LA TURQUESA
¿QUÉ ES LA TURQUESA?
La turquesa es un mineral compuesto principalmente por fosfato hidratado
de cobre y aluminio (CuAl₆(PO₄)₄(OH)₈·4H₂O). Su característico color azul a
verde se debe a la presencia de cobre e impurezas de hierro. Se trata de una
gema opaca con una textura generalmente lisa y un brillo mate a ceroso.
Se considera una de las piedras preciosas más antiguas utilizadas en joyería y
arte, con registros históricos que datan de hace más de 3,000 años en
civilizaciones como los egipcios, persas, aztecas y nativos americanos. Su
nombre proviene del francés "turquesa", ya que las primeras piedras llegaban
a Europa a través de Turquía.
La turquesa es relativamente frágil, con una dureza de 5 a 6 en la escala de
Mohs, lo que significa que puede rayarse fácilmente con objetos más duros.
Su formación ocurre en ambientes áridos donde hay una alta presencia de
cobre, yaciendo en vetas, nódulos y depósitos secundarios en rocas
sedimentarias o volcánicas.
COMPOSICIÓN Y ORIGEN DE LA TURQUESA
Composición química
La turquesa es un fosfato de cobre y aluminio con moléculas de agua en su
estructura química. Su color puede variar dependiendo de su contenido en
cobre y hierro:
Azul intenso → Mayor cantidad de cobre.
Verde azulado → Presencia de hierro.
Verde oscuro o amarillento → Contenido de zinc o alteración por exposición
ambiental.
Es un mineral secundario que se forma por la alteración de depósitos de
cobre en presencia de fósforo y aluminio.
Formación
La turquesa se origina en ambientes áridos o desérticos, donde las aguas
subterráneas ricas en cobre reaccionan con minerales que contienen fósforo
y aluminio, formando depósitos en fisuras y cavidades de rocas volcánicas y
sedimentarias.
Los principales procesos de formación incluyen:
1. Oxidación de minerales de cobre: En regiones secas, el cobre de minerales
primarios (como la calcopirita y la malaquita) se disuelve y reacciona con
fosfatos presentes en el suelo.
2. Precipitación química en fisuras y cavidades: Los iones de cobre, aluminio y
fósforo cristalizan, formando turquesa en venas o nódulos dentro de la roca
madre.
3. Alteración y reemplazo mineral: En algunos casos, la turquesa reemplaza
otros minerales preexistentes en procesos de meteorización prolongados.
Los depósitos de turquesa suelen encontrarse en regiones montañosas y
desérticas donde estos procesos pueden ocurrir a lo largo de miles de años.
YACIMIENTOS MÁS IMPORTANTES DE LA TURQUESA
La turquesa se encuentra en diversas partes del mundo, pero los yacimientos
más importantes están en zonas áridas con depósitos de cobre.
América
Estados Unidos: Arizona, Nevada, Nuevo México y Colorado son conocidos
por producir turquesas de alta calidad.
México: Yacimientos en Sonora y Chihuahua, donde se extraen ejemplares de
tonos verdosos y azul profundo.
Irán: La mina de Nishapur, en Persia, ha producido algunas de las turquesas
más valoradas desde tiempos antiguos.
China: Depósitos en Hubei ofrecen turquesas de tonos verde-azulados.
África
Egipto: La península del Sinaí albergó una de las primeras explotaciones de
turquesa en la historia, utilizada por los faraones.
Europa
Rusia: Algunas minas en Siberia han producido turquesa en cantidades
limitadas.
Los depósitos de mayor calidad suelen presentar una textura compacta y un
color uniforme sin impurezas.
CARACTERÍSTICAS DE LA TURQUESA
Propiedades Físicas
Fórmula química: CuAl₆(PO₄)₄(OH)₈·4H₂O
Color: Azul, azul verdoso o verde.
Brillo: Mate a ceroso.
Dureza: 5 - 6 en la escala de Mohs.
Densidad: 2.6 - 2.9 g/cm³.
Fractura: Concoidea o irregular.
Propiedades Ópticas y Sensoriales
Transparencia: Opaca a translúcida en algunos casos raros.
Luminiscencia: Algunas variedades pueden brillar levemente bajo luz
ultravioleta.
Propiedades Químicas
Solubilidad: No se disuelve en agua, pero puede deteriorarse con ácidos o
calor intenso.
Alterabilidad: Se vuelve más opaca y porosa con la exposición prolongada al
aire, aceites y cosméticos.
MÉTODOS DE EXTRACCIÓN DE LA TURQUESA
1. Minería a cielo abierto
Utilizada cuando la turquesa se encuentra en depósitos superficiales o en
vetas expuestas. Se extrae mediante excavadoras y herramientas manuales.
2. Minería subterránea
Cuando los depósitos están a mayor profundidad, se excavan túneles y
galerías para acceder a la turquesa.
3. Extracción manual
En algunas zonas, la turquesa se recolecta manualmente en la superficie de
depósitos erosionados.
APLICACIONES DE LA TURQUESA
1. Joyería y ornamentación
Se talla en cuentas, cabujones y figuras decorativas.
Muy valorada en la orfebrería de culturas indígenas y antiguas.
2. Arte y cultura
Civilizaciones como los egipcios, persas y aztecas usaban la turquesa en
adornos, máscaras funerarias y herramientas ceremoniales.
3. Medicina tradicional y espiritualidad
Se cree que tiene propiedades curativas y protectoras.
Asociada a la tranquilidad y la armonía en diversas tradiciones.
4. Industria y pigmentos
Se ha utilizado como colorante natural en cerámica y pinturas antiguas.
TIPOS DE TURQUESA
La turquesa se clasifica en diferentes tipos según su color, composición,
formación y calidad. A continuación, se detallan las principales variedades:
1. SEGÚN SU COLORACIÓN
El color de la turquesa varía dependiendo de la cantidad de cobre, hierro y
otros minerales en su composición.
a) Turquesa Azul Celeste (Turquesa Persa)
Color azul intenso y uniforme, sin vetas ni impurezas.
La variedad más valiosa y apreciada en joyería.
Principalmente extraída de las minas de Nishapur, Irán.
b) Turquesa Azul Verdosa
Presenta tonos intermedios entre el azul y el verde.
Contiene pequeñas cantidades de hierro, que reemplaza al cobre en su
estructura química.
Común en yacimientos de México y China.
c) Turquesa Verde
Tiene un color verde debido a una mayor cantidad de hierro o zinc.
Considerada de menor valor en el mercado, pero aún utilizada en joyería.
Ejemplares provenientes de China y el suroeste de [Link].
d) Turquesa Amarillenta o Marrón
Coloración poco común causada por impurezas de óxidos de hierro o
alteraciones químicas.
Puede encontrarse en depósitos desgastados o erosionados.
2. SEGÚN SU FORMACIÓN Y COMPOSICIÓN
a) Turquesa Natural
Se extrae directamente de la mina sin tratamientos químicos.
Suelen ser porosas y requerir estabilización para su uso en joyería.
b) Turquesa Matriz
Contiene vetas o inclusiones de la roca madre en la que se formó.
Puede encontrarse mezclada con cuarzo, limonita o calcita.
Común en yacimientos de [Link]. y México.
c) Turquesa Spiderweb (Telaraña)
Presenta una red de finas líneas oscuras (matriz) en su superficie.
Muy valorada en joyería nativa americana.
Se encuentra en Nevada ([Link].) y China.
d) Turquesa Reconstituida
Fragmentos de turquesa natural triturados y mezclados con resinas.
Se usa para hacer piezas grandes y homogéneas.
Menos valiosa que la turquesa natural.
e) Turquesa Estabilizada
Turquesa natural tratada con resinas o polímeros para mejorar su dureza y
color.
Más resistente y adecuada para uso en joyería comercial.
f) Turquesa Imitación
No es turquesa real; suele ser cómo howlita o magnesita teñida.
Barata y común en el mercado, pero sin el valor de la turquesa genuina.
3. SEGÚN SU PROCEDENCIA
a) Turquesa Persa (Irán)
Azul celeste puro, sin inclusiones visibles.
Considerada la de mayor calidad en el mundo.
b) Turquesa Americana ([Link].)
Variedades como la "Spiderweb" y la "Turquesa Matriz".
Yacimientos en Arizona, Nevada y Nuevo México.
c) Turquesa China
Colores azul verdoso a verde, generalmente estabilizada.
Gran disponibilidad en el mercado.
d) Turquesa Mexicana
Se encuentra en Sonora y Chihuahua.
Tonos verdes y azulados, a menudo con matriz visible.
e) Turquesa Egipcia
Utilizada desde tiempos faraónicos, extraída del Sinaí.
Colores azul verdoso con matriz marrón.
CONCLUSION
La turquesa es un mineral con una gran variedad de colores, formaciones y
calidades. Su clasificación depende de la pureza, el color y la forma en la que
se presenta en la naturaleza. Las turquesas naturales de alta calidad (como la
persa) son las más valiosas, mientras que las estabilizadas y reconstituidas
son más accesibles para el mercado comercial.
CONSERVACIÓN Y CUIDADO DE LA TURQUESA
La turquesa es sensible a productos químicos, aceites y calor. Para conservar
su color y brillo:
1. Evitar el contacto con perfumes y cosméticos.
2. No exponerla al sol prolongadamente.
3. Guardarla en un lugar seco y acolchonado.
4. Limpiarla con un paño suave y seco.
CONCLUSIONES
1. Mineral histórico y cultural: La turquesa ha sido apreciada por siglos en
joyería y arte.
2. Formación en ambientes áridos: Se origina por oxidación de cobre en
regiones desérticas.
3. Yacimientos clave: Irán, [Link]., México y Egipto poseen los depósitos más
importantes.
4. Uso diverso: Se emplea en joyería, arte, decoración y medicina tradicional.
5. Cuidado necesario: Es una piedra delicada que requiere protección contra
aceites, químicos y calor.
La turquesa sigue siendo una de las gemas más valoradas en el mundo gracias
a su belleza única y su conexión con diversas culturas.