de los organismos vivos en función de
su interacción con el medio. También analiza los biomas, que son grandes comunidades de
plantas y animales que habitan en un mismo ecosistema.
Los ecologistas investigan biomas diversos, como el Ártico, los trópicos o el desierto. Se
preguntan por qué ciertas especies viven en determinados biomas y qué factores hacen que
un ecosistema sea estable.
Ejemplo de un Bioma
Un ejemplo de bioma es el Desierto de Atacama, en Chile. Este ecosistema alberga
especies adaptadas a condiciones extremas, lo que lo convierte en un punto de interés para
los ecologistas..