REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÒN UNIVERSITARIA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA RELACIONES INTERIORES, JUSTICIA Y PAZ
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DE LA SEGURIDAD
PNFA DOCTORADO EN SEGURIDAD CIUDADANA
TEORÍA DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS
CONCEPCIÓN ACTUAL DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS EN PREVENCIÓN DEL
DELITO.
Autores:
Dennys Macías
Mirtha González
Luis Villalonga
Pedro Castillo
José Rivas
Diego Pineda
Emilio Caballero
San Carlos 20 de febrero 2025
Introducción
La política de seguridad ciudadana se entiende como los proyectos, programas, actividades y
acciones encaminadas a reducir y mitigar la violencia, y en consecuencia, disminuir los actos
delictivos, alcanzando la armonía, la solidaridad y la consolidación de la paz social, por parte de
los entes y órganos del Estado en todos los niveles del poder, por las instituciones privadas u
organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil, a través de las comunidades organizadas,
asambleas de ciudadanos y consejos comunales.
Los principios de la seguridad pública en Venezuela, específicamente de los cuerpos
policiales, eran la represión, la coacción y el miedo, las cuales forzaban un orden público que
respondían a los intereses y protección de grupos de aventajados que detentaban el poder,
limitando las libertades ciudadanas. Esta filosofía del Estado era el resultado de una política
interna impuesta por el gobierno norteamericano a las democracias en riesgo de sucumbir al
modelo socialista, llamado la Operación Cóndor, donde se polarizaba el ejército y los órganos de
seguridad, poniendo el orden público por encima de los derechos fundamentales; así se instauró
una visión bélica, del miedo, la tortura, la represión y la intolerancia en nuestra región. Con los
cambios jurídicos y políticos iniciados en 1999, se modificó el viejo paradigma opresor y se
construye un modelo socialista de seguridad ciudadana.
El fruto de este proyecto social más significativo es la creación y la promulgación de la Ley
Orgánica del Servicio de Policía y del Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana (LOSPCPN,
2009), si bien no es la única solución, representa un inicio importantísimo que edifica un sistema
de seguridad ciudadana basada en el consenso, en la pluralidad de intereses y pensamiento, bajo
los postulados democráticos y de defensa de los derechos humanos, para ofrecer una mejor
calidad de vida, esto es, una policía al servicio y cuidado del pueblo. Esta es una policía social,
inspirada en valores éticos, que asume un rol preventivo y de erradicación del delito, enfocado en
la tranquilidad de los ciudadanos, fortaleciendo la coordinación policial, la participación
ciudadana en la prevención y control del delito, la modernización de los métodos y
procedimientos de protección policial de los habitantes.
Violencia y seguridad ciudadana
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (artículos 55, 326 y 332) asume
categóricamente la protección de los derechos, libertades y garantías constitucionales, siendo la
expresión jurídica más clara la de la seguridad ciudadana como política del Estado. La política de
conservación del orden público, estabilidad del poder y del orden económico es superada por los
valores de la vida, la libertad, justicia, igualdad, solidaridad, democracia participativa,
responsabilidad social, derechos humanos, la ética y el pluralismo político.
La idea de seguridad pública implicó sentirse protegido y el sistema ha acudido para ello a la
amenaza, a la coerción y conservación del orden público para asegurarla, pero, sin embargo, esta
seguridad no envolvía la tranquilidad ni la defensa del ciudadano; el miedo y sumisión al poder
no genera seguridad, solo alimenta la ira y por ende la violencia, como sostiene Barbosa (2002:
12): La improvisación y manipulación de las masas ha condenado el partidismo al desprestigio e
indiferencia social. Hay circunstancias en las que el pueblo, adormecido por el acostumbrado
pragmatismo, acepta como propia de la actividad política una determinada acción sin tratar de
inferir si existe o no en ella razones ideológicas. El modelo de seguridad ciudadana tiene como
objetivo erradicar o minimizar la violencia, preservando los derechos de todos por igual y
garantizando la libertad, de ser tratado como ciudadano, seguro de tener una buena calidad de
vida, de poseer servicios públicos eficientes, de ser escuchado, esto es, que la seguridad
ciudadana sea la forma de alcanzar la tranquilidad, eximirse de preocupaciones, de estar
protegido contra las situaciones que pueden provocar la ira, la violencia.
Políticas Públicas
La administración pública, es la estructura orgánica del Estado, es decir un conjunto de
organizaciones – ministerios, concejalías, prefecturas, empresas públicas, juzgados, escuelas,
hospitales, etcétera, en la que se combinan recursos –humanos, financieros, tecnológicos,
normativos- los mismos que son transformados en políticas públicas, programas públicos, en
servicios, en productos, con la finalidad de atender los problemas de los ciudadanos, controlar sus
comportamientos, satisfacer sus necesidades o demandas y en definitiva lograr impacto en cuanto
a objetivos sociales, políticos y económicos, (mejorar la calidad de vida de sus habitantes). Son el
conjunto de objetivos, decisiones y acciones que lleva a cabo un gobierno para solucionar los
problemas que en un momento determinado los ciudadanos y el propio gobierno consideran
prioritarios” (Manuel Tamayo – Universidad Complutense de Madrid).
Las políticas públicas son un conjunto de “decisiones formales”, caracterizadas por conductas
o actuaciones consistentes y repetidas por parte de aquellos que resultan afectados por las
mismas, es decir un conjunto de prácticas y normas (un programa de acción gubernamental) que
emanan de uno o varios actores públicos.
Las políticas públicas se pueden entender como un proceso que se inicia cuando un gobierno
detecta la existencia de un problema que, por su importancia, merece su atención y termina con la
evaluación de los resultados que han tenido las acciones emprendidas para eliminar, mitigar o
variar ese problema. Deben establecerse dentro de un marco que abarque el bien común de toda
la comunidad, sin distinción de ideologías ni partidismos, y con la profunda decisión de que
deben ser tomadas con total prescindencia de intereses privados con vocación de servicio y
esencialmente con transparencia y responsabilidad
La formulación de la política incluye el establecimiento de las metas y objetivos a alcanzar, la
detección y generación de los posibles caminos (alternativas de solución) para llegar a los
objetivos, la valoración y comparación de los impactos de esas vías alternativas y finalmente la
selección de una opción o combinación de ellas. La fase de formulación es una tarea exclusiva de
los actores públicos, la responsabilidad sobre la decisión final y el diseño de la política
permanece en manos del gobierno. Para que una política sea pública es requisito indispensable
que esté investida de legalidad, es decir, que solo desde el ámbito público se puede formular una
política pública.
Las Políticas Públicas son “el conjunto de actividades de las instituciones de gobierno,
actuando directamente o a través de agentes, y que van dirigidas a tener una influencia
determinada sobre la vida de los ciudadanos”. Pallares señala: las Políticas Públicas deben ser
consideradas como un “procesos decisionales”, un conjunto de decisiones que se llevan a cabo a
lo largo de un plazo de tiempo. Pallares, al mencionar esa persuasión sobre la población no
comenta si es de índole positiva o negativa, pero podemos decir que en ocasiones el bienestar se
ve cuestionado en una política restrictiva o de imposición fiscal, por ejemplo, logrando
ciertamente esa modificación conductual. Aunque la mayoría de las Políticas Públicas tienen un
impacto directo en el bienestar de la población.
Según Kelly (2003) las políticas públicas consideran el estudio de las distintas y muy variadas
actividades del Estado, que pueden dividirse en cuatro grandes áreas:
La constitución del Estado: cómo llega una nación o comunidad a establecer las reglas de
juego básicas para la toma de decisiones que afectan a toda la sociedad.
La organización del Estado: cuáles son las instituciones que se crean para llevar a cabo las
decisiones públicas.
Las decisiones: cuáles son las políticas óptimas para cumplir con los objetivos del Estado.
Los procesos: cómo funcionan los organismos estatales, cómo se relacionan con las
demás instituciones de la sociedad, y cuál es el comportamiento y desempeño de los funcionarios
públicos y los representantes elegidos por la ciudadanía.
Elementos para formulación de Políticas Publicas
El reto de las políticas públicas es descubrir cómo lograr los objetivos para cada área, en cada
comunidad, región o país. Tanto los políticos como los ciudadanos, ansiosos de que las políticas
públicas funcionen, piden que los técnicos presenten programas que solucionen los problemas,
contribuyendo así a tener una mejor calidad de vida, pero a la vez el técnico no puede hacer
propuestas lógicas y pertinentes, sin hacer un diagnóstico real que le permita evaluar las
consecuencias de las distintas opciones de acción que pudieran diseñarse.
Las políticas públicas en las distintas instancias de gobierno operan dentro de una jerarquía.
Todas se llevan a cabo de acuerdo con las pautas de la constitución nacional que fija las
competencias generales de los gobiernos en sus distintos niveles y cada entidad deriva sus
poderes de las leyes correspondientes. El análisis de las políticas públicas abarca todos los niveles
e instancias gubernamentales que, por su complejidad, implican especialidades según la
naturaleza del problema. (Kelly, 2003, p. 25).
8 elementos constitutivos de una política pública:
Solución de un problema público: Puede determinarse en base a datos oficiales:
estadística de delincuencia, encuestas, miedo al delito.
Existencia de grupos-objetivos en el origen: Disuasión de los potenciales delincuentes,
personas en riesgo, entre otros.
Una coherencia intencional. Las decisiones y las acciones buscan un resultado final.
Existencia de diversas decisiones y actividades: Acciones integrales, planes o programas
de trabajo.
Plan de Intervención. Concretas e individualizadas, estableciendo un tiempo, un espacio,
unos participantes.
Protagonismo de los actores públicos. Al tratarse de una política pública son los
representantes elegidos por los ciudadanos los que tienen un papel decisorio.
Emisión de actos formales. Que dirigen el comportamiento ciudadano en el sentido
perseguido.
Naturaleza coercitiva o incentivadora de la política. Si bien en materia de seguridad
tradicionalmente se ha hecho uso de las decisiones o preceptos coercitivos, las políticas de
contenido incentivador pueden ofrecer resultados, incentivos educativos, laborales y sociales.
En resumen, se puede decir que los procesos de formulación de políticas públicas para que
sean eficaces deben ser participativos, inmersos en el marco legal existente, responder a las
necesidades sentidas de la población.
Contenido de la Política Pública:
1ra etapa: definición del problema público. Con actores, causas intervención.
En un 2do momento, el programa de actuación político administrativo como marco, y el
acuerdo político administrativo de desarrollo del anterior programa.
En 3er lugar, los planes de acción y los actos formales de implementación.
Y por último, las conclusiones de evaluación de los cambios de comportamiento de los
grupos objetivos (impactos) así como de los efectos obtenidos en términos de solución de
problemas resultados Observables en el grupo de beneficiarios finales.
Garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades
En Venezuela tenemos el fortalecimiento de la política de la Promoción de la Salud y
Prevención de Enfermedades, mediante el despliegue en nuevos urbanismos y Base de Misiones
y encuentros de pacientes con enfermedades crónicas y actividades deportivas y de salud con la
participación de Médicos Integrales Comunitarios, Médicos Generales Integrales Comunitarios,
Enfermeras y Enfermeros, Promotores de Salud y Comités de Salud, así como la ejecución de
supervisiones y evaluaciones sobre las actuaciones de vigilancia, prevención y control integral de
vectores, reservorios y fauna nociva, beneficiando a 20.586.881 personas y en las coordinaciones
regionales de los programa priorizados se han desarrollado actividades de formación y
capacitación dirigida a personal de salud, docentes, comunidades y estudiantes de primaria y
secundaria.
Garantizar una Educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades
de aprendizaje permanente para todos
Para el Estado venezolano, la educación no solo se refiere a la cantidad de estudiantes
matriculados sino a garantizar progresivamente las condiciones para mantenerlos activos en el
sistema escolar y mejorar la calidad del proceso enseñanza-aprendizaje, razón por la cual, la
dotación en libros, tecnología y alimentación son iniciativas relevantes. La Vicepresidencia para
el Desarrollo Social y Revolución de las Misiones presentó indicadores en este sentido, sobre
dotación de material didáctico pedagógico para al primer trimestre de 2016, y se entregaron más
de 100 millones libros de la Colección Bicentenaria13. En este mismo sentido, se han entregado
computadoras portátiles “Canaimitas”. En cuanto al volumen de asistencia oficial para el
desarrollo destinado a becas en este nivel, tenemos que, según la Vicepresidencia para el
Desarrollo Social y la Revolución de Misiones entre período 1999- 2016 se han facilitado becas
Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas
Venezuela de la Revolución Bolivariana ha logrado avances significativos en los que la
igualdad de género no ha sido la excepción. Los diversos mecanismos de participación política, la
creación de servicios de atención diferenciada, la aplicación de programas de formación, entre
otros, han permitido el empoderamiento de la mujer para el pleno reconocimiento, goce y
ejercicio de los derechos humanos, especialmente, de nuestro derecho a una vida libre de
discriminación y violencia. Entre las medidas que tienden a acelerar la mejora de la situación de
la mujer para lograr su igualdad sustantiva o de facto con el hombre y se han realizado cambios
estructurales, sociales y culturales necesarios para corregir las formas y consecuencias pasadas y
presentes de la discriminación contra la mujer.
En ese sentido se pueden mencionar: a) programas de divulgación o apoyo a los derechos de la
mujer y contra la violencia de género; b) asignación y reasignación de recursos financieros a
través de programas específicos en diferentes instancias del Poder Público para empoderar a las
mujeres en el trabajo productivo; c) el trato preferencial para el otorgamiento de créditos en el
sector rural y en sectores prioritarios para la economía del país y e) el sistema de cuotas en los
procesos electorales.
Seguridad Ciudadana
El Estado Venezolano, en su constante esfuerzo por la Seguridad Ciudadana y bajo una cultura
basada en la prevención y la preservación de la vida en todas las comunidades del país a través
del “Plan Patria Segura” (2014), el cual forma parte de la Gran Misión a Toda Vida Venezuela,
ha sido concebido para garantizar en todo el territorio nacional la disminución de los índices
delictivos, la promoción de la prevención integral contra la violencia y la inclusión social para el
buen vivir, incrementando la seguridad ciudadana en pro de mejorar la calidad de vida en las
comunidades venezolanas con la integración y participación de toda la sociedad; conforme con el
principio de corresponsabilidad establecido en el artículo 55 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, donde se fusiona la participación del Estado y el Poder Popular, para
reafirmar la protección y seguridad ciudadana por parte del Estado. El Movimiento por la Paz y
por la Vida, enmarcado de igual forma, dentro de la Gran Misión A Toda Vida Venezuela,
permite que todos los movimientos sociales, colectivos, comunidades organizadas y personas,
tengan voz sobre las acciones que el Gobierno Bolivariano adelanta en materia de seguridad
ciudadana, construyendo espacios libres de violencia que garanticen los derechos humanos.
CONCEPCION ACTUAL DE LAS POLITICAS PÚBLICAS EN PREVENCION DEL
DELITO
La concepción actual de las políticas públicas en prevención del delito está centrada
básicamente su planificación en los nueve (09), vértices de la Gran Misión a Toda Vida
Venezuela, los cuales desgloso a continuación:
POLÍTICAS PÚBLICAS DIRIGIDAS A LA SEGURIDAD CIUDADANA
Gran Misión A Toda Vida Venezuela.
Vértices Estratégicos.
Sistema penitenciario de Venezuela
En Venezuela existen treinta cárceles nacionales, adscritas al Ministerio del Poder Popular
para Relaciones Interiores y Justicia (MPPRIJ), ubicadas en diferentes regiones, sin embargo,
siete de ellas están situadas en el área metropolitana y en conjunto albergan, aproximadamente,
una cuarta parte de toda la población penal del país. Del total de cárceles, solo una es un centro
de reclusión exclusivamente femenino, los veintinueve centros restantes son para reclusos del
género masculino, aunque en quince de ellos se encuentran anexos femeninos con un bajo
número de reclusas (generalmente entre 20-30).
Las leyes venezolanas distinguen entre los centros diseñados para internos penados o
condenados y los destinados a detenidos preventivos o procesados, es decir aquellos que están a
la espera del juicio. Se exige que los penados cumplan su condena en una penitenciaria, en una
cárcel nacional, local o en una colonia penitenciaria en función del tipo pena que se les haya
impuesto. Otros centros, denominados internados judiciales o retenes, se destinan principalmente
a procesados. Sin embargo, suele haber escasa relación entre la designación oficial de un centro y
el tipo de internos que éste alberga, pues cualquiera que sea su denominación, en nuestras
prisiones conviven tanto condenados como procesados, en proporciones aparentemente
aleatorias; siendo este aspecto un rasgo crónico en nuestro país, incumpliendo así las normas
internacionales que exigen la separación de procesados y penados. En la mayoría de estas
cárceles conviven en un mismo espacio, individuos que han cometido delitos muy diferentes, sin
atender a las diferencias de tratamiento que exige cada caso.
Existen reglamentos, criterios y normas que rigen la conducta de los reclusos y del personal
que allí labora y que forman parte de la cultura dominante, paralelamente se mantienen acuerdos
sociales implícitos basados en intereses compartidos, en un compromiso grupal que cohesiona,
pasando a ser una estrategia adaptativa al medio carcelario que conforman la subcultura
carcelaria, la cual posee sus propias reglas y se expresa como conciencia grupal, al reproducir
elementos culturales de identidad colectiva pues se establecen códigos propios de honor, de
apoyo, de castigo, de censura, de defensa de la territorialidad, entre otros. Ambos tipos de reglas
coexisten y regulan la interacción de los reclusos.
HACIA DÓNDE VAMOS
El gobierno reconoce los problemas de este contexto y ha comenzado a implementar el
proyecto denominado “Humanización Penitenciaria”, caracterizado por un sistema que apunte a
la rehabilitación del interno; con procedimientos que aseguren sus derechos humanos; con
atención integral al recluso: salud, trabajo, deporte y recreación; dirigido por penitenciaritas
profesionales; bajo administración descentralizada; con preferencia al régimen abierto y colonias
agropecuarias; que incluya la atención postpenitenciaria (reinserción) y previendo la creación de
un ente penitenciario autónomo. Sin dejar de reconocer el mérito para el inicio de estas acciones,
sigue evidenciándose cierta debilidad en la voluntad política, la ausencia de un diagnóstico
individualizado, sistemático y permanente de esta población, no solo desde el punto de vista
médico, sino desde el punto de vista de sus habilidades y destrezas, por lo tanto, podría
manifestarse cierto escepticismo acerca de la ejecución y estabilidad en el tiempo de estas
acciones, dado que en nuestro país se han diseñado nuevas políticas y estrategias, se han suscrito
nuevos acuerdos, pero escasean los recursos materiales y humanos necesarios para su aplicación,
pues se pierden en el entramado burocrático, el cambio de autoridades y la corrupción.
Instalaciones Carcelarias.
La infraestructura carcelaria en Venezuela tiene más de 30 años de construcción, a excepción
del a) Centro Penitenciario Centro Occidental, llamado Uribana, inaugurado en 2000. b)
Comunidad Penitenciaria de Coro, inaugurada en (2008). c) Centro de Formación Hombre Nuevo
El Libertador, estado Carabobo (2016) d) Centro de Formación Hombre Nuevo Fénix – Lara.
(2013) e) Rodeo III f) Yare III Son un total de 52 instalaciones penitenciarias, la capacidad de las
instalaciones es de 26.238 plazas. Han sido cerradas 10 instalaciones, entre el año 2002 y 2020,
esto representa 5.050 plazas menos, en consecuencia, la capacidad de albergue es de 21.188
cupos.
El sistema penitenciario, no puede ser transformado si no se comprende los significados y
modos de experiencia de quienes viven la realidad carcelaria, desde su propia jerga. Resulta
imposible negar que además de la organización y normas formales en estas instituciones de
control social, una cultura intramuros subyace, un submundo con códigos y reglas propias
gobierna la cotidianidad de las personas privadas de libertad. En el campo científico se afirma,
que la realidad se construye socialmente de acuerdo a contextos sociales específicos, por lo que
en consecuencia es posible aseverar que el recluso construye un sistema de creencias, valores,
actitudes, ideologías, estereotipos e imágenes a partir de su mundo de vida inmerso en la
subcultura carcelaria. Así, alrededor del ambiente carcelario, el recluso crea y recrea un estilo de
vida, un espacio en los que tras los muros de una prisión se organizan códigos, lenguajes,
estructuras sociales y de poder.
De esta manera, alcanzar el ideal de la reinserción, rehabilitación o reintegración social como
fin de la pena, requiere el desarrollo de acciones, a través de programas, planes y políticas
apegados a las modernas concepciones de la criminología crítica y de los derechos humanos, que
aboga por menos cárcel y mayores medidas alternativas a la prisión y consecuentemente todo un
conjunto de servicios destinados a preparar al penado para su vida en libertad, y por el otro,
propicie un cambio de cultura social e incorpore a las comunidades a participar activamente en
esta labor.
POLÍTICAS PÚBLICAS DIRIGIDAS AL SISTEMA PENITENCIARIO.
La materia Penitenciaria es seguridad de Estado. Rondón (2007) afirma que. La seguridad
penitenciaria es concebida como un estado de salvaguarda y protección ante posibles eventos y
situaciones de carácter negativo capaces de comprometer la buena marcha de los
establecimientos penitenciarios, o que supongan un daño a la integridad física, psíquica o moral
de los internos, del personal penitenciario y de los familiares y visitantes (jueces, fiscales,
defensores y altos funcionarios de Estado (ministros) y Diplomáticos (caso extranjeros).
Como vimos en el cuadro anterior, en el vértice Nª 4, el Estado implementó la transformación
del sistema penitenciario con la finalidad de garantizar la prestación de un servicio que respete
los derechos humanos de los privados de libertad a través de las siguientes acciones:
Incorporación de familiares de las personas privadas de libertad, consejos comunales,
organizaciones sociales en labores pertinentes a la materia penitenciaria.
Combatir la impunidad, el retardo procesal penal, en coordinación con los poderes
públicos involucrados.
Desarrollar planes de acción conjunta que garanticen el progresivo y acelerado
descongestionamiento de la población privada de libertad en salas de retención preventiva.
Desarrollar el Plan Nacional de Clasificación Penitenciaria, de acuerdo con criterios
técnicos de mínima, media y máxima seguridad.
Incorporar en todos los establecimientos penitenciarios la extensión cultural penitenciaria,
para el desarrollo de actividades artísticas.
Masificar el deporte dentro de los centros penitenciarios, en coordinación con el
Ministerio del Poder Popular para la Juventud y Deporte.
Crear un sistema integral de apoyo pospenitenciaria, con énfasis en programas
socioeducativos y laborales, garantizando la privacidad de los antecedentes penales.
BASES LEGALES DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS DIRIGIDAS AL SISTEMA
PENITENCIARIO.
La principal norma rectora del Régimen penitenciario vigente en los actuales momentos no
responde a los principios rectores del precepto constitucional (artículo: 272 CRBV) el cual
taxativamente refiere diez aspectos básicos:
La Unes como parte de la política pública: retos para la formación de los cuerpos de
seguridad venezolanos
La UNES surge gracias a la propuesta de quienes tuvieron la iniciativa de revisar en términos
críticos el modelo de policía que aún tenemos en Venezuela y cuyas fallas se buscan atender para
consolidar cuerpos de seguridad con una visión distinta, es decir, funcionarios garantes de los
derechos humanos y cuyas funciones vayan en pro de la defensa del pueblo y no en detrimento de
éste.
En el marco de la Misión Alma Mater, se formaliza la creación de la UNES, en el año 2009;
como la institución universitaria especializada en la profesionalización y el desarrollo integral de
funcionarias y funcionarios de la seguridad ciudadana en el país. Así pues la UNES ha sido
concebida como una institución universitaria que involucra elementos novedosos en comparación
con el resto de las universidades del país, entre estos se destacan: la educación popular como base
fundamental en la formación de los discentes, la vinculación social como estrategia integradora
de conocimientos y propulsora de la educación popular y el énfasis en los valores morales, la
disciplina, el Uso Progresivo y Diferenciado de la Fuerza, el manejo de los fundamentos jurídicos
y la defensa de los Derechos Humanos.
En atención a lo antes expuesto se destaca que el Estado venezolano en su deber de atender las
demandas que la sociedad exige, concibe, diseña y pone en marcha una política de educación y
profesionalización de los cuerpos de seguridad, lo que supone una inversión a largo plazo pues
los objetivos de la UNES son ambiciosos en tanto transformación de los cuerpos seguridad. Uno
de sus objetivos, además de la formación de jóvenes mujeres y hombres es también la formación
masiva de todos quienes participan como funcionarios policiales. Esto implica que los
funcionarios policiales en ejercicio tienen en la UNES una oportunidad para desprender los vicios
del viejo modelo y reaprender desde la perspectiva de la educación popular las virtudes del
policía que queremos y necesitamos en el país. Siendo así la tarea es ardua, requiere de una gran
inversión de recursos para poder materializar lo antes expuesto y sobre todo se evidencia en esto
la voluntad política del Gobierno en apoyar esta iniciativa que bien sabemos no es una tarea fácil,
pero para la gente UNES el reto bien vale la pena.
En este mismo orden de ideas, el despliegue de la UNES por los diferentes estados del país
(Anzoátegui, Lara, Zulia, Táchira, Aragua, Carabobo y Cojedes) que se desarrolla desde el año
2011 permite que jóvenes de todas las regiones puedan participar de esta casa de estudios. Pese a
ello, la UNES tiene ciertos niveles de exigencia para la selección de quienes ingresan puesto que
se requiere que los nuevos ingresos cumplan con una preparación integral que comprende
aptitudes psicológicas, revisión y recomendación médica y la preparación física, tres elementos
imprescindibles para quienes formarán parte de los cuerpos de seguridad del país.
Además de ello, exigencias como no poseer antecedentes penales dice de la intención de
formar a personas con una solvencia moral comprobable para erradicar de fondo los vicios que
estos pudieran traer. No se trata de discriminaciones, sino simplemente de apuntar hacia el éxito
en la formación del nuevo modelo de funcionarios de seguridad que la sociedad espera tener.
La Vinculación social: participación ciudadana en la formación de los cuerpos de seguridad
La participación es un elemento que va a estar sujeto a los ideales y condicionamientos de los
grupos que detentan el poder político, económico, cultural y social. Sin embargo, hay que
destacar que se han abierto los espacios para la construcción de procesos de participación
sustantiva conducentes de los pueblos a ser autores y constructores de su realidad. Contribuir al
desarrollo de una nueva lógica social que asuma el desafío de trabajar con la gente y no sólo para
ella, o con toda la población y muy especialmente con los excluidos desde una perspectiva de
corresponsabilidad y compromiso solidario es una tarea urgente que trasciende linderos
profesionales y que debe implicar a toda la sociedad.
Asumiendo que el poder popular procede de la acción real, mediante la organización y la
participación sustantiva que ejerce la vasta colectividad de un pueblo en la toma de decisiones de
los asuntos que le competen, tenemos que el ejercicio verdadero del poder popular va a devenir
en una democracia real, deliberativa, directa y participativa del pueblo soberano, quien ejercerá
un rol preponderante en la toma de decisiones no sólo de su entorno inmediato comunitario, sino
también supone su vinculación en cuanto a las políticas nacionales e inclusive de carácter
internacional.
Ahora bien, el poder popular y la participación de los ciudadanos y las ciudadanas están
asociados a la construcción del modelo de seguridad que queremos. En atención a ello la UNES
desarrolla dentro del proceso de formación la Vinculación Social que busca que los jóvenes se
acerquen a las comunidades y junto a ellas conozcan la realidad social que se vive en esos
espacios, se permitan analizar desde una visión crítica los elementos que inciden en el entorno
asociados a la percepción de inseguridad y, en tal sentido, orientar acciones o más bien proyectos
de intervención social, bajo la premisa de la metodología de investigación-acción participativa.
Esto constituye una formación recíproca entre discentes y las comunidades, en especial los
consejos comunales.
Los programas de adscripción enmarcados en la vinculación social se dividen en cuatro
grandes aristas que orientan la definición y diseño de los proyectos de intervención, a saber:
hábitat y derecho a la ciudad; juventud, equidad de género, justicia y resolución de conflictos.
Como se aprecia, estos temas de interés social y comunitario propician la discusión, el diálogo y
la participación en las acciones a seguir para su abordaje.
En líneas generales, Palma (1996) postula que las personas se constituyen a sí mismas como
sujetos en la medida en que construyen el mundo en que viven, lo que da cuenta de una
solidaridad básica entre dar sentido a la realidad y desarrollarse como seres humanos. Cabe
destacar que la participación sustantiva que esgrime este autor sería una fuente de educación
social, o educación popular, entendida ésta como los procesos de enseñanza que,
fundamentalmente, buscan el desarrollo armónico de las personas, el cultivo de sus capacidades y
por supuesto un proceso de maduración integral.
La participación sustantiva es concebida como una forma de alta influencia en torno a la
participación tradicional, y que funciona como un motor que promueve el desarrollo de los
sujetos sociales y se fundamenta en la educación de los ciudadanos en aras de promover no sólo
la obtención de recursos materiales, sino también la transformación socio-cultural y el
crecimiento personal de quienes intervienen en los procesos participativos. Los aprendizajes
informales forman parte importante para conocer la realidad porque se fundamentan en la
experiencia de los individuos que van tomando conciencia sobre el rol que asumen dentro del
proceso. Así la estrategia de educación ciudadana impulsa la dinámica de la acción social,
partiendo por desmontar la concepción de subordinación en la que ha estado inmerso el saber
popular.
En este sentido, las comunidades y los discentes avanzan en la construcción del nuevo modelo
y junto con ellos el personal docente, obrero y administrativo que se ha incorporado también a la
vinculación social como una tarea perentoria dentro de la formación de todas y todos quienes
participan en la UNES desde cada uno de sus espacios. La tarea es abordar y acompañar a las
comunidades en el desarrollo de planes estratégicos para atender desde la base las situaciones de
inseguridad que se puedan presentar a lo interno de la comunidad. La vinculación social es pues
una fortaleza de la UNES en tanto la importancia que reviste para el aprendizaje de los discentes
y para la propia dinámica comunitaria que influye y es vinculante en la formación del nuevo
modelo policial.
La educación popular: una herramienta necesaria en la construcción del nuevo modelo policial
A pesar de que nuestra sociedad ha vivido unas prácticas educativas continuas; formales y no
formales, institucionalizadas y no institucionalizadas; guiadas por prácticas curriculares más
técnicas que emancipadoras, existe la necesidad de hacer un viraje en cuanto a la visión sobre a
dónde vamos y con base en ello actuar de manera consciente. El saber popular constituye un
punto de apoyo para la generación de una estrategia de participación sustantiva conducente hacia
la construcción eficaz y eficiente de lo social.
En este sentido, es acertado el enfoque de educación popular que la UNES pone en práctica
para la formación de sus discentes. Se trata de transformar los cuerpos de seguridad y que el
nuevo modelo cuente con funcionarios críticos, participativos y con orientación humanista que
contribuya con la conformación del modelo socialista de Estado. Que quienes egresen de los
ambientes de aprendizaje sean hombres y mujeres ejemplares en el cumplimiento de sus
funciones y que, adicional a su formación académica, prime la formación axiológica y ética para
el logro de una real transformación.
Conclusión
Las políticas públicas de la democracia revolucionaria son hasta ahora un claro ejemplo de la
voluntad política para el cambio. El Estado ha recuperado su rol protagónico en los asuntos
sociales y le ha dado un giro positivo a este ámbito llegando a convertir a la política pública
actual en un instrumento poderoso para la constitución de sujetos sociales y para adelantar la
construcción del modelo socialista. Indudablemente, como en todo proceso, existen algunas fallas
que iremos corrigiendo en el camino y que deben ser atendidas para dar un efectivo reimpulso al
desarrollo a través de las políticas sociales.
En tal sentido, la misión de la UNES, enmarcada dentro de la política pública nacional no
escapa de la visión social y el objetivo del Estado de garantizar la mayor suma de felicidad
posible, como lo concibió Simón Bolívar en su tiempo y como lo retoma Chávez en la actualidad
dentro de las líneas estratégicas del Plan Nacional de Desarrollo Simón Bolívar, Primer Plan
Socialista. La Universidad Nacional Experimental de la Seguridad tiene en sus manos la tarea
impostergable e ineludible de transformar los cuerpos de seguridad del país, no es utópica esta
concepción, es una meta que, con el concurso corresponsable del colectivo social y especialmente
de quienes hacemos vida en esta institución podemos lograr.
Para ello existe la voluntad política, el talento humano, los recursos financieros y sobre todo
las ganas de materializar el cambio. Es imprescindible atender la esfera de la educación popular y
acentuar la vinculación social para dinamizar la preparación y fortalecimiento de los sujetos
sociales que participan en la formación de los cuerpos de seguridad del país, ya que estos
fungirán como protagonistas del cambio. Se trata entonces de acentuar en todos los espacios de la
UNES un proceso instituyente de una práctica educativa generadora de emancipación, de
liberación y que contribuya a deslastrar a los y las discentes del adoctrinamiento al cual hemos
estado sometidos durante siglos y que ha perpetuado las relaciones de dominación y dependencia
que verán su ocaso con la consolidación del modelo socialista.
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