Vía Láctea
La Vía Láctea es la galaxia de la cual forma parte
el sistema solar, es decir, la galaxia en donde se
encuentra la Tierra. Consiste en una gigantesca agrupación
de estrellas, planetas y nubes de gas con forma de espiral
barrada y un diámetro medio de alrededor de 200.000 años luz.
En su centro habita un agujero negro súper masivo, cuya fuerza
gravitacional mantiene los cúmulos estelares en
una órbita estable.
Características generales de la Vía Láctea
Es posible percibir la Vía Láctea a simple vista en una noche
despejada.
Una mirada general de la Vía Láctea revela las siguientes
características:
Tiene forma de espiral plana, de
aproximadamente 200 mil años luz de largo (las
primeras mediciones en 1917 le atribuían la mitad) pero
tan solo mil años luz de grosor. Sin embargo,
investigaciones recientes señalan que la espiral se
deforma y retuerce progresivamente a medida que se
aleja del centro galáctico.
Está conformada por entre 100 y 400 mil millones
de estrellas, la más antigua tiene alrededor de 13 mil
millones de años de edad, apenas 600 mil años más
joven que el resto de la galaxia.
El sistema solar tarda 225 millones de años en
dar una vuelta alrededor de la galaxia. Desde su
formación, ha completado 18 vueltas, de modo que la
Tierra tiene apenas 18 años galácticos de existencia.
En el corazón de la galaxia hay un agujero negro
súper masivo conocido como Sagitario A, cuya
masa equivale a 4 millones de veces la del Sol y que fue
observado directamente por primera vez en 2022.
Absolutamente todas las estrellas que se pueden
observar a simple vista en la noche pertenecen a
la Vía Láctea. El nombre de la galaxia proviene de la
mitología romana.
Se estima que en unos 4 mil millones de años, la Vía
Láctea y la Galaxia de Andrómeda, su vecina más
cercana en el Grupo Local, acabarán fusionándose en
una única y masiva galaxia.
Estructura de la Vía Láctea
En el núcleo galáctico se encuentra un agujero negro súper
masivo (Sagitario A).
La Vía Láctea tiene una estructura bastante común entre las
galaxias conocidas, la mayoría de las cuales tienen forma de
espiral. Sus componentes pueden organizarse en seis secciones
distintas, que son:
El núcleo galáctico. Es el corazón de la galaxia, compuesto por
un agujero negro súper masivo (Sagitario A) y un disco de
acreción que lo rodea, es decir, una nube de gas a
altísimas temperaturas.
El bulbo central. Es la región esférica y próxima al núcleo
galáctico, densamente poblada por estrellas de población II, es
decir, por estrellas antiguas de poca metalicidad.
El disco galáctico. Es la región que se extiende desde el
núcleo galáctico hasta unos 75 mil años luz de distancia, y es la
región más visible y evidente de la galaxia. Se trata del conjunto
masivo y brillante de estrellas que anteceden a la aparición de
los brazos de la espiral, dividido a menudo en un disco grueso,
de estrellas viejas y gran densidad de materia, y un disco
delgado, de baja densidad y estrellas más jóvenes.
Los brazos de la espiral. Es el conjunto exterior de
“brazos” o apéndices de la galaxia, que le confieren su
forma de espiral. Esta forma no es fácil de observar a
simple vista y no se confirmó sino hasta 1953, aunque
sigue siendo difícil de comprender desde un punto de
vista práctico. Cada espiral tiene un nombre distinto: el
brazo de Perseo, el brazo exterior, el brazo scutum-
centaurus, entre otros.
El componente esférico galáctico. Es una extensión
del bulbo central por encima y por debajo del disco
galáctico, de forma remotamente esférica y poblada
casi exclusivamente por cúmulos globulares exteriores,
estrellas dispersas y estrellas enanas desprovistas de
materiales pesados.
El halo galáctico. Es el componente menos
comprendido de la estructura galáctica, exterior a su
porción visible, y que consiste en una porción esferoidal
de espacio envolviendo a la galaxia. Tiene una inmensa
cantidad de materia oscura, cuya masa tiene un efecto
notable sobre la rotación galáctica. Se piensa que se
extiende a lo largo de 100 mil años luz desde el centro y
que tiene una cantidad de masa equivalente al del resto
de la galaxia.
Formación de la Vía Láctea
La formación de la galaxia tuvo lugar hace alrededor de
12 o 13 mil millones de años, una edad muy próxima a la
estimada para el cosmos entero, y tuvo su inicio en el material
de los cúmulos globulares que componen el halo estelar.