Principios Rectores del Proceso Laboral en México-
El proceso laboral en México está fundamentado en principios rectores
que aseguran la equidad y justicia social en las relaciones laborales.
Estos principios son la inmediación, que asegura la presencia de las
partes en el juicio; la inmediatez, que garantiza la agilidad en la
sucesión de los actos procesales; la continuidad, que evita
interrupciones que puedan prolongar el proceso; la celeridad, que
busca resolver los conflictos de manera expedita; la veracidad, que
exige honestidad en las declaraciones y pruebas; la concentración,
que intenta limitar el proceso a la menor cantidad de actos posibles; la
economía procesal, que previene gastos innecesarios; y la sencillez,
que facilita los procedimientos. El proceso debe ser público, sin costo,
con un enfoque oral y conciliatorio, promoviendo la resolución de
conflictos por encima de tecnicismos procesales, siempre dentro del
marco del debido proceso.
En la doctrina procesal laboral existen quienes distinguen entre
características y los principios propiamente dichos. Por características
aluden a la finalidad tutelar, la apreciación "en conciencia" de los
hechos y una composición sectorial de los tribunales.
En tanto que, por principios, esto es, elementos sin los cuales una
figura deja de ser, dentro de la propia Ley Federal del Trabajo existe
un catálogo de ellos, en modo de política legislativa. En efecto, a
diferencia de otras ramas del proceso, la generalidad de los
PRINCIPIOS DEL DERECHO PROCESAL laboral se encuentra,
además de la exposición de motivos o la ratio legis, dentro de la
propia ley en forma de listado. Así, se enuncian dentro del primer
capítulo del Título Catorce, referente al "Derecho Procesal Laboral",
denominado precisamente "Principios Procesales". Se regulan en los
artículos 685, 686, 687 y 688 de la LFT.
Según se advierte de dichas disposiciones, los principios generales de
derecho laboral, pueden enunciarse y explicarse de la manera
siguiente:
PRINCIPIOS DEL DERECHO PROCESAL
1) PUBLICIDAD. Implica la posibilidad de que los ciudadanos puedan
presenciar las audiencias o diligencias durante el proceso, salvo las
excepciones expresamente establecidas. Su desarrollo específico se
encuentra dentro del artículo 720 de la LFT.
2) GRATUIDAD. Exige que las actuaciones laborales, así como ciertos
actos relacionados con ellas, sean gratuitas. Se consagra en las
siguientes disposiciones de la LFT: artículo 19 (las actuaciones
laborales no causarán impuesto alguno); artículo 824 (la junta
designará a los peritos cuyos honorarios no pueda cubrir el trabajador)
y artículo 962 (la inscripción en el Registro Público de la Propiedad de
los bienes inmuebles embargados, por extensión, será gratuita).
3) INMEDIACIÓN. Constituye la obligación de los miembros de las
Juntas de estar en contacto inmediato con las partes del juicio laboral,
así como intervenir en todo momento en el curso del proceso.
4) ORALIDAD PREDOMINANTE. Constituye la posibilidad, no
exclusiva, de que las partes comparezcan ante la autoridad laboral a
hacer efectivos sus derechos en forma verbal. Ello, pues no
necesariamente implica que se deje de lado el aspecto escrito, debido
a la necesidad de la constancia gráfica –ante la imposibilidad de
conservar en la memoria todo el procedimiento–. Se representa en el
contenido del artículo 743 (en las audiencias se requerirá la presencia
física de las partes o de sus representantes o de sus apoderados).
5) INSTANCIA DE PARTE (PRINCIPIO DISPOSITIVO). Aplicable sólo
a la presentación de la demanda, dado que se requiere la petición de
los particulares (artículo 685). El resto del proceso cuenta con un
carácter inquisitivo, al contar las autoridades laborales con la
obligación de llevar a cabo un impulso oficioso, según se observa, a
manera de ejemplo, o del contenido de los artículos 771 (cuidar que
los juicios queden inactivos), 772 (evitar la caducidad), 784 (requerir al
patrón a efecto de que exhiba los documentos probatorios) y 886
(diligencias para mejor proveer).
6) CONCENTRACIÓN. Consiste en la brevedad o simplificación del
procedimiento. Se puede observar en los siguientes artículos de la
LFT: 761 (eliminar, en lo posible, el trámite de incidentes), 763 (al
tramitarse un incidente dentro de una audiencia o diligencia, se
substanciará y resolverá de plano, salvo los excepcionales como
nulidad, competencia, acumulación o excusas, mismos que serán
resueltos dentro de las veinticuatro horas siguientes, previa
celebración de una audiencia incidental) y 848 (la imposibilidad de
ejercer algún recurso, así como la imposibilidad de revocar sus propias
determinaciones).
7) SENCILLEZ. Constituye la ausencia de formalismos dentro del
procedimiento para las partes, pudiendo constreñirse a precisar los
puntos petitorios, sin requerirse de señalar las disposiciones legales
que los fundamenten (artículos 687 y 878, fracción II y III LFT).
8) TUTELAR O DE EQUILIBRIO PROCESAL. Comprende dos
obligaciones diversas a cargo de la Junta al momento de recibir la
demanda, a saber: por una parte, subsanar la demanda incompleta y,
por la otra, aclaración de la demanda obscura o irregular. Como se
podrá advertir, ese cuadro de principios podría constituir una
verdadera base procesal de éxito en el derecho procesal laboral.
Contiene un verdadero catálogo de reglas que, en su materialización
real, producirían verdaderas instancias tutelares y de efectividad en los
derechos sustantivos laborales. Sin embargo, en la praxis no
sucedieron esas cualidades, pues por años sólo se convirtieron en un
decálogo de aspiraciones procesales para los operadores de ese
sistema y elementos de reproches judiciales para las Juntas de
Conciliación y Arbitraje. Sustancialmente, la publicidad se concibió
como el "mercadeo" de los abogados intermediarios, además de que
nunca fue acompañado de la infraestructura de los inmuebles para
materializarlos. La inmediación, por su parte, no estuvo acompañada
de la sanción procesal para el caso de incumplimiento, ni se
acompañó de los demás elementos para su éxito, como lo sería la
oralidad, la concentración o la economía procesal. En efecto, los
representantes integrantes de las Juntas nunca estuvieron presentes
en las audiencias –algunos ni siquiera asisten regularmente a las
Junta Local de Conciliación y Arbitraje, por lo que, en los desahogos
de las pruebas y los planteamientos de las partes, generalmente, son
resueltos por secretarios auxiliares o dictaminadores.
La oralidad, que es la piedra angular del principio anterior, así como de
la concentración, economía y sencillez, no fueron entendidos como los
elementos legitimadores de los procesos, ni los catalizadores para
lograr la materialización, en vía de tutela, de los derechos sustantivos.
Ni la simplificación, ni tampoco la continuidad se materializaron, entre
otras causas, debido a la cooptación sectorial de los casos, los sujetos
procesales y, sobre todo, de los integrantes de las Juntas Locales de
Conciliación y Arbitraje.
LEY FEDERAL DEL TRABAJO
Artículo 685
El proceso del derecho del trabajo se rige bajo los principios de
inmediación, inmediatez, continuidad, celeridad, veracidad,
concentración, economía y sencillez procesal. Asimismo, será público,
gratuito, predominantemente oral y conciliatorio.
Los Tribunales deben garantizar el cumplimiento de los principios y
condiciones citados. El juez deberá atender al principio de realidad
sobre los elementos formales que lo contradigan. Asimismo, se
privilegiará la solución del conflicto sobre los formalismos
procedimentales, sin afectar el debido proceso y los fines del derecho
del trabajo.
Cuando la demanda del trabajador sea incompleta, en cuanto a que no
comprenda todas las prestaciones que de acuerdo con esta Ley
deriven de la acción intentada o procedente, conforme a los hechos
expuestos por el trabajador, el Tribunal, en el momento de admitir la
demanda, subsanará ésta. Lo anterior sin perjuicio de que cuando la
demanda sea obscura o vaga se proceda en los términos previstos en
el artículo 873 de esta Ley.
Artículo 685 Bis
Las partes tendrán derecho a que se garantice su debida defensa y
representación; en consecuencia, podrán estar asistidos por un
apoderado legal quien deberá ser Licenciado en Derecho o abogado
titulado con cédula profesional. Cuando el Tribunal advierta que exista
una manifiesta y sistemática incapacidad técnica del apoderado legal,
prevendrá a la parte afectada para que designe otro, contando con
tres días naturales para hacerlo. Los trabajadores o sus beneficiarios
tendrán derecho a que les sea asignado un abogado de la
Procuraduría de la Defensa del Trabajo competente o de la Defensoría
Pública que asuma su representación jurídica.
Artículo 685 Ter
Quedan exceptuados de agotar la instancia conciliatoria, cuando se
trate de conflictos inherentes a:
I. Discriminación en el empleo y ocupación por embarazo, así
como por razones de sexo, orientación sexual, raza, religión,
origen étnico, condición social o acoso u hostigamiento
sexual;
II. Designación de beneficiarios por muerte;
III. Prestaciones de seguridad social por riesgos de trabajo,
maternidad, enfermedades, invalidez, vida, guarderías y
prestaciones en especie y accidentes de trabajo;
IV. La tutela de derechos fundamentales y libertades públicas,
ambos de carácter laboral, entendidos en estos rubros los
relacionados con:
a) La libertad de asociación, libertad sindical y el reconocimiento
efectivo de la negociación colectiva;
b) Trata laboral, así como trabajo forzoso y obligatorio, y
c) Trabajo infantil.
Para la actualización de estas excepciones se debe acreditar la
existencia de indicios que generen al tribunal la razonable sospecha,
apariencia o presunción de que se están vulnerando alguno de estos
derechos;
V. La disputa de la titularidad de contratos colectivos o contratos
ley, y
VI. La impugnación de los estatutos de los sindicatos o su
modificación.
Artículo 686
El proceso del derecho del trabajo y los procedimientos
paraprocesales, se sustanciarán y decidirán en los términos señalados
en la presente Ley.
Los Tribunales ordenarán que se corrija cualquier irregularidad u
omisión que notaren en la sustanciación del proceso, para el efecto de
regularizar el procedimiento, sin que ello implique que puedan revocar
sus propias resoluciones, según lo dispone el artículo 848 de la
presente Ley.
Artículo 687
En las comparecencias, escritos, promociones o alegaciones, no se
exigirá forma determinada; pero las partes deberán precisar los puntos
petitorios.
Artículo 688
Las autoridades administrativas están obligadas, en la esfera de sus
respectivas competencias, a auxiliar a los Tribunales, si se negaren a
ello, serán responsables en los términos de las Leyes aplicables al
caso.
Naturaleza del Derecho Laboral.
NATURALEZA JURÍDICA.
Según la doctrina y en relación con la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos (CPEUM), el derecho laboral puede
considerarse como una rama del derecho social que regula las
relaciones laborales entre empleadores y trabajadores. Su naturaleza
jurídica se fundamenta en los principios de protección y justicia social,
establecidos en la CPEUM, que buscan garantizar condiciones dignas
de trabajo, equidad, igualdad y bienestar para los trabajadores.
La doctrina del derecho laboral en México se ha enriquecido con
diversas corrientes y enfoques a lo largo del tiempo, lo que ha
generado diferentes perspectivas sobre la naturaleza jurídica de esta
rama del derecho en relación con CPEUM.
Una de las doctrinas relevantes en el contexto del derecho laboral en
México es la doctrina laboralista mexicana, la cual ha contribuido al
desarrollo y análisis de esta área del derecho en el país. Destacados
juristas y académicos mexicanos han realizado estudios y reflexiones
sobre el derecho laboral, tomando en cuenta la CPEUM y su relación
con los derechos laborales y las instituciones laborales en México.
Cabe mencionar que la doctrina laboralista mexicana ha tenido
diversas corrientes y enfoques a lo largo del tiempo, y no existe una
única postura consensuada en cuanto a la naturaleza jurídica del
derecho laboral en relación con la CPEUM. Sin embargo, en general,
esta doctrina se inclina hacia considerar al derecho laboral como una
rama del derecho social de carácter público, enfocada en la protección
de los derechos laborales, la justicia social y la regulación de las
relaciones laborales en beneficio de los trabajadores.
Es importante señalar que la doctrina laboralista mexicana cuenta con
numerosos estudiosos y autores que han abordado estos temas desde
diversas perspectivas, como Hugo Sinzheimer, Jesús Gudiño Pelayo,
Jorge Witker, Rodolfo Caporal, Ignacio Burgoa, entre otros. Estos
juristas y académicos han realizado aportes significativos al análisis y
comprensión del derecho laboral en México, y sus trabajos pueden
consultarse para obtener una visión más detallada y precisa de la
naturaleza jurídica del derecho laboral en relación con la CPEUM.
Así, podemos señalar que, en México, el derecho laboral se encuentra
consagrado en el Título Sexto de la CPEUM, específicamente en los
artículos 123 y 124. Estos artículos establecen los derechos y
obligaciones de los trabajadores, las facultades del Estado para
regular las relaciones laborales, la protección a los derechos laborales,
la justicia laboral, entre otros aspectos relevantes.
Por un lado, el artículo 123 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos (CPEUM) establece los derechos laborales y las
disposiciones relacionadas con el trabajo en México. A continuación,
se presenta un resumen de los principales apartados del artículo:
1. El artículo 123 se divide en apartados que abordan diferentes
aspectos del trabajo y los derechos laborales.
2. Los primeros apartados del artículo 123 establecen los derechos
fundamentales de los trabajadores, como la libertad de trabajo, la
igualdad de oportunidades, la no discriminación, la libertad sindical, el
derecho a la huelga, la jornada máxima de trabajo, el descanso
semanal, la remuneración justa, la seguridad social, entre otros.
3. El apartado A del artículo 123 se enfoca en los derechos de los
trabajadores en el sector privado, estableciendo condiciones laborales
mínimas, como la duración máxima de la jornada laboral, el salario
mínimo, las prestaciones sociales, la protección a la maternidad y
paternidad, entre otros aspectos.
4. El apartado B del artículo 123 se refiere a los derechos de los
trabajadores al servicio del Estado, estableciendo condiciones
específicas para el empleo público, como la estabilidad en el empleo,
la profesionalización del servicio público, los derechos sindicales, la
negociación colectiva, entre otros.
5. El apartado C del artículo 123 se ocupa de los derechos de los
trabajadores del campo, garantizando su acceso a la tierra, la
protección laboral, la seguridad social y otros beneficios específicos.
6. El apartado D del artículo 123 se relaciona con los derechos de los
trabajadores domésticos, estableciendo su protección y los derechos
laborales que les corresponden.
Por otro lado, el artículo 124 de la CPEUM se refiere al sistema de
justicia laboral en México, a continuación, se presenta un resumen de
su contenido:
1. El artículo 124 establece que el sistema de justicia laboral en
México será impartido por autoridades especializadas, autónomas e
imparciales.
2. Estas autoridades estarán encargadas de resolver las controversias
laborales y garantizar el cumplimiento de las normas laborales.
3. El artículo 124 prevé la creación de tribunales laborales
especializados, así como de instituciones que administren y resuelvan
los conflictos laborales, como las Juntas de Conciliación y Arbitraje.
4. Además, el artículo 124 establece que el Poder Judicial de la
Federación será el encargado de impartir justicia en materia laboral a
través de los tribunales especializados.
LA NATURALEZA JURÍDICA DEL DERECHO LABORAL EN
MÉXICO.
Doctrinalmente, la naturaleza jurídica del derecho laboral en México ha
sido objeto de diferentes enfoques y debates dentro de la doctrina
jurídica. No existe un consenso absoluto sobre su naturaleza jurídica
en México, ya que las posturas pueden variar entre distintos juristas y
estudiosos del derecho laboral.
Sin embargo, en general, se puede decir que existe un consenso en
considerar al derecho laboral en México como una rama del derecho
social. Esto se debe a que el derecho laboral tiene como objetivo
principal la protección de los trabajadores, la regulación de las
relaciones laborales y la búsqueda de la justicia social en el ámbito del
trabajo.
El enfoque social del derecho laboral en México se basa en la
protección de los derechos laborales de los trabajadores, el
establecimiento de condiciones de trabajo dignas y la promoción de la
igualdad y la equidad en las relaciones laborales.
Además, el derecho laboral en México también puede ser considerado
como una rama del derecho público debido a la intervención del
Estado en la regulación y supervisión de las relaciones laborales, así
como en la protección de los derechos laborales a través de
instituciones estatales como la Secretaría del Trabajo y Previsión
Social, la Junta de Conciliación y Arbitraje y otras.
La naturaleza jurídica del derecho laboral en México se encuentra
establecida en la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos (CPEUM) y en diversas leyes laborales. En términos
generales, se considera que el derecho laboral en México es una rama
del derecho social y del derecho público.
El derecho laboral en México tiene como objetivo principal regular las
relaciones laborales entre empleadores y trabajadores, estableciendo
los derechos y obligaciones de ambas partes, así como las
condiciones mínimas de trabajo, la protección laboral y los
mecanismos de solución de controversias en el ámbito laboral.
La naturaleza jurídica del derecho laboral en México se caracteriza por
tener un enfoque protector de los trabajadores, buscando equilibrar las
relaciones de poder entre empleadores y trabajadores, y garantizar
condiciones de trabajo justas y dignas. El derecho laboral en México
se fundamenta en los principios de protección social, justicia laboral,
igualdad, no discriminación, seguridad social y solidaridad.
El Estado mexicano desempeña un papel importante en la regulación
y supervisión del derecho laboral, a través de diversas instituciones
como la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, la Junta de
Conciliación y Arbitraje y la Comisión Nacional de los Salarios
Mínimos, entre otras.
1. Desde una perspectiva doctrinal, la naturaleza jurídica del derecho
laboral en México se considera principalmente como una rama del
derecho social, centrada en la protección de los derechos de los
trabajadores y la promoción de la justicia social en el ámbito laboral,
aunque también puede tener elementos del derecho público debido a
la intervención estatal en su regulación y protección.
2. La naturaleza jurídica del derecho laboral en relación con la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se puede
considerar como un conjunto de normas y principios que tienen como
finalidad proteger los derechos laborales de los trabajadores, regular
las condiciones de trabajo, promover la justicia social y contribuir al
desarrollo económico y social del país. Además, se caracteriza por ser
una rama del derecho público que involucra la intervención del Estado
para equilibrar las relaciones laborales y garantizar la justicia social en
el ámbito del trabajo.
3. El artículo 123 de la CPEUM aborda los derechos laborales de los
trabajadores en México, estableciendo garantías y condiciones
mínimas de trabajo, mientras que el artículo 124 se refiere al sistema
de justicia laboral y la impartición de justicia en el ámbito laboral a
través de autoridades especializadas e imparciales.
JUSTICIA SOCIAL.
La Justicia Social es un concepto que en el derecho laboral se
materializa principalmente como un principio protector de las personas
trabajadoras a través de la obligación de los jueces de interpretar la
ley laboral a favor de estas. Por su parte, la Dignidad Humana es una
norma jurídica que obliga a los jueces a interpretar la ley evitando
discriminar o negar la dignidad a cualquier persona.
La Dignidad Humana es base para que la Justicia Social continué
aplicándose como principio protector de la clase trabajadora además
de ser la base para que los patrones y cualquier humano pueda
obtener su protección en las situaciones en las que ante un criterio con
posibilidad de argumentarse como Justicia Social o un artículo que
implique el no poder ejercitar derechos humanos, el concepto de
Dignidad Humana protege y armoniza las interpretaciones y la
aplicación del derecho.
En los artículos referidos de la Ley Federal del Trabajo en los procesos
previos a la reforma e incluso en los actuales, contemplan sanciones
fundamentadas en principios de Justicia Social y aspecto procesales,
mismas que no deben de aplicarse, si no es que antes el juzgador
pregunta a la persona si desea continuar sin su abogado, pues es un
derecho humano esencial para tener un debido proceso y no negarse
la dignidad de las personas a ser asistidos por un abogado ante
cualquier juez.
En tal sentido, la Dignidad Humana amplia el rango de protección,
pero complementa al de la Justicia Social, pues lo mismo protege en a
las personas trabajadoras como a los patrones, por el simple hecho de
ser humanos.
EQUIDAD LABORAL.
La equidad laboral se refiere a la idea de proporcionar a las personas
igualdad de oportunidades laborales y un trato justo en el trabajo, sin
importar género, raza, etnia, orientación sexual, discapacidades u
otras características personales.
Las empresas y organizaciones son las principales encargadas de
promover y establecer medidas para la equidad laboral, por lo que
deben asegurarse de que cualquier colaborador reciba las mismas
posibilidades de acceso, desarrollo y progresión en el empleo, así
como también de eliminar las barreras que lo impidan.
Actualmente, cuanto más diversas sean las organizaciones, más
propensas serán a alcanzar el éxito y superar sus objetivos. La
pluralidad de personas, culturas y puntos de vista, enriquecen el
trabajo colectivo, de ahí que la equidad laboral se convierta en parte
fundamental en la cultura de cualquier organización.
CONCEPTO DE EQUIDAD LABORAL
La equidad laboral se refiere al trato justo y no discriminatorio que
deben recibir todas las personas en el ámbito laboral,
independientemente de su género, raza, orientación sexual,
discapacidad, religión o cualquier otra característica personal. Es un
principio que busca eliminar la discriminación y promover la igualdad
de oportunidades en el trabajo.