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Unidad 3

El documento explora la distinción entre el pensamiento griego y romano, destacando que el derecho romano se centra en la justicia y la equidad, mientras que la filosofía griega se enfoca en la discusión de la justicia y los sistemas constitucionales. Se describe la evolución del derecho romano desde su fundación hasta la caída del Imperio, incluyendo la influencia de la filosofía griega en su desarrollo. Además, se analiza la importancia del derecho romano en la formación de sistemas jurídicos contemporáneos y su legado en la jurisprudencia.
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Unidad 3

El documento explora la distinción entre el pensamiento griego y romano, destacando que el derecho romano se centra en la justicia y la equidad, mientras que la filosofía griega se enfoca en la discusión de la justicia y los sistemas constitucionales. Se describe la evolución del derecho romano desde su fundación hasta la caída del Imperio, incluyendo la influencia de la filosofía griega en su desarrollo. Además, se analiza la importancia del derecho romano en la formación de sistemas jurídicos contemporáneos y su legado en la jurisprudencia.
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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE

MEXICO

MATERÍA: DERECHO ROMANO I

UNIDAD 3: ¿QUE TANTO SABE SOBRE LA DISTINCIÓN ENTRE

EL PENSAMIENTO GRIEGO Y ROMANO?

PROFESOR: MARIO ALBERTO CELIS HERNANDEZ

ALUMNO: ALBERTO PUEBLITA SANDRE


GRUPO: 8215D

¿Qué tanto sabe sobre la distinción entre el

pensamiento griego y romano?

El derecho romano se basaba en conceptos como justicia y equidad, mientras que la

filosofía griega se centraba en discutir sobre el concepto de justicia y experimentar sistemas

constitucionales en las ciudades- Estados.

El derecho romano es considerado el conjunto de normas que rigieron la vida de la

antigua roma sin embargo en la actualidad entendemos por derecho romano al

ordenamiento jurídico que reguló las actividades de los ciudadanos de roma desde su

fundación en el año 753 a.c. hasta la caída del imperio romano en el siglo V d.c. siendo una

compilación extensa de leyes que se adaptó para cubrir necesidades sociales de cada etapa

histórica, que incluso en la actualidad siguen aplicando. La historia del derecho romano

comprende más de mil años de legislación de cambios en la manera de entender la ley y la

legalidad, desde el primer código de leyes de la antigüedad. La ley de las 12 tablas en el

año 439 a.c. aproximadamente hasta el código que realizó el emperador Justiniano en el año

529 d.c. conocido como Corpus Iuris Civilis (Cuerpo de Derecho Civil). EL origen del

derecho romano proviene de la costumbre que más tarde inspiraría el derecho

constitucional y surgiría como un modelo de regulación de la sociedad para garantizar la

paz social respecto a la igualdad de los plebeyos y la jerarquía que sostenía a los
emperadores, pretores y al senado. La historia del derecho romano se divide en 4 etapas que

son: la monarquía, republica, principado o diarquía e imperio absoluto o dominato.

La monarquía por su parte, es una época que se abarca desde la fundación de roma

hasta el año 243 de la era romana. Que de acuerdo al calendario gregoriano comprende

desde el año 753 al 510 ac. La república fue etapa comprendida entre los años 510 y 27 a.c

que corresponde este periodo el fortalecimiento de sus instituciones políticas y la difusión

de la cultura helénica. Principado o diarquía es una etapa que inició con el advenimiento de

Agusto al poder y concluyó con la proclamación de Diocleciano como emperador, es decir

que abarcó del año 27 a.c, al 284 d.c., El imperio absoluto dominato abarca desde el inicio

del reinado de Diocleciano en el año 284 d.c., hasta la caída de la ciudad de roma. El

imperio es establecido como el sistema en el que el poder político real estaba en manos de

un solo individuo es decir el emperador, quedando el senado limitado a ser un órgano de

apoyo del emperador.

El pensamiento jurídico romano, tuvo como base para su creación dos conceptos

esenciales: justicia y equidad, mismos que resultan ser trascendentales en cualquier orden

normativo que pretenda cumplir cabalmente con los fines del derecho. La inclusión de esos

conceptos en el derecho requiere su previo conocimiento, y qué mejor que acudir a los

romanos, considerados históricamente como padres de la ciencia jurídica para entenderlos.

Cabe mencionar, que el análisis de la cultura jurídica romana, nos liga necesariamente con

otra ciencia y otra cultura: la filosofía griega, lo que implica estudiar no sólo el derecho

romano sino comprender su marco histórico y filosófico.

Al respecto el jurista clásico tardío Domicio Ulpiano (Tiro 170-Roma 228)

estableció que la palabra ius, proviene de justicia, y es el arte de lo bueno y lo equitativo.


Respecto del adjetivo, el término “romano” que refiere al derecho, es el creado por los

jurisprudentes en la época identificada como clásica (130 a.C. al 230 d.C.), para regular

esencialmente las relaciones entre particulares –derecho privado- el cual, a través de

diversos procesos de interpolación, epitomización, exégesis y síntesis forma parte de la más

importante fuente histórica del derecho romano, el llamado Corpus Iuris Civile (CIC) y

específicamente del Digesto o Pandectas.

El Derecho romano constituye uno de los sistemas jurídicos más influyentes en la

historia de la humanidad. Desarrollado en la antigua Roma, abarca un amplio período que

va desde la fundación de la ciudad en el 753 a.c., hasta la caída del Imperio Romano de

Occidente en el 476 d.C., y su influencia perduró incluso durante la vida del Imperio

Bizantino hasta el siglo XV. Su importancia radica no solo en la duración de su vigencia,

sino también en la profundización y sistematización del pensamiento jurídico que ofreció

sobre diversas ramas del Derecho, incluyendo el civil, el penal, el administrativo y el

comercial. Uno de los pilares fundamentales del Derecho romano fue la Ley de las Doce

Tablas, creada alrededor del 450 a.C., que constituyó el primer esfuerzo de codificación

legal en la República Romana y sirvió como el punto de referencia para todas las leyes

futuras. Esta codificación permitió a los ciudadanos comprender y contar con una serie de

derechos y deberes definidos, lo que fomentó una mayor estabilidad y justicia social. Con el

tiempo, el Derecho romano evolucionó considerablemente, especialmente durante el

período clásico (del siglo I a.C. al siglo III d.C.), cuando juristas como Gayo, Ulpiano y

Paulo hicieron contribuciones significativas mediante la redacción de comentarios,

manuales y digesta que profundizaron en la interpretación y la aplicación de las leyes. En la

era post-clásica, el Corpus Iuris Civilis, compilado bajo el emperador Justiniano en el siglo
VI, sintetizó y reorganizó la vasta jurisprudencia romana en un solo cuerpo de leyes, lo que

permitió su preservación y transmisión a lo largo del tiempo. El Derecho romano ha dejado

una herencia duradera en las tradiciones jurídicas de muchos países. Su estructura lógica,

principios de equidad y metodologías de interpretación continúan influyendo en los

sistemas legales contemporáneos,

La trascendencia de la ciencia jurídica romana obedece a diversos factores, entre los

que destaca su influencia en la creación de la mayoría de los sistemas jurídicos incluyendo

el mexicano, esto lo convierte en un modelo de relevancia perenne, pues a través de

diversas etapas históricas del derecho ha sido estudiado por los juristas, dando forma a los

sistemas jurídicos vigentes de cada momento. Ha sido y sigue siendo un paradigma en

nuestro sistema jurídico, porque Roma fue la primera cultura que desarrolló una clase de

científicos especializados en derecho (iuris prudentes) que lo hicieron secular y autónomo,

dándole el carácter de ciencia, como saber sistematizado que se ordena a través de la razón

práctica y no sólo de la teórica, tal como lo sugiere Rudolf Von Ihering, los romanos dieron

sentido de utilidad al derecho. En la actualidad en las facultades de derecho, el estudio del

derecho romano constituye una especie de introducción al estudio del derecho privado, que

familiariza al estudiante con diversos conceptos, categorías e instituciones utilizadas

actualmente por el derecho positivo y vigente mexicano, además de proveerle de elementos

para razonar en términos lógico jurídicos.

Punto esencial del estudio del derecho romano, es su axiología, los romanos

entendieron, a partir de la influencia griega, el verdadero objeto del derecho como ciencia:

la justicia y la equidad, comprendiendo que el derecho estaba al servicio de la justicia la

cual para cumplir con su objetivo requiere de la equidad, pero que al mismo tiempo son
justicia y equidad los preceptos base del derecho. Los romanos vieron en estas dos virtudes,

criterios de aplicación práctica y no sólo conceptos teóricos y retóricos, generando así, la

razón o justificación más elevada para el estudio del derecho romano.

La Iurisprudentia.

El término jurisprudencia, en la actualidad es equívoco, y con significados

totalmente diversos del que tuvo en Roma, en las Institutas de Justiniano, los juristas

romanos la definieron como el conocimiento de las cosas divinas y humanas, la ciencia de

lo justo y de lo injusto. La jurisprudencia romana, se entiende como el conjunto de

opiniones jurídicas expresadas por los jurisprudentes (juristas o jurisconsultos) que

elevaron el derecho romano a la categoría de ars o techné, es decir, la jurisprudencia, no

debe entenderse como el resultado de la actividad judicial, sino como la tarea esencial del

profesionista del derecho por excelencia: el jurista, el iurisprudente, surgido en la Roma

clásica, hacia el siglo II a.C. La aparición del ius honorarium conllevó el reconocimiento y

surgimiento de nuevos conceptos y categorías jurídicas que se sumaban al antiguo ius

civile, mismo que a partir del s. IV a.C., había iniciado un proceso de laicización o

secularización. La practicidad de ese nuevo orden jurídico generado por el ius honorarium,

la expansión territorial y los consecuentes cambios socio-políticos y económicos, exigían

que el derecho fuera eficiente, es en este escenario en el que surgió una clase de hombres a

la que se le atribuye la creación del verdadero ius, a los que se les llamó iuris prudentes,

hombres dedicados al estudio, análisis, interpretación, elaboración y dictaminación de la lex

y del ius, una especie de deportistas intelectuales, tal como los llama Kunkel, que no

buscaban beneficio económico alguno con su labor, sino sólo el gozo que el conocimiento

les generaba. En ninguna otra cultura antes de Roma se conocieron a los juristas, a los que
jamás hay que confundir con los escribas, los legisladores, ni con los jueces; ni siquiera con

los abogados. La labor de los jurisprudentes era a partir del análisis casuístico y práctico, no

de la generalidad de la ley, es decir, tejían finamente un derecho inductivo: “El derecho no

debe nacer de alguna regla, sino que la regla debe nacer del derecho ya existente”; frente a

la lex que representaban un derecho deductivo, en el que el derecho sólo puede surgir de la

norma existente. Es por ello que los jurisprudentes, son los orquestadores materiales del

derecho romano clásico, los verdaderos constructores de la magna edificación jurídica

romana, su labor fue de tal modo relevante y decisiva en la época clásica, que siempre

detrás de cada órgano generador, consultor y resolutor del derecho estaba un jurista,

analizando lógica y racionalmente la realidad, asesorándole y asistiéndole. Así lo mismo los

magistrados, el senado, los gobernadores, el César y/o los particulares, romanos o

extranjeros, buscaban el sabio consejo de un jurista antes de emprender cualquier acto de

connotación jurídica, era prácticamente imposible tomar cualquier decisión de dicha índole

sin contar previamente con la referida consulta. A pesar de su gran influencia e importancia,

los juristas no tenían poder entendido como capacidad reconocida social y políticamente

para mandar y coaccionar, sin embargo, gozaban de una facultad mayor, muy valiosa entre

los romanos, tenían autoridad (entendida como saber socialmente reconocido), es decir, su

palabra era: “santa palabra” en materia jurídica. Esa autoridad provenía del estudio y

comprensión del ius civile, del ius gentium, del ius naturale y del ius honorarium, al que

sumaron el estudio y aprovechamiento de los elementos intelectuales de la filosofía griega

y sus disciplinas. En este sentido, al jurisprudente no le bastaba con conocer la norma

positiva, es decir la ley, el plebiscito, la constitución imperial promulgada o el edicto

publicado; él requería ir más allá, entendiendo el verdadero contenido del derecho, la ratio

iuris de cada caso en particular. El iuris prudente tal como su nombre lo indica y siguiendo
la definición de ius de Ulpiano y Celso, necesitaba entender de la justicia y de la prudencia,

de lo bueno y de lo equitativo, no le bastaba con la lex pues entendía lo que más tarde diría

San Isidoro de Sevilla y afirmaría Santo Tomás de Aquino: “la ley es sólo un modo de ser

del derecho, no todo el modo de ser del mismo”, ni el más importante; el jurista, requería

conocer además de la virtud y de la naturaleza del objeto al que se dirige su ciencia: el ser

humano, y quien mejor que los griegos para enseñarle de esos temas. La multicitada

influencia griega en el derecho romano, se deja ver no sólo en el término iuris prudente, que

evidentemente refiere a la justicia y a la prudencia (dos de las cuatro virtudes cardinales),

sino también en la definición que Ulpiano hace de los juristas en el Digesto: “Por cuyo

motivo alguien nos llama sacerdotes; pues cultivamos la justicia, profesamos el

conocimiento de lo bueno y equitativo, separando lo justo de lo injusto, discerniendo lo

lícito de lo ilícito, deseando hacer buenos a los hombres no sólo por el miedo de las penas

sino también con la incitación de los premios, buscando con ansia, si no me engaño, la

verdadera filosofía”

El derecho en la antigua Grecia

La mayor aportación de los griegos al derecho abarca tres temas principales: su

discusión filosófico-jurídica en torno al concepto de justicia; su experimentación sobre los

sistemas constitucionales en las ciudades- Estado, y su paso a través del tiempo de

regímenes aristocráticos u oligárquicos a democráticos.

El derecho natural
Es una rama del derecho que se basa en las particularidades de la naturaleza

humana, en el imperio romano el derecho natural era visto como algo que no se podía

modificar, ya que nadie puede impedir que la naturaleza se reproduzca. Muchos sofistas

daban prioridad a la naturaleza, diciendo que todo lo que es natural pertenece a la

divinidad, las leyes que son creadas por lo hombres son leyes imperfectas que siempre

deben modificarse, pero las leyes naturales son perfectas pues nunca necesitan de cambios.

Se tienen 2 tipos de leyes, una creada por el hombre y otra que proviene de la naturaleza.

Antifonte de antenas decía que es natural es verdadero mientras que todo lo que es

humano es falso, sin embargo, ya en el dialogo de Gorgias, hay una refutación de a la

naturaleza. En la naturaleza que el animal superior mate al animal inferior es justo por otro

lado en lo humano, que un hombre superior mate a un hombre inferior es injusto. Si nos

guiamos por la naturaleza entonces la convivencia humana no podría sostenerse si nos

matamos unos a otros no podríamos tener todo lo que tenemos, se necesita que aquellos

hombres no instruidos aprendan nuevas cosas para que puedan servir a la sociedad.

El filósofo Platón tenía un código de delitos que consideraba muchas cosas de la

naturaleza humana, dando algunas concesiones a los impulsos humanos. Por ejemplo, el

mismo Platón decía que si un hombre era asesinado a través de la ira del homicida,

entonces este sería perdonado pues la ira era considerada una especie de conducta

incontrolable.

Para Platón, sólo los delitos voluntarios, premeditados serían castigados pues el

filósofo pensaba que todo el bien se hace voluntariamente, mientras que el mal se hace

involuntariamente. Pero hacer el mal voluntariamente es tremendamente reprochable.


Para Aristóteles, el Derecho Natural se veía claramente en los hechos que no van

contra la naturaleza. Por ejemplo, que existan amos y esclavos es un hecho natural, pasa

incluso en la naturaleza donde el pez más grande se come al más chico.

Como siempre existirá alguien superior, entonces siempre se establecerá una

dicotomía amo/esclavo que representa el Derecho Natural. Por lo tanto, así como el alma

manda el cuerpo, hay hombres nacidos para mandar y otros para obedecer.

Aristóteles es mucho más claro en el concepto de Derecho Natural, hablando

directamente sobre justicia natural.

''La justicia natural es un tipo de justicia inmutable que se aplica y se manifiesta más

allá si a alguien le parece o no. Por ejemplo, el fuego se dirige hacia arriba y la tierra hacia

abajo, estas cosas suceden más allá de si nos parecen o no''.

''Mientras que, por otro lado, la justicia legal consiste en hacer válidas las acciones

de una comunidad, por ejemplo, que se sacrifique una cabra y no dos ovejas; esta acción es

por el bien de la comunidad puesto que es una especie de tributo que hará bien a todos''.

La diferencia claramente está en que la justicia natural no depende de la percepción

u opinión del hombre, mientras que la legal depende enteramente de ésta.

El filósofo estoico Zenón de Citio postulaba que la ley natural está basada en la

razón del hombre. En efecto, la naturaleza dotó al hombre de una inteligencia con la cual

puede modificar su naturaleza o usarla a su favor.


La naturaleza de los animales es guiarse por sus instintos; sin embargo, el hombre

también tiene instinto ¿será esa también su naturaleza humana puesto que también es

animal? La respuesta de los estoicos es no. ¿Por qué? Porque si el instinto fuera su

naturaleza ¿acaso la razón solo ocupa un papel secundario? Por supuesto que no.

Por lo tanto, la naturaleza humana del hombre es la inteligencia, esta va primero que

el instinto, puede controlar el instinto, y lo que manda va antes de lo que es mandado.

Ahora, bien puede decirse que la razón nos juega malas pasadas o nos entrega

percepciones erróneas (aunque muy superiores al instinto). Si esto es así, entonces la

naturaleza humana es la recta o sana razón.

La finalidad es precisar, que la filosofía griega, incluida la platónica, es una de las

fuentes reales del derecho romano y que su importancia radica en haber sido elemento para

dar base a la axiología del mismo. Al ser dicha axiología esencial en la perennidad del

derecho romano, su comprensión otorgará a los juristas mayores elementos para entender la

formación de nuestra ciencia, sus elementos y objetivos, brindándonos una primaria cultura

jurídica que sin duda se verá reflejada en el fin último del derecho, que no es otro sino

alcanzar el bien común, recuperando o manteniendo el orden y la estabilidad en la

convivencia social.

En el derecho romano, según lo establecido por Celso (67-139 d.C.), la justicia da

sentido y es la esencia de ius, pues éste proviene de aquella, siendo, por tanto, el primer

elemento que se debe analizar al estudiar derecho. Analicemos los conceptos relacionados

con la justicia heredados por el derecho romano, en las siguientes definiciones: a) La


definición de justicia del jurista Ulpiano y que seguimos estudiando como concepto

fundamental en las facultades de derecho: “La justicia es la constante y perpetua voluntad

de dar a cada uno lo suyo”. b) La definición de ius del jurista Celso: “El ius, viene de

justicia y es el arte de lo bueno y lo equitativo”

La justicia como voluntad y el ius como arte conforman un criterio racional práctico

que busca y se dirige hacia lo equitativo y lo bueno. Desafortunadamente no existe una

definición como tal de la equidad en las fuentes históricas del derecho romano,

mencionando sin embargo que en el Digesto se le atribuye el carácter de benignidad107, la

comprensión del concepto deriva de la inductividad y del casuismo propios del ius. La

equidad se nos presenta como “el ingrediente romano” para hacer de la justicia un criterio

práctico, los juristas romanos, al integrar la equidad a la justicia, la volvieron práctica, la

mejor definición de equidad en este sentido, es que se trata de la justicia aplicada al caso

concreto. La equidad reconoce la diversidad de las realidades humanas, convirtiéndose en

el elemento que evita que el derecho sea una norma general, abstracta de aplicación

deductiva (sinónimo de ley). La equidad es por tanto lo que convierte al ius en arte o

ciencia práctica, porque lo racionaliza en la practicidad, en la necesidad que tiene “cada

uno”, en la delimitación de lo que a cada uno se le debe dar conforme a la justicia, sin tener

como requisito sine qua non normas generales y rígidas. Es la equidad la que permite que la

justicia se realice, porque permite que se reconozca lo que le corresponde a cada uno, según

la razón práctica (prudencia).

En el Digesto, se establece que los juristas profesan el conocimiento de lo bueno y

que desean hacer buenos a los hombres, señalando tres principales preceptos del ius son:

vivir honestamente, no hacer daño a otro, dar a cada uno lo suyo. Se deriva que para los
romanos lo bueno es evitar lo malo, viviendo honestamente y siendo justo, temas que

necesariamente conectan con la filosofía. Entre los estoicos, respecto del bien Zenón

estableció: el sumo bien consiste en vivir conforme a la naturaleza, que es lo mismo que

vivir virtuosamente, ya que es la naturaleza misma que nos guía hacia la virtud. El bien

último cosiste en la vida virtuosa que deriva de uniformarse con la naturaleza.

En resumen, los juristas conocían el derecho positivo, pero también el derecho

natural (aquel que dicta la recta razón), sabían de virtudes, entre las que destacan la

prudencia, la justicia y la equidad, sabían también que el bien era uno de los fines del

derecho y que se alcanzaba sólo con una disciplina práctica pero que tuviera un método

probado, todo ello, en conjunto, logró que los juristas pudieran elaborar la ciencia del

derecho, racional, práctica, ágil, casuística conocedora de la realidad a la que se dirigía, y se

sigue dirigiendo: la realidad humana. Ciencia a la que llamaron jurisprudencia y definieron

como: “el conocimiento de las cosas divinas y humanas, y la ciencia de lo justo y lo

injusto”.

Bibliografía
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Véliz, M. d. (2017). El DERECHO ROMANO Y LA FILOSOFÍA GRIEGA.


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