Valoración y Primeros Auxilios en Emergencias
Valoración y Primeros Auxilios en Emergencias
Urgencia: es una situación que en opinión del paciente, su familia o la persona que demanda la ayuda,
requiere una atención inmediata. Por tanto es una definición en la que interviene un componente subjetivo
que es la percepción de la necesidad de ayuda. Las urgencias no siempre son situaciones graves.
Emergencia: es una situación de aparición brusca, que compromete la vida o presenta riesgo de secuelas
irreversibles. Es una situación de gravedad que requiere la instauración rápida de medidas para estabilizar a la
víctima.
En todas las situaciones de emergencia hay un aspecto común, si la actuación inicial durante la emergencia es
adecuada, se reducen las consecuencias del suceso.
En los países desarrollados los problemas de salud más graves, tanto por la edad de los pacientes como por su
mortalidad, son:
En estos casos la mortalidad es muy elevada, por ello es fundamental la rápida actuación de los servicios de
emergencias que se desplazan en pocos minutos al lugar del suceso. Esta rapidez en combinación con unos
primeros auxilios adecuados, mejora notablemente el porcentaje de supervivencia y la disminución de
secuelas.
La activación rápida del sistema de emergencias es el paso fundamental para salvar vidas.
A través del sistema de emergencias, uno, uno, dos (112) se consigue una doble finalidad:
● Acercar los servicios de emergencias a la población a través de un único número de teléfono que
permite acceder a cualquier tipo de ayuda. Este sistema único, facilita que la población recuerde el
número.
● Favorecer la coordinación entre los organismos y entidades que intervienen en las emergencias.
-PRIMEROS AUXILIOS:
Los primeros auxilios es la atención inicial que realiza el auxiliador, a una persona que ha sufrido un
accidente o enfermedad repentina, en el mismo lugar del suceso y con material prácticamente improvisado,
hasta la llegada de personal especializado.
Socorrista es cualquier persona que toma la decisión de intervenir y prestar los primeros auxilios,
teniendo los conocimientos básicos necesarios, y sin necesidad de ser un especialista sanitario.
Por tanto los primeros auxilios son medidas de emergencia enfocadas hacía los siguientes objetivos:
La actuación en primeros auxilios está condicionada por nuestros conocimientos. Si no estamos seguros de
lo que debemos hacer, es preferible no intervenir directamente sobre la víctima, pues podemos provocar
lesiones irreversibles. Actuaciones como la movilización de un herido que ha sufrido un accidente de
motocicleta, puede aumentar los daños que sufre de un modo innecesario.
-MARCO LEGAL:
Todos tenemos la obligación ética de socorrer. El Código Penal castiga a aquellas personas que no socorren a
los demás. La omisión del deber de socorro está recogida en el Código Penal en el artículo 195.
1. El que no socorriese a una persona que se halle desamparada y en peligro manifiesto y grave, cuando
pudiere hacerlo sin riesgo propio ni de terceros, será castigado con la pena de multa de tres a doce
meses.
2. En las mismas penas incurrirá el que, impedido de prestar socorro, no demande con urgencia auxilio
ajeno.
El consentimiento de la víctima.
¿Qué debes hacer si la víctima desconfía de tí y prefiere esperar a que lleguen los profesionales? Antes de
iniciar nuestra actuación de primeros auxilios con una víctima, debemos pedir el consentimiento de la
persona.
La actitud del socorrista es fundamental para el control de la situación, por eso tenemos que procurar asumir
las siguientes pautas generales de actuación:
● Tranquilidad.
Es frecuente que en un accidente "se pierdan los nervios" y que como consecuencia, movidos por la
prisa, se den actitudes bien intencionadas pero incorrectas en muchas ocasiones.
Hay que actuar deprisa, pero con mucha serenidad, manteniendo la calma y transmitiendo
sensación de tranquilidad a los demás y a la propia víctima.
● Dominio de la situación.
○ Estar convencido de tu capacidad para ayudar.
○ Indicar que conoces los primeros auxilios.
○ Transmitir confianza a la víctima.
Cuando actuamos muy tranquilos, serenos y confiando en nuestra actuación, es fácil hacernos con el control
de la situación, y hacer que otras personas nos ayuden en nuestra labor, sin oponerse y sin entorpecer.
Como socorrista, debes:
Conducta P.A.S.
Proteger:
Para evitar que aumente el número de víctimas en un accidente debemos empezar por hacer seguro el
lugar del suceso. Tomaremos las precauciones necesarias para cuidar nuestra propia seguridad, la de los
accidentados y la de terceras personas. El daño que ya se ha causado es inevitable, pero como socorristas
podemos actuar evitando nuevos accidentes. Esto supone:
● Autoprotección.
La premisa básica de protección empieza por uno mismo. Si vamos a intervenir, no podemos
ponernos en peligro grave a fin de ayudar a otras personas. Por eso tenemos que asegurar nuestra
protección personal, por ejemplo aparcando en una zona segura nuestro vehículo y utilizando
indumentaria de alta visibilidad, si se trata de un accidente de tráfico.
● Proteger el lugar del accidente.
Después del accidente puede continuar activa la causa que lo ha originado o producirse un nuevo
foco de peligro como un fuego, un escape de gas, vehículos circulando...
La actuación en este caso empieza por:
○ Señalizar el lugar del accidente para prevenir del peligro.
○ En caso de que existan máquinas implicadas, cortar las fuentes de energía, electricidad
y combustibles líquidos o gaseosos.
○ Desviar el tráfico de vehículos de la zona del accidente.
● Proteger a las personas implicadas en el accidente.
Especialmente velando por la seguridad de los heridos que no pueden cuidarse por sí mismos.
Como norma general no moveremos a la víctima de un accidente, salvo que exista un peligro real
para su vida (incendio, riesgo de explosión, etc.).
Alertar:
Como hemos visto el número de atención para emergencias a nivel europeo es el 112. Es un número
telefónico, único y gratuito desde el que se atiende cualquier urgencia o emergencia evitando la existencia de
diversos números telefónicos para cada situación y la consecuente confusión a la hora de comunicar una
emergencia. Intencionadamente el uno, uno, dos (112) es un número fácil de recordar y fácil de marcar
incluso por un niño de corta edad.
Es necesario Identificarse y si es posible darles un número de teléfono de contacto en el lugar del accidente.
Después del mensaje de acogida, el protocolo de transmisión de la información se realiza formulando las
siguientes preguntas:
● ¿Qué está sucediendo? Accidente, dolor de pecho, asfixia, pérdida de consciencia... Con este dato,
el teleoperador identifica la situación de urgencia o emergencia que está teniendo lugar, lo que le
permite tipificar la llamada.
● ¿Dónde? Lugar exacto donde se encuentra la víctima o víctimas: provincia, población o municipio,
entorno, vía... Todo ello se realiza de una forma dinámica ayudando en todo momento a la persona
que llama en casos de localizaciones imprecisas.
● Número de teléfono. Una vez localizada, se comprueba el número de teléfono.
● En caso de accidente: especificar el tipo, circunstancias, nº de heridos y posibles riesgos. Ejemplo:
Vehículos invadiendo la calzada, riesgo de incendio, heridos atrapados, derribo de postes eléctricos,
etc.
● En caso de inconsciencia: indicar si la pérdida de consciencia ha sido no presenciada, el tiempo de
evolución, así como si responde a órdenes o a estímulos y si respira o no espontáneamente.
● Contesta a las preguntas de manera escueta.
● Cuelga siempre en último lugar.
Socorrer:
Socorrer consiste en realizar una primera evaluación del accidentado o enfermo repentino a fin de
identificar y tratar aquellas lesiones que puedan suponer un riesgo para su vida.
● Hacer un recuento de las víctimas, pensando en la posibilidad de víctimas ocultas. Mirar en las
inmediaciones del lugar, por ejemplo bajo el vehículo en caso de un accidente de tráfico.
● No atender al primer accidentado o al que más grite, puede haber víctimas inconscientes que
requieran urgentemente nuestra ayuda. Se requiere un rápido reconocimiento del estado de las
víctimas.
● Efectuar "in situ" la valoración primaria de los heridos.
● Extremar las medidas de precaución en el manejo de los accidentados ya que podríamos causar
daños mayores.
● Cuando no tengamos claro cómo actuar consultaremos con los profesionales a través del 112.
● Cuando la víctima esté consciente, puede ser de ayuda preguntarle sobre enfermedades o alergias
que puede sufrir. En el caso de que quede inconsciente esta información será muy valiosa para los
servicios médicos, al igual que cualquier dato personal, como su nombre y apellidos o algún
teléfono de contacto con sus familiares.
-LA CADENA DE SUPERVIVENCIA:
La cadena de supervivencia, también llamada cadena asistencial o cadena de la vida, son un conjunto de
acciones que conducen a optimizar la actuación del socorrista en las situaciones de urgencia vital.
Estas acciones incluyen el reconocimiento precoz de la situación de urgencia y activación de los servicios de
emergencia, resucitación cardiopulmonar precoz, desfibrilación precoz y soporte vital avanzado.
Un socorrista sin instrumental, puede actuar en los dos primeros eslabones de la cadena.
El cuerpo humano está organizado según una jerarquía piramidal, en células, tejidos, órganos, sistemas y
aparatos, entre los que encontramos:
● Sistema osteoarticular.
● Aparato digestivo.
● Sistema muscular.
● Sistema linfático.
● Sistema nervioso.
● Sistema endocrino.
● Aparato respiratorio.
● Aparato urinario.
● Aparato circulatorio.
● Aparato reproductor
-SISTEMA ESQUELÉTICO:
● Huesos de la cabeza. Está formada por los huesos del cráneo y la cara.
● Huesos del tronco.
○ La clavícula y el omóplato, que sirven para el apoyo de las extremidades superiores.
○ Las costillas que protegen a los pulmones, formando la caja torácica.
○ El esternón, donde se unen las costillas por la parte anterior.
○ Las vértebras, forman la columna vertebral y protegen la médula espinal, también
articulan las costillas.
○ La pelvis, en donde se apoyan las extremidades inferiores.
● Huesos de las extremidades superiores.
○ Clavícula, omóplato y húmero, formando la articulación del hombro.
○ El húmero en el brazo.
○ El cúbito y el radio en el antebrazo.
○ El carpo, los metacarpos y las falanges formando la muñeca y la mano.
● Huesos de las extremidades inferiores.
○ La pelvis y el fémur formando la articulación de la cadera.
○ El fémur en el muslo.
○ La rótula en la rodilla.
○ La tibia y el peroné, en la pierna
○ El tarso, el metatarso y las falanges formando el pie.
-APARATO RESPIRATORIO:
La respiración es un proceso involuntario y automático, que proporciona al cuerpo el oxígeno que necesita
con el aire inspirado y elimina el dióxido de carbono con el aire espirado.
El aire se inhala por la nariz, donde se calienta y humedece. Luego, pasa a la faringe, sigue por la laringe y
penetra en la tráquea.
A la mitad de la altura del pecho, la tráquea se divide en dos bronquios, estos a su vez, en el interior de los
pulmones se dividen de nuevo, una y otra vez hasta convertirse en bronquiolos. Al final de los bronquiolos se
encuentran unos pequeños sacos de aire llamados alveolos, aquí se realiza el intercambio de gases con la
sangre.
Cuando el aire llega a los alveolos, parte del oxígeno que lleva atraviesa las finísimas paredes y pasa a los
glóbulos rojos de la sangre y el dióxido de carbono que transportaba la sangre pasa al aire. Así la sangre se
enriquece en oxígeno y se empobrece en dióxido de carbono.
-APARATO CIRCULATORIO:
El aparato circulatorio es el encargado de llevar los alimentos y el oxígeno a las células, y recoger los
desechos que se han de eliminar después por los riñones, pulmones, etc. Toda esta labor la realiza la sangre
que está en circulación constante.
El aparato circulatorio está formado por:
● El corazón.
● Los vasos sanguíneos.
● La sangre.
El corazón es un músculo hueco que, como una bomba, impulsa la sangre por todo el organismo.
Los vasos sanguíneos (arterias, venas y capilares), son conductos que distribuyen y recogen la sangre por
todo el cuerpo.
● Las arterias: llevan la sangre desde el corazón a los tejidos. Tienen latido.
● Las venas: llevan la sangre desde los tejidos al corazón. No tienen latido
● Los capilares: son los vasos de intercambio (nutrientes, oxígeno...) entre la sangre y los tejidos.
La sangre es un tejido fluido de color rojo, debido al pigmento presente en los glóbulos rojos.
Las constantes vitales son indicadores fiables del estado de salud de una persona. Indican el
funcionamiento de órganos tan importantes como el cerebro, el corazón y los pulmones.
● Temperatura corporal
● Respiración
● Pulso
● Tensión arterial.
-CONSCIENCIA:
La valoración del estado de consciencia es el primer signo vital que exploramos. El estado de consciencia
de una persona nos proporciona información sobre las condiciones del sistema nervioso central y por tanto,
de la posible gravedad de las lesiones.
● Alerta (A). La persona está consciente y orientada. Responde a preguntas sencillas sin dificultad.
● Reacción a estímulos verbales (V). En este grado de inconsciencia, la persona responde a
estímulos verbales, por ejemplo al preguntarle cómo se encuentra, aunque se muestra confuso y
desorientado.
● Reacción al dolor (D). La persona inconsciente no reacciona a estímulos verbales, pero sí al dolor,
por ejemplo al pellizcar en un brazo.
● No contesta (NC). Es el grado de inconsciencia más severo. En este caso no hay reacción a ningún
tipo de estímulo, ni siquiera al dolor.
¿Cómo podemos valorar el estado de consciencia?
El control del estado de consciencia se puede realizar siguiendo unos sencillos pasos:
1. Observar a la persona que parece encontrarse inconsciente. Mientras nos dirigimos hacía ella
observamos si realiza cualquier tipo de movimiento o gesto.
2. Nos arrodillamos a la altura de sus hombros y le preguntamos en voz alta "¿Se encuentra bien?".
3. Poniendo las manos en sus hombros lo agitamos sin brusquedad.
4. Si no obtenemos respuesta: La persona está inconsciente y gritaremos pidiendo ayuda.
La comprobación del estado de consciencia nos lleva tan sólo unos segundos y descartamos aquellos casos
que pueden originar confusión, por ejemplo personas ebrias, sordas, niños que fingen inconsciencia, etc.
-RESPIRACIÓN:
Una persona inconsciente puede respirar o en otros casos puede encontrarse en parada respiratoria. Esta
segunda situación supone la muerte cerebral en pocos minutos. El mantenimiento de un mínimo aporte de
oxígeno al cerebro proporciona unos minutos de vida extremadamente valiosos hasta la llegada de los
servicios médicos especializados.
Una vez comprobado el estado de inconsciencia, para confirmar si una persona respira podemos seguir una
serie de pasos:
Son signos y síntomas de emergencia: Las respiraciones casi inexistentes, pesadas o trabajosas, o bien
ruidosas y entrecortadas. Si la respiración es agónica tenemos una señal para iniciar inmediatamente la
Reanimación Cardiopulmonar (RCP).
-PULSO:
El pulso de una persona es la pulsación de sus arterias como consecuencia de los latidos del corazón. Puede
sentirse en el cuello (arteria carótida), las muñecas (arteria radial) y otras partes del cuerpo.
Si la víctima respira pero sospechamos una hemorragia interna, puede ser positivo valorar el pulso
mediante la siguiente técnica de exploración.
● Localizar la arteria conveniente, habitualmente la arteria carótida, a ambos lados del cuello.
● Presionar levemente la arteria con las yemas de dos o tres dedos, nunca uses el pulgar porque tiene
latido propio. La carótida debe palparse suavemente, además, las dos arterias carótidas de una
persona no deben palparse simultáneamente, para evitar el riesgo de síncope.
● Para saber la frecuencia cardiaca necesitas un reloj con segundero, cuenta la pulsaciones que notas
durante 15 segundos y multiplica el resultado por cuatro. Puedes valorar además el ritmo y la
intensidad.
Los valores normales de número de respiraciones y pulsaciones por minuto varían según la edad y las
condiciones físicas del accidentado. Debes recordar que a menor edad mayor número de respiraciones y
pulsaciones.
-TEMPERATURA CORPORAL:
La temperatura corporal es el grado de calor interno del cuerpo humano. Los valores normales
oscilan entre los 36 y 37 º Centígrados.
Las zonas más frecuentes donde podemos tomar la temperatura corporal son: Axila, boca y recto.
El soporte vital básico (SVB) hace referencia al mantenimiento de la permeabilidad de la vía aérea y al
soporte de la respiración y la circulación, sin equipamiento, y partiendo de que se trata de personas
adultas y el socorrista carece de conocimientos médicos especializados.
El concepto de cadena de supervivencia resume los pasos vitales necesarios para llevar a cabo una
resucitación con éxito. La mayor parte de estos eslabones son importantes para las víctimas tanto de
fibrilación ventricular como de parada respiratoria.
¡Recuerda! El primer eslabón de la cadena era el reconocimiento precoz de la urgencia médica y la llamada
de auxilio. A fin de reconocer la situación de urgencia, se hace necesario disponer de un esquema de
actuación, sencillo de recordar, y basado en la aplicación de conductas y gestos previamente automatizados
mediante el aprendizaje.
De esta manera conseguimos que nuestra intervención sea correcta y eficaz.
El primer paso de este esquema de actuación es valorar globalmente el estado de la víctima con el
objetivo de:
-VALORACIÓN PRIMARIA:
La valoración primaria consiste en llevar a cabo un reconocimiento rápido de las constantes vitales,
determinando las situaciones que suponen un peligro inmediato para la vida del accidentado.
Este tipo de situaciones se denominan urgencia de tipo vital. Simultáneamente se iniciará la fase de
resucitación y/o mantenimiento si es necesario. El esquema de actuación es el siguiente:
1. Proteger. Asegurarnos de que tanto nosotros como la víctima y los que la rodean, están a salvo.
2. Valorar el estado de consciencia. Buscar una respuesta en la víctima siguiendo la actuación
indicada para su estudio en el apartado de los signos vitales.
3. Si responde, la dejamos en la posición en la que está, siempre que no se exponga a mayores peligros.
Intentamos averiguar qué le pasa y si es necesario buscamos ayuda. En cualquier caso hay que
mantener una observación regular de su estado.
4. Si no responde, hay que pedir ayuda, siempre que sea posible y no tengamos que dejar sola a la
víctima.
5. Comprobamos la respiración. Siguiendo el procedimiento estudiado para la valoración de las
constantes vitales.
6. Si respira con normalidad, controlaremos la existencia de hemorragias y la colocamos en
posición de recuperación o posición lateral de seguridad (PLS), siempre que no haya sufrido
traumatismos. Llamamos para pedir asistencia médica, manteniendo una vigilancia regular del
estado de respiración.
7. Si no respira con normalidad. Enviamos a alguien a pedir ayuda o, si estamos solos, dejamos a la
víctima un momento para llamar al servicio de emergencias 112. Volvemos con ella y comenzamos
las maniobras de resucitación.
La posición lateral de seguridad (P.L.S.) es la postura de espera estándar para una víctima inconsciente
pero con respiración normal y que no presenta otros problemas como son hemorragias o traumatismos.
-VALORACIÓN SECUNDARIA:
La valoración secundaria consiste en una exploración detallada y ordenada de la víctima, de la cabeza a los
pies, buscando lesiones no vitales.
Tras la valoración secundaria, se actuará en consecuencia a las lesiones halladas, colocando al herido en
la posición de espera más adecuada a sus lesiones, controlando las hemorragias o inmovilizando la zona
afectada si el herido se va a trasladar por sus propios medios a un centro médico. Todos estos aspectos los vas
a estudiar en unidades próximas.
Una forma sencilla de clasificar los accidentes y algunas de sus consecuencias es la siguiente:
● Ver cuántas personas están afectadas y realizar una primera valoración de las lesiones.
● Examinar al accidentado o accidentados para diferenciar los síntomas de mayor gravedad.
● Tras esta valoración inicial, cuando hay varias víctimas implicadas, se intervendrá atendiendo
primero los casos más graves.
● Mantener al herido caliente (cubrirlo con una manta).
● Alejar o retirar al accidentado del peligro o agente causal del accidente (fuego, gas, electricidad, etc.).
● En accidentes de tráfico, caídas de altura, aplastamiento o accidentes similares valorar siempre la
posibilidad de lesión de la columna vertebral. Ello será fundamental a la hora de evacuar y
transportar al accidentado con el fin de no agravar lesiones existentes.
● En caso de sospecha de intoxicación por ingestión de productos cáusticos o corrosivos bajo ningún
concepto provocar el vómito.
● Tranquilizar al herido, hablar y actuar con serenidad.
En aquellos casos en los que hay varias víctimas implicadas, se debe proceder a establecer un orden de
prioridades en la administración de los primeros auxilios, atendiendo primero a los más graves.
Para ello se aplica un protocolo de clasificación de las víctimas conocido como triaje que evalúa:
● El número de víctimas.
● Su estado de salud.
Para que la clasificación de las víctimas cumpla con sus objetivos, se identifica a los heridos según una escala
cromática establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Un método simple para la clasificación de las víctimas de acuerdo a su gravedad y posibilidad de sobrevivir es
el método SHORT. ¿En qué consiste el método Short? Se trata de un triaje inicial para personal no
sanitario (bomberos, policía, etc) ante incidentes con múltiples víctimas.
Consta de cuatro fases, de las cuales, taponar hemorragias, debe aplicarse simultáneamente con las demás.
1. Primer paso: ¿la víctima puede caminar? Los que puedan caminar se retirarán de la zona del
accidente. Se clasifican con el color verde.
2. Segundo paso: habla sin dificultad y obedece órdenes sencillas. Por ejemplo, responde a la pregunta
de su nombre y apellidos. Se clasifican con el color amarillo.
3. Tercer paso: realizamos apertura de la vía aérea y comprobamos si respira.
1. Si respira y está inconsciente, lo colocaremos en posición lateral de seguridad. Se clasifica
con el color rojo.
2. Si tras abrir la vía aérea no respira ni realiza ningún movimiento. Se clasifica de color
negro.
4. Cuarto paso: taponar hemorragias: se taponarán todas la hemorragias que se consideren
importantes pudiendo encontrarse las víctimas clasificadas como verdes, amarillas o rojas.
¿Cuál debe ser tu prioridad de actuación?
El botiquín de Primeros Auxilios es un recurso básico, para prestar asistencia en un primer momento a
una víctima de enfermedad o accidente, hasta la llegada de personal médico o el traslado a un centro
asistencial.
● Instrumentos prácticos como el termómetro, las pinzas de punta fina para la extracción de
cuerpos extraños, tijeras exclusivas para el botiquín, una jeringuilla desechable.
● Material para curas de heridas como suero fisiológico monodosis, gasas estériles, esparadrapo,
vendas y tiritas.
● Antisépticos como la povidona yodada, agua oxigenada, clorhexidina.
● Analgésicos tipo paracetamol o ácido acetilsalicílico. Para cualquier duda sobre su uso es
conveniente consultar a su médico o farmacéutico.
● Quemaduras. Una pomada específica para quemaduras soluciona muchos problemas de pequeñas
quemaduras domésticas.
Un buen complemento en el botiquín es un listado de los teléfonos de urgencias, por ejemplo el teléfono del
instituto nacional de toxicología.
El botiquín de viaje.
Ante un viaje es importante disponer de un pequeño botiquín con lo más necesario. Un botiquín de viaje
debe contener en esencia los materiales del botiquín básico y según el destino del viaje puede ser necesario
disponer de algún medicamento específico, especialmente en viajes de aventura o a países con climas
tropicales. En estos casos es fundamental informarse debidamente en algún centro de vacunación
internacional.
En viajes con destino a otros países es útil llevar un desinfectante y material de cura de fácil aplicación. En
ciertas zonas también son una necesidad básica las cremas solares, los repelentes de mosquitos, los
medicamentos contra el paludismo y las sales de rehidratación oral. Los viajeros deben consultar al médico
sobre si deben llevar consigo antibióticos o preparados antidiarreicos.
-EL BOTIQUÍN EN EL ÁMBITO LABORAL:
El contenido de un botiquín de primeros auxilios debe ser adecuado en sus características, a los riesgos
existentes en el lugar donde se encuentra y a los conocimientos del personal que ha de utilizarlo.
Teniendo estos aspectos en cuenta, hay que destacar que en el ámbito laboral el botiquín no debe contener
medicamentos, salvo que la persona responsable del mismo esté legalmente capacitada para administrarlos.
Un socorrista sin formación sanitaria no tiene esta capacidad legal.